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Archivos para 31 enero 2010

El difícil arte de la negociación, aplicado a la educación de los hijos

ESCUELA PARA PADRES

El difícil arte de la negociación, aplicado a la educación de los hijos

  • 17 Conceptos a tener en cuenta en las negociaciones  

2,937 Palabras. Tiempo de lectura 10:45 minutos  

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Este artículo está dirigido a los padres con hijos menores o mayores de 18 años, que vivan en el hogar familiar bajo su patria potestad.

 

Negociar es el proceso de dialogar, comentar, discutir, polemizar, alegar o rebatir para llegar a un acuerdo y resolver un conflicto, que satisfaga a cada una de las partes. Tiene que ser un ejercicio de tolerancia y de convivencia y es la mejor forma de resolver los conflictos entre padres e hijos. A través de la negociación se acuerdan líneas de conducta y se buscan ventajas individuales o colectivas. En el éxito de la negociación influye mucho el convencimiento, la persuasión, la argumentación, etc. En las negociaciones ambas partes tienen que estar dispuestas a ceder. Negociar no es ganar, perder o ceder, tiene que haber voluntad de ceder, dejando algo de lana en la alambrada, como les ocurre a las ovejas que quieren pasarla.

La negociación sobre la educación de los hijos, tiene que ser continua. Es como estirar ambos de dos puntas de un hilo de seda, suavemente pero con firmeza, intentado que no se rompa, o similar a mantener un pájaro en la mano. Si se aprieta mucho se ahoga el pájaro, si se afloja la mano, el pájaro se escapa. No se puede forzar tanto a los hijos que les induzca a interrumpir las negociaciones. Si se interrumpen, ambos han fracaso pues no han sabido estirar, sin romper. Pero hay muchas cosas en educación, formación y vivencias familiares de los hijos, que no son negociables, principalmente las verdades sobre la ley natural y cualquier cosa que vaya en contra de la responsabilidad y autoridad irrenunciable que tienen los padres, como ya hemos explicado en otros artículos.

La negociación requiere orden, paciencia y voluntad de llegar a acuerdos en el conflicto. Es muy difícil terminar una negociación con la sensación de que padres e hijos han ganado ambos. Nunca existe en las negociaciones el ganar, ganar, ni tampoco debe haber vencedores ni vencidos. Lo normal es que ambos tengan la sensación de que han perdido. Los hijos suelen creer que han perdido, porque han tenido que ceder en sus pretensiones. Es muy importante convencer a los hijos, que lo que se ha acordado tiene ventajas, cara a la educación y convivencia presente y futura, así se evitarán o disminuirán los conflictos posteriores. Los padres y los hijos tienen que tener bien claro, que nadie da nada a cambio de nada. La negociación tiene que soportarse en el principio de que ambas partes, quieren llegar a acuerdos y cumplirlos bajo las condiciones a los que han llegado.

Negociar con inteligencia y con firmeza. Nadie mejor que los padres saben los puntos fuertes y débiles de los hijos, para ponerlos en la mesa de la negociación y manejarlos bien, en beneficio de ambos. La experiencia demuestra que con los hijos bien educados, no suelen ser tan graves las diferencias que les separan de los padres, relacionadas con los comportamientos de los principales aspectos que puedan alterar el desarrollo de los hijos y la convivencia familiar, presente y futura. Aunque haya diferencias, siempre puede haber acercamientos de postura y cesiones por ambas partes, para obtener una agradable convivencia. Hablando se entiende la gente.

La negociación inteligente tiene que terminar en acuerdos, donde ambas partes pierdan o cedan algo. Los acuerdos donde ambos ganan son muy difíciles de obtener. Perder en un acuerdo no debe significar que los padres, últimos responsables de la educación de los hijos, hayan cedido en sus derechos y obligaciones irrenunciables. Todas las cosas tienen un precio que ofrecer y un precio que pagar, en comportamiento, actitud, resultados, etc. Es cuestión de analizar bien, qué se quiere, cuándo y cómo se quiere y ponerlo en la mesa de negociación.

Cuando no hay voluntad de negociar, pues creen que tienen derechos adquiridos, los padres tienen que ir poniendo incentivos y alicientes atractivos, similares a los anzuelos de los pescadores, para que los hijos en beneficio de ellos mismos, se interesen por esos señuelos o alicientes, que les animen a estar más dispuestos a entrar en negociaciones. Normalmente cuando los hijos tienen una posición beneficiosa en los puntos anteriores, no quieren ni oír hablar de negociar algo, porque a lo mejor pierden esa posición. Por eso es lo de ir poniendo los anzuelos que les atraigan. Una buena forma de llevar las negociaciones, es como se pescan las truchas, tirando y aflojando. Cuánto y cuándo es cuestión de inteligencia y práctica. Hay que hacerles ver que no tienen porque sorprenderse, cuando los padres les presenten algunas condiciones, si quieren conseguir prebendas. Las cosas hay que ganarlas, si se conceden sin ninguna prestación, al día siguiente querrán volver a pedir más de lo mismo.

Negociar es ley de vida. Desde que nacen los hijos y máxime desde que empiezan a tener la edad del discernimiento, incluso inconscientemente, empiezan a tirar de la cuerda contra los padres. Siempre hay que tener mucho cuidado en no estirarla demasiado, para que no se rompa. Si se rompe suele haber consecuencias irreversibles para ambos, sobre todo cuando los hijos son adolescentes. En un extremo de la cuerda está lo que los hijos quieren hacer y en el otro extremo está, lo que los padres creen que los hijos tienen que hacer. Convivir sin estirar demasiado la cuerda de seda, es una tarea difícil, pero no imposible.

El buen ejemplo de los padres en la vida cotidiana es fundamental, para que los hijos tengan credibilidad para empezar la negociación. No se puede sugerir nada en la negociación que los hijos tengan que hacer, si eso va en contra de las actitudes que están viendo en sus padres. Máxime si es algo que los padres no hacen o no están dispuestos a hacer con el ejemplo, ni mucho menos a cumplir las propuestas acordadas. Es muy difícil negociar con los hijos, cuando hay una mutua pérdida de confianza entre padres e hijos. Si se llega a esa situación, normalmente suele ser porque no ha habido una buena educación de los padres y de los hijos, en la práctica de las virtudes y valores humanos. Todos negociamos mal, pero unos peor que otros. Sobre todo los que no se han preparado para la negociación y se dejan llevar por arrebatos, prejuicios, violencias y autoridad mal entendida.

Los padres tienen que ir por delante en la educación de los hijos, previendo lo que los hijos les van a pedir, o qué es lo que los hijos van a querer hacer o van a necesitar. Los comportamientos, buenos o malos, no llegan de repente. Se van gestando a lo largo de la niñez, juventud y adolescencia. Es obligación irrenunciable de los padres, el estar al tanto de todas las actitudes de los hijos, para en su caso poder negociar a tiempo, las modificaciones de conducta que empiezan a salirse de lo permitido. Es muy difícil para los padres proponer una negociación partiendo de cero, si no ha habido educación y advertencia previa de los temas. Es un choque mental para los hijos, que los padres pretendan que dejen de hacer algo, si siempre les habrían consentido hacerlo, nunca les habían pedido que no lo hicieran, o no les habían enseñado a no hacerlo.

Negociar el futuro de los hijos con mucho adelanto, para intentar conseguir marcar objetivos realistas de cosas previsibles, incluso proponiendo alicientes para realizar los objetivos y que no haya desviaciones que los anulen. Si los padres tienen visión del futuro, preverán las situaciones más probables y se podrán adelantar a los acontecimientos, con una buena negociación, aunque algunas veces tendrán que negociar conductas pasadas.

Dar opciones a los hijos es contraproducente en la mayoría de los casos, a no ser que todavía sean muy pequeños y no tengan definido el discernimiento en su capacidad de elegir, fuera de sus impulsos. Pues casi siempre es la alternativa que dan los padres a sus hijos, cuyo fin les supone a los hijos ganar, ganar y siempre ganar. Algunos padres prefieren darles opciones, a tenerles que imponer una buena educación, ya que educar y negociar conlleva un esfuerzo, que algunos no están dispuestos a realizar.

La moda hoy en determinadas culturas, es tender a educar a los hijos con las técnicas de darles opciones. Eso suele tener el problema de que esas opciones son tan similares, que los hijos no tienen que hacer esfuerzos ni sacrificios, para hacer su propia voluntad. Pero esas culturas entienden, que si no se da todo lo que quieren los hijos y en el momento que lo quieren, sufrirán en su autoestima y de mayores, tendrán traumas mentales o frustraciones, por no haber conseguido todo lo que querían. Así les va a algunas sociedades, que están llenas de niños y jóvenes consentidos desde la cuna y no educados en las virtudes y valores humanos. Puede ser una buena actitud, dar opciones a los hijos pequeños, para que aprendan a diferenciar lo que les ofrecen los padres, pero siempre que no sea, para que el hijo se salga con la suya y les dejen tranquilos.

17 Conceptos a tener en cuenta en las negociaciones

  1. Antes de la negociación, es muy importante tener una buena información, de lo que los hijos quieren y lo que están dispuestos a ceder para conseguirlo. También los padres tienen que definir previamente, que es lo que quieren obtener y a cambio de qué. Esto deben reflejarlo por escrito, para que ningún punto se olvide en la negociación a lo que están dispuestos a llegar, del guión de temas que pongan sobre la mesa. Las negociaciones importantes requieren imprescindiblemente una buena preparación.
  2. Objetivos, plazos y prioridades. Es imprescindible prepararse bien y ordenadamente antes de las negociaciones, para tener certeza de los objetivos, prioridades, plazos y condiciones máximas y mínimas a los que se quiere llegar, sin perder el enfoque principal. Los padres tienen que encontrar un punto medio, al saber distinguir entre lo importante, lo esencial, lo negociable y lo no negociable. No se puede educar de acuerdo con la ley del péndulo, que va desde el autoritarismo, a la flexibilidad total. Se debe empezar por los asuntos más fáciles de conseguir, los menos complicados y los más frecuentes. Los resultados, a medida que se van obteniendo, aunque sean  en fase parcial, motivarán a los padres y a los hijos a seguir intentando llegar a acuerdos.
  3. Cuando los hijos son pequeños, en vez de negociar, emplee principalmente la persuasión y el convencimiento, para conseguir que hagan lo que tienen que hacer. Mientras no tengan bien definida la edad del discernimiento, para conocer la equivalencia de las cosas, no se debe empezar a negociar, pues seria obrar con ventaja de adultos.
  4. Se puede empezar a negociar con los hijos cuando ya tienen la edad del discernimiento, para que puedan valorar y elegir entre qué quieren, cuánto y cuándo lo  quieren y lo qué no quieren. Muchas de los temas se pueden y deben negociar en el contesto de la formación de los hijos, y dentro de los limites, plazos, formas de cumplimiento, sistemas de control de los objetivos propuestos, premios, castigos, etc.
  5. Importancia de los temas a negociar. No es lo mismo convenir con un hijo, el poner la mesa todos los días u otra labor familiar, que negociar el horario de llegada a casa de un adolescente, la forma de vestirse y actuar, los amigos que frecuenta, la dedicación y resultados de los estudios, el consumo de drogas, el manejo del dinero, dedicarse a estudiar o a trabajar, los noviazgos, el respeto hacia los padres, hermanos, familiares, etc.
  6. Negociar sin presión para originar el cambio en los hijos. Puede que sea una negociación parcial, sobre un punto crítico de la conducta, pero la negociación tiene que ir destinada también, a motivar el cambio de actitud presente y a poder ser definitiva. Más se consigue con miel que con hiel.
  7. No debe utilizarse la posesión de fuerza de los padres en la negociación. Solamente pudiera hacerse como último y definitivo extremo, en situaciones donde los hijos corren graves e irreversibles peligros de fatales consecuencias. Aunque en algunos casos es muy conveniente hacer ver con firmeza a los hijos, los peligros y consecuencias a los que se verían sometidos, dentro y fuera de la familia, caso de que no quiera llegar a los acuerdos razonables que se propongan en la negociación. Usar la fuerza en la negociación es imponer, chantajear, coaccionar, intimidar, etc. y eso entre padres e hijos no debe hacerse. Tiene que saberse aplicar las habilidades de los buenos negociadores, que siempre tienen una buena dosis de persuasión, convencimiento y atracción hacia los objetivos propuestos. Negociar no es vencer, negociar es convencer.
  8. Negociador externo. Si el tema de la negociación es difícil, grave o escabroso por las circunstancias que lo rodean, o los padres no pueden con la labia, soberbia o postura inamovible de los hijos, deben procurarse la mediación de un experto en negociaciones. Los mejores suelen ser los sacerdotes, pastores, rabinos o imanes. También pueden utilizar los buenos oficios de los abuelos, tutores o familiares que tengan ascendencia sobre los hijos.
  9. Quién, cuándo y dónde negociar. Para no dar sensación de encerrona, es conveniente que los primeros intentos de negociación, se realicen entre el padre o la madre con el hijo o la hija. El que mejor se sepa explicar y el hijo o la hija que tenga más empatía, y los que mejor disposición tengan para escucharse. Hablando siempre el padre o la madre, uno en representación del otro, cuando no esté presente,  sin llevarse la contraria y respetando ambos los objetivos acordados. Negociar en un ambiente relajado sin presiones, distracciones o interrupciones externas.
  10. Estudiar detalladamente como dar el primer paso, sobre todo cuando los hijos no quieren darlo. No dar ese paso hasta no tener la certeza de que las circunstancias para hacerlo, son las mejores o las únicas disponibles. Intentar que la negociación se desarrolle cuando ambas partes tengan el ánimo relajado, sin nervios ni tensiones. Buscar una situación o lugar tranquilo y sin distracciones.
  11. Motivación de recompensas. La negociación puede ir acompañada de la motivación de unas recompensas por los esfuerzos realizados, en caso de que se llegue al cumplimiento de los objetivos propuestos en los plazos, calidades y cantidades negociadas.
  12. Escribir los compromisos acordados. En las negociaciones sobre temas importantes, es muy conveniente dejar constancia por escrito de los términos de los compromisos, para que cuando vaya pasando el tiempo y puedan examinarse los resultados, no haya dudas sobre los acuerdos y su cumplimiento.
  13. No imponer las negociaciones y los objetivos. Las negociaciones no pueden ser impuestas a los hijos, lo que haya que negociar tiene que ser algo real, algo que cumplirlo esté al alcance de la mano de los que negocian. Que no sean cosas imposibles de cumplir para las partes implicadas. No se deben olvidar mientras se negocia, aunque parezcan no aplicables a las negociaciones con los hijos, los armisticios, treguas, compromisos adquiridos, etc. Es muy importante saber aceptar el mejor acuerdo posible y valorarlo positivamente. Es mejor un mal acuerdo que nada.
  14. Conjunto de cosas a negociar. Las negociaciones suelen ser por un conjunto de cosas, no solamente de una sola. Por ello es muy conveniente hacer previamente un listado escrito, de los comportamientos problemáticos que se quieren negociar, los objetivos que se quieren cumplir y la conducta esperada, durante las negociaciones.
  15. Escuchar con mucha atención todo lo que dicen o quieren decir los hijos en las negociaciones, incluso su lenguaje corporal. También los padres deben controlar sus emociones, vocabulario, tono de voz, gestos, sermones y lenguaje dogmático, así como la forma de dirigirse a los hijos para no perder los nervios. Ayudarles a expresarse, sobre todo en temas difíciles para ellos o para ambos. Hay que llenar de confianza y sinceridad las negociaciones, para que haya una total apertura de los sentimientos y así evitar la posible violencia. Si el cuerpo o la mente están tensas, es muy difícil que se diga todo lo que se deba decir y en la forma que se deba decir, además que los acuerdos llegados, pudieran no ser sinceros y escasear la voluntad de cumplirlos.
  16. Valorar las contraofertas a las propuestas, evitando la soberbia del rechazo inmediato, soportado en la autoridad familiar, aunque sin olvidarse de los objetivos de la negociación y de que algunas de las cosas que los hijos tienen que hacer o no hacer, relacionadas con su educación y formación, son cosas no negociables.
  17. Leer libros y artículos sobre el difícil arte o la ciencia de negociar con los hijos, pues hay muchos y muy buenos, especializados en las negociaciones de los padres de familia. Les recomiendo que vayan a su biblioteca pública y lean los que tengan sobre ese tema, para que cada uno aplique lo leído a su situación particular, en función de la gravedad del problema, las edades de los hijos y la situación familiar en conjunto. También los encontrará dirigidos a los negocios o a los políticos, que le pueden servir para aumentar sus conocimientos en esta materia.

 

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ESCUELA PARA PADRES. Qué es, para qué sirve y cómo funciona de forma virtual.

ESCUELA PARA PADRES 

ESCUELA PARA PADRES. Qué es, para qué sirve y cómo funciona de forma virtual.  

2,351 Palabras. Tiempo de lectura 8:30 minutos 

Artículo relacionado: Escolarizar desde la casa. (Homeschooling) (I)

La ESCUELA PARA PADRES, entiéndase padre y madre, realizada en forma virtual, tiene los siguientes objetivos:

  • Educar a los padres, para que con su ejemplo y conocimientos de las virtudes y valores humanos, puedan educar a sus hijos.
  • Enseñar cómo educar a los hijos.
  • Que los padres aprendan a vivir un armonioso, fecundo y largo matrimonio.
  • Tender un puente entre la educación familiar y la Fe.

Nadie enseña a los padres a ser padres, lo tenemos que ir aprendiendo en base a lo que dicen los técnicos “ensayo y error”, para cumplir con la sagrada misión de ser cónyuges y padres.  Pero con los hijos y el cónyuge no es lo mismo, pues los errores que se pudieran cometer pueden ser irreversibles. Es muy recomendable asimilar y copiar lo que nuestros propios padres nos han enseñado, pero no hay que olvidar que en la época que nos enseñaban no había los mismos medios que ahora, ni las cosas eran iguales, en presiones externas y en el núcleo familiar. Tenemos que mantener los principios generales que nos enseñaban, sobre la educación en las virtudes y valores humanos y añadir a esos principio, lo que sea necesario para sin perderlos, adaptarlos a la sociedad actual.

Tenemos que intentar que nos enseñen los que saben, los que tengan experiencia demostrada en educar a los hijos. Para educar bien a los hijos, primero tienen que estar muy bien educados los padres, para poder dar ejemplo y así que los hijos vayan aprendiendo lo que les enseñan los padres. Lo mismo ocurre con los matrimonios, hay que formarse muy bien desde el noviazgo, para que los matrimonios sean felices y duraderos. Eso solamente se consigue aprendiendo de los que saben. Por lo tanto asistir a una escuela virtual para padres, es una buena inversión de tiempo para el presente y para el futuro, a la que hay que dedicar el máximo esfuerzo y entusiasmo, pues los padres son los primeros y principales responsables de educar a los hijos.

Hay dos grandes conceptos de escuelas: Las que están en un edificio, con su variante de Homeschooling para los hijos y las escuelas virtuales para padres, que enseñan las materias a través del Internet, mediante envíos periódicos de temas desarrollados por los profesores, mas la posibilidad de que los padres pueden preguntar lo que consideren conveniente, sobre los artículos recibidos o sobre temas personales o familiares. Hay muchas escuelas clásicas en edificios para alumnos y muy pocas escuelas virtuales para padres.

Escuela con edificio y escuela virtual. Las principales diferencias son que en las escuelas con edificio, hay homogeneidad de los alumnos, pues están clasificados por edades, conocimientos, e incluso sexos. Los profesores tienen preparadas las materias en función de cada aula. La totalidad de lo que se enseña, está adaptada a las características que tienen en común la mayoría de los alumnos de la clase. Esto mismo aplica a las escuelas de niños y a las universidades, pues en ambos extremos los alumnos son muy homogéneos en conocimientos.

La Escuela Virtual para Padres tiene muchas de las características del Homeschooling, ya que también los padres pueden hacerlo desde la misma casa a través del Internet, horarios, tiempo de dedicación, ritmo de aprendizaje, adaptación a cada alumno, eliminación de los viajes a la escuela, etc. Asistir los días y las horas que pueden y marcar su ritmo de preferencias y aprendizaje, en función de sus necesidades. Hay un menú y los alumnos van estudiando la asignatura que mejor se adapta a sus necesidades. No tiene la disciplina de los grados académicos, pues se adapta a las necesidades de cada alumno, ya que estos comienzan a asistir a la Escuela para Padres en distintas fechas y con diversos niveles de edad, conocimientos, situación económica, número de hijos, edades y características de ellos, relaciones matrimoniales y familiares, situación religiosa, económica, social, familiar, etc. No hay titulaciones del gobierno ni de ninguna institución, es puramente aprendizaje adecuado a cada uno. La Escuela para Padres al ser virtual, se expande por todo el mundo con los únicos límites que tenga el Internet.

Los alumnos de las escuelas virtuales tienen características heterogéneas, en función de ellos mismos y de las circunstancias de sus hijos, de sus familiares o de la sociedad donde vivan, pues tienen diferentes edades, número de hijos, edades de los hijos, diferentes educaciones, diferentes situaciones económicas, hijos, hijas o ambos, educaciones diferentes. En las escuelas virtuales el alumno elige aprender, lo que cree que mejor le conviene aprender, escogiendo de un menú de temas que pone la escuela a su disposición. Todo dependerá de las características y deseos de aprender, que tengan los padres. Los padres tienen que pensar por ellos mismos, lo que quieren estudiar, en lugar de recibir la información enlatada por los profesores, para todos los alumnos por igual. No tienen que aprender lo mismo, los que llevan muchos años de casados y tienen hijos mayores o en diferentes edades, que los que se acaban de casar y están esperando un niño. También hay familias tradicionales, parejas de hecho, familias monoparentales, tipos diferentes de sociedad donde habitan, familiares con los que conviven, religiones iguales o diferentes, y un largo etcétera. Aquí nadie sabe las características ni circunstancias de cada alumno, solamente las que quieran comunicar, en caso de que haga consultas personales. No tienen que conocerse entre ellos, ni los alumnos, ni los maestros, ni los administradores. Nunca se tienen que identificar, ni los lectores, ni los profesores. Si alguien quiere hacer una consulta privada, tiene la opción de que utilice un seudónimo para que sienta más libertad al escribir.

Las materias. En las escuelas virtuales no hay asignaturas ni programas obligatorios. Las materias son también muy heterogéneas, dependiendo de las edades de los hijos y las situaciones maritales, económicas, religiosas y sociales. Las materias, expresados en artículos, se actualizan continuamente y se van añadiendo otros nuevos, a medidas que van ocurriendo situaciones en la sociedad. Los temas los eligen los alumnos entre los ofrecidos, en función de las características  y necesidades específicas de cada uno, de lo que considere que quiere aprender, del momento que los necesite y de lo que le recomienden los profesores. La Escuela para Padres está hecha a la medida de cada alumno. Todas las materias están reflejadas en artículos independientes y casi siempre monográficos, aunque interrelacionados unos con otros. Lo que los alumnos aprecian es el mensaje, no el mensajero, pues lo desconocen.

Principales virtudes y valores humanos que se desarrollan en los artículos para aplicarlos en las relaciones entre los matrimonios, para la educación de sus hijos, para las de los hermanos entre si, para las de la familia con sus parientes, amigos y sociedad, etc.: Abnegación. Aceptación. Acogimiento. Aconsejar. Agradecimiento. Alegría. Amabilidad. Amistad. Amor. Apostolado. Aprender. Aprovechar. Arrepentimiento. Autenticidad. Autodisciplina. Ayudar. Belleza. Bien común. Bondad. Disciplina. Búsqueda. Callar. Cambio. Carácter. Caridad. Castidad. Coherencia. Colaboración. Compasión. Comprender. Compromiso. Conciencia. Conducta. Confianza. Conocimiento. Constancia. Consuelo. Control. Conversar. Cooperación. Coraje. Cordialidad. Cortesía. Creer. Criterio. Dar. Deber. Decisión. Desprendimiento. Dialogar. Dignidad. Diligencia. Discreción. Disculpas. Disposición. Dolor. Dudas. Educación. Ejemplo. Entrega. Entusiasmo. Escuchar. Esfuerzo. Esperanza. Espíritu crítico. Estima. Estudio. Examen. Ética. Familia. Favor. Fe. Felicidad. Fidelidad. Formación. Fortaleza. Fraternidad. Generosidad. Gratitud. Habito. Hablar. Hacer el bien. Halago. Heroísmo. Hogar. Honestidad. Honor. Honradez. Hospitalidad. Humildad. Humor. Igualdad. Imitar lo bueno. Inocencia. Justicia. Lealtad. Lectura. Lenguaje. Libertad. Liderazgo. Limosna. Lucha. Madurez. Matrimonio. Meditación. Misericordia. Moderación. Moral. Mortificación. Naturalidad. Obediencia. Objeción de conciencia. Objetivos determinados. Olvido. Optimismo. Oración. Orden. Paciencia. Palabra. Pasar desapercibido. Paternidad. Paz. Penitencia. Pensar. Perdón. Pereza. Perfección. Perseverancia. Piedad. Plan de vida. Pobreza. Preocupación. Prever. Prójimo. Promesas. Prudencia. Pudor. Razón. Rectitud. Reflexión. Religiosidad. Respeto. Responsabilidad. Sabiduría. Sacrificio. Salud. Secreto. Sencillez. Sensatez. Sentimiento. Serenidad. Seriedad. Servicio. Servicio. Silencio. Simplicidad. Sinceridad. Solidaridad. Sonreír. Sufrimiento. Temor. Templanza. Ternura. Tiempo. Tolerancia. Trabajo. Trato. Unidad. Valor. Ver. Verdad. Vergüenza. Vida. Virginidad. Vocación. Voluntad, etc.

En www.micumbre.com hay desarrollados más de doscientos temas que abarcan todos los objetivos de esta Escuela para Padres. Semanalmente se van añadiendo otros artículos, algunos con temas nuevos y otros que complementan o refuerzan los anteriores. Cada tema tiene entre 1,500 y 2,000 palabras y se tarda en leer entre 6 y 7 minutos.

Los alumnos se enteran directamente en www.micumbre.com o por el procedimiento de “boca a boca” y se suscriben gratuitamente, para recibir periódicamente los artículos publicados. Otros se enteran de los artículos por las búsquedas que hacen, en los buscadores del Internet y deciden suscribirse. Las presentaciones en televisión, radios, periódicos, conferencias, etc. Otros porque lo han visto en los diversos portales, que tienen conexiones directamente al blog en general o a determinados artículos en particular.

Periódicamente pedimos a los lectores que nos envíen direcciones de sus familiares, amigos u organizaciones, que consideren puedan interesarles los temas de la Escuela para Padres. Unos los envían bajo secreto profesional o familiar, pidiendo mantener el anonimato de quien ha enviado la dirección, porque les acarrearía  problemas, por ejemplo: Padres que dan las direcciones de sus hijos, yernos, nueras, consuegros, etc. Padres que facilitan las de sus amigos, porque tienen hijos que son amigos comunes, pero que son amistades o parentescos tóxicos. Maestro que facilitan listas completas de los padres de sus alumnos, porque quieren que tengan mejor formación en casa, etc. También se reciben direcciones de personas, con la autorización expresa para decírselo a los que van a recibir los artículos. En todos los casos siempre tienen la posibilidad de que, si no les gusta lo que reciben, lo comunican para no enviarles más información.

Publicidad y promoción. Las presentaciones en las televisiones, radios, periódicos, conferencias, etc. sirven para crear y mantener el nombre de la escuela para padres, así como para insistir a los padres en la necesidad de que se eduquen ellos, para poder educar a sus hijos y mantengan buenos y duraderos matrimonios. Es casi imposible adecuar cada presentación en los medios de comunicación o en las conferencias al público asistente, además que la cantidad de oyentes es muy limitada, con el ratio de esfuerzo realizado y personas que lo reciben. Las consejerías particulares también limitan los esfuerzos, a un radio de acción muy corto, cuando ese tiempo dedicado en comunicación a través del Internet, tiene mucho más rendimiento para que sirva a más personas. Las consultas y respuestas son siempre privadas, seguras y confidenciales. Como es una escuela virtual, las preguntas y respuestas son prácticamente ilimitadas.

Difusión Cada artículo que se publica en el Blog, se multiplica exponencialmente, puesto que llega a otros Blogs que hacen de repetidores de señal, puesto que lo ponen en sus páginas para que lo lean sus suscriptores, y posteriormente lo remiten a otros blogs, que nosotros desconocemos. Además de que cada artículo se sitúa en los principales buscadores de la red de Internet. Actualmente el blog de ESCUELA PARA PADRES, está presente en varias redes sociales y poco a poco se irán poniendo en más, donde las personas ven los artículos, que van saliendo nuevos y pueden también visitar los artículos anteriores.

 

10 Pasos para colaborar y ampliar la Escuela para Padres.  

  1. Conseguir las direcciones de e-mail de otros padres y de sus amigos. Si estos quieren y pueden, que faciliten también las de sus amigos, para en primer lugar, hablarles o escribirles de los cuatro principales objetivos de esta Escuela para Padres. Pueden copiarlos del inicio de este artículo.
  2. Enviar una copia de cualquiera de los artículos que Vd. considere que mejor les van a beneficiar.
  3. Enviar una copia de ese mismo artículo, por correo postal o entregándola en mano a los que no tengan correo electrónico. Cuando lo hayan leído y repasado convenientemente, convocarles, si viven cerca, a una “tertulia” donde cada uno exponga sus ideas sobre el tema del artículo. Posteriormente proponerles una “tertulia” semanal en su casa, en un café o en un centro cívico, iglesia, etc. Casi sin darse cuenta habrán puesto las bases para una nueva Escuela para Padres.
  4. Nombrar un coordinador o líder que vayan añadiendo comentarios, sobre lo que han leído, pero sobre todo, hacer que vayan añadiendo ideas nuevas. No se pueden imaginar la de ideas y energía que saldrán de ese grupo de trabajo.
  5. Darse un poco de tiempo para escribir, lo que todos hayan comentado, y unos días más tarde, volverse a reunir para que todos expliquen los resultados que han obtenido.
  6. Proponer hacerlo a través de uno de los muchos sistemas que hay en Internet, como Blog, Facebook, página de Internet, etc. si a alguno le da vergüenza hablar de sus cosas personales en público o entre amigos. Con el anonimato que produce esas páginas, las personas suelen estar más dispuestas a hacer sus comentarios. Explorar las múltiples aplicaciones que tienen los modernos portales sociales.
  7. Crear una red de padres interesados en mejorar su educación, para que puedan educar posteriormente a sus hijos, además de mantener un buen y fructífero matrimonio.
  8. Aprovechar ese grupo para hacer otras muchas cosas, en beneficio propio del grupo o de otros. Se pueden crear Escuelas para Padres, clubes o asociaciones, tutores voluntarios, etc. en cada ciudad, o virtuales que se extiendan a cualquier lugar del mundo.
  9. Enviar a todos los amigos las opiniones propias y ajenas, sobre los artículos que reciben y mantener una corresponden fluida.
  10. Proponer nuevos temas que sean de actualidad, para la educación de los padres y de los hijos, añadiendo conceptos o formas de complementar o mejorar los artículos actuales.

La Escuela para Padres es como un anzuelo para aprender a pescar, no es un pez para comer un día solamente. Para los padres, es el principio de una necesaria e imprescindible educación continua, en las virtudes y valores humanos, y así poder educar bien a sus hijos, vivir largos y fructíferos matrimonios y con ello la sociedad se beneficia.

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre.com

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Los peligros del “sexting” y del “grooming” explicados a los adolescentes.

ESCUELA PARA PADRES 

Los peligros del “sexting” y del “grooming” explicados a los adolescentes. 

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1,803 Palabras. Tiempo de lectura 6:45 minutos  

Sexting, expresa la fusión entre el sexo y la pornografía en las plataformas digitales, principalmente teléfono, Internet y sus derivados de las pantallas digitales. Enviando a través de ellas fotografías o videos de contenido sexual de alto contenido erótico o incluso pornográfico. Aunque las imágenes sean producidas voluntariamente, robadas, almacenas y enviadas consciente o inconscientemente por el propio protagonista o por otras personas, e incluso robadas o transmitidas al llegar a las pantallas anónimamente.

Grooming, actitud relacionada con el sexting, que expresa la preparación para el daño o abuso sexual de menores por parte de adultos, contactando, captando y seduciendo a los menores a través del Chat, MSN, redes sociales del Internet y plataformas digitales, con el propósito de disminuir las inhibiciones del niño, a modo de preparación para el abuso sexual. Fingiendo empatía, cariño, etc. para ganarse su confianza, con fines sexuales deshonestos. En muchas ocasiones es la antesala del abuso sexual, al estar relacionado con la pederastia y la pornografía infantil.

El sexting se ha puesto de moda principalmente entre los adolescentes, que no se dan cuenta, o no han sido advertidos, del peligro que pueden causar a las personas fotografiadas y a ellos mismos, cuando transmiten las imágenes eróticas o pornográficas. El sexting suele empezar queriendo ser una broma graciosa, inocente, atrevida y sin malicia para divertirse, pero termina casi siempre en una desgracia. Incluso puede llegar a los bancos de fotografías eróticas, que cada vez abundan más en el Internet, pues se dedican a recopilar, vender y difundir las imágenes pornográficas a los pederastas.

Participar en el sexting directa o indirectamente, con acciones u omisiones, produce en las victimas daños, sufrimientos, humillaciones y acoso sexual y emocional. Sería hacer un grave daño a las personas, si todas las malas acciones que han hecho en la vida, fueran gravadas electrónicamente y posteriormente distribuidas por medios electrónicos, además de mantenerlas en un banco de datos disponible públicamente.

 

El sexting en las empresas, incluyendo a las de selección de personal, es una fuente de información muy utilizada cuando quieren contratar a sus futuros empleados. Hacen una búsqueda en las redes sociales, buscando determinadas actividades sexuales de los candidatos o empleados. La vigilancia continua de las redes sociales, es otra herramienta que utilizan para seguir el comportamiento de la vida privada de sus empleados.

El sexting es muy comprometido, tanto para el que lo envía, como para el que lo recibe y para que el que redistribuye, aunque sean menores de edad. Si explícitamente se puede identificar la imagen de una persona, menor de edad y lo que está haciendo, las responsabilidades penales, civiles y económicas  están muy claras por los daños causados a la sociedad y a las personas, máxime si se considera corrupción de menores. La pornografía infantil es un delito, relacionado con la desnudez o situaciones obscenas de los menores de 18 años, bien cuando esta se crea, se posee, se almacena o se distribuye. Si por casualidad las imágenes llegan al teléfono o al Internet, hay que borrarlas inmediatamente, para evitar la complicidad moral y legal.

El sexting se considera delito como acoso, chantaje y hostigamiento privado, o mucho mas grave, cuando el hostigamiento es público o que entra en el campo del ciberbullyng. Cuando el sexting se hace desde el teléfono celular, tiene mucho mas daño, pues al ser portátil, la imagen puede ser exhibida en cualquier lugar y momento y la potencial humillación, puede convertirse en permanente.

El sexting en noviazgos, matrimonios y divorcios. Las situaciones privadas realizadas y grabadas en la intimidad de los noviazgos o matrimonios, pueden ser un arma malévola, cuando hay roturas sentimentales o divorcios, al exhibirse como venganza, despecho o chantaje. Es muy grave si una de las partes implicadas, las pusiera en el ciberespacio públicamente o las enviara a terceras personas, consiguiendo con ello producir una gran dolor o sufrimiento insostenible por las burlas, comentarios despectivos u otro tipo de agresiones sicológicas, en la persona afectada, máxime que el sexting es una situación que casi nunca tiene marcha a tras. Por eso la indecencia privada o pública, siempre trae graves consecuencias imprevisibles y desastrosas.

El sexting y las potenciales victimas. Las imágenes explícitamente sexuales o pornográficas en el sexting, según a quien o a quienes vayan dirigidas, pueden originar que algunos depredadores sexuales adultos, identifiquen falsamente a las personas que aparecen en las fotografías o videos, como posibles candidatos a victimas de acoso sexual o depredación. Como mínimo esos menores serán catalogados como descuidados, atrevidos, precoces y desafiantes, pues han aumentado los deseos depravantes de los depredadores. En muchos casos la difusión de esas imágenes pornográficas, se hace de manera selectiva en círculos concéntricos sobre la persona afectada.

El sexting y las redes sociales. Aunque las redes sociales han sido diseñadas para crear lazos entre las personas, también son una herramienta perniciosa, que puede hacer mucho daño con el sexting, cuando comienzan a circular las fotografías pornográficas y caen en el círculo de las amistades comunes. Empieza en el teléfono y continúa en cualquiera de las innumerables redes sociales, destrozando una fama que ya nadie podrá modificar. Las más usadas para utilizar el sexting son: Facebook, Myspace, YouTube, Twitter, Orkut, Fotolog, etc.

Piénselo dos veces antes de hacer fotografías o videos pornográficos, pues además de la inmoralidad que supone, puede derivar en unas graves consecuencias para los que las hacen y las personas fotografiadas. No se justifican las pequeñas alegrías del momento que produce esa diversión, con los grandes males que pueden originar si se transmite lo fotografiado. Después de hacerlas y ponerlas en la red cibernética ya es muy difícil parar su difusión, pues se pierde su control y ya no se pueden recuperar ni parar su circulación. Piense que incluso puede perder el teléfono, o se lo pueden robar y caer en manos de personas que hagan mal uso de las fotografías o videos que contiene. La propiedad de las imágenes personales y su uso, están protegidos por la ley y por lo tanto, no se pueden utilizar sin el permiso expreso de la persona implicada y en ningún caso si son pornográficas de menores de edad.

Una fotografía pornográfica, aunque sea hecha en la intimidad y con permiso, al cabo de un tiempo puede que aparezca donde haga un daño irreparable, máxime si la exhibición de las fotografías están precedidas por el odio, la venganza, la frustración o el desengaño. Las consecuencias del sexting se producen, cuando las fotografías o videos aparecen en las redes sociales y a las victimas les produce humillación pública, ansiedad, depresión, traumas, pérdida de autoestima, mala fama, provocación del deseo sexual y apetencias de los depredadores sexuales o pederastas, ser victima de chantaje sexual, etc. Las fotos, videos o mensajes que se ponen a circular por el teléfono o el Internet, sexting, aunque sean anónimas o privadas, se convierten en públicas y pueden caer en manos de profesores, empresarios, novios, familiares, amigos, pederastas, etc. haciendo un mal irreparable en la fama de las personas, lo que se denomina: Ciberbullying, grooming, etc.

Los padres tienen que hablar muy claramente y tomar medidas concretas contra el sexting, educando a sus hijos en las graves consecuencias que pueden producir a ellos mismos y a terceras personas las modernas tecnologías puestas a su alcance. El hecho de que los hijos sean menores de edad, no les exime ni a ellos ni a sus padres de las responsabilidades asumidas, cuando utilizan el sexting. La combinación de la tecnología con las hormonas adolescentes, puede resultar de muy malas consecuencias. Es muy loable por parte de los padres, el intentar proteger a los hijos de las acechanzas de la sociedad, para evitar que sufran daños, pero también deben prevenirles del daño que puedan hacer a otros, aunque sea inconscientemente.

Responsabilidad de los padres. La responsabilidad sobre los hijos es indelegable, como lo hemos comentados en algunos de los artículos relacionados, por lo que deben estar muy atentos para tener control sobre las actividades de los hijos, vigilando el contenido de sus teléfono, Internet y pantallas electrónicas, etc. En resumen, conocer su cibercomunicación: A quién llaman, quién les llama, a quién escriben, quién les escribe, que páginas visitan, quiénes son sus amigos en sus redes sociales, etc. Hay muchos sistemas, para que los padres estén bien informados de lo que hacen sus hijos y cada padre deberá elegir cual es el mejor, preguntando a los expertos en cibercomunicación la forma de hacerlo, para en su caso poner remedio inmediatamente, antes de que sea tarde.

Control de la utilización de las redes sociales. Los padres tienen la obligación de revisar al azar y en cualquier momento, las entradas y salidas de los teléfonos que utilizan sus hijos, así como su presencia en las redes sociales,  tanto de lo que ponen para que lo pueda ver el público en general, como lo que ponen en  privado para que solamente puedan ver sus amigos. Advirtiéndoles continuamente que los teléfonos y las redes sociales no son juguetes, debido a los graves peligros que conllevan si hubiera una mala utilización de ellos. Para poder revisar esas comunicaciones, los padres tienen que conocer previamente las claves de entrada de los aparatos y programas de sus hijos. Eso no es cortar su libertad, avergonzarles, ni humillarles, pues mientras estén en la casa familiar, es obligación de los padres el velar por la seguridad de sus hijos y ayudarles a que no tengan problemas. Si los padres pueden y deben poner las normas de convivencia en la familia, mucho más lógico es que las pongas más exigentes, cuanto más peligro tengan las actuaciones de los hijos.

Los padres tienen que ejercer la patria potestad, obligatoriamente, en beneficio de sus hijos, con respeto a su integridad física y psicológica, alimentarlos y educarlos, procurándoles una formación integral. También los hijos deben obedecer a sus padres, mientras permanezcan bajo su potestad y respetarlos siempre. Hoy en día, cualquier menor de edad, sin ninguna autorización de sus padres, puede poner en su teléfono o computadora, toda la información que quiera, bien sea personal, de sus amigos o familiares, ignorando o queriendo ignorar los daños legales o morales y sus correspondientes responsabilidades en las que pueda incurrir. De esto tiene que estar muy pendientes los padres, para evitar las consecuencias que puedan ocurrir.

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Alternativas ofrecidas a las embarazadas, para que no aborten

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Alternativas ofrecidas a las embarazadas, para que no aborten

  •  16 Consejos imprescindibles para continuar los embarazos no deseados 

2,358 Palabras. Tiempo de lectura 8:35 minutos  

Algunos artículos relacionados: 

Cuando una adolescente o joven, se queda embarazada de forma no deseada, debe plantearse las siguientes opciones:

  1. Posibilidad de formar un hogar con el padre biológico del hijo que va a nacer, para que éste se críe con amor y con los cuidados necesarios.
  2. Posibilidad de quedarse con su hijo como madre soltera, para criarlo con amor y con los cuidados necesarios, en el supuesto de que el padre biológico no quiera asumir su paternidad.
  3. Posibilidad de cederlo en adopción abierta o secreta.
  4. La posibilidad de abortar no es una opción, es el asesinato del hijo indefenso que lleva en su vientre.

 

La gran mayoría de los abortos se realizan entre las adolescentes y las jóvenes solteras. Casi siempre esas adolescentes y jóvenes, no saben discernir ni lo que hacían cuando realizaban el acto sexual, ni lo que deberían hacer durante su embarazo, ni las consecuencias físicas, mentales y religiosas que van a tener, si es que abortan. Por eso es imprescindible que busquen y encuentren soluciones para no abortar.

Les falta mucha información, formación y ayuda. No tienen la suficiente información sobre las ventajas de practicar abstinencia sexual antes del matrimonio, pues no es políticamente correcto darles esa información a la juventud. Hay muchos intereses creados, representados por empresas, colectivos empresariales y organizaciones encargadas de la salud de las mujeres, y aparentemente con misiones cívicas y educacionales, que prefieren dejar al libre albedrío de las mujeres, que decidan sobre el aborto sin ninguna información o con una información sesgada, por esos intereses económicos.

La sociedad como conjunto está más predispuesta a decir que aborten, a las jóvenes embarazadas y a los padres biológicos. Esta predisposición está soportada por lo que oyen de los políticos y a algunas organizaciones, sobre el derecho a su libertad de matar o no al niño, que tienen en su cuerpo, ya que la mayoría de los países despenalizan y fomentan el crimen del aborto, haciendo que la joven opte por el camino aparentemente menos dificultosos, al tener que elegir entre continuar el embarazo, tener el hijo, criarlo o darlo en adopción.

Se han acuñado unas frases que son falacias completas, para sustituir el término “crimen quirúrgico o químico del aborto”, por “salud materna”, “derechos sexuales y reproductivos”, “maternidad segura”, “salud reproductiva”, “emergencia obstétrica”, etc.

Los padres de la embarazada, los del supuesto padre biológico, el propio padre biológico del hijo esperado, los hermanos, familiares y amigos sinceros, tienen la obligación irrenunciable, de poner todos los medios posibles e información al alcance la joven embarazada, para intentar convencerle de que no aborte. Todos pueden hacer mucho bien o mucho mal, dependerá de lo que dicen, de sus consejos y de cómo actúen. No deben olvidar que si la joven aborta, le han inducido a que lo haga, o no han puesto todos los medios para evitar que lo haga, son tan responsables como ella, máxime si ha habido coacción.

Ya han pasado los tiempos de los gritos, amenazas y castigos de los padres, hermanos, familiares y amigos machistas, hacia las jóvenes embarazadas. En esos momentos es cuando más compasión hay que tener con ellas y con los posibles padres biológicos, para que ambos encuentren la forma de continuar con el desarrollo de esa vida que han comenzado.

Cuando esa situación ocurre en la familia, todos como un solo cuerpo que es la familia, tiene que ponerse a buscar soluciones. Es el momento de formar un frente común en aras de que esa vida que ha comenzado, pueda llegar a un hogar feliz, sea el de los propios padres biológicos o sea entregados legalmente en adopción. Aunque está muy escondida y dispersa, existe mucha ayuda para las embarazadas, tanto antes como después del parto. Algunas embarazas se asustan cuando sienten los primeros síntomas del embarazo y no saben, ni como enfrentarse a esa situación.

16 Consejos imprescindibles de seguir en los embarazos no deseados.

  1. Diga la verdad cuanto antes, sin engaños, ni justificaciones. Decir la verdad le abrirá muchas puertas que le ayudarán y evitará conjeturas, dimes y diretes. El embarazo es una realidad, que se va a ir viendo poco a poco. No se puede mantener en secreto ni ocultarlo a los padres, ni a los familiares, ni en la escuela, ni a los amigos.
  2. Hable seriamente con el padre biológico. Cuéntele también la verdad sin acritud, reproches ni culpas. Conozca exactamente cuál es la decisión del padre biológico, en relación con su responsabilidad, económica, social y legal. Así como de su compromiso, solidaridad, deber, aceptación o abandono y posibilidades de formar una familia estable, para criar al hijo de ambos.
  3. Hable con sus padres, principalmente si es menor de edad o vive bajo sus expensas, pues tienen que conjugar muchos factores. Las edades de los futuros padres, la posible necesidad de ayuda financiera, la situación económica de ambas familias, la ayuda en la crianza del futuro hijo, los estudios realizados o pendientes de los padres, la posible ayuda para formar una familia independiente, duración y cuantificación de las ayudas, etc.
  4. Hable con los padres del padre biológico, principalmente si también es menor de edad o vive bajo las expensas de ellos, sobre las mismas o similares cuestiones, comentadas con sus propios padres.
  5. Procure vivir discretamente, sin exhibiciones ni ostentaciones, durante el tiempo del embarazo. Considere la conveniencia o inconveniencia de cambiar de domicilio, para no dar mal ejemplo y producir escándalo a los hermanos menores, evitar comentarios desagradables y perjudiciales a la salud de la futura madre, suprimir el estigma social que hay en algunas comunidades y evitar posibles futuros problemas a la madre y al hijo que va a nacer.
  6. Hable con sus maestros o empleadores. Para que le justifiquen las ausencias motivadas por las visitas a los médicos durante su embarazo y parto, de forma que pueda continuar con sus estudios y en su caso con el trabajo.
  7. Hable con un sacerdote, pastor, rabino o imán, para que le recomiende alguna de las muchas organizaciones que están a favor de la vida y que ofrecen soluciones y posibles ayudas, en asesoramientos, consejos y cobertura si fuera de los:
    1. Costos propios del embarazo, alimentación especial, consultas médicas,  medicinas, ropas para la madre y el futuro hijo. En el caso de que sus padres no pueden facilitárselos o si se ausenta del domicilio paterno.
    2. Costo del parto. Si las organizaciones no lo pueden cubrir, preguntar en los hospitales especializados, en función de las posibilidades económicas, seguros, donativos, organizaciones caritativas, etc.
    3. Costo de crianza. Ropas, cuna, sillas especiales, etc. necesarias hasta que la madre pueda empezar a trabajar y a estudiar.
    4. Transporte a las consultas médicas, pues es imprescindible que se realicen periódicamente. Si por culpa de no tener transporte no se hacen, pueden producirse daños irreparables al hijo.
    5. Pida ayuda sicológica, si es que considera que la necesita, para curar las heridas y cicatrices mentales, que dejan ese tipo de situaciones y para prepararse para tener mucha claridad y seguridad, en las decisiones que tiene que tomar.
  8. Consulte con profesionales expertos en adopciones, religiosos o seglares, sobre las ventajas e inconvenientes de la cesión en adopción, abierta o secreta. La adopción es una de las decisiones más importantes que tomará en la vida, por lo que no puede dejar ningún cabo suelto. El hijo y la madre se merecen lo mejor para su futuro.
  9. Analice las posibilidades de posteriormente continuar o empezar los estudios. El mayor problema de las madres solteras, es que casi siempre abandonan los estudios y nunca vuelven a continuarlos o a empezar otros, alegando que tienen que cuidar al hijo y no tienen tiempo para asistir a las clases. También porque han perdido las ganas y la inercia para estudiar. Porque no tiene dinero para pagar los estudios, etc. Así entran en un círculo vicioso, donde la falta de educación conlleva que generación tras generación, principalmente en determinado segmentos de la población, sigan existiendo las madres solteras, que no tienen ninguna o muy poca educación.
  10. Consulte a un abogado para que le aconseje sobre:
    1. Las responsabilidades económicas y legales de manutención y crianza, que tenga que asumir el padre biológico, o si es menor de edad, sus familiares directos.
    2. La definición de si ha habido consentimiento, violación, engaño, acoso sexual o abuso de menor.
    3. La posibilidad de que el padre biológico reclame al hijo cuando le convenga, demostrando su paternidad a través del ADN. O reclame sus posibles derechos relacionados con herencias, indemnizaciones por seguros, patria potestad, educación, etc.
    4. La necesidad de consentimiento del padre biológico, para que la madre pueda ceder a su hijo en adopción abierta o secreta.
    5. Realización del análisis de ADN voluntaria u obligatoriamente, para saber con exactitud quién es el padre biológico.
  11. Adquiera la mayor información posible sobre su embarazo, parto, crianza o adopción, a través de los innumerables libros disponibles gratuitamente, en las bibliotecas públicas. Asista a conferencias especializadas e infórmese a través del Internet. Hay muchas y muy diversas fuentes de información, que explican todas las situaciones y sus soluciones sobre los embarazos no deseados. La información que se quiere consultar, debe estar muy bien tamizada por los consejeros mencionados anteriormente, para que no sea de la que animan a las adolescentes y jóvenes a abortar.
  12. Prepare un proyecto de vida, para no dejar al azar la forma en que llevará su embarazo, parto y posterior crianza del hijo o cesión en adopción. Este proyecto tiene que ser a corto, medio y largo plazo, teniendo en cuenta los aspectos de independencia familiar, lugar donde habitar, situación económica presente y futura, formación profesional, etc. Debe tener en cuenta que la vida como madre soltera, es mucho mas complicada que la llevada dentro de una familia tradicional, pero que también esta llena de satisfacciones, al haber tenido la entereza, fortaleza y honradez de formar una familia monoparental para criar y educar al querido hijo.
  13. Establezca prioridades religiosas, familiares, sociales y económicas, para alcanzar un buen equilibrio mental y físico, puesto que las alteraciones y estrés producidos en el embarazo, algunas veces influyen negativamente en el desarrollo emocional de la madre y del hijo.
  14. Pídale a Dios con humildad que le de fuerzas para llevar con dignidad, alegría, paciencia y sabiduría el embarazo, parto y crianza de su hijo y en su caso la cesión en adopción. Y que le aparte de su mente, cualquier mal pensamiento de asesinar a su hijo con el aborto.
  15. Hable frecuentemente con sacerdotes, pastores, rabinos o imanes para recibir sus consejos y experiencias, ya que son buenas herramientas para ayudarle a realizar y entender en la forma y en el fondo, las conversaciones, gestiones y sus resultados, de los puntos anteriormente indicados.
  16. Forme un equipo con sus padres, familiares más allegados, amigos íntimos y consejeros profesionales para que le ayuden a resolver los problemas más importantes o urgentes, de las cosas relacionadas con el embarazo, parto, posparto, crianza del hijo o en su caso, cesión en adopción. Sin la ayuda de ese equipo que va resultar multidisciplinar, le será muy difícil o no podrá hacer todo lo que necesite, para criar y educar sola a su hijo. Hace falta utilizar al máximo las energías y conocimientos de todo ese equipo familiar para criar a un hijo, máxime en las circunstancias especiales que posiblemente llegue al mundo.

 

Si la futura madre tiene alguna duda, por muy pequeña que sea, sobre si quiere o no abortar a su hijo, debe ponerse inmediatamente en comunicación con una o varias organizaciones a favor de la vida, que tengan experiencia en ayudar a las jóvenes en estos graves casos. Nadie debe que tener miedo a contar su realidad, pues esas organizaciones ya han oído y visto de todo, y su objetivo es ayudar a las futuras madres. No hacen muchas preguntas, solamente las imprescindibles para encontrar la mejor solución del caso, que siempre es diferente a los otros, pero que suelen tener muchas cosas en común. Son preguntas sobre la situación de la futura madre, sobre el padre biológico y sobre los familiares más allegados de ambos.

Las organizaciones a favor de la vida, pueden encontrarlas a través de los sacerdotes, pastores, rabinos o imanes. Ellos le pueden indicar cuál o cuáles de estas organizaciones, se acomodan mejor a la situación de cada embarazada y a los deseos de quedarse con el hijo o cederlo en adopción. Es posible que tenga que usar varias organizaciones especializadas, ya que no todas las organizaciones, cubren todos los puntos indicados anteriormente.  Pero nunca  confundirlas con otras organizaciones, cuyo objetivo y forma de generar ingresos, es aconsejar y forzar a las futuras madres para que aborten.

Las futuras madres no deben desesperarse, porque no encuentran mucha publicidad sobre las organizaciones que ayudan a mantener la vida de los hijos. Deben ir donde los religiosos mencionados, pues ellos tienen muy buena y amplia información sobre estas organizaciones, las que facilitan soluciones, ayudas reales y alternativas que estén al alcance de la mano de las embarazadas. Aunque actualmente se pone mucho énfasis, energías y medios en enfrentarse a los legisladores que emiten o pretender emitir leyes que despenalizan el aborto, que lo justifican, que lo promueven o que lo convierten en un derecho, nunca dejarán de existir esas leyes que deben ser ignoradas, por las personas que firmemente defiendan el derecho a la vida de las personas, desde el momento de su concepción, hasta el final de sus días. 

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Premiar a los hijos, aplicando las virtudes y valores humanos

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Premiar a los hijos, aplicando las virtudes y valores humanos. 

  • 10 Clases de premios
  • 10 Formas de premiar y obtener buenos resultados  

1,274 Palabras. Tiempo de lectura 4:35 minutos  

Los premios que dan los padres cuando educan bien a los hijos, no son recompensas como las que se otorgan en rifas, sorteos o concursos. Son regalos, galardones o pagos por méritos realizados o como consolación por haber visto frustradas sus esperanzas.

Los padres tienen que tener la misma vara para medir las correcciones, que para medir los premios y administrar la justicia con la misma intensidad, a la hora de castigar y a la de premiar. No pueden olvidarse que tienen la irrenunciable responsabilidad de decidir cuándo, cuánto, cómo y dónde premiar y corregir, pero también de responder ante la familia y la sociedad de lo realizado.

A todos nos gusta que nos premien, sobre todo si ha sido prometido o si el premio corresponde un esfuerzo extraordinario, máxime si está hecho altruistamente. Pero los premios dados a los hijos, no deben ser para tapar la culpabilidad de un mal comportamiento, hecho por algunos padres para con sus hijos, ni como pago del chantaje que los hijos hacen para portarse bien, estudiar mejor o cumplir con las obligaciones familiares que les corresponden. Los premios deben ser utilizados, para aumentar la autoestima de los hijos y como compensación o recompensa de los esfuerzos que han realizado, teniendo que tener siempre, un equilibrio entre los premios y los castigos.

Los premios tienen que ser acordes con la edad, la capacidad de hacer lo que ha realizado, los objetivos propuestos, las circunstancias y su dificultades o facilidades, la situación familiar y el entorno social en el que se desenvuelven, etc. Cada hijo es diferente y no existe una regla general para los premios, pero utilizando las virtudes y valores humanos para premiar, siempre se obtendrán los mejores resultados en la educación de los hijos.

Tienen que servir para practicar y fomentar principalmente las virtudes y valores humanos, de la fortaleza y de la caridad. Ambas virtudes, no tienen premios visibles, pero producen la satisfacción del deber cumplido, en los padres y en los hijos.

Los injustificados o excesivos premios que algunos padres dan a sus hijos, les fomentan los caprichos, el egoísmo y la creencia de que todo se merecen, sin tener que hacer ningún esfuerzo, lo que origina muchas veces, el principio de los chantajes emocionales y la disminución del nivel de autoridad paternal.

Es muy perjudicial para la credibilidad y autoridad de los padres, prometer y no cumplir. Si se promete un premio o un castigo, debe ser realizado, en ambos casos con la misma prontitud, cantidad y calidad., manteniendo un equilibrio entre ambas situaciones.

Los padres tienen que tener firmeza y consistencia con sus palabras dadas, acciones y actitudes y cumplir los compromisos acordados, procurando no acostarse nunca sin haber arreglado con los hijos las promesas hechas, tanto de premios, como de castigos.

Para los padres es muy difícil equilibrar su debilidad o fortaleza, con la cantidad de consentimiento permitido con los hijos, que pudiera crear un concepto de petición sistemática de premios, por todas las cosas que deben hacer. La valoración de los premios en función de las obligaciones, exigencias, responsabilidades, derechos, facultades, voluntariedades, etc., pero vale la pena luchar para hacerlo bien, pues los hijos se merecen todo, máxime a la hora de premiar justamente.

La educación de los hijos en las virtudes y valores humanos puede y debe estar acompañada, de premios razonables, que alimenten las ganas de conseguir los objetivos previstos de buena formación, para ello los padres deben consultar la forma de hacerlo a los sacerdotes, pastores, rabinos o imanes que son las personas que mejor conocen la forma de hacerlo.

10 Clases de premios:

  1. Los premios afectivos expresados con acciones amorosas, suelen ser los que mas aprecian los hijos y los que mejores recuerdos les dejan. Un gran abrazo o beso, con efusión por los logros alcanzados, un guiño de ojo de complicidad, un “tu, si lo has podido”.
  2. Los premios dados anónimamente, a personas que necesitan recibirlos, porque no tienen quien se los de.
  3. Los premios dados para sobornar, en casos de divorcios y conseguir atraer y dominar las voluntades de los hijos, ante las relaciones prohibidas o irregulares de los padres. Premios dados para ocultar las cosas mal hechas
  4. Los premios imprevistos que se originan por actitudes y comportamientos adecuados, en situaciones inesperadas o espontáneas.
  5. Los premios injustificados, desproporcionados, insultantes, etc. que no han sido soportados por ningún esfuerzo, y que sirven solamente para demostrar o aumentar, el poder del donante y en muchos casos, humillar al que los tiene que recibir.
  6. Los premios liberadores de tareas, obligaciones o promesas, que son desagradables para los hijos.
  7. Los premios materiales adecuados a las preferencias de los hijos, habiéndolas estudiado previamente, para aumentar el placer de recibirlos, pero siempre de acuerdo con la importancia de los hechos premiados. Tan malo es pasarse, como quedarse cortos.
  8. Los premios para aumentar la autonomía, independencia, libertad, etc. de los hijos, ganados por la mayor sensatez y madurez de comportamiento familiar, social y escolar. Suelen estar relacionados con los horarios de entrada y salida de la casa, facilidades de uso del automóvil, teléfonos privados, etc.
  9. Los premios pequeños, pero continuos, por motivos insignificantes de actos sencillos, voluntariamente realizados fuera de las obligaciones cotidianas, pero que mal educan a los hijos a hacer todo, en función de recibir premios.
  10. Los premios previstos, pactados de antemano para cumplir objetivos reales y alcanzables, que lógicamente deben ser proporcionales a su cumplimiento y calidad de los objetivos, para evitar en su caso las frustraciones.

 

10 Formas de premiar y obtener buenos resultados: 

  1. Premiar con alegría, que se note claramente que el que premia, está más contento que el premiado.
  2. Premiar con amabilidad, demostrando un trato benévolo con sencillez, cariño y simpatía, evitando la frialdad o antipatía.
  3. Premiar con la amistad incluso a personas desconocidas, que han hecho un bien a la familia o a la sociedad, demostrándoles un gran afecto y procurando su bien.
  4. Premiar con amor, correspondiendo al amor recibido y haciéndolo con mucho cariño, intensidad y desinterés y en su caso, sin importar la indiferencia, el odio o el desprecio recibido.
  5. Premiar con equidad, de forma que haya justicia, imparcialidad, y  equilibrio entre el premio dado y la acción premiada, tratando de evitar el desequilibrio negativo, para terceras personas.
  6. Premiar con ética, en función de los dictados de la conciencia, pues las malas conductas o acciones, nunca deben ser premiadas por muy difíciles que hayan sido de cumplir.
  7. Premiar con generosidad y magnanimidad, pero sin derroches ni despilfarros, evitando la tacañería, el egoísmo o los aviesos intereses de quien premia.
  8. Premiar con humildad para que no sirva de presunción al que da y sea solamente, como prueba o reconocimiento del acto realizado.
  9. Premiar con igualdad, equidad, justicia e imparcialidad, en proporción a los meritos adquiridos, para evitar las envidias por favoritismos.
  10. Premiar con justicia, honestidad y ecuanimidad, desechando la arbitrariedad y los caprichos.

 

Otras virtudes y valores humanos que deben tenerse en cuenta cuando se premia: Bondad. Caridad. Compasión. Coherencia. Conciencia. Control. Cordialidad. Cortesía. Criterio. Desprendimiento. Dignidad. Diligencia. Entusiasmo. Gratitud. Honestidad. Honradez. Lealtad. Libertad. Moderación. Moralidad. Naturalidad. Objetivamente. Orden. Paciencia. Prudencia. Razón. Rectitud. Respeto. Responsabilidad. Sabiduría. Sencillez. Sensatez. Sentido del ridículo. Sentimiento. Serenidad. Seriedad. Simplicidad. Sinceridad. Solidaridad. Tolerancia. Verdad. Voluntad.

 

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