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Padres, expliquen a sus hijos el daño que producen las obsesiones

ESCUELA PARA PADRES

Padres, expliquen a sus hijos el daño que producen las obsesiones.

3,256 Palabras. Tiempo de lectura 12:00

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La obsesión es una perturbación anímica producida por una idea, preocupación, pensamiento o manía fija, que con tenaz persistencia asalta la mente y conlleva un penoso sentimiento de ansiedad. Puede reflejarse en palabras, acciones o imágenes, que dominan y acaparan la atención del intelecto, imponiéndose en la imaginación de manera repetitiva. La despreocupación es lo contrario de la obsesión.

Las obsesiones silenciosas, los rasgos obsesivos y las ansiedades hay que frenarlas a tiempo, respirando lentamente y cambiando el mal pensamiento por otro positivo. Es cuando empieza las sudoraciones, las palpitaciones, la impulsividad y la compulsividad.

Las obsesiones compulsivas normalmente, son producidas por la ansiedad continua, aunque algunos crean que lo hacen por costumbre, por manías o por el clásico “es que yo soy así”. Cuando en realidad los obsesivos compulsivos se ven obligados a hacer las cosas, porque no han superado la ansiedad que les sobrepasa, aunque tengan la sensación de que la alivian, pero a la larga la aumentan.

La obsesión también tiene su parte positiva, llamada tesón, pasión o afición, siempre que esté bajo total control y sea por una buena causa. Hay que saber poner límites a esa obsesión, soportada con la tenacidad, antes de caer en la testarudez.

La buena obsesión funciona como un motor interno, que empuja nuestros pasos para desarrollar y cumplir con los objetivos propuestos. También permite desarrollar iniciales aptitudes, pasiones, aficiones, capacidades y habilidades en las artes, los números, las ciencias, las humanidades, el deporte, los estudios, el servicio al prójimo, etc.

Los padres no deben ser obsesionados o sensatos a tiempo parcial, tienen que ser sensatos a tiempo completo, no solamente de fachada, sino auténticos para poder educar bien a los hijos. Esto solo se consigue con una buena formación y un continuo entrenamiento en las virtudes y valores humanos, para poderlas aprender, practicar y enseñar.

Sinónimos y antónimos.

Obsesión  Prejuicio Ofuscación Pesadilla Testarudez Fanatismo Obstinación Terquedad Tesón Tenacidad Preocupación Temor Angustia Inquietud Manía Capricho Perturbación Paranoia Monomanía Neurosis Psicosis Vehemencia. Serenidad Comprensión Tolerancia Condescendencia Indiferencia Despreocupación

Los obsesionados por la familia.

Pierden la serenidad que precisa, el ofrecer una educación equilibrada para el desarrollo familiar. Se ofuscan para conseguir metas que consideran buenas, pero que son inalcanzables, lo que origina una pesadilla para los componentes de la familia.

1.     Futuro: Nadie puede predecir el futuro, aunque todos debemos prepararnos de la mejor forma posible para recibirlo. La preocupación no debe pasar de los límites normales y de la  experiencia acumulada.

2.     Guerras: Disturbios callejeros, terremotos, inundaciones, calamidades, epidemias, etc. por lo que se obstinan en exceso, en estar demasiado preparados, atentos y nerviosos, ante cualquier situación que les descoloque de su situación normal.

3.     Imagen física: Continuamente se realizan sin límites, operaciones quirúrgicas para su estética. De acuerdo a lo que se lleve en la sociedad y al modelo de vida que sueñan tener. Se las hacen sin límites, aunque no sean necesarias, tengan que empeñarse para pagarlas, o estén rayando en el peligro. Realizan gimnasias exhaustivas y practican la vigorexia, la bulimia y la anorexia. Se gastan todo lo que pueden, en estar a la última moda de ropa, en cosméticos, accesorios. Se preocupan exageradamente por algún defecto imaginario o no, valorando desproporcionadamente cualquier imperfeccionismo físico.

4.     La privacidad. Se sienten continuamente vigilados, a través de todos los medios de comunicación, redes sociales, cámaras ocultas de televisión, teléfono, vecinos, compañeros de trabajo, amigos, etc. Les entra la esquizofrenia.

5.     Obsesivos compulsivos. De repente les entran las obsesiones, por cualquier cosa y la ponen como prioridad para todo. No quieren saber nada más sobre ello. Bien sea en saludo, política, religión o familia.

6.     Por la muerte. Esta psicosis se llama tanatofobia, que es el miedo obsesivo a la muerte. No viven por estar pensando en la muerte, y cada minuto creen que va a ser el último y que en cada esquina, van a encontrar un peligro de muerte. Todo lo relacionan con la muerte, incluso en los sueños, tiene pesadillas de muerte.

7.     Desde la misma obsesión por las compras, hasta por el aseo personal, el orden, la salud, la pareja o el exceso de trabajo.

Los obsesionados en algunas religiones.

Hay muchos obsesos fanáticos, que defienden con tenacidad desmedida, apasionamiento, preocupación y ciego entusiasmo, sus creencias religiosas, sin aceptar que la religión es para todos y no para unos pocos. Por esa obsesión, moralmente se vuelven excesivamente escrupulosos y susceptibles, ante cualquier decisión que tengan que tomar. Continuamente analizan su modelo de vida, que suele rayar en el fanatismo. Incluso sienten la necesidad de confesar pecados íntimos, inexistentes o imaginarios. Llegando a crear sincretismos con la Nueva Era, las supersticiones, los falsos ídolos, etc.

Los extremadamente obsesionado, que se olvidan de su conciencia y espiritualidad, normalmente son clasificados por la sociedad, como ignorantes o ingenuos, pues no suelen tener suficiente razonamiento, para justificar y defender sus creencias al soportar todo con lógicas inflexibles. Utilizan la agresión o juzgan a los demás con prejuicios, y no aceptan consejos ni modificaciones, lo cual hace extremadamente difícil su evolución y cambio de mentalidad. Normalmente suelen haber crecido, con núcleos sociales con visiones muy limitadas, que pretenden convertir en sus adversarios o enemigos e incluso suprimirlos, a los que se oponen a sus obsesiones, creencias y modos de ver la vida, en aspectos religiosos, políticos, familiares y sociales.

Los obsesionados con la salud. (Hipocondriacos)

Siempre están excesivamente preocupados, con miedo irracional sobre  sus enfermedades pasadas, presentes y futuras. Relacionando todas sus acciones con las enfermedades de moda, las epidemias falsas o ciertas, los contagios, las medicinas que otros toman o que anuncian en la publicidad, las infinitas vitaminas de curas milagrosas, los continuos informes médicos, los análisis de sangre, orina, tiroides, colonoscopias, mamografías, etc., Presionan a los médicos para que les recete cualquier cosa, sea o no necesaria. Algunos llegan al extremo de no querer ir al médico, para que no les diagnostique que son hipocondriacos, u obsesivos con sus posibles, supuestas o imaginarias enfermedades.

Al hipocondriaco las obsesiones sobre su enfermedad, le afectan directamente a la mente, lo que implica que la mente perjudique su cuerpo. También llegan a producir síntomas peligrosos, que exageran y malinterpretan, al estar observándose continua y excesivamente, lo que puede producir la propia enfermedad. Están  atrapados en un círculo constante de preocupación y en una continua introspección, sobre las sensaciones del interior del cuerpo. Siente todo tipo de síntomas físicos extraños, en las distintas partes del cuerpo. Aunque se someta a multitud de pruebas, su resultado no lo calma, si no que sigue pensando, que tiene una enfermedad no descubierta.

El hipocondríaco es muy cambiante, se obsesiona unas semanas por unas posibles enfermedades y las siguientes por otras, olvidándose inmediatamente de las primeras. Visita a escondidas a todos los médicos posibles, hasta que encuentra alguno que le dice lo que él quiere oír. Inmediatamente descalifica a los médicos anteriores. Es extremadamente preocupado y obsesionado por la salud en general y por las diversas funciones corporales, como la tensión arterial, el pulso, el peso, el BMI, el aspecto de la piel, las manchas corporales, etc.

El hipocondríaco también tiene la obsesión de estar continuamente consultando en el internet, viendo todos los programas de televisión sobre enfermedades y discutiendo con sus amigos, cualquier cosa relacionada con sus posibles enfermedades, además de hurgar en los detalles de las enfermedades de los parientes, amigos y entorno, en todos sus posibles síntomas e imaginarias enfermedades, interpretando y discutiendo a su manera, todo lo leído u oído. Suelen ir al médico con el problema y la solución que él quiere escuchar.

La obsesión psicosomática, es la que da lugar a acciones que afecten a la psique sobre el cuerpo, o al contrario. Producen preocupaciones en cuanto a padecer una enfermedad  o dos enfermedades muy concretas, y se parece mucho a la hipocondría.

Los obsesionados con la alimentación, dietas y ejercicios físicos para practicar voluntariamente las enfermedades ortoexia, anorexia, vigorexia, etc. La adicción a la vigorexia (opuesta a la anorexia) perjudica a la familia.

Siempre practican el perfeccionismo exagerado, aunque sea perjudicial para su cuerpo y su intelecto.

Los obsesionados con el sexo. (Lujuria)

La lujuria es el mal uso del sexo. Es una deformación de la legítima apetencia sexual humana. El instinto de conservación y el instinto sexual (que es como el instinto de conservación de la especie), son los impulsos más fuertes a los que el hombre, desde siempre, ha estado sometido.

Para los obsesionados por la lujuria, el sexo es el tema demandante de todas sus conversaciones, el objeto constante de sus deseos y la ansiedad enfermiza de sus pasiones. Suele proceder de la falta de practicar las virtudes y valores humanos, y de un estilo de vida promovido por las sociedades modernas, a través de los medios de comunicación y de entretenimiento, que difunden masiva y continuamente imágenes y estímulos sexuales.

La lucha por vivir la castidad, lo contrario a la lujuria, hace ganar la dignidad como persona, pues una de las cosas que nos distinguen de los animales, es que somos capaces de educar nuestros impulsos y obsesiones.

Hay obsesivos compulsivos de la sexualidad, dudan continuamente sobre su orientación sexual, cavilan, premeditan e imaginan incesantemente, para la realización de actos obscenos, y se atiborran de cualquier información sexual, principalmente de los actos que son aborrecibles, tabúes o prohibidos. Tienen consciente o inconscientemente, continuos pensamientos e imágenes sexuales, desagradables, vergonzosas y monotemáticas. La duda sexual, es la característica central en este tipo de obsesiones.

Los obsesionados con los celos. (Celotipia)

La celotipia o celos enfermizos, es un trastorno en el pensamiento que hace algo real, lo fantasioso o imaginativo, y que puede convertirse en obsesión mortal, si no se controlan los celos. Es la necesidad imaginativa y continua, de introducir un tercero en la relación de pareja, imaginándose la infidelidad, al creer que existe otra persona que le engaña y se interpone en su relación. Esto puede genera sentimientos negativos, hasta llegar a actuar con agresividad.

En el matrimonio o en el noviazgo. La inseguridad exacerbada, hace dudar de la fidelidad en los matrimonios, noviazgos, amistades, etc. Los celos muchas veces provienen de las envidias e inseguridad en uno mismo. Para evitarlos y que reine la confianza, es sumamente necesario que exista el dialogo y la comunicación, para encontrar las soluciones adecuadas.

Los obsesionados con el exceso de población.

Lo basan en la falacia de la Ley de Malthus, tantas veces demostrada su falsedad. Se ofuscan en creer que el número de personas, crece exponencialmente y que los recursos solo crecen aritméticamente, cuando está demostrado hasta la saciedad, que no es cierto, ya que la sabia naturaleza, junto a los avances tecnológicos permiten que la humanidad viva cada vez, más y mejor. No es una cuestión ecológica, es una cuestión económica y política. No tengan miedo, hay alimentos, espacios y energía para todos, los actuales y los que vengan, pero cada uno de nosotros, privada y colectivamente, tenemos que resolver el grave problema de la injusta distribución y el consumismo.

Este planeta puede alimentar a decenas de humanidades como la actual. El hombre inteligente y honesto, domina a la naturaleza en beneficio de la civilización presente y futura. Cuantos más hombres, más creadores de alimentos y bienes.

Los obsesionados con el futuro de la sociedad.

Estos obsesionados creen que todo va a ir de mal en peor, y por su neurosis solamente se fijan en las catástrofes, guerras, pandemias, ruina ecológica, inundaciones, hambrunas, huracanes, erupciones volcánicas, deshielos, contaminación, cambios de clima, etc. Pero nunca se fijan en los avances de la sociedad en general, en la mejora de la calidad de vida, en los progresos científicos, en el número creciente de solicitudes de patentes que se presenta, en la mayor y mejor longevidad.

Los obsesionados con los amigos.

No pueden admitir, que sus amigos tengan otros amigos. Quieren tenerlos exclusivamente para ellos. Suelen querer tener amigos en exclusividad, poniendo la condición de su amistad, como monopolio. La envidia es la que alimenta la obsesión, hacia todos sus familiares y amigos sociales o profesionales, máxime, por los que han triunfado en la sociedad.

Los obsesionados con el dinero.

Continuamente haciendo balance de lo que tiene, de lo que debe, de lo que gasta y de lo que le deben. Obsesión por las alteraciones en las diversas Bolsas de valores, aunque no tenga inversiones. Precios del oro y otros metales preciosos, incluso de otros productos cotizados en las Bolsas. Preocupación de los índices económicos de la nación y de otros países. Por tener más, lo necesiten o no. Etc.

Los obsesionados con el qué dirán.

Todo el día pensando en lo mismo, que al final se convierte, en “lo que no han dicho” Esto impide el crecimiento de la propia personalidad y la de los integrantes de la familia. Suele convertirse en paranoia.

Los obsesionados en las prácticas deportivas.

En los juegos. No aceptan perder y hacen todo lo posible, incluso, para ganar. Su terquedad les impide aceptar la derrota y reconocer los méritos de los ganadores. Incluso llegando a sentir que, el que llega el segundo, es el primero de los perdedores. Tampoco saben tener el señorío de los vencedores, porque intentan humillar a los vencidos.

Los obsesionados con determinados vicios.

Llegan hasta tener perturbada la mente, con sus adicciones a las drogas, alcohol, sexo, juego (ludopatía), videojuegos, etc. Su enorme ofuscación ante la práctica de los vicios, no les permite ver que viven al borde del precipicio y que éstas, normalmente son obsesiones que no tienen marcha atrás, a no ser, que entren voluntariamente en un proceso fuerte de rehabilitación.

Los obsesionados por expresar sus sentimientos.

Tanto por no saberlo hacer, como por no poderlo hacer, debido a que les ponen cortapisas a expresarse. Llega un momento en que se ven prisioneros de sus pensamientos, al no poderlos exteriorizar.

Los obsesionados con la vejez.

Se producen un gran temor a las limitaciones, propias de la vejez y a las correspondientes pérdidas, de cualidades físicas y mentales. También suelen ofuscarse, por la posible falta de dinero o que a su mes le sobren días, las enfermedades, las incapacidades, etc.

Los obsesionados de los personajes famosos.

Los que son fanáticos, siguiendo y ocupándose desproporcionadamente de los deportistas, artistas y personajes de los medios de comunicación.

Los obsesionados por ser constantemente demoradores, postergadores, indecisos, escépticos, etc.

Los que nunca toman una decisión, debido a que están obsesionados por el fracaso, el ridículo, las risas ajenas, etc.

Los obsesionados compulsivos con el juego. (Ludópatas) El vicio del juego (ludopatía) y su influencia en la familia

Los obsesionados maniáticos, que miden la inteligencia de todos.

Están constantemente verificando, el grado de inteligencia de cada una de las personas que conocen y comparándolo con el suyo, para ver quién es más inteligente, o para comprobar, si va perdiendo o ganando su nivel de inteligencia. Su complejo de inferioridad, les hace estar preguntando continuamente, sin decir ellos primero su opinión.

Los obsesionados y adictos a su trabajo (workaholism) La adicción al trabajo “workaholism” de los padres, reflejada en la mala educación de su familia

Los obsesionados perfeccionistas, autoexigentes y autocríticos.

Que se preocupan por todos los detalles, aunque sean menores o irrelevantes. Tienen la necesidad imperiosa, de hacer todo perfectamente. Se exigen extremadamente: las mejores notas en los estudios, ser la mejor persona, el mejor conversador, el mejor amante, el mejor deportista, el más rico, el de más éxito en la vida y además conocer y recordar todo y a todos, aunque sean cosas sin importancia.

Los obsesionados preguntadores compulsivos.

Que sienten la necesidad de estar continuamente preguntando, a todos, sobre todas las cosas. Esta obsesión por preguntar, muchas veces proviene de una deformación profesional, acumulada durante años, al ejercer determinadas profesiones. Además no suelen estar acostumbrados a que les pregunten y hasta les suele parecer mal, que lo hagan.

Los obsesionados con disponer y acumular toda la información posible, sobre el mayor número de temas.

Tienen la manía de intentar leer, oír, digerir y organizar la enorme información, antigua o nueva, que actualmente se recibe y la que se tiene al alcance de la mano, pues no hay tiempo, ni conocimiento suficiente para hacerlo, lo que origina que después de acumularlo, se elimina o posterga su lectura o uso. Su frustración llega, cuando sienten, que no alcanzan a enterarse de todo.

Los obsesionados por la limpieza y la contaminación.

Suelen darse, principalmente, en algunas amas de casa, que tienen la manía exagerada, de limpiar sobre limpio y de sobreproteger higiénicamente a su familia, principalmente a los hijos pequeños. Creen que nada está suficientemente limpio y que nadie limpia mejor que ellas. También están los escrupulosos de la limpieza, que se lavan y bañan varias veces al día, por la preocupación extrema de no contagiarse a sí mismo, a un familiar o a un amigo. Creen que todo lo que tocan, está contaminado y que los anticuerpos no existen. La higiene es fundamental para la vida, pero la obsesión por ella, puede llegar a ser peligrosa.

Los obsesionados por ser agresivos.

Son personas con poco dominio de su voluntad, que se dejan llevar por sus instintos violentos. Suelen ser prepotentes e incapaces de reflexionar, antes de actuar. Su fuerza física, verborrea, labia y desparpajo, les hacen ser provocadores, violentos e impulsivos. Solamente se retraen, cuando tienen enfrente a otro más agresivo.

Los obsesionados por el coleccionismo.

Coleccionan continua e impulsivamente, todos los objetos inútiles, que caen en sus manos o salen a buscarlos. La idea de venderlos o tirarlos, les crea una una angustia desmedida e irracional.

Los obsesionados con las dudas, sobre sus derechos u obligaciones.

Se preocupan continuamente, por si no han recibido sus derechos o incumplido sus obligaciones, pensando en sí mismos y en las consecuencias sobre los demás. Esta situación les paraliza la mayor parte de las acciones, que tendrían que hacer. Siempre están en duda, por acción o por omisión.

Los obsesivos por manipular a los demás.

Siempre están dando consejos, aunque no se los pidan. Hay excepciones para dar consejos, incluso asumiendo el riesgo de enfado de la otra persona, cuando se hace con buena voluntad. Hay personas que por soberbia u otras causas, nunca han pedido un consejo. Incluso porque no sabían que lo necesitaban, aunque fuera evidente. En estos casos, es donde se debe tomar el riesgo, en beneficio del necesitado. Lo cómodo, no lo humano, es dejarlo pasar. No importa que juzguen al consejero y desprecien el consejo.

Los padres obsesionados, obcecados e hipocondríacos, crían también hijos maniáticos, obsesionados e hipocondríacos.

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Padres, enseñen a sus hijos la virtud de prometer y cumplir

ESCUELA PARA PADRES

Padres, enseñen a sus hijos la virtud de prometer y cumplir

  • Los 3 principales conceptos que los padres tienen que enseñar a sus hijos a prometer y cumplir
  • Las 10 principales virtudes y valores humanos que hay que practicar para poder prometer y cumplir
  • Las 13 principales circunstancias o disculpas para no cumplir lo prometido
  • Los 10 consejos que ayudan a prometer y cumplir
  • Las 16 situaciones especiales donde hay obligación de prometer y cumplir

2,877 Palabras. Tiempo de lectura 11:00

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Los hijos tienen una memoria prodigiosa, para acordarse de lo que les han prometido. Están esperando el cumplimiento de lo prometido, sea premio o castigo. Si la promesa se refiere a un castigo, tienen que tener la certeza de que los padres, lo van a cumplir, pues de lo contrario, no les servirá ni como medida disuasoria, ni correctora y volverán a repetir lo mismo, al no tener que sufrir las consecuencias.

También tienen la enorme capacidad de frustrase, cuando sus padres no cumplen lo prometido, referido a la promesa de un premio, por haber realizado alguna cosa buena en los estudios, comportamiento familiar, etc. Si después los padres no cumplen con lo prometido, llegan las decepciones y frustraciones, lo que puede llegar a desanimarles para esforzarse y conseguir metas más altas, de estudios o comportamientos.

Que tú sí, sea sí, y que tú no, sea no. En eso debe estar soportado el prometer y cumplir. Nada de componendas de hacer lo que convenga a los padres, prometer o no prometer y cumplir o no cumplir según sople el viento. Los hijos se merecen la mejor y más eficiente forma de educación.

Prometer es expresar la voluntad que obliga a cumplir, haciendo, diciendo o dando algo a alguien. Si no existe la libre voluntad de hacerlo, la promesa suele ser un engaño o un crimen, a no ser que sea forzado o coaccionado a realizarla. Los mediocres prometen, pero no cumplen. Prometer y cumplir conlleva inteligencia, disciplina, compromiso y responsabilidad, además de que es la terminación de una deuda, con uno mismo.

Los 3 principales conceptos, que los padres tienen que enseñar a sus hijos a prometer y cumplir:

1.     Solamente se debe prometer, cuando se tenga la plena seguridad, de poder cumplir lo prometido, en cantidad, calidad, tiempo y forma y tener el firme propósito de forzarse a cumplirlo. Lo prometido es deuda y más vale tener la fortaleza de no prometer, que a sabiendas, prometer y no cumplir.

2.     No se debe prometer, aunque se pueda cumplir, si es contrario a la moral y a las buenas costumbres, o pueda perjudicar a otros.

3.     Prometer no es un juego, pues puede crear falsas esperanzas y alterar las emociones y sentimientos de otros, que les induzca a que puedan tomar decisiones equivocadas o perjudiciales.

La personalidad inmadura impide darse cuenta de las obligaciones contraídas con lo que han prometido. La personalidad tiene que estar soportada en estos principales pilares:

  • La educación recibida de los padres y otros educadores
  • El ambiente en el que se han o están desarrollándose
  • La experiencia personal
  • La formación y práctica de las virtudes y valores humanos

Las 10 principales virtudes y valores humanos, que hay que practicar para poder prometer y cumplir:

1.     Agradecimiento por lo que otros han prometido y han cumplido.

2.     Coherencia entre lo que se puede prometer y lo que se puede cumplir.

3.     Compartir lo que se tiene, si se ha prometido a otros o a uno mismo.

4.     Conocimiento para saber lo que se puede prometer y lo que se puede cumplir.

5.     Disciplina para cumplir lo prometido.

6.     Generosidad para compartir lo prometido, aunque duela.

7.     Orden para prometer y para cumplir. Cada cosa a su tiempo.

8.     Paciencia para hacerlo cuando sea necesario, aunque no convenga.

9.     Responsabilidad sobre lo prometido, para poder cumplirlo.

10. Sabiduría para hacerlo con amor, justicia, solidaridad y sinceridad.

Otras virtudes y valores humanos, que su práctica y ejemplo, también deben ser tenidos en cuenta, para complementar y perfeccionar la actitud de prometer y cumplir: Carácter. Comunicación. Constancia. Ejemplo. Ética. Honestidad. Honradez. Magnanimidad. Moral. Prudencia. Sencillez. Tiempo. Tolerancia. Verdad. Voluntad, etc. El que cumple sus promesas, proyecta y transmite confianza, al ser responsable y comprometido consigo mismo.

Los que no tienen las virtudes y valores humanos bien afianzados, para prometer y cumplir, soportados con la práctica perseverante, se convierten en débiles, blandos, volubles, inconstantes, ligeros, superficiales, frívolos, caprichosos e incapaces de cumplir lo prometido, pues suelen estar tiranizados, por lo que les apetece, cuándo y cómo les apetece. No saben decir que no, ni a lo que ellos mismos han prometido, solamente saben seguir sus impulsos o caprichos inmediatos.

Para prometer y cumplir, hace falta educarse bien en las virtudes y valores humanos. Los que no lo hacen y nunca se proponen corregir, mejorar y equilibrar su comportamiento, suelen tener decisiones desiguales, frágiles, variables, irregulares, pendulares, etc. Desconocen sus actitudes y limitaciones y por lo tanto, las consecuencias de sus decisiones. 

Los padres tienen que enseñar a los hijos, a que piensen bien antes de prometer, a que midan cómo van a cumplir lo que prometan. Para que no sean de las muchas personas que prometen, pero no cumplen. Cumplir con lo prometido enseña a saber prometer con conocimiento, sin pasarse de lo que no se puede o quiere cumplir.

Cumplir lo prometido produce felicidad, la cual estimula los sentimientos que provocan emociones y actitudes de amor, fraternidad, empatía, compasión, altruismo, satisfacción, solidaridad, etc. Si este ejemplo de prometer y cumplir, se ve en la fraternidad familiar, los hijos aprenderán a analizar, gestionar y compartir sus éxitos y fracasos, la aceptación y el rechazo, la firmeza y la flexibilidad, la convivencia y el aislacionismo, el amor y el odio, las alegrías y los sufrimientos, etc.

En ningún momento se debe prometer, lo que no se va a cumplir, máxime en los momentos difíciles. Las promesas suelen ser olvidadas por los que las hacen, no por los que las reciben. Determinadas promesas no cumplidas, tienen una grave responsabilidad moral, ante las personas en particular y la sociedad en general.

Cuando pasan los momentos difíciles, nadie cree a los que prometieron y no cumplieron, por muchas disculpas que ofrezcan. Su palabra de honor, caso de que la  tuvieran, queda anulada, pues ya no valen las clásicas excusas.

A las personas inmaduras, aunque tengan muchos años, no les entra en su mente que cuando prometen, tienen que cumplir lo prometido. Les conviene creerse que hay razones, por las que no tienen que cumplir lo que han prometido, sea esto grave, importante o frívolo. Achacan el no cumplir, con lo prometido a muchas cosas, por ejemplo:

Las 13 principales circunstancias o disculpas para no cumplir lo prometido:

1.     Desconocía cómo podría cumplir. (No pensé en las dificultades para hacerlo)

2.     El ambiente del entorno. (Nadie cumple nunca lo que ha prometido y no pasa nada, en el tipo de sociedad en la que vivo)

3.     La costumbre familiar o herencia genética. (Mis padres nunca han cumplido lo que prometían).

4.     Me presionaron para que prometiera. (No supe decir que no)

5.     Me quedo para mí, lo que había prometido dar o hacer. (Me cuesta mucho desprenderme de lo prometido)

6.     Mi experiencia personal. (Nunca he cumplido lo prometido y me ha ido muy bien).

7.     Nadie me lo va a agradecer si cumplo. (Me interesa creer que todos son unos desagradecidos)

8.     Nadie me va a castigar si no cumplo. (Me siento tan importante por mi impunidad y mi inmunidad, que nadie se va a atrever a castigarme)

9.     Nadie se va a enterar si no cumplo. (Solamente va a quedar entre mi conciencia y yo, y a esta, la tengo dominada para que no me moleste)

10. Nadie va reconocer si cumplo lo prometido. (Enseguida piensan que lo cumplo, por alguna razón de pura conveniencia).

11. No me conviene cumplir lo que prometí. (Las cosas han cambiado, cuando prometí, no sabía lo que me iba a costar cumplir).

12. No pensé lo que prometía. (Fue un acto de vanidad)

13. Requiere demasiado esfuerzo cumplir lo prometido. (No estoy dispuesto a sacrificarme)

Algunos no quieren prometer, por si cumplirlo se pone fuera de su alcance.  Eso no debe impedir hacer la promesa, pero siempre condicionada a que van a hacer el máximo esfuerzo para cumplir lo prometido.

La confianza de los hijos hacia sus padres se pone en juego cada vez que una promesa queda incumplida. Esto les abre la puerta para la futura credibilidad o desconfianza en las siguientes promesas. Pero para que los hijos no sufran o para quitárselos de encima, no se les debe engañar con frases como: Otro día te lo compro, más tarde lo haremos, cuando seas más mayor, etc.

Para que los hijos confíen en la palabra de sus padres, es muy importante que estos asuman el compromiso de cumplir las promesas, principalmente las que hayan dado bajo su palabra, pues los hijos siempre esperan que se cumplan las promesas de sus padres y cuando esto no ocurre la desilusión puede llegar a ser grande. De la misma forma que los padres también esperan que los hijos cumplan sus promesas, máxime cuando son importantes para su educación, desarrollo y relaciones familiares o sociales.

Los 10 consejos que ayudan a prometer y cumplir:

1.     Aunque duela, prometer y cumplir.

2.     Cumplir lo prometido debe empezar como una costumbre, después ser un hábito, hasta convertirse en una virtud.

3.     Cumplir todo lo que se promete, en plazo, cantidad y calidad total, no un poco solamente.

4.     Disfrutar de la gran satisfacción que proporciona, el saber y poder prometer y cumplir.

5.     Esforzarse al máximo para realizar lo prometido.

6.     Estudiar soluciones alternativas para en su caso, cumplir los objetivos prometidos.

7.     No prometer lo que se crea, que no se puede cumplir.

8.     Preparar un plan que demuestre que se puede prometer y cumplir.

9.     Responsabilizarse ante los problemas que pudieran surgir, para cumplir con lo prometido.

10. Resarcir lo prometido y no cumplido.

 Mucho prometer hasta obtener y una vez obtenido, nada de lo prometido. Expresión sarcástica de algunos manipuladores, que pretenden obtener ventajas con las promesas hechas, sabiendo de antemano, que no las van a cumplir.

En el plazo medio y largo, no conduce a nada el hacer promesas, que no se puedan o no se quieran cumplir. A la corta o a la larga, todo tiene un fin, y la frustración que produce el incumplimiento de lo prometido, puede eclipsar muchas de las cosas, que se hayan concedido anteriormente. Por eso los padres tienen que tener muy buen criterio, para no prometer lo que no vayan a cumplir, sean apremios o castigos, pues con ese mal ejemplo, pierden su autoridad y credibilidad. Entonces las promesas que vuelvan a hacer, quedaran sujetas al azar de creerlas o no por los hijos.

La globalización de la indiferencia, está presente ante la obligación de saber prometer y saber cumplir, que muchas veces es cegada, por el egoísmo pegado a nuestros personales intereses y no a los del prójimo. También el miedo o la inmadurez pueden distraernos, del cumplimiento de la promesa de continuidad, realizada en el noviazgo y en el matrimonio.

Si se ha prometido una cosa razonable, nadie debe rendirse nunca, ni tirar la toalla, siempre hay que intentar superarse día a día, para poderla cumplir, elaborando si es necesario, soluciones asequibles y positivas, que permitan resolver los problemas concretos, que surjan por la promesa hecha.

La inteligencia, para poder prometer y cumplir algo, se demuestra cuando se sabe centrar el tema, al recibir la información propia o ajena, codificándola y ordenándola de forma correcta, para poder ofrecer acciones y respuestas válidas, adecuadas, coherentes y eficaces, con visión y planificación de futuro.

Las 16 situaciones especiales, donde hay obligación de prometer y cumplir:

1.     En agradecimiento a los favores recibidos por los hijos, familiares y amigos, para devolverlos si fuera posible.

2.     En el cumplimiento de la finanzas personales, con los ingresos, gastos y ahorros.

3.     En el deseo de hacer las cosas con justicia, equidad, ecuanimidad y honestidad.

4.     En el matrimonio, al aceptar la continuidad e indisolubilidad para siempre, en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y en las penas, sin dejar de cumplir bajo ninguna causa, lo prometido, aunque no guste como van saliendo las cosas.

5.     En el noviazgo, practicando el respeto merecido y la palabra dada de fidelidad.

6.     En el plan de vida preparado con serenidad y realidad, respetando los tiempos de familia, trabajo y descanso.

7.     En el trabajo con el contrato escrito o verbal, entre la empresa y el trabajador. Unos manteniendo la estabilidad en el puesto de trabajo, y otros haciendo bien el trabajo.

8.     En la educación  de los hijos, relacionándolo con los premios y castigos.

9.     En las prácticas religiosas, prometiendo fidelidad a las creencias y cumpliendo las reglas de las mismas.

10. En las promesas de donaciones, ya que se producen expectativas, que frustran a los que esperaban la donación.

11. En las situaciones de enfermedad propia o ajena, para conseguir la curación o mejora, lo más pronto posible y de la mejor forma.

12. En lo relacionado con el control personal, sobre el comer y beber.

13. En los acuerdos de los negocios, respetando los contratos, las costumbres y las palabras dadas.

14. En los estudios para sacar el mejor aprovechamiento posible, que compense los esfuerzos de los padres, profesores, familiares y la sociedad.

15. En los testamentos de vida y de muerte, dejándolos claramente escritos, sin falsas promesas, ni condiciones difíciles o imposibles de cumplir.

16. En y con la sociedad, para que ésta prospere en beneficio de todos, procurando no ser una carga innecesaria.

Es una grave obligación el prometer y cumplir los compromisos matrimoniales, adquiridos al formar una familia, con la intención de crear un hogar, en el que se vayan a educar, cuidar, mantener, querer, mimar, apoyar y fortalecer a los hijos. Para que ese matrimonio, no se convierta en un simple instrumento de satisfacción propia, separándose o divorciándose, cuando no se quiera cumplir con lo prometido, sin necesidad de argumentar otra razón que la voluntad propia, cuando ya hayan pasado las fases de enamoramiento, pasión, etc.

Hay que tener mucho cuidado y ser muy consciente, con lo que se promete y no se cumple, porque no hay nada prometido y no cumplido, que no se termine sabiendo, ni nada encubierto que no llegue a descubrirse, ni nada secreto que no llegue a conocerse. Los que ya la primera vez prometen y no cumplen, hay que desconfiar de ellos y si es necesario hasta tenerles miedo, según haya sido la promesa. Si se les llega a creer la segunda vez, entonces el problema pasa a ser de nuestra propiedad, al no haber estado lo suficientemente alerta, para no dejarse engañar.

Prometer y no cumplir también denota inmadurez, una baja tolerancia a las frustraciones, ser mal perdedor y no tener capacidad para remontar las adversidades, al no haber aprendido a vencerse, sino solamente, a seguir los impulsos inmediatos. Suelen ser personas que no saben renunciar, pues ya están echados a perder, consentidos, malcriados y estropeados, para hacer cualquier cosa con responsabilidad.

Prometer y cumplir es el arte de vivir con dignidad, usando correctamente la moral, para ponerse objetivos concretos y que no se desvanezcan, ante el primer estímulo que llega de fuera y haga abandonar lo prometido.

Los padres si quieren tener una verdadera autoridad y credibilidad, tienen que ser los primeros, en saber prometer y cumplir con firmeza y consistencia, la palabra que hayan dado y cumpliendo los compromisos, acciones y actitudes acordados. Tanto en los premios como en los castigos, siempre con la misma prontitud, cantidad y calidad, dentro de un equilibrio lleno de amor, justicia y firmeza en cada situación. Los padres tienen que procurar no irse a dormir, ni ellos, ni los hijos, sin haber arreglado las promesas hechas, tanto de premios, como de castigos.

Es nefasto para los cónyuges y los hijos, prometer y no cumplir entre ellos. Dejando que coexista la incongruencia entre el decir y el actuar, relacionado con las continuas promesas expresamente incumplidas, de cosas importantes para cada uno. Esto se refleja en la angustiosa espera de los padres, hasta que los hijos cumplen lo que prometieron: Estudiar y aprobar, trabajar o dar trabajo, pagar si deben, amar y respetar a su esposa o esposo, querer a sus hijos, respetar a sus padres, buscar la felicidad hasta encontrarla, vivir con honradez.

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La necesidad de tener un Plan de Vida Familiar

ESCUELA PARA PADRES

La necesidad de tener un Plan de Vida Familiar

  • Los 10 objetivos personales que me gustaría ver cumplidos en la vejez
  • Los 10 desgloses de un Plan de Vida Familiar
  • Los 10 conocimientos imprescindibles para elaborar el Plan de Vida Familiar
  • Las 10 recomendaciones para hacer un Plan de Vida Familiar que tenga éxito
  • Las Normas ISO 9000 de la familia y el consiguiente control y mejora de su calidad

3,494 Palabras. Tiempo de lectura 13:00

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Un Plan de Vida Familiar es la intención reflejada en un modelo o proyecto, elaborado anticipadamente y plasmado por escrito. Tiene que estar bien pensado y estudiado, para poder llevar a cabo una vida ordenada, dirigida y encauzada hacia un fin determinado. También debe ser realista, coherente, conciso, claro y centrado. Debe tener bien definidos los tiempos, objetivos, medios a emplear, forma de analizar los resultados parciales y totales, los rumbos que va tomando y la forma de hacer las correcciones necesarias. Es visualizar el futuro y poner los medios necesarios, para alcanzar los objetivos propuestos.

El Plan de Vida Familiar debe abarcar los aspectos familiares, sociales, profesionales, intelectuales, religiosos, físicos, económicos, etc., y los elementos fundamentales de las virtudes y valores humanos, que deben presidir la vida familiar, tales como: Ahorro, austeridad, ayuda, bien común, coherencia, colaboración, comunicación, cooperación, compromiso, confianza, control, dialogo, disciplina, educación, ejemplo, esfuerzo, fidelidad, generosidad, honradez, justicia, lealtad, orden, organización, puntualidad, responsabilidad, sinceridad, verdad, etc.

El Plan de Vida Familiar debe ser realizable, dinámico, revisable, medible y adaptable, según las circunstancias de cada momento, pero sin perder nunca su esencia, ni el norte. Tienen que estar claramente definidos los objetivos, la forma de controlarlos, de medirlos y de analizarlos, para poder cumplirlos. Tiene que tener metas reales, no metas idealizadas, aunque haya que irlas ajustando, en función de las circunstancias, pero sin perder los objetivos propuestos. En algunos casos, hay que practicar la fórmula de, “acierto y error” y volver a empezar.

El Plan de Vida Familiar produce muy buenos resultados, si se practica con el sistema denominado “Plan 125”. Es decir hacer un Plan de Vida Familiar, con lo que se espera hacer y obtener a 1, 2 y 5 años vista, ya que permite encontrar los caminos a seguir, para asegurarse dónde se quiere estar, en los próximos 1, 2 y 5 años, e ir comprobando parcialmente, los resultados que se habían proyectado. Adecuándolo anualmente cada 1, 2 y 5 años con las modificaciones necesarias y en su  caso, modificando las metas u objetivos previstos, las acciones realizadas y los medios de control empleados.

Este mismo Plan de Vida Familiar 125, debe hacerse también anualmente en sentido inverso, es decir, analizando dónde se estaba y qué es lo que se hacía u omitía hace 1, 2 y 5 años, y como se está ahora. Para darse cuenta, de la evolución o retraso experimentado y de los errores o aciertos realizados. Examinándolo con detalle, se pueden tomar las precauciones necesarias para el futuro.

El Plan de Vida Familiar debe ser diseñado por los cónyuges, y si es necesario con la ayuda de profesionales de cada materia, para intentar obtener, un futuro deseable, que se pueda considerar óptimo y viable, para toda la familia. A ser posible, debe prepararse cuanto antes, mucho mejor empezar a esbozarlo y concretarlo de recién casados o durante el noviazgo, pues es cuando se comienza de cero y así, se podrán formar las bases para el futuro. Cuanto más tarde se haga, más difícil será de cumplir, además que se producirán más errores y mucho más grandes. Algunos errores podrían haberse evitados y los que no se pudieran evitar, costarán mucho más, sufrirlos o corregirlos.

El Plan de Vida Familiar debe hacerse siempre, incluso cuando ya se lleven muchos años de matrimonio, con la llegada de los hijos o cuando estos entran en la pubertad o adolescencia. Cualquier hito que ocurra en la familia, es un buen motivo para reconsiderar algunas de las cosas, que no estén funcionando bien, y que podrían o deberían mejorarse. Es muy conveniente que los hijos, también participen en todo o en algunas partes de la preparación, seguimiento y adaptación del Plan de Vida Familiar.

Todos los Planes de Vida Familiar son diferentes, aunque haya unas normas generales, que ayuden a crearlos y a cumplirlos. Son como mapas y brújulas, para guiarnos en el desarrollo de la vida, en función de la personalidad y circunstancias familiares, tanto en los buenos momentos, como en los malos, en el presente y para el futuro.

Nadie discute, que todas las empresas tienen o deben tener, un  Plan de Negocios, donde abarquen los principales conceptos de su desarrollo. Si se hace en las empresas, cuanto más no debería hacerse en la familia, que es lo más importante que tenemos. En la empresa pudiera ser discutible, si se hace bajo el modelo de 125 o si se emplean otros modelos adecuados a determinados proyectos, negocios, productos, países, etc. Pero un Plan siempre tiene que haber, para que la empresa sepa a dónde va y pueda tener éxito.

¿Cómo es mi vejez y cómo me gustaría que fuera? Para que sea una vejez, como la que mentalmente se ha deseado, hay que empezar, cuanto antes mejor, a hacer un Plan de Vida Familiar. Visualizándose en el futuro a medio y largo plazo, dentro de los objetivos fijados, sobre lo que me gustaría que ocurriera, cuando llegue a la vejez y que haya detallado, lo que se debe hacer para alcanzarlos.

Los 10 objetivos personales que me gustaría ver cumplidos en la vejez: Si no se hace desde muy pronto, un buen Plan de Vida Familiar, es muy posible que no se puedan alcanzar estos objetivos.

1.      Una familia que me quieran y que les quiera, con la que pueda compartir las experiencias dulces y amargas de cada día. Y que siempre me traten con cariño, respeto y satisfacción.

2.      Unas amistades que me respeten y que las respete, con las que pueda compartir y disfrutar los ratos de ocio.

3.      Una situación económica, relacionada con la planificación realizada de ahorros y pensión, donde prime el dicho: Quiero poco, y lo poco que quiero, lo quiero poco.

4.      Una buena salud, compatible con la edad, sin pretender evitar los achaques y las limitaciones, propias de los años. Atendida con una asistencia médica, asequible e integral.

5.      Una posibilidad de disfrutar de la vida, con cosas sencillas, como: La lectura, la música, los paseos, los conciertos, la belleza, el arte, etc.

6.      Una buena relación religiosa, que me llene espiritualmente y que trascienda.

7.      Una capacidad intelectual con sabiduría, sensatez, experiencia, gusto, etc. al nivel de las personas que me rodean.

8.      Un carácter alegre y contagioso, para hacer felices a los demás.

9.      Una vivienda cómoda, que sirva también como centro de reunión, para familiares y amigos, en una ciudad segura, limpia y con buen sistema médico.

10.   Un legado para dejar que trascienda a las siguientes generaciones, soportado con un buen comportamiento personal, familiar y social. Unas memorias escritas, con  las experiencias personales, dejada a las siguientes generaciones, etc.

Para conseguir que cuando se llega a la vejez, se cumplan estos 10 objetivos personales, hay que tenerlos en mente, al hacer desde muy pronto, el Plan de Vida Familiar y en todas las modificaciones, que a lo largo de los años se vayan realizando. Si este Plan no se pone al frente, de todas las decisiones, podremos equivocarnos y carecer en la vejez, de esas cosas tan importantes.

El Plan de Vida Familiar, con sus aciertos y errores medidos, objetivos cumplidos y pendientes, produce una gran seguridad, respeto y conocimiento personal, sobre la realidad de las cosas y situaciones, lo que permitirá saber, qué hacer y no hacer, y cómo, dónde y cuándo hacerlo o no hacerlo.

Los 10 desgloses de un Plan de Vida Familiar:

1.      El trabajo, la familia, la formación y el descanso. Cuánto tiempo se dedica al  trabajo, cuánto a la familia, cuánto a la formación, cuánto al descanso y cuánto se debería dedicar a cada concepto.

2.      La economía familiar. Planificar bien los ingresos, gastos, ahorros, inversiones, testamento de últimas voluntades, etc.

3.      La educación y desarrollo de los hijos. Teniendo en cuenta sus diferentes edades, conocimientos y aptitudes de cada uno de ellos, siempre en función de sus posibilidades, presentes y futuras.

4.      La formación continua. Cuánto tiempo, costos y energía hay que estar dispuestos a gastar, para estar al día y así, disminuir los riesgos de fracaso profesional y aumentar las posibilidades de éxito.

5.      La formación y práctica religiosa. Haciendo un programa completo, con un buen método, para reformar y mantener la vida y lograr ser una nueva persona. No es fácil, pues requiere de una buena técnica y de unas bien pensadas herramientas, que solamente las pueden facilitar los sacerdotes, pastores, rabinos o imanes, según la religión que se practique.

6.      La profesión. Dónde estoy en el trabajo y hasta dónde quiero y puedo llegar, teniendo en cuenta, mis conocimientos, las posibilidades de mejorarlos y el entorno.

7.      La salud. Presente y futura realizando los ejercicios, dietas, dominio de la voluntad, exámenes médicos periódicos, etc. que hayan recomendado. El testamento vital.

8.      La vida social. Cuánto tiempo dedico o debo dedicar, a las relaciones sociales y cuánto a la familia.

9.      Los estudios. Hasta dónde he llegado y hasta dónde debería llegar, si quiero mejorar en beneficio de la familia, del trabajo y de la sociedad.

10.   Los otros conceptos familiares. Están desarrollados en el cuerpo del artículo.

El Plan de Vida Familiar completo, debe estar ensamblado con los planes parciales y personales, que se suelen hacer. Es muy bueno planificar los estudios, las finanzas, las inversiones, etc. pero planificar lo que debe ser la familia completa, debería ser el objetivo principal de los padres, alrededor del cual, tiene que girar todo el quehacer familiar. Aquí deben estar presentes siempre los conceptos: Qué, cuándo, cómo, dónde, para qué, por qué, etc. Para hacerlo, hay que valerse de, por, con y desde todos los  medios, para que quede lo mejor posible.

El mejor método para cumplir los objetivos, previstos en el Plan de Vida familiar, es la unión incondicional entre todos sus miembros, pues la sinergia que producen, les permitirá más fácilmente cumplir el rumbo, la misión, la visión y las funciones, metas y valores establecidos.

            El plan de vida familiar es como viajar por la vida con mapa y brújula, o actualmente con un GPS. Ayuda a corregir los errores y en su caso, a desandar el camino realizado, pues conlleva unas claras y concretas reglas de juego, por lo que los padres e hijos, saben de antemano cómo comportarse.

El Plan de Vida Familiar, intelectualmente, es un ejercicio muy estimulante, pues al hacerlo, como proyecto en común, cada uno de los cónyuges pone lo mejor de sí, a disposición del otro, llegando a negociaciones, acuerdos y compromisos donde los dos estén ha gusto y unidos, en los buenos y en los malos momentos que seguramente les tocará vivir.

Aunque ya existan las ideas del Plan de Vida Familiar, rondando en las cabezas de los cónyuges, incluso se vaya llevando a cabo, poco a poco en la práctica diaria, conviene hacerlo por escrito, sin premuras, con calma, consensuado y con buena disposición, para anualmente examinarlo, corregirlo y renovarlo, si hubiera diferencias importantes.

Los 10 conocimientos imprescindibles para elaborar el Plan de Vida Familiar:

1.      Conocimiento de la relación matrimonial y su análisis general, teniendo en cuenta las debilidades, oportunidades, fortalezas y amenazas.

2.      Conocimiento de lo que cada uno tiene que hacer, particular y conjuntamente, para conseguir elaborar y cumplir el Plan de Vida Familiar.

3.      Conocimiento de lo que hay que negociar, si no se está de acuerdo totalmente. Por ejemplo: Las prioridades, particularidades, proyectos, objetivos, etc. de cada uno, para finalmente construir un Plan de Vida Familiar, basado en el mutuo acuerdo.

4.      Conocimiento de lo que hay que proteger, evitar y eliminar en la familia, para su crecimiento moral, social e intelectual.

5.      Conocimiento de los medios y tiempos necesarios, para conseguir llegar, controlar y modificar los objetivos propuestos.

6.      Conocimiento de que en una familia, uno más uno, suman mucho más que dos, al aprovechar la sinergia de ambos.

7.      Conocimiento de que se debe intentar hacer un Plan de Vida Familiar, que sea un  ganar/ganar para todos, sin dejar a nadie en desventaja, sin expectativas o marginado.

8.      Conocimiento del entorno social donde se vive, para aceptarlo o rechazarlo parcial o totalmente, asumiendo las consecuencias negativas y positivas.

9.      Conocimiento propio y del cónyuge, los gustos, deseos, miedos, habilidades, debilidades, capacidades, limitaciones, posibilidades, virtudes, defectos, etc.

10.   Conocimientos profundo de los hijos, si los hubiera, teniendo en cuenta sus capacidades físicas y mentales, para determinar las virtudes y valores que hay que transmitirles. El estilo de autoridad que se va a ejercer, la forma de llegar a acuerdos familiares, cómo trasmitirles las normas de convivencia y la forma de cumplirlas, etc.

Hacer un Plan de Vida familiar, es el camino para poder sacar tiempo, para todo, aunque hay muchos que dicen, que no tienen tiempo para nada, a pesar de que tengan como todos, 24 horas diarias. Unos las aprovechan y otros las desperdician. Nadie, por mucho que se agobie, puede añadir una hora a su vida. Cuando se tiene un por qué para vivir, se acaba encontrando el cómo. Nunca ha habido tantas personas, sin tiempo para nada, incluyendo a los jubilados, los desempleados y hasta los que están de vacaciones, que no tienen tiempo ni para descansar, debido a su falta de planificación. Para lo único que no hay tiempo, es para volver al tiempo pasado, ni para recuperar el tiempo perdido.

Dentro del Plan de Vida Familiar, tiene que haber un plan específico de horarios para todos, negociado con una disciplina voluntaria, principalmente en las personas mayores, pues en los jóvenes suele haber, una disciplina impuesta inmisericordemente por los padres, los estudios, los trabajos, etc. Es imposible llevar a cabo un Plan de Vida Familiar e intentar conseguir los objetivos previstos, si no se tiene disciplina en los horarios, ya que éstos suelen ser los ejes, sobre los que se sostienen la vida familiar.

El problema surge y es de muy mala solución, cuando las personas mayores, ya no tienen o creen que no tienen, la fuerza de voluntad, para cumplir los horarios, ni nadie que les obligue a hacerlo. Pero siempre se están quejando, de que el tiempo no les llega para nada, cuando en realidad no hacen nada. Casi siempre es por alguna o varias de estas causas: Su propio desorden, su inseguridad mental, su pereza, su apatía, su desprecio a realizar lo que han proyectado o porque están enfermos y no lo quieren admitir.

El Plan de Vida Familia, si se lleva con orden, ayuda a multiplicar el tiempo. Nunca es monótono, si se valoran los objetivos y se pone interés en ellos. Es como una batalla llevada diariamente, pero analizando los resultados periódicamente. Hacerlo y mantenerlo, es una grave obligación y responsabilidad ante la familia. No hace falta ser un héroe para llevarlo, es suficiente hacer lo que se debe hacer, y estar en lo que se debe estar, procurando no dispersarse de los objetivos propuestos, ni con las cosas que lo interfieran o distraigan.

Los objetivos del Plan de Vida Familiar no tienen por qué hacerse, para obtener inmediatamente, altas y perfectas metas, ni resultados exactos. Para no frustrarnos, es muy conveniente irlos planteando poco a poco, con calma, pero con firmeza, sin prisa, pero sin pausa, siempre con pasos intermedios asequibles y coherentes, y con un espíritu de visión, adaptación y perseverancia, para no gastar las energías innecesariamente.

Siempre hay que planear bien las metas y los caminos, que nos llevarán a ellas, así como prever los problemas y circunstancias, que pudieran salir a impedir que podamos cumplir con nuestros objetivos, para no tener que vivir a la deriva, no desmotivarse, ni sentirse fracasado. “Ningún viento es bueno para los navegantes, si no saben a dónde van”. Hay que visualizar lo que se desea, cómo se quiere o puede conseguir, y hacia donde se quiere ir.

Las 10 recomendaciones para hacer un Plan de Vida Familiar que tenga éxito:

1.      Analizar bien los recursos y características personales y familiares, para sacarles el máximo provecho posible, trabajando con lo que se tiene y no pasarse el día suspirando, por lo que no se tiene y gustaría tener.

2.      Conocerse, aceptarse y superarse, que junto a la práctica de las virtudes y valores humanos, son las claves para que el Plan de Vida Familiar tenga éxito.

3.      Enfocarse en lo que se va haciendo y lo queda por hacer, evitando que los objetivos no conseguidos, sirvan de escusa o desaliento.

4.      Hacer un compromiso formal con uno mismo, la familia y con todos los que estén involucrados. Como el compromiso tiene que estar escrito, es un buen recordatorio para todos en cualquier momento. Aunque sea fácil plasmarlo, requiere una técnica, unas herramientas y mucha constancia.

5.      Hacer un inventario real, de los diferentes recursos que se necesitan, para hacer el Plan de Vida Familiar, analizando los que se van gastando y los que se van añadiendo.

6.      Revisar periódicamente los resultados del Plan de Vida Familiar, para hacer los cambios que sean necesarios y cuando sean necesarios.

7.      Ser realista poniendo objetivos concretos y tangibles, para no sentirse frustrado si no se consiguen.

8.      Tener una flexibilidad calculada, con los objetivos y sus fechas parciales y totales, de forma que no sean estresantes.

9.      Tener una visión general pero sin dispersiones, para poder abarcar todos los objetivos propuestos, aplicando en cada uno, las energías que se deban o puedan.

10.   Tomar las decisiones personales y familiares, de acuerdo con el Plan de Vida Familiar establecido, sin agobios ni angustias. Lo que no se pueda hacer hoy, se hará mañana, si hay firme voluntad de conseguir los objetivos.

Si queremos ser diferentes y tener una familia diferente, no podemos ser indiferentes, a las ventajas que tiene el hacer y seguir un Plan de Vida Familiar.

Las Normas ISO 9000 de la familia y el consiguiente control y mejora de su calidad.

Estoy recopilando información para escribir un artículo o varios, sobre este tema. Me gustaría escribir una especie de «manual» que sea el compendio, de lo que tiene que hacer una familia, en el día a día, para sus relaciones matrimoniales, hijos, familiares, etc. Muchas familias quieren comportarse lo mejor posible, y piden un manual que esté ordenado por conceptos, objetivos y soluciones concretas y medibles, sobre asuntos reales de la vida diaria, para que les sirva de guía, en la búsqueda de su perfeccionamiento. Debería ser una aplicación práctica e integral de la ESCUELA PARA PADRES.

Comprendo que alguien pensará que es una deformación profesional, la de querer convertir a la familia, en una medición con las Normas ISO 9000, pero hay muchos padres, que quieren siempre lo mejor para sus familias. Si la idea les parece descabellada, no se preocupen. La mayoría de las cosas buenas que hoy disfrutamos, empezaron siendo ideas descabelladas, que poco a poco fueron tomando forma.

Todas las empresas, productos y servicios importantes, están normalizados y estandarizados. Se puede comprobar a través de los diferentes sellos o logotipos, que lo acreditan y les acreditan. ¿Por qué no puede tenerlo también la familia?

a)     ¿Cómo se puede crear un control de calidad de la familia?

b)     ¿Por qué no hacerlo, aunque sea privadamente, sobre las actuaciones de la familia?

c)     ¿Cómo saben las familias, que están haciendo bien algunas cosas, pero que hay otras, que deberían también hacerlas?

d)     ¿Tienen que estar inventando y corrigiendo sus actuaciones las familias, cuando ya está todo inventado y ensayado, en los diferentes tipos de familias?

e)     ¿Tiene que esperar a los resultados finales, para saber si acertaron o se equivocaron, con las decisiones que tomaron hace tiempo?

Si me pueden ayudar con sus ideas, escríbame, se lo agradeceré.

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El egoísmo explicado a los hijos

ESCUELA PARA PADRES

El egoísmo explicado a los hijos

  • 20 Situaciones donde más se practica el egoísmo

2,274 Palabras. Tiempo de lectura 8:00

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El egoísmo es la condición personal de los que tienen un desmedido, inmoderado y excesivo amor a sí mismo y a sus propios intereses, descuidándose de los demás. No han descubierto que disfruta más el que da, que el que recibe.

Los egoístas siempre van a lo suyo, son incapaces de sentir las necesidades del prójimo. Prefieren encerrarse en su propia torre de marfil, sin querer darse cuenta, ni comprender nada, para no tener que aceptar su propio egoísmo. En el prójimo solamente ven peldaños para ir subiendo, u objetos para utilizarlos en su propio beneficio, sin darse cuenta que ser desprendido y ayudar a los demás, produce más satisfacciones, que todos los actos de egoísmo juntos.

El egoísta no es generoso, es soberbio, inseguro, auto consentido y mal educado. Le falta carácter y es incapaz de rectificar su camino, porque siempre soslaya el deber. No quiere aceptar que su pobre y relativa felicidad artificial, no será duradera, si no lucha contra su egoísmo personal.

El egoísmo está soportado en el vicio de la avaricia, incluso en la distribución de las herencias, en la participación en los gastos comunes familiares, en la ayuda a los padres ancianos u otros familiares necesitados, etc. Desgraciadamente, estos casos de egoísmo extremos, suelen terminar en graves discusiones, enfados y riñas entre los familiares.

No es difícil reconocer a las personas egoístas y sus actitudes. Es cuestión de fijarse en su comportamiento ante los demás, o hablar un rato con ellos. No vale la disculpa, de que quieren cerrarse y concentrase en sus propios problemas. Pero para calificarlos como egoístas, debemos seguir el refrán: Ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. A cualquiera, no se le puede calificar de poco generoso, avaricioso, ambicioso, tacaño, etc. Hace falta darse cuenta y cerciorarse de su egoísmo.

A todos nos gustaría, que todo el mundo dejara a un lado su egoísmo y se comportara con altruismo, generosidad, caridad, filantropía, desinterés, abnegación, sacrificio, humildad, sencillez, solidaridad, etc. Pero cada uno debemos comenzar a practicar esas virtudes y valores humanos, para que así cunda el buen ejemplo y desaparezca el egoísmo.

Todos somos un poco egoístas con nosotros mismos, pero algunos incluso, nos esforzamos en demostrarlo continuamente ante los demás. Nos gustaría no ser egoístas, pero no nos esforzamos lo suficiente en ello, es muy duro pensar primero en el prójimo, antes que en uno mismo. Las alternativas entre dar y tener, muchas veces hoy las consideramos irreconciliables. De ahí viene la práctica del egoísmo.

Hay una raya muy sutil, entre lo que es egoísmo, lo que es supervivencia y lo que es mejor para todos. Algunos padres no pueden hacer todo lo que desearían hacer para todos, por lo que deciden hacer las cosas lo mejor posible, intentando que sean en beneficio de todos. Incluso pueden tener que beneficiarse ellos mismos a corto plazo, para que haya en el futuro, un mejor futuro para todos. Puede no ser egoísmo, dedicar mucho esfuerzo y horario al trabajo, si con ello se supone que está sembrando, para que todos disfruten de la cosecha.

Ser padres para enseñar las virtudes y valores humanos y practicarlos, dando así ejemplo, es mucho más complicado, que aplicar cuatro teorías psicopedagógicas y esperar el milagroso resultado. Ser padres supone formarse profesional y familiarmente, querer, proteger, mimar, poner límites, educar, acompañar, servir de sparring, aconsejar, ordenar, crear un ámbito cálido de convivencia, sugerir, castigar, orientar, animar, empujar, consolar, servir de modelo, cuestionar, asentir, disentir, comprender, perdonar, resistir, etc.

El egoísta siempre está aislado en su soledad, solamente se cuida de él mismo. Su egoísmo va creciendo continuamente, hasta quedarse solo y volverse un traidor para la familia, los amigos y la sociedad. El que se aísla en su egoísmo, acaba perdiéndose en su auto exclusión, directamente con su comportamiento, despide a los de su alrededor, incluso a los que le quieren.

El egoísmo de conciencia, impide tener un sentido comunitario, que debería llevar a la práctica de las relaciones con el prójimo, empezando por los más cercanos. El egoísta nunca da, siempre dice: “A cuanto toca, sin poner nada”. Siempre termina mal, los demás se dan cuenta y le aíslan.

20 Situaciones donde más se practica el egoísmo:

1.     Cuando en las familias, aunque sobren o falten las cosas, se ignora y desprecia las necesidades de los más próximos: Padres, hermanos y familiares.

2.     Cuando hay injusticias en los repartos de herencias, beneficios familiares, trabajos, ayudas o gastos a realizar.

3.     Cuando todos en la familia quieren tener la razón y se producen graves discusiones, enfados y riñas.

4.     Cuando en los negocios se practica la política del “todo vale”, para obtener el máximo beneficio posible, caiga el que caiga.

5.     Cuando se va contra el Décimo Mandamiento de Ley de Dios, encadenado a otros, como: La codicia, la usura, la ambición desmedida, la lujuria, la gula, la deslealtad, el soborno, la traición, la estafa, el robo, la violencia, el engaño, la simonía, la corrupción, la tacañería, el egoísmo, la mezquindad, la avidez, etc.

6.     Cuando predomina el egoísmo y falta el amor humano y religioso entre la familia, los amigos y la sociedad.

7.     Cuando los cónyuges desprovistos de amor, basan su vida en el egoísmo personal, sin adaptarse al cónyuge y esperando siempre obtener ganancias.

8.     Cuando cada uno, creyéndose el centro del universo, quiere las cosas para sí mismo, anteponiendo sus caprichos, a las necesidades de su propia familia.

9.     Cuando alguno de los cónyuges, goza de una buena posición económica y social, disfrutándola egoístamente, sin compartir los beneficios con la familia.

10. Cuando pudiendo ayudar con tiempo, dinero o conocimiento, a quienes menos tienen, no hacen absolutamente nada por su prójimo, Estando en una situación, en que debería hacerse.

11. Cuando solamente se piensa en acumular, para sentirse seguro o poderoso,  quedándose con todo, sin darse cuenta de que ayudar o compartir, brinda un beneficio espiritual, social y económico mucho más profundo que lo imaginado.

12. Cuando en el matrimonio, no hay entrega ni adaptación completa del uno al otro, pensando solamente en el beneficio propio, sin dar nada a cambio.

13. Cuando en la familia, no hay solidaridad con todos los componentes y solamente, hay indiferencias hacia los demás.

14. Cuando las acciones están llenas de arrogancia, desentendiéndose de los problemas e inquietudes de los demás, mirando para otro lado, para no verlos.

15. Cuanto no se dan cuenta que dando más, a cambio, se recibe más.

16. Cuando los hijos se olvidan de todo lo que los padres les dieron y estos necesitan ayuda material, emocional o económica.

17. Cuando los hijos una vez conseguidos los bienes de los padres, que podrían dejarles en herencia, se deshacen de ellos y los mandan a un asilo o los abandonan solos en sus casas.

18. Cuando se es impuntual, por el hecho de ser egoísta con los propios gustos, tiempos, caprichos o conveniencias.

19. Cuando el egoísmo se utiliza, como músculo destructivo o limitante del matrimonio, hasta conseguir anular la vida del otro cónyuge.

20. Cuando los padres, para ganarse la incondicional sumisión de los hijos, les ofrecen injustificados o excesivos premios.

Los padres tiene que enseñar a sus hijos, primero con el ejemplo y después con instrucciones claras y concretas, sobre la relación que tiene el egoísmo, con el resto de los pecados capitales. El egoísta es posesivo, egocéntrico, narcisista, presumido, ególatra, inhibicioncita, tacaño, etc.

El egoísmo híbrido, lo manifiestan en el consumo y en otros aspectos de la vida, los que no escatiman nada y derrochan, cuando se trata de satisfacer sus caprichos o necesidades, pero contrarrestan ese egoísmo personal, cuando tienen que decidir sobre cosas sin importancia o baratas. Entonces quieren demostrar que son esplendidos. Suelen ser muy elocuentes cuando gastan para ellos y muy parcos, cuando lo hacen para otros. Compra las cosas buenas y caras para él, pero compra lo más barato y peor para su familia, siempre con interés emocional, personal o social.

Este ejemplo se refleja en los cónyuges, que retienen para sí la parte más importante de los ingresos familiares, y el resto lo entregan a la familia, para que se arreglen como puedan, sin importarles las necesidades familiares.

Los egoístas no se sacrifican por los demás, Primero yo, después yo y siempre yo. Piensan que cuando les toque la hora de los sufrimientos, alguien les ayudará, pues para eso están los familiares, amigos o la sociedad. Se suelen olvidar de los sacrificios que otros hicieron por ellos, y que lógicamente, si no fueran tan egoístas, ahora tendrían ellos que corresponder. ¡Que me den y que me den! ¡A cuanto tocamos sin poner nada!

Cuántas personas están pidiendo a gritos, aunque muchas veces silenciosamente, que alguien les quiera, que alguien les diga una palabra amable, que alguien se sienta satisfecho por ellos. Pero el egoísmo impide ver lo que sucede alrededor, pues solamente quieren escapar emocionalmente, para satisfacer su egoísmo. Buscan ser felices, sin saber muy bien ni dónde, ni cómo, ni con quién. En esa desesperada huida, para satisfacer su egoísmo, se van a lo aparentemente más fácil, buscando compensaciones, huidas y placeres.

Se lucha contra el egoísmo impulsando, arrastrando o volcándose con el prójimo que nos necesita. Ya que tirando de los demás, consciente o inconscientemente, se mejora uno mismo y se produce y consolida la amistad y el amor a los demás, aunque la compensación no sea inmediata, pero sí real y eficaz. Cuando se busca el bien del prójimo, con cariño y naturalidad y servirle sin contraprestaciones, los hijos lo ven y aprenden a tener, menos problemas personales o a solucionárselos. Dándose a los demás, no necesitan de falsas evasiones y escapismos, para sentirse satisfechos.

Yo, y primero yo, es el principal fruto del egoísmo, que suele producir la búsqueda peligrosa y desordenada de placer y la necesidad imperiosa, de evasión física y mental. Algunos tratan de conseguirla, dañándose cada vez más, ignorando inconscientemente su debilidad o anemia emocional y, las formas de salir de ella.

La familia tiene un papel  fundamental, en la lucha contra el egoísmo. El amor al prójimo, enseñado en la  familia, es la mejor medicina preventiva, el ámbito natural, en el que los hijos deben aprender a amar. El mayor regalo que pueden hacer los padres, es dando su propio testimonio de amar bien al prójimo, empezando por los hermanos, familiares y amigos. Los padres tienen que ser un modelo auténtico de amor, y enseñar a los hijos desde pequeños, que el horizonte o punto de mira, no son ellos mismos, sino los otros.

El egoísta es la antítesis del filantrópico, pues este da todo lo que puede, basado siempre en las 3 T’s (Tiempo. Talento y Tesoro). Con generosidad, pone su experiencia, conocimiento y pasión, al servicio de los demás. El egoísmo también se refleja en las personas, empresas o asociaciones. Los padres tienen que enseñar a sus hijos, a dar generosamente, no solamente cuando es fruto de un impulso, emoción o simpatía. Tienen que aprender a adquirir el conocimiento, para hacerlo dentro de una estrategia de su plan de vida. La idea de dar, debe ir más allá de un regalo o donativo, pues debe hacerse, intentando que las personas y el mundo sean mejores.

Los que quieran eliminar o disminuir su egoísmo, deben saber que, uniéndose a otras personas o grupos altruistas, encontrarán muchas razones, para poder mejorar su forma de convivencia con la sociedad. La unión hace la fuerza, incluso para cambian los defectos propios. Consúltelo como hacerlo con un experto sacerdote, pastor, rabino o imán, según la religión que practique y él le ayudará. Pasar de egoísta a dadivoso no es tan difícil.

El egoísmo en algunas personas no tiene límites, lo quieren todo para sí y nada para los demás, la avaricia les puede. No se quieren da cuenta, de las necesidades que hay delante de sus ojos y siguen queriendo más cosas para ellos, aunque ya lo tengan casi todo, incluyendo lo que no necesitan y lo que les estorba. No se enteran, de que son unos privilegiados y siguen queriendo más y más, incluso aunque no hayan hecho ningún mérito, ni esfuerzo, para conseguir las cosas que tienen.

Hay una emergencia educativa, contra el egoísmo en las sociedades plagadas de consumismo, sin límites, y del culto al Yo y la práctica del Ego. Se necesita que los padres, primeros y principales educadores, con sus derechos y obligaciones, se den cuenta del problema de su difícil y hermosa responsabilidad, de educar a los hijos. También deben aunar sus esfuerzos, compartir experiencias y coordinar los objetivos y acciones, entre los diversos ámbitos: familia, escuela y sociedad. En orden a la transmisión de las virtudes y valores humanos, que son los únicos conceptos, que pueden contrarrestar la plaga del egoísmo actual.

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75 Preguntas a los padres de adolescentes

ESCUELA PARA PADRES

75 Preguntas a los padres de adolescentes.

3,443 Palabras. Tiempo de lectura 13:00

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Las distintas etapas de preadolescente, adolescente y postadolescente, no tienen un calendario exacto de edad. Van en función de la madurez física, mental y educativa de ellos. Los padres son los indicados en conocer en cuál de las etapas, está clasificado cada uno de los hijos. En el artículo se denominarán adolescentes a todos, agrupándolos en una sola de las distintas etapas cronológicas.

La palabra adolescente, indica que adolecen de la capacidad y la madurez física y emocional, necesarias, para sopesar el impacto de muchas de las acciones que realizan, o que quieren realizar y por lo tanto, ignoran sus lógicas consecuencias. Para solucionar este problema están en primer lugar sus padres, con una obligación irrenunciable a guiarles, cómo guiarles a que se enfrenten el reto de hacerse mayores. Después están los profesores, consejeros, sacerdotes, pastores, rabinos o imanes, según la religión que practiquen.

Los padres no tienen que ser, los amigos de sus hijos adolescentes y viceversa, tienen que ser sus padres y sus hijos respectivamente. Sobrepasar esa sutil raya, es la que suele ser el principio de las grandes diferencias, en los resultados de la educación. Cada uno en su sitio con sus obligaciones y responsabilidades. La amistad es quitar o poner, la paternidad y la filiación, no.

La adolescencia puede ser una edad maravillosa o insufrible, para ellos, sus familiares y la sociedad. Hay muchos adolescentes, la gran mayoría, que están llenos de entrega, altruismo, abnegación y sacrificio incondicional hacia los demás, como se aprecia en la enorme cantidad de voluntarios adolescentes que hay en todas las ONG, organizaciones no gubernamentales, de servicio al prójimo. 

La inmadurez inmadurable, es la tónica general en la mayoría de los adolescentes, que han sido mal educados por sus padres, al consentirles todo lo que han ido queriendo, desde su infancia. Jamás madurarán, porque ni piensan, ni quieren hacerlo. Les va muy bien haciendo lo que quieren, siendo adolescentes inmaduros  y, sin responsabilidades.

Para algunos padres no hay una perfecta definición, de lo que es portarse bien y portarse mal en los adolescentes. Hay una raya muy fina para algunos, que separa los conceptos buenos y malos. Depende de cómo hayan sido educados ellos, de las costumbres que hayan adoptado, de la calidad de educación que quieran dar a sus hijos en la práctica de las virtudes y valores humanos, del entorno en el que viven, de sus costumbres religiosas, etc.

El análisis del comportamiento de los padres y de los adolescentes, le permitirá tomar las decisiones adecuadas para corregir los defectos, tratándose principalmente de adolescentes: Rebeldes, agresivos, violentos, vagos, consentidos, manipuladores, NiNi, etc.

75 Preguntas a los padres de adolescentes, para que contesten amplia, sincera y detalladamente, y así poder conocer su propio grado de responsabilidad, en las actuaciones de sus hijos y para que puedan tomar las medidas adecuadas.

1.     ¿Han llevado a su hijo al pediatra, para que les diagnostique si tiene alguna enfermedad o si sólo está insuficientemente educado? Este es el primer paso y, uno de los más importantes. Si el adolescente consigue no ir, los padres tendrán que reconocer, que les ha ganado la primera batalla. Todas las siguientes respuestas, se basarán en que está insuficientemente educado, para reconocer la autoridad de los padres.

2.     ¿Le ha dicho alguien, aunque no sea médico, que su hijo está enfermo, muy consentido, insuficientemente educado o tiene alrededor algo que le perturbe?

3.     ¿Qué les han dicho los psicólogos, sobre el origen de su posible mal comportamiento?

4.     ¿Toma alguna medicina por si es bipolar, tiene TDAH u otra enfermedad?

5.     ¿Qué solución le han dado los psicólogos, para el presente y el futuro de su hijo?

6.     ¿Tienen algún informe profesional de su hijo, hecho por sus maestros o tutores?

7.     ¿Han hablado con los maestros, sobre el comportamiento en la escuela y fuera de ella?

8.     ¿Ha hablado con los maestros y tutores, sobre su capacidad de estudio y las razones, por las que ellos creen, que no se esfuerza lo suficiente?

9.     ¿Asiste con regularidad a la escuela o al trabajo?

10. ¿Qué calificaciones obtiene u obtenía?

11. ¿A qué se dedica cuando no estudia?

12. ¿Desde cuándo no estudia?

13. ¿Qué alega para no estudiar?

14. ¿Qué quiere hacer en el futuro?

15. ¿Para qué vale, es decir, para que actividad profesional?

16. ¿Han analizado las razones, por las que no busca trabajo o no lo encuentra?

17. ¿Cuál es el comportamiento que como padres, quisieran que su hijo cumpliera mientras viva en su casa? Horarios de levantarse y acostarse. Días y horarios de esparcimiento, salidas y entrada. Tiempos de estudio en casa o de trabajo. Objetivos parciales de los estudios. Forma de ganar para sus gastos discrecionales. Ayuda en las tareas de la casa. Amistades con las que puede alternar y con las que no puede alternar, etc.

18. ¿Han negociado con él unas condiciones de horarios, ocupaciones, responsabilidades, resultados premios y castigos, para poder vivir en la casa?

19. ¿Cuáles son los temas principales, que producen el mal comportamiento de su hijo?

20. ¿No han podido controlar el comportamiento de su hijo, incluso cuando empezaban los primeros avisos de su mala conducta?

21. ¿Han permitido los padres, las malas actuaciones del hijo, desde que era pequeño y creen que ahora es, demasiado tarde?

22. ¿En qué ha ido creciendo su mala actitud, desde que era más joven?

23. ¿Además de la casa, dónde se producen los mayores periodos de mal comportamiento, en el colegio, en la calle o con determinados amigos o familiares?

24. ¿Por qué le consienten su mal comportamiento, soportado en desobediencias, insultos, agresiones, etc.?

25. ¿Cuándo se producen sus crisis, llegan al máximo y desaparece, o tardan mucho en desaparecer? Observe las personas que tiene a su alrededor y otras circunstancias, que pudieran alterarle.

26. ¿Cómo influye su comportamiento en la actitud de otros hermanos o familiares?

27. ¿Consienten sus padres, el daño que hace con su mal comportamiento, a sus otros hermanos y los padres?

28. ¿Qué nivel de disciplina y orden hay en la familia?

29. ¿Qué tipo de vida llevan los cónyuges? (Relaciones personales, horarios y actividades)

30. ¿Cuál es el tipo de vida que lleva el adolescente?

31. ¿Cuáles son sus horarios familiares, escolares y sociales?

32. ¿Quién le da el dinero para sus gastos particulares y, le compra la ropa, paga el Internet, el teléfono, etc., suponiendo que tenga?

33. ¿Está enganchado o pasa demasiado tiempo en el teléfono, Internet y las pantallas digitales?

34. ¿Están esperando a que un día ocurra una desgracia y, vayan los padres a la cárcel y el hijo a un reformatorio?

35. ¿Cómo son sus amigos?

36. ¿Han hablado con sus amigos y los padres y familiares de sus amigos?

37. ¿Fuma o toma alguna droga o alcohol?

38. ¿Han revisado su mochila, habitación y efectos personales, para comprobar si esconde drogas o efectos ajenos?

39. ¿Lleva ropas o tiene objetos que Vds. no le han comprado?

40. ¿Aparentemente gasta más que el dinero, del que los padres le dan?

41. ¿Tiene una o varias novias y, cree que lleva una vida honesta con ellas?

42. ¿Practican alguna religión con su hijo?

43. ¿Va al Catecismo o a la Iglesia?

44. ¿Han consultado Vd. con algún grupo de ayuda, sacerdote, pastor, rabino o imán, según la religión que profesen?

45. ¿Cuáles son las principales virtudes y valores humanos, que tiene y practica su hijo?

46. ¿Cuáles son los principales defectos de su hijo?

47. ¿Qué premios o castigos tiene su hijo, por su comportamiento?

48. ¿Con quién pasa la noche, cuando no duerme en la casa, con o sin permiso?

49. ¿Quiere estudiar o quiere trabajar, las dos cosas a la vez o ninguna de ellas?

50. ¿Trabaja y entrega todo o parte de sus ingresos en la casa o lo ahorra?

51. ¿Después de los 18 años, quiere quedarse en casa de los padres o quiere que los padres le paguen la universidad, o ponerse a trabajar para pagársela él o vivir por su cuenta, sin continuar estudiando?

52. ¿Tiene algún tipo de problemas de salud como obesidad, vigorexia, anorexia, bulimia, ADHD, etc.?

53. ¿Bebe refrescos que tengan mucha cafeína y azúcar, energizantes, o toma comidas industrializadas como la pastelería, galletas, etc.?

54. ¿Se viste, peina y disfraza, de forma que avergüenza a la familia y por eso, es rechazado por la sociedad y por los padres?

55. ¿Les ha pedido permiso o consejo, para hacerse alguna cirugía estética con el fin de parecer más sexi?

56. ¿Conoce las razones en profundidad, no las disculpas que le dice, para no querer estudiar o trabajar normalmente?

57. ¿Por qué no se pone a trabajar, si no quiere estudiar?

58. ¿Su hijo cree que sus padres son tan millonarios, como para mantenerle, sin estudiar ni trabajar para siempre?

59. ¿Están los padres dispuestos a enfrentarse con su hijo, para que por la razón o por la fuerza, haga las cosas necesarias para su presente y su futuro?

60. ¿Hasta dónde están dispuestos los padres, a apretarle las tuercas, en beneficio de él, en el caso de que no quiera cumplir las normas establecidas o negociadas?

61. ¿Están los padres dispuestos a gastar sus ahorros, previstos para su jubilación y vejez, en pagarle los estudios que no aprovecha, además de mantenerle, vestirle y darle dinero para que se divierta, aunque él no coopere en educarse y en portarse correctamente?

62. ¿Le han hablado de la situación económica de Vds. y de la posible herencia?

63. ¿Han pensado que la vejez de Vds. están en peligro, por consentir a su hijo?

64. ¿Hasta cuándo él quiere estar de NiNi?

65. ¿Hasta cuándo van a esperar a que caiga, en las redes de los malos amigos? Los NiNi son las primeras piezas que cazan los narcotraficantes y las gangas.

66. ¿Sabe él que se está exponiendo, a ser un perdedor social y hasta que Vds. le echen de casa, por desobediente?

67. ¿Hasta dónde están dispuestos a aceptar el riesgo, de tener un hijo NiNi y las consecuencias?

68. ¿Hasta qué edad de los padres o de él, van a seguir consintiéndole que haga lo que quiera?

69. ¿Hasta dónde están dispuestos a aguantar a su hijo?

70. ¿Han pensado en que si no cambia y, hace la vida imposible a la familia, internarle en un reformatorio o echarle de la casa, si es mayor de edad?

71. ¿Tienen en su familia cercana o amigos, algún ejemplo similar?

72. ¿Es responsable con las actuaciones ante la familia, amigos y ocupaciones propias de su edad y situación?

73. ¿Ha recibido acciones de bullying o las ha realizado?

74. ¿Le va a dar a leer este artículo a su hijo adolescente?

75. ¿Consienten los padres, que el hijo adolescente les trate mal, sin intentar corregirle?

 

No hay pastillas, para que los adolescentes se porten bien. Solamente hay buena educación y su seguimiento, realizado desde el primer día, por parte de los padres. Es muy fácil para algunos médicos diagnosticar, que los adolescentes tienen TDAH o hiperactividad y, llenarlos de pastillas para toda la vida, cuando la realidad es que, están dando una respuesta médica a un problema educativo. A los padres les resulta más cómodo, oír del médico que su hijo se portará bien con las pastillas, que reconocer que es un problema de mala educación.

Tampoco hay pastillas, para que los padres eduquen a los adolescentes. Algunos padres esperan recibir respuestas, sobre la problemática del mal comportamiento de los hijos adolescentes, semejantes a tomar una pastilla, que lo cura todo e inmediatamente. Con unos pocos consejos recibidos, no se solucionan los años de haber consentido todo, es un largo proceso educativo.

Algunos padres no quieren reconocer, su posible culpabilidad en la permisividad o mala educación, de sus hijos adolescentes. Cuando lean este artículo, otros relacionados, o cuando respondo a sus consultas, si ven algún atisbo de haberles descubierto sus errores, lo primero que intentan es descalificar al mensajero, para así justificar el, no hacer caso al mensaje. Prefieren esconder la cabeza en la arena como los avestruces, antes que tomar medidas correctoras e intentar poner remedio, a lo que con anterioridad no habían hecho, o habían hecho mal.

Modificar el mal comportamiento de los adolescentes, es un procedimiento de ensayo y error. Costoso, lento y no exento de sacrificios. Por eso cuanto antes empiecen los padres, a intentar modificar el comportamiento de los adolescentes, será  mucho mejor. Y si lo pueden hacer desde que son niños, obtendrán muchos mejores resultados.

Los padres deben considerar, en función del diagnóstico que le hayan dado los especialistas, en el supuesto de que el adolescente no esté enfermo, el tipo de educación que han dado a su hijo. Si no está enfermo y se porta mal, es que está insuficientemente educado. Analicen también su propio comportamiento, el de los familiares, maestros y amigos, por si alguno de estos, pudiera ser el origen del problema del mal comportamiento.

Cuando hay problemas de mal comportamiento, con los adolescentes, el primer paso es establecer y negociar unas normas de convivencia y conducta familiar, poniendo énfasis en lo que es negociable y lo que no es. Pudiera ser más fácil imponerlas, pero es mucho mejor negociarlas, ya que así son, más fáciles de cumplir por todos, principalmente para los hijos más mayores.

La autoridad como padres, no es negociable, las normas, sí. Los adolescentes, en beneficio de ellos mismos, tienen que hacer las cosas por la razón o por la fuerza, pero no con dos bofetadas, aunque sean una vieja medicina, que en su época, dio muy buenos resultados. Si era sin pasarse.

Está muy bien que los padres quieran mucho a sus hijos y, traten de ayudarles a que su comportamiento sea excelente, pero también deben cuidar la armonía familiar, la salud de todos y el crecimiento personal, de cada uno de la familia, que no sea roto, por el mal comportamiento de los adolescentes. Si el adolescente gana hoy la pelea de la agresividad, de la violencia, de los horarios, etc., mañana será otra cosa y pasado mañana, se hará el dueño de la casa, porque los padres han estado cediendo, desde hace mucho en la forma y fondo de educarle.

Los adolescentes no se levantan una mañana y dicen que, a partir de ahora me voy a portar mal. Normalmente llevan años haciéndolo, ganado posiciones poco a poco y los padres consintiéndolo, no enterándose o queriendo enterarse. Ellos no cambian radicalmente de un día para otro, a no ser que en su vida o en su entorno, ocurra algún hecho grave.

Los adolescentes casi siempre hacen y se comportan, como lo que ven en sus familias y a sus amigos. Si tienen unos padres violentos, agresivos, vagos, manipuladores, poco comunicativos, lo más probable es que ellos hagan lo mismo. Si los padres, no les han enseñado a practicar las virtudes y valores humanos, porque ellos tampoco los practican, no podrán esperar que los hijos lo hagan, por su propia iniciativa. Estas actitudes primero son costumbres, después hábitos y posteriormente se convierten en virtudes y valores humanos.

Los adolescentes algunas veces, no entienden los motivos, por los que se enfadan, ni los de su comportamiento, ni sus responsabilidades sobre lo que hacen, ni lo que tienen que hacer, para que no vuelva a ocurrir. Casi siempre lo hacen por ser una costumbre, consentida por los padres. Esas actitudes suele ser, el reflejo del fracaso o la violencia de los padres. El buen ejemplo y la negociación con ellos, para convencerles, significa el éxito de los padres.

Aunque sea muy difícil, algunas veces hay que «evaluar» la tarea educativa de los padres, pues si no han sabido y no saben educar a su hijo adolescente, para persuadirle de que tenga buen comportamiento, es que les queda mucho por aprender. Es posible que a los padres les toque hacer una introspección, de la forma en la que le están educando, si ni las medicinas, ni los buenos consejos, le han hecho mejorar. La solución no pasa por que el hijo se tome pastillas o vaya a más sesiones del psicólogo. La solución empieza con los padres, sus características presentes y los comportamientos pasados.

Los adolescentes con mal comportamiento en la escuela, corren el riesgo de que queden mal catalogados para siempre. Esa calificación va creciendo en el niño, entre los siguientes profesores y sus compañeros y se transmite incluso, después a la universidad. Es muy duro llevarle a un internado, pero hacerlo, suele hacer milagros en la etapa adolescente. Incluso la simple sugerencia de llevarle, suele cambiar el rumbo de su comportamiento. Quizá sea una prueba de esfuerzo para los padres, pero seguramente, valdrá la pena por la salud mental, presente y futura del niño.

Algunas adolescentes están obsesionadas, en aparecer más sexuales y estar a la última moda, en hacerse cirugías estéticas, practicar la vigorexia, la anorexia, bulimia, etc., todo por esa moda de aparecer más delgadas y así pertenecer a lo que ellos llaman “la tribu metrosexual” y, diferenciarse físicamente de las demás. Los adolescentes, también tienen modas similares, pero son menos proclives a las cirugías estéticas.

Los adolescentes responsables, también tienen que tener miedo a sus padres, si estos no les han educado bien. Es posible que en los años adolescentes, no se den cuenta y, a medida que se vayan haciendo mayores y vayan entrando en el mundo competitivo, de la universidad o del trabajo, se den cuenta de que no están preparados, para hacer nada de provecho, porque les han consentido, hacer todo lo que han querido, entonces será muy tarde o muy costoso, el enderezar el camino recorrido. 

Los padres responsables, tienen que estar dispuestos a oír la verdad sobre sus hijos, no lo que quieren oír de ellos. Pero tienen que saber, qué es lo que preguntan y a quién preguntan, para que en función de ello, puedan tomar las correspondientes decisiones, siempre bajo una buena y continua puesta al día, de la información. 

A los adolescentes responsables, se le conoce desde lejos, bien por la calidad de su comportamiento, por los hechos en la familia, los estudios o la sociedad. Depende muchísimo del grado de educación y consentimiento, que le hayan dado sus padres, en sus primero años de vida.

Los adolescentes no quieren, bajo ningún concepto, que sus padres les controlen lo qué hacen, ni dónde van, ni con quién están, ni cuándo salen o llegan. Algunos padres, pretenden ponerles sistemas modernos de control, para conocer por dónde andan, cuando están fuera de la casa, pues los peligro de hoy en día en la calle, les producen mucha angustia. Para ello hay desde los métodos de ponerles un chip bajo la piel, para buscarles en caso de un posible secuestro, que continuamente se producen en determinados países, hasta poner un sistema de navegación, por GPS en el automóvil, para saber dónde están.

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90 Preguntas sobre la infidelidad matrimonial, una de las causas principales de los divorcios

ESCUELA PARA PADRES

90 Preguntas sobre la infidelidad matrimonial, una de las causas principales de los divorcios.

  • 4 Opciones frente a la infidelidad matrimonial
  • 10 Pretextos más usados para aplicar la tolerancia en la infidelidad
  • 5 Banderas rojas que anuncian al cónyuge la llegada de la infidelidad
  • 20 Tipos de infidelidades sociales, personales y familiares
  • 30 Preguntas relacionadas con la infidelidad matrimonial

3,381 Palabras. Tiempo de lectura 12:00

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La infidelidad matrimonial es la defraudación de la confianza, lealtad, compromiso y promesa que se debe al otro cónyuge. Quebranta el vínculo contraído y los derechos de la institución matrimonial. El adulterio, el divorcio, la poligamia y la unión libre, son ofensas graves a la dignidad del matrimonio.

¿Se puede aceptar la infidelidad matrimonial?

La infidelidad matrimonial no es negociable, ni aceptable, ni consentible. Es una injusticia y por lo tanto, en ningún caso se puede utilizar para hacer el bien. O hay cien por cien de fidelidad o no hay fidelidad matrimonial. No hay infidelidades del 1%, ni fidelidades del 99%. En la in fidelidad no hay juegos de palabras que la suavicen, ni actos atenuantes, ni eximentes. No se puede justificar con paliativos como: Errores,  justificaciones, coqueteos, imprudencias, debilidades de la carne, compromisos, etc.

¿Cuáles son las 4 opciones principales frente a la infidelidad matrimonial?

1.      Exigir al cónyuge infiel, al confirmar la infidelidad matrimonial, que inmediatamente abandone el hogar familiar. Si es necesario, cambiar la cerradura de la casa. Después, según las leyes de cada país, denunciarlo a la policía y presentar la consiguiente demanda judicial.

2.      Marcharse del hogar familiar y según las leyes de cada país, denunciarlo a la policía y presentar la consiguiente demanda judicial.

3.      Aceptar el arrepentimiento total del cónyuge infiel y su correspondiente propósito de la enmienda, soportado en actuaciones y controles debidamente comprobables.

4.      Consentir y someterse a la infidelidad matrimonial, aceptando vivir en el infierno, que el cónyuge infiel ha dispuesto para la familia.

¿Se debe consentir la infidelidad matrimonial?

Tener que consentir a la infidelidad y someterse al cónyuge infiel, suele ocurrir más veces, cuando el otro cónyuge vive bajo una total dependencia económica, física, familiar, emocional o psicológica, no tiene ninguna otra posibilidad de vida alternativa y no tiene suscrito, ningún contrato de capitulaciones prematrimoniales, donde se refleje la situación de infidelidad.

¿Se puede ser tolerable con la infidelidad matrimonial?

En la infidelidad matrimonial es muy difícil, por no decir imposible, aplicar la tolerancia, aunque suponga el no tener confianza personal, en uno mismo. La tolerancia consiste en dejar subsistir un mal, para evitar otro mayor, aunque con el riesgo de que esto conlleve peores males, que los que se desean evitar. La tolerancia puede ser una irresponsabilidad o una obligación, pero no puede apoyarse en la infidelidad, argumentando una serie de pretextos, para no tomar la decisión adecuada cuando hay una infidelidad.

¿Cuáles son los 10 pretextos más usados para aplicar la tolerancia en la infidelidad?

1.      Exagerar el desconocimiento de los peligros que acarrea la impunidad.

2.      Exagerar el miedo a luchar contra la infidelidad y sus consecuencias.

3.      Exagerar el riesgo que pueda suponer para la familia, la toma de una acción enérgica.

4.      Exagerar la cobardía a ser intolerante ante la infidelidad.

5.      Exagerar la debilidad a asumir los riesgos de la infidelidad propia, ante la de terceros.

6.      Exagerar la desconfianza en la fortaleza mental de uno mismo, para aplicar o no aplicar la tolerancia.

7.      Exagerar la ignorancia de la infidelidad sufrida, siendo hipertolerante y cerrando los ojos, ante las consecuencias presentes y futuras.

8.      Exagerar la posibilidad de que las cosas se arreglen por sí mismas, incluso cuando no se toma ninguna acción, o éstas son muy débiles.

9.      Exagerar las ventajas de una actitud conformista, ante la infidelidad.

10.   Exagerar simpatías con la realidad de la infidelidad sufrida, o con la persona causante.

¿Cómo empieza la infidelidad matrimonial?

La infidelidad empieza al no ser fiel y leal con uno mismo, ni con nuestra propia palabra, ni con la conciencia, ni con los propios principios y creencias. Desgraciadamente, eso transcenderá a nuestras relaciones personales, familiares, sociales, religiosas, políticas, económicas y profesionales.

¿Pueden permitirse concesiones voluntarias en la infidelidad matrimonial?

La fidelidad se tiene que mantener a ultranza, sin ninguna fisura, que pueda ser el inicio de un derrumbe. Muchos problemas de infidelidad comienzan, por una pequeña concesión, aparentemente sin importancia, que yendo poco a poco a más, hasta que se hace enorme e imposible de corregir. Hay que tener mucha energía y entereza, para ser muy fieles con el cónyuge, los hijos, los familiares, los amigos, la sociedad a la que se pertenece, etc. En definitiva con el prójimo.

¿Cuáles son las 5 banderas rojas que anuncian al cónyuge, la llegada de la infidelidad?

1.      Las fantasías sexuales con otras personas, diferentes al cónyuge.

2.      Los pensamientos obscenos, relacionados con otras personas diferentes al cónyuge.

3.      Las salidas intimas con otras personas, que no sean el cónyuge.

4.      Las conversaciones directas o virtuales, anónimas o conocidas, con personas de diferente sexo, para pasar el rato, sobre temas relacionados con la privacidad personal.

5.      Las excesivas atenciones de tiempo y detalles, hacia personas por las que se siente determinada atracción y sucede la reciprocidad, hasta volverse inmanejables.

¿Cuáles son los 20 tipos de infidelidades sociales, personales y familiares?

1.      La infidelidad a los amigos, a los que aparentemente se había dado toda clase de confianza y posteriormente, se les critica o rechaza, en los momentos que más lo necesitan.

2.      La infidelidad biológica, al no querer transmitir o acoger, la vida humana generada o por generar.

3.      La infidelidad celosa al ver fantasmas en todas las situaciones de los cónyuges, familiares o amigos.

4.      La infidelidad cultural, al no transmitir los obligados valores y tradiciones ético-sociales, de los padres y de los responsables sociales.

5.      La infidelidad de integración social, al no querer que el cónyuge se una a la sociedad dominante, para marginarle, dominarle y aprovecharse de él.

6.      La infidelidad de la palabra, al hablar mal de otras personas, que por familiaridad, amistad o relaciones sociales, no podía esperar que alguien pudiera hablar mal de ellos.

7.      La infidelidad económica, al no proveer voluntariamente los bienes materiales necesarios, para la subsistencia del cónyuge y la familia.

8.      La infidelidad familiar motivada por: Dedicar más tiempo, energías y dinero, al disfrute de satisfacciones propias personales, despreocupándose de las obligaciones contraídas, con el cónyuge y los hijos.

9.      La infidelidad financiera de los propios cónyuges al engañar y ocultar sus ingresos, gastos, ahorros y propiedades. Si se han casado para compartir todo, no es correcto que en ese todo, no quieran incluir la parte financiera. Bien sea la escasez, la mala administración, el despilfarro, las cuentas dobles, etc. Este engaño de llevar cuentas dobles o secretas, suele ser una importante bandera roja, que avisa el principio de las desavenencias y divorcios.

10.   La infidelidad fraternal, al romper las relaciones profundas, que debe haber entre los hermanos y otro familiares.

11.   La infidelidad hogareña motivada por: Dedicar más tiempo del necesario, a estar voluntariamente en el trabajo, con los amigos, con los deportes, en el gimnasio, etc.

12.   La infidelidad laboral, técnica o económica, que traiciona la confianza puesta entre administradores y trabajadores, fabricantes y clientes, inversores y directivos.

13.   La infidelidad matrimonial, (adulterio) al no monopolizar con el cónyuge, la afectividad e integración irrenunciable, incompartible, indivisible, exclusiva y obligatoria de las relaciones matrimoniales.

14.   La infidelidad parental, al destrozar las relaciones que debe haber, entre padres e hijos.

15.   La infidelidad producida por el deseo indebido, que abre las puertas para el disfrute ilícito, y prepara el camino para la infidelidad real.

16.   La infidelidad protectora al no querer ofrecer la seguridad, a la que tienen derecho los familiares y los menos favorecidos.

17.   La infidelidad real al engañar al cónyuge con otra persona, contraviniendo la grave obligación, prometida mediante los votos matrimoniales, de fidelidad matrimonial.

18.   La infidelidad religiosa, política o social, al incumplir los compromisos contraídos mediante votos, promesas, juramentos, etc.

19.   La infidelidad sexual al romper el compromiso del amor mutuo, exclusivo y para siempre, produciendo la desconfianza, traición y el fracaso.

20.   La infidelidad social al ignorar las necesidades de las personas, que han sido confiadas bajo la protección de organizaciones o individuos.

¿Cuáles son los músculos en la fidelidad matrimonial?

Los músculos inteligentes del matrimonio son: La fidelidad inquebrantable, el amor sincero y profundo, la entrega total, la aceptación sin condiciones, la confianza total, etc.

Los músculos destructivos o limitantes del matrimonio son: La infidelidad, la violencia familiar, las amistades toxicas, el machismo, el egoísmo, la separación de bienes económicos, la despreocupación, la ignorancia consentida, la desconfianza hacia el cónyuge, etc.

¿Puede justificarse la infidelidad matrimonial?

La infidelidad no puede justificarse achacándola al desquite, a la represalia, a la revancha, a la soberbia, al orgullo, a la mala educación, al aburrimiento, a la curiosidad, a la obtención de experiencia, a la manipulación, al egoísmo, a la violencia, al despilfarro, a la necesidad, a la esporicidad, a la monotonía, a la falta del equilibrio amoroso, a los vicios o las drogas. No hay ningún atenuante, para la infidelidad matrimonial.

¿Es perdonable la infidelidad matrimonial?

La infidelidad en el matrimonio no es negociable, pero pudiera ser perdonable, si se dieran las condiciones, con hechos y palabras, de demostración sincera de arrepentimiento, propósito de la enmienda y pruebas contundentes de cambio, de forma de vida. Incluyendo el cumplimiento de unos objetivos y controles muy claros y concretos, que ayuden a ver cualquier principio de desviación del comportamiento.

¿Cómo se puede soportar el perdón a la infidelidad matrimonial?

El posible perdón matrimonial, tiene que estar soportado por la Paz, la Piedad y la Justicia. No existe la Paz sin la Justicia, no hay Justicia sin Piedad y no hay Perdón sin Arrepentimiento. Siempre es mejor un mal matrimonio, que un buen divorcio, salvo excepciones muy contadas. Sobre todo teniendo en cuenta, el derecho de los hijos, si los hubiera. La infidelidad quebranta los derechos, del otro cónyuge y de la familia completa.

¿Se puede evitar la infidelidad matrimonial?

El que evita su ocasión evita la tentación y el peligro que supone. Hay que intentar con mucha atención y esfuerzo, mantenerse alejados de la posible infidelidad matrimonial. Huir de la tentación, es de valientes. Es preferible quedar como un cobarde ante los amigos, que ser un valiente, pero infiel en el matrimonio. Para enfrentarse a la infidelidad matrimonial, no hay soluciones fáciles, rápidas, ni baratas. Está la solución del amor y entrega incondicional, construida día a día. Dándose al cónyuge, con la plena e incondicional renuncia a la propia libertad.

¿Se puede suponer la infidelidad matrimonial?

La suposición de infidelidad, requiere comprobaciones periódicas, mediante auto exámenes, y a poder ser ayudados por profesionales como sacerdotes, pastores, rabinos o imanes, según la religión que se practique, para adelantarse y conocer, los primeros detonantes de posibles síntomas, trampas o peligros en los que se ha caído o pudiera caerse.

¿Después de la infidelidad, es posible perdonar y ser perdonado?

Es posible perdonar, ser perdonado y perdonarse, si se tiene la firme intención de hacerlo, más la colaboración de personas expertas y queridas, que ayuden a pasar ese abismo, en el que se ha caído. La infidelidad es una de las causas más graves, que afectan a las relaciones matrimoniales. Suele estar acompañada de traición a la confianza, al respeto, al amor, a la continuidad de la unión y a la integridad que los esposos, han edificado entre ellos, generando una crisis compleja a nivel personal, matrimonial y familiar.

¿Puede tener solución la infidelidad?

Sí, si los cónyuges fueran capaces de arrepentirse, perdonarse, perdonar y dejarse ser perdonados, además de comprometerse a remediar los daños causados. El que perdona no se humilla, ni humilla al perdonado, pues perdonar es un acto voluntario, valiente, noble, recto y lleno de amor, que permite liberarse de las cadenas que suponen la infidelidad.

¿Se puede perdonar la infidelidad matrimonial?

Perdonar no es olvidar o ignorar el daño recibido. Es recordar sin dolor, sin amargura, sin la herida abierta. Es renunciar a la venganza, superar el dolor, librarse del rencor, de los resentimientos y de los malos pensamientos, que impidan llegar al perdón. Pero hay que estar alerta, para que no vuelva a ocurrir la infidelidad matrimonial, tanto del ofensor, como del ofendido. La infidelidad al cónyuge, es un camino lleno de espinas, en el que se alternan momentos de falsa felicidad, con periodos de profunda amargura.

¿Se puede perdonar a medias, o solamente un poco, la infidelidad matrimonial?

Hay que perdonar desde lo profundo del corazón, al 100%. Los perdones a medias, no sirven. Hay que dejar bien claro, que será una sola vez. Que no habrá lugar para engaños o repeticiones, porque no se puede volver a tolerar o aceptar algo semejante, ya sería dejar la puerta abierta, a que se transforme en un hábito del cónyuge o del matrimonio.

¿Se debe perdonar la infidelidad matrimonial?

            La infidelidad es una espina clavada, que causa una herida prácticamente imborrable. Pero hay que intentar sacar esa espina, para que no aumente el daño producido y destruya la capacidad de amar y vivir. La infidelidad es un síntoma, de que algo no funciona como debería en la relación. Eso es lo primero que hay que conocer y corregir, a través de un profundo y sincero dialogo con el cónyuge. Siempre hay cosas, que se pueden cambiar para mejorar.

¿Se puede olvidar la infidelidad matrimonial?

Olvidar es casi imposible, pues es borrar algo que sucedió y sería negar la realidad. Esa negación unilateral, casi nunca trae consigo buenas consecuencias. La extraordinaria, sensata y correcta decisión de perdonar, va a ayudar a dejar atrás el hecho, aun sabiendo que existió y que de vez en cuando, se aparecerá en la mente. Pídale ayuda a Dios y seguramente encontrará paz y tranquilidad de espíritu, hablando con un experto sacerdote, pastor, rabino o imán, según la religión que cada uno profese, que son los que más y mejor experiencia tienen, para resolver estas desgraciadas situaciones. A partir de que se encuentre una solución, hay que dejar el pasado atrás, y mirar hacia el futuro con otros ojos.

¿Puede reiterarse la infidelidad matrimonial?

Sí, es muy difícil, pero no imposible, que las cosas vuelvan a ser como antes. La situación de infidelidad, puede llegar a olvidarse e incluso a mejorar la relación matrimonial, al darse cuenta del valor del otro cónyuge, para formar o continuar una estrecha y sólida relación. Nunca se debe dar vuelta a la página y abandonar la situación, siempre hay que trabajarlas, por si tiene arreglo.

¿Cuáles son las principales 30 preguntas, relacionadas con la infidelidad matrimonial?

1.      ¿Conoce o sospecha de algunas actividades, que pudieran influir en la posible o innegable infidelidad matrimonial?

2.      ¿Cree que cada cónyuge se entrega amorosamente al otro, para que ambos estén contentos y así, hacer huir al demonio de la infidelidad matrimonial?

3.      ¿Cree que su cónyuge tiene verdadero arrepentimiento y propósito de la enmienda, si hubiera sido infiel?

4.      ¿Cree Vd. que con dinero entregado al cónyuge o a la familia, puede comprar la humillación que produce su infidelidad?

5.      ¿Cuáles pudieran ser las posibles o reales causas, de la infidelidad en su matrimonio?

6.      ¿Durante su noviazgo dejaron bien claro, sus compromisos de fidelidad presente y futura?

7.      ¿El cónyuge es manipulador, en cuestiones de infidelidad matrimonial?

8.      ¿En las prácticas religiosas de los cónyuges, tiene algún peso específico, la infidelidad matrimonial?

9.      ¿En su familia de origen, en su vida profesional o social, y en la de su cónyuge, está extendida, consentida o ignorada, la infidelidad matrimonial?

10.   ¿Están dispuesto a enfrentarse ante la infidelidad matrimonial o prefieren rumiarla en silencio, para que nadie se entere?

11.   ¿Están dispuestos a llegar a acuerdos, de perdón condicional, en el caso de que hubiera habido infidelidades, por una o ambas partes y a empezar un nuevo camino?

12.   ¿Están educando a sus hijos en la práctica de las virtudes y valores humanos, dándoles buen ejemplo, para que no caigan en la tentación de la infidelidad?

13.   ¿Ha habido o hay, algún signo externo, de posible infidelidad o de indiferencia matrimonial grave?

14.   ¿Han hablado con su cónyuge, sobre la posible o real infidelidad que sienten?

15.   ¿Han hecho un proyecto por escrito y lo va realizando paso a paso, para comprometerse a cambiar y tratar de eliminar, las posibilidades de caer en la tentación y en la acción de la infidelidad?

16.   ¿Han tenido experiencias anteriores a su matrimonio, relacionadas con la infidelidad?

17.   ¿Para evitar la posible infidelidad han puesto primero el TU, no el YO?

18.   ¿Prefieren lamentar y asumir sus penas y angustias, relacionadas con la infidelidad, antes de pedir consejo o ayuda?

19.   ¿Qué opina su cónyuge, sobre el concepto y los límites, de la infidelidad en el matrimonio?

20.   ¿Qué opinan sus hijos, familiares y amigos, sobre alguna supuesta o real infidelidad en su matrimonio?

21.   ¿Qué tipo de matrimonio o relaciones, tiene con su cónyuge o compañero sentimental?

22.   ¿Se han propuesto construir cada día un matrimonio mejor, para que no pueda penetrar la infidelidad y se vayan cumpliendo las metas y objetivos?

23.   ¿Se sienten avergonzados ante sus hijos, cónyuge, familia y amigos, cuando traicionan con la infidelidad?

24.   ¿Se sienten Vds. seguros, contentos y animados, para poder externar todos los sentimientos contra la infidelidad?

25.   ¿Son conscientes que “El que anda con fuego se quema” y que la infidelidad, puede ser de consecuencias irreversibles e irreparables, para las relaciones matrimoniales y para el futuro de los hijos?

26.   ¿Tienen contratos prematrimoniales, donde se contemple la posibilidad de las consecuencias de la infidelidad?

27.   ¿Tienen la fuerza de voluntad, la entereza y la predisposición, para consultar su problema de infidelidad, con un buen mediador o un experto sacerdote, pastor, rabino o imán, según la religión que Vds. practiquen, o ya lo han hecho?

28.   ¿Tienen planes futuros, que pudieran ser truncados por la infidelidad?

29.   ¿Trata a su cónyuge como lo hacía cuando eran novios, o ha sacado a relucir la parte mala de su carácter?

¿Qué males acompañan a la infidelidad matrimonial?

La infidelidad suele estar acompañada del engaño, del maltrato, del abuso físico y emocional, de la sumisión económica, del chantaje, del desamor, de la codependencia al amor imaginario, de las enfermedades venéreas, de la ira, de los embarazos extramatrimoniales, de la vergüenza, del concubinato, de la irresponsabilidad, de la perdida de salud física y mental, de la manipulación hasta la destrucción, del abismo social, del deterioro profesional, tristeza, depresión, negación, etc.

¿Con qué se suele mezclar la infidelidad matrimonial?

La infidelidad matrimonial se suele mezclar también, aunque sea ocasionalmente, con el deseo sexual, la imaginación mental, los celos, los conflictos sentimentales y las rupturas provocadas. Estas situaciones ayudan a crear, una autopista rápida que conduce al adulterio.

La infidelidad puede ser supuesta o comprobada. Siempre es imprescindible identificar los hechos, las causas y todas las esquinas que producen el dolor. Pero hay que hacerlo de la forma más fría e inteligentemente posible, para que las decisiones sean también displicentes y profundas, pero cerebrales.

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33 Preguntas para enseñar a los hijos a saber ganar y a saber perder

ESCUELA PARA PADRES

33 Preguntas para enseñar a los hijos a saber ganar y a saber perder.

3,532 Palabras. Tiempo de lectura 13:00 

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En la vida casi todo es competir. Se compite diariamente en la familia, en los estudios, en el trabajo, en los negocios, en el deporte, en la sociedad, en la política, por el dinero, por el amor, contra las enfermedades, contra la conciencia, contra las virtudes y valores humanos, contra los vicios, contra los otros pueblos, etc. En esas competiciones se gana o se pierde, muy pocas veces se empata. Por eso es muy importante aprender a saber ganar y a saber perder.

¿Qué se entiende por saber ganar?

Saber competir y ganar, no es solamente vencer, conquistar, dominar y derrotar a otros. Es, en buena lid, saber alcanzar unas metas para conseguir prosperar, lograr y obtener los objetivos o triunfos propuestos, sin jactancia ni egoísmo.

¿Qué se entiende por saber perder?

Saber competir y perder, no es solamente fracasar, desilusionarse, hundirse, fallar, frustrarse, tener resquemores, tristezas, ni deseos de revancha. Es aprender una lección que si se aprovecha, se puede sacar de ella una buena experiencias e incalculables beneficios. Jugar y perder, callar y pagar. 

¿El saber ganar que vicios tiene en contra?

En la vida también hay que saber ganar, sin dejarse llevar por los vicios de: La arrogancia, la soberbia, las trampas, las manipulaciones, los engaños, la furia, la egolatría, la deshonestidad, la inmoralidad, la maldad, la ira.

¿Cómo se aprende a perder?

Se aprende a perder, perdiendo. En la vida hay que saber perder, aunque se haya entrenado muy duro para ganar. En una familia bien estructurada, donde se han practicado por todos, las virtudes y valores humanos, relacionados con el saber ganar y el saber perder, la mente sabe discernir cuando es necesario tener la deportividad, incluso, dejarse ganar por un adversario, no importando que eso suponga la caída de un héroe o de un mito, para los seguidores. La deportividad es una virtud que enaltece a los jugadores, ganen o pierdan y se debe ejercer, de acuerdo con la personalidad de cada uno y las circunstancias del momento.

¿Por qué todos se acuerdan del primero y nadie del segundo?

En algunas culturas muy materialistas, todos se acuerdan del primero y le ensalzan, pero nadie se acuerda del segundo, ignorándolo. El segundo es el primero de los perdedores. Ese es el mensaje que los padres, entrenadores y maestros equivocados, enseñan a sus hijos. Luego así les van las cosas y se sorprenden cuando algunos, por el hecho de ganar, hacen cualquier cosa, buena o mala, legal o ilegal, perniciosa o saludable, sin tener en cuenta los resultados de sus decisiones. De ahí sale la vigorexia, el doparse con el consumo de drogas, los estimulantes, esteroides, etc. para ganar a cualquier precio.

¿Se enseña a saber ganar?

Saber ganar con caballerosidad, es una expresión de respeto hacia uno mismo y hacia los demás. Esos gestos, la mayoría obscenos, que hacen algunos deportistas cuando ganan, dice muy poco de ellos. El señorío se debe demostrar cuando se gana y cuando se pierde.

¿Se enseña a saber perder?

Saber perder con nobleza, ayuda a fortalecerse mentalmente y a tolerar la hipotética frustración, del hecho de aceptar y asumir con humildad, la victoria ajena. No importa sentirse triste y decepcionado, por el gran esfuerzo realizado, pero nunca debe permitirse reacciones desproporcionadas. La honestidad hace verdaderos vencedores, aunque hayan perdido.

¿Tiene que haber siempre vencedores y vencidos?

En las negociaciones, discusiones, discrepancias o disputas, no se tiene que  ganar por encima de todo. En ellas tiene que haber siempre, la voluntad de saber perder si fuera necesario. La buena ética, recomienda que no haya sensaciones ni manifestaciones públicas, de vencedores, ni vencidos. Lo normal es que ambos tengan la sensación, de que han perdido algo o bastante. Ahí es donde todos han sabido ganar y perder.

¿Los padres tienen que enseñar a sus hijos a saber perder?

Los padres que no enseñan a sus hijos a saber perder y quieran que siempre ganen, incluso exigiéndoselo, aunque no se lo han merecido, porque no han hecho los méritos suficientes, ni han competido contra otros o contra sí mismos, están totalmente equivocados. No les inculcan que las cosas, hay que ganarlas con esfuerzo y en la base de devolver con creces lo obtenido, para evitar que al día siguiente, los hijos, continúen pidiendo, sin haberse ganado nada de lo que piden.

¿Pueden exigir los padres a sus hijos, que siempre y en todo, ganen?

Los padres no pueden exigir a sus hijos, que la única alternativa que tienen es la de ganar, siempre ganar y a cualquier precio. Es muy conveniente que los hijos, aprendan a perder, para que pongan a prueba las enseñanzas recibidas de los padres. Los derechos y obligaciones irrenunciables, no se entregan con dignidad y caballerosidad, a no ser que sean arrancados por la fuerza o con violencia. Cederlos sin lucha no es perder, es dilapidar, desatender, degenerar, etc.

¿Deben los padres enseñar a sus hijos a ganar a toda costa?

Eso produce en los hijos la idolatría a personajes y héroes falsos, que muchas veces están drogados o fuera de las leyes morales. Los padres deben recordarles los héroes, que verdaderamente se han entrenado y sacrificado muy duro, para poder ser los mejores, en cualquiera de los campos honrados de esta vida.

¿Qué es la elegancia moral de saber perder y saber ganar?

Los padres deben educar a sus hijos, en la elegancia moral de saber ganar y de saber perder. Enseñarles a ser caballeros en el deporte, en la vida escolar y con los amigos. Al final de todo, es muy duro no saber, ni ganar, ni perder, pues se llega a autodestruirse el propio equilibrio mental, que hay que tener en ambas situaciones.

¿Qué es el victimismo de los perdedores?

Los padres tienen que enseñar a sus hijos, que normalmente la cantidad y calidad del esfuerzo realizado y no la suerte, es lo que está más cerca del ganar y del perder. Cuando se aplaude o se achaca a la suerte por haber ganado, se está quitando valor al esfuerzo necesario para competir y ganar, y se está fomentando el victimismo en los perdedores.

¿Puede enseñarse la grandeza humana y la caballerosidad?

Los padres deben enseñar a sus hijos a tener y demostrar grandeza humana, tanto en la vida familiar, escolar, como social. Tienen que enseñar a ser muy caballeros dentro y fuera de la competencia deportiva, y serlo con naturalidad, generosidad, humildad y tenacidad, habiendo ganado o perdido. Sin perder de vista que, disfrutar de haber ganado y sufrir el haber perdido, deben ser sentimientos muy propios de todos los humanos.

¿Pueden los padres renunciar a educar a sus hijos?

Hay una gran crisis de padres, pues muchos han cedido su irrenunciable labor educativa y referencias morales, a las escuelas, a las pandillas y a los medios de comunicación. Olvidándose de que no hay nada, ni nadie en el mundo del deporte, de la música o de la cultura, que congregue y atraiga tanto a los hijos, como la religión y sus manifestaciones multitudinarias, de seguimiento a sus líderes, pues siempre las personas, tienen un ansia de religión, aunque algunas veces esté adormecida. La antítesis de esas reuniones religiosas, son las que hacen para seguir a los falsos ídolos, que suelen conllevar el beber, fumar, drogas y sexo.

¿Es importante el papel de los padres en enseñar a los hijos a saber ganar y a saber perder?

Los padres tienen que enseñar a sus hijos, el aprender a ganar, pero que la vida no es un camino de rosas, para que no se crean, más de lo que son y cuando llegue, acepten el perder, no creyéndose ni más ni menos, de lo que son. Enseñarles a tolerar la frustración, de saber perder con dignidad, y en su caso, a saber sobreponerse. También enseñarles el valor del sacrificio, del esfuerzo y del trabajo duro y constante, en su formación y en su autodominio, el cual se forja con el trabajo duro y callado, sin importar, si se gana o si se pierde.

¿Es importante aprender a solidarizarse con el adversario?

Los padres tienen que enseñar a sus hijos, a que midan sus reacciones cuando ganan y cuando pierden. Ello les demostrará hasta dónde están educados, para manejar los sentimientos en sus éxitos y en sus adversidades, y a reconocer el mérito de los que se esfuerzan, aunque hayan perdido y no solamente, de los que ganan. Deben aprender a ser congruentes, con lo que se dice y con lo que se hace y tanto, cuando se gane o se pierda, hay que solidarizarse con el adversario.

¿Hay que aprender de los errores propios y de los ajenos?

Los padres tienen que enseñar a sus hijos, a examinar su comportamiento, para conocer lo que tienen que mejorar o suprimir, tanto en el deporte, como en la actitud ante la continua competición de su vida familiar, escolar y de amistad. Analizar la posible frustración por haber perdido, o la arrogancia de haber ganado. Aprender a jugar limpio y a evitar las quejas y protestas, aceptando las decisiones de los padres, maestros o árbitros. Seguir luchando por la victoria, con ilusión y honestidad, aprendiendo de los errores propios y ajenos.

¿Es fácil la vida?

Los padres tienen que enseñar a sus hijos, que la vida no es fácil, y que tienen que acostumbrarse a que, cuando pierdan, sepan sobreponerse y tolerar la frustración. Asumiendo todo lo relacionado, con la victoria y la derrota. Son lo que son y tienen que acostumbrarse a convivir con sus virtudes y defectos, éxitos y fracasos, siempre intentando mejorar. Es muy duro aceptar la derrota, pero mucho más duro es ganar con trampas, pues el remordimiento de conciencia, puede ser para toda la vida.

¿Hasta dónde se debe saber ganar en los negocios?

En los negocios, también es fundamental el saber ganar y saber perder. Saber dejar ganar a otros, el último centavo, no se debe interpretar como perder o dejar de ganar. El hacerlo puede disminuir el riesgo, de perderlo todo. La avaricia en los negocios, hace que muchas veces quieran ganar por encima de todo y ganar todo. En los últimos centavos del beneficio, está oculto el peligro de la pérdida total. No se pierde solamente el último centavo, sino que pueden perderse, todos los anteriores que se habían ido ganando. El saber decir, aunque cueste hacerlo: Hasta aquí hemos llegado y no vamos a ir más lejos. Más vale una retirada a tiempo, que una derrota.

¿Hay reglas morales en los negocios, sobre el saber ganar y el saber perder?

Los negocios se hacen para ganar, dentro de “la ética del beneficio”. Una interpretación de la palabras negocio es “la negación del ocio”. El que no quiera competir y arriesgarse a ganar o a perder, no debe entrar en el mundo de los negocios. Ese mundo no suele tener siempre unas reglas muy claras, ni muy morales, sobre lo que es ganar y lo que es perder. Lo que es, queda reflejado en unos resultados, pero enseña mucho a obrar con cautela, pues los errores se pagan con pérdidas, a un precio muy elevado. Tan elevado como el beneficio, que se quería obtener al ganar. El dinero y otras cosas, son como la materia, ni se crea ni se destruye, solamente se transforma. Unos ganan y otros pierden, lo que había en juego.

¿Hay juegos obligatorios para los hijos en algunas elites sociales?

Los juegos del ajedrez y del Monopoly y sus variantes, son una extraordinaria actividad de inteligencia, que los padres deben enseñar a sus hijos, para que practiquen el saber ganar y el saber perder con deportividad, traducida a las situaciones de la vida real. Estos juegos son obligatorios en la educación de muchos niños y jóvenes, de las elites sociales. Como muchas competiciones, requieren una gran preparación, valentía, prudencia, reflexión, firmeza y medición de los riesgos, antes de entrar en las batallas parciales, para tener certeza de que, se van a ganar. Siempre tener muy bien preparado un plan B, para las posibles derrotas.

¿Pueden ser algunas pérdidas consideradas como semillas para alcanzar beneficios?

En muchas situaciones de la vida, saber perder es de inteligentes, cuando lúcidamente se dice: ¡Basta, ya he perdido suficiente! Se ve que por ahí, no es el camino. Algunas veces saber perder es saber sembrar, para después recoger la cosecha. No solamente en la agricultura y en la pesca, con el macizar, sino en las inversiones de los negocios, que pueden parecer pérdidas, cuando en realidad son inversiones, bien calculadas, que esperan las ganancias, en determinados plazos y condiciones.

¿Se puede perder el tiempo?

Saber perder el tiempo, si se es consciente, nunca es perderlo. Principalmente cuando se emplea para meditar, rezar, orar o poner en orden, la mente y el espíritu de cada uno, o para ayudar a otros.

¿Cuáles son las principales virtudes y valores humanos que hay que practicar para ganar?

Las virtudes y valores, tienen que ejercitarse antes, dentro y fuera de las competiciones, para ganar en buena lid, que sólo se consigue con inteligencia, educación, capacidad de trabajo, tenacidad, constancia, sacrificio, orden, disciplina, grandeza humana, caballerosidad, dando lo mejor de uno mismo, temple moral, buena actitud, etc.

¿Cuáles son los principales vicios que deben procurar eliminar los ganadores?

Los que de verdad saben ganar, nunca deben humillar a los que han perdido, haciéndose los creídos, vanidosos, engreídos, arrogantes, insolentes, etc. Más bien deben dar la imagen de discreción, prudencia, sensatez, sencillez, modestia, humildad, etc.

¿Hay que enseñar a los hijos a reconocer el esfuerzo realizado por los que han perdido?

El hecho de ganar, conlleva el saber reconocer el esfuerzo realizado, por el contrincante, respetándole, alabándole y reconociéndole su mérito al competir. Esto puede ser un referente educativo para los hijos, que ven en sus padres una humana relación, con los que han perdido, bien sea en sus competiciones propias o en las ajenas, en los espectáculos deportivos o en los concursos u oposiciones.

¿Es fácil saber perder?

La industria del dopaje, es la creadora de los ídolos falsos y los héroes de barro, para que los fanáticos, se sientan bien. Está reñida con la ética deportiva y con la buena imagen, de los que compiten honrada y limpiamente para ganar o perder. Los fanáticos son los que defienden ciegamente, con tenacidad desmedida y apasionamiento, creencias u opiniones, deportivas, religiosas, políticas, económicas, etc. Es muy duro para ellos el no ganar, siempre, a cualquier precio. Jamás admitirán que han perdido, pues no saben perder.

¿Es difícil saber perder?

Es muy duro y muy difícil, saber perder con elegancia y respeto hacia el que ha ganado, y felicitarle, agradecerle y reconocerle, que lo ha hecho mejor. Sobre todo si se tienen los sentimientos de disgusto, sorpresa, tristeza, etc. Hacerlo pone de relieve un corazón generoso, noble en los momentos grandes de ganar y en los amargos de perder. En la vida siempre hay alguien, que tiene que ganar, y alguien que tiene que perder. Unas veces toca a uno y otras a otro.

¿Qué es más importante, participar o ganar?

No siempre es correcto decir a los hijos, cuando han perdido: “Lo importante es participar, mucho más que ganar” pues eso les quitaría el estímulo de lucha, superación, preparación, esfuerzo y disciplina. Haciéndoles disminuir el deseo de querer seguir compitiendo. Para algunos esta frase llena de virtud, ha quedado obsoleta y ha pasado a formar parte de la historia, cuando las personas competían en buena lid. Ahora dicen que hay que ganar, ganar siempre y como sea. No se valora a los hijos por el número de veces que han ganado, sino por el número de veces que han perdido, pero han intentado volver a luchar.

¿Se puede buscar una excusa para justificar el haber perdido?

Saber perder es aceptar que la causa pudo ser que el otro era mejor, o que fue una equivocación propia, una falta de entrenamiento, una falta de esfuerzo, una escasez de conocimiento, etc.  Pero nunca debe buscarse una excusa, para justificar la pérdida, echándoles la culpa a otros o a las circunstancias. Es mucho más honrado decir: He perdido, que, me han hecho perder.

¿Qué es jugar limpio para ganar?

Hay muchas cosas positivas, detrás de saber ganar y saber perder. Entender lo que es el jugar limpio y ver que hay algo más allá del ganar, a toda costa. Aunque no tengan repercusiones externas, existen acciones que son mucho mejores que el ganar, como es el no aprovecharse, con malas artes o situaciones, de los otros. Esto es muy importante, demostrarlo en todos los ambientes, en la familia, con los amigos, en las competiciones deportivas, en la sociedad, en la política, etc. Si bien parece que hoy todo vale, un gesto de honradez, va muy bien.

¿Está bien querer ganar siempre?

Vivimos en una sociedad muy competitiva, en todos los órdenes de la vida. “Al camarón que se duerme, se lo lleva la corriente”. Todo el mundo quiere ganar y ser el mejor, comparativamente, con las otras personas. Está muy bien querer ser el mejor, en algunos ámbitos y áreas positivas del quehacer cotidiano, como en: La familia, el trabajo, el estudio, el deporte, las relaciones amistosas, etc. Pero no se debe olvidar el saber perder, pues no siempre salen bien las cosas y a nadie gusta que le humillen, por haber perdido.

Hay una elegancia moral detrás del saber ganar y saber perder, que no se improvisa, hay que enseñarla y practicarla, desde pequeño con los padres, para poderla demostrar, en los momentos fáciles y en los difíciles. Perder una batalla, no es perder una guerra. Siempre quedará tiempo, para levantarse y volver a intentar ganar. No se debe decir a nadie, que no pasa nada por perder, hay que decir, que no se debe sentir derrotado, por haber perdido una vez.

30 Sentencias sobre saber ganar y saber perder.

1.      De nada sirve al hombre ganar el mundo, si pierde su alma.

2.      Aquel que pierde dinero, pierde mucho, aquel que pierde un amigo, pierde mucho más, aquel que pierde la fe, pierde todo.

3.      El guardar bien ya es ganar.

4.      Cuando pierdes, no pierdas la lección.

5.      El amor es como una escuela, en la que tu maestra es la experiencia, aprendes cuantos tipos de personas hay, que errores no cometer, aprendes a perder, aprendes a ganar, aprendes a amar… el amor es una escuela, de la que nunca te graduarás.

6.      El ganar es ventura y el conservar, cordura.

7.      El perder con paciencia, enseña a dar con liberalidad.

8.      El verdadero medio de ganar mucho, consiste en no querer nunca, ganar demasiado.

9.      En la vida no gana el mejor, gana el que sabe ganar.

10.   Es imposible ganar, sin que otro pierda.

11.   Estuvo difícil. Es la forma en que está todo, cuando hay guerra. Se puede ganar o perder, vivir o morir y la diferencia es justo una pestaña.

12.   Hay dos clases de virtudes: las que hacen ganar el cielo y las que hacen ganar la tierra.

13.   Hay mucho que ganar y poco que perder.

14.   Jamás se pierde, el bien que se hace.

15.   Juego honestamente y juego para ganar. Si pierdo, tomo la lección.

16.   La pérdida de nuestras fuerzas, es debida más bien a los vicios de la juventud, que a los estragos de los años.

17.   Las tragedias son una herramienta para ganar sabiduría en la vida, no una guía para vivir.

18.   Lo que habéis heredado de vuestros padres, volvedlo a ganar a pulso o no será vuestro.

19.   Locura es no guardar, lo que sudores, cuesta ganar.

20.   Los pobres y la clase media, trabajan para ganar dinero. Los ricos hacen que el dinero, trabaje para ellos.

21.   Más vale caer con honor, que ganar con fraude.

22.   Nadie se ha perdido aún, en un camino recto.

23.   No hay como el orden, para enseñar a ganar tiempo.

24.   No se puede ganar una guerra, como tampoco se puede ganar un terremoto.

25.   No trabajas para ganar dinero, sino para justificar la vida.

26.   Para ganar, lo primero que hay que hacer, es llegar y trabajar.

27.   Quieren ganar con méritos ajenos.

28.   Un arreglo tiene el apostar para siempre ganar: no apostar.

29.   Uno a ganar y cinco a gastar; milagrito será ahorrar.

30.   Vencer sin mérito, es ganar sin esfuerzo.

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¿Qué tiene de bueno y de malo Facebook?

Facebook y las otras redes sociales tienen muchísimas cosas buenas. Actualmente son las plataformas de comunicación social y las herramientas imprescindibles para la vida privada, empresarial y social. Pero tienen una parte mala y de consecuencias irreversibles, que sus usuarios deben conocer. Me refiero a la sordera y ceguera interior que producen, cuando no se utilizan correctamente y se quieren ignorar las consecuencias, de sus malas utilizaciones. No me referiré a los tan conocidos problemas como los depredadores, las estafas, las difamaciones, los crímenes, las malas famas, etc.

¿Hay anonimato en lo que se escribe y publica en Facebook?

Todo lo que ahí se escribe o presenta, está bajo el control de un identificador que permite el rastreo y el análisis, aunque Facebook sea la máxima expresión del exhibicionismo personal.

¿Es posible eliminar las huellas digitales dejadas en Facebook o quedan ahí para siempre?

Uno de los peligros muy graves, que cada vez se da con más frecuencia, es el que se origina cuando las personas ponen consciente o inconscientemente textos o fotografías en las redes sociales, y después no las borran, porque no quieren o porque no saben, y quedan para siempre, circulando por muchos sitios y a disposición de amigos, curiosos y enemigos. Incluyendo empresas, universidades y asociaciones. Esto resulta muy peligroso y comprometedor, ya que estamos ante la primera generación, de personas preocupadas por su reputación en el mundo de Facebook. La huella digital se mantiene para siempre, y a los usuarios les debería preocupar, estar perennemente exhibidos en un escaparate mundial, sin poder eliminar la imagen que proyectan.

¿Está garantizada la privacidad en Facebook?

La realidad es que la privacidad total o parcialmente no está garantizada, pues a la hora de la verdad en las redes sociales, casi todo el mundo se entera, directa o indirectamente, de lo que quiere enterarse, de lo que hace todo el mundo, por mucho que algunos digan que hay una serie de mecanismos, programas y herramientas, que impiden a otras personas conocer lo que cada uno ha puesto en las páginas.

¿Cuáles son las principales caracterizas de Facebook?

Explotar la vanidad y el exhibicionismo de las personas, que quieren contar a todo el mundo lo que ellos creen, que les hace diferentes grupalmente. Además, penetrar en la vida social de las personas, para comunicarse entre ellas y expresar sus sentimientos, aunque después se haya convertido, en muchos casos, como expresión de comunicación para desahogar la soledad en la que están inmersas, la mayoría de las personas.

¿Para quienes tienen consecuencias graves lo escrito en Facebook y las redes sociales?

Para algunos hijos, que al irse haciendo mayores y empezar a utilizar Facebook, ven con asombro, desagrado y preocupación, en las páginas de sus padres, hermanos y familiares , el tipo de vida, expresado en textos o fotografías, que voluntariamente habían puesto en sus páginas. Eso les frustra y reducen o eliminan, el concepto de la vida formal que creían que sus padres llevaban, como adultos.

¿Pueden los padres evitar que sus hijos vean lo puesto en sus páginas de Facebook?

En la práctica diaria, los padres no pueden evitar que sus hijos, directa o indirectamente, o a través de otros amigos, familiares o seguidores, vean en Facebook las insensateces que escribieron y las fotografías indiscretas que pusieron en otras épocas de sus vidas, cuando no tenían la responsabilidad familiar actual.

¿Es fácil para los padres explicar a los hijos su vida anterior, reflejada en Facebook?

Es muy difícil, por no decir imposible, explicar ahora a los hijos, que hace unos años, quizá muy pocos, hacían las tonterías que está conservadas en Facebook, en cuanto a datos íntimos, personas que están en situaciones tan poco presentables y que ya no tienen ninguna relación, sitios, posturas comprometedoras, situaciones complicadas, etc.

¿Las acciones de una vida desordenada, expuestas en Facebook, pueden influenciar al solicitar trabajos, nuevos noviazgos o establecer negocios?

Va a ser muy difícil conseguir los objetivos, para los que han llevado un tipo de vida desordenada y la han presumido y reflejado en Facebook, que después pretendan que desaparezcan del mapa de su vida las juergas, noviazgos y aventuras desagradables que tuvieron. Aunque les haya llegado la hora de asentar la cabeza, tanto en los casos de querer pedir relaciones de noviazgo, solicitar trabajo, querer pertenecer a alguna organización o establecer su propio negocio. La vida de las personas va cambiando, pero lo escrito, escrito queda para siempre y puede producir un daño irreparable a través del paso de los años.

¿Para los que solicitan nuevos trabajos, puede influir negativamente su mala imagen en Facebook?

Las empresas quieren conocer lo que hacían sus posibles empleados en sus actividades anteriores. Quiénes eran y quiénes son sus amigos más íntimos y más cercanos, dónde ha estado en sus tiempos libres y en los momentos de esparcimiento y cuáles son sus aficiones que no figuran en el currículum, etc. No basta con enviar el currículum y esperar a las entrevistas, las pruebas psicométricas y las evaluaciones. La huella dejada en Facebook y las redes sociales, repercute en la contratación laboral y puede ser un veto, para un trabajo.

¿Pueden conocer las empresas la vida privada de sus futuros empleados?

Algunos creen que las empresas no deben, ni pueden conocer el espacio privado de los solicitantes de trabajo, pero están equivocados. Las empresas tienen muchos medios, para enterarse del pasado de cada uno de los solicitantes de trabajo. Lo malo es que, para cuando los solicitantes de trabajo empiezan a creérselo, ya suele ser muy tarde y continúan en la lista de desempleados.

¿Las empresas, universidades y asociaciones utilizan los datos de Facebook para tomas sus decisiones de admisión?

Cuando a las entrevista de trabajo, universidades y asociaciones se presentan candidatos con iguales o similares experiencias, méritos y fortalezas las investigaciones en las redes sociales pueden dar sorpresas desagradables, debido a unos pocos o muchos detalles puestos en sus cuentas de Facebook y las otras redes sociales. Cuando los candidatos son rechazados por su apariencia problemática, debido a lo expresado en las redes sociales, no suelen olvidarse jamás de la lección aprendida de como preservar su vida privada, máxime las cosas que en vez de sumar les restan credibilidad.

¿Investigan los Bancos, Proveedores y Clientes los antecedentes en Facebook de los solicitantes de negocios?

Los que van a iniciar o consolidar un negocio, no tienen solamente que presentar su plan de negocios y que estos aprueben o negocien las condiciones, también tiene que saber que serán investigados profundamente, hasta conocer con detalle, toda la vida de los dueños, del gerente y de los principales socios y directores. Para ello se valen de las empresas especializadas, que rastrean todo lo que haya podido haber estado reflejado, en los archivos públicos legales y todo lo puesto desde hace varios años, en Facebook y en las redes sociales.

¿Son importantes los datos reflejados en Facebook para las universidades, prestamistas de créditos y asociaciones?

Estas entidades, dependiendo cada caso, hacen las mismas investigaciones, hasta donde materialmente pueden, para saber las características personales de los que pretendan entrar o estar relacionados con ellos durante los siguientes años.

¿Qué es el analfabetismo social?

El analfabetismo social es la exclusión digital que se da en las personas o empresas, que no pueden estar en Facebook y en las otras redes sociales, debido a dificultades como: Los altos precios de los equipos o de las conexiones, la falta o mala calidad de las líneas, etc. Es obligación de la sociedad a través de sus gobiernos, poner los mecanismos legales necesarios, para que un segmento de la población, casi siempre los mismos, no sean excluidos socialmente del desarrollo económico, y por lo tanto, puedan prosperar o seguir la marcha de otros ciudadanos sin quedarse atrás.

¿Qué es la reputación digital?

La reputación digital, está íntimamente unida a la reputación personal y ambas deben ser muy bien cuidadas y guardadas. Es el reflejo del prestigio o estima, que una persona voluntariamente quiere tener en las redes sociales. Es cuestión de credibilidad, fiabilidad, compromiso, diferenciación y coherencia. Cualquier acto, por muy simpático que parezca al realizarlo, pero que pudiera manchar la reputación de las personas, no debe hacerse, y mucho menos publicarlo en Facebook, ni en las redes sociales.

¿Se debe cuidar la propia reputación digital?

Los padres tienen que aprender, para poder enseñar a sus hijos, a cumplir con la obligación responsable e ineludible, de cuidar la presencia personal en Facebook y a esforzarse, en construir la propia identidad digital. Cualquier escrito o fotografía publicada en Facebook, fácilmente es susceptible de ser localizado, copiado, repartido, enlazado, comprado y vendido por los demás usuarios de las redes sociales.

¿Los futuros y actuales profesionales deben mantener siempre en privado su vida íntima?

La reputación privada de las personas, desde el punto de vista de los futuros profesionales, que aspiran a trabajos o negocios cualificados, está definida por quiénes son, cómo se ven y qué es lo que han contado sobre ellos mismos, en el mundo digital, donde todo es ampliado, hasta límites insospechados. Nadie debe renunciar a mantener en privado su vida íntima, su prestigio personal y su propia identidad, para evitar tener que pasar por serias dificultades, cuando las universidades, empresas o sus departamentos de selección de personal, rastreen en Facebook y en las redes sociales, sus actividades y reputación general.

¿Se puede tener control de lo que se pone en Facebook?

Hay personas que aseguran tener un control absoluto sobre los datos personales de su perfil que figuran en la red. Pero no es cierto, pues todos los comentarios y fotografías puestos en Facebook quedarán pegados para siempre, en el currículum vitae u hoja de vida del que lo ha puesto y circulará por todas partes, con la casi imposibilidad de eliminarlo. Facebook y las redes sociales no esconden nada de lo que se pone en ellas.

¿Es un negocio investigar la reputación digital de los solicitantes de empleos, clientes, proveedores, etc.?

Hay muchas empresas nacionales e internacionales que ofrecen sus servicios para investigar y medir la reputación digital de sus clientes, bien sean personas, marcas, empresas, organizaciones, etc. Estas empresas monitorean y analizan continuamente, tanto el presente como el pasado puesto en las redes sociales, principalmente en Facebook, Twitter, Instagram, WhatsApp, blogs, foros especializados y medios de comunicación.

¿Qué hacen los expertos en reputación digital?

Los expertos en reputación digital, son una de las profesiones muy bien pagada que utilizan los departamentos comerciales, de comunicación y de relaciones humanas, bien sea como expertos externos o haciéndolo desde la misma empresa. Allí espían para encontrar los rastros de las “fiestas locas”, amigos tóxicos, fotografías subidas de tono o eróticas, comentarios ignominiosos, falsos o jocosos de índole político, social y religioso, etc. Actos que voluntaria o involuntariamente, ocultos o al descubierto, han quedado grabados para siempre. Estos comentarios o actos fotografiados, definen o alteraran las percepciones sobre los que lo han hecho.

¿La vanidad y el exhibicionismo son productos de la propia debilidad personal?

Cuando se utiliza Facebook y las redes sociales, la vanidad y el exhibicionismo, son lo contrario a la discreción y a la diplomacia indispensable, que los usuarios deberían tener como aliadas indiscutibles. Los vanidosos se concentran en el continuo hablar de ellos mismos, en las actitudes prepotentes y engreídas, en su afectación de los gestos, en el modo de escribir y poner fotografías, en la profunda frustración al percibir la propia debilidad y en el constante deseo, de ser preferidos a otros, por sus pocos o muchos seguidores.

¿El Yo o ego, junto a la vanidad y al exhibicionismos son lacras sociales?

La vanidad y el exhibicionismo colectivo, se han convertido en una lacra social y es aprovechada por Facebook y las redes sociales, que mediante la utilización de una tecnología muy avanzada, obtiene que sus seguidores, expongan al mercado comercial sus propios sentimientos más íntimos, en beneficio económico de unos pocos. La vanidad es excéntrica y muestra el interés desmedido, por la propia imagen, lo que fomenta el Yo o ego, el narcisismo y el que se reconozcan su complejo de superioridad. La soberbia es concéntrica y compañera del orgullo mal entendido.

¿Cuáles son las actitudes de los usuarios aprovechadas por los detectives virtuales?

La mayoría de los comentarios y fotografías en Facebook, están presididos por el Yo, Yo, Yo y más yo. Son el egocentrismo, la vanidad y el exhibicionismo, en su máxima exposición, aunque sean frivolidades, ideas y experiencias propias. A todo el mundo le gusta hablar de sí mismo y le hace sentirse bien. Esto es lo que utilizan, los que se aprovechan de esas actitudes, para obtener información de las personas y de las empresas, con las consiguientes consecuencias desastrosas, para muchos.

¿Para los usuarios de Facebook, son importantes los seguidores?

Los usuarios de Facebook y las redes sociales, necesitan sentirse importantes, teniendo muchos seguidores, para impresionar a los que creen que son humildes o tímidos. Incluso aunque no conozcan, a casi ninguno de sus seguidores o hayan comprado las direcciones. Su vanidad y orgullo no lo pueden ejercer en solitario, necesitan que haya mucha gente a su alrededor, un gran auditorio, a poder ser, de gente también vanidosa, que no entienda todo el montaje del vanidoso. Que sea sumisa a las modas pasajeras y que a poder ser, que solamente puedan alabarles, para que no les eliminen como “amigos”, ya que esa situación les crearía una gran frustración, porque les han herido en su propia vanidad y orgullo.

¿Hay que pagar un precio social por estar en Facebook?

Muchos creen que Facebook y las redes sociales son gratis, debido a que económicamente no hay que pagar nada. Pero no se dan cuenta, del alto precio social que muchas veces los usuarios, tienen que pagar por exhibir sus vanidades humanas. Su modelo de negocio de la información, no es un modelo filantrópico, libre e independiente. Se rigen por las salvajes leyes del mercado, para poder subsistir. No se privan de hacer dinero, con lo que quieren y cuando lo quieren, con los sentimientos que en ellos han depositado las personas vanidosas, exhibicionistas, engreídas, pedantes, ostentosas, arrogantes, etc.

¿Hay que pensarse dos veces las cosas antes de ponerlas en Facebook?

Lo irracional de poner información privada en Facebook, está en la carencia absoluta del criterio racional en términos de coste, consecuencias y satisfacciones, lo que beneficia y perjudica. Normalmente lo hacen sin reflexionar, sobre lo que se debe y no se debe publicar y bajo qué condiciones de privacidad, exposición y tiempo de duración. Hay que tomar decisiones inteligentes, para no tener que arrepentirse posteriormente, al sufrir las anunciadas, pero no aceptadas consecuencias, debido al extraordinario intrusismo de la propia naturaleza técnica de Facebook. Todos tienen que velar por su reputación digital, tan importante como la reputación física.

¿Qué se guarda en Facebook?

Facebook es el mejor cronista de la historia contemporánea, pues sabe casi todo de cada una de sus usuarios. Pero también es el más cruel, pues allí quedan escritas y fotografiadas, las principales situaciones de muchas personas. Tiene más de mil millones de usuarios en el mundo, y en el ciberespacio no existe la privacidad. La falta de prudencia, no es exclusiva sólo de los jóvenes, insensatos e irresponsables con su presente y su futuro. Los errores de divulgación de su vanidad, lo cometen personas de todas las clases sociales, edades, conocimientos y en los cinco continentes.

¿Qué datos son los que más interesan de los guardados en Facebook?

Los datos privados de información general personal, como edad, sexo, ocupación, vivienda, estudios o trabajos, números de teléfono, fotos familiares, viajes, ausencias de la casa, junto a las graves filtraciones, intencionadas o no, son los principales datos que las empresas, universidades, curiosos, ladrones, estafadores y enamorados, recogen de lo que se ha difundido, voluntaria o inconscientemente.

¿Es posible demandar judicialmente a Facebook por la difusión de datos privados?

Las políticas de privacidad de Facebook y de las redes sociales en general, cambian continuamente, son muy difíciles de entender y casi imposible de llevar a los tribunales, debido a la disparidad geográfica entre la Red, el usuario, el comprador de los datos, el que los utiliza y las diferentes leyes que aplican.

¿Hay que renunciar a la privacidad para poder usar Facebook?

Nadie está obligado a renunciar a su privacidad, al utilizar Facebook, y mucho menos si se usa principalmente, para tener contacto con familiares, amigos y estar socialmente integrado. Hay que conocer perfectamente y valorar el alcance y relevancia, que pueda tener  el ser consciente de la propia reputación virtual, de ahora y en el futuro, la información que se pone en Facebook y que estará ahí acompañándolo, para toda la vida.

¿Hay que ser responsables con lo que se pone en Facebook?

Algunos padres suben fotos, de sus hijos menores de edad e indican constantemente cuándo y dónde están, ignorando el peligro físico y emocional al que les someten y sin pensar, detenidamente, las graves consecuencias negativas que pudieran ocasionarles. Hay que saber la enorme relevancia que tiene, el manejo de la privacidad de su identidad virtual.

¿Cuáles son las mejores herramientas para evitar o disminuir los riesgos en Facebook?

El conocimiento y la educación de los padres, son las mejores herramientas, que se deben emplear para determinar, qué tipo de información se puede compartir, la forma de hacerlo y dónde estará más segura.  Muy pocas personas, adultos o jóvenes, tienen conocimiento de hasta qué punto, revelan cosas sobre sí mismos, de sus padres, de sus familiares, de sus amigos y de los padres de sus amigos y de las consecuencias que les pueden acarrear. Es imprescindible aprender y enseñar a blindar la identidad y la reputación de cada persona en Facebook, pues no se depende solamente de lo que cada uno difunde, sino de lo que otros hagan, copien o digan sobre los amigos o familiares.

¿Cuáles son las principales ventajas de utilizar Facebook?

Facebook también tiene sus grandes ventajas, pues se pueden tener oportunidades para relacionarse nuevos amigos virtuales, reencontrarse con otros, buscar trabajo, anunciarse, hacer trabajos compartidos, etc. Está diseñado para compartir cuanta más información, mejor, invitar a los amigos y familiares, a participar en las comunidades virtuales, incluso diciendo lo que se piensa, aunque no sea correcto decirlo públicamente. No olvidar nunca la opción de la discreción, donde solo puedan mirar los invitados, y cada uno con su grupo y así seleccionar lo que se comunica y a quién.

¿Qué es estar solo pero acompañado en Facebook?

Facebook con su conectividad y relaciones, también ha resuelto muchos problemas de soledad individual o colectiva, de atención familiar, médica y social, proporcionando caritativamente tiempo, cariño y conocimientos. Muchos pueden decir “Estamos solos pero junto a otros, gracias a Facebook”.

¿Cuál es la nueva tarjeta social de presentación?

El perfil virtual se ha convertido en la nueva tarjeta social de presentación, que conlleva una fuerte presión desde la red a la realidad, al necesitar estar siempre disponibles para ser contactados. Después está la tiranía de ese perfil que se ha diseñado, y que obliga frecuentemente a ajustarlo a la vida real, del día a día, para no quedar marginados, ni atrapados en el futuro profesional, familiar y social por culpa de un pasado inconsistente.

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30 Preguntas sobre cómo combatir la depresión a través de la medicina, la religión, la familia y los amigos

ESCUELA PARA PADRES

30 Preguntas sobre cómo combatir la depresión a través de la medicina, la religión, la familia y los amigos

  • ¿Conoce algunas de las 35 banderas rojas que avisan de la depresión?
  • Los 10 pasos imprescindibles, previos a la visita médica
  • Los 10 conceptos a realizar, posteriores a la visita médica
  • Los 6 grados de la Escala de Bienestar Religioso
  • Las 12 actitudes religiosas imprescindibles
  • Las 12 conductas religiosas, que los deprimidos deben practicar
  • Los 14 defectos que tiene que eliminar, el depresivo

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¿Qué es la depresión?

La depresión como enfermedad, es un término médico, que tiene tantas definiciones como personas deprimidas. Es una enfermedad que los médicos tienen que diagnosticarlas e intentar curarla, con los procedimientos y medicinas que únicamente ellos deben aconsejar. Además los familiares y amigos del enfermo, pueden y deben hacer muchas cosas complementarias, no sustitutivas de lo que digan los médicos, siempre con su aprobación, para ayudar a los enfermos a curarse y a mantenerles alejados, de las causas que la produjeron.

¿Se debe intentar evitar la depresión?

La depresión es sentirse morir despacio. Hay que intentar evitarla, para saber “existir”, para poder reír, cantar,  amar, ver, oír, paladear, tocar, oler, etc.. En resumen, para disfrutar con alegría, de la maravillosa vida y querer vivirla.

¿Por qué se desencadena la depresión?

Suele ser desencadenada o agravada, por sentimientos de rencor y falta de perdón. Incluso al producirse lamentaciones del pasado, deseos de suicidio, actos de cólera, sentimientos profundos de penas, profundas frustraciones, etc.

¿Cuáles son los principales pilares, que soportan el tratamiento y la curación de la depresión?

La medicina, la religión, la familia, los amigos y el entorno del enfermo. El perdón, la oración, la meditación, la paz, la retro inspección, las terapias de grupos religiosos y su influencia en la cura de la depresión, tendrán otro próximo artículo monográfico.

¿Quiénes pueden sufrir depresión?

Todas las personas pueden sufrir depresión. A las personas mayores les suelen faltar fuerza y entereza para enfrentarse ante ella, además, como históricamente han pasado por muchas situaciones, tienen más posibilidades y motivos de tenerla. Los jóvenes tienen mejores defensas para enfrentarlas y energías para poder superarse, pero les falta la experiencia acumulada, para saber salir de las malas situaciones.

¿Quiénes tienen obligación de ayudar a los deprimidos?

Es obligación de los más jóvenes, ayudarles a salir de su situación depresiva. Tienen que poner énfasis, en los valores humanos que mantienen y transmiten las personas mayores, el servicio que hacen a las familias y a la sociedad, incluyendo la alegría que tienen que tener, por haber llegado donde han llegado, cuando muchos ya se han quedado en el camino. Si han sido elegidos por Dios para llegar a esas edades, no pueden devolver ese favor, estando voluntariamente deprimidos tristes y apesadumbrados.

¿Cómo pueden ayudar los familiares y amigos a los deprimidos?

Es muy necesario, profundizar en el aspecto de la práctica religiosa y en la ayuda, que le puedan prestar los familiares y amigos. Pero nunca deben olvidar, la necesidad de que para mejorar sus síntomas y prevenir complicaciones, informarse en profundidad acerca de la depresión, visitar al médico y atender sus recomendaciones sobre los ejercicios físicos y mentales, la alimentación y consumos convenientes e inconvenientes, las sesiones y los tratamientos psicológicos o psiquiátricos, las medicinas recetadas, el sueño reparador, etc.

¿Conoce algunas de las 35 banderas rojas, que avisan de la depresión?

Abandono físico, alteraciones de la memoria, ancestros depresivos, angustia, ansiedad, ausencia de autoestima, autoestima baja, cambios constantes de humor, crisis persistentes, transitorias o continuas, demencia senil, desconsuelo, desesperación injustificada, disminución de la energía, estado de ánimo exaltado, extrema tristeza, falta de interés, insatisfacción generalizada, inseguridad, insomnio, irascibilidad, irresponsabilidad, irritabilidad, llanto fácil e infundado, melancolía, nostalgia, obsesiones compulsivas, pena continua, pérdida de apetito, personalidad bipolar, retraimiento, sentido de culpabilidad, sentirse marginado, síntomas psicosomáticos, soledad, vacío existencial, etc.

Los 10 pasos imprescindibles, previos a la visita médica

1.      Analizar cuáles son las principales situaciones y conceptos, que más influyen en la manifestación de la depresión: (Qué, cuándo, cómo, dónde, quién, porqué, personas, sitios, noticias, situación religiosa, situación familiar, situación sentimental, situación económica etc.)

2.      Apoyar al deprimido, para que voluntariamente vaya al médico, con toda la información reunida, y así el médico dictamine el grado de depresión, sus características principales y las posibles soluciones.

3.      Ayudar al deprimido, a que exprese muy sincera y claramente, los sentimientos que tiene, cuando se está acercando su estado o crisis de depresión y cuando ya se encuentra deprimido.

4.      Buscar entre los ancestros y familiares colaterales, si hay antecedentes de depresión o conductas antisociales, para ver si ha seguido produciéndose, un modelo de herencia familiar.

5.      Concretar cómo reacciona, se manifiesta y actitudes que realiza, cuando se siente deprimido: Silencios, ausencias mentales, aislarse, abstraerse, esquivar o disminuir sus relaciones familiares y amistosas, ausentarse de las prácticas religiosas, abandonarse físicamente, falta de apetito, dormir exageradamente, salir de la casa sin rumbo fijo, comer y beber en exceso, usar drogas, ponerse violento, etc.

6.      Considerar los cambios producidos, paulatina o bruscamente, en la persona. Aspecto mucho más importante que estudiar una imagen estática, producida en el momento concreto actual, de la vida del depresivo.

7.      Explorar y determinar por todos los lados, hasta encontrar, conocer y analizar con exactitud, todos los motivos internos o externos que la originan, la provocan, la precipitan, la mantienen y la incrementan.

8.      Investigar los procesos y patrones, por los que han llegado a la depresión, para poder examinarlos, comprenderlos y evitar que vuelvan a ocurrir.

9.      Motivar mediante mucho cariño y consideración, a la persona supuestamente deprimida, para que intente poner su máximo esfuerzo posible, en querer curarse y salir de la enfermedad que le aprisiona y no le deja disfrutar de la vida. Un gesto o palabra de amistad, comprensión o aceptación, puede ser tan bueno, como cualquier medicina o tratamiento.

10.   Ordenar todos los datos anteriores y llevarlos al médico, para que haga el diagnóstico correspondiente y exprese sus recomendaciones.

Los 10 conceptos a realizar, posteriores a la vista al médico:

1.      Alentar al deprimido, principalmente en las ocasiones donde se sienta más deprimido: En las fiestas o aniversarios, si no están sus seres más queridos, los atardeceres o las noches, los días grises o lluviosos, cuando hay malas noticias, cuando está o se siente solo, en las visitas a los sitios que le traen recuerdos contradictorios, los encuentros con determinadas personas, al enfrentarse a situaciones económicas o sentimentales, en las enfermedades, incluso en las que sean pequeñas etc.

2.      Aprender a determinar, los signos tempranos de depresión y saber, cómo reaccionar ante ellos.

3.      Ayudarle a aceptar, para que no se sienta deprimido, todo lo bueno y lo malo, que se tiene de la vida, sabiendo que nada de lo que le aporten, podría hacerle más feliz, ya que tiene que provenir de él mismo. En la lágrima más pequeña, cabe el sentimiento más grande.

4.      Diseñar un proyecto de vida, que sirva para ayudarle a crear su propio propósito de existencia, con energía, espíritu y vigor, buscándole un sentido a su conducta, para conseguir mejorar su estado de ánimo.

5.      Establecer un equipo, formado por el otro cónyuge, los hijos, hermanos, familiares, etc., incluyendo a sus mejores amigos y los de la familia. Este equipo, tiene que estar muy bien organizado, ordenado, documentado, sin grandes discrepancias y que todos, individual o colectivamente, estén dispuestos a ayudar al depresivo, a que pueda seguir los consejos médicos y las prácticas religiosas y sociales, que le recomienden.

6.      Exponer la situación de depresión, a un  experto sacerdote, pastor, rabino o imán, según la religión que practique, para que haga sus recomendaciones, empleando la religión como terapia curativa, que sea totalmente compaginable con las recomendaciones médicas.

7.      Poner énfasis al deprimido, en que la espiritualidad debe ir acompañada de oración, meditación, paz, perdón, retro inspección, terapias de grupos religiosos, hablar de sus sentimientos con personas de confianza, practicar las virtudes y valores humanos, etc.

8.      Proponer una serie regular de ejercicios físicos, paseos, gimnasia, etc., con la previa autorización médica.

9.      Rodearse de personas cariñosas y positivas, buscar actividades agradables, realizar los ejercicios y estilo de vida recomendado por el médico, aprender buenos hábitos de sueño y alimentación, etc.

10.   Tomar los medicamentos y la alimentación correctamente, y hablar de los efectos secundarios con el médico.

¿Qué hacer con las cosas que provocan la depresión?

Hay temas que nunca salen a luz del sol, pero que están ahí, corroyendo la mente y el cuerpo de las personas deprimidas. Incluso no permiten que otros hablen de ellos, aunque los conozcan. Mucho menos los deprimidos, pues nunca los suelen sacar a colación. Suelen ser cosas que siempre intentan borrarlas de la mente, para que no les depriman, pero están ahí y no hacen nada por quietárselas de encima, aunque les haga sufrir, generarles angustias y envenenamiento de su cuerpo y de su mente.

¿Es conveniente hablar de las cosas que deprimen?

Muchas veces es demasiado grande, el esfuerzo que supone el llevar encima callados, algunos temas depresivos. El hecho de no hablarlos con otros, agota a cualquier persona depresiva y casi siempre, suele generar resentimientos e insatisfacciones, ambas muy peligrosas y contraproducentes, para intentar salir de la depresión.

¿Qué daños adicionales producen los problemas no comunicados?

Los deprimidos no se dan cuenta, de que los problemas que intentan esquivar y no son comunicados a otros, vas creciendo día a día, silenciosamente. Algunas veces incluso transforman su apariencia o entran en otros aspectos de la vida, provocando indeseables efectos colaterales, como: La indiferencia, la desgana, la frustración, el maltrato verbal, la poca paciencia, la sensación de no querer estar donde uno está o con quien se está, el deseo de aislamiento, el sentimiento de suicidio, etc.

¿Es indispensable comunicar los problemas?

Sí, además es imprescindible para poder curarse, exponer el tema que cada uno cree que le produce la depresión, decir lo que se piensa y siente, que aunque sea difícil expresarlo, hace sentirse mucho más aliviado, relajado y tranquilizado. Hay que saber, a quién se lo cuenta, y por qué se lo cuenta.

¿Hay deprimidos difíciles de dejarse curar?

Cuando el deprimido no se entera, o no quiere enterarse de que está deprimido y acepta su situación como normal, ignora que su depresión va ganando tamaño y profundidad, y cada vez es más dificil curarla. Eso suele suceder, cuando se sumerge en sus sentimientos y no quiere oír, lo que le dicen los médicos, familiares o amigos, sobre su depresión y la necesidad, por el bien de él y de los que le rodean, de que se ponga a buscar soluciones, o que se deje ayudar para curarse.

¿Son responsables los deprimidos de no dejarse curar?

Los deprimidos suelen tener anulada la capacidad de razonar, sobre los métodos de cura recomendados. Esto origina una de las peores circunstancias, por lo que suele estar muy cercana de la irresponsabilidad personal del deprimido, cuando se aferrar a su decisión, de no querer buscar cómo curarla, posponiéndola o ignorándola.

¿Pueden los hijos intratables deprimir a los padres?

Los padres deprimidos, producen hijos con conductas antisociales. No solo por cuestiones genéticas, sino porque no han buscado ayuda, para solucionar los problemas de conducta de ellos y de sus hijos, en la convivencia diaria, para intentar reducir las probabilidades, de que sus hijos desarrollen trastornos, conductas y comportamientos insociables e intolerables, como son los robos, las mentiras, las peleas, las conductas de enfrentamiento, los vandalismos y las continuas violaciones de las normas sociales o de los derechos básicos de las personas. También esa clase de hijos, desgraciadamente llegan a deprimir a sus padres.

¿Cuándo hay que comunicar al médico, los primeros síntomas de depresión?

Los padres si quieren educar bien a sus hijos, tienen que estar muy equilibrados mental y físicamente. Cualquier síntoma que tengan de depresión, el otro cónyuge, deberá comunicárselo inmediatamente al médico, para empezar cuanto antes el tratamiento de cura, y así evitar que la depresión de los padres, influya en la educación de los hijos.

¿Las actividades curativas religiosas, pueden realizarlas personas no religiosas?

La religión tiene un papel muy importante, en el éxito de los métodos médicos, familiares y sociales, empleados para curar la depresión. Incluso muchas de las actividades curativas, a través de la religión, pueden realizarlas las personas que se consideren ateas, agnósticas o alejadas de cualquier práctica religiosa, siempre que quieran, honradamente, lo mejor para el depresivo.

¿La religión ayuda a mejorar los métodos de cura en los depresivos?

Las creencias religiosas y la Fe en Dios, de las personas depresivas, ayudan a mejorar las respuestas a los síntomas, a los tratamientos médicos y a las medicinas, contra la depresión clínica, mucho más rápida y eficazmente, que los no creyentes.

Conoce los 6 grados de la Escala de Bienestar Religioso:

Son indispensables, para evaluar la intensidad, la severidad y la profundidad de la depresión, de forma que refleje, los sentimientos de desesperanza y satisfacción espiritual, para así poder tener los adecuados tratamientos, que mejoren la enfermedad y aumenten su calidad de vida, principalmente en las personas mayores.

1.      Grado de aceptación del perdón y abandono del rencor, a través de un profundo examen de conciencia, un fuerte arrepentimiento y sincero propósito de la enmienda.

2.      Grado de autocontrol educado por la religión: Permite conseguir objetivos importantes, debido a que las personas con prácticas religiosas, tienen mayor capacidad de autocontrol, que las no religiosas y regulan de manera más eficiente, sus actitudes y emociones.

3.      Grado de autorregulación del comportamiento, soportado en la religión: A través de la oración, la meditación y los rituales religiosos, se ayuda a preparar a los depresivos, con modelos de comportamiento mucho más claros y de mejores resultados.

4.      Grado de creencia en Dios: Entendiendo que es un Ser Supremo y compasivo, que está atento a las necesidades presentes y futuras de los humanos, y que siempre puede ayudar, en la motivación para conseguir la mejora física e intelectual.

5.      Grado de esperanza soportado en la religión: Es la respuesta previsible en la superación de la enfermedad, realizable con los resultados de la medicación y de los tratamientos.

6.      Grado de relación con las devociones: Cuanto más intensas sean, más y mejores rendimientos y durante más tiempo, obtendrán mayor felicidad y mejor nivel de calidad de vida.

¿Conoce las 12 actitudes religiosas imprescindibles?

La religión es la mejor actividad que podemos realizar todos, especialmente a depresivos, para conseguir ser, un instrumento de la Paz de Dios, sustituir el odio por el amor, devolver las ofensas con perdón, fomentar la unión de las personas en vez de la discordia, solventar las dudas a través de la Fe, deshacer los errores con la verdad, sustituir la desesperación y la tristeza con la alegría, dar luz donde haya tinieblas, consolar a otros en vez de desear ser consolado, comprender a otros, aunque no sea comprendido, poner amor donde haya odio, dar en vez de recibir, perdonar y ser perdonado.

¿Cuáles son las razones asociadas, al aumento de la depresión en la vejez?

La vejez suele estar asociada, con un aumento de la depresión, debido entre otras causas, a que produce un gran declive emocional en los ancianos, el cual suele producirse por varias razones: El desgaste físico, las enfermedades acumuladas, las situaciones familiares como los divorcios, propio o ajenos, la viudedad, las muertes de familiares o de personas cercanas, los fuertes cambios económicos, las situaciones sociales, la falta de objetivos religiosos, familiares o sociales, el no encontrar ningún sentido a la vida, etc.

¿Cuál es la clave para el bienestar emocional de los deprimidos?

La práctica regular y no ocasional, de las actividades religiosas, junto al apoyo familiar y de los amigos, ayudan muy positivamente a todos los deprimidos. Es como si fuera, un gran escudo con enorme efecto protector, para enfrentarse a los cambios experimentados, por los síntomas de la depresión. Si no tienen ese apoyo religioso, familiar y de amistades, será muy difícil que encuentren algún sentido a la vida, que les ayude a participar en su curación. Este sentido o propósito vital, es la clave del bienestar emocional de las personas depresivas, incluso ante el mal estado de ánimo, producido por el sufrimiento de la pérdida de sus seres queridos.

¿Es importante dedicar tiempo y cariño a los deprimidos?

Es fundamental que haya alguien que quiera e intente, hablar serenamente con la persona deprimida. Suelen estar faltos de recibir muestras de cariño, de sus familiares y amigos. El aislamiento voluntario o involuntario, junto al silencio, también son causas que originan o mantienen la depresión. Dedicarles tiempo y cariño a las personas deprimidas, es una excelente terapia de recuperación.

¿Conoce las 12 conductas religiosas que los deprimidos deben practicar?

La conciencia religiosa de los deprimidos, debe ser ayudada por sus familiares y amigos a que se forme, consolide y aumente, aunque sea poco a poco, pero dando los pasos necesarios, soportados estos con actividades religiosas. Todo dentro de un proceso para que encuentren: Perdón, reconciliación, paz, esperanza, armonía, conciliación, sosiego, tranquilidad, calma, serenidad, equilibrio, estabilidad, etc.

¿Sabe los 14 defectos que tiene que intentar eliminar el depresivo?

No se puede combatir la depresión, si previamente no se han eliminado, cuando son excesivos: La polémica, la discordia, la hostilidad, la intranquilidad, la excitación, el dolor, la melancolía, el egoísmo, la poca autoestima, el pesimismo, el agobio, el enojo, el hastío, el aburrimiento, etc.

¿Cuáles son los impactos positivos de la religión, en los deprimidos?

Las creencias, convicciones y prácticas religiosas, con la consiguiente orientación de sus vidas en ese sentido, hacen al ser humano más feliz, y le llevan a afrontar, contrarrestar y disminuir los factores y situaciones, que fomentan la existencia de niveles depresivos, ya que la religión tiene un gran impacto, puesto que disminuye la sensación de la falta de ilusiones, de expectativas, de seguridades, de ánimos, de paciencia, de consuelo, de esperanza, etc.

¿Los contactos personales ayudan a los deprimidos?

La convivencia y la amistad, son otras de las grandes medicinas que curan la depresión, cuando ésta es producida o inducida, por la falta de contactos personales. Entonces son muy altas, las posibilidades de ataques depresivos en las personas mayores, cuando están solas en las casas, abandonados por la familia y los amigos.

¿La depresión puede tener alguna parte buena?

La depresión es el enojo vertido contra uno mismo, que pudiera llegar a ser saludable, si ese enojo se siente contra las propias acciones realizadas u omitidas, de mala manera, y que hayan lastimado a uno mismo o a otros, pero siempre, manteniendo la autoestima bien alta y perdonándose, para poder corregir los comportamientos mal realizados.

¿Las cosas que ocurren pueden llevar a la depresión? 

Los actuales “indignados” producidos por la crisis, para no caer en la depresión, tienen que conseguir encontrar sentido a la vida, a pesar de las circunstancias adversas. No sentirse culpables, de muchas de las cosas que ocurren, ni volverse escrupulosos en extremo.

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NiNi voluntario u obligatorio. Presente y futuro de su posible empleo

ESCUELA PARA PADRES

NiNi voluntario u obligatorio. Presente y futuro de su posible empleo

4,451 Palabras. Tiempo de lectura 16:00

¿Cuáles son los aspectos laborales presentes y futuros de los Niní?

Para conocer el conjunto como un todo, deben leerse los artículos mencionados anteriormente, donde se desarrollan los conceptos en temas monográficos: NiNi, crisis, padres, hijos especiales, empresarios, virtudes y valores, etc., pues están todos muy unidos. 

¿Qué son los desempleados funcionales? 

Son el alto número de personas, que en casi todos los países, no tienen trabajo, tiene un empleo inestable o un futuro laboral muy incierto. El número de estas personas está aumentando continuamente, debido a la inestabilidad en el puesto de trabajo y al rampante índice de desempleo. Este grupo tampoco suele ganar lo suficiente, para mantener su familia actual o futura.

¿En el futuro, habrá trabajo para todos? 

Solamente habrá trabajo, para los mejor preparados y para los peor preparados. Todos tendremos que acostumbrarnos a las consecuencias de vivir en una sociedad, donde no habrá trabajo para todos. Los mejor preparados tendrán los trabajos mejor pagados, más fijos y menos volátiles. Los peor preparados tendrán los peores trabajos, los que nadie quiera hacer, porque son muy mal pagados, peligrosos y sin futuro.

¿Quiénes tendrán más problemas para encontrar trabajo?  

Los que no encontrarán trabajo, se dividirán en grandes segmentos clasificados por edades y preparación. Los dos extremos de las edades, es decir los más jóvenes y los mayores, son y serán los que se llevan el peso del desempleo presente y futuro.
El primer grupo es el de los de 16 a 30 años. El segundo grupo es el de los de 50 años en adelante, incluso en ambos grupos aunque tengan necesidades personales o familiares muy acentuadas.

¿Los trabajos que principalmente necesiten realizar grandes esfuerzos físicos, por quiénes estarán ocupados?  

Estos tipos de trabajos, estarán ocupados por las personas que sólo puedan vender sus energías físicas, debido a su carencia de conocimientos escolares. En este sector estarán incluidos los trabajos que supongan mucho riesgo de accidentes o enfermedades, como son los de la agricultura, la construcción, la minería, la manufactura, etc. De estos trabajos siempre habrá oferta, aunque serán pagados con los salarios mínimos y las peores condiciones de contratación, debido al gran número de personas disponibles para hacerlos. En estos trabajos la edad y las condiciones físicas, serán condicionantes muy importantes.

¿Los trabajos que principalmente necesiten ofrecer tiempo, pero no esfuerzo físico ni mental, por quién estarán ocupados?   

Estos tipos de trabajo, donde lo que venden es tiempo, estarán ocupados por personas con poca o ninguna preparación escolar, pero que estén algo mejor preparados, que los que sólo puedan ofrecer su fuerza física y asumir el riesgo a los accidentes. Estos trabajos siempre habrá, pues son un segundo peldaño en la escala laboral y corresponden a los de los servicios en restaurantes, tiendas, empleados doméstico, etc. La edad y la fortaleza física, no serán conceptos tan importantes.

¿Por quienes estarán ocupados los mejores trabajos y mejor pagados?  

Estos tipos de trabajo estarán ocupados, por los números uno y en descenso, de los mejor preparados escolarmente. Siempre habrá trabajos disponibles para los triunfadores en la escuela y en la universidad. Las empresas pagarán los mejores salarios, para que administren los trabajos que realicen los menos preparados. 

¿Es políticamente correcto hablar sobre la cantidad, calidad y quiénes tendrán los futuros empleos? 

No, debido a que muy pocos quieren darse cuenta de las realidades, prefieren esconder la cabeza en la arena, para no ver las características del mundo laboral que se avecina, para los menos preparados, ni para los componentes de determinados segmentos de la sociedad, que no hacen esfuerzos por superarse y preparar su futuro. Consumen su juventud, la época de formación escolar, en distracciones lúdicas, que les impiden prepararse para el futuro. Sistemáticamente pierden su tiempo, sin darse cuenta que hay un tiempo para cada cosa. 

¿Qué es “la caridad de la verdad”?  

Es el hablar claro, aunque no les guste oírlo, a los que necesitan conocer cuál va a ser, su ya predecible futuro. Pero  hay que hacerlo basándose en las premisas de la virtud de la verdad. Desgraciadamente, muchas personas están distraídas con una forma de vida, que no les permite ver hacia dónde van. Como las hélices de los barcos, que dan muchas vueltas, pero no saben, ni quién les empuja, ni hacia dónde van. La sociedad tiene una velocidad y un ritmo y el que no se entera, se queda descolgado, y muchas veces ya no puede subirse al último tranvía, debido a que se le han echado encima, los años de formación escolar o de aprendizaje laboral y ya, no le queda ni tiempo, ni energías, para encontrar una razonable solución a su problema, de inadaptación laboral y social.

¿Qué pueden hacer los que no tienen muchos conocimientos escolares, y solamente pueden aportar a la vida laboral, su fuerza física o su tiempo? 

Reinventarse y procurar adquirir, aunque sea a última hora, algunos conocimientos que les haga sobresalir, de ese segmento profesional. Estos conocimientos los pueden adquirir en el Internet o en las organizaciones que los ofrecen, porque así serán, los mejor clasificados para ocupar los trabajos que haya disponibles. Esta preparación, no es obligatoriamente ofrecida en las escuelas tradicionales. Hay muchos lugares donde enseñan “Formación Profesional” o “Educación Continua”.

¿Es la regla general, el que no haya reglas para encontrar trabajo?  

Todos tienen que reinventarse continuamente, si no quieren perder las posibilidades de trabajar. Ya no es seguro en el tiempo, ningún puesto de trabajo. Las empresas cambian continuamente de necesidades de contratación, realizan planes de movilidad de sus trabajadores, o ajustes en sus plantillas laborales. El trabajo que algunos estaban haciendo durante años, muchas veces no encuentran donde poder volver a hacerlo, por lo que tienen que reinventar sus calificaciones y habilidades de trabajo. 

¿Tenemos que preocuparnos por las consecuencias familiares, sociales, religiosas, culturales y políticas, de la futura falta de trabajo? 

Tenemos que estar muy alertas, ante las consecuencias que se pueden producir en esos campos, motivadas por la falta de trabajo. Las responsabilidades asumidas deben ser cubiertas y se avecinan largas épocas, donde será difícil mantenerlas, si no se han hecho las preparaciones necesarias de formación familiar, profesional y social. 

¿Determinados segmentos de la sociedad menos favorecidos, son dueños de sus destinos o tienen que seguir esperando, a que otros se lo solucionen? 

            Por muchos planes sociales que haya, contra los daños producidos por el desempleo, cada vez será más difícil, que los gobiernos subsidien a los desempleados los salarios no cobrados, las viviendas, los alimentos, etc. La nueva tendencia de los gobiernos, es subsidiar la reconversión personal, en agentes productivos de los desempleados, invirtiendo en cursos de formación acelerada, para acoplarlos a las ofertas de trabajo, que se produzcan en las áreas geográficas o tipos de industria que pudieran necesitar, nuevos trabajadores. La superación personal, será la única arma que sirva para luchar a corto y largo plazo, contra el desempleo.

¿Son las máquinas las responsables de que haya tanto desempleo?

No, en muchas ocasiones es más económico, hacer determinados trabajos con mano de obra sin preparar y mal pagada, que invertir máquinas y programas informáticos. Las máquinas tienen que mantenerlas en las empresas, aunque no haya trabajo. A determinados trabajadores, los primeros en la cadena productiva, les pueden despedir, cuando no hay trabajo suficiente.

¿En la construcción de esas máquinas, participarán los que han sido eliminados por la modernización, de sus puestos de trabajo?

Hay un número considerable de puestos laborales, que se van perdiendo y sustituyendo por maquinas o sistemas, pero desgraciadamente, no participarán los que no estén muy pendientes de su educación continua y de reinventarse profesionalmente, para no pasar a engrosar la lista de los desempleados perdedores.

¿La actual generación está marcada por el desempleo? 

En determinados segmentos de la sociedad, las cifras de desempleo presente y futuro, son verdaderamente alarmantes, lo que les produce frustración, agresividad, angustia y estrés, que incluso se refleja en su salud mental y física. Se convierten en “no empleables” y hostiles hacia la sociedad y hacia ellos mismos, al perder toda esperanza, de poder alcanzar la calidad de vida que otros tienen. Incluso llegan a tener apatía por la realización de iniciativas lógicas, que les permitan tener un futuro profesional, que casi siempre están íntimamente relacionadas, con su formación escolar. Es obligación de los padres recordar continuamente a sus hijos, que cuanta mejor preparación tengan, para conseguir un trabajo, más posibilidades tienen de obtenerlo y después seguir avanzando.

¿Es la actual crisis económica, la que ha producido la falta de empleos? 

            A la crisis económica hay que añadirle la crisis moral de la sociedad, donde el consumismo el “yavalismo” (el todo vale), y la provocada por la crisis dentro de las familias, al eliminar la práctica de las virtudes y valores humanos, que ha contaminado a la sociedad. La familia unida y bien preparada, puede sortear mejor los problemas que se originan por la falta de empleos, como consecuencia de los periodos de crisis.

¿Esta situación presente y futura de falta de empleo durará mucho?

El modelo actual de empleo tendrá que cambiar, puesto que ahora no funciona bien. Hay poco trabajo, debido a que hay poco consumo. Y hay poco consumo, porque hay poco trabajo. Es muy difícil pensar en invertir, para crear puestos de trabajo, si no se prevé un beneficio y actualmente, hay muchos factores de riesgos para la creación de empleos.

¿Cómo será el futuro de los actuales desempleados?

Si no dan un golpe de timón individual y colectivamente, quedarán como una generación fallida, marcados para siempre, con todas las consecuencias negativas para sus familias y descendientes. Serán los perdedores sociales, de esta generación. Las personas necesitan cambiar, para adaptarse a lo que la sociedad demanda como empleadores. Hay una dicotomía, las empresas quieren un tipo de empleados y la formación escolar y la sociedad, produce otros. En casi todos los países, hay enormes bolsas de empleos, que no encuentran las personas adecuadas para ejercerlos, por motivos de formación escolar, distancias, ubicación, hábitos, voluntades, precios, calidad de vida, etc. Algunos NiNi viven muy bien, mantenidos en las casas de sus padres y no quieren Ni buscar trabajo, Ni trasladarse de su ciudad.

¿Hay salarios tan bajos que desalientan a ejercerlos, incluso a los que lo necesitan?

Desgraciadamente los trabajadores, jóvenes o mayores, cobran según la oferta y demanda de precio y condiciones. Si se aprovechan los empresarios, debe perseguirse legalmente, aunque sea difícil. (Este es un tema para un artículo monográfico) Hay muchas formas de revertir esta situación, entre ellas la más efectiva, es la buena preparación profesional.

¿Su opinión está muy polarizada peligrosamente, pues puede equivocar a la sociedad?

Intento escapar de los conceptos ilusorios e irreales. La situación está muy clara, para los que tengan ojos y quieran ver. No es ser derrotista, ni tampoco sabiondo, son hechos reales, los dos grandes extremos, pues cada día hay menos puestos de trabajo y peor pagados, para unos segmentos de la población, los que ocupan los menos preparados, mientras hay otros puestos de trabajos, muy bien pagados, para los que están muy bien preparados.

¿Es avalada la innovación social, por la inteligencia social?

Sin inteligencia social no es posible avanzar en la innovación social, la cual va íntimamente unida, al aumento de calidad de vida para todos los segmentos de la población, no solamente para los que tengan trabajo bien remunerado, ni en el avance industrial o comercial.

¿Son los microcréditos las herramientas que pueden hacer la diferencia, para salir del infierno del desempleo?

Los microcréditos bien administrados, tienen la experiencia demostrada de haber sacado de la miseria, a numerosas personas, que ante la falta de empleos, optan por poner su propio negocio, colectiva o individualmente. Tienen el ratio más alto de devoluciones y normalmente, no necesitan ni avales, ni colaterales. Priman la honradez, la inteligencia y la asunción de los riesgos profesionales.

¿Cómo educar el talento emprendedor, con proyectos alternativos? 

La sociedad tiene que entrenar entrenadores, para que enseñen a emprender negocios alternativos a los desempleados, que no tengan la capacidad de encontrar trabajo, pero que quieran salir adelante, o a posibles empresarios, lógicamente mini empresarios. Hay muchas organizaciones, enfocadas en enseñar y ayudar, cómo encontrar nichos para los empresarios, que quieran prepararse para no tener que depender, de los subsidios de desempleo. Cursos de formación profesional, incubadoras de negocios, tutores, inversionistas, etc. que están encaminados a nuevas industrias o servicios, que continuamente está demandando la sociedad. 

¿Es la educación la verdadera arma de construcción masiva y no la de destrucción masiva?

Algunos manipuladores, piensan que un pueblo bien educado, es más difícil de gobernar y por eso, mantienen muy bajos los niveles de educación. Pero los padres, tienen que darse cuenta que la educación de ellos mismos y de sus hijos, son las únicas armas, que podrán sacarles de la pobreza y de la ignorancia. Educarse y educar, es un proceso que no tiene fecha de caducidad, “se nace y se muere aprendiendo”. 

¿Es cierto que hay jóvenes que, porque creen que no tienen nada, piensan que no tienen nada que perder, y por lo tanto no estudian? 

Aunque no tengan nada hoy, siempre tendrá la posibilidad de tener algo en el futuro, el cual deben preparar desde ahora. Podrán perder muchas cosas, como por ejemplo: No poder estudiar todo lo que sea necesario, para triunfar en la sociedad. No poder formar una familia que prospere. No tener un buen trabajo. No poder tener su propio negocio. No poder convivir con otras personas triunfadoras socialmente, etc.

¿Cómo será la movilidad laboral? 

Para todos, los que tengan o no tengan empleo, será la tónica general relacionada con los trabajos, las empresas, las ciudades y los países. Unos trabajadores irán detrás de las oportunidades, de los trabajos buenos, nuevos y bien pagados. Otros irán detrás para recoger las cosechas, los trabajos eventuales y los de  los servicios peor pagados.

¿Podrán acceder a los trabajos los que no estén muy bien preparados?

Habiendo tanta escasez de trabajo, no van a servir las medianías, o se está muy bien preparado o el futuro será muy malo. Los que no se preparen muy profesionalmente, para trabajar en su especialidad, no podrán acceder a los trabajos que exijan altos conocimientos, tendrá que ir indefectiblemente, a hacer los peores trabajos, aunque estén súper preparado para trabajar. 

¿Cuál es la “Escalera de Oportunidades”? 

Las personas van a tener que estar siempre, en una continua educación y adecuación profesional. O se mantienen bien preparados, o se salen de la página laboral y empiezan a no poder subir por la “Escalera de Oportunidades”, lo que originará un descenso precipitado y sin límites laborales.

¿Volverá la política de pleno empleo?

Esta ya no volverá, por mucho que digan los empresarios, incluso aunque el Estado invierta grandes cantidades de dinero, en eliminar el desempleo. Los Estados suelen elegir, entre mantener a los desempleados en sus casas con subsidios familiares de hambre, pero viendo la televisión, o mantener la política de pleno empleo, abriendo y cerrando las mismas zanjas varias veces, o creando obras faraónicas, también llamadas cementerios de elefantes, para así mantener ocupados a las grandes masas de desocupados, de bajos ingresos.

¿Cuáles son los empleos que están desapareciendo?

Los empleos que están desapareciendo, más y más rápidamente, son los que corresponden a la clase media, es decir los que están entre los extremos de los peor y mejor preparados escolar y profesionalmente. Algunos les llaman empleos en extinción, parodiando lo que pasa como algunas especies de la naturaleza, pues muchas veces, al ser frágiles de capacidad, son absorbidos por la tecnología moderna, o desplazado a otros países.

¿Prefieren las empresas invertir en tecnología o en empleados?

Algunas empresas, prefieren invertir en el uso de tecnología, que continuamente va avanzando y se vuelve más poderosa, barata y fácil de usar, para hacer mejor y más rápidas las tareas, que invertir en la utilización de empleados, los cuales, son mucho más difíciles de mejorar profesionalmente.

¿Quiénes son los pobres de hoy? 

Hoy muchos pobres, son los nietos de los ricos. Esa generación trabajadora de después de la Segunda Guerra Mundial, que fue un ejemplo de disciplina, trabajo, honradez, austeridad, previsión y generosidad, ahora muchos de ellos, tienen que mantener a sus hijos y a sus nietos, incluso teniéndoles en la casa familiar de los padres.

¿Se han convertido los hijos y los nietos en unos esclavos del consumismo y el endeudamiento?

Si, pero podrán contar unas historias legendarias, sobre la prosperidad que crearon sus abuelos, empeñaron sus padres y que ahora son incapaces de imaginar los nietos. No han sido capaces de mantener los valores, con los que se construye una sociedad sostenible, sólo saben reivindicar derechos y nunca hablan de obligaciones. Quizá es porque sus padres, se lo han aplaudido y consentido.

¿Es el trabajo una oportunidad para el progreso personal? 

Los jóvenes tienen que ver el trabajo, por muy difícil que sea, como una gran oportunidad, para progresar hacia un futuro mejor. Reflejándolo en la aplicación de las virtudes y valores humanos, que supuestamente sus padres les han enseñado para hacer bien el trabajo. Los principales son: El optimismo, el orden, la alegría, la caridad, la constancia, la diligencia, la fortaleza, la humildad, la justicia, la laboriosidad, la lealtad, la magnanimidad, la mansedumbre, la perseverancia, la prudencia, la reciedumbre, la serenidad, la templanza, el esfuerzo, el ahorro, la disciplina, el estudio, el sacrificio, y todas las demás virtudes y valores humanos relacionados.

¿Hay trabajos disponibles? 

Hay y habrá muchos trabajos disponibles, pero muy diferentes, a los que las personas están o estén preparadas para ejecutarlos. Tampoco estarán siempre en el mismo lugar, donde los desempleados quisieran vivir, por lo que tendrán que hacer verdaderos esfuerzos, para aceptar los que les ofrezcan, según  la preparación de cada uno y sus valías. Las condiciones de trabajo, están cambiando a pasos agigantados. 

¿Cómo afectaran los cambios de trabajo? 

Los cambios de trabajos y de lugares producirán mucho estrés, principalmente a los jóvenes, los cuales tendrán que irse acostumbrando a estos cambios y a tener en marcha, mecanismos mentales, que les permitan poder adaptarse a las circunstancias, de los nuevos ambientes y necesidades.

¿Es un misterio lo que cada persona, cree que va a encontrar en el mercado laboral? 

Cierto. Cada vez las empresas, dentro de las escasas y cambiantes leyes laborales, ofrecen cosas muy diferentes y poco acostumbradas. Como hacer un seguro de vida, donde el beneficiario es el empleador y todos los familiares, tienen que renunciar previamente y por escrito, a cualquier posibilidad de reclamar el seguro en caso de muerte, accidente o invalidez. Cambio continuo de horarios de trabajo y de descanso. Cambios de actividades y desplazamientos, a otros centros de trabajo similares, etc.

¿Los “adultolescentes”, también llamados NiNi, producen a los padres el “síndrome del nido lleno”?

Sí. Estos son los hijos que a pesar de la edad, no han abandonado el nido de sus padres, porque no han encontrado el primer trabajo o les han despedido del que tenían, y no pueden subsistir de manera independiente. Tienen que regresar a vivir con sus padres, aunque tengan su propia familia o no abandonar la casa de sus padres, y llevar allí a su nueva familia. Nunca en la historia moderna, tantos jóvenes han dependido de sus padres y abuelos, durante tanto tiempo.

¿Los NiNi y los desempleados, van a tener que reinventarse?

Lo tendrán que hacer voluntaria u obligatoriamente, incluso continuamente, repensando el cambio o nuevo planteamiento de su trabajo o sus estudios.  También las ciudades, regiones y naciones enteras, lo han tenido que hacer, pasando de la agricultura a la industria y a los servicios, muchas veces obligadas por las diferentes crisis, por las que han pasado. Ahora toca a los desempleados estudiar, para prepararse bien para el caso de que tengan que hacer obligatoriamente, de mini empresarios para poder subsistir.

¿Hay que definir los objetivos financieros previendo la jubilación?

Las personas para tener una jubilación, con los menos problemas posibles, tienen que definirlos y programar sus posibilidades de ahorros, para ayudar a tener un plan de retiro. Si no lo consigue tener, es que está aplazando un problema, que cada día que pasa, es más difícil de solucionar. Suena a ironía hablar de este tema, a un joven que no tiene trabajo, pero eso tiene que ser su norte laboral y financiero, para que ponga todos los medios para alcanzarlo, y así se evite lamentaciones.

¿Cuánto hay que ahorrar? 

Hay que tener mucha disciplina para organizar, desde que se empieza a trabajar, un plan de ahorro para la jubilación, guardando mes a mes y sin tocarlo. De forma, que el importe total de los ahorros que tenga, al final de la vida laboral, 65 años, activos menos pasivos, más las pensiones de jubilación, equivalgan a unos 8 salarios anuales del último año. Después de la jubilación, los expertos estiman que los gastos generales son el 75/80% de los que tenían en la vida laboral. Para la edad de 35 años: Tienen que tener un ahorro equivalente a un año de salario. Para los 40 años, 2 salarios anuales. Para los 50 años, 4 salarios anuales. Para los 55 años, 5 salarios anuales. Para los 60 años, 6 salarios anuales. Para los 65 años, 8 salarios anuales.

 ¿Cuál es el discurso de algunos NiNi y de los “indignados”? 

Hablar, protestar, censurar mucho y de todo, es lo que hace muchos de la generación actual de jóvenes, que son la mejor formada, de los últimos tiempos. Todo su discurso es una crítica, no suele tener nada constructivo. La sociedad ha invertido mucho dinero y energías de los impuestos de los ciudadanos, en la formación de los jóvenes actuales y la mayoría de estos, ni ha entendido el sacrificio realizado por su generación anterior, pues ellos son los de “Dame, dame”. “Y lo mío, dónde está”. “Lo mío, mío y lo de los demás a repartir”. Han hecho desaparecer el concepto de “Lo tuyo”

¿Cuáles son las principales reivindicaciones? 

Pedir trabajo fijo, o seguro de desempleo perpetuo, vivienda subvencionada, becas para estudios, etc. Pretenden emanciparse como adultos, porque dicen que tienen derechos, nunca hablan de obligaciones. Eso les será muy difícil de conseguir, porque no tienen experiencia de trabajo, ni de estudios relacionados con la demanda actual, ni de vida, ni de realización, etc. Se olvidan de los sacrificios que tuvieron que realizar sus padres, para que alcanzaran la cuota de bienestar, que ahora tienen.

¿Hay muchas alternativas a la situación de desempleo?

Las hay incluso gratuitas, las cuales empiezan por conseguirse una buena formación profesional, en el nivel que cada uno pueda o quiera y continúan presentando ideas constructivas, específicas a cada situación y característica particular. También hay muchas organizaciones, que se encargan de asesorar y preparar, para conseguir trabajo por cuenta ajena y por cuenta propia, enseñándoles a poner su propio negocio.

¿Hay trabajos disponibles? 

Hay muchos puestos de trabajo, que están tardando más de un año en recibir candidatos, que reúna las condiciones mínimas exigidas, a pesar de la enorme cifra de desempleo, que hay en general y en los diferentes segmentos de la población laboral. Pero muchos de esos trabajos disponibles, no están ni en las cercanías de la casa, ni en la misma ciudad, ni tampoco coinciden con los conocimientos, actitudes, ni aptitudes de algunas de las personas que están desempleadas. Esta situación para las empresas, es un desastre, pero no pueden rebajar las condiciones técnicas del puesto de trabajo, ni deslocalizarlo, debido a que perderían competitividad.

¿Hay otras formas más reales de contar el porcentaje de desempleados? 

Aunque se desglose el porcentaje total, por cada uno de los segmentos de la población, contando el número de desempleados, hay otro porcentaje mucho más importante. Es el porcentaje de personas que trabajan, en ese segmento. El desempleo puede ser por muchas razones, más o menos justificables, no quieren o no pueden trabajar. Pero el porcentaje de los que están verdaderamente trabajando, en ese segmento poblacional, es el que define verdaderamente la situación y ahí, las estadísticas son más confiables.

¿Hay que ser pesimista u optimista ante esta situación?  

Hay que ser realista. Hay que pensar que todos esos Niní, serán creativos individualmente y solucionarán su problema, por vías propias. La peor solución es que el gobierno, a cuenta de los impuestos de todos, los amamante socialmente, hasta que tengan 40 años y después, tampoco puedan trabajar porque han perdido el tren que conduce al hábito del trabajo y al conocimiento profesional. Podría haber excepciones. La gran disyuntiva es, si se debe ayudar a los desempleados, para que puedan vivir dignamente, con subsidios de desempleos, ayudas familiares, alquileres sociales, etc. o si se les debe ayudar, en la formación profesional y en la creación de puestos de trabajo realistas, y en la puesta al día y reinvención de sus capacidades.

¿Influyen las cifras del fracaso y de la deserción escolar, con el desempleo?

Estas cifras están íntimamente relacionadas, con la posterior falta de trabajos, para ser cubiertos por determinados segmentos de la población. Solamente el uno por ciento, aproximadamente, de los que comienzan en la escuela, terminan los estudios universitarios. Los que no han podido o querido terminar, con sus ciclos educativos imprescindibles, después son los que más sufren, las cifras de desempleo presentes y futuras.

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Los objetivos de esta escuela virtual son: Educar a los padres para que con su ejemplo y conocimientos de las virtudes y valores humanos puedan educar a sus hijos. Enseñar como educar a los hijos. Que los padres aprendan a vivir un armonioso, fecundo y largo matrimonio. Tender un puente entre la educación familiar y la Fe.

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