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Cómo enseñar a los hijos a elegir bien

ESCUELA PARA PADRES

 Cómo enseñar a los hijos a elegir bien. 

  • 40 Virtudes y valores humanos que hay que tener en cuenta, para elegir bien
  • 18 Situaciones especiales, donde el ejercicio de la elección, tiene que estar muy bien preparado
  • 10 Preguntas indispensables, para elegir bien 

2,385 Palabras Tiempo de lectura 9:00 minutos 

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Elegir bien no es fácil, hay que aprenderlo y qué mejor que los padres para enseñarlo. Elegir bien es preferir algo o alguien para un fin y es una capacidad de los humanos, que deben desarrollarla para evitar en lo posible los errores. Para elegir bien, hay que estar muy bien preparado. No todos y siempre, podemos elegir, pues hay muchas ocasiones, en que otros eligen por nosotros. Entonces suele ser cuando llegan los problemas, graves o pequeños, si es que, lo que otros han elegido, no coincide con nuestra elección o necesidad. 

Los políticos, las empresas, el mercado en general, elige a cada persona por distintos conceptos, para ofrecerle sus productos, servicios o ideas. Para eso se hacen los análisis demográficos, para tener muy centrados los objetivos, a los que se quiere comunicar algo. Continuamente somos elegidos para algo, aunque no nos demos cuenta. Por eso los padres, tienen que educar a los hijos en el arte de elegir bien, con buena información, con serenidad, sin prisas, pero sin pausas. 

El derecho a la libre elección, tan deseada por todos, conlleva la responsabilidad de aceptar los hechos y consecuencias de lo elegido. Cuando uno elige, sin estar bien preparado para saber elegir, tiene muchas probabilidades de equivocarse y después, no suelen valer los lamentos, hay que apechugar con las consecuencias. 

Escuchar a los padres los pros y los contras, previos a cualquier decisión, es una ventaja muy grande, que servirá para acercarse más al éxito. Las mejores elecciones suelen realizarse, cuando se tiene buena información y se tiene la cabeza lo suficientemente fría, para no dejarse influenciar desde el exterior y evitando los prejuicios almacenados. Es cierto que debemos escuchar y sopesar todas las opiniones razonables, que nos ayuden a ejercitar la capacidad de elección, principalmente, las de personas bien formadas. 

Vivimos en la era del conocimiento y de la información. Quienes tengan más desarrolladas estas capacidades, podrán elegir mejor al tomar sus decisiones. Para elegir bien es imprescindible o muy conveniente, ser enormemente analítico e intentar ver la elección y sus consecuencias, bajo todos los ángulos posibles. Las precipitaciones pueden y suelen llevar a errores irreparables. Aunque siempre no se tenga el tiempo, ni los elementos para profundizar en el tema de la elección, antes de dar el veredicto. Por eso las personas que están entrenadas a ser ágiles de mente y a estudiar, lo más rápidamente posibles, una síntesis de todas las posibles alternativas, tienen muchas más posibilidades de acertar, que los que precipitadamente eligen, aunque algunos lo hagan para no cansarse, con el problema que les plantean o por desprecio al mismo. 

Desde la cuna los niños saben elegir, entre otras cosas, comer o no comer. Su primer no a la comida, es fruto de una elección, seguramente inconsciente, pero real. Las madres enseguida saben lo que sus hijos eligen y cuándo lo eligen. En cada edad, las elecciones tienen diferentes pesos en su vida. No siempre, ni todos tenemos la oportunidad de poder elegir. De pequeños, la mayoría de las veces los padres, para su mejor beneficio, eligen por los hijos. A medida que van siendo mayores, la elección les va tocando a los hijos y por lo tanto, también el asumir los errores y aciertos. De ahí la necesidad imperiosa de estar bien educados, en las técnicas para elegir bien. Esas técnicas enseñadas por los padres, pasan de ser costumbres a ser hábitos y después a ser virtudes. Es una buena costumbre enseñar a los hijos a que, el que parte algo, para compartir, debe ser el último en elegir. 

Los padres tienen que enseñar a elegir a los hijos, dándoles desde pequeños dos o tres opciones similares para que elijan entre ellas, bajo el supuesto, que cualquiera de ellas será buena para ellos. Sin olvidar que en cada ocasión, los hijos deben ejercitar la costumbre, de explicar los motivos y fines por los cuales, han elegido determinada solución. Para ello deben tener una edad con cierta madurez, en que sean ya capaces de argumentar su elección. 

40 Virtudes y valores humanos que hay que tener en cuenta, para elegir bien: Es perfecto tener la oportunidad de poder elegir libremente, lo que se quiere hacer en el presente y en el futuro, pero no se debe olvidar, que esa circunstancia, conlleva una serie de responsabilidades, que están reflejadas y soportadas por el conocimiento y la práctica, de las virtudes y valores humanos, indicados a continuación, que si no se tienen bien asentadas, será muy difícil que puedan aprender a elegir bien: 

Aceptación. Adaptabilidad. Amabilidad. Aprender. Austeridad. Autodisciplina. Bien común. Disciplina. Civismo. Conciencia. Conocimiento. Cortesía. Criterio. Desprendimiento. Dignidad. Disposición. Ecuanimidad. Educación. Ejemplo. Ética. Generosidad. Honradez. Igualdad. Integridad. Justicia. Lealtad. Magnanimidad. Moderación. Moral. Objetividad. Orden. Paciencia. Puntualidad. Rectitud. Responsabilidad. Respeto. Sabiduría. Sinceridad. Solidaridad. Templanza. Tolerancia. Verdad

Es muy difícil elegir, sin dejarse llevar por las presiones externas, que continuamente nos bombardean. Esas presiones no siempre son de información, para que podamos elegir libremente, pues apelan a nuestros instintos, para conducirnos conscientes o inconscientemente, a los objetivos que ponen los que nos presionan. 

18 Situaciones especiales, donde el ejercicio de la elección tiene que estar muy bien preparado. Cada una de estas situaciones, requiere un artículo aparte, en función de las características de cada persona y familia. 

  1. 1.       Elegir a los amigos.
  2. 2.       Elegir a los socios para los negocios.
  3. 3.       Elegir el lugar y la calidad de la casa, donde se pretende vivir.
  4. 4.       Elegir la dependencia o no, de las adicciones al tabaco, alcohol y drogas.
  5. 5.       Elegir la escuela o colegio para los hijos.
  6. 6.       Elegir la forma de alimentarse y los productos.
  7. 7.       Elegir la forma de comportarse con educación y buenos modales.
  8. 8.       Elegir la forma y fondo del noviazgo, matrimonio o soltería.
  9. 9.       Elegir la profesión para el futuro.
  10. 10.   Elegir la universidad donde estudiar.
  11. 11.   Elegir las inversiones financieras.
  12. 12.   Elegir las opciones políticas y a sus candidatos.
  13. 13.   Elegir llevar las cosas en orden, desorden o como se vayan produciendo.
  14. 14.   Elegir los empleos que se ofrecen o la forma de buscarlos.
  15. 15.   Elegir los productos o servicios ofrecidos que se quieren comprar.
  16. 16.   Elegir si hacer, no hacer o cómo hacer y cumplir, un presupuesto de gastos e ingresos familiares.
  17. 17.   Elegir si quiere hacer, cuándo y cómo realizar, el papel de victima o de victimario.
  18. 18.   Elegir una religión para practicarla. 

Previo a la decisión de elegir, hay que tener las herramientas intelectuales, muy bien preparadas y la serenidad necesaria, para hacer una buena síntesis y análisis de todas y cada una de las partes que componen la decisión a tomar, así como de sus posibles consecuencias. Distinguiendo lo que beneficia y lo que perjudica, a la persona, a la familia o a la sociedad. Hay que elegir entre ser oveja o ser pastor. En la sociedad hay muchos listillos, que quieren ser pastores y que les sigan las ovejas, para así poderlas llevar al matadero. Para conseguirlo, intentan darles todo hecho, anulándoles la personalidad y no enseñándoles, que si se educan, todos tenemos la capacidad de elegir y en muchas ocasiones, incluso la posibilidad de hacerlo, aunque algunos ni lo intenten. El saber elegir es complementario, del poder elegir. Si no se tiene buena información, se puede encontrar con la desagradable situación, de que otros si la tienen y entonces, estar en franca inferioridad, a la hora de poder decidir. 

Los padres tienen que tener criterio para saber elegir, para después poder enseñar a practicarlo. Pues hay consumidores tan habidos de comprar, todo lo que les ofrecen por Internet o televisión, que les han disminuidos la capacidad de saber elegir, lo que les convienen, lo que necesitan y lo superfluo. Incluso compran productos o siguen recetas, que les garantizan la inmortalidad. Las eligen, las compran y las consumen. 

10 Preguntas indispensables para elegir bien.  

  1. 1.       ¿Por qué debo hacerlo?
  2. 2.       ¿Para qué no debo hacerlo?
  3. 3.       ¿Cuándo debo hacerlo o no hacerlo?
  4. 4.       ¿Dónde debe hacerlo o no hacerlo?
  5. 5.       ¿Qué gano y que pierdo, si lo hago o no lo hago?
  6. 6.       ¿A quien puede beneficiar o perjudicar, la decisión de mi elección?
  7. 7.       ¿Es lícito o moral inhibirme de elegir y dejar que las cosas pasen?
  8. 8.       ¿Tengo suficiente información y serenidad para elegir bien?
  9. 9.       ¿Me enfadaré o aprenderé si me doy cuenta que he elegido mal?
  10. 10.   ¿Debo permitir que otros elijan por mi? 

Los hijos desde muy pequeños, es necesario que se acostumbren con entrenamientos de los mecanismos de la elección, para que cuando tengan que elegir algo, sepan porqué lo hacen y las razones por las que lo han hecho o lo van a hacer. Las preguntas anterior se pueden hacer varias veces, seguidas y en cascada, para cada ocasión. Así se acostumbrarán a pensar, antes de hacer o no hacer las cosas y a no dejarse llevar, por el primer impulso, es decir, que sepan que van a tener que contestarse a ellos mismos o a sus padres, los motivos por los que han elegido algo. Educarles en que deben buscar todas las alternativas posibles, para poder empezar el ejercicio personal de la elección. A mayor número de alternativas localizadas, muchas más posibilidades de elegir mejor. Después tendrán que ejercitarse en el método, para sopesar las ventajas e inconvenientes, de cada una de las alternativas localizadas. 

Los padres deben ensañar a sus hijos que el cansancio, la falta de tiempo, el pesimismo y el desaliento, no deben ser obstáculos para que cuando tengan que elegir, se abandonen, y no hagan el esfuerzo de poner todas sus energías, en hacer y pensar lo que tienen que hacer. Hay demasiados intereses en distraer y cansar a las personas, para que no tengan fuerzas, cuando tienen que tomar decisiones importantes, para de esta manera, quitarles sus derechos, conveniencia y placer de informarse, analizar y elegir. 

Desde muy pequeños, algunas veces los padres tienen que elegir por los hijos, siempre en beneficio de ellos, y también enseñarles a elegir, para que cuando sean mayores puedan hacerlo con plena libertad y conocimiento. Los padres no deben permitir que los hijos hagan las cosas que no les corresponden porque todavía no saben elegir. Los padres tienen la obligación de tomar las decisiones más convenientes y decidir por ellos, sin esperar a que sean mayores, para que puedan decidir, porque a lo peor, cuando son mayores y no se han entrenado a elegir y a elegir bien, asumiendo las responsabilidades correspondientes en función de su edad física y mental,  eligen mal. Los hijos tienen que estar educados, en la virtud de saber elegir. 

Los padres practicando con el ejemplo, influyen enormemente en el proceso de aprendizaje, para formar la capacidad de elegir de los hijos, la cual es una fase muy importante en la educación de ellos. Tienen que hacer el esfuerzo necesario, para dedicarles el tiempo ineludible para enseñarles y para que aprendan, sin prisas, pero sin pausas. Explicando a los hijos el por qué de ciertas elecciones, con el lenguaje correspondiente a cada edad. 

Elegir bien es un derecho, que implica responsabilidad, confianza, madurez y saber asumir y llevar bien los errores cometidos, en las elecciones realizadas. No siempre los padres toman mejores decisiones que los hijos, pues a medida que estos crecen en edad, formación y conocimientos, tienen que darse cuenta que si los hijos han sido bien educados, las decisiones tomadas por ellos, pueden ser tan acertadas o más, que las que hubieran podido tomar los padres, con su mejor buena voluntad. Cuando los padres enseñan a elegir bien a los hijos, también deben enseñarles a asumir las responsabilidades que conlleva lo elegido, les hayan gustado o no los resultados. 

Los padres comprometidos con la educación, formación y práctica de las virtudes y valores humanos de los hijos, deben en conciencia, enseñarles a elegir bien, buscando su perfeccionamiento y desarrollo moral, intelectual, físico y psíquico. Teniendo en cuenta que su ejemplo, es la llave para demostrar que lo que enseñan, previamente, lo han realizado personalmente. Es muy difícil enseñar a elegir, si previamente no se han entrenado a hacerlo. Educar es enseñar a responder adecuadamente, y al final, siempre se responde ante alguien. 

Los padres deben enseñar a sus hijos algunas de estas opciones, que diariamente tienen que elegir: Al levantarse elegir si van a estar de buen humor todo el día, o si van a estar de mal humor. Cuando les ocurre algo malo, elegir si van a ir de victimas para siempre, o si van a aprender algo de esa situación, para que no les vuelva a ocurrir. Si oyen a alguien quejarse, si van a elegir sumarse a sus lamentos o intentar ver su lado positivo.  Enseñarles que la vida es una elección constante, y que tienen que elegir cómo reaccionar, ante las diversas situaciones y cómo esa elección, va a afectar a otras personas positiva o negativamente. Cualquier sacrificio que cueste elegir, es el costo de oportunidad de hacerlo o que se lo den hecho. 

Los hijos cuando tienen bien formado el criterio, tienen la oportunidad de elegir el hacer o no hacer, incluso la de poderse equivocar. Tienen que aprender a desarrollar su crecimiento personal, intelectual y moral y a hacerse responsables, de sus propias decisiones, equivocadas o acertada, pues tarde o temprano, no tendrán quien pueda decidir por ellos. Entonces sabrán cuál es el inventario de las capacidades que han desarrollado. 

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Hijos, padres y cónyuges mal educados o bipolares

ESCUELA PARA PADRES 

Hijos, padres y cónyuges mal educados o bipolares. 

  • Principales virtudes y valores humanos, que los padres deben enseñar a sus hijos, según sus edades físicas y mentales
  • 27 Características positivas de los hijos, cuando reciben una buena educación
  • 40 Banderas rojas que anuncian hijos, padres o cónyuges bipolares 

2,085 Palabras Tiempo de lectura 8:00 minutos

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Los padres nunca aceptan que sus hijos o sus cónyuges, están mal educados. Todos echan la culpa de esa, su mala educación a la sociedad en general, a las influencias o malos ejemplos de los hermanos, de los amigos, de los parientes, de los ancestros, etc., a que todos les consienten y les tienen mimados. Pero la realidad es bien distinta, pues hay muchos niños y cónyuges, muy mal educados por los padres y por los propios cónyuges. Cuando los padres o cónyuges se dan cuenta de ello y se plantean buscar soluciones, para esa mala educación, una de ellas, que ahora está muy de moda, es decir que sus hijos o cónyuges, son bipolares, o tienen un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, TDAH.

La percepción de las diferencias existentes, entre la mala educación y la bipolaridad, está delimitada por la sutil raya que las separa. Por lo que ante los primeros síntomas de la enfermedad, los hijos, los padres y los cónyuges, deben acudir a los médicos especialistas. ¡Que lo solucione el médico! Pero si los hijos no están enfermos, sino que simplemente están mal educados, son los padres los que tienen que solucionarlo. Con llevarles al médico, no pueden lavarse las manos como Pilatos y creer que, ya se han quitado la responsabilidad de la educación de los hijos. Es más fácil echarle la culpa a la posible enfermedad, que a la falta de educación recibida o enseñada.

La enfermedad bipolar está caracterizada por muchas cosas, entre ellas por los marcados cambios en el humor y la energía. La mayoría de las personas con esta enfermedad, sufren estados persistentes de extrema euforia o agitación, acompañados de alta energía, los que se denominan manías. Los estados persistentes de extrema tristeza o irritabilidad, acompañados de baja energía, se denominan depresión.

¡Qué bien se porta cuando está de visita o está con sus amigos, y qué mal se porta cuando está en casa! Esta frase suele ser producto de la mala educación, muchas más veces que de la enfermedad. Consecuencia de ello, en algunas ocasiones el hijo o el cónyuge, se aprovechan de su mala educación y fatal comportamiento, presumiendo de hacer determinadas cosas, justificando lo hecho, porque estaban en situación A o B, propia de los bipolares.

En las familias hay un desgaste emocional enorme, al tener que aguantar, sufrir y convivir con las consecuencias de la mala educación de algunos hijos o del cónyuge, que se amparan muchas veces, con el beneplácito de sus padres o del otro cónyuge, en la supuesta enfermedad de los bipolares, para que estos hagan lo que les da la gana. Convivir con esos hijos mal educados, obliga a los demás miembros de la familia, a absorber y retener el sufrimiento que ellos poseen y emanan, incluso muchas veces inconscientemente.

El trauma y la presión que produce su mala educación, golpea y perturba a todos los que están a su alrededor, pues tienen la capacidad por empatía, de desbaratar, disolver y destruir las familias propias y las cercanas. Es muy diferente aguantar a un hijo o cónyuge, con la enfermedad bipolar, que tenerle que aguantar a un niño o cónyuge, mal educado desde niño, al que le han insistido los padres que es bipolar, cuando lo que verdaderamente es un mal educado, que aprovechándose de ese truco, lo utiliza para hacer lo que le da la gana y cuando le da la gana, sabiendo que por educación o por compasión los padres, cónyuge o familiares, tienen que aceptarle sus malos modales y cambios de comportamiento. Los padres en la educación de sus hijos, tienen que darse cuenta de los conceptos educacionales de: Lo que existe y lo que no existe, lo de no hacer nunca y lo de hacer siempre. Los padres tienen que vivir de cara a la educación de sus hijos, no de espaldas, pues esto no es, ni da, lo mismo. 

Principales virtudes y valores humanos, que los padres deben enseñar a sus hijos, según sus edades físicas y mentales. Pero siempre deben poner más énfasis o añadir, las que consideren convenientes, según las características de cada hijo y circunstancias. En cada caso, las reforzarán a medida que vayan creciendo en edad, conocimientos y responsabilidades: 

  • Hasta los 7 años: Fe. Obediencia. Orden. Sinceridad. Etc.
  • Desde los 8 hasta los 12 años: Carácter. Caridad. Colaboración. Conciencia. Disciplina. Esperanza. Estudio. Fortaleza, Generosidad, Justicia, Laboriosidad, Paciencia. Perseverancia, Piedad. Puntualidad. Responsabilidad, Etc.
  • Desde los 13 hasta los 15 años: Amistad, Compromiso. Esfuerzo. Justicia. Pudor, Respeto, Sacrificio. Sencillez, Sinceridad. Sobriedad, Sociabilidad, Templanza.
  • Desde los 16 hasta los 18 años: Audacia, Castidad. Compresión, Cortesía. Discreción. Ética. Flexibilidad, Honradez. Humildad. Lealtad, Optimismo. Perseverancia. Prudencia, Sencillez. Solidaridad. Tolerancia. Virginidad. Etc. 

27 Características positivas de los hijos cuando reciben una buena educación, que se reflejan en su comportamiento continuo y diario, dentro de la familia, enseñando a los hijos a través de la propia práctica, y el ejemplo de las virtudes y valores humanos de los padres. Los hijos suelen ser:

Afectuosos. Benévolos. Cálidos. Cariñosos. Colaboradores. Confiables. Creativos. Decididos. Enérgicos. Espontáneos. Expresivos. Generosos. Humorísticos. Imaginativos. Ingeniosos. Innovadores. Intuitivos. Inventivos. Leales. Nobles. Observadores. Optimistas. Retentivos. Seguros. Sinceros. Tenaces. Tolerantes, etc. 

            Si los padres son violentos, groseros y tratan mal a sus hijos o cónyuges y además están acostumbrados a hacer lo que quieren, cuando quieren y como quieren, no esperarán que esa actitud, no trascienda a sus hijos, aunque les hayan etiquetado de bipolaridad. Los padres deben tener en cuenta, que también ellos tienen que hacerse un autoanálisis, para saber si ellos mismos se comportan, como mal educados o son bipolares. Si toman las medidas adecuadas, podrán evitar transmitir a sus hijos, la mala educación o la enfermedad. No olvidar que la mejor o peor educación, se consigue con el ejemplo.

Los hijos muy consentidos y mimados desde la cuna, no suelen tener la capacidad, de hacer el esfuerzo necesario, para dominar sus caprichos y veleidades, por lo que al dejarse llevar por sus incontrolables impulsos, parecen estar enfermos de bipolaridad, cuando la realidad es que están enteros, es decir sin educar. Algunas veces la mala educación, está disfrazada de una bipolaridad, que les ampara todos los caprichos y las rabietas. Aunque también hay hijos que reciben una buena educación, pero no la aceptan y se vuelven agresivos y bipolares. 

40 Banderas rojas que anuncian hijos, padres o cónyuges bipolares: Cuando aparece uno o varios de estos síntomas, es muy conveniente visitar al médico, para que determine si padecen alguna enfermedad mental o si su conducta, es producto de una mala educación. Siempre teniendo en cuenta, las edades físicas y mentales de los hijos, así como el ambiente familiar y social que les rodee y los antecedentes familiares. Cada una de estas banderas rojas, puede tener una valoración numérica de menor a mayor importancia. Se deben ir escribiendo en un diario, las siguientes observaciones de cada una de ellas, lo que le ayudará mucho a los médicos para el diagnóstico: 

A) Grado de intensidad.

B) Grado de repetición, esporádico o permanente, duración, frecuencia y en su caso, situaciones que las produjeron.

C) Grado de gravedad y consecuencias para la persona, la familia o para la sociedad. 

  1. Cuando actúan con una hiperactividad física o mental y pasan, a una situación de muy baja o muy alta actividad, sin ninguna razón.
  2. Cuando duermen de forma irregular, mucho, poco o nada, o cíclicamente fuera de los horarios normales.
  3. Cuando existe un fracaso constante en los resultados escolares, en las relaciones amorosas y en encontrar y mantener un trabajo.
  4. Cuando frecuentan el abuso de alcohol, drogas u otras adicciones.
  5. Cuando frecuentan ideas de muerte, suicidio o de enfermedades incurables.
  6. Cuando hay signos hipocondríacos continuos, externos o internos.
  7. Cuando hay un gran ambiente bipolar en la familia o amigos cercanos.
  8. Cuando mantienen desafíos constantes, a la autoridad familiar, escolar o social.
  9. Cuando no mantienen nunca la palabra dada y siempre están cambiando de opinión.
  10. Cuando obtienen malos resultados académicos e incapacidad para concentrarse, aunque en otras ocasiones, voluntariamente demuestren una clara inteligencia y creatividad.
  11. Cuando practican actividades sexuales compulsivas, prematuras o inapropiadas.
  12. Cuando presentan claros signos de depresión, impulsividad, aceleramiento injustificado o tensión en el habla.
  13. Cuando presentan injustificados y aleatorios ataques de rabia, contra sus familiares o amigos, motivados por antipatía física o mental.
  14. Cuando presentan pérdidas del control personal, ante situaciones negativas o contradictorias, tanto en conversaciones, como ante resultados negativos obtenidos.
  15. Cuando presentan síntomas continuos o alternos de hiperactividad, agitación y distracción.
  16. Cuando realizan continuos actos de irritabilidad, excitación,  ira, violencia o agitación.
  17. Cuando se observa que están frustrados, obstinados y obsesivos compulsivos, al no terminar lo que comienzan.
  18. Cuando sienten delirios de grandeza por su persona, su pasado o el de sus ancestros.
  19. Cuando sistemáticamente confunden los deseos con la realidad, en público y en privado.
  20. Cuando continuamente dicen una cosa y hacen otra.
  21. Cuando son caprichos impetuosos y reiterados, de cosas que le produzcan satisfacciones inmediatas.
  22. Cuando su conducta familiar, social, física o moral, es atrevida y peligrosa.
  23. Cuando sufren delirios y alucinaciones, ante situaciones que no tienen control.
  24. Cuando sufren padecimiento de terrores y paranoias nocturnos, en sueños o alucinaciones diurnas.
  25. Cuando tiene cambios de carácter rápidos y continuos, pasando sin ninguna causa aparente, de la alegría a la tristeza y del amor al odio.
  26. Cuando tiene modificaciones de su humor, siendo de duraciones cortas o largas, continuas, rápidas e injustificadas.
  27. Cuando tienen alteraciones significativas en el apetito, pasando inmediatamente de la desgana, a la glotonería.
  28. Cuando tienen cambios de temperamentos injustificados y continuos, de eufórico a irritable.
  29. Cuando tienen explosiones de rabia destructivas constantes, duraderas, incontrolables, injustificadas y desproporcionadas, principalmente en cuanto les juzgan o contradicen en algo.
  30. Cuando tienen falta de concentración en los proyectos y actividades, y por aburrimiento, están continuamente empezando otro, sin haber terminado el anterior, les haya gustado o no.
  31. Cuando tienen ganas habituales de estar aislados, durante mucho tiempo.
  32. Cuando tienen grandes dificultades para conseguir calmarse, de determinadas situaciones.
  33. Cuando tienen habituales manías o monomanías, por cosas sin importancia.
  34. Cuando tienen ideas exageradas de sus posibilidades y limitaciones físicas, económicas, sociales o intelectuales, por la alteración continua de su obsesivo ego.
  35. Cuando tienen poca o excesiva dedicación, a las horas de sueño y descanso.
  36. Cuando tienen sus acciones condicionadas,  por una supuesta o real herencia genética, principalmente cuando hay antecedentes familiares bipolares o de precaria salud mental.
  37. Cuando tienen tristeza continua e intensa, así como lloros generalizados.
  38. Cuando toman riesgos excesivos, irreversibles o injustificables.
  39. Cuando viven resentidos y con un sentido de no pertenencia a nada, ni a la familia, ni a las amistades, ni a la sociedad.
  40. Tienen disminuida la capacidad de cordura, juicio, madurez, moderación y  comprensión, solamente en determinadas situaciones. 

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Los indignados. Sin empleo presente, ni futuro

ESCUELA PARA PADRES 

Los indignados. Sin empleo presente, ni futuro. 

  • 16 Preguntas que deben hacerse los indignados
  • 10 Preguntas a la sociedad sobre los indignados 

4,793 Palabras Tiempo de lectura 17:00 minutos

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Indignados, me refiero a los que han salido a protestar, por su incierto futuro laboral, tanto de los jóvenes, sin matizar el arco de edades, como la de los jubilados prematuramente. Pero por lo que he leído, oído y visto, las personas que han salido a protestar, lo han hecho por muchas y muy grande razones, una de ellas es la falta de empleos. 

Es muy penoso ver unidos en la desgracia, a grupos de adolescentes, buscando el primer empleo, los cuales no paran de interrogarse, sobre su futuro laboral y familiar, junto a personas de edad avanzada, que han sido despedidos de sus trabajos y que buscan alternativas basadas en la igualdad, la dignidad y el respeto. 

Cuando los padres vean a sus hijos indignados, o ellos mismos lo están, porque no encuentran empleo, a pesar de que tienen ganas de trabajar e intentan solicitarlo en muchísimas ocasiones, pero sistemáticamente son rechazados, de los pocos empleos disponibles en el mercado laboral. Los hijos, con la ayuda de sus padres o de otros profesionales, deberán empezar por examinar los orígenes y motivos de esa indignación, para así poder encontrar alguna solución. Determinar cuáles son las capacidades de trabajo que tiene cada persona y cuáles son, las que piden para cubrir los pocos puestos que se ofrezcan. Cuáles son las posibilidades de prepararse, para poder competir contra otros solicitantes y ganar. Cuáles son los conocimientos que exigen, en la mayoría de los puestos de trabajo y cuáles son los que cada uno puede ofrecer. 

Los indignados tienen que conseguir encontrar sentido a la vida, a pesar de las circunstancias adversas, para no caer en estados de depresión, marginación, soledad, desesperanza, insatisfacción, vacío existencial, enfermedades mentales, etc. Hay muchos asesores, libros y expertos en esta materia y todos los indignados deben pedir ayuda a los especialistas, para que les preparen para los pocos nuevos puestos de trabajo que se vayan ofreciendo. 

Parece muy lejano el día, en el que vuelvan los parámetros económicos que había hace 10 o 15 años. Este cambio, por ahora, no se ve ni en el horizonte, es más, parece que todavía, económicamente, las cosas se van a poner peor. Ya no volverán aquellos tiempos donde había pleno empleo, la inflación era pequeña o estaba bien controlada, el precio del petróleo era asequible, los gobiernos nacionales y locales no tenían déficit o lo tenían pequeño y manejable, incluso cuando las tasas de interés eran bastante cómodas por las cifras y las condiciones para conceder prestamos. 

Casi todos los gobiernos, tenían mucho dinero para repartirlo en programas sociales, que utilizaban muchos de los que hoy están indignados, creyendo que estos programas, durarían toda la vida. Todo esto se ha acabado y posiblemente no volverá hasta dentro de muchos años, a no ser que ocurra alguna cosa excepcional, que cambie los parámetros actuales. Las personas que no están en el circuito financiero, están fuera del mundo real, lo dice la realidad económica. 

Hay muchos jóvenes y no tan jóvenes indignados con la sociedad, echándole la culpa de todo al gobierno de turno, a los partidos políticos, a los sindicatos, a la policía, al Banco Mundial, al Fondo Monetario Internacional, a Wall Street, a las multinacionales, a la banca nacional o extranjera, a los millonarios, a la oligarquía, etc. Eso es una perdida de tiempo y de energías ya que hay otros medios para salirse de la indignación. 

Muchos jóvenes se deberían indignar con ellos mismos, por no haber sabido aprovechar la juventud, los tiempos de vacas gordas, para estudiar y prepararse para los tiempos que pudieran llegar. Es muy vieja la fabula «que viene el lobo» para que no la tengamos en cuenta, a cada momento. Cada uno tenemos que indignarnos, analizando previamente lo que hemos hecho mal, pudiendo haberlo hecho bien. No podemos esperar a que “me den, me den, sin dar nada”. Los tiempos de las vacas gordas ya han pasado y ahora, estamos frente a unas desagradables realidades, que parece que han llegado para quedarse. 

16 Preguntas que deben hacerse los indignados: 

  1. ¿Qué capacidades escolares, físicas y mentales tengo para conseguir los trabajos que se ofrecen actualmente?
  2. ¿Estoy dispuesto a terminar los estudios empezados o a estudiar, para poder acceder a los trabajos que se ofrezcan y que ahora no puedo alcanzar?
  3. ¿Estoy dispuesto a aceptar trabajos que no cumplan mis totales expectativas, en relación con el salario, esfuerzo y actividades?
  4. ¿Qué debería haber hecho, para no estar en la situación de no encontrar empleo?
  5. ¿Que debería, no haber hecho, para no encontrarme en esta situación?
  6. ¿Qué puedo hacer ahora y en el futuro, para salir de esta situación?
  7. ¿Qué puedo hacer para ayudar a los demás familiares, amigos y sociedad, a salir de esta situación?
  8. ¿Voy a seguir echando la culpa a los demás, en lugar de buscar soluciones a esta situación?
  9. ¿A quién voy a pedir consejo, para me ayude a hacer un plan y a poner los controles de cumplimiento, para salir de esta situación?
  10. ¿Hasta que limites estoy dispuesto a sacrificarme, para salir de esta situación?
  11. ¿Qué medidas voy a tomar para vivir decentemente, hasta que encuentre trabajo?
  12. ¿En que forma concreta voy a cambiar la forma en la que vivo, para prepararme cara al futuro?
  13. ¿Estoy dispuesto a intentar trabajar por cuenta propia, incluso desde la casa, o tiene que ser siempre por cuenta ajena?
  14. ¿Estoy dispuesto a emigrar dentro o fuera del país, para encontrar trabajo, a pesar del sacrificio económico, familiar o social que suponga?
  15. ¿Estoy dispuesto a intercambiar mi tiempo y mis habilidades, por las de otros, en un sistema denominado Banco del Tiempo, trueque o cooperativa, sin importarme el trabajo que tenga que hacer?
  16. ¿Estoy dispuesto a dar gratuitamente mi tiempo, conocimientos y energías a otros, que lo necesiten más que yo? 

Muchos de los jóvenes indignados, ven que tienen muy pocas o ninguna probabilidad de encontrar empleo, según lo que ellos definen como empleo, ven que otros jóvenes tienen empleos, mejor o peor pagados, pero al fin y al cabo lo tienen. A pesar de estar haciéndose mayores y haber llegado a la edad, de vivir independientemente o de formar una familia, tienen que vivir todavía en la casa de sus padres, incluso cuando éstos tampoco tengan trabajo y por lo tanto, no tengan la capacidad de mantenerse ellos mismos. Tienen que vivir de la mamandurria y prebendas que les da el Gobierno, denominado Estado del Bienestar Social con los impuestos cobrados a todos, o incluso, aceptando los donativos de organizaciones religiosas. Y eso será previsiblemente, durante muchos años. 

Entre los indignados que han salido a protestar, hay personas muy valiosas y trabajadores, que están en la misma situación de desempleo e incertidumbre. También hay jóvenes producto de su alegre e insensata deserción escolar, a sabiendas que hoy en día, si no están muy bien preparados, las posibilidades de encontrar empleo son casi nulas. Desgraciadamente es el pago de justos por pecadores. En este caso la tiranía de las minorías. 

Algunos jóvenes indignados, están viajando en la dirección opuesta a la que marcha la sociedad. La sociedad requiere cada vez más a los trabajadores, de todas las categorías, que estén muy bien formados, en el concepto profesional y en el significado del equilibrio que debe haber, entre derechos y obligaciones. Mientras no se vuelva a dar ese equilibrio de fuerzas, los empresarios no tendrán la apetencia de crear nuevos puestos de trabajo, por lo que los indignados, que no actúen inteligentemente, tendrá muy difícil encontrar trabajo. 

Cada vez está más alejado, lo que quieren los empresarios y lo que ofrecen los indignados. La técnica avanza a pasos agigantados y los estudios y disponibilidad de adaptación, de algunos indignados, va en retroceso. La disciplina, el orden, la honradez y otras virtudes y valores humanos, indispensables para enamorar a un empresario, con el fin de que invierta en un puesto de trabajo, además del rendimiento esperado, no son moneda de curso corriente. Por eso los empresarios, preferirán arriesgar su dinero en otros mercados emergentes, geográficos, especulativos o laborales, que tengan mano de obra barata, donde todavía los trabajadores, no han conseguido los triunfos justos, lógicos y deseables, que existen en los países más modernos, pero no invertirán en puestos de trabajo, que tengan como protagonistas a los denominados perdedores sociales

Hemos vivido en muchos países una época de euforia, donde todo valía, pues los beneficios, aparentes o reales, eran muy fáciles de conseguir, y por eso había puestos de trabajo, para todos los que querían trabajar. Se pagaban muchos impuestos, o el estado se endeudaba. También se pagaban altos salarios, pues la vaca daba buena leche. Muchos grupos sociales, vivían en las épocas de las vacas gordas, como si nunca fueran a llegar las vacas flacas. El Estado era generoso con sus dádivas y todos al «dolce far niente». Me refiero a las dos últimas décadas. 

La crisis ha llegado para quedarse. Nadie sabe cuando volverá a haber pleno empleo, o la pequeña tasa de empleo que había antes de la crisis. Es muy dudoso que los empresarios, que han tenido que enfrentarse a esta crisis, vuelvan a tener ganas de invertir en la creación masiva de puestos de trabajo. Los puestos de trabajo futuros son y serán, cada vez mucho más sofisticados que los actuales. Tanto en la parte técnica propia del puesto, como en las condiciones laborales. Los desempleados tienen que empezar a pensar que en el futuro, la palabra empleo, no tendrá el mismo significado que el actual, será mucho más rigurosa. Los empleos que seguirán aceptando a trabajadores, con las condiciones laborales actuales, son los de la agricultura, construcción y servicios, (restaurantes, limpiezas, etc.) que requieren una mano intensiva y no tan bien preparada, como en otras industrias. Algunos indignados se darán cuenta, que su futuro laboral pasa por hacerlo en esas tres industrias mencionadas anteriormente, que precisamente son las que peor pagan y donde los trabajos son más duros. 

Es enorme la frustración de los indignados, porque saben que no van a mejorar su calidad de vida, si no que va a disminuir. Se mide la gravedad del desempleo, entre otras formas, por el número de personas que quieren trabajar y no encuentran trabajo, por la cantidad de días, semanas o meses, que tardan las persona en encontrar un nuevo trabajo, que sea de las mismas o parecidas condiciones económicas, profesionales y sociales, dentro del ámbito donde vive, y del tanto por ciento de disminución de ingresos y categoría profesional, que tengan que aceptar los solicitantes. 

Una solución muy difícil de asumir, es la de emigrar a países en desarrollo, como han hecho muchas generaciones, cuando en sus países han ido mal las cosas. Españoles a Hispanoamérica y a Alemania. Irlandeses, italianos, alemanes, etc. a USA, etc.  Allí lucharon intelectual y físicamente contra los nativos, triunfando el que mejor sabía hacer las cosas. El que no sabia hacerlas mejor que otros, se indignaban o frustraban y se quedaba como antes de emigrar o peor. Algunos indignados no quieren emigrar, ni internamente, ni a otros países. Saben que para triunfar, tienen que estar muy bien preparados y asumir una serie de riesgos, que en su ciudad son menores o no los tienen. Siempre han existido y existen soluciones, para eliminar la indignación y sus circunstancias. 

Conviene revisar con frecuencia, el fundamento de nuestra vida familiar, escolar, familiar, profesional y social, para no correr el riesgo de echarnos en brazos de nuestras ideas, obsesiones y caprichos, para ponerlos como fundamento de nuestra vida, olvidando que para los padres, la razón de la familia es la práctica y enseñanza de las virtudes y valores humanos, así como mejorar su calidad de vida. No podemos empecinarnos en cambiar, lo que no está en nuestras manos, pues algunas veces seremos nosotros los que tendremos que cambiar. Pero nunca caer en el conformismo, ante la eliminación de los derechos humanos elementales, como el trabajo, la vivienda, la alimentación, la educación, la familia, etc., aunque la sociedad sea indiferente y conformista. 

Aunque haya sanas indignaciones, principalmente debido a las injusticias, la indignación más común, es la que está llena de enojo, ira, enfado o vehemencia, contra las personas o instituciones o contra sus actos injustos, ofensivos o perjudiciales. También existe la indignación personal, por el propio mal comportamiento o por omisión, de lo que tenía que haber hecho. La indignación violenta, generalmente, es acompañada de la pérdida de dominio de uno mismo y suele estar cegada por la rabia, la cólera, la irritación, la furia, la violencia, el resentimiento, etc. Con los sucesos actuales de indignación, que han aparecido en todo el mundo y por distintos conceptos, han acuñado una nueva palabra: Indignancia. 

            A ver cuando los indignados pueden llamarse, los esforzados por el tesón puesto en realizar el trabajo personal, los estudios, la participación social y ciudadana. Hace pocos años, cuando verdaderamente la mayoría de las personas no tenían nada, ni trabajo, ni futuro, ni estudios, ni salud, ni opinión política, ni nada, porque la sociedad había salido de una gran crisis mundial, algunas naciones, con un gran sentido de superación personal de sus ciudadanos, lo entendieron bien y se esforzaron en solucionar personal y colectivamente los problemas. Ahora la calidad de vida, es lógicamente muchísimo mejor, pues para eso avanza el mundo, pero algunas personas no hacen el esfuerzo personal para mejorar y solucionar sus problemas, esperan a que otros se los solucionen. Ante una crisis está el camino de rendirse, que significa perder, porque siempre pierde el que deja de luchar, o levantarse y luchar. 

Ahora ni los empresarios ni los gobiernos crean puestos de trabajo, pues actualmente no se dan las condiciones para hacerlo. Los empresarios porque no saben si la inversión que tienen que hacer, para la creación de puestos de trabajo, les va a resultar beneficiosa y los gobiernos, porque están demasiado endeudados y no tienen dinero para crear más puestos de trabajo e incluso, tienen que despedir a sus trabajadores, porque no les llega el cobro de impuestos para cubrir el presupuesto. Se tardarán muchos años, hasta que se vuelvan a alinear los astros de la economía global, nacional y local, para que se puedan crear puestos de trabajo. Además previamente, tienen que pagar el déficit contraído, durante las épocas de las vacas gordas. 

Ante la perspectiva de que durante muchos años, no va a haber creación de puestos de trabajo, pero las personas necesitan trabajar, para mantenerse ellos mismos o a sus familias, ya formadas o pendientes de formar, es lo que hace que las personas se indignen contra ellos mismos, contra la sociedad en general, contra determinados políticos, empresas u organizaciones. Esa indignación la exteriorizan, saliendo en manifestaciones multitudinarias, para pedir justicia y puestos de trabajo, aún a sabiendas que no los van a conseguir por esos medios. Aunque como contradicción a sus justas reivindicaciones, algunas veces cuando llegan las elecciones a cargos políticos, se quedan en sus casas alegando que las votaciones no sirven para nada. 

Desgraciadamente hay indignados, que no pueden ni expresar su indignación, porque los políticos dominantes en las dictaduras, les han eliminado la capacidad de indignarse y expresarse. Les han metido en la cabeza una serie de contravalores, relacionados con un nacionalismo exacerbado, con el odio a la religión, con la imagen de que son pobres de nacimiento y tienen que seguir siéndolo para siempre, etc. Les han robado la capacidad de expresar su indignación, a lo que les pasa. Solamente saben sentirse orgullosamente ciudadanos, de donde nacieron o viven, gritar vivas a su Patria, cantar su himno nacional y agitar la bandera de su país, en todos los sitios donde van, no dándose cuenta de que son, los de nunca, los olvidados de los poderes públicos, hasta que necesitan de ellos para conseguir sus votos o cobrarles impuestos. Les han quitado la capacidad de indignarse, ante la falta de protección de sus leyes, los atropellos e injusticias que sufre, la miseria en la que viven, la impunidad con que los maltratan, etc. Ya no les dejan ni fuerzas para indignarse, porque no tiene empleos y no los tendrán nunca. 

En algunos países, esa indignación de las muchedumbres, es para reclamar mejoras en la calidad de vida, obtener cuotas de participación ciudadana, democracia, libertades, abolir tiranías institucionales, como son las monarquías, dictaduras, etc., indignación muy diferente, a la de los jóvenes de los países industrializados y modernos, donde no existe su futuro profesional. 

Los indignados y frustrados por su situación económica y social, no siempre tienen razón en sus reivindicaciones y mucho menos, cuando no saben explicar los motivos que les han conducido a esa situación, ya que mezclan demasiadas cosas y no ponen en práctica ninguna de las soluciones, más o menos posibles, de realizar personal o colectivamente. 

Los Indignados que justa o injustamente demuestran su ira social, no tienen un manual que les enseñe a salir de su indignación y encontrar un medio, para disfrutar de un buen o normal nivel de vida, que pueda satisfacer sus justas reivindicaciones de: Educación, salud, trabajo, familia, ahorro, tiempo libre, política, etc. Pero tienen que ir construyendo el futuro, con los medios disponibles a su alcance, aunque en algunos casos, sean muy pocos medios y tengan que esforzarse mucho para alcanzarlo. En otros casos son abundantes y no los aprovechan, los derrochan o los rechazan. Esto último es inadmisible y descalifica para protestar, a la mayoría de los indignados. Alguien les debería dejar bien claro, que no tienen derecho a tener todo, a dar rienda suelta a sus gustos, caprichos o necesidades. El pan se gana con el sudor de la frente. 

La indignación se elimina a través de la educación, pasada, presente y futura, dentro y fuera de la familia. La indignación puede destrozar una familia, que no tenga unos cimientos morales fuertes o que no haya dedicado, el tiempo necesario para practicarlos, ofreciendo a los hijos una buena formación, en las virtudes y valores humanos, al haberles educado en los caprichos y el crecimiento consumista, riéndose de los que practican esas virtudes y minusvalorando su importancia. Hay que conseguir hijos fuertes, para que den buenos frutos. Esa es la tarea de la educación, en todas sus dimensiones. 

Los gobiernos contestan a los indignados diciéndoles “indignaos, que a nosotros no nos importa”. Los indignados deben entender que, ya se ha terminado la relación tradicional del “papá gobierno”, con el “hijo súbdito”. Que éste ya no es inmaduro, dependiente e ignorante. Aunque el estado haya estado actuando como el gran proveedor del pueblo, incluso creando puestos de trabajo improductivos y que en muchas ocasiones, han sido abriendo zanjas y que otros las tapen o creando miríadas de funcionarios públicos. Esa no es la función del gobierno, pues la sociedad para que progrese, debe estar formada por personas educadas, maduras, responsables y creativas. Ya es hora que los indignados, dejen de creerse todas las promesas de mejoras de calidad de vida, que les hacen los gobiernos. 

Salir de la indignación es muy difícil, pero no imposible. Aunque haya mucha resistencia de los mismos indignados, por el esfuerzo que tienen que hacer para salir. Hay indignados que se bloquean, al tener que tomar decisiones importantes y no les importa estacionarse en la indignación, así tienen a quien culpar de su condición. 

Es preocupante que los indignados crean, que sólo ellos tienen la razón y que defender el sistema democrático es antidemocrático. Primero deben empeñarse, en conocer bien el sistema democrático, confiar en su capacidad de detectar los problemas y rectificarlos, votar y sentirse representado, por los ciudadanos que resulten elegidos, ya que es desde hace mucho tiempo, la expresión más vanguardista del anquilosamiento. Desgraciadamente, quien muestre cierta simpatía a los políticos, puede ser acusado de retrógrado e irreflexivo, de estar alienado, o de permitir e incluso fomentar la corrupción. 

Los jóvenes principalmente y las personas mayores, que han sido despedidas del trabajo y no encuentran otro nuevo, están pagando las consecuencias de una crisis económica, que ellos no han provocado, por lo que consideran que arreglarla, es responsabilidad de los políticos, los financieros, la banca, las multinacionales, etc. 

Los indignados salen a protestar pacíficamente, a las plazas de muchas ciudades, pero evitando la violencia y a los provocadores, perfectamente convocados y organizados por la información recibida, a través de las redes sociales y de los medios de comunicación, los cuales, también les informan de los resultados obtenidos con las convocatorias. Esas concentraciones y protestas, son para reivindicar sus preferencias políticas, económicas y sociales y echar las culpas de su situación a la crisis, a los mercados, al sistema, a la clase política, etc. 

El problema del desempleo y la crisis económica, está afectando severamente a las familias y desencadenando serios problemas dentro de ellas. “Crisis”, esta palabra provoca en el interior un rechazo fuerte, sin embargo la crisis, pone de manifiesto las imperfecciones y los errores, aunque si los enfrentamos pueden tener solución. Qué difícil es cambiar algo, cuando no se ha detectado el problema. Crisis es oportunidad de construir, de poner cimientos sólidos, de aprendizaje, de cambio, de reconocer que no somos superhéroes y que la vida no la tenemos, en el dominio de nuestras manos. 

Ahora lo que se encuentra en el mercado laboral, si es que se encuentra, es: Más cantidad de trabajo y por menos dinero. Más horas de trabajo y por menos dinero. Más inestabilidad laboral, despidos más frecuentes y por menos dinero. Menos prestaciones sociales (seguros de enfermedad, vacaciones, fondos de jubilación) y por menos dinero. Este es el panorama, de los que tienen actualmente el codiciado empleo. Hasta eso tienen que aceptar los que no tienen empleo, en el caso de que les ofrezcan algo o soliciten obtenerlo. 

La ola de protestas en el Medio Oriente y África, ha tenido unos fines diferentes. Ha sido para quitarse de encima a los dictadores, mejorar su calidad de vida e instaurar una democracia. Pero en algunos países hay un buen índice de calidad de vida y una democracia, mejor o peor instalada, por medio de votaciones libres y secretas, aunque con una abstención exageradamente grande en las votaciones, precisamente producida entre las personas menos educadas, que son la mayoría entre los indignados. 

Hay países con democracia perfectamente elegida y estable, economía exitosa, tolerancia racial, donde los inmigrantes son bienvenidos política, social y económicamente, cuando son trabajadores competitivos, bien educados y formados profesionalmente. Incluso en muchos países, las universidades son casi gratis para los alumnos, pagadas entre todos los contribuyentes, que resultan asequibles, incluyendo para los que las utilizan como guarderías, pues se permiten el lujo de no trabajar, ni estudiar. Cualquier familia o joven, que no tenga problemas con el lucro cesante, que supone ir a la universidad, por muy poco costo, puede seguir toda la vida asistiendo a ella. De ahí los eternos y vagos estudiantes profesionales. 

Hay una sana indignación, una nueva revolución humanista y silenciosa, que recorre el mundo, la no violencia activa, que se preocupa por la justicia e implica a las personas en las tareas de la sociedad, pues enciende una chispa de humanidad en cada ciudad del mundo. 

10 Preguntas a la sociedad sobre los indignados: 

  1. ¿Qué van a hacer en el futuro los jóvenes indignados, sabiendo que son casi nulas sus posibilidades de encontrar en su ciudad, un trabajo que sea suficiente para formar una familia?
  2. ¿Cómo se va a acostumbrar la sociedad, a tener esa masa indignada de personas, sin trabajo y sin posibilidades de poder encontrarlo nunca?
  3. ¿Qué repercusiones va a tener esta situación, entre los que actualmente trabajan y pagan sus impuestos?
  4. ¿Estarán dispuestos, los que actualmente tienen trabajo, a compartirlo con los indignados, o sus ingresos a través de los impuestos?
  5. ¿Estarán dispuestos los indignados a aceptar las condiciones que les pongan los gobiernos para mantenerlos, mientras encuentran trabajo? Obligaciones como las de formación profesional o educacional, trabajos comunitarios, desplazamientos, etc.
  6. ¿Les llegarán a los indignados, Mesías salvadores, ofreciéndoles trabajos prohibidos, como ocurre en otros países, con grandes bolsas de desempleados y de narcotráfico?
  7. ¿Es más barato o más caro para la sociedad, mantener unas grandes bolsas de desempleados, viviendo de los impuestos generales, que darles formación profesional aunque no haya empleos disponibles?
  8. ¿Creen los indignados que los desempleados, también crean una industria de la caridad y de la administración, que disminuye el desempleo?
  9. ¿Los gobiernos deberán seguir dando donativos en efectivo o en disminución de impuestos, a las empresas que contraten a personas que están desempleadas, a sabiendas que muchas veces, la rentabilidad que producen esos empleos, no produce ni para sus sueldos? Incluso esas subvenciones muchas veces las empresas no las quieren, pues no resulta rentable mantener esos puestos de trabajo.
  10. ¿Habrá que engordar los empleos públicos, con todos los que no encuentran trabajo en la empresa privada y así se terminar el problema del desempleo, aumentando los impuestos? Es decir empobreciendo a la población, pero todos trabajando. Las empresas públicas, siempre son deficitarias económicamente, principalmente por la incapacidad profesional o mala gestión de sus funcionarios, los que la mayoría de las veces, son contratados, con independencia de sus cualidades profesionales, para el pago de favores políticos, amistades, sobornos, etc. 

Esos jóvenes y no tan jóvenes, no saben si están indignados con ellos mismos o con la sociedad. La indignación es una situación que cada vez se extiende más, entre determinados segmentos de las poblaciones, donde el hambre, la miseria y la exclusión, aparecen con más fuerza. Esa indignación, suele empezar con una demostración de desobediencia civil, una huelga de hambre o de una huelga general, pero nunca se sabe, cómo termina. Para poder analizar con realismo, la situación de cada uno, se necesita madurez para ver las cosas tal cual son y no dedicarse a echar la culpa a los demás, pues en esta actitud, puede estar la verdadera causa de la indignación. 

Algunos gobiernos NANNY (niñera) que practican la igualdad social, sin exigir contraprestaciones, intentando igualar por la alpargata, en lugar de tratar de igualar por la corbata, se están comprando un problema a plazo corto, que les estallará en las manos, como ahora con los indignados. Si no hay un esfuerzo fiscal, a través de todos los contribuyentes, para hacer caridad estatal, y así poder mantener a los indignados, la sociedad no podrá ayudar a sobrevivir a ese colectivo y la paz social será muy difícil de mantener. Pero se corre el grave riesgo de ahuyentar a los empresarios hacia otros mercados, cuando son los verdaderos creadores de riqueza y de nuevos puestos de trabajo. 

Las políticas de ayuda a los necesitados, sin contraprestaciones, suelen terminar en dádivas políticas, que solamente sirven para conseguir votantes, no para solucionar problemas. Crear programas carentes de productividad o de rendimiento económico, puede solucionar situaciones angustiosas a los receptores, pero no solucionan el verdadero problema. Las prestaciones no deberían ser humillantes, para tener a las personas esclavizadas y deformarles, su mentalidad de trabajar. 

Un pesimista suele ser, un optimista bien informado. Este artículo tómenlo como realista, ni pesimista ni optimista. Es posible que mi opinión esté sesgada, por una información deficiente, o por el resultado de una educación basada en virtudes y valores humanos, que me han modelado mi forma de pensar y actuar. 

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre.com

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La perseverancia como virtud y valor humano, enseñada a los hijos y a la familia

ESCUELA PARA PADRES 

La perseverancia como virtud y valor humano, enseñada a los hijos y a la familia. 

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  • 15 Ocasiones donde practicar la perseverancia
  • 38 Sentencias sobre la virtud de la perseverancia 

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La perseverancia como virtud y valor humano, significa mantenerse firme y constante en la prosecución de objetivos, opiniones o actitudes autopropuestas y empezadas, para poder llegar al final y obtener los resultados previstos, que siempre llenan de satisfacción por alcanzarlos. Empieza con la firme decisión de hacer algo, aunque no se tenga ganas de hacerlo, ni placer en obtenerlo y continua mientras se hace hasta el final. 

La perseverancia está soportada y acompañada de las virtudes de: Voluntad, disciplina, orden, constancia, persistencia, resistencia, insistencia, entereza, tenacidad, empeño, tesón, obstinación, asiduidad, persistencia, inteligencia práctica, etc. Incluso en los momentos más difíciles, para así poder esperar a las oportunidades. 

Los enemigos de la perseverancia son: Pereza, abandono, negligencia, despreocupación, desidia, desinterés, dejadez, titubeo, indeterminación, inconstancia, molicie o blandura, desaliento, ausencia de metas claras etc. La terquedad, al obstinarse en no ceder o cambiar la decisión, cuando lo razonable sea hacerlo. 

Si no se practica la virtud de la perseverancia, será muy difícil cumplir los objetivos propuestos, para cualquiera de las actividades personales, económicas, sociales o profesionales, por mucho que se hayan estudiado, programado y establecidos controles de seguimiento. Empezar a circular por la avenida propuesta, ya es difícil, continuar en ella manteniéndose hasta el final propuesto, es mucho más todavía. En esa avenida suelen salir otros senderos, que parecen atajos muy tentadores, cuyo objetivo es alejarnos de la avenida principal. Ahí es donde entra la práctica de la virtud de la perseverancia y las otras virtudes que la soportan. 

El verdadero problema para no perseverar, en el cumplimiento de las metas elegidas, empieza cuando se asume que el problema de perseverar, es de otros y para otras cosas, y no de uno. 

15 Ocasiones donde practicar la perseverancia: Algunos dirán que la virtud de la perseverancia, suena a temas religiosos, pero no es cierto, ya que es también aplicable para seguir y no abandonar, en las principales e importantes cosas de la vida, por ejemplo: 

  1. 1.       En el amor a la familia. Practicando los padres, por medio del ejemplo, las virtudes y valores humanos, para poder enseñar a sus hijos a perfeccionarse a si mismo, a perseverar en esa mejora y a intentar que lo hagan los demás, aunque nada más sea, por aflorarles el deseo de emulación, cuando vean los esfuerzos realizados y los logros conseguidos.
  2. 2.       En el mantenimiento de la amistad, aunque hubiera algunos fallos o malos entendimientos, casi siempre de posible arreglo.
  3. 3.       En el matrimonio hasta conseguir que sean duraderos, felices y fructíferos.
  4. 4.       En el trabajo. Intentando hacerlo cada vez mejor y si es necesario, recorriendo una milla de más de lo que ha cobrado.
  5. 5.       En la búsqueda de nuevos trabajos, enviando la cantidad de solicitudes que sean necesarias, hasta conseguir los objetivos.
  6. 6.       En la educación de los hijos, desde la cuna hasta la tumba, incluso aunque ya se hayan independizado.
  7. 7.       En la lucha por intentar alcanzar los objetivos propuestos, profesionales y sociales pues las grandes ideas y los éxitos, llegan cuando se persevera en su consecución, cumpliendo unos buenos y bien estudiados propósitos.
  8. 8.       En la práctica de la religión hasta alcanzar la paz interior y el conocimiento, el hábito y el ejercicio duradero, permanente de las virtudes y valores humanos.
  9. 9.       En la salud. Siendo perseverantes, para no interrumpir el tratamiento recomendado por los médicos, incluso cunado parezca que no hay mejoras, principalmente en las sesiones de rehabilitación, aunque creamos que no avanzamos lo prometido, ni lo deseado.
  10. 10.   En las ideas políticas rectas, honradas, morales y beneficiosas para todos, no dejándose llevar por falsos profetas o demagogos, que proponen cosas casi siempre inalcanzables.
  11. 11.   En los deportes. Los entrenamientos para los deportistas, suelen ser aburridos por repetitivos, pero perseverando en ellos, es la única manera de lograr los triunfos o acercarse a ellos y por lo menos hacerlo bien.
  12. 12.   En los escritores, la perseverancia, comienza cuando se pegan los dedos a la computadora, las posaderas a la silla y se empieza a sudar frío, hasta que llegan las ideas.
  13. 13.   En los estudios. El repaso continuo de las lecciones más difíciles y aburridas, supondrá un buen ejemplo de la perseverancia y evitará la deserción escolar.
  14. 14.   En los objetivos familiares de ahorro, educación, relaciones, formación, etc. que aunque pudieran parecer muy pocos, es una forma imprescindible de practicar la perseverancia.
  15. 15.   En los programas personales de mantenimiento de salud: Adelgazamiento, nutrición, ejercicios físicos, etc. 

La perseverancia en cómo lidiar y gestionar la tristeza, la soledad o la rabia interna, para desprenderse de todas ellas y aprender a convivir pacíficamente, para disminuir los actuales niveles de inconformidad y violencia, aumentando las cotas de altruismo personales, familiares y de la sociedad. 

La perseverancia sirve para poder alcanzar las metas propuestas, pese a las dificultades internas o externas, o a la disminución de la motivación personal, que se vaya produciendo por el paso del tiempo. La perseverancia se sustenta, en el esfuerzo del trabajo a base de una sólida influencia sobre la voluntad, lo que lleva a tener un tesón continuo, para vencer las dificultades internas y externas. 

La perseverancia debe estar dirigida hacia un buen objetivo, meta o tarea planeada, sea grande o pequeña, pues fortalece la voluntad, para continuar y así poder alcanzarla. Requiere mucha firmeza, para prolongarla a través del tiempo, pero robustece el cuerpo, la mente y el espíritu, contra los impedimentos y dificultades, tanto internas como externas y ayuda a vencer los defectos, para no flaquear en las decisiones diarias negativas.

Los padres deben inculcar en sus hijos, desde muy pequeños, y poco a poco, las virtudes del orden, del trabajo, de la constancia, de la voluntad y el esfuerzo, para que vayan responsabilizándose de sus cosas, aunque sea en conceptos simples, que les vayan permitiendo ejercerla. Más adelante, ya adultos, la perseverancia será la virtud clave, de lo denominado el mantenimiento de las cosas Todo buen mantenimiento, necesita imperiosamente de la virtud de la perseverancia, incluso de lo cotidiano, que aunque aparente ser poco importante, nunca lo es. 

La perseverancia sustituye “el me gustaría” o el “podría hacer” por el “puedo y lo hago”. El premio es la satisfacción y el orgullo que da, el deber cumplido, al haber peleado contra nuestra propia naturaleza, aún en las pequeñas cosas. 

Todas las virtudes necesitan de la ayuda y complemento de la perseverancia, sin la cual ninguna podría ser perfecta, ni siquiera mantenerse mucho tiempo en la práctica. Pero también la perseverancia, tiene que estar acompañada de otras virtudes y valores humanos, como la firmeza y la constancia en el camino ya emprendido, para poder triunfar en los propósitos, metas, objetivos, trabajos y resoluciones de ánimo, que nos hayamos propuesto, pues es una virtud que ayuda a persistir en el ejercicio del bien, a pesar de la molestia u obstáculo que su prolongación ocasione. 

38 Sentencias sobre la virtud de la perseverancia: 

  1. 1.       Caerse puede ser voluntario, levantarse es obligatorio, pues es duro caer, pero mucho peor, es no haber perseverado intentado levantarse.
  2. 2.       Comenzar es de todos, perseverar es de luchadores, de inteligentes y de santos.
  3. 3.       Con perseverancia, constancia y tenacidad, se obtiene lo que se desea y la palabra imposible, no tiene significado.
  4. 4.       El enemigo de la perseverancia es el desaliento. Luchar contra él, es evitar el pesimismo y la tibieza.
  5. 5.       El que la sigue, la consigue.
  6. 6.       En caso de detectar un error, es conveniente y necesario rectificar la perseverancia.
  7. 7.       Está muy bien comenzar algo, pero mucho mejor, es perseverar para terminarlo.
  8. 8.       Fomentar la perseverancia de causas nobles es un ideal que paga dividendos, en la tierra o en el Cielo.
  9. 9.       Hay que alentar a los niños a perseverar, e insistir en el esfuerzo de perfeccionarse a si mismos para mejorar la suerte propia y ajena.
  10. 10.   Hay que tener una perseverancia reflexiva, no del primer impulso o de la inercia.
  11. 11.   La perseverancia es el soporte indispensable para llevar todas las demás virtudes humanas.
  12. 12.   Es relativamente fácil empezar, pero difícil perseverar.
  13. 13.   La mayoría de las personas carecen de perseverancia, aunque si quieren, no les faltará fuerza para realizarla.
  14. 14.   La perseverancia compensa todas las desventajas que se presenten.
  15. 15.   La perseverancia en las virtudes, puede conllevar acciones heroicas y esfuerzos generosos.
  16. 16.   La perseverancia en una virtud, cuando persigue el triunfo del bien.
  17. 17.   La perseverancia es el vigor de los fuertes y el fundamento de todas las virtudes.
  18. 18.   La perseverancia es la constancia en las buenas cosas, empezadas con grandes esfuerzos personales, abnegación y entusiasmo, aunque se sienta el aislamiento social o familiar.
  19. 19.   La perseverancia es la virtud por la que todas las demás, dan su fruto.
  20. 20.   La perseverancia hace inteligentes a los menos dotados y fuertes a los débiles que quieren conseguirlo.
  21. 21.   La perseverancia junto al tesón, son muy importantes para obtener las respuestas deseadas, en nuestros estudios y en la vida.
  22. 22.   La perseverancia no es una carrera larga; es una serie de carreras continuas.
  23. 23.   La perseverancia nos recuerda, que podemos superar las circunstancias mas difíciles, si la utilizamos.
  24. 24.   Perseverar en la tarea, aunque el andar sea lento, pues tal vez el triunfo esté en un paso más lejos.
  25. 25.   La perseverancia puede convertir lo imposible, en posible.
  26. 26.   La perseverancia puede marcar la diferencia, entre el fracaso y el éxito.
  27. 27.   La perseverancia quebranta los muros más sólidos y vence los imposibles más grandes.
  28. 28.   La perseverancia se nutre por el amor a lo propuesto.                                                                              
  29. 29.   La perseverancia y la constancia, van de la mano.
  30. 30.   Las grandes cosas se hacen con perseverancia, aunque parezcan imposibles.
  31. 31.   Las ideas llegan cuando se persevera y se transpira para conseguirlas.
  32. 32.   Nuestra mayor gloria no está en no haber caído nunca, sino en levantarnos, cada vez que caemos.
  33. 33.   Persevera, que algún día todo esto será tuyo, dicen los empresarios a sus trabajadores, sabiendo que no lo van a cumplir. Aunque suene negativo, la responsabilidad del trabajador, debe superar al engaño.
  34. 34.   Perseverar con constancia, ese esfuerzo siempre será útil.
  35. 35.   Perseverar en la lucha contra el desaliento, para evitar que llegue el pesimismo y la tibieza.
  36. 36.   Perseverar es hacer bien lo que se debe o puede hacer, hasta conseguir el objetivo propuesto.   
  37. 37.   Perseverar sin descanso, pero sin prisa.
  38. 38.   Si no se hace nada, no sucederá nada. Todo menos quedarse sentado para no equivocarse, pues esa no es forma de perseverar en la lucha para conseguirlo. No se puede dejar de probar otras alternativas, pues si se espera hasta tener todas las certezas, puede que sea demasiado tarde. 

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81 Preguntas sobre la responsabilidad de los padres con hijos NiNi o problemáticos

ESCUELA PARA PADRES 

81 Preguntas sobre la responsabilidad de los padres con hijos NiNi o problemáticos. 

  • 52 Preguntas sobre los hijos NiNi
  • 29 Preguntas sobre los padres de los hijos NiNi         

2,258 Palabras Tiempo de lectura 8:00 minutos

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¿Los padres tienen responsabilidades, sobre la situación de sus hijos NiNi? Claro que la tienen y en la mayoría de los casos, son responsables cien por cien, de esa actitud de los hijos, principalmente hasta que estos cumplen los 18 años, se emancipan o dejan el hogar familiar. Si no los han educado bien, que quieren que sean. Los hijos son casi siempre lo que los padres han hecho con ellos. Para contestar a esta pregunta y poder tomar las medidas convenientes, lo primero es conocer las respuestas al cuestionario adjunto, posteriormente analizarlas en profundidad, para corregir los defectos encontrados y posteriormente, diseñar un plan para manejar la situación, proponiéndolo o negociándolo con el hijo NiNi.

Ningún padre puede dar a sus hijos, lo que no tiene. Si los padres no tienen una buena y sólida formación, además de la práctica de las virtudes y valores humanos, será muy difícil o casi imposible, que puedan transmitir cosas positivas a sus hijos, por lo tanto sus hijos, saldrán como quieran salir. No es de extrañar que se conviertan en NiNi, si es que quieren y nadie se lo impide.

Ser NiNi es un proceso que suele empezar, desde que los hijos son muy jóvenes, no es una cosa que se produce de la noche a la mañana. Nadie se levanta un día y dice: A partir de ahora, voy a ser NiNI. Ni voy a estudiar, ni voy a trabajar. La mayoría de las veces, ser NiNi es debido a que se lo han consentido los padres, incluso porque les hace gracia y dicen: Que hagan lo que yo no pude hacer. Y se quedan tan anchos, sin saber a lo que están condenando a su querido hijo.

Hasta que las mujeres irrumpieron en el mercado laboral y en las universidades, muchas de ellas se quedaban en casa sin hacer nada, hasta que se casaran. Eran las llamadas «Hijas de familia». Había también unos pocos «señoritos» que estaban sin hacer nada, esperando heredar las fincas o negocios de los padres. Ambos fueron los primeros NiNi, pues ni estudiaban, ni trabajaban.

Los padres deben adaptar estas preguntas al caso específico de sus hijos, según su edad, sexo, comportamiento, situación económica, país, ciudad y lugar y ambiente en el que viven. También sirven las preguntas, para los casos de los hijos que sin ser NiNi, son problemáticos. Es una forma para que los padres puedan medir su responsabilidad, en la educación de los hijos y para que saquen conclusiones, de lo que han hecho y lo que pueden corregir y mejorar.

Preguntas sobre los hijos NiNi

  1. ¿Qué edad tiene el hijo NiNi?
  2. ¿Hace cuánto tiempo que dejó los estudios?
  3. ¿Qué estudios completó y cuánto le falta para conseguir alguna titulación, que le pudiera servir, para su vida futura profesional?
  4. ¿Puede completar los estudios, si es que le falta hacerlo?
  5. ¿Quiere hacer algunos estudios, pero no puede, por capacidad física, mental o económica?
  6. ¿Cual es el valor financiero de su activo intelectual, como posible trabajador o empresario?
  7. ¿Con qué frecuencias asistía o faltaba a sus estudios?
  8. ¿A qué tipos de escuela ha ido?
  9. ¿Cuántas veces ha cambiado de escuela?
  10. ¿Cuáles eran las cifras de deserciones en esas escuelas, y a que años empezaban las deserciones?
  11. ¿Tiene alguna razón para ser NiNi?
  12. ¿Tiene angustias, desalientos, sufrimientos, males, etc. producidos por su falta de conocimientos o por un influjo negativo de la sociedad?
  13. ¿Está muy influenciado externamente, por las nuevas técnicas y programas de autoayuda, autoestima, autosuperación, autocapacitación, autoeducación, autorrealización, autodesarrollo, autocontrol y otras teorías sobre el potencial humano?
  14. ¿Está influenciado por un ambiente negativo o dañino, que no le permite tener un conocimiento suficiente y adecuado y le impide discernir el modo correcto de pensar y actuar?
  15. ¿Tiene signos externos de situaciones profundas de descontento, amargura, tristeza, depresiones, etc.?
  16. ¿Pertenece a algún grupo, que son influenciados por la práctica de  presiones sociales, técnicas de fanatismo, engaño colectivo, depravación sectaria, etc.?
  17. ¿Se da cuenta que su posición de NiNi le deja una tristeza interna, que le hace sentirse inconsistente, teniendo que reconocer, que eso le ha hecho renunciar al disfrute de la practica de las virtudes y valores humanos y que solamente le sirve, para obtener felicidades furtivas, engañosas y frágiles?
  18. ¿Cree que tiene sentido de culpa, por el estilo de vida que lleva, al no querer estudiar ni trabajar y vivir a cuenta de otros, o considera que debe hacerlo, si es que puede?
  19. ¿Busca, aprecia y disfruta con lo grande, lo bueno, lo bello y lo justo?
  20. ¿Se ha convertido el solo en NiNi o han sido las circunstancias, las que le han llevado a serlo?
  21. ¿Han influido sus padres con su mal ejemplo, la pasividad, permisividad, etc. para que el hijo sea NiNi?
  22. ¿Se organiza para buscar trabajo y no lo encuentra?
  23. ¿Qué clase de ejemplo, positivo o negativo, le han dado sus hermanos mayores o menores, si es que los tiene?
  24. ¿Cuál es el ambiente de trabajo y estudios en su casa y en la de sus familiares y amigos?
  25. ¿Consume bebidas alcohólicas u otras drogas?
  26. ¿En la zona que vive se ven en las calles, durante las horas de trabajo y escuela, a personas en edad de  trabajar o estudiar?
  27. ¿Tiene una holgada situación económica, motivada por herencias, premios, etc. que le permiten vivir sin estudiar, ni trabajar?
  28. ¿Qué tipo de vida hace, cuando no va a trabajar, ni a estudiar?
  29. ¿Si gana algún dinero esporádicamente, se queda con él o entrega parte para sufragar los gastos de la casa? ¿Qué parte?
  30. ¿Qué horarios realiza, desde la mañana a la noche?
  31. ¿Tiene novia o pareja?
  32. ¿Cómo paga los gastos originados por el noviazgo o por los de la pareja, si es que la tiene?
  33. ¿Cómo esta el mercado de trabajo, para los de su misma formación escolar o profesional?
  34. ¿Se ausenta de la casa durante temporadas? En su caso ¿Dónde, con quién, a qué y cómo va?
  35. ¿Cómo es su estado de salud física y mental?
  36. ¿Ha tenido encuentros con la policía, de los que han resultado sanciones? ¿Qué tipo de sanciones? ¿Cómo han terminado esos encuentros?
  37. ¿Ha tenido relaciones con los juzgados juveniles, reformatorios, escuelas especiales, etc.?
  38. ¿Ha sufrido algún trauma físico, mental, económico, de gran injusticia u opresión, que le ha hecho tomar la decisión de ser NiNi?
  39. ¿Ha tenido enfermedades o accidentes, relacionados con el tipo de vida de NiNi?
  40. ¿Cuáles es, su relación con la religión?
  41. ¿Está aislado o es comunicativo en sus relaciones familiares?
  42. ¿En familia tiene buen carácter o es agresivo?
  43. ¿Con quién se lleva bien de sus familiares o amigos?
  44. ¿Tiene alguna persona de referencia positiva o negativa para él?
  45. ¿Ha tenido conversaciones o tutoría con algún sacerdote, pastor, rabino o imán, según la religión que practiquen?
  46. ¿Cuáles han sido los resultados, de las evaluaciones de los sicólogos y si le han puesto algún plan, para corregir los posibles problemas?
  47. ¿Manipula a los padres o a uno de ellos con graves amenazas, falsas promesas, mentiras, invenciones, mimos exagerados, produciendo lástima, etc.?
  48. ¿Se aprovecha el hijo NiNi de alguno de los cónyuges por su mal ejemplo, carácter más permisivo o pasivo, ingenuidad, indiferencia o comodidad, ante la resolución de los problemas?
  49. ¿El hijo NiNi utiliza para sus propios fines el distanciamiento, incomunicación o despreocupación de sus padres?
  50. ¿Tiene familiares o amigos, que encubren sus ausencias a los estudios y sus tiempos de estar sin hacer nada fuera de su casa, o le dan dinero para sufragar sus gastos?
  51. ¿Cree que su situación cambiará, si le llega una ayuda inesperada de alguna parte desconocida y por eso la está esperando?
  52. ¿Tiene algún proyecto de vida, que requiera un tiempo de espera? Por ejemplo: ¿Está esperando a que le llamen de Hollywood porque se cree artista? ¿Está esperando un donativo, para realizar su proyecto particular de salvar a la humanidad, a las ballenas o similar?

Preguntas sobre los padres de los hijos NiNi

  1. ¿Qué edades tienen los padres?
  2. ¿Cuál es la situación económica y profesional de los padres?
  3. ¿Sus padres le han enseñado la práctica de las virtudes y valores humanos, especialmente: La disciplina, el orden, la obediencia, el respeto, etc.?
  4. ¿Sabían, querían y podían, educarle integralmente para que no fuera NiNi?
  5. ¿Los padres consienten que el hijo NINi, no entregue sus posibles ingresos o parte de ellos, o lo impone él?
  6. ¿Quién le da el dinero para sus gastos personales, de ropa, salidas, etc.?
  7. ¿Le compran a su hijo aparatos electrónicos, como teléfonos, TV. computadora, Internet y pagan los servicios mensuales correspondientes?
  8. ¿Son conscientes ambos cónyuges, de que su hijo NiNi les está manipulando y lo consienten?
  9. ¿Le han tolerado sus padres, o uno de ellos, las manipulaciones, rabietas, amenazas, caprichos, exigencias, fantasías, extravagancias, tiranías, obstinaciones, etc.?
  10. ¿Las diferencias conyugales se hacen públicas delante de los hijos o familiares, expresadas con violencia, gritos, malos tratos físicos, verbales o mentales, infidelidades, etc.?
  11. ¿Cual es la relación de sus padres con la religión?
  12. ¿Los padres han realizado consultas con algún sacerdote, pastor, rabino o imán según la religión que practiquen, bien sean los mismos con los que ha hablado su hijo, o sean otros?
  13. ¿Los padres hablaron con los maestros, consejeros o sicólogos escolares, cuando su hijo estaba en la escuela?
  14. ¿Cuales son los artículos que ha leído, del blog www.micumbre.com relacionados con la educación de los hijos y sobre los hijos y padres NiNi?
  15. ¿Han comentado con su hijo NiNi alguno de estos artículos? ¿Cuáles?
  16. ¿Cual es la relación de compromiso matrimonial pasada, presente y futura de los padres?
  17. ¿Los padres pueden mantener gratuita e indefinidamente a su hijo NiNi?
  18. ¿Los gastos que produce el hijo NiNi, impide a sus padres llevar una vida razonable y hacer ahorros para su vejez o para una emergencia?
  19. ¿Qué condiciones han negociado con su hijo, para que se ponga a estudiar o a trabajar?
  20. ¿Han observado en su habitación o entre sus pertenencias, alguna ropa o aparatos que no corresponde con el dinero que le da la familia, ni con la vida que aparentemente lleva?
  21. ¿Consideran que tener un hijo NiNi, es un signo de riqueza para deslumbrar a la familia y a las amistades, y así demostrarles que no es necesario que sus hijos estudien o trabajen?
  22. ¿Le han notado signos externos, de que haya consumido alcohol o drogas?
  23. ¿Le han amenazado a su hijo, de no seguirle encubriendo su vida licenciosa o fuera de la ley, si fuera ese el caso?
  24. ¿Le han amenazado con echarle de la casa, si no se pone a estudiar o a trabajar?
  25. ¿Aceptan en su casa, las vistas de las amistades perniciosas de sus hijos?
  26. ¿Le han propuesto ayudarle provisionalmente a pagar los estudios, hasta que encuentre el trabajo que le permita realizarse económicamente?
  27. ¿Cuáles son las principales diferencias que tiene el hijo NiNi, en comparación con otros hermanos que estudian o trabajan?
  28. ¿Le han explicado reiterativamente y con ejemplo contundentes, el desgraciado futuro que espera a los hijos NiNi?
  29. ¿Están de acuerdo o en desacuerdo ambos cónyuges, en las decisiones que han tomado o que tienen que tomar, relacionadas con el hijo NiNi?

Con las respuestas a estas preguntas, pueden empezar a hacer un profundo análisis para ver en primer lugar, cuáles son los fallos de los padres y así, poder posteriormente encontrar las soluciones que resuelvan el problema de su hijo NiNi. También pueden llevarlas donde algún experto en este tema, para que con su colaboración, les ayuden a encontrar la forma de arreglar el problema.

Si tienen algunas preguntas adicionales, agradeceré que me las envíen, para en su caso, escribir un segundo articulo.

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La esclavitud de la moda explicada a los padres y a los hijos

ESCUELA PARA PADRES 

La esclavitud de la moda explicada a los padres y a los hijos 

  • 21 Diferentes modas y sus consecuencias de esclavitud 

2, 870 Palabras. Tiempo de lectura 11:00 minutos  

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La moda es lo que está de uso, modo o costumbre, principalmente lo recién introducido y que se mantienen popular o en boga, durante algún tiempo, especialmente en la ropa y sus adornos. La moda es seguir lo que se estila, adoptando los usos y costumbres de otros, bien sean antiguos o renovados. Poner de moda los productos o servicios, es el máximo sueño de los fabricantes, para que éstos sean comprados por todos sus clientes y prospectos.

La “modaholic” es otra de las adicciones enfermizas, físicas y psicoemocionales, que se caracteriza principalmente, por demostrar una dependencia a todo lo nuevo, bien sean productos, servicios o actividades y se da en todos los segmentos sociales, culturales, raciales y económicos. Es similar a las adicciones de vigorexia, anorexia, bulimia, alcohol y drogas, ninfomanía, cleptomanía, piromanía, ludopatía, etc. La compra de productos o servicios de moda, está muy relacionada con la adicción, los impulsos, la satisfacción inmediata, el consumismo, el derroche, el compre hoy, pague mañana, la vanidad, la apariencia, etc.

La moda pronto se pasa de moda, cambiando continuamente y casi siempre muchísimo antes de que se termine la vida útil del producto y se rige por un ritmo rapidísimo, normalmente cambiando cada tres meses. Si logra sobrevivir más de seis meses, se convierte en un clásico y superando los seis meses, en un estilo. Dependiendo de la industria, algunas empresas no sobreviven, si la moda no pasase de moda, pero eso ayuda mucho a la subsistencia de la economía en general.

El mensaje consumista de la moda es bien claro: Si compran lo que está de moda, tienen la garantía, de que quedará bien definido su estatus social y serán más felices, más altos, más guapos y que tendrán mucho éxito con el sexo opuesto. La moda casi siempre apela al sexo contrario y a los sentimientos. Si no lo compran, se quedarán fuera de juego y nadie les va a mirar a la cara. Si lo que ofrece la moda no les conviene, ni es bonito, ni queda bien, ni es apropiado, no vale argumentar razones, la gente lo compra por un sentimiento personal, o porque se dejan arrastrar por la publicidad u otras técnicas de marketing.

Nadie se debe adaptar a la moda, la moda es la que debe adaptarse a la persona. Pero la moda, algunas veces, va en contra de la imagen que se desea proyectar, de las mejoras estéticas y de las características de la situación en la que se vive. La buena apariencia y presencia atrayente de las personas, es muy importante para transmitir la profesión, el cargo o determinadas situaciones. La presión de la publicidad existe y tiene una fuerza brutal, que influye enormemente en la introducción y mantenimiento de la moda. Gracias a la moda, también se pueden conocer nuevos productos, buenos y malos y que se ajusten o no a nuestras necesidades y posibilidades.

El objetivo mercantilista de la moda, principalmente en el vestir, es crear un hábito entre determinados segmentos de la población, para que se queden enganchados como si fuera en una adicción, consumida por esclavos voluntarios. Otra cosa diferente es elegir la moda que pueda beneficiar a la persona, para ocultar defectos corporales, realzar la belleza o para sentirse más cómoda, en determinadas circunstancias. Siempre hay detalles de la moda que se pueden añadir al vestuario, para ponerlo más al día. Lo más fácil es hacerlo utilizando accesorios, que no alteren el presupuesto y que con un par de piezas añadidas al vestuario básico o fondo de armario, como también se le llama, salgan ganando la imagen y la comodidad. 

Los fabricantes de productos o servicios, ofrecen periódicamente a sus clientes y prospectos con agresivos sistemas de comunicación, todas las novedades posibles o haciéndoles modificaciones a los anteriores, para diferenciarlos, intentando que el consumidor descubra, una nueva necesidad que le haga aumentar su consumo, y si pueden, creándole una adicción a esa moda. Esto ocurre, principal pero no exclusivamente, en los artículos para vestir y especialmente, en los que llevan las mujeres en todas sus edades. También en los hombres, pero en este caso la moda cambia menos frecuentemente. Al final, siempre es el consumidor el que tiene que decidir, si esos artículos o servicios le gustan, le benefician y si el precio está de acuerdo, con las ventajas anunciadas. 

Como te ven, así te tratan. Las personas tienen que proyectar la imagen personal, familiar, profesional y social, entre otras cosas, a través de sus ropas, accesorios, etc. No se puede pretender, que una persona que tenga que mantener una satisfactoria presencia publica, siga vistiendo como se hacía hace muchos años o como se visten en otros segmentos, antagónicos a la imagen que quiere proyectar. Las personas tienen que adaptar la moda a su trabajo y a su entorno, pero sin que la moda les sobrepase, intentando siempre sacar el mejor partido posible, a las cosas de moda que le vayan bien. 

La moda y la moral a través de las virtudes y valores humanos. La moda puede estar llena de belleza, arte y estética, expresada en las ropas, accesorios y servicios, al transmitir la práctica de las virtudes y valores humanos, tales como: Autenticidad. Austeridad. Belleza. Castidad. Coherencia. Control. Decencia. Dignidad. Educación. Fidelidad. Honestidad. Humildad. Matrimonio. Objeción de conciencia. Orden. Pudor. Respeto. Sencillez. Templanza, etc. No es necesario sacrificar estas virtudes y valores humanos, para transmitir la moda. Lo fácil, lo corriente, lo obsceno, no es bello. Por eso los padres tienen que cultivar con su ejemplo, la verdadera sensibilidad moral, para liberarla de los prejuicios, mejorar la educación y el conocimiento, para alejarla de la ignorancia y educar la imaginación, enseñando que la moda puede ser una obra de arte, puesta a su servicio para comunicar un mensaje moral y no que sea un mensaje inmoral. 

            Hombres y mujeres, jóvenes y adultos, que estén inmersos en los campos familiares, religiosos, educativos, culturales, políticos, etc. deben estar muy alertas, para que no se dejen arrastrar por las modas perniciosas, para ellos y para su entorno, pues todos tenemos la obligación de transformar la familia y la sociedad, en un campo limpio y fértil. La moda bien entendida y bien llevada, puede ser un gran instrumento para mejorar el mundo y ser ejemplo de un buen quehacer. Siempre hay una ocasión para demostrar a nuestros familiares y amigos, que la moda no nos ha esclavizado y que, solamente, la utilizamos cuando mejora nuestras capacidades. 

La moda en la ropa de los niños pequeños, suele servir para reflejar los signos externos de los padres y así diferenciarse de los otros padres. A los niños les da lo mismo los colores o tipos de ropa que lleven, pero no a los padres. A los niños lo único que les interesa es que las ropas y zapatos sean cómodas y que les permitan jugar bien. Algunas veces la moda que ponen a los hijos en las ropas y cortes de pelo, también sirve para mandar mensajes, relacionados con el grupo social al que pertenecen o quieren pertenecer y crearles una identidad grupal. Desgraciadamente algunos de esos mensajes negativos, producen marcas indelebles en los niños para toda la vida.

21 Diferentes modas y sus consecuencias de esclavitud: 

  1. La moda de arruinar las finanzas de los padres, por satisfacer los caprichos de los hijos en sus vestimentas. Casi siempre son los padres quienes aceptan las modas de los hijos, pues se sienten que son más padres, por comprarles determinadas marcas comerciales que están de moda. Cometen el grave error, de enseñarles la importancia del bien externo y no del bien interno, además de apoyarles o subvencionarles, los caprichos de las marcas de modas que les influencian, sin hacerles ver la importancia de a qué pueden acceder y de lo que les queda bien. Las marcas no hacen más a las personas, al contrario, algunas veces les hacen ser menos, puesto que se ven dominadas al consumirlas.
  2. La moda de la “marquitis”, es un término coloquial, acuñado para definir el comportamiento, como una enfermedad que contagia a todos los que deciden lo que compran, en función de determinadas marcas, pues para ellos, son símbolos de modernidad o de poder. Por lo contrario, hay una gran tendencia, a la compra de los llamados “productos de marca blanca” que se venden en los supermercados a menores precios, debido a que no tienen grandes campañas de publicidad. La “marquitis” suprime la libertad para elegir, dejando que la moda sea más poderosa, que la opinión y gusto personal. Debe haber un balance entre seguir la moda y elegir, como hacer uso de esa moda.
  3. La moda de la imagen externa, siguiendo los dictados políticos, sociales, económicos, ideológicos o raciales con la que se definen, a través de la forma de la vestimenta, del corte de pelo, la barba, la ropa, etc., que sirven para enviar mensajes, que definen sus actitudes y pertenencias, a determinados grupos sociales o políticos y así expresar su pertenencia. Lo que les esclaviza profesional y socialmente, frente a los otros colectivos. No hay nada malo con seguir la moda, con la imagen que cada uno quiera, mientras quede bien y no afecte la vida personal y profesional o la de la familia. No se deben olvidar que sus fotografías actuales, pueden quedar para siempre, archivadas en los medios de comunicación y en las redes sociales.
  4. La moda que crea cánones de belleza, que confunden a jóvenes y adolescentes, por lo que algunas piden a sus padres, que como premio por fin del curso escolar, les paguen una cirugía, que le modifique los defectos que ellas creen que tienen o para mejorar su imagen. Ya en muchos concursos de bellezas infantiles o juveniles, han prohibido que se presenten las posibles concursantes, que hayan tenido tratamientos de Botox o cirugías plásticas, que les hayan cambiado la imagen para parecer mayores y que les desaparezca su verdadera cara de niñas.
  5. La moda que en un principio parece muy simpática, el irles consintiendo a los hijos en cosas sin importancia, dándoles todo lo que piden y acostumbrándoles a no privarse de nada, ni de lo innecesario, hace que se les fomenten los vicios, los caprichos y las exigencias, ante sus padres. Normalmente los padres que compran solamente artículos de marca a sus hijos, también les miman de otras muchas formas, como por ejemplo: Comprar continuamente los últimos modelos de juguetes o equipos electrónicos (iphone, ipod, ds, wii, etc.). Una vez que se empieza en esa carrera sin fin, para estar a la última moda, algo grave tiene que pasar para pararlo.
  6. La moda que perjudica el cuerpo, por dejarse llevar del capricho novedoso del cambio físico, haciéndose cirugías plásticas para modificar los pechos, los labios, la nariz, las arrugas, las caderas, etc., intentando mantener una perfecta figura corporal, aunque se dañe la persona.
  7. La  moda del “finger food”, que consiste en ingerir solamente comidas, que puedan ser llevadas a la boca con las manos, tanto en restaurantes como en los hogares, lo que origina que algunas personas, no usan el tenedor, la cuchara o el cuchillo, hasta la edad adulta, y entonces es ya bastante tarde, para quitar la adicción a ese tipo de comida, para cuando se incorporan a la sociedad de adultos.
  8. La moda de “munched” que consiste, en estar comiendo pequeñas cosas, a todas horas, lo que supone la excesiva ingestión de calorías y un gasto económico muy grande.
  9. La moda de escribir en las redes sociales con abreviaturas inventadas, que les acostumbra y descalifica, para posteriormente escribir profesionalmente, además que les clasifica, dentro de una determinada identidad grupal.
  10. La moda de estar conectados continuamente, a las redes sociales y a las pantallas electrónicas, para competir con el número de seguidores que tiene cada amigo, y frustrarse o no, según los mensajes recibidos en Facebook, Twitter,  viendo cuántos y quiénes escriben.
  11. La moda de hacerse tatuajes o agujeros en el cuerpo, “piercing”, que suponen una calificación y esclavitud para toda la vida, ya que quedan clasificados como grupos marginales y posteriormente, es prácticamente imposible eliminarlos, incluso las marcas que han dejado.
  12. La moda de invertir en determinados temas financieros, porque todos dicen que son muy rentables, aunque carezcan de certidumbre. No se dan cuenta que algunas modas inversionistas, suele estar soportada por empresa financieras, que se aprovechan de la vanidad y codicia de sus clientes. De ahí las burbujas y pirámides financieras legales o ilegales, tan de moda.
  13. La moda de llevar ropas tipo “pachuco” como la llevan los presos en las cárceles, con unos pantalones muy amplios, que les llegan hasta la media pierna y enseñando la ropa interior, para definirse como grupo.
  14. La moda de poner a los hijos nombres propios irracionales, que luego tienen que aguantar durante toda la vida, debido a que los han inventado, conjugan desastrosamente con el apellido, los han copiado del apodo de algún artista o del nombre de un político famoso, de un producto de moda o provienen de una película o telenovela.
  15. La moda de realizar deportes o actividades de riesgo extremo, como son el “puenting”, tirarse de una gran altura con una goma atada de los pies. Los “arrancones”, carreras ilegales de coches, realizadas en zonas urbanas. Utilizar la gimnasia o sus máquinas hasta extenuarse, etc.
  16. La moda de reunirse las pandillas de jóvenes, para beber sin control, hasta emborracharse colectivamente, llamada “la moda del botellón” o también para fumar sustancias prohibidas.
  17. La moda de seguir las dietas infalibles, inventadas continuamente, para adelgazar o para los que sufren la adicción de la vigorexia. Incluyendo la moda de comprar medicamentos y «remedios indiscutibles», para curar o mejorar el cuerpo, las cuales se comercializan como la panacea y cuyos nombres, pasan de uno a otro sin ningún control médico.
  18. La moda de tener determinados amigos, porque están de moda. La amistad no debe medirse por la moda o la fama. Es mucho más importante tener buenos amigos, aunque no estén de moda. A poder ser que estos sean, más inteligentes que uno mismo.
  19. La moda que perjudique la moral de los hijos, si quieren hacer cosas inmorales porque estén de moda, relacionadas con la sexualidad, las drogas, las malas amistades, etc., aconsejando, aceptando o permitiendo que tengan relaciones sexuales prematrimoniales o extramatrimoniales, alegando que ahora y en estos tiempos, todos lo hacen.
  20. La moda lúcida o sutil, pero perniciosa, de que aunque no se pueda económicamente, ir a restaurantes, espectáculos o vacaciones de alto precio, porque están de moda, para ser vistos en esos lugares y así poder presumir de estatus social.
  21. La moda y sus consecuencia, de emplear palabras altisonantes, mal educadas, groseras o blasfemas, conlleva el poderse convertir en una costumbre, después en un hábito y posteriormente en un vicio, que le separará de las personas bien educadas, impidiéndole el acceso a determinados segmentos de la sociedad. 

La mayoría de los adultos que son esclavos de la moda, suelen ser conscientes de lo que hacen y de sus consecuencias, no así algunos jóvenes inmaduros, que por el afán de pertenecer a determinados grupos sociales, sacrifican parte de sus incipientes economías o su libertad física y moral, dejándose arrastrar por algunas modas que les perjudican.

No es más feliz el que más moda lleva, sino el que lleva la que más le beneficia, le gusta y le va bien. En esos casos se puede seguir la moda, pero sin convertirse en su victima, ni caer en su adicción. Los padres deben aprender a vestirse adecuadamente, con sobriedad, decencia y elegancia, respetándose a si mismos y a los demás, de esta forma los hijos y principalmente las hijas, que sus modas son mas cambiantes, seguirán su ejemplo.

Seguir indiscriminadamente la moda, conlleva un gran sacrificio, entre otras cosas por el excesivo sobreprecio que hay que pagar para mantenerse al día, y por la esclavitud  que supone el comprar cosas innecesarias, simplemente por el hecho de que sean de moda. Podría ser normal y en algunos casos convenientes, que después de satisfacer todas las necesidades básicas, reflejadas en le presupuesto familiar, dejar una pequeña cantidad para poder seguir determinados dictados de la moda, donde la raya entre lo necesario, lo superfluo y el capricho, sea como un homenaje a cada persona, cuando haya hecho un trabajo excesivo o como premio por haber logrado algunas metas, que requieren una satisfacción externa. Un poco, de casi nada es malo.

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La ira en los hijos, en los padres y en la familia. Virtudes y valores para controlarla y evitarla

ESCUELA PARA PADRES

 La ira en los hijos, en los padres y en la familia. Virtudes y valores para controlarla y evitarla  

  • 26 Consejos para controlar y eliminar la ira en los hijos, padres y familia. Dígales y dígase. 

2,461 Palabras. Tiempo de lectura 9:00 minutos 

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La ira es el pecado capital del espíritu, que expresa la pasión del alma, causando una grave indignación y enojo, produciendo un peligroso y severo apetito del deseo de venganza, empleando la furia o la violencia, demostrándola con actos de saña, encono o venganza. El pecado de la ira se produce, al expresarse el odio acumulado. Los iracundos pierden el control de si mismos, y engendran la dinámica de la espiral de la ira, la cual es el reflejo de la violencia, la furia y el enojo no controlado, que enloquece a las personas, por la falta de dominio de las situaciones personales o colectivas y les priva, del control de su consciencia, impidiéndoles ver, oír y razonar. De ahí, la expresión “Ciego y sordo de ira”. De nada sirve reconocerla, para eliminarla a través de ejercicios físicos o mentales, si no se tiene un firme arrepentimientos y propósito de la enmienda. 

Las principales virtudes y valores humanos, que los padres deben practicar e inculcar a sus hijo, para que no padezcan el pecado de la ira, ni se instale en sus mentes y actuaciones, o para contrarrestarla: Amabilidad, bondad, disciplina, caridad, compasión, conciencia, conformidad, control, cordialidad, cortesía, dialogo, disciplina, educación, ejemplo, ética, fe, generosidad, humildad, justicia, magnanimidad, misericordia, moderación, paciencia, perdón al prójimo, prudencia, rectitud, resignación, respeto, responsabilidad, sabiduría, sacrificio, serenidad, templanza, tolerancia, etc. 

Los iracundos son los que están dominados por la ira, y los irascibles son los que son propensos a ella. Algunos profesionales llaman a las acciones realizadas con ira: Arrebato, cólera, coraje, despecho, enojo, estallido, fiereza, furia, irritabilidad, odio, pasión, rabia, rencor, saña, vehemencia, venganza, violencia, etc. olvidándose que la ira, es el comportamiento en grado superlativo de todas estas definiciones. La ira puede provenir de realizar o sufrir situaciones graves y extremas como: Ambición, anhelo, ansia, apetencia, celos, codicia, desdeño, deseo desmedido, disgusto, emulación, envidia, incitación, inconformidad, resentimiento, rivalidad, etc. 

La ira produce un grave descontrol del organismo, que conlleva muchos problemas, incluso con la propia persona, o sus familiares y amigos, incluyendo a las personas que más se quiere. La obnubilación que produce, hace perder el propio control de los pensamientos y acciones, al impulsivamente agredir física o verbalmente a cualquiera. Cometer una injusticia, por dejándose dominar por la ira, es peor que sufrirla. 

La ira también es un pecado y un vicio, que atenta contra la salud y que se puede ir incrementando, si no se intenta curarlo o eliminarlo. Como en todos los vicios, reconocer que existe y querer suprimirlo, es el primer paso. Después vendrán los objetivos que se quieran conseguir, los procedimientos para realizarlo y los controles para medir el progreso. Pueden ser ejercicios físicos, mentales o espirituales, pero todos hay que trabajarlos, pues la ira está acompañada de alteraciones psicológicas y biológicas, tanto en el nivel de hormonas, de energía, de adrenalina, etc. como en la elevación de la frecuencia cardiaca y la presión arterial. 

26 Consejos para controlar y eliminar los momentos de ira de los hijos y sus consecuencias. Dígales y dígase: 

  1. Que hablen lentamente para que puedan, primero pensar y después hablar, del cerebro a la boca y no al revés. O que si pueden, vayan pensando mientras hablan.
  2. Que disminuyan el ritmo de su respiración, evitando la hiperventilación, para que no se sofoquen, en lo que quieren decir, pues los signos externos de la cara crispada o sanguinolenta, hinchadas las venas del cuello y vociferando, delatan su ira.
  3. Que beban un poco de agua, pudiendo utilizar también esos minutos, como reflexión de lo que están diciendo, cómo está actuando y cómo pueden terminar con su ira.
  4. Que se sienten o recuesten si es posible, para que su mensaje corporal, disminuirá más en agresividad.
  5. Que se tranquilicen, y a poder ser guardando silencio, o contando hasta 10 antes de hablar, aunque le salten las palabras de la boca, para que en el fragor de la discusión, si está presidida por la ira, no digan cosas que después se tengan que arrepentir o asumir las consecuencias. La ira hace a las personas esclavas de sus palabras, negándoles la libertad de sus silencios.
  6. Que abandonen el lugar, donde se ha originado la situación que les produce la ira, para poder realizar algún tipo de ejercicio físico o gimnasia, de los recomendados para eliminar la mala energía física y mental, producida por la ira.
  7. Que analicen si están dispuestos a ejercer una determinada autodisciplina, de arrepentimiento y propósito de la enmienda, en cuanto les llegan los primeros indicios de la ira o de los problemas ocasionados por ella.
  8. Que apunten como terminó el estallido de ira y las consecuencias que les trajo, a ellos y a los otros implicados.
  9. Que apunten los días y horas en los que estalló su ira y las personas o situaciones que la motivaron.
  10. Que averigüen si la ira, les está llegando a ellos por una situación de personas o cosas ajenas e incontrolables, como un embotellamiento de trafico, una avería en cualquiera de las cosas que utilizamos, o si es por una situación en la que pueden tener control para modificarla, tal como un error propio, un problema personal, el recuerdo de hechos traumáticos, etc.
  11. Que calculen la profundidad y dolor de las heridas, causadas por palabras o hechos expresados con ira, al perder el control de si mismo, incluso muchas veces por circunstancias o cosas insignificantes, valorando si los daños producidos por la ira, son mayores que los motivos que la indujeron.
  12. Que comprueben periódicamente, si hay algún patrón de conducta en los días, horas, personas, motivos, consecuencias, etc.
  13. Que consideren qué otras alternativas tienen, positivas o negativas, para reaccionar ante las personas, hechos o cosas que les producen la ira.
  14. Que consideren si han decidido arrepentirse, de sus arrebatos de ira y cómo materializarán la verdadera intención de hacerlo.
  15. Que examinen cual es la causa real, que existe detrás de sus explosiones de ira, pues sabiéndolo, será mucho más fácil poner los medios para corregirla. ¿Será por la necesidad de recibir atención, respeto u otros beneficios? ¿Por satisfacer el “Yo”? ¿Por demostrar poder? ¿Por sadismo? ¿Para ejercer una venganza?
  16. Que piense con anticipación, en lo que les produce o alimenta la ira. Si es una cosa repetida, tienen que verla llegar, si la situación es nueva, preguntarse los motivos por los que empiezan a sentirse iracundos. Así podrán desarrollar estrategias, que la puedan eliminar y así no perder el control.
  17. Que piense si la ira les llega, por una manipulación externa o por una satisfacción interna.
  18. Que piensen en cómo ese estallido de ira, afecta a su vida y a las relaciones con los demás y si les ha hecho, o puede hacerles, perder el cariño y el respeto de las personas más queridas, hermanos, padres, familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc.
  19. Que piensen si la ira les está controlando, o son ellos los que intentan controlar a la ira, para no dejarse arrastrar por ella.
  20. Que recapaciten si desfogar su ira, les ha servido para algo más, que para satisfacer su ego, sufrir su auto masoquismo, demostrar a su entorno su rebelión sin causa, el resentimiento y su auto corrosión interna.
  21. Qué reflexionen si verdaderamente quieren controlarse, para eliminar su pecado de ira, pues la ira produce más ira en los que la tienen, y en los que la tienen que sufrir.
  22. Que se pongan a rezar mentalmente, en el momento que comiencen los signos de llegada de la ira, tratando de modificar los malos pensamientos, o a realizar actividades físicas.
  23. Que traten de identificar cuales son las señales de aviso, indicativas de que la ira se está introduciendo en su mente. Por ejemplo: Sentirse tenso. Hablar más alto, más rápidamente, más agresivamente. Balbucear, Temblar la boca. No oír lo que le dicen. Crispar los puños. Sudor frío, etc.
  24. Que asistan como espectadores  a un juzgado juvenil, donde verán las grandes condenas que reciben algunos jóvenes iracundos o irascibles, similares a ellos, que se han dejado llevar por la ira y no se han dado cuenta, de que por ella han arruinado toda su vida.
  25. Que visiten un hospital de parapléjicos, provenientes de conductores de automóviles o motociclistas, que por dejarse llevar por la ira o el consumo de drogas legales o ilegales, se encuentran como vegetales para toda la vida.
  26. Hablen con la policía para que les expliquen, como la ira suele desembocar en situaciones gravísimas de delincuencia, como son los llamados «niños de la calle», las drogas, las pandillas y el reclutamiento para todo tipo de delincuencia organizada, terminando casi siempre en el hospital, la cárcel o el cementerio. 

Cómo sacar el mejor partido a la ira. Si puede prever o determinar el comienzo de los ataques de ira, podrá sacar partido de ella, haciendo que la ira trabaje en su beneficio. Si Vd. tiene un buen autocontrol, deberá saber que si domina esos primeros síntomas, le pueden servir de aviso, para que no siga adelante, ni se meta en problemas o enfermedades, que mas tarde o mas temprano, le van a perjudicar. La ira ciega la visión de la realidad y los iracundos, siempre salen perdiendo, por hacer las cosas bajo la ceguera de la ira. 

Si lleva un buen control escrito de sus ataques de ira, posteriormente podrá leer las anotaciones sobre los momentos, personas y motivos que le han producido la ira, para si es necesario evitarlos, huir de ellos, defenderse o enfrentarlos con inteligencia, frialdad y cordura, pero sin la pasión de la ira, que siempre le hará perder. 

La ira es una actitud predecible, que se nota interna y externamente de forma rápida, a medida que va subiendo su intensidad, ya que los iracundos, siempre responden de manera agresiva, pues es su forma natural e instintiva de expresarse. Aproveche los avisos de que le llega la ira, para que sean sus aliados y así le de tiempo a enfrentarse a ella o a las agresiones, amenazas, temores o  frustraciones externas. Permanentemente la vida nos depara sorpresas y aprendizajes difíciles de controlar, pero cuanto más nos acostumbremos a tomar decisiones enfrentando a la ira, más se desarrollarán nuestra creatividad y nuestra inteligencia. 

Es muy importante para los padres, cortar a tiempo cualquier inicio de berrinche, producido porque el hijo no ha conseguir lo que quiere. Los hijos no nacen con la adicción a la ira, es después cuando van aprendiendo a tenerla, sobre todo si ven que al ejercerla, pueden conseguir cosas que de otra forma no las conseguirían. Si los hijos observan que obtienen buenos resultados con los enojos, poco a poco irán cayendo en la adicción, al pecado de la ira. La ira se contagia si los hijos ven ejercerla a sus padres, contra ellos o contra el cónyuge. Entonces es seguro que ellos también terminarán ejerciendo la ira con sus hermanos, familiares o amigos. El pecado de la ira es una adicción, que si no se pone remedio al principio, es muy difícil disminuirla o eliminarla. 

El secreto de la buena educación familiar empieza, por hacerla sin ira. Para ello, los padres tienen que tener un perfecto autocontrol emocional, en las situaciones donde las fuertes impresiones, emociones e inquietudes, intenten sobrepasar su capacidad de aguante, principalmente en las discusiones con los hijos o con el otro cónyuge. Perder la paciencia y dejarse llevar por la ira, puede hacerles llegar demasiado lejos y a situaciones no deseables e irreversibles, totalmente antagónicas con la tan deseada armonía familia. 

Los padres nunca deben sentirse desbordados, desesperanzados, impacientes, intransigentes, agobiados ni frustrados por las situaciones, pues esas características, son como un campo abonado, para que la ira se instale en sus personas y la transmitan a sus hijos y cónyuge. Los hijos aprenden, sobre todo, con el ejemplo, por eso los padres deben ser los primeros en reprimir y auto educar su ira. Para contrarrestar esos sentimientos negativos, existen muchas técnicas y estrategias garantizadas por la práctica de las virtudes y valores humanos, que le permitirán fomentar el equilibrio de la propia seguridad, la confianza y el optimismo. 

La ira tiene muchas expresiones, incluyendo las que ofenden gravemente a Dios, las que producen un gran daño personal, aunque sea por masoquismo, las que actúan en contra del prójimo, de los padres, de los hijos, del cónyuge, de la familia, de la sociedad, etc. Siempre deja un mal sabor de boca, incluso después de tener que volver a donde se estaba, pero asumiendo las graves consecuencias de haberse dejado llevar por ella. Es mucho mejor dejar a que se pase el enfado, pues más se puede conseguir con miel que con hiel, generada por la ira. Las cosas se pueden decir y hacer de muchas maneras, la peor de todas es la que está subordinada, a los efectos de la ira. 

Algunas naciones, organizaciones o grupos, promueven la ira contra otros estados, contra sus propios conciudadanos o contra sus opositores, propugnando enfrentamientos étnicos, religiosos o políticos, declarando guerras injustas o desproporcionadas, contra otros países más débiles, para arrebatarles sus recursos naturales o territorios, incluso a través de la propaganda bélica, promoviendo la ira en sus súbditos, para que vayan a las guerras injustas. Un ejemplo son los llamados “Viernes de la ira”. Día de la semana, en el que se reúnen en la plaza principal, los ciudadanos de algunos países, que quieren protestar contra la tiranía de los gobernantes, propios o ajenos. Es la ira que refleja la esclavitud, a la que han sido sometidos por los dictadores y que suele hacer estallar el terrorismo.

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La deserción escolar. Orígenes y repercusión en los hijos, familia y sociedad

ESCUELA PARA PADRES

 La deserción escolar. Orígenes y repercusión en los hijos, familia y sociedad

 4,002 Palabras. Tiempo de lectura 15:00 minutos 

  • 21 Banderas rojas que avisan la deserción escolar
  • 12 Pilares que fomentan el drama de la deserción escolar
  • 2 Políticas antagónicas sobre la educación y el éxito de los hijos
  • 23 Consecuencias negativas de la deserción escolar
  • 16 acciones para que los hijos continúen en la escuela
  • ¿Cuál es el capital humano de sus hijos? 

Algunos artículos relacionados:

La deserción escolar, tan nefasta para los hijos, la familia y la sociedad, es el último eslabón en la cadena del fracaso escolar y la principal raíz, de la pobreza endémica. Es el círculo vicioso, que asfixia a todos sus componentes. 

La educación tiene que ser el centro de la vida de las familias y todo debe girar a su alrededor. Usar el privilegio de asistir a la escuela, es sinónimo de mejor educación, conocimiento, formación personal y social, calidad de vida, más y mejor salud, etc., tanto de los padres, como de los hijos y de la sociedad. 

Si los padres hicieran un curso de civismo, tanto en el país de origen, como en su caso, en el de destino, una de las cosas que primero aprenderían es, que la educación es la base de la prosperidad de los individuos y de las naciones, por lo que deberían intentar, por todos los medios, que los hijos se mantengan estudiando y que no deserten. Es una de sus principales obligaciones y futuras fuentes de ingresos. 

21 Banderas rojas que avisan la deserción escolar. 

  1. Cuando aparecen cosas anormales en las habitaciones o mochilas de los hijos y los padres desconoce su origen y su destino.
  2. Cuando empiezan con el consumo de drogas, legales o ilegales.
  3. Cuando empiezan los noviazgos prematuros.
  4. Cuando en los antecedentes familiar, existe la costumbre de desertar de la escuela y por lo tanto, ven con normalidad esta situación.
  5. Cuando están aislados en la escuela, entre un grupo de perdedores sociales y se sienten irredentos.
  6. Cuando frecuentan pandillas o a otros desertores escolares.
  7. Cuando la familia no practica, ni les han enseñado a practicar, las virtudes y valores humanos.
  8. Cuando voluntaria, involuntariamente o por una desgraciada tradición familiar, se producen los embarazos en edad escolar.
  9. Cuando los hermanos mayores u otros familiares y amigos, son desertores escolares.
  10. Cuando los padres no ejercen el control, sobre horarios de estudios y entradas o salidas de la escuela y de la casa.
  11. Cuando los padres van fomentando o consintiendo, faltas de asistencia a la escuela, soportadas por disculpas.
  12. Cuando manejan más dinero, que el que sus padres les dan, o poseen objetos de dudosa procedencia.
  13. Cuando pertenecen a grupo social, étnico, económico o viven en zonas impregnadas de desertores escolares.
  14. Cuando por situaciones legales de inmigración, ven su futuro profesional casi imposible de realizar.
  15. Cuando se van atrasando en los estudios, pero en las escuelas les pasan de grados, para cumplir la ley.
  16. Cuando son victimas de situación de bullyng, sexting, robos sistemáticos, etc.
  17. Cuando hay violencia familiar en la casa y los hijos quieren abandonarla. Normalmente, también desertan de la escuela y se integran en las pandillas.
  18. Cuando la presión económica es tan fuerte, para mantener a su familia presente o para enviar dinero a su familia en el extranjero, que tienen que elegir entre trabajar o estudiar.
  19. Cuando se convierten en “matones electrónicos” y a través de ellos, practican el acoso escolar (bullyng), el ataque sexual (sexting), etc.
  20. Cuando no se mantienen asistiendo y realizando sus obligaciones escolares, con el tiempo, la intensidad y la calidad necesaria.
  21. Cuando comienza el buen tiempo y aumentan las escapadas de las escuelas, para divertirse, convirtiéndolas de esporádicas a definitivas. 

Los padres tienen que hacer ver a sus hijos, que generación tras generación, los desertores escolares son los perdedores sociales. Suelen proceder de familias monoparentales, provenientes de divorcios, de embarazos de adolescentes, de adictos a las drogas, etc. Es el círculo vicioso, comentado anteriormente. Tanto su familia como la que luego puedan formar, suelen tener menores ingresos económicos, debido a que están entre los trabajadores de los empleos peor pagados, lo que hace que estén de por vida, en niveles de máxima pobreza y viviendo cuando pueden, de los recursos públicos. Esto conlleva una mala alimentación, una peor salud, la falta de asistencia médica, porque no tienen como pagarla, o tiene que depender de la sanidad pública gratuita. 

En las familias estables y de costumbres tradicionales, donde los padres dan ejemplo, practicando y enseñando las virtudes y valores humanos, existen mayores probabilidades de que los hijos no deserten de la escuela, puesto que tienen una gran dedicación, hacia la educación de los hijos, evitando a toda costa, que ocurra la deserción escolar. 

12 Pilares que fomentan el drama de la deserción escolar. (El orden real, será para cada caso particular) 

  1. Cuando hay enfermedades o situaciones de larga duración o con ausencias continuas, que hacen que los alumnos pierdan el contacto con el ritmo de la enseñanza.
  2. Cuando hay una excesiva presión, para que los hijos estudien demasiadas cosas, poniéndoles objetivos inalcanzables.
  3. Cuando la familia esté rota, ya que es el pilar básico, en la educación de los hijos. Todo lo que los hijos vivan, vean, oigan y sientan, influirá en su fracaso escolar.
  4. El abandono de los padres, de sus obligaciones, con los hijos y entre ellos.
  5. El aburrimiento que produce y crece continuamente, en los alumnos que no siguen, voluntaria o involuntariamente, el proceso de enseñanza, pues tienen la percepción de que lo que les enseñan, no vale la pena o no tiene relevancia en su vida.
  6. El cambio continuo de escuelas, en los hijos de familias de trabajadores trashumantes.
  7. El consumismo actual, que soporta el afán desmedido de querer conseguir cosas materiales a cualquier precio, ya que fomenta las tentaciones para obtener dinero, que les obnubilan a plazo corto, despreciando el plazo largo.
  8. La falta de capacidad intelectual, para seguir los estudios que le encomiendan.
  9. La falta de atención de las escuelas, los padres y la sociedad a los signos externos que presentan los posibles desertores, para a tiempo, reconducirlos a que continúen.
  10. La falta de la educación y práctica de las virtudes y valores humanos, por parte de los padres, relacionados con la necesidad y conveniencia de la educación.
  11. La grave necesidad de que el hijo, tenga que mantener a la familia por enfermedad, desempleo o abandono de los padres.
  12. La poca conexión existente, entre lo que los alumnos necesitan y lo que la escuela les exige, pues algunas veces, los métodos educativos escolares, van a un ritmo diferente al que los alumnos necesitan. 

Cuando se analiza el grupo de perceptores, de las ayudas públicas de los gobiernos, de las Iglesias y de otras organizaciones caritativas, así como los programas dirigidos a ayudar a las madres solteras adolescentes, las escuelas especiales para desertores escolares, los reformatorios juveniles, los seguros médicos gratuitos y un largo etc. sale a relucir, que una gran mayoría de ellos, han sido desertores escolares. Estas ayudas públicas, están pagadas con los impuestos o las donaciones de todos los ciudadanos, principalmente de los que tuvieron el rasgo inteligente, de esforzarse en los estudios, que son los que pagan la mayoría de los impuestos y dan la mayoría de los donativos. 

La deserción escolar es inmoral, tanto del que la hace, como el que la consiente o la fomenta. Hay millones de personas que no pueden asistir a la escuela o ésta no les ofrece la suficiente educación. Es una injusticia rechazar y despreciar el privilegio de poder educarse. 

Padres, no tengan miedo, sean fuertes y ni un paso atrás con las apetencias de algunos hijos de no asistir a la escuela. La deserción escolar es un tema no negociable ni aunque fuera solamente un día, a no ser que haya una gravísima causa. Si empiezan cediendo en las ocasiones caprichosa, poco a poco los hijos se irán acostumbrando. Mucho menos decirles que no vayan a la escuela porque a los padres ese día les conviene no volver de vacaciones u otras cosas parecidas. La asistencia a la escuela tiene que estar por encima de todo. 

La deserción escolar implica un desperdicio de recursos económicos, pagados por todos los contribuyentes, con repercusiones personales, familiares y sociales, presentes y futuras. No siempre los alumnos desertores tienen la culpa, puesto que ésta hay que repartirla entre todos los actores de la situación: Padres, alumnos, maestros, administradores, políticos, jueces, etc. 

Durante su tiempo de deserción a la escuela, tienen muchas más posibilidades de frecuentar el trato con pandillas o pertenecer a ellas. Caer en el consumo de drogas, tener mas oportunidades de sexo y por lo tanto, aumentan sus embarazos fuera del concepto familiar. Al final, estarán mucho más cerca de tener que ingresar en las escuelas especiales para desertores, en los reformatorios juveniles de los gobiernos, etc. Estas situaciones, les dejarán marcados muy negativamente para toda su vida, tanto cuando soliciten entrar en la universidad, como cuando intenten localizar un trabajo. 

Cuando los alumnos desertan de la escuela, casi siempre hay alguien que les hace de tapadera. Pueden ser los abuelos, familiares, amigos o incluso los mismos padres, cuando ya no pueden controlar a sus hijos, o que no les importa la deserción. Sin olvidar las pandillas y algunos establecimientos cibernéticos, bares, billares, discotecas, etc. 

Los desertores escolares y algunos de sus familiares, creen que la escuela pública es gratis y por eso no la aprovechan. No quieren darse cuenta, que los costos de la enseñanza pública obligatoria, ya la han pagado a través de sus impuestos familiares. Tienen el privilegio, que la parte de costos que no cubren sus impuestos, es pagada con los impuestos de todos los contribuyentes, incluso de los que no asisten a las escuelas públicas y gratuitas y asisten a colegios privados, por lo cual, pagan dos veces la enseñanza, una a través de sus impuestos y otra, voluntariamente, al colegio privado de su elección. Cuando los hijos ya son mayores de edad y llegan a la universidad, el índice de deserción es menor, puesto que hacerlo, les duele económicamente mucho más, ya que han tenido que pagar todo o parte del costo de los estudios. 

2 Políticas antagónicas sobre la educación y el éxito de los hijos 

A)      Los que dicen que con sacrificio, superación, esfuerzo y dedicación en los estudios, se puede conseguir prosperar y tener una buena calidad de vida.

B)      Los que quieren quitar a los jóvenes, la preocupación por el sacrificio, superación, esfuerzo y dedicación en los estudios, al aprobar leyes que permiten:

  1. a.      Pasar de curso escolar, aunque no hayan aprobado los estudios. Así le quitan, año por año el aliciente de esforzarse, pues lo mismo va a pasar de curso, aunque no tenga el nivel necesario, para entender lo del curso siguiente, y sirva de freno académico a los demás alumnos, que tienen que igualarse por las minorías, que no han estudiado.
  2. b.      Aprobar los estudios del ciclo escolar, para entrar en la universidad, aunque hayan suspendido el 66% de las asignaturas Es otra razón para no esforzarse en los estudios necesarios, para poder solicitar el ingreso en la universidad.
  3. c.       Conceder el paso a las universidades y otros trabajos públicos, en función de la ley de “Acción Afirmativa” o ley de “Igualdad de Oportunidades” que permite a las minorías por raza, situación familiar, bajos ingresos, etc. acceder a ocupar esas plazas, aunque no tengan los meritos académicos suficientes, eliminando a otras personas, que si han hecho el esfuerzo para conseguirlas. 

Ante estos cantos de sirenas, que emiten desde algunos gobiernos, al publicar leyes que premian a los que no estudian y a los que realizan el mínimo esfuerzo, en sus obligaciones escolares, hacen todavía más difícil para los jóvenes, el esforzarse en seguir estudiando y asistiendo a la escuela. Es un importante reto, para no dejarse arrastrar por los que quieren tener una juventud inculta, más manejable y que solamente sirva como proveedores de mano de obra barata y que no tenga posibilidades de prosperar. 

23 Consecuencias negativas de la deserción escolar: 

  1. Conseguir solamente, un mal trabajo esporádico o a tiempo parcial, puesto que los buenos trabajos fijos y bien remunerados, los obtienen los que tienen más y mejor educación escolar.
  2. Disminuir el porcentaje de graduados en su comunidad, lo que la hace más pobre y menos eficiente.
  3. Disminuir el tiempo de esperanza de vida, motivado por la mala alimentación, falta de asistencia médica, etc.
  4. No conseguir una buena educación, hasta el nivel que cada uno pueda, aunque ésta sea un patrimonio personal, que dura para siempre y nadie se lo pueda quitar.
  5. No poder conseguir buenos ingresos económicos, para poder elegir la calidad de vida deseada y no la que le impongan, por su mala educación.
  6. No poder conseguir un mejor y mayor acceso, al cuidado profesional de la salud que quiera y las veces que quiera, lo que conlleva menos y peores años de vida.
  7. No poder dar a sus propios hijos, la mejor educación que pudiera existir, para que mejoren, si es posible, la vida que llevaron sus padres.
  8. No poder o tardar mucho en conseguir, un buen trabajo a tiempo completo, debido a los pocos estudios realizados, por lo que tienen que estar, más tiempo desempleado en caso de crisis laborales colectivas o individuales.
  9. No poder ofrecer a su cónyuge, lo que consideren que es lo mejor.
  10. No poder tener amigos, ni convivir con personas cultas y educadas, que su presencia y costumbres le ayudarán a mejorar su forma y calidad de vida.
  11. Sufrir las consecuencias de los recortes de programas sociales de salud y beneficencia, los cuales suelen incidir directamente en las personas más pobres, es decir a los menos estudiados, que suelen ser los que más desertaron de la escuela.
  12. No poder alimentarse mejor y más saludablemente por falta de conocimientos y posibilidades de compra de productos beneficiosos, para evitar caer en el consumo obligatorio de la comida chatarra, que conlleva tanta obesidad, diabetes y problemas circulatorios.
  13. No poder cerrar el círculo vicioso familiar, si es que lo hubo, de desertores escolares anteriores, para que la familia venidera, empiece un nuevo tipo de calidad de vida.
  14. No poder conseguir una vida más saludable, lo que conllevará más posibilidades de obtener una mejor situación económica, pues la relación salud – dinero es visible y no se puede ocultar.
  15. No poder elegir la profesión que le guste, para no terminar inscribiéndose en el ejercito, por la falta de estudios.
  16. No poder pertenecer a una comunidad y a una sociedad, donde por su educación sea más saludable y tenga mejor calidad de vida, que en otra de bajos ingresos generales.
  17. No poder tratar diariamente con personas que tengan sus mismos deseos de superación escolar, profesional y social.
  18. No poder vender bien los estudios realizados e ir aumentando los ingresos, para mejorar los grados de educación y la calidad de vida.
  19. No poder vivir en comunidades más seguras y que tengan mejores servicios públicos, como calles, alumbrado, parques públicos, escuelas, bibliotecas, etc.
  20. No poder vivir en una comunidad económicamente más desarrollada y más segura físicamente, donde no exista el flagelo de las drogas, crímenes, embarazos adolescentes, etc.
  21. No poder salir del ratio que determina las comunidades o ciudades, con mayor índice de pobreza, medido a través de la salud, en parámetros como: Defunciones antes de los 5 años, personas con poca o mala salud física o mental, bajo peso al nacer los niños, obesidad infantil y en adultos, consumidores de tabaco, alcohol, embarazos en adolescentes, posibilidad de acceso a los cuidados preventivos de salud y a los alimentos saludables.
  22. Tener que habitar en comunidades, donde la calidad de vida sea mala, debido a la falta de ingresos de las personas, lo cual repercute en la disminución de los impuestos recaudados y por lo tanto de los servicios públicos ofrecidos.
  23. Tener que habitar en comunidades en las que hay una manifiesta deserción escolar, la cual produce a su vez grandes bolsas de desempleo, de personas enfermas, de personas que viven cheque a cheque, de crímenes, etc. 

Sin tener completamente terminados, los estudios primarios obligatorios, el futuro será cada vez más incierto, para los jóvenes que han desertado de la escuela, pues será casi imposible, entrar en la universidad. Incluso los empleos presentes y futuros, ya necesitan el mínimo conocimiento que les da los años universitarios. Ya no es posible acceder a los nuevos trabajos, solamente con lo aprendido en los años completos de la educación escolar. 

Las estadísticas de las personas desempleadas, también muestran un porcentaje muy elevado de los estudiantes que desertaron de la escuela, los cuales tardan mucho más tiempo en encontrar un trabajo de las mismas o similares características, que los que no desertaron de la escuela. 

La deserción escolar no se produce de un día para otro, es todo un proceso, que va dejando señales, que los padres deben interpretar para atajarlas y ponerles remedio, lo más pronto posible, para que los hijos nos les echen la culpa, por no haberles corregido a tiempo. La educación en las virtudes y valores humanos, precedidos con el ejemplo, es la mejor solución para evitar la deserción escolar. 

Al aparecer los primeros signos anunciando una posible deserción, los padres debería cuestionarse, si su hijo dispone de las capacidades imprescindibles, para seguir los programas educativos que le ofrecen en la escuela, además de si la escuela, tiene los niveles de conocimientos adecuados, para lograr los objetivos de enseñar y hacer aprender. En caso de que la respuesta sea negativa, tendrá que poner en marcha inmediatamente todos sus energías para resolver el problema, antes de que vaya a más. 

Los padres no pueden auto convencerse de que las señales de deserción desaparecerán, con los cambios de la niñez a la adolescencia, y de ahí en adelante o que la escuela, solucionará el problema. Esa responsabilidad de tomar las medidas necesarias, para corregir la situación, no pueden eludirlas abandonando a los hijos a su suerte, pues si claudican de sus obligaciones, están condenando a sus hijos al fracaso escolar, familiar, profesional y social. 

Las escuelas que deberían ser el lugar para generar y transmitir el conocimiento, necesario para formar a los alumnos, no siempre cumplen con ese objetivo. Unas veces se convierten en guarderías, donde lo más importante es que alguien cuide a los hijos, para que mientras, los padres puedan dedicarse a trabajar, a divertirse o a otras actividades. Ese objetivo y función específica de enseñar y aprender, suele estar muy mezclada con otras actividades.

10 + 6 Acciones imprescindibles e irrenunciables para ayudar a los hijos a continuar en la escuela y que obtengan éxito Pueden ampliar estos puntos visitando el artículo.

  1. Involucrarse. Demuestre con hechos, que los padres son los primeros maestros de los hijos……
  2. Futuras diferencias salariales. Hable a sus hijos de la enorme diferencia salarial que hay, entre lo que ganan los que no han terminado la escuela, los que la terminan, los que consiguen graduarse de una universidad………
  3. Mantenerse en la escuela. Primero busque la mejor escuela, los mejores programas y las mejores herramientas, para que sus hijos logren el triunfo académico……..
  4. Pertenencia a las pandillas. El rápido crecimiento de las pandillas urbanas, preocupa enormemente, tanto a los padres como a las autoridades……
  5. Comunicación. Comuníquese con sus hijos, tratando de evitar que el único medio sea a través de órdenes…….
  6. Ejemplo familiar. Déles ejemplo con su comportamiento familiar y social……….
  7. Vida social. Prepare a sus hijos para que interactúen socialmente……..
  8. Lectura. Lea a sus hijos desde temprana edad en español o en inglés………
  9. Bilingüismo. Pero ser bilingüe supone leer, escribir y hablar correctamente, no a medias. A medias no se es bilingüe…………
  10. Matemáticas. Ayude a sus hijos a desarrollar destrezas matemáticas. Explique a sus hijos sus conceptos abstractos, mostrándoles el uso práctico y diario de las matemáticas…….
  11. Ciencias. Ayude a sus hijos a desarrollar las destrezas en las ciencias. Enséñeles la conexión entre la teoría y la práctica………..
  12. Arte. Ayude a sus hijos a que desarrollen el amor por el arte, con visitas a los museos, edificios notorios, galerías de pintores, conferencias sobre arte, etc. Demuéstreles como el arte embellece nuestro mundo……….
  13. Vida sana. Ayude a sus hijos a desarrollar una vida sana. Además de darles una alimentación sana, nutritiva y adecuada a su edad, explíqueles cuales son los buenos y malos alimentos, así como su composición y características alimenticias………..
  14. Normas de convivencia. Establezca limites diarios máximos de calorías, carbohidratos, azucares y cafeínas………
  15. Actividades físicas. Manténgase Vd. Mismo, bien activo y anime a sus hijos, a que hagan algún tipo de deporte en equipo o individual………
  16. Viajes. Intenten viajar juntos, lejos o cerca, pero viajando en familia……..

¿Cuál es el capital humano de sus hijos? No son los ahorros que tenga Vd. o ellos, en su vivienda o en el banco. El verdadero capital, son los ingresos que sus hijos pueden producir, desde el presente hasta su futuro, en función de los estudios que realicen y la experiencia profesional que obtengan. El capital humano de los hijos es el retorno de la inversión escolar que han hecho. La deserción escolar destruye cualquier cálculo del posible capital humano. Los padres tienen que analizar cuánto han invertido o van a invertir, en la educación de sus hijos, y cuánto esperan que obtengan en dinero, salud, familia y relaciones sociales y si sus conocimientos pudieran ser transferidos a uno o varios nuevos trabajos. Son los estudios y la experiencia, lo que pueden generar sus futuros ingresos.

Los padres pueden calcular el valor del capital humano de ellos y de sus hijos, aplicando las tablas que figuran en http://www.qwema.ca/index.php/our-calculators/ Allí podrán calcular: A) Qué valor económico que tiene su educación a plazo corto, medio y largo. B) El rendimiento económico que obtendrá de sus estudios y si realiza más estudios universitarios, teniendo en cuenta sus costos. C) Muchos más cálculos. Las tablas están en inglés pero pueden utilizar el traductor que encontrará en http://www.google.com/language_tools?hl=en

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La adicción a la vigorexia (opuesta a la anorexia) perjudica a la familia.

ESCUELA PARA PADRES

La adicción a la vigorexia (opuesta a la anorexia) perjudica a la familia. 

  • 7 Pilares que definen la adicción a la vigorexia
  • 40 Preguntas para determinar la adicción a la vigorexia

 3,704 Palabras. Tiempo de lectura 14:00 minutos

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Espero que nadie se de por aludido, ni que se sienta identificado por este artículo. Ojala que no me ocurra como con otros artículos, ya que algunos lectores se enfadan, pues creen que lo escribo particularmente para ellos, y no tienen en cuenta que lo hago para los padres en general. 

La vigorexia es la adicción al ejercicio, para conseguir tener un cuerpo lo más perfecto posible. Es un trastorno, en el cual las personas realizan prácticas deportivas extenuantes y en forma continua, manteniéndose con una alimentación extremadamente peligrosa. Adquieren poco a poco el fanatismo de su adicción, poniendo a prueba constantemente su cuerpo y su mente, sin importarles las consecuencias. Son los que influenciados por los actuales modelos de cuerpo, que propone la sociedad, solamente buscan la figura perfecta de su cuerpo, exigiéndole el máximo a su organismo, hasta alcanzar la equivocada meta. 

La vigorexia es la anorexia al revés, lo opuesto a ella. Es una adicción muy silenciosa, que al principio es prácticamente imperceptible, por el adicto y por su entorno familiar. Esta adicción, poco a poco, se está posicionando muy fuertemente en el mercado consumista, dado que la industria que la maneja, es la única que obtiene grandes beneficios y no su consumidor. 

La vigorexia es una adicción que al principio, casi no se ven ni se notan sus signos externos. Los padres deben estar muy alertas, si observan en sus hijos algún signo precoz de esta adicción. El problema más grave para la eliminación de la adicción de la vigorexia es la negación de que existe. Algunos grupos sociales creen que teniendo el perfecto cuerpo de atleta van a conseguir mejor posicionamiento en la sociedad para tener matrimonio, trabajo, aceptación social, etc. Eso se lo recomiendan a través de la publicidad de la industria del culturismo, la cual preconiza el culto al cuerpo y no de la mente ni de los valores. 

7 Pilares que definen la adicción a la vigorexia: 

  1. La obsesión de obtener y mantener, un cuerpo de atleta y su musculatura, empleando excesivo esfuerzo, para desarrollar músculos o modificar el cuerpo.
  2. La excesiva medicación de esteroides, anabolizantes, vitaminas y medicinas, prohibidas o no, pero normalmente sin prescripción médica.
  3. La desequilibrada alimentación, producida por el excesivo consumo de proteínas….
  4. La dedicación excesiva al gimnasio o a otros deportes.
  5. La disminución o abandono de las obligaciones escolares, familiares, profesionales y de formación personal, cultural o religiosa, por dedicar excesivamente su tiempo y su mente, a fomentar la vigorexia.
  6. El exhibicionismo en público o privado, realizado a través de las ropas, gestos, posturas, concursos, etc.
  7. El excesivo costo, que obliga a desviar hacia allí, el dinero destinado a la familia, estudios, formación profesional u otras necesidades. 

El artículo está basado en el tiempo y esfuerzo dedicado al gimnasio, como punta del iceberg que hay detrás de la adicción a la vigorexia. Pero no deben olvidar los otros conceptos de la alimentación, ingestión o inyección de medicinas, abandono de las obligaciones, escolares, familiares, profesionales, costos excesivos, etc.

Es cierto que hacer gimnasia es muy bueno y muchas veces necesario, para un gran número de personas, adultas o no, máxime en las sociedades sedentarias. También es muy bueno, para que los jóvenes hagan ejercicio que les mantenga en forma, para hacer los diversos deportes o ejercicio propios de sus edades. Además los gimnasios se han convertido en centros sociales, donde van las personas para distraer su ocio y participar socialmente con otras personas, que tengan las mismas aficiones. 

La alimentación que preconiza la adicción a la vigorexia, no encuentra límites hasta que consigue destruir el cuerpo, por dentro y por fuera. Alimentarse bien, es igualmente necesario como hacer ejercicio, todo con medida y sanamente. 

La adicción a la vigorexia cada día tiene mayor importancia, pues es explotada comercialmente a gusto de los adictos, principalmente entre la juventud. La industria que la explota, es una de las que más crecimiento tiene, en los países con alto nivel adquisitivo. Continuamente se abren nuevos gimnasios, con la más moderna maquinaria y sistemas de mejora y modificación del cuerpo. La industria farmacéutica lanza al mercado anualmente, infinidad de productos, para cubrir la demanda de esta adicción. 

La adicción a la anorexia, se diferencia de la vigorexia, porque aquella no es muy bien aceptada, en la mayor parte de la población. Solamente es bien aceptada, en algunos círculos relacionados con las modas y la publicidad. Además no hay una industria detrás de ella, llena de productos farmacéuticos, ropas y actividades. Al contrario, las personas gastan menos siendo anoréxicas, pero solamente, hasta que se enferman y llegan los gastos médicos. 

La adicción a la vigorexia se ha metido en la sociedad, a través de la buena imagen que todos queremos proyectar. Jóvenes muy musculosos, con el cuerpo hecho a medida de la moda que se lleve, a base de horas de gimnasio, de operaciones quirúrgicas, vitaminas y esteroides a montones, ropa muy pegada y moderna. Gimnasios carísimos  porque al tener las mejores máquinas y entrenadores, seleccionan a los clientes, lo que convierte su asistencia en un claro signo de estatuto social. Allí suelen estar para fomentan la adicción a la vigorexia y que los clientes, queden enganchados en ella, de forma que tengan que pasar muchas horas metidos en los gimnasios, ingieran determinados productos alimenticios muy exclusivos, más todo un sinfín de productos y servicios ofrecidos, para que los puedan disfrutar los adictos a esta enfermedad. 

El culturismo está íntimamente relacionado con la adicción a la vigorexia, suelen llevar una vida obsesionada con su gimnasio, comidas muy especiales, vitaminas, medicinas, esteroides, vestimentas, etc. que quieren demostrar a todo el mundo. Esta adicción les lleva a tener un cuerpo destrozado, interna y externamente y que, aunque esté de acuerdo con la moda, le espera una mala vejez. 

Mientras otros compañeros, aprovechan sus tiempos de ocio o de formación, a mejorar su calidad de vida, los vigoréxicos, lo dedican a romper su cuerpo, en beneficio de su imagen. Después no pueden competir escolar, profesional o familiarmente, puesto que su tiempo de ocio o de formación, lo han dedicado en las maquinas del gimnasio, con la mente puesta en el infinito y el cuerpo a miles de revoluciones, así les será muy difícil prosperar en la vida. 

Los adictos a la vigorexia, quieren igualarse a los artistas o deportistas que salen en las películas o en los espectáculos, sin importarles ponerse a pensar, que esos artistas viven precisamente de publicitar unos cuerpos, para que los vigoréxicos puedan imitarles y así cerrar el circulo de la adicción. Por una parte, les enseñan los modelos a seguir y por otra parte, les inducen a modificar sus cuerpos, hasta que lleguen al nivel que exige la moda. 

Su objetivo es tener cuerpos de atletas, aunque su profesión sea sedentaria. No parar hasta conseguir que su estomago externamente, se parezca a las antiguas tablas de lavar la ropa, y que cuando ofrezcan presionar sus músculos, sean la admiración de todos por su dureza. Para conseguirlo no les importa realizarse cirugías de alto precio y mucho riesgo, en ellas y ellos en cualquier parte del cuerpo. Incluso los hombres se implantan pectorales, cuando no pueden desarrollarlos por falta de tiempo o por cuestiones físicas. 

Los adictos a la vigorexia, suelen tener el síndrome de Adonis, el dios griego favorito de Afrodita, y quieren demostrar su adicción, de lo contrario no les compensa tanto sacrificio realizado. Es el camino para caer en el narcisismo, al verse muy guapos y bien formados. Es lo que hoy llaman “jóvenes metro sexuales” que están pendientes continuamente de su cuerpo, de su imagen y de su vestimenta. 

El exceso en esta adicción se paga muy fuerte, pues de ahí vienen muchos problemas internos, que los médicos no se los pueden explicar, hasta que el paciente les habla del modelo de vida vigoréxico que lleva, tanto en la continua y extenuante gimnasia, como en la alimentación caprichosa y en la administración de esteroides, vitaminas y medicinas, prohibidas o no. Hay muchos atajos fisiológicos, producidos por sustancias aparentemente legales, que ingieren algunos de los que tienen adicción a la vigorexia. También es muy difícil para los que practican la adicción a la vigorexia, encontrar ropa que tenga las medidas a las que han llevado su cuerpo, a precios razonables. 

 La mayoría de los adictos a la vigorexia, se auto medican en secreto, incluso no se lo dicen a su médico, cuando hacen sus chequeos periódicos, si es que los hacen, y tampoco se lo dicen a sus entrenadores, ni a sus amigos, pues suelen ser productos no recetados, ni dirigidos por sus médicos, lo consideran un secreto. Solamente esperan a ver si se realizan los portentosos milagros, que les prometen los vendedores, lo cual casi nunca sucede. Mas bien suelen ser resultados perjudiciales, debido a que no controlan ni las dosis, ni las frecuencias, ni las formas de consumirlas, ni las ínter actuaciones con otras medicinas o con su propio cuerpo. Si a esto se le añade una alimentación errática, el problemas se agrava y el milagro no aparece, pero si las posibles enfermedades producidas por ellas. 

La adicción a la vigorexia puede producir un cuerpo, que le parezca muy bonito al que lo lleva y para sus compañeros de gimnasio, pero no a otros muchos, que ven reflejado en su cuerpo una mentalidad, actitud y comportamiento muy discutibles. Incluso a la hora de comunicarse socialmente o solicitar determinados trabajos profesionales, puede ser una señal negativa. 

Muchos padres se percatan inmediatamente, de la adicción a la anorexia y a la bulimia en sus hijos, por sus signos externos, pues estos se ven inmediatamente. Pero muy pocos se dan cuenta de la adicción a la vigorexia, hasta que ya es demasiado tarde. Esta adicción tarda mucho en verse, e incuso cuando empiezan a aparecer los primeros síntomas, hasta parece bonito y saludable para el cuerpo de los jóvenes, aunque no se percaten los padres de los peligros físicos y mentales, que esa adicción conlleva, tantos o más que los de la anorexia. 

Si los padres observan que sus hijos pasan horas y horas en el gimnasio, toman sin receta médica medicinas, inyecciones, vitaminas, dietas muy especiales, compran ropas excesivamente apretadas, etc. deben entender que allí está pasando algo raro y deben investigar con más interés, con qué amigos se relacionan sus hijos y a que lugares van en sus ratos libres. 

Lo mismo que los hipocondríacos que ven y siente enfermedades, donde no las hay, así los que practican la adicción a la vigorexia, ven en su cuerpo flojedades, aunque no las haya, por lo que pasan una gran parte de su tiempo contemplándose el cuerpo ante el espejo, para intentar ver la más minina señal de flojedad, arruga o lugar donde eliminar o fortalecer. 

Los padres que son adictos a la vigorexia, deben saber que sus hijos tienen muchas probabilidades de contagiarse de su mal ejemplo, máxime si desde pequeños, se han acostumbrado a ver en la familia, ese desordenado culto al cuerpo. 

La adicción a la vigorexia, cuando se convierte obsesivamente en enfermiza y empieza a convertirse en peligrosa, es cuando se transforma en el primer pensamiento, al levantarse por las mañanas y el último, al acostarse. (Tengo que ir al gimnasio, tengo que llegar a una determinada talla de ropa, peso, medidas musculares, etc.). A lo primero se intentan convencer, que es solamente un poco, que no importa, que lo pueden manejar y que además, eso no hace daño a nadie. Después empieza la escalada, pues lo que hice ayer, ya no vale, pues fue muy poco. Hoy será un poco más. Posteriormente empiezan a insensibilizar su mente y su cuerpo, a las nuevas actitudes que va originando la adicción. Ejercicios más fuertes y por lo tanto más medicinas, más tiempo dedicado, etc. Incluso ignora cualquier herida que se haya producido en la mente al tomar conciencia de que aquello no estaba bien hecho. La mente va perdiendo el concepto de lo que es bueno y de lo que es malo, para la propia persona. 

La adicción a la vigorexia va borrando, todo lo que hay en la mente y solamente se enfoca en la adicción, originando que al dedicar tanto tiempo y energías a satisfacer esa adicción, ya no pueden competir con las otras personas en las cosas de la familia, estudios o profesionales. Se van apartando del grupo familiar y escolar, se van quedando atrás, solos con su adicción a la vigorexia, empezando poco a poco, su propia destrucción. Al final es en un grupo muy minoritario, en el que tienen que relacionarse, los de su gimnasio y poco más. 

Los adictos a la vigorexia, se ponen a la defensiva en cuanto les hablan del tema. Empiezan a buscar excusas justificativas y a ponerlas como barreras, para poder seguir practicando su adicción, o intentan esconderse para practicarla, cosa muy difícil pues los resultados saltan a la vista, de quien les ha conocido anteriormente. Para no verse solos enfrentados a esa adicción, terminan formando grupos de adictos a la vigorexia. En esos grupos se retroalimentan con sus justificaciones y hacen que salirse de ellos, sea mucho más difícil. 

Los que quieran comprobar si pueden prescindir de la adicción a la vigorexia, se pueden proponer pasar una semana sin hacer las cosas que esa adicción le pide, por ejemplo: no asistir al gimnasio, dejar las vitaminas, medicinas, inyecciones, comidas, bebidas y ropas relacionadas con la adicción. 

Los adictos a la vigorexia practican las horas de gimnasio o los deportes, hasta extenuarse, con tal de conseguir sus objetivos de remodelar o mantener la imagen física de su cuerpo. Se enfadan enormemente, cuando no pueden dedicar el tiempo deseado a esas actividades y no les importa ni las condiciones climáticas, ni el sufrimiento que les causa el ejercicio, ni el dejar las obligaciones familiares contraídas, ni la vida social, ni la preparación intelectual o profesional. Su único y principal objetivo, es modelar su cuerpo, que suele ser producto de su narcisismo. El culturismo es uno de los deportes, que más comúnmente está relacionado con este tipo de adicción. 

La vigorexia les produce muchas dificultades, para integrarse en sus habituales actividades familiares y sociales. Pasan más horas haciendo gimnasia que las que dedican a su familia. Son introvertidos y rechazan o les cuesta aceptar, su imagen corporal. Su obsesión con el cuerpo, no les permite aceptar su imagen corporal, siempre quieren modificarla hasta conseguir los parámetros deseados. Es muy parecido a lo que les sucede a los adictos a la anorexia. 

Cuando los adictos a la vigorexia rutinariamente, practican deportes hasta extenuarse, su organismo comienza a producir endorfinas para aliviar los síntomas, lo que les permite, poder continuar el deporte por más tiempo cada día, requiriendo cada vez una cantidad mayor de ellas, para poder soportar el dolor, al que deben prestar mucha atención, porque él es una señal de alarma de las posibles, consecuencias del sobre-entrenamiento, pero que no les lleve, al desarrollo de una verdadera adicción a las endorfinas y a sufrir sus serias consecuencias y para evitar que se produzcan lesiones, problemas orgánicos y desproporciones físicas. 

Otros problemas son los trastornos metabólicos, debido al desequilibrio en la alimentación, motivado por el consumo excesivo, de proteínas e hidratos de carbono y la poca cantidad de grasa, para favorecer el aumento de la masa muscular. También deben que tener en cuenta, que les producirán muchos trastornos en el organismo, como la masculinización e irregularidades del ciclo menstrual en las mujeres, acné, problemas cardíacos, atrofia testicular, disminución de la formación de espermatozoides, retención de líquidos, etc. Equivocadamente, usan muchos anabólicos, creyendo que van a mejorar su rendimiento físico, incrementar el volumen y la fuerza de sus músculos, la agilidad y la resistencia. 

Los principales trastornos psicológicos, que se crean los adictos a la vigorexia son de tipo cultural, social y educativo. Por eso el tratamiento para su curación, debe enfocarse en modificar su conducta y perspectiva que tienen sobre su cuerpo, intentando disminuir su entusiasmo y la ansiedad por la práctica deportiva intensa, logrando que se interesen por otras actividades, menos nocivas para su cuerpo.

Como en la mayoría de los adictos a cualquiera de otras adicciones, desarrollan conductas de ansiedad y obsesivo compulsivas, repetitivas. Tienen que luchar contra ellas y muy pocas personas, reciben la atención y el  tratamiento multidisciplinar que necesitan para curarse. Por lo que hay que hacerles ver su problema y ayudarles a que se den cuenta, de que necesita ayuda y orientarles en dónde conseguirla.

Los adictos a la vigorexia, alivian sus frustraciones y bravuras, con las máquinas de hacer gimnasia, hasta el extremo de llegar a incomunicarse del mundo que les rodea. En los adolescentes aumenta mucho su agresividad.

40 Preguntas para determinar la adicción a la vigorexia: Con un poco de imaginación podrá adaptar estas preguntas sobre el gimnasio, la alimentación y la ingestión de medicinas. a los otros conceptos relacionados con la adicción a la vigorexia.

  1. ¿Cada cuanto tiempo se excede de los horarios, metas y cifras acordadas para practicar la gimnasia?
  2. ¿Con que frecuencia comprueba sus dimensiones, peso, IMC (Índice de Masa Corporal) aspecto, etc. de su cuerpo y las compara con las que se había propuesto conseguir?
  3. ¿Continuamente comienza dietas especiales para adelgazar?
  4. ¿Desatiende sus obligaciones de estudios, trabajo o familia, por estar más tiempo en el gimnasio?
  5. ¿En qué grado se encuentra su adicción a la vigorexia? ¿En el uno o en el diez?
  6. ¿Frecuentemente desperdicia oportunidades importantes de estudio, familia, profesional y social, por estar usando el gimnasio?
  7. ¿Ha buscado ayuda profesional, para resolver su problema de la adicción a la vigorexia?
  8. ¿Ha intentado alguna vez, dejar la adicción de la vigorexia y no ha sido capaz de ello?   
  9. ¿Ha intentado alguna vez, pasar menos tiempo en el gimnasio y no lo ha conseguido?
  10. ¿Ha prometido muchas veces, dejar la adicción a la vigorexia, pero no has podido cumplir?
  11. ¿Ha sido atendido alguna vez por problemas médicos, sicológicos o por otros profesionales, relacionados con la adicción a la vigorexia?
  12. ¿La adicción a la vigorexia, le ha dejado secuelas permanentes físicas, económicas, mentales, sociales, etc.
  13. ¿La práctica de la gimnasia le relaja o alivia la ansiedad, que le produce su adicción a la vigorexia?
  14. ¿Le remuerde la conciencia por gastar tanto dinero y tiempo en la adicción a la vigorexia y dejar al lado, otras cosas importantes?
  15. ¿Miente sobre los hábitos de comer y de hacer ejercicio, porque le da vergüenza y se siente culpable, de que no estar haciendo bien las cosas?
  16. ¿Pensar en la adicción a la vigorexia, le impiden concentrarse en sus estudios, trabajos o familia?
  17. ¿Piensa frecuentemente que tiene algún problema relacionado con la adicción a la vigorexia?
  18. ¿Por ir al gimnasio ha descuidado determinadas obligaciones escolares, profesionales, familiares o personales?
  19. ¿Prefiere pasar más tiempo en el gimnasio que con su familia, amigos, actos sociales, leyendo, escuchando música, etc.?
  20. ¿Se acuesta pensado en lo relacionado con la vigorexia, no concilia el sueño y se despierta con el mismo tema?
  21. ¿Se da cuenta en el caso de que lleve más tiempo en el gimnasio, que el que había previsto?
  22. ¿Se encuentra a menudo pensando en el gimnasio, cuando está estudiando, trabajando o haciendo vida familiar?
  23. ¿Se encuentra alguna vez pensando lo bien que lo pasará, la próxima vez que vaya al gimnasio?
  24. ¿Se evade de sus problemas de la vida real, cuando está en el gimnasio?
  25. ¿Se ha sentido nervioso o irritado, por no poder ir al gimnasio?   
  26. ¿Se irritado si tiene que interrumpir una sesión del gimnasio, por una obligación de los estudios, familiar o profesional?
  27. ¿Se siente ansioso, nervioso, deprimido o aburrido, cuando no está haciendo ejercicio en el gimnasio?
  28. ¿Se siente molesto cuando alguien le interrumpe, mientras hace gimnasia?
  29. ¿Se sienten mal porque le da vergüenza la talla de su ropa, su peso y proporciones?
  30. ¿Se vuelve receloso, cuando alguien le pregunta en qué emplea su tiempo libre? 
  31. ¿Sus familiares le han hablado de sus signos externos, relacionados con la adicción a la vigorexia?
  32. ¿Tiene miedo a que la vida sin gimnasio, sea aburrida?
  33. ¿Tiene miedo a subir de peso o de medidas corporales?
  34. ¿Tiene que destinar una gran parte de su prepuesto familiar o personal, en los gastos del gimnasio, alimentación, vitaminas, medicinas, ropas, etc. relacionadas con la adicción a la vigorexia?
  35. ¿Toma nota de las veces que su familia le recrimina, el tiempo dedicado al gimnasio?
  36. ¿Trata de ocultar a sus familiares, maestros, compañeros de trabajo, etc. cuanto tiempo pasa realmente en el gimnasio?
  37. ¿Usa mucho o poco de su tiempo libre, o del que quita a otras actividades u obligaciones necesarias, para asistir al gimnasio?
  38. ¿Utiliza dietas, ayunos, laxantes y diuréticos para adelgazar?
  39. ¿Va al gimnasio, hace determinadas dietas o ingiere las vitaminas para presumir ante los demás, del cuerpo que tiene?
  40. ¿Vomita voluntaria o involuntariamente la comida ingerida?

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70 Preguntas relacionadas con la homosexualidad y el lesbianismo, que sus hijos adolescentes le pueden hacer

ESCUELA PARA PADRES

 70 Preguntas relacionadas con la homosexualidad y el lesbianismo, que sus hijos adolescentes le pueden hacer. 

  • Parejas de hecho, adopciones, ley natural, psiquiatría, genética, sociedad, moral, religión, etc.  
  • Páginas Web de interés 

Si cree que no se debe amar a los homosexuales y repudiar su pecado, no siga leyendo. 

2,381 Palabras. Tiempo de lectura 9:00 minutos

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La homosexualidad es una anomalía, consistente en la práctica e inclinación hacia la atracción y relación erótica, con personas del mismo sexo. 

Amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Los homosexuales y lesbianas, son nuestros prójimos y por lo tanto tenemos que amarles, respetarles y comprenderles profundamente, con todo nuestro corazón, aborreciendo y repudiando, en su caso, el pecado homosexual. 

Los padres deben tener el criterio suficiente, para explicar a sus hijos este tema, en función de sus edades físicas, mentales y formación. Pero no dejen de comentárselo, pues es un tema que está en la boca de casi todos los adolescentes. Si los padres no lo hacen y bien, habrá otros desalmados que lo hagan y además, mal o muy mal. 

70 Preguntas relacionadas con la homosexualidad y el lesbianismo, que sus hijos adolescentes le pueden hacer: Parejas de hecho, adopciones, ley natural, psiquiatría, genética, sociedad, moral, religión, etc.   

  1. ¿Cuales son las características, de las más de 20 posibles orientaciones e identidades de género, desordenes y comportamientos sexuales, clasificados por las Naciones Unidas como: La homosexualidad, lesbianismos, transexuales, pedofilia, bestialidad, sadismo, exhibicionismo, necrofilia, zoofilia, etc.?
  2. ¿Debemos ayudar a los homosexuales y lesbianas, para que pongas los necesarios medios profesionales y puedan curarse?
  3. ¿Deben tener las personas la libertad de discriminar y rechazar a los homosexuales y lesbianas, que den mal ejemplo a la sociedad, con sus prácticas pecaminosas?
  4. ¿Depende la moralidad de los actos humanos, de lo que opine la mayoría, de lo que a cada uno le convenga o de lo que manda la moral?
  5. ¿Es el porcentaje de homosexuales en la sociedad menor al 2 por ciento?
  6. ¿Es homosexual el que sufre una desviación, del instinto sexual natural, aunque no sea un pervertido, ni tenga aversión hacia la relación heterosexual?
  7. ¿Es la actual cultura homosexual, la voluntad deliberada de justificar y hasta de exaltar, el comportamiento homosexual?
  8. ¿Es la homosexualidad un problema y por lo tanto, tienen que tratarlo como tal y no como un estilo de vida o una justificación, para las acciones de sodomía?
  9. ¿Es lo mismo “tendencia homosexual” que “conducta homosexual”?
  10. ¿Es lo mismo el homosexual por vicio voluntario, que el que sufrió el impacto de una desgraciada experiencia en su infancia?
  11. ¿Es pecado la anormalidad de la homosexualidad, si no se ejerce la conducta homosexual?
  12. ¿Es moral ser “orgullosamente homosexual” (el orgullo gay), o es un contrasentido, estar orgulloso de algo malo?
  13. ¿Es una clase de dictadura la “Inquisición Rosa”, que persigue a los que no son o piensan como los homosexuales o lesbianas?
  14. ¿Están haciendo hoy los homosexuales, una gran presión en los gobiernos y en los medios de comunicación, para convencerles de que sus “uniones de hecho”, mejor llamadas homomonios, se consideren auténticos matrimonios, como los de las personas heterosexuales?
  15. ¿Hay algún estudio científico serio, que pueda demostrar que el homosexualismo y el lesbianismo, son factores hereditarios, genéticos, biológicos, hormonales, neurológicos o cerebrales, y que por lo tanto su actividad es un derecho?
  16. ¿Hay hoy una tendencia a presentar como normal, las aberraciones más grandes como son la pedofilia y la zoofilia?
  17. ¿La Iglesia Católica distingue entre la tendencia y la práctica homosexual, cuando esta última, es inaceptable por ir contra la naturaleza humana?
  18. ¿La palabra lesbiana viene, del nombre de la antigua isla griega de Lesbos y es la que califica, a las mujeres que tienen el aberrante vicio de saciar su apetito sexual, con otras mujeres?
  19. ¿Los homosexuales suponen un porcentaje muchísimo más alto, entre los pederastas, que entre los heterosexuales?
  20. ¿Produce la homosexualidad la pérdida de control mental, motivada por las drogas, el alcohol, el dinero y el chantaje, junto a factores ambientales y de educación familiar o social?
  21. ¿Puede existir un atractivo platónico o de amistad entre dos hombres o dos mujeres, sin que se les considere homosexuales o lesbianas?
  22. ¿Reconociendo el problema, pueden cambiar de vida los homosexuales, con asesoramiento y reorientación profesional, religiosa y médica, si intentan eliminar los deseos y tentaciones perniciosas que dominan sus vidas?
  23. ¿Se debe aceptar a la persona homosexual, que lucha por dominarse, para evitar su actuación o comportamiento de sodomía?
  24. ¿Se debe clasificar como peligrosidad social, el ejercer la homosexualidad con el agravante de la corrupción de menores?
  25. ¿Se debe denominar “socialmente peligroso” al homosexual, que domina su tendencia, y que no es corruptor o pervertidor de menores, ni degradante o un escándalo público?
  26. ¿Se debe diferenciar a los homosexuales auténticos, que no tienen ningún interés en corregirse, con el hombre de apariencia feminoide, de la cual posiblemente no sea responsable y que puede no ser homosexual?
  27. ¿Se debe ser comprensivo con el pecador, pero aborrecer el pecado?
  28. ¿Se debe tratar de que los homosexuales y lesbianas, abandonen sus prácticas sodomitas, en lugar de marginarles?
  29. ¿Se llama sodomitas a los homosexuales en relación a lo que pasó en Sodoma y Gomorra?
  30. ¿Se puede hacer reversible una tendencia homosexual, a base de luchar contra ella, con los medios profesionales adecuados, que eviten caer en las prácticas homosexuales?
  31. ¿Se pueden medir los trastornos fisiológicos de los homosexuales?
  32. ¿Son responsables los homosexuales de sus tendencias consentidas, y de sus propios actos, voluntariamente realizados?
  33. ¿Son transexuales los que se cambian los órganos genitales, por gusto personal, pero no para corregir un defecto del cuerpo?
  34. ¿Tienen que dominarse los homosexuales de sus instintos, lo mismo que hacen los casados, con otras mujeres u hombres, que le apetecen?
  35. ¿Tienen los homosexuales y lesbianas, la opción de modificar su inclinación, aunque no la hayan escogido, o están inevitablemente obligadas a practicarla?
  36. ¿Tienen los padres y la sociedad, el derecho a impedir el proselitismo, las prácticas y los escándalos, producidos por los maestros y líderes homosexuales, que después resultarán muy difíciles eliminar?
  37. ¿Es bueno educar a los jóvenes en las virtudes y valores humanos, especialmente en la castidad y abstinencia, para ayudarles a superar los problemas relacionados con el sexo?
  38. ¿Es la educación familiar y el ejemplo, lo que más influye sobre los hijos, principalmente en sus edades tempranas, para que puedan distinguir lo que es el homosexualismo y el lesbianismo?
  39. ¿Es perniciosa para los jóvenes, la actual y exagerada libertad sexual, que termina produciendo tantos homosexuales y lesbianas?
  40. ¿Influye en los hijos el haber sufrido en los primeros años abusos sexuales o violaciones, realizadas por los padres o familiares, para que de mayores aparezcan las tendencias homosexuales?
  41. ¿Influyen las relaciones familiares en las hijas, con madres necesitadas de afecto, frías y muy exigentes, para que al llegar a adultas, tengan una conducta lesbiana?
  42. ¿Influyen las relaciones familiares en los hijos con padres hostiles, distantes, violentos, alcohólicos, etc. para que al llegar a adultos, tengan una conducta homosexual?
  43. ¿La desviación hacia la homosexualidad, puede provenir de causas morales, psicológicas, afectivas, sociales, o del clima educativo familiar y social, de los primeros años de la vida?
  44. ¿La legalización de las parejas homosexuales, va en contra de la naturaleza humana y corrompe la conciencia moral ciudadana?
  45. ¿Son intolerantes, los que no aceptan el ejercicio de la sodomía?
  46. ¿Cuál es la definición clínica y legal, de la expresión “orientación sexual”?
  47. ¿Debe practicarse la objeción de conciencia, ante las situaciones del matrimonio del mismo sexo, aunque éste sea reconocido por las leyes injustas, de algunos gobiernos?
  48. ¿Deben ser castigadas las empresas, que no quieran hacer negocios con ese grupo de personas o que les nieguen como empleados, los beneficios sociales a sus parejas?
  49. ¿Deben ser castigadas las escuelas y organizaciones religiosas o civiles, por no querer contratar a maestros homosexuales, a lesbianas, a transexuales, a travestís, etc. ni a lideres que manifiesten públicamente sus inclinaciones sexuales?
  50. ¿Por qué los gobiernos no conceden los mismos derechos civiles, que a las “parejas de hecho”, a dos hermanos o a dos personas que viven juntos y expresamente, no quieren declararse homosexuales?
  51. ¿Pueden las leyes penalizar a las personas u organizaciones, que por sus creencias religiosas o sociales, ejerciten su derecho moral a la objeción de conciencia, sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, o hacia las conductas que impliquen desórdenes sexuales?
  52. ¿Pueden las leyes prohibir la discriminación, con base en la orientación sexual, de género o estatus matrimonial?
  53. ¿Se deben aceptar ética y moralmente los derechos civiles, ciudadanos y los comportamientos de las personas homosexuales?
  54. ¿Se debe admitir la aprobación legal, de la práctica homosexual y del lesbianismo?
  55. ¿Se debe auto defender la sociedad y los padres de familia, del contagio tan devastador, pernicioso y destructivo para el presente y el futuro, de la perversión voluntaria de algunos homosexuales?
  56. ¿Se deben equiparar las aberrantes uniones de homosexuales y lesbianas, que van en contra de la ley natural, a los matrimonios entre personas de distintos sexos?
  57. ¿Se debe obligar por ley a los ciudadanos, a aceptar y compartir otras opiniones relacionadas con la homosexualidad y el lesbianismo, o solamente que todos se respeten mutuamente?
  58. ¿Se puede legitimar por el Estado, el mal moral de las uniones entre homosexuales?
  59. ¿Son contrarios a la ley natural los actos de sodomía?
  60. ¿Tiene algo que ver la realización del acto del sexo, entre dos homosexuales, con la generación de vida, de un matrimonio heterosexual?
  61. ¿La homosexualidad es una enfermedad psiquiátrica y egodistónica, catalogada por la Organización Mundial de la Salud, OMS?
  62. ¿Es cierto que los homosexuales y las lesbianas, no tienen estabilidad familiar,  cambian muchísimas veces de pareja y de situación en ella, lo que complica la educación de los hijos adoptados, al obligarles a convivir con tantos supuestos padres y madres diferentes?
  63. ¿Influye en los niños la tendencia hacia la homosexualidad, cuando son adoptados por parejas homosexuales o lesbianas?
  64. ¿Los niños adoptados por parejas de homosexuales o lesbianas, reciben daños irreparables?
  65. ¿Se puede evitar la homosexualidad y el lesbianismo, cuando a los niños y a las niñas se les educa a cada uno como es, sin unificar sus roles?
  66. ¿Se puede legitimar por el Estado, el que las parejas de homosexuales, cometan el despropósito de adoptar niños, aun sabiendo que atentan contra sus derechos y los traumas psíquicos, que les producen en el presente y en el futuro, al entre otras cosas, compararse con los otros niños que tienen padre y madre?
  67. ¿Tienen alteraciones emocionales los niños criados por homosexuales?
  68. ¿Si te enteras que tu hermano o un buen amigo es homosexual, debes aceptarle o rechazarle, sabiendo que tu ayuda y amistad, puede servirle para mejorar su situación?
  69. ¿Si un hijo homosexual o lesbiana, pide a sus padres poderles visitar un fin de semana con su pareja, deben aceptarles o rechazarles, para demostrarles que aman a la persona, aunque objeten su comportamiento pecaminoso?
  70. ¿Si un hijo homosexual o lesbiana pide a sus padres que asistan a su matrimonio (homomonio) civil, deben rechazar la invitación, para demostrar que no están de acuerdo con esa decisión antinatural? 

Algunas referencias para obtener respuestas, muy claras, a las preguntas indicadas anteriormente: 

La Iglesia Católica, a través de organizaciones como http://www.courage-latino.org/ puede ser un instrumento de ayuda, para cambiar de actitud. Courage Latino tiene grupos y comunidades de hombres, mujeres y para padres, amigos y familiares en varios países. Pueden escribir a: consultas@courage-latino.org 

Courage Latino http://www.courage-latino.org/  es un apostolado de la Iglesia Católica, para brindar atención espiritual, a personas que viven una condición de atracción al mismo sexo y que buscan vivir en castidad, encontrando un sentido para su vida. Es reconocido por el Pontificio Consejo para la Familia de la Santa Sede y la Conferencia del Episcopado Mexicano. 

Las 5 metas de Courage Latino: 

  1. (Castidad desde el corazón) Tener vidas castas, de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia Católica, acerca de la homosexualidad.
  2. (Crecimiento Espiritual) Dedicar la propia vida a Cristo, a través del servicio a otros, la lectura espiritual, la oración, la meditación, la dirección espiritual individual, asistencia frecuente a Misa y la recepción asidua de los sacramentos de la Reconciliación y la Santa Eucaristía.
  3. (Comunidad) Fomentar un espíritu de compañerismo, en el cual todos puedan compartir pensamientos y experiencias y así, asegurar que nadie tenga que enfrentar los problemas de la homosexualidad solo.
  4. (Servicio) Estar consciente de la verdad de que amistades castas, no son solamente posibles, también necesarias, en una vida cristiana casta y obrando así, proveer ánimos al formarse y sostenerse unos a otros.
  5. (Testimonio y Misión)Tener vidas que puedan servir, como buenos ejemplos para otros.  

4 Artículos muy recomendados por la organización Courage Latino: (Para leerlos, hacer clic en cada uno) 

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre.com

Si quiere leer otros artículos complementarios, visite www.micumbre.com Desde el Indice podrá encontrar todos los artículos, por orden de publicación y utilizando el buscador, localizarlos según los temas deseados.


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Aquí encontrará respuestas a sus preguntas. Lea este articulo titulado: ESCUELA PARA PADRES. Qué es, para qué sirve y cómo funciona de forma virtual.

Los objetivos de esta escuela virtual son: Educar a los padres para que con su ejemplo y conocimientos de las virtudes y valores humanos puedan educar a sus hijos. Enseñar como educar a los hijos. Que los padres aprendan a vivir un armonioso, fecundo y largo matrimonio. Tender un puente entre la educación familiar y la Fe.

No dudeis en comunicaros conmigo para cualquier comentario. Un saludo, Francisco francisco@micumbre.com

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