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Padres, enseñen a pensar a sus hijos

ESCUELA PARA PADRES

Padres, enseñen a pensar a sus hijos.

  •  13 Clases de pensamientos que hay que enseñar a practicar a los hijos
  • 21 Ideas para enseñar a pensar a los hijos
  • 21 Sentencias para aprender a pensar 

3,008 Palabras. Tiempo de lectura 11:00 minutos

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Pensar es el arte de ordenar ideas, resolver problemas y expresarlo a través de pensamientos, palabras o hechos.  Ponerse a pensar, no es aparentar estar muy ocupado en no hacer nada. Es intentar sacar todo el jugo posible a situaciones, comentarios o acciones que diariamente ocurren en la vida, pasada, presente o futura. 

Pensar es la máxima actividad y creación de la mente. Todos los productos que la mente pueda generar, son considerados pensamientos, bien sean abstractos, racionales, creativos, artísticos, etc. 

Actualmente no es fácil enseñar a pensar a los hijos. Los padres tienen que aprender a hacerlo, o puede ser peor el remedio que la enfermedad. Si los padres no lo hacen, otros malévolos enseñarán a pensar a sus hijos. Tienen que enseñarles a concentrarse, en lo que les están diciendo cuando les hablan. Los hijos deben estar escuchando, no abstraídos en otras cosas. Enseñar a los hijos a pensar, es entrar en el milenario y siempre productivo ciclo de la siembra y la cosecha. No enseñar a los hijos a pensar, es privarles de un imprescindible compañero de viaje en esta vida. 

Los padres deben insistir en que sus hijos aprendan a pensar, intentando que se diferencien de los que no quieren, no saben o no pueden pensar, porque han recibido otro tipo de educación, basada en la de “que piense otros por ellos”. Tienen que enseñarles a pensar con orden y método, para que eviten las distracciones y el aburrimiento. Enseñarles a que se dejen llevar suavemente por los buenos pensamientos y dejándose mecer por ellos en el silencio, para que cuando lleguen los malos pensamientos, sepan desecharlos como si fueran ideas o escenas perniciosas. 

Uno de los principales objetivos de los padres, debe ser enseñar a sus hijos, a pensar, a dudar, a desarrollar un pensamiento crítico y a resolver problemas, pues la vida es una sucesión de problemas a resolver y para ello, es imprescindible haber aprendido a pensar. 

Los padres a través de su formación, necesitan obtener una buena brújula, para orientar a sus hijos a que piensen profundamente, en las cosas que el mundo ha puesto a su alcance, pero con unos límites brumosos y desdibujados, en temas tan importantes como el amor, la sexualidad, la familia, la identidad, la política, la moda, la enseñanza, el ocio, la cultura, la religión, etc. El habito de pensar y las técnicas de saber pensar, les permitirán saber navegar en esos turbulentos mares llenos de escollos.

A los padres no les tiene que dar vergüenza pensar por ellos mismos y expresar sus pensamientos, aunque para una parte de la sociedad, estos pensamientos sean política, social o religiosamente incorrectos, sobre todo en esta época en que todos los pensamientos nos los dan hechos. Lo valiente para uno, y peligroso para otros, es saber pensar por uno mismo, para ello hay que estar previamente bien informado. 

Padres, enseñen a sus hijos a pensar lo que son las cosas, y a ver lo que hay en ellas. De pequeños los hijos siempre están preguntando, el por qué de las cosas y de mayores, pasan de querer enterarse. Los hijos tienen que aprender a pensar, aunque no haya muchos sitios donde se lo enseñen suficientemente. La familia es el sitio ideal y moralmente obligatorio para enseñarlo. Aprender a pensar, pensar y enseñar a pensar, es la triple obligación de la inteligencia. Hay una desgraciada frase que se oye con frecuencia: No quiero ni pensar en eso. Cuando muchas veces lo que tendría que hacer, casi siempre  es pensar en ello y con mucha intensidad. 

Padres, no tengan miedo a pensar, ni a enseñar a pensar a sus hijos, para que aprendan reflexionar más y más. Así sus hijos podrán desenmascarar los mensajes perniciosos, los falsos valores, los espejismos y los caminos sin salida, que tantas veces les disparan desde algunas partes de la sociedad. Un padre decía: Mi hijo se mató, pero pensaba que estaba ejerciendo su mal entendida libertad, de ir a la velocidad y con el alcohol que él quería. 

Los padres tienen que enseñar a sus hijos a pensar en el prójimo, que sepan ponerse en las situaciones de los otros. Acostumbrarles a pensar como si fueran los abogados defensores, de una persona o una causa y también a pensar, como si fueran fiscales de los mismos, para que puedan observar como sus pensamientos pueden cambiar, según el color del cristal con el que se mire. 

Ojalá hubiera una Casa del Pensar o una Escuela del Pensamiento, como había en la antigüedad, cuando le deban al concepto de pensar, la importancia que verdaderamente tiene. Enseñar a pensar hoy, parece una utopía, pero algún día será realidad, pues hoy existen muchas cosas, que hace poco eran utopías. Por alguna razón esas flores tan bonitas, que se mantienen incluso en los crudos inviernos, se llaman pensamientos. O la maravillosa escultura denominada “El pensador” de Rodin. 

En la vida diaria, saber pensar y saber enseñarlo, beneficia a los propios hijos, disponiéndoles a poder asumir un cambio de actitud y de comportamiento, más justo, más fraterno, más atento con los demás y más solidario. Les cambia las relaciones con los demás. 

Entrenar y entrenarse a pensar, son acciones exclusivas de la inteligencia humana. Es un camino para poder actuar, de acuerdo con la verdad de las cosas. Los padres tienen que enseñar, a que los hijos aprendan a escuchar, para que así puedan ponerse a pensar sobre lo escuchado. 

13 Clases de pensamientos que hay que enseñar a practicar a los hijos: 

  1. El pensamiento abstracto es el que implica la posibilidad de cambiar a voluntad, de una situación a otra y descomponer el todo, en partes y analizar a la vez, distintos aspectos de una misma realidad.
  2. El pensamiento analítico es el que separa el todo, en partes o categorías.
  3. El pensamiento cognitivo procesa el aprendizaje de la atención, la percepción, la memoria, la inteligencia, el lenguaje y la representación mental que guía los actos en ideas y creencias.
  4. El pensamiento creativo es el que desarrolla e introduce modificaciones o novedades, sobre lo ya existente.
  5. El pensamiento crítico es el que examina con conocimiento, para evaluar y decidir sobre los razonamientos de la vida diaria, en los aspectos de lo que se cree y el por qué.
  6. El pensamiento de síntesis es el que condensa los grandes conceptos, en partes más comprensibles o estudiables.
  7. El pensamiento deductivo es el que va de lo general a lo particular y llega a conclusiones, a través de las premisas.
  8. El pensamiento estratégico es el que prevé con variables y opciones, la realidad de los desafíos y oportunidades futuras, previsibles e imprevisibles, mediante la información y el conocimiento.
  9. El pensamiento inductivo es el que va de lo particular a lo general, analizando los hechos en diversas situaciones.
  10. El pensamiento interrogativo es el que se soporta sobre preguntas, sobre temas identificados, que interesan especialmente.
  11. El pensamiento lógico es el que opera, mediante conceptos y razonamientos naturales.
  12. El pensamiento racional es el que está a favor de las actividades del intelecto, o las abstracciones de la imaginación.
  13. El pensamiento sistémico es el que ve las cosas, de forma interrelacionadas entre múltiples elementos. 

Hoy vivimos en una especie de espiral o tornillo sin fin, que nos entretiene con ruidos e imágenes y nos hace desentendernos de lo que es esencial, comenzando por anularnos nuestra capacidad de pensar. A cualquier edad, el no tener una actitud de pensar, produce un gran enquistamiento en el desarrollo de las neuronas, lo que impide la tarea del entendimiento y del aprendizaje, ayudando en algunos casos a que se atrofien y lleguen las enfermedades mentales degenerativas. 

Los padres tienen que enseñar a sus hijos, sobre la necesidad personal de pensar y reflexionar en silencio, para que claramente aprendan a orientarse moralmente, en lo que es bueno y lo que es malo. Si los hijos tienen el habito de pensar, después verán mucho más claras las cosas y con mucho mejor criterio las podrán llamar, por su verdadero nombre. Al si, llamarle si, y al no, llamarle no. Qué bonito es abandonarse a pensar y meditar, mientras se escucha el silencio de la montaña o del mar, se disfruta de una buena música, se contempla una buena obra de arte, etc. Dentro de un orden y en determinadas circunstancias, podría ponerse un cartel en las habitaciones de los hijos, que dijera: No interrumpir, estoy pensando. Un niño que piensa, es un niño que terminará preguntando, pues quiere saber. El deber de los padres, es estimular ese deseo, halagarlo y reforzarlo. 

También hay pecados de pensamiento, deseos, palabras, acciones u omisiones. Los pensamientos impuros, que inclinan a apartarse del camino de las virtudes y valores humanos, deben rechazarse, para evitar que despierten las pasiones de las malas obras. Enseguida se pasa de los pensamientos a la realidad, para el bien o para el mal. 

Algunos padres «pasan» de pensar, pues hay una grave omisión de estudiar, dialogar y divulgar los temas del pensamiento. El pensamiento sobre la verdad de las cosas, ha sido sustituido por ideologías y el pensamiento, sustituido por el sentimiento. No es lo mismo el pensamiento que el “sensamiento” que provienen de sentir, mucho o poco. No de lo que se piensa. Algunas veces el pensar, conlleva una fuerte lucha interna y externa, pero para que no nos moleste, no se puede obviar. 

Pensar y enseñar a pensar, es una obligación estrictamente moral, pues la razón, soportada en el pensamiento bien formado,  es la facultad que Dios nos ha dado, para descubrir el bien, el mal y regir toda nuestra conducta. Pensar bien, consiste en intentar conocer la verdad y la realidad de las cosas, sin emplear sutilezas, engaños ni profundidades aparentes, que eviten circular por el camino que conduce a la verdad, viendo lo que hay, nada más que lo que hay. 

Pensar es un arte, una actitud, una costumbre y una asignatura que hay que aprender y mantenerla viva, para poderla enseñar a los hijos. Si no se practica y se tiene en inanición, se atrofian los sentidos y cuando se quiera activar para ejercitarla, puede que sea tarde. 

21 Ideas para enseñar a pensar a los hijos.  

  1. Enseñarles a pensar como estimulo, motivación y promoción de los hábitos intelectuales.
  2. Enseñarles a pensar cómo no engañarse, a ser sinceros y a actuar con coherencia, acerca de lo pensado sin olvidarse de la verdad.
  3. Enseñarles a pensar en sus propias equivocaciones y a que aprendan de ellas, ya que es imposible no equivocarse nunca, pues el error es humano y hay que saber aceptarlo y corregirlo.
  4. Enseñarles a pensar hasta que disfruten haciéndolo.
  5. Enseñarles a pensar hasta que el buen pensamiento, ilumine y alimente su mente con la verdad.
  6. Enseñarles a pensar para que crezcan en libertad y en responsabilidad, y así puedan decidir lo que consideren más conveniente para su desarrollo religioso, familiar y social.
  7. Enseñarles a pensar para que descubran el inmenso poder que tiene su mente y puedan saber, no entrar o en su caso salir, de la jaula mental en que pueden encerrarles los medios de comunicación y la sociedad, que siempre intentan pensar por ellos.
  8. Enseñarles a pensar para que encuentren en la mente y en el corazón, las cosas buenas de la vida, antes que les lleguen las malas y le haga claudicar a su inteligencia.
  9. Enseñarles a pensar para que enriquezcan el lenguaje, sepan fomentar el diálogo, practiquen el ejercicio mental de razonar al defender las causas, sepan tener argumentos para las propias decisiones, y no hagan solamente lo que hacen los demás, como los borregos.
  10. Enseñarles a pensar para que inteligentemente, sepan tomar buenas decisiones en los problemas vitales.
  11. Enseñarles a pensar para que progresen, sabiendo plantearse nuevos problemas y encontrar las soluciones.
  12. Enseñarles a pensar para que puedan preguntar con acierto y forma reflexiva: ¿Qué es? ¿Por qué es? ¿Cómo se sabe? ¿Por qué se piensa? ¿Por qué se recuerdan las cosas? ¿Pensamos mientras dormimos? ¿Qué es lo que más nos hace pensar? ¿Se puede pensar en dos cosas distintas a la vez?
  13. Enseñarles a pensar para que puedan reflexionar, y para  que den rienda suelta a su imaginación y así puedan descubrir nuevos horizontes.
  14. Enseñarles a pensar para que sean más inteligente, que la televisión y las pantallas digitales, al controlarlas, para que no les dominen.
  15. Enseñarles a pensar para que sean más inteligentes y más libres, conozcan mejor la realidad y así sepan evaluar mejor, la capacidad de abrir más y mejores caminos.
  16. Enseñarles a pensar para que sepan manejar bien dos de sus mejores armas: La palabra y la escritura.
  17. Enseñarles a pensar para que tengan abierta la capacidad de dirigir su propia conducta, presidida por las virtudes y valores humanos.
  18. Enseñarles a pensar para que tengan sosiego, humildad, mansedumbre, templanza, etc., que son las virtudes humanas que se necesitan para poder pensar mejor.
  19. Enseñarles a pensar que con actitudes positivas, pueden llegar muy lejos y que con actitudes negativas, todo les parecerá difícil e inalcanzable.
  20. Enseñarles a pensar que el que está bien entrenado tiene libertad y no debe sacrificarla, en el altar de la moda social, que es una de las perversiones más nocivas del pensador.
  21. Enseñarles a pensar que, por cuenta propia, pasen del impulso irracional a los dictados de la inteligencia. 

Si los hijos han sido enseñados a pensar, será mucho más fácil que no caigan en las modernas adicciones perniciosas, que les impiden concentrarse para pensar, las cuales les producen efectos físicos nefastos, malas consecuencias escolares, religiosas, familiares y sociales, las cuales por su gravedad, muchas veces requieren tratamientos profesionales. 

En la educación de calidad, una de las asignaturas más importante es enseñar a pensar a los hijos, que podría llamarse “pensamientología”. Así los hijos adquirirían, no sólo conocimientos, sino el gusto de pensar para saber, y entre otras cosas, pudiera reconocer sus aciertos y errores. Este deseo de pensar para aprender, hay que cultivarlo y estimularlo, mediante el proceso educativo en la familia, en la escuela, en la Iglesia y en la sociedad, para que sepan encontrar también lo bello y lo feo, lo justo y lo injusto, lo bueno y lo malo, etc. 

Los padres deben ejercitar las destrezas del pensamiento de sus hijos, fomentando las conversaciones, promoviendo y conduciendo los debates o diálogos, para forzar al intelecto a pensar, mantener la atención, soportar la argumentación, desarrollar la concentración e impulsar la tolerancia, con respecto a las distintas opiniones que expresen. 

Hay muchas organizaciones que se dedican, exclusivamente, a enseñar a pensar a los niños y jóvenes, a través de la creatividad. Una de ellas es: Destination ImagiNation® Inc. http://texasdi.org/home http://dalrich.texasdi.org/?q=node/1 

21 Sentencias para aprender a pensar: 

  1. Algunos creen que ya no tienen que pensar, porque han estudiado algo.
  2. Aunque a todos les está permitido pensar, muchos se lo ahorran.
  3. Cuando no se piensa lo que se dice, es cuando se dice lo que se piensa.
  4. El arte de saber pensar, es el regalo más escaso de la naturaleza, aunque el conocimiento todos lo tienen, mayor o menor.
  5. El pensamiento es como la innegable ley de la siembra y de la cosecha. El que piensa obtiene frutos.
  6. El pienso es la comida de los animales. Pensar es el alimento de los inteligentes.
  7. El que piensa bien la pregunta, rara vez se equivoca.
  8. Es mil veces más fácil no decir lo que pensamos en un momento de ira, que después pedir perdón.
  9. Existen muchas respuestas, al mismo problema. El éxito está en pensar cuál es la mejor para resolverlo, examinándolo previamente, desde varios puntos de vista.
  10. Hacer creer a la gente que están pensando, les gustará, pero hacerles pensar, lo detestan.
  11. La educación consiste en enseñar a los hombres a pensar, no lo que no deben pensar.
  12. La mitad de los hombres actúan sin pensar, la otra mitad piensan sin actuar.
  13. Pensar en lo mucho que se recibe de Dios, y en lo poco que se devuelve al prójimo.
  14. Pensar es cómo vivir dos veces.
  15. Pensar es el trabajo más difícil que existe. Quizá sea ésta la razón por la que haya tan pocas personas que lo practiquen.
  16. Pensar pudiera ser fácil. Actuar es difícil. Actuar como se piensa es más difícil.
  17. Pensar sin aprender es peligroso, intentar aprender sin pensar, es una pérdida de  tiempo.
  18. Pensar y después hablar, es mucho mejor, que hablar y después pensar.
  19. Se es dueño de los pensamientos y silencios, pero esclavo de las palabras.
  20. Siempre hay que pensar con quién se está hablando, pues nunca se puede ser arrogante con los humildes, ni humilde con los arrogantes. El mayor placer de una persona inteligente, es aparentar ser idiota delante de un idiota, que aparenta ser inteligente.
  21. Sólo pensar en traicionar, es ya una traición. 

Pensar fomenta la capacidad y la creatividad, para dar respuestas eficientes, racionales, críticas, creativas, éticas y afectivas, en las distintas situaciones, problemas o ideas, pasadas, presentes y futuras. 

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre.com 

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El aburrimiento de los hijos

ESCUELA PARA PADRES

El aburrimiento de los hijos

  • 17 Frases de los jóvenes que se aburren en la escuela

2,322 Palabras. Tiempo de lectura 8:30 minutos

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El aburrimiento es un estado de ánimo producido por la falta de estímulos, diversiones o distracciones. El aburrimiento, junto a la soledad y la pereza, es una de las plagas de la sociedad actual, lo mismo en los jóvenes, que en las personas mayores. Situación que la mayoría de las veces es originada por una mala educación de los padres o una falta de dedicación hacia los hijos, al dejarles que sean educados por la televisión, las pantallas electrónicas o los amigos. Después de mayores, ese hábito de aburrirse tiene muy pocas posibilidades de corregirse, pues se convierte en un círculo vicioso a través de la gran tristeza y posible depresión.

El aburrimiento puede producirse, por una soledad mal administrada o mal entendida, pues la soledad no tiene que producir aburrimiento. Al contrario, esa soledad, en vez de aburrir, puede ser un periodo de descanso, que sirva para meditar y poner las cosas en orden.

Hay muchas personas, principalmente los niños y los jóvenes, que cuando están solos, se aburren durante sus tiempos de ocio, debido a que no tienen ni el hábito, ni los estímulos para distraerse o divertirse. Les han acostumbrado a que sus tiempos de ocio sea dirigido por sus juguetes, padres obsesivos o por la industria de entretenimiento a través de las pantallas electrónicas, con todos los inconvenientes que tienen esas situaciones. Muy pocos padres dan a los hijos las herramientas necesarias, para que se acostumbren a no aburrirse. Esas herramientas tienen que estar en relación con la edad física y mental de cada niño.

Lo mismo pasa con los adultos, si se han acostumbrado a que sus tiempos de ocio estén dirigidos desde pequeños, con juguetes que juegan ellos para el niño, no el niño con el juguete. No hay interactividad entre los juguetes y el niño. Además que si se aburren de los juguetes, inmediatamente los padres les compran otros nuevos, en lugar de sacar los que estaban guardados, porque en su día les aburrieron.

Esos niños, de mayores será mucho más fácil que caigan en las manos y la mente perversa de la industria del entretenimiento, que trata de hacerles adictos al consumo de sus productos o servicios. Así, mientras están consumiendo entretenimiento, no piensas en su crecimiento personal, social, ni religioso, lo que produce generaciones de personas acostumbradas a que otros, les distraigan para que no se aburran.

Algunos hijos se aburren de todo, porque ya tienen de todo. Para no aburrirse necesitan experiencias nuevas, que muchas veces les resultan perniciosas. El aburrimiento es una de las grandes puertas de entrada hacia el consumo de drogas, sexo, pandillas y otros vicios. El aburrimiento es una de las cosas que les produce las ganas de explorar nuevas avenidas, para ver si por ellas encuentran la forma de distraerse y divertirse. Avenidas que la mayoría de las veces, terminan de forma violentamente grave, porque para pagar su diversión que les saque del aburrimiento y obtener beneficios económicos, inducen a otros adolescentes al consumo de drogas o alcohol. Ahí suelen reclutar a los camellos de las drogas, en el narco menudeo, con los jóvenes aburridos.

Las principales características del aburrimiento, se centran en conductas pasivas ante los hechos, aunque les atañan o no. Demostrando baja autoestima, insatisfacción personal, falta de expresión de lo que piensan o sienten, inseguridad personal, evasión en la necesaria toma de decisiones o en asumir responsabilidades, etc. Se aburren porque les falta motivación para hacer las cosas. Esa motivación debe llegar en primer lugar a través de sus padres. Al no tener algo que les apasione, al no apreciar el trabajo o el estudio, nace otro círculo vicioso: Se tiene pereza porque no se hace nada y si no se hace nada, llega la pereza.

Otras características de los jóvenes que se aburren son la pereza, la vagancia, la indolencia, la ambigüedad, la indecisión, la apatía, la negligencia y la ociosidad. Las que origina que se les atrofien sus sentidos, los cuales están diseñados para tenerlos continuamente en activo. Con los sentidos atrofiados o dormidos, la sociedad les presionará más y mejor hasta adormecerles la moral y la mente, para poderlos manejar a su antojo. De esta forma conseguirán que no piensen en nada y se pasen mucho tiempo aburridos y medio aletargados, frente a las pantallas electrónicas, sometidas a los dictados de algunos perversos medios de comunicación.

Muchas veces se aburren los niños y los jóvenes, porque sus padres o educadores, no les prestan la debida atención y sienten que están solos o abandonados. En determinadas edades, todavía no tienen la capacidad de entretenerse ellos solos y piden a gritos que se ocupen de ellos. Es muy fácil distraerles, dándoles un pequeño gesto de atención y un poco de dedicación, entonces se terminan esos signos externos que caracterizan su aburrimiento. Las madres de hijos pequeños, saben distinguir perfectamente el tipo de lloros que corresponden al aburrimiento o a las señales de cubrir sus primarias necesidades de alimentación, limpieza o sueño.

Los padres de hijos jóvenes, prefieren un hijo vivo, aunque esté aburrido, a un hijo que para salir del aburrimiento y divertirse, tome riegos irreversibles con el alcohol, las drogas, el sexo, las pandillas, la velocidad de los automóviles o motocicletas y termine en el hospital, la cárcel o el cementerio. Esa es la moderna ruleta rusa del aburrimiento. Si tuvieran muchas actividades lúdicas, divertidas y enriquecedoras. No tendrían tiempo para aburrirse.

Algunos padres no saben, no quieren o no pueden enseñar a sus hijos, a no aburrirse o no les dan las herramientas necesarias, para que ellos mismos hagan lo conveniente para no aburrirse. Por eso aceptan que la industria del entretenimiento, el gobierno o terceras personas, solucionen el aburrimiento de sus hijos. Algunas de esas personas u organizaciones, se aprovechan del aburrimiento de los adolescentes para conseguir unos fines, que no siempre son en beneficios de los jóvenes, por eso los padres tienen que estar muy vigilantes con los sitios donde van sus hijos y las personas con las que se relacionan.

Los padres tampoco pueden estar toda la vida haciendo cosas, para que los hijos no se aburran. Ni deben quedarse al margen de la situación de sus hijos, de forma impotente, ignorante o cómoda, mirando para el otro lado. Lo principal es que asuman su irrenunciable responsabilidad y privilegio como educadores, y les den su propio buen ejemplo, practicando las virtudes y valores humaos e inculcándoselos, para que les sirvan como prevención, ya que los hijos bien formados, nunca llegarán a aburrirse.

Si los padres estuvieran alertas, a las banderas rojas que muestran sus hijos antes de aburrirse, esa situación sería mucho más fácil corregirla. Los hijos que se aburren, la mayoría de las veces, se enrocan como en el ajedrez o se aíslan del mundo y terminan cayendo en malas manos, todo por no pedir ayuda o no dejarse ayudar, para que les enseñen a no aburrirse. La autoridad real y llena de amor de los padres, junto a la justa ambición de que los hijos sean lo mejor posible, obliga a enseñarles a no aburrirse, dándoles las herramientas necesarias para vivan alegres, ocupados, entretenidos y divertidos.

El aburrimiento de los jóvenes, está íntimamente relacionado con el miedo a las consecuencias de su falta de actividad, la inhibición a su alrededor, la indiferencia hacia los premios o castigos, a la risa y al llanto, a la impunidad de sus hechos, etc. Por lo tanto, una de las primeras cosas que se le ocurre a un joven aburrido, es el atractivo de la emoción de lo prohibido. Faltar a las clases en la escuela, para no seguir aburriéndose y juntarse con otros jóvenes de sus mismas características. Trasgrediendo las normas que le obligan sus padres, demuestra su sentimiento de rebeldía hacia una de las cosas que más le aburren, recibir la enseñanza de los maestros, que le exigen a poner atención, puntualidad, responsabilidad, disciplina, orden, etc. 

Cuando esas ausencias a la escuela se convierten en rutina y los padres y los profesores, no se percatan de que han ocurrido o no se quieren dar por enterados, se abre la posibilidad de que se cree un hábito muy peligroso, por los riesgos presentes y futuros que conlleva. Deja de ser una falta motivada por el aburrimiento, para convertirse en un modelo pernicioso de juventud. Los padres tienen que atajar con firmeza las faltas a clase, aunque sean esporádicas. 

Los padres ante un hijo aburrido, nunca deben sentirse cómodos callando, disimulando, olvidando o ignorando. Tienen que tomar el riesgo de hablarles muy claro, aunque sea desagradable hacerlo. Para ello deben prepararse y aconsejarse muy bien, pues el aburrimiento puede ser el principio de un problema, mucho más grande. Siempre deberán escucharles todas las excusas, mentiras y verdades sobre su aburrimiento. No es una solución aceptable el no hablarles claramente, cayendo en un paternalismo mal entendido, al evitarles todas las contrariedades a los hijos, ignorando que lo que necesitan y esperan, es conocer la autoridad paternal. 

De 3 a 6 de la tarde es uno de los momentos más importantes en la educación de los hijos. Su actitud y actividades en ese periodo les marcarán el futuro. En esa franja horaria es cuando muchos hijos salen de la escuela y esperan en la casa a que lleguen sus padres, pudiendo hacer lo que quieren, pues no tienen supervisión. 

La gran mayoría de los jóvenes que se aburren en clase, tienen la autoestima totalmente por los suelos, siempre se autojustifican para defender su actitud y están sensiblemente, por debajo de la media de aprovechamiento de sus compañeros. 

17 Frases de los jóvenes que se aburren en la escuela: 

  1. Cuando me aburro y me inhibo del ambiente, me pongo agresivo, explosivo e impredecible. No acepto que me lo recuerden, ni el profesor, ni mis padres, ni mis amigos.
  2. El estudio me aburre, no me gusta estudiar.
  3. El profesor me margina, porque no voy bien y al ritmo de los demás.
  4. El profesor siempre me está gritando y reprochando mi ignorancia.
  5. Los compañeros y el profesor se burlan de mi y dicen que soy torpe.
  6. Me aburre asumir las responsabilidades del estudio y de las tareas, prefiero no hacer nada.
  7. Me aburre la clase y me da pereza empezar a estudiar.
  8. Me aburro mucho, porque no se concentrarme en lo que tengo que hacer.
  9. Me aburro porque he faltado tantas veces, que no cojo el ritmo.
  10. Me esfuerce o no, siempre saco malas notas y nunca buenas.
  11. Me interesa el Internet, la música y los amigos, no me interesa lo que dicen en la clase.
  12. No entiendo nada de lo que dicen.
  13. No se estudiar y cada vez, estoy más lejos de lo que saben los compañeros.
  14. No se me queda nada de lo que explica el profesor.
  15. No tengo ningún motivo para sentir que estudiar sirve para algo.
  16. No valgo para estudiar, soy un inepto.
  17. Para justificar mi aburrimiento, no me importa mentir continuamente. 

Se aburren los cónyuges, porque su amor ha disminuido y no han puesto los medios para remediarlo. 

Se aburren los padres de repetir una y mil veces los mismos consejos, ordenes, castigos, etc. cuando no obtienen los resultados que desean. 

Se aburren los trabajadores y los empresarios, de hacer siempre lo mismo y por lo tanto obtener siempre los mismos resultados. Por falta de innovación, de reinventarse, de intentar nuevas metas, es decir porque siguen en la trampa de la rata, dando vueltas continuamente sin ningún norte. 

Se aburren los maestros de intentar educar, a los alumnos que no quieren aprender. De ser ignorados o vilipendiados por los clásicos alumnos de siempre, que alteran el orden sin que nadie pueda decirles, ni hacerles nada. De que esos alumnos sean intocables en sus acciones, que perjudican a todo el grupo, por cuatro maleducados. 

No se aburren los niños, jóvenes o mayores, que tienen un proyecto de vida, basado en la práctica continua de las virtudes y valores humanos, con objetivos claros y concretos y con los medios para comprobar lo que están haciendo bien en la vida y observar, las desviaciones realizadas sobre sus objetivos. 

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La valentía o cobardía de los padres en la educación de la familia. Virtudes y valores humanos.

ESCUELA PARA PADRES

La valentía o cobardía de los padres en la educación de la familia. Virtudes y valores humanos.  

  • 10 Puntos donde los padres tienen que demostrar valentía en la educación de su familia, incluso tomando el riesgo de enfrentarse
  • 13 Sentencias sobre la virtud de la valentía 

2,266 Palabras. Tiempo de lectura 8:25 minutos 

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La valentía en la educación familiar es una virtud humana enormemente plural que se puede demostrar en multitud de facetas. Es todo un estilo de vida cuyos resultados son siempre gratificantes, pues los padres ven sus frutos reflejados en ellos mismos y en sus hijos. Es una realidad evidente que se realiza a través de hechos elocuentes.

            La valentía requiere prudencia, reflexión, firmeza y medición de los riesgos antes de entrar en las batallas, para tener certeza de que se van a ganar, o por lo menos que se tiene un buen plan B, muy bien preparado. Una mente desocupada es el taller del Diablo

            Los padres no deben confundir la valentía con la osadía, la temeridad, la insolencia, el descaro, la desfachatez, el atrevimiento o la violencia. Tampoco con ese concepto tan íntimamente arraigado en algunos países del machismo a ultranza. Eso no es valentía, eso suele ser ignorancia, presunción o un escape de la cobardía. 

            No hay valentía sin lucha. Es más cómodo ser cobarde que valiente. Si no se hace nada, no ocurrirá nada, así nadie podrá decir que lo he hecho mal. La valentía supone la renuncia a la comodidad al tenerse que enfrentar a otras opiniones o hechos. La valentía como ejemplo es “una verdad incomoda” para otros padres, que les profundiza hasta el fondo de su conciencia. 

            Los padres tienen que demostrar valentía para enfrentarse a los hijos que se comporten mal y ante los familiares y amigos que resulten tóxicos para la familia. Hay muchos padres que no quiere, no saben o no pueden ser valientes. Prefieren que la corriente les arrastre, aunque suponga que ese arrastre perjudique a la familia. 

            Los padres tienen que tomar voluntaria o involuntariamente, la responsabilidad de sacar adelante a la familia. Por lo tanto tienen que ejercer esa responsabilidad con valentía, sin tener en cuenta si les gusta o no. La familia y la sociedad les exigirán responsabilidades por no haberlo hecho bien, máxime si han optado por la cobardía de esconderse o ignorar los problemas. 

            Los padres no pueden argumentar su ignorancia, falta de preparación, de tiempo o de conocimientos sobre la situación y características de sus familiares y las de su entorno social, por muy difícil que sea. Tienen la obligación de aprender a cumplir con valentía los compromisos ante su familia. Nunca deberán pensar que tienen todo bajo su control y que ya han hecho lo que tenían que hacer, pues siempre hay la posibilidad de cometer errores. Tienen que estar muy atentos y demostrar mucha valentía para enfrentarse a la permisiva sociedad actual, la cual va por un camino equivocado. Los padres deben impedir que sus hijos lo sigan. 

            La valentía tienen que ejercitarla, no echando la culpa a la mala suerte o a los demás, pues también tiene que saber que hay una buena sociedad, mucho más numerosa que la mala, pero que en esta ladran mucho y más alto que en la buena sociedad. Tienen que ser valientes para defender sus ideales frente a sus hijos y cónyuge, si fuera necesario. 

            Los padres tienen que tener la valentía de hacerle frente a las consecuencias que esa valentía les va a suponer. Aceptando que pueden ser victimas del desprecio, risas y acoso de una parte de la sociedad que no quiere permitir que haya cerca de ellos padres que no tengan una visión superficial o hedonista de la vida. Padres, no tengan miedo, la compensación de ser valientes es infinita. 

            Ejercer la valentía tiene un precio personal y posiblemente los padres tendrán que pagarlo, pero las ventajas que obtendrá toda la familia son muy superiores a los inconvenientes que haya podido producir su valentía. No se puede ser medio valiente o medio cobarde en función de las circunstancias de: Dónde estoy, con quién estoy, quién me ve o no me ve, qué dirán o no dirán, o cuánto dinero y fama me va a costar mi valentía o ganar con mi cobardía. 

            Los padres tienen que ser valientes para practicar la disciplina como virtud y valor humano, acompañando a sus hijos en el descubrimiento de lo bueno, lo bello y lo verdadero de ellos mismos y de la sociedad. Incluso sabiendo que los hijos bien educados en las virtudes y valores humanos van a chocar con los familiares o amigos que no estén bien educados. 

Actualmente hay muchos padres NiNi, que Ni son valientes, Ni son cobardes, Ni son todo lo contrario. Ni son capaces de comprometerse, Ni son capaces de ser responsables, Ni nada de nada. Son pusilánimes. Para ellos es muy fácil decir: Paso de todo y no me preocupo de lo que le pueda ocurrir a mi familia. Allá ellos. Pero eso no es óbice, obstáculo, valladar, impedimento o cortapisa alguna, para que no tengan que seguir luchando con valentía, para educar y resolver los problemas de sus hijos. 

Los padres fuertes son los padres que educan con valentía, por lo que también tiene hijos fuertes, pues aunque les sea difícil, saben y quieren tomar el camino correcto en la educaron de su familia. 

El compromiso de ser padres les coloca a diario en situaciones que requieren mucha valentía para no tomar el camino fácil, que originaria privar a los hijos de los límites que son vitales, para que no sólo se rijan por los principios inculcados, sino que tengan la fortaleza para ponerlos en práctica. 

Los hijos necesitan padres con valentía y que tengan la fortaleza de comprometerse seria y profundamente en la formación de la familia. Incluso cuando los padres les ponen limites en función de sus edades y situaciones. Poner límites puede ser muy difícil y doloroso también para los padres, pero existen las herramientas necesarias para la formación de todos los componentes de la familia. 

Los padres tienen que tener la suficiente valentía de hacer siempre que su si, sea si, y que su no sea no. Sin que dependa de la cobardía que quiera ejercitar en ese momento, por comodidad, conveniencia o por su propio beneficio. 

10 Puntos donde los padres tienen que demostrar valentía en la educación de su familia, incluso tomando el riesgo de enfrentarse: 

  1. A las escuelas o colegios donde van sus hijos, para buscar mejoras en su educación y formación y eliminar las malas realidades actuales.
  2. A las leyes injustas, actuando democrática y cívicamente en las urnas, en los medios de información, asambleas, reuniones, etc. intentando que se anulen, modifiquen o no pasen esas leyes.
  3. A la sociedad permisiva y hedonista que intentan maleducar o pervertir a sus hijos.
  4. A los medios de comunicación cuando inculcan o transmiten malas prácticas morales, cívicas, religiosas o educacionales.
  5. Al propio cónyuge e hijos si dan un mal ejemplo familiar ante los hermanos u otros familiares y amigos.
  6. A los familiares y amigos que contaminan a los hijos con malos ejemplos de actuaciones o que pretenden apartarles de las buenas prácticas familiares.
  7. A las injusticias que se cometen en la sociedad, intentando ser la voz de los que no tienen voz.
  8. A los pusilánimes que no quieren modificar las cosas que están mal, pues alegan “que siempre se hizo así” que “eso no tiene arreglo” que “hay que esperar” etc. Eso impide que prosperen y no permiten que prosperen los demás.
  9. A los que no colaboran socialmente porque se esconden o se inhiben de solucionar los problemas de la comunidad y hacen que todo el peso de los problemas caiga siempre entre los mismos.
  10. A los que tienen obligaciones y no las cumplen y con su omisión perjudican a terceros en temas de comportamiento social como pago de impuestos, convivencia pública, injusticias, etc.  

Los padres con cobardía no son solamente los que matan, abusan, violentan o abandonan a su cónyuge o hijos. Son los que no se atreven a educar bien a sus hijos por comodidad o por “el que dirán” de su familia o de la sociedad. No tienen la valentía de enfrentarse a la obligación irrenunciable que tienen con sus hijos. Esa cobardía hace desgraciados a todos los que tienen a su alrededor. Sus acciones dejan abochornados al resto de la familia y de la sociedad, que esperaba otra cosa de los padres y no esa cerrazón mental de no enfrentarse a las obligaciones contraídas.  

Los padres con cobardía son los condescendientes, contemporizadores, despreocupados o inconscientes voluntaria o involuntariamente que viven dedicados a darles a sus hijos todo lo que quieren y algunas veces mucho más de lo que quieren para no enfrentarse con ellos, engañándose al decir que quieren evitarles sufrimientos. Algunas veces la cobardía la disfrazan de prudencia, o que les da vergüenza aparecer como exigentes ante la sociedad. Otras veces no lo hacen por que son apocados, desidiosos, dejados, tímidos, temerosos, indecisos o pusilánimes, pero todos esos conceptos no les liberan de ser cobardes ante el cumplimiento irrenunciable, indiscutible e innegociable de educar bien a sus hijos. 

La cobardía no está relacionada con la debilidad de carácter, ni con la humildad de hacer dejación de los derechos y obligaciones paternales. No hay cobardía para las cosas pequeñas, ni para las grandes en la educación de los hijos. Si se es cobarde ante las cosas pequeñas, mucho más se será ante las grandes. Siempre hay tiempo para rectificar las actitudes cobardes realizadas ante los hijos. Es posible que necesiten el experto consejo de un sacerdote, pastor, rabino o imán. Ellos le sabrán indicar como se pasa de padre cobarde a padre valiente. 

Algunos padres suelen ser cobardes, según las circunstancias, para cumplir con sus obligaciones, y muy valentones y “bocones” para abusar física o emocionalmente de los hijos y cónyuge. Sobre todo cuando pueden demostrar su prepotencia ante los más débiles. Suelen tener miedo a dar a conocer lo que verdaderamente son, unos cobardes. Los padres cobardes suelen utilizar una frase para no enfrentarse con los hijos, que con ella creen que cumplen: “Mañana lo haré”. Cuando debería ser aquí y ahora. 

Esa cobardía no es más que el abuso llevado a sus últimas consecuencias. La suposición de los padres de que la vida de su familia les pertenece. Suelen insistir ente sus hijos y esposa de que “si se va de la casa, los otros se morirán de hambre” por lo que tendrán que seguir soportando su cobarde forma de ser. 

            Algunos padres tienen una cierta tendencia hacia la cobardía, pues no se quieren enfrentar a ellos mismos, ni a las cosas que suceden o que previsiblemente sucederán, ni ahondar en sus actuaciones, dejando que la vida pase. Pero con frecuencia esto es una especie de muerte en vida. Cada vez, como las drogas, la cobardía exige ser más y más cobarde y las consecuencias van llegando con muy difícil marcha atrás, normalmente por no enfrentarse a la verdad. 

¿Es que nadie va a pensar en los hijos? Lean despacio y mediten pausadamente los  consejos anteriores. Son cosas que les servirán para remover las formas de actuar, y aunque lastimen, molesten o enojen, son para que intenten mejorar la vida de los hijos y los padres sean verdaderos padres con valentía, criterio, discernimiento y con referencias validas. 

 13 Sentencias sobre la virtud de la valentía:

  1. El valiente tiene miedo del contrario; el cobarde, de su propio temor.
  2. Hace falta mucha valentía para empezar y continuar en las cosas difíciles.
  3. La valentía da el valor hasta para equivocarse.
  4. La valentía es el miedo dominado, la cobardía es el miedo consentido.
  5. La valentía es hacer sin testigos lo que se haría ante ellos.
  6. La valentía es saber vencer el miedo natural que tiene el prudente.
  7. La valentía perfecta consiste en hacer uno sin testigos lo que sería capaz de hacer ante todo el mundo
  8. La valentía proviene de la prudencia, no de la temeridad.
  9. La valentía prueba la capacidad de los hombres, la cobardía su calaña.
  10. La valentía puede ser hablar o callar, depende de la ocasión.
  11. La valentía que se demuestra en la familia trascenderá a la sociedad.
  12. Valentía no es la ausencia de temor, sino considerar lo que es más importante para contrarrestar el temor.
  13. Valiente es aquel que toma nota de su miedo y tiene la voluntad de vencerlo.

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Soy un padre NiNI. Ni me educo, Ni educo a mi familia ¿Qué va a ser de nosotros? Educación integral

ESCUELA PARA PADRES 

Soy un padre NiNI. Ni me educo, Ni educo a mi familia ¿Qué va a ser de nosotros? Educación integral. 

  • 10 Áreas principales de la educación integral
  • 20 Conceptos para educar en los buenos modales dentro de la familia y en la sociedad. (También llamados buenas maneras)
  • 42 Sentencias sobre la educación integral   

2,862 Palabras. Tiempo de lectura 10:30 minutos 

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La educación integral es un proceso continuo de los padres, mediante el cual se transmite a los hijos los conocimientos, usos y costumbres,  virtudes y valores humanos y las formas de actuar, no sólo a través de palabras, sino con todas sus acciones, sentimientos y actitudes. También deben desarrollar o perfecciona en los hijos, por medio de preceptos, ejercicios y ejemplos los sentidos y las facultades intelectuales, morales y de conducta. La educación integral es la mejor herencia que se puede dejar a los hijos. Les quedará para siempre. 

La educación integral es la que contempla la totalidad de la persona humana y no uno de sus componentes. Es la que da su debida importancia a la conjunto de las funciones humanas: Las del conocimiento, las de la conducta y las de la voluntad. 

Los padres, a través de su educación integral, enseñan a sus hijos a que aprendan y asimilen los conocimientos, normas de conducta, modos de ser y formas de ver el mundo de las generaciones anteriores, lo que hará más llevadera la convivencia presente y futura. La coherencia de la vida de los padres tiene que ir unida a práctica real de esa educación. No deben actuar ante los hijos con doblez y falsa apariencia de buena educación. Tienen que ser congruentes de lo que hacen con lo que dicen. 

10 Áreas principales de la educación integral:  

  1. La forma de comportarse consigo mismo y obtener la paz interior y exterior.
  2. La práctica  y enseñanza religiosa.
  3. La práctica y enseñanza de las virtudes y valores humanos.
  4. Fomentar las buenas relaciones familiares y amistades.
  5. El comportamiento social, cívico y político.
  6. El aprovechamiento escolar y profesional
  7. Prevenir y mantener la salud.
  8. Fomentar el amor y respeto a la naturaleza.
  9. Fomentar la formación en las artes, letras, ciencias e intelecto.
  10. Los buenos modales dentro de la familia y en la sociedad. (También llamados buenas maneras) 

Para educarse en cada una de estas áreas, los padres deben conocerlas muy bien e informarse adecuadamente, utilizando los servicios que les ofrecen, la mayoría de las veces gratuitamente, las ESCUELAS PARA PADRES, las organizaciones religiosas y sociales, universidades, bibliotecas públicas y privadas, Internet, videos, cursos, conferencias, personas con experiencia y bien criterio, etc. Pero nunca deben decir: Ni me educo porque no se como hacerlo o porque no quiero, Ni educo a mi familia porque no estoy educado. 

El amor de padres es infinito, pero ellos no nacen aprendidos, por lo que requieren sacrificios, preparación y ayudas para formarse como personas integras de manera que puedan obtener y transmitir a sus hijos esa educación integral. Nunca es tarde para los padres. Todo es cuestión de quererla lograr, para intentar conseguir una familia fuerte y bien educada. 

No vale decir, como a mi no me educaron mis padres, me eduqué yo mismo, que mis hijos se eduquen ellos solos en lo que quieran, como quieran y cuando quieran. No voy a coartarles la libertad de que ellos elijan su propio modelo de educación, cuando les parezca y si es que les parece. Los padres no deben olvidarse lo que no eduquen, muy posiblemente lo harán las gangas y a su manera. Para las gangas convencer a los jóvenes no educados o mal educados, es mucho mas fácil que hacerlo a los que tienen una buena y sólida educación integral. Si ya tienen edad para formar una familia y tener hijos, también tienen que tener la edad de educarse en lo que les falta por aprender, y así poder transmitir esa educación a los hijos. 

Lo padres no deben confundir la educación escolar o académica con la educación integral que se requiere para formar una familia fuerte. Hay muchas personas que no tienen una gran formación escolar o académica y sin embargo están perfectamente educados en la práctica de las virtudes y valores humanos. Los títulos universitarios no son garantía para los padres de que van a dar a los hijos una buena educación. 

Es muy conveniente separar lo que es la formación y la información. La formación es la educación integral y la información es el conocimiento de las cosas, comúnmente denominado instrucción o información, que comprende el acopio de conocimientos que una persona debe adquirir para valerse por sí misma en la vida, ser útil a la sociedad y darse una explicación personal sobre el mundo en que habita y el tiempo en que le ha tocado vivir. 

Está demostrado fehacientemente que la gran mayoría de los jóvenes que tienen problemas graves de comportamiento familiar, social o con la justicia, provienen de padres que no les han educado, porque no sabían, no querían o no podían. Si los padres no tienen una buena educación integral, difícilmente podrán educar a sus hijos y por lo tanto estos tienen muchas posibilidades de andar por caminos equivocados y terminar siendo unos perdedores. 

¿A quien le interesa más que un hijo esté bien educado integralmente? Al propio hijo, a sus padres, a sus hermanos y familiares y también a la sociedad en la que vive. Si está educado integral, académica y socialmente tendrá muchas posibilidades de triunfar en la vida. Si no está educado integralmente, las probabilidades de fracaso son muy grandes. 

¿A quienes les interesa más que las personas no estén bien educadas integralmente? A algunos políticos, porque a si les pueden manejar mejor y llevarles por donde quieren para estrujarles y aprovecharse de ellos. A algunos empresarios que necesitan mano de obra barata para poder llevar determinados negocios, pues saben que con personas sin educar van a poder pagar bajos sueldos y les van a poder engañar mejor con promesas siempre incumplidas, baratijas y pequeñas dádivas. Se pueden aprovechan mucho más y más fácilmente del pelotón de fracasados. 

¿Qué futuro le queda a un hijo que esté mal educado? Muy mal futuro. Entrar en el mundo de los perdedores, y después cuando forme una familia, arrastrar a ese mundo perdedor a su esposa e hijos. La educación de sus hijos dependerá de la que sus padres hayan recibido, si es que no se han enmendado. Es una cadena familiar que históricamente ha demostrado que no tienen muchas posibilidades de romperse, pues cada generación tiene y tendrá que hacer un esfuerzo mayor para salir adelante. 

Los padres tienen que aprender una educación integral que les permita ser equilibrados y coherentes, para que en el futuro sus hijos también estén educados integralmente y puedan ser jóvenes social y mentalmente sanos y felices, aprendiendo a asumir los roles que deban ejercer en sus propias vidas, ya que estas normalmente serán el reflejo o referencia de lo que han visto y oído hacer a sus padres. Los hijos tienen que ver en sus padres conductas éticas y respeto por las virtudes y valores humanos, para poderlos incorporar en sus vidas. Las personas somos esencialmente sociales, por lo que los conocimientos deben ser buscados, acumulados y transmitidos de generación en generación, principalmente en el núcleo familiar, recibiendo, dando y compartiendo. 

Los padres tienen que educarse integralmente hoy para no lamentar mañana. No hay fórmulas mágicas, pero sí bastantes herramientas que ayudan a los padres a desarrollar su labor. Una de ellas es tener como premisa básica que un hijo se educa desde que el mismo instante que nace, de forma que cuando llegue a la adolescencia, se pueda poner a prueba todo lo educado. Los hijos son como un bloque de piedra en bruto que durante años va adquiriendo forma gracias a la tarea, exigente y amorosa de los padres. Este encargo requiere tiempo, dedicación y constancia, puesto que durante años se educará posiblemente sin ver los frutos, hasta que un día los hijos deberán brillar con luz propia para defenderse con sus propios medios, valiéndose de la educaron integral adquirida anteriormente. Si la mayoría de edad o la salida del hogar familiar les llegan sin la educación integral adecuada, pueden tener consecuencias irreversibles e irreparables. 

Una buena educación integral por parte de los padres, no elimina todas las posibilidades de errores y equivocaciones, pero las disminuye. Siempre pueden aparecer pequeños tropiezos que pudieran ser importantes para el aprendizaje real de la vida de los hijos, pero que sabiendo aprovecharlos les servirán para alcanzar su maduración y conocer y aceptar sus propios límites. Cuando tengan el derecho de utilizar su libre albedrío, el que les confiere a los hijos la facultad de tomar sus propias decisiones, acertadas o equivocadas, pese a que los padres hayan realizado un perfecto trabajo, será ya su propia responsabilidad soportada en el aprendizaje recibido. 

La educación integral como proyecto de futuro. Las primeras edades son el tiempo óptimo para cimentar las bases que se pondrán en juego durante el resto de la vida, de ahí su trascendencia y necesidad de asumir este serio compromiso educativo. Si desde pequeños los hijos acatan normas, cuando sean adolescentes o ya jóvenes, lo más seguro es que se adapten a ellas con mayor disposición. Por eso, cuando se quieren lograr cambios o mejoras en los hijos, es mucho más difícil lograr resultados satisfactorios si no se ha empezado a educarlos desde muy pequeños. Entonces se les dio la oportunidad de hacer lo que le dio la gana, dejando de lado la formación de la voluntad, el acatamiento de normas, la enseñanza de virtudes y valores humanos, en fin, todos los conceptos que abarca la formación integral como persona. Todo plan de educación integral debe irse adaptando de acuerdo a las edades físicas y mentales de los hijos, pues se les educa, previendo errores y haciendo ajustes, para formar la persona adulta que llegarán a ser. 

Plan de acción para la educación integral. Nunca es tarde para comenzar a educarse, aunque es mejor empezar cuanto antes. Los padres tienen que elaborar un proyecto educativo integral para sus hijos y ponerlo en marcha desde los primeros días. Para los bebés también existen formas de enseñarles los límites, por ejemplo los horarios de alimentación, sueño, recreación, baño, etc. No ceder ante los caprichos de los niños, permaneciendo firmes en las decisiones y actitudes, con el fin de enseñar los conceptos de autoridad y formación de la voluntad. Enseñándoles también las virtudes y valores humanos adecuados a su edad y conocimiento como orden, disciplina, generosidad, honestidad, amistad, constancia, laboriosidad, respeto, etc. Los niños los irán interiorizando de acuerdo a su nivel de comprensión, pero para ello necesitan que los padres los familiaricen con ellos. 

20 Conceptos para educar en los buenos modales dentro de la familia y en la sociedad. (También llamados buenas maneras). 

  1. Saber ceder aunque se tengan razones para no hacerlo.
  2. Saber comportarse al comer en la mesa.
  3. Saber cumplir las leyes, las cuales están hechas para facilitar la convivencia entre las personas.
  4. Saber expresar el nivel de conciencia que tenemos hacia la dignidad de los otros.
  5. Saber hablar sin gritar y sin palabras inadecuadas.
  6. Saber mantener la higiene personal para no molestar a terceros.
  7. Saber mantener una postura corporal adecuada a cada situación.
  8. Saber mirar a los ojos de los interlocutores y prestarles atención.
  9. Saber no molestar con ruidos innecesarios en los sitios públicos con teléfonos, cuchicheos, comidas, etc.
  10. Saber practicar las virtudes y valores humanos.
  11. Saber presentar y presentarse a otras personas. 
  12. Saber que los buenos modales o buenas maneras no son formalismos, pues son la mejor expresión de la buena educación recibida. 
  13. Saber respetar a las plantas, a los animales y a la naturaleza.
  14. Saber respetar al prójimo como quisiéramos que nos respetaran.
  15. Saber tener consideraciones con las personas mayores, niños, señoras en gestantes, enfermos, discapacitados, etc.
  16. Saber saludar y despedirse.
  17. Saber ser cortés con amigos y conocidos.
  18. Saber ser puntual. 
  19. Saber sonreír ofreciendo gestos amables y de buen gusto.
  20. Saber vestir con criterio, discreción, honestidad y respeto hacia los demás.  

42 Sentencias sobre la educación integral:   

  1. Bienaventurados los padres que se educan antes de educar a los hijos.
  2. Educación es lo que la mayoría recibe, muchos transmiten y pocos tienen.
  3. Educad a un hombre y educaréis a un individuo. Educad a una madre y educaréis a una familia.
  4. Educar a los niños para que no sea necesario castigar a los hombres.
  5. Educar en la igualdad y el respecto es educar contra la violencia.
  6. Educar es amar.
  7. Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida.
  8. El arte supremo del educador es despertar el buen comportamiento, el placer de la expresión creativa y el conocimiento.
  9. El educador mediocre habla. El buen educador explica. El educador superior demuestra. El gran educador inspira.
  10. El fin de la educación integral es enseñar al hombre a educarse a sí mismo, cuando los demás hayan acabado de educarlo.
  11. El hecho de haber estudiado no significa que ya no hay que seguir formándose.
  12. El hombre que hace que las cosas difíciles parezcan fáciles es el educador.
  13. El padre educador enseña a aprender a aprender, y a aprender a desaprender.
  14. El padre educador hace que el mal estudiante se convierta en bueno y el bueno en superior.
  15. El padre que intenta enseñar sin inspirar en los hijos el deseo de aprender, está tratando de forjar un hierro frío.
  16. El principio de la educación de los padres es predicar con el ejemplo.
  17. El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación de sus padres.
  18. En cualquier comunidad, el hombre educado es fundamentalmente superior, socialmente y políticamente, al hombre no educado.
  19. Enseñando educación los padres aprenden dos veces.
  20. La educación consiste en dirigir los sentimientos de placer y dolor hacia el orden ético.
  21. La educación de los hijos es la mejor biografía de los padres.
  22. La educación es al hombre lo que el molde al barro. Le da la forma.
  23. La educación es el descubrimiento de nuestra propia ignorancia.
  24. La educación es enseñar a los hombres, no lo que deben pensar sino a pensar.
  25. La educación es la mejor obra de arte que realizan los padres.
  26. La educación es la vacuna contra la violencia, la vagancia y el desenfreno.
  27. La educación es un factor indispensable para que la humanidad pueda conseguir los ideales de paz, libertad y justicia social.
  28. La educación es un medio para hacer retroceder la pobreza, la marginación, la ignorancia, la opresión y la guerra.
  29. La educación es un proceso siempre inacabado.
  30. La educación integral no es dar estudios para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida.
  31. La mayor parte de la gente confunde la educación con la formación.
  32. La mejor educación que dan los padres es con el ejemplo.
  33. La sociedad tiene que sentirse responsable de la educación de los padres, no solamente de la de los hijos.
  34. Lo que cuenta hoy día es la educación. O se va a la Universidad, o se pone un negocio para contratar a los que han ido.
  35. No hay educador que no pueda ser también educado.
  36. No hay horas malas para educarse y educar.
  37. No hay peor sordo que el que no quiere oír, por lo que es muy difícil enseñar a quien no se esfuerza en comprender.
  38. No se puede educar en serie a los hijos, pues cada uno es único e irrepetible.
  39. Nunca consideren la educación recibida como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravillosos mundo del saber.
  40. Para educar bien los padres siempre tienen que estar a tiempo y en el lugar apropiado.
  41. Quien no admite ser educado, permanecerá en el error. 
  42. Se equivoca el que no quiere aprender por parecerle que ya es tarde.  

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Soy madre y tengo 40 años. ¿Qué hago conmigo y mi familia?

ESCUELA PARA PADRES

 Soy madre y tengo 40 años. ¿Qué hago conmigo y mi familia? 

  • Mis 40, mi década
  • 10 principales aspectos en los que meditar en la década de los 40 años 

2,581 Palabras. Tiempo de lectura 9:25 minutos 

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Mis 40, mi década. La década de los 40 en las mujeres y también en los hombres, puede ser la década prodigiosa, porque ya han consolidad sus aspiraciones juveniles de madurez física, mental y emocional y donde les ha llegado el verdadero asentamiento de su personalidad. A esta edad muchas mujeres han conseguido lograr parte de las metas que se habían planteado en sus vidas y están en camino de alcanzar otras. Incluso si no tienen metas planteadas, la sabiduría que les ha dado la vida y la perspectiva de haber vivido sus experiencias anteriores puede representar un gran consuelo y satisfacción para ellas. 

También puede convertirse en la década perdida, si es que no han sabido, querido o podido llegar a sus objetivos de vida y están inconformes con ello. Incluso puede haber frustraciones al ver como se está escapando su juventud, de la forma como se va el agua en un grifo mal cerrado. Sin querer mirar la belleza que le ha producido su proceso de madurez y tampoco sin querer aceptar los cambios que la vida y la naturaleza trae en su sabiduría. 

Esta es la década que muchos llaman de la segunda juventud, en espera de la tercera juventud que será la de ancianidad. La llaman así por el vigor y optimismo que da el conocerse y ver las maravillas que la vida puede traer a las mujeres. Por eso en estas líneas intentamos reflejar unas guías para que las mujeres puedan recapacitar, ahora que están en el umbral de esta segunda juventud y ver cómo hacer de esta etapa de su vida, algo maravilloso que les lleve a una vida mucho más completa, sana y feliz con los suyos y los que tienen a su alrededor. De esta forma podrán estar preparadas para los años venideros y para lo que les depare la vida. 

La mayoría de las mujeres de esa década están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, o viviendo en parejas, con hijos propios, hijastros o sin ellos. Es decir, viviendo en alguna de las muchas formas que las unidades familiares toman en las circunstancias actuales de la vida. Otras, las menos, mantienen su soltería por deseo propio y la protegen a cal y canto, para dedicarse a otras actividades diferentes de la vocación matrimonial, o porque todavía no han encontrado a la persona que les acompañe en esa unidad familiar. 

La década de los 40 es una época de plena madurez donde las mujeres casadas se suelen entregar a los cónyuges con más libertad, amor, pundonor, nobleza y compromiso, pues es el momento de pensar más el uno en el otro, siendo feliz con la felicidad de él.  Para las solteras también representa muchas veces una década donde se dan plenamente a su vocación en la vida. 

Para poder entregarse, primeramente tienen que conocerse, aceptarse y superarse de una forma u otra, pues la que no se conoce vive en la ilusión, la que se conoce pero no se acepta, vive con desilusión, pero la que se conoce y se acepta, pero no se mejora, vive en el conformismo. 

No es fácil el conocerse, ya que muchas veces implica hacer un examen pleno de conciencia y de la vida, que puede traer malos recuerdos y abrir esas heridas del pasado que muchas han querido enterrar sin dejarlas curar ni cicatrizar. Pero esta es la época que se debe hacer ese examen, si no se ha hecho antes, ya que cuanto más perdure ese desconocerse, más difícil se hará el poder entregarse completamente a otros. 

Tampoco es fácil aceptarse. Si la mujer no es capaz de aceptarse a ella misma, con sus partes positivas y negativas. ¿Cómo puede esperar que le acepte otra persona? Para poder aceptarse hay que conocerse y saber que todos tenemos nuestros rincones oscuros. Pero debemos poner luz sobre estos rincones, igualmente para ver que hay en ellos y si necesitan desempolvarse. Al hacer un análisis personal de la vida, se podrá dar cuenta de quien es verdaderamente. Qué partes de su persona le gustan y que partes no. Si desconoce en qué no está satisfecha con ella misma, no podrá cambiar esos aspectos. 

La única forma de superación y mejora es por lo tanto conocerse y aceptarse. A partir de entonces puede ver qué pasos tiene que dar para mejorar su forma de ser, su felicidad, su salud y su bienestar, social, familiar y espiritual. Entendiendo que esta época de conocerse, aceptarse y superarse implica que es el momento de adquirir un completo dominio de su personalidad. 

Estos son los años en que empiezan a sentir el primer cambio importante desde la adolescencia. Durante el cambio de la pubertad a la adolescencia todo fue positivo. Además este cambio fue seguramente bien admitido ya que traía un nuevo cuerpo para lucir. Era la llegada de una mejora de sus formas corporales, durante mucho tiempo deseada, y también la puerta de entrada en el mundo de los adultos. Pero estos cambios positivos, no vienen sin responsabilidades.

En esa primera juventud, donde se empieza la vida de adultos es donde también se empiezan a cometer los errores de adultos y a tener que tomar las consecuencias como propias. Estas consecuencias todavía no pueden ser entendidas ni aceptadas con la madurez que después vendrá. Muchas veces estas consecuencias dejan daños que no son reparados en los años intermedios y es en los 40 donde se puede y debe tener el conocimiento necesario para poder intentar atender a esos daños del pasado que asumieron durante la inexperta juventud. 

Empieza una nueva belleza. Uno de los aspectos en los que muchas mujeres suelen enfocarse durante esta década es en el aspecto físico. La vida no para en los cambios que nos trae y los cambios físicos son una gran muestra de ello. Por ello, las mujeres tienen que prepararse para los cambios de su cuerpo, de su mente y de su entorno, los cuales cada vez le van a llegar más deprisa, al ir entrando en las décadas de los 50, 60 y las de la vejez, que no tiene décadas determinadas. 

El problema se acrecienta cuando el cuerpo y la imagen proyectada han sido de gran importancia durante toda su vida debido a su entorno social, laboral o familiar. En esta década de los cuarenta empiezan a aparecer los primeros cambios importantes. Es la época donde comienzan a comprar ropa que en vez de servir para enseñar, sirve para tapar lo que no quiere que se vea. Otras responden queriendo hacer lo mismo que hacían cuando eran adolescentes, los mismos deportes, asumir los mismos riegos, los mismos vestidos, las mismas amigas desenfadadas, los mismos tipos de fiestas, etc. Pero ya no pueden porque tienen otro cuerpo, otras obligaciones familiares, profesionales o amistosas y seguramente otra madurez intelectual. 

Algunas tienen la sabiduría de admitir que deben y pueden lucir perfectamente la maravillosa belleza, energía e inteligencia de los cuarenta. Es una época donde la gran belleza femenina sale a la luz, una vez superada la de la juventud. Esta belleza no solamente se exhibe en lo físico sino en la forma de actuar y darse ante los demás, especialmente a su cónyuge, familia y amigos. 

El crecimiento profesional es otro de los aspectos que este paso en la vida trae a la luz. La década de los cuarenta representa el ecuador, la mitad, del tiempo que queda para la vida laboral. Es el momento de pensar en los aciertos laborales y también en los errores. Algunos errores no podrán ser corregidos, pero darán un conocimiento y experiencia para no volverlos a cometer y continuar avanzando profesionalmente. Hasta esta década, muchas se han dedicado a sus estudios, trabajo y a formar una familia. Ahora los estudios los han dado por terminados, algunas veces incluso han eliminado la necesaria e imprescindible formación continua y se han acomodado a su nueva vida. Si trabajan suelen estar consolidadas en él y suponen que en su vida profesional ya han llegado hasta lo máximo, salvo excepciones de suerte o de mucha preparación. 

Este análisis laboral también puede servir para ver si realmente están poniendo sus talentos a buen servicio. En la juventud el tipo de trabajo no era tan importante como acumular experiencia, obtener ganancias e ir viendo que campo profesional era el más adecuado. Ahora es el momento de ver si el campo profesional es el mejor sitio para usar los talentos recibidos y adquiridos, así como analizar si el crecimiento y desarrollo profesional les lleva hacia los objetivos deseados. Con la ventaja que da la edad, los objetivos propuestos, no deberán ser solamente centrados en ella, sino que deberán circunscribirse también en los otros miembros de la familia. Así verán como su esfuerzo laboral puede servir como apoyo a la familia, a la comunidad y a la sociedad en general.

También la familia ya ha crecido lo suficiente como para que no necesite aparentemente tanta dedicación. Ahora es la época para meditar sobre lo que quieren y pueden hacer en sus próximos 30 años de vida activa productiva, en función de su posible actitud, conocimientos y salud física y mental, pues pronto irán llegando las limitaciones para mantener una apreciable calidad de vida, sabiendo que a medida de que van disminuyendo las obligaciones puede ir aumentando la satisfacción y la felicidad. 

Los sentimientos altruistas de la juventud pueden ir acompañados de la madurez y sensatez necesarias para realmente hacer un buen impacto con su trabajo en la vida de otras personas, empezando por las que están más cercanas. Parte de ello pasa por definir el futuro económico. Esta quizá es la última década donde va a poder prosperar. Después es más difícil. Solamente un porcentaje muy pequeño de personas asciende laboral o profesionalmente. Es importante ver cómo puede mantener la posición hasta donde ha llegado laboralmente e intentar no disminuirla. 

Esta es la década donde se debe afianzar la situación económica si no se ha hecho ya. Hay que ver la forma de tener la vivienda pagada o estar en el final del camino de tenerla, un fondo financiero que esté creciendo para cubrir los gastos del retiro, otro fondo para pagar parte o totalmente los estudios de los hijos y otro para los imprevistos y emergencia. Muchas mujeres hasta ahora no han tenido la oportunidad de poder hacer esto, por lo que es importante que tengan un plan para poder llevarlo a cabo. 

La estabilidad de las emociones. En esa década es cuando más fuerte tienen que tener su equilibrio mental y emocional. A la entrada de la segunda juventud muchas veces la mente todavía les pedirá que sigan haciendo las cosas propias de la adolescencia y juventud anterior, mientras que su cuerpo les llama la atención continuamente con las señales de que esa época ya pasó. Es el momento de madurar emocionalmente y fijarse en el futuro. Esto no implica dejar de lado los disfrutes de la vida sino adecuarlos a la nueva situación. Ahora muchas tienen unas responsabilidades diferentes y crecientes, ante su familia, su profesión, su estado financiero y las que vienen de pertenecer a una comunidad y sociedad adulta. Lamentablemente, muchas personas, tanto mujeres como hombres, no siempre están dispuestas a afrontar estas responsabilidades por lo que este es uno de los mayores tiempos de rupturas matrimoniales, al no controlar los cónyuges las situaciones propias del desarrollo de la edad. 

Esta es la década de regocijarse con la estabilidad que viene con la madurez y de entender la vocación propia. Es el momento de reconocer y valorar la gran belleza natural propia de su madurez; la serenidad de carácter que viene con saber lo qué se quiere, cuándo, cómo, con quién y porqué lo quiere. La comprensión, sensatez, humanidad, honestidad, franqueza, sinceridad y lealtad llegan con una creciente auto seguridad que le ayudan a tratar mejor a los de su alrededor. 

Ya se conocen lo suficiente como para estar seguras de sí mismas. No están en decaída, están en la plenitud de la vida, llenas de madurez, sabiendo lo que les hará bien y lo que les puede dañar. Aunque no todas estarán en este estado al principio de la década, durante ésta es el momento de ir indagando en las emociones de cada una, en su personalidad, en su vida. No es la década de tener angustias, estrés o depresiones motivadas por las cosas pasadas. Es la década de hacer frente a lo que se tiene, y hacer un buen plan de vida para el futuro, viendo dónde y cómo se puede mejorar, definiendo los objetivos, medios a emplear y controles a seguir. 

Aprovechen ahora su bello futuro, pues ya tienen la experiencia de la juventud que han ido acumulando, su personalidad formada, su propio estilo de vida adaptado a lo que quiere o ha podido, su familia y trabajo consolidado, su formación y objetivos profesionales realizados o en vías de realizarse. Están en camino de consolidar sus sueños, pues pisan sobre la tierra, y esperan con gusto a que les vayan llegando los siguientes años, mientras su sabiduría va creciendo. Están recorriendo la cuarta década y tienen todavía mucho camino por delante, mucho más que el que ya han recorrido. Pueden reinventarse todos los días para intentar hacer todo lo que hasta ahora no han podido hacer por falta de medios económicos, permisos, tiempo o experiencia. Pueden y deben redefinir, desde una perspectiva diferente las relaciones con su familia, amigos y sociedad, basándolas en el amor y la amistad, sin tener que depender de los desmedidos intereses de la juventud. Esta si es su década prodigiosa. Mujeres, cuídenla y aprovéchenla, o ahora o nunca. 

10 principales aspectos en los que meditar en la década de los 40 años Cada uno de ellos puede tener muchas ramificaciones a considerar y que requerirían mucho más espacio o artículos monográficos. Por eso lo centramos en estos, señalando que deben verlos como un principio y continuar en los otros campos de interés para su vida. Ni con mucho es una lista completa y exhaustiva, sino un principio al que debe añadir otros temas que sean de su interés como puede ser su salud, tanto física, como mental y espiritual.   

  1. 1.                   La familia actual, anterior y política
  2. 2.                   La formación académica, profesional y social.
  3. 3.                   Lo que ha hecho
  4. 4.                   Lo que no ha hecho
  5. 5.                   Lo que va a hacer y cree que puede hacer
  6. 6.                   Lo que ya no va a hacer, porque no quiere, no puede o no sabe
  7. 7.                   Sus amistades, comunidad y sociedad en general.
  8. 8.                   Su cambio físico.
  9. 9.                   Su situación económica, presente y futura.
  10. 10.               El cambio emocional y mental pasado y futuro 

Artículo realizado con la colaboración de María del Carmen Uceda. www.nuestrasfamilias.org  

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Soy un padre NiNi. Ni encuentro trabajo, Ni estudio para poder mejorar mi futuro. ¿Qué debo hacer por mi familia?

ESCUELA PARA PADRES 

Soy un padre NiNi. Ni encuentro trabajo, Ni estudio para poder mejorar mi futuro. ¿Qué debo hacer por mi familia? 

  • 10 Preguntas básicas e imprescindibles que deben hacerse, los que no encuentren trabajo y quieran alcanzar sus metas y objetivos.  

2,854 Palabras. Tiempo de lectura 10:15 minutos 

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No siga leyendo, si solamente piensa en quejarse de la crisis y de la mala situación en la que está, porque no encuentra trabajo, pero no quiere tomar medidas drásticas para disminuir las posibilidades, de que le vuelva a ocurrir. Confórmese con su situación y siga quejándose. 

Los artículos relacionados anteriormente, sirven para meditar a los que trabajan por cuenta ajena o cuenta propia, ya que al final, todos tenemos una empresa que cambia tiempo y destrezas, por un salario o una factura. Si no encontramos a quien vender, nuestro tiempo es como el empresario que no encuentra a quien suministrar sus productos o servicios. No encontrar trabajo es una mala situación, tanto para el que es empresario, como para el que es trabajador. Ambos sufren las consecuencias. Para intentar solucionarlo, hay que pedir consejo a los especialistas. 

Hay mil y una formas exitosas para buscar y encontrar trabajo, para ello hay que dirigirse a los expertos en esta especialidad, que suelen ser las oficinas públicas, organizaciones, empresas, asesores, Iglesias, comunidades, bibliotecas, Internet, etc. que con mucho conocimiento y experiencia, aconsejan según las capacidades y circunstancias de cada persona. 

Los que hoy no encuentran trabajo, deben tener en cuenta, que no son ellos la excepción y que no será la única vez que no lo encontrarán, en su futura vida laboral. Cada poco tiempo les espera una crisis económica, corta o larga, dependiendo de cada país, ciudad, profesión, edad, preparación y grupo social. 

Pero ese gravísimo problema tiene soluciones, algunas veces muy amargas y difíciles de querer o poder aceptar. Los padres tienen que evitar caer en ese paralizante estado anímico y emocional que les impide resolver el problema, porque se sienten responsables y culpables por no haber hecho lo que tenían que haber hecho. Casi siempre la solución para encontrar trabajo, pasa por la formación profesional continua, que permita estar adecuado y bien preparado, para la demanda presente y para la que haya en la siguiente crisis económica. 

10 Preguntas básicas e imprescindibles que deben hacerse, los que no encuentren trabajo y quieran alcanzar sus metas y objetivos: 

  1. ¿Qué he hecho mal o medio mal, y que no he hecho bien o medio bien, para que esta crisis de falta de trabajo, me haya castigado tan fuertemente?
  2. ¿Qué tengo que hacer o no hacer, para que las próximas crisis de desempleo, no me perjudiquen tanto?
  3. ¿Qué quiero hacer, qué debo hacer y qué puedo hacer, en mi formación profesional, académica y social, para poder salir de esta crisis y que no me alcance la siguiente?
  4. ¿Qué tengo que hacer para manejar mi situación económica, presente y futura?
  5. ¿Qué tengo que hacer para realizar un cambio mental personal y de la familia, ante las actuales y futuras crisis económicas?
  6. ¿Cuáles son los primeros pasos reales que tengo que dar, para enfrentarme a esta situación?
  7. ¿Estoy siguiendo los pasos que me han recomendado para encontrar trabajo?
  8. ¿Empiezo a hacer las cosas más fáciles, haciéndome falsas ilusiones y  dejando las difíciles, para un después que nunca llega?
  9. ¿Estoy haciendo muchas cosas a la vez, sin controlar ninguna?
  10. ¿Estoy invirtiendo o he invertido un 3% de los ingresos anuales en mi formación? 

Analizar bien estas respuestas y preparar un Plan 125 (1, 2 y 5 años) para encontrar el camino a seguir, que le permita vislumbrar dónde podrá estar, dentro de cinco años, en función de los objetivos propuesto, las acciones que realice y los medios de control que emplee. Le ayudará mucho si ese mismo plan 125 lo hace en sentido inverso, es decir, donde estaba y que es lo que hacía o no hacía, hace 1, 2 y 5 años. Así podrá darse cuenta, de cómo ha ido evolucionando o retrocediendo e intentar no caer en los mismos errores u omisiones, reforzar lo que tiene y no tiene que hacer en el futuro, tomando precauciones y haciendo caso cuando le insistan en “Que viene el lobo”, pues el lobo en forma de crisis, siempre llega con periodicidad. 

El plan consistirá entre otras cosas, en dividir las 24 horas diarias en varias actividades o grupos de actuación, dándole importancia a las mejores horas del día, las horas estrella, para buscar trabajo, pero también dedicarle, las más posibles, a prepararse para las próximas crisis, que con plena seguridad van a ocurrir  en la previsible vida profesional. Tienen que sacar horas para buscar trabajo y prepararse para la siguiente crisis, siguiendo el método que los profesionales le hayan indicado. Horas para estudiar y formarse nuevamente, bien sea por Internet o yendo a los centros de enseñanza. Horas para hacer relaciones públicas, con sus amigos y familiares, tendentes a buscar un nuevo trabajo. No deben seguir dando vueltas a la noria, sin sacar agua. Deben parase a pensar, cuál es la mejor forma de sacar más agua, dando las menos vueltas posibles. Si están ofuscados en una idea o bloqueados sin ninguna, obtendrán eso, ninguna solución. 

Después de los años de vacas gordas, siempre llegan las vacas flacas. Es un ciclo económico natural. Para sobrevivir en estos años, no es suficiente tener unos ahorros disponibles, pues estos se gastan y hay que volver a empezar. Hay que estar bien preparados mental y profesionalmente para su llegada, tratando de practicar las virtudes y valores humanos, que ayuden a sobrellevar mejor las dificultades que ocurran. Si no se ha previsto el ahorro y la formación profesional suficiente, para encontrar otro trabajo en las malas épocas, de muy poco servirá gastarse cíclicamente los ahorros hechos para la vejez, las emergencias, los estudios de los hijos, etc. 

Hay muchas empresas, organizaciones públicas y privadas, etc. que tienen disponibles informes relacionados, con el posible futuro de las carreras a estudiar y la demanda que tienen y tendrán, en el mercado laboral, incluso indicando los ingresos que pagan los empleadores. También figuran en los estudios, las profesiones que ya no tienen demanda o que ésta ha disminuido considerablemente. Pasar de una profesión decadente, pero conocida, a otra profesión desconocida, pero con posible éxito, conlleva dificultades, miedos y riesgos, pero quedarse atascado o estudiar en dirección equivocada, tiene muchos mas problemas. Son situaciones que tienen que afrontar los que no tienen trabajo y ven muy pocas posibilidades de obtenerlo. 

Los desempleados no deben pensar a corto plazo, en los resultados de los estudios, sino en la rentabilidad a medio y a largo plazo. Lo que vaya a estudiar en esta situación de crisis, sirve no tanto para adquirir unos conocimientos determinados, como unas herramientas con las que desenvolverse a lo largo de su nueva vida laboral y estar preparados para cambiar, adaptarse y progresar, aunque sea en forma transversal a la actual. Cuanto más formación adquieran y esté más adecuada a las necesidades del mercado presente y futuro, las crisis les afectará menos, pues podrán demostrar, que son capaces de adaptarse más a los cambios de trabajos, industria o función. 

Algunos desempleados se ofuscan y bloquean, no viendo las alternativas o avenidas que esas organizaciones profesionales les ofrecen. No saben ni dónde, ni cómo ni cuándo buscar empleo. Tampoco quieren hacer trabajos, que paguen menos que lo que creen que necesitan, para llevar la familia al mismo nivel que lo hacía cuando tenían un trabajo. No quieren descender de la categoría profesional, que algunas veces tantos sudores les costó, hasta que ya es muy tarde para poder hacerlo. Suelen estar tan paralizados mentalmente, debido a su gran problema de subsistencia presente y futura, que ni pueden ni quieren escuchar los consejos que reciben, si es que se prestan a escucharlos. 

Es una práctica desesperada huir hacia delante, tomando decisiones poco pensadas y llenas de riesgos no medidos, sin hacer caso a su situación o ignorándola. Esto sucede con algunos que emigran solos, a encontrar trabajo en otras ciudades o países. La solución que realizan, es muchísimo peor que el problema que deja atrás con su decisión de abandono de la familia, que al final queda desmembrada y todos salen perdiendo. Máxime si las circunstancias en el nuevo lugar y las condiciones de trabajo, suponen que no puede llevar consigo a toda la familia. Esta es una señal clara de que el padre, no podrá desarrollarse en esa nueva situación y que esa familia, corre el inminente riesgo de romperse, según se demuestra en la mayoría de los casos. No es lo mismo estar alejado de la familia durante un tiempo provisional, para hacer un trabajo esporádico, que marcharse a trabajar y dejar a la familia abandonada por esa huida. A sabiendas casi con plena seguridad, de que ya no volverá a haber una reunificación familiar, pues cada parte, tendrá que subsistir con las alternativas que tengan, en las diferentes situaciones y posiblemente formar nuevas familias, siempre en perjuicio de los mas débiles, que son la esposa y los hijos. 

Es imprescindible ponerse a la tarea de volver a estudiar algo nuevo, terminar lo empezado y no acabado o mejorar lo que se había empezado. Si es necesario cambiar a estudiar otra profesión, que tenga mayores oportunidades de contratación y de ingresos. Para ello es necesario dedicar cuatro o cinco horas diarias, aunque tengan que quitar parte del sueño, para estudiar una carrera corta o larga, con el fin de que la próxima vez que haya otra recesión, se encuentren con mejor preparación ante la adversidad. Hay carreras profesionales, que aunque su trabajo no sea muy apetecible, tienen asegurada una gran demanda y puede ayudarle a progresar. Es menos apetecible no tener trabajo. Incluso si esa carrera conlleva el tener que trasladarse a otra ciudad, lo tendrán que hacer, pues es un sacrificio familiar que algunas veces hay que tomar, aunque solamente sea para sobrevivir. 

Si no tiene un oficio, intentar aprenderlo y si lo tiene, mejórelo con diplomas, certificaciones técnicas, cursos especializados, etc. Si ha estudiado hasta un grado escolar determinado, tratar de subirlo al siguiente. Si no han terminado el ciclo escolar, conseguir terminarlo. Si lo han terminado, pero no han hecho una carrera corta de formación profesional, tratar de hacerla. Si han terminado una carrera universitaria, procurar hacer un master, etc. Aprender idiomas u otras alternativas que los expertos les pueden aconsejar, para subir unos o dos peldaños de su actual situación. 

Si no se tiene dinero para poder estudiar en los centros de enseñanza públicos o por Internet, tienen que intentar conseguir créditos del gobierno, bancos, tarjetas de crédito, familiares o amigos, pues la mejor inversión que puede hacer en época de crisis es hacerla en uno mismo. Ya lo devolverá cuando pase la crisis. Así se evitará tener que estar gastando dinero, durante esas cuatro horas diarias dedicadas al estudio, perdiendo el tiempo frente a la televisión o con los amigos, o dándole vueltas y vueltas al mismo problema. También hay subsidios que entregan a las personas que están desempleadas, para que puedan realizar estudios que les sirvan para superarse profesionalmente, hacia actividades que tienen gran demanda presente y futura en el mercado. 

En esa época de crisis cada uno tiene que intentar reinventarse, incluso periódicamente a lo largo de su vida laboral, tenga o no trabajo. Para ello debe analizar cuáles son las avenidas por las que puedan circular, en función de las que ya haya circulado sin éxito. Buscar y encontrar cual es la tendencia en empleos disponibles, para las profesiones o actividades que están apareciendo nuevas y cuáles de ellas están desapareciendo. Proyectar el pasado y el presente hacia el futuro, como se hace en las previsiones de las empresas, las cuales para no quedarse atrás o perecer, continuamente se están reinventando, sacando nuevos productos o servicios al mercado y cambiando los procedimientos, para satisfacer a los clientes. Así tienen que hacer las personas, cuando ven que han perdido su trabajo, no encuentran clientes o prevén que los van a perder. 

La familia es el soporte indispensable para subsistir, cuando no se tiene trabajo. Es muy posible que todos los miembros de la familia, tengan que realizar sacrificios heroicos, para poder resistir mientras el padre encuentra un trabajo. La familia tiene que ser su firme soporte, que le ayude a solucionar su situación anímica  y a realizar las gestiones necesarias para encontrar trabajo. También tendrán que ayudarle a buscar, las alternativas necesarias para sobrellevar las vicisitudes, que esa falta de trabajo conllevan. No se puede tener la angustia de no encontrar trabajo, mientras el resto de la familia circula en otra dirección o dirección opuesta, sin haber cambiado el estilo de vida, reducido el presupuesto de actividades y gastos, por considerar al cabeza de familia como un simple y obligatorio proveedor de medios, para mantener a la familia y que a esta no le falte de nada. 

La austeridad es imprescindible que presida todas las acciones económicas de la familia. Eliminar todos los gastos indispensables, ya que esto, da la sensación de vivir intensamente la campaña de búsqueda de trabajo. Hasta la posibilidad de eliminar las horas familiares dedicadas a ver la televisión, para poderlas centrar en el análisis exhaustivo de la situación, de las acciones realizadas y de las que haya que realizar. 

Cuando por un orgullo mal entendido, no quieren decirle a la familia, que prevén que se van a quedar sin trabajo en un plazo determinado o que ya se han quedado sin el trabajo, porque no quieren que su familia lo sepa o porque, quieren aparentar el seguir figurando como el único o principal proveedor económico, para no perder el estatus familiar y social. Mientras tanto, la familia sigue manteniendo el mismo nivel de gastos y actitudes, sin darse cuenta o sin querer darse cuenta, del hundimiento de la situación. Esto lo hacen en contraposición a todos los consejos que reciben, de que la familia es el mejor soporte, para sobrellevar esa desgracia y así poder secundar todas las acciones y sacrificios necesarios, que favorezcan la ayuda a solucionar el problema. 

Cuando tampoco toman conciencia del grave problema que tienen y no deciden cambiar de vida, ni tomar decisiones frente al futuro. Por eso se limitan a seguir viviendo como estaban, utilizado los parcos ingresos que le entregan por el seguro de desempleo, cupones de comida u otros subsidios, o van gastando poco a poco, los ahorros que tenían destinados para emergencias, seguro de vejez, rescatando pólizas de seguros, etc. Pero terminando casi siempre, con el embargo de la casa, el automóvil y teniendo que vender sus pertenencias más preciadas. Incluso algunos, tienen que tomar la decisión de sacar a los hijos de los colegios privados, irse a vivir toda la familia con los padres políticos, compartir una misma casa con otro familiar o amigo, cambiar de domicilio a otro más económico, renunciando a la libertad familiar, espacio y autoridad que eso conlleva, ya que tendrá que negociar o aceptar las nuevas condiciones de ese tipo de convivencia. 

Es muy importante intentar que el no encontrar trabajo, ni ponerse a estudiar para el futuro, no sea la entrada en el submundo de los que tienen que  malvivir, con las dádivas que les dan los gobiernos o las organizaciones sociales y religiosas. Hay grupos sociales de desempleados, de larga duración y empobrecimiento sostenible, que incluso si consiguen recuperar un empleo, es generalmente mucho peor pagado que el anterior. Así van introduciéndose en una espiral negativa cada vez más profunda, con muy pocas posibilidades de salir. 

            Algunas empresas ofrecen puestos de trabajo en subasta de salario a la baja, que desgraciadamente a muchos desempleados, no les queda más remedio que competir a la baja, con los que están dentro o los que quieren obtener el trabajo. Estas quieren conocer, antes de contratar trabajadores, quienes se conforman con ganar menos para contratarlos, y a los que no les importa que les rebajen el salario, con tal de quedarse con él y que no les despidan. 

No existe el fracaso, solo los resultados, que algunos les gustarán y otros no. Cuando un resultado no le guste, cambie la forma de actuar. El único fracaso verdadero, es el abandono. Piense que sus hijos harán lo que hayan visto hacer a sus padres, pues la historia se repite. 

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Cómo educar a la familia para el tiempo libre de los hijos. Virtudes y valores humanos necesarios.

ESCUELA PARA PADRES 

Cómo educar a la familia para el tiempo libre de los hijos. Virtudes y valores humanos necesarios.  

  • 20 Preguntas que se hacen los padres, relacionadas con el tiempo libre de los hijos. 
  • Las tres D’s de los objetivos del tiempo libre de los hijos: Desarrollo, descanso y diversión.  

1,957 Palabras. Tiempo de lectura 7:10 minutos 

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El tiempo libre de los hijos, es el que les queda después de haber cumplido con sus obligaciones escolares y familiares. Debe servirles, para completar la educación que reciben en los centros de enseñanza, aumentar su formación académica, las virtudes y valores humanos, divertirse y mejorar su cuerpo, su mente y su alma. Pueden utilizarlo en actividades colectivas o en actividades individuales o personalizadas, para crear o reforzar algunas virtudes y valores humanos. Los padres deben procurar, que sea un tiempo de mucha eficacia personal y a poder ser, liberador de las presiones diarias, pero sin que lo desaprovechen, para que no pierdan los objetivos previstos. 

20 Preguntas que se hacen los padres, relacionadas con el tiempo libre de los hijos:  

  1. ¿Debemos organizar el tiempo libre de los hijos, dejándoles que hagan lo que quieran o que no hagan nada?
  2. ¿A cuántas, cuáles y dónde debemos llevarles, para que realicen las actividades extraescolares, que creemos serán lo mejor para su desarrollo humano, intelectual, religioso y social?
  3. ¿Debemos poner por delante sus preferencias, sobre las que los padres consideramos mejores para ellos, aunque les privemos de su tiempo de expansión y relax?
  4. ¿Cuál es el límite físico, emocional, social y académico, donde nuestros hijos se sienten cómodos, en sus actividades durante su tiempo libre?
  5. ¿Para que les servirá, el esfuerzo que les pedimos que realicen en su tiempo libre?
  6. ¿Con esas actividades, les estaremos aislando de la interacción con sus grupos de amigos buenos y malos y actividades sociales naturales, dándoles otras diferentes a las de sus pares?
  7. ¿Estaremos mediatizando o persuadiendo a los hijos, para inclinarles por actividades que gustan a los padres, pero que solamente justifican sus frustraciones juveniles no realizadas?
  8. ¿Estaremos ofreciéndoles las mejores o más adecuadas actividades para sus desarrollos, en función de sus conveniencias, capacidades, gustos, necesidades presentes y futuras y nuestras posibilidades económicas, laborales, familiares y sociales?
  9. ¿Debemos rechazar las actividades elegidas por ellos, porque creemos que al ser de práctica mayoritaria o estar de moda, pudieran no servirles para nada, ni en el presente ni el futuro?
  10. ¿Las actividades elegidas por ellos, les supondrán un esfuerzo fuera de lo racional, son de alto riesgo para cada una de sus edades o incosteables, en dinero y tiempo para los padres?
  11. ¿Las actividades elegidas por ellos o por los padres, supondrán privarles de los ratos de convivencia familiar, disfrutar del aire libre, etc.?
  12. ¿Hasta dónde y cuánto deben invertir los padres su tiempo, dinero, vida personal, calidad de vida familiar, relaciones sociales y carreras profesionales, por atender el tiempo libre de los hijos?
  13. ¿El esfuerzo que la familia tiene que hacer para cumplir esas actividades, mejorará o empeorará las relaciones familiares entre esposos, entre hermanos y en la familia en conjunto?
  14. ¿Deben los padres poner a los hijos en actividades extraescolares para tener y disfrutar más tiempo libre?
  15. ¿Deben los padres llevar a sus hijos a esas actividades extraescolares, para que ellos y sus hijos no sean menos que los familiares, amigos o compañeros de estudios y no hacerlo para epatarles?
  16. ¿Deben los padres sustituir las beneficiosas actividades que los hijos pudieran realizar en sus tiempos libres, por darles la libertad de que puedan estar frente a la televisión o a las pantallas electrónicas, que tanto les gustan, pero que casi siempre les perjudican?
  17. ¿Deben los padres asumir los problemas familiares, que pudieran conllevar los beneficios individuales de alguno de los hijos, por la utilización de su tiempo libre?
  18. ¿Deben compaginar los padres las actividades extraescolares de los hijos, con los imprescindibles tiempos de interrelación familiar, jugar espontáneamente a lo que quieran o disfrutar al aire libre, puesto que también son formas de desarrollar su creatividad y aprender a socializar?
  19. ¿Cuantas horas adicionales deben permitir los padres, que sus hijos estén en manos de otros educadores o vigilantes, a los que les importa o no, la educación de esos hijos?
  20. ¿Tienen que llevar los hijos una vida consecuente, con lo que quieren hacer en su tiempo libre? 

Es muy importante aplicar la virtud de la justicia, para intentar que todos los hijos tengan las mismas oportunidades de utilización del tiempo libre, examinando en profundidad si las decisiones, negociadas o impuestas por los hijos, relacionadas con su tiempo libre son buenas, pero no injustas con el resto de la familia, teniendo en cuenta la justicia comparativa, en el aspecto económico, de preparación para el futuro, consumo de energías familiares, etc. 

Los hijos cada vez disponen de menos tiempo libre privado, que no esté previamente programado por sus padres o profesores. Incluso están asediados por la publicidad de los medios técnicos modernos, los cuales les animan a llenar ese poco tiempo libre que les queda, para que se lo dediquen a las pantallas digitales o a consumirlo, en los espectáculos programados para alienarlos. 

Hay que inculcar a los padres y a los hijos, una mentalidad más abierta hacia lo lúdico, lo artístico, la belleza, la felicidad, la hermandad, la generosidad, la solidaridad, etc., pues no todo el tiempo libre de los hijos, tiene que tener una concepción de algo útil, práctico y económica e inmediatamente aprovechable, desde el punto de vista de los padres. Debe intentar hacerse sin muchas regulaciones y ordenes, para evitar la pérdida de la independencia, de la espontaneidad, de la originalidad y de la autonomía de decisiones en ese tiempo libre. 

Suele ser muy difícil para los padres, coordinar los desplazamientos hacia las diversas actividades que tienen cada uno de los hijos, y acoplarlos a sus propias obligaciones laborales y familiares, así como asumir los costos de esas actividades o el lucro cesante, que conllevan. Si no existe una buena organización familiar, les será imposible coordinar todos los horarios, medios y costos, para llevar a buen fin las actividades, en el tiempo libre de los hijos. 

Antes de decidir sobre la conveniencia de llevar a la práctica las actividades, durante el tiempo libre de los hijos, los padres tienen que examinarse, para ver si tiene la capacidad económica, mental, laboral y social, para poder realizarlas, y así evitar las frustraciones de los hijos en el caso de que posteriormente, no pudieran continuar o que se den cuenta de la mala gana, que esas actividades originan a sus padres y familiares. También deben conocer si tienen bien desarrolladas, las virtudes y valores humanos de la disciplina, el ahorro, el orden, el método, la atención a los detalles, la administración financiera, etc. muy especialmente en sus propios horarios y actividades, para conciliar y organizar, las idas y venidas hacia los sitios, donde sus hijos realizarán las actividades, cómo pagar todos los gastos e interesarse por el cumplimiento de los objetivos propuestos, con independencia de los mejores o menos buenos resultados, que los hijos obtengan de la utilización de su tiempo libre. 

Las tres D’s de los objetivos del tiempo libre de los hijos: Desarrollo, descanso y diversión.  

  • Desarrollo de la persona en su parte intelectual, religiosa, física y social.
  • Descanso para liberar de la fatiga, tensión y desgaste mental, físico y nervioso, de las actividades cotidianas
  • Diversión para despejarse del aburrimiento y romper la rutina cotidiana, tan llena de normas y privaciones. 

Principales conceptos que los padres tienen que tener en cuenta, para elegir las actividades durante el tiempo libre de los hijos: Ejercer las virtudes y valores humanos de la disciplina, el orden, el sacrificio económico, de tiempo y de dinero, forzando a la inteligencia para saber escoger las mejores y más asequibles actividades, o para negociar con ellos las menos malas. Si fuera necesario saber renunciar a las comodidades, en función de la buena disposición al sacrificio, por el bien estar de los hijos. Los padres deben intentarlo con mucho respeto, esperando que éste sea mutuo y que lo entiendan como un servicio, una guía, un apoyo y una inversión hacia ellos. 

Los padres deben organizar el tiempo libre de los hijos, a ser posible teniendo en cuenta las preferencias, inclinaciones y gustos de ellos. Cuando los hijos son pequeños, es mucho mas fácil convencerles, persuadirles o incluso ordenarles, lo que tienen que hacer y no hacer, pero a medida que van creciendo, empiezan a tener ideas propias, de lo que quieren hacer en sus tiempos extraescolares, los cuales muchas veces, no coinciden con lo que los padres consideran que es mejor para los hijos, por lo que tendrán que negociar cada nueva actividad, explicándoles con claridad e inteligencia las ventajas, inconvenientes y posibilidades de realizarlas o no. 

El tiempo libre de los hijos, puede y debe actuar, como compensación y equilibrio frente a las presiones, insuficiencias, fracasos y debilidades, a que están sometidos en la vida ordinaria. Está función compensadora, ha de buscarse de un modo positivo, haciendo que los hijos se sientan felices, a poder ser  practicando, aquello que realmente les gusta. Situaciones que posibiliten la autodeterminación y el auto desarrollo de los hijos, para que las cosas tengan sentido y se eduquen, en un mundo de valores y de libertad. 

Los padres algunas veces están tan ocupados, intentando dar a sus hijos lo que no tienen, aunque estos no lo necesiten, que no les queda tiempo para darles lo que tienen y que verdaderamente, es lo que necesitan. El mejor regalo que pueden recibir los hijos, es tiempo de calidad, aunque no puedan recibirlo en cantidad. 

La educación integral no es únicamente, el conjunto de conocimientos recibidos en las escuelas o colegios, para que se desenvuelvan mejor académica y profesionalmente, en el presente y en el futuro. También es el bagaje del conocimiento y la práctica de las virtudes y valores humanos, que les hacen más agradables, que les servirán como los cheques de viajeros, para andar por la vida. 

Trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Los padres tienen que crear una cultura de la educación, para la mejor utilización y aprovechamiento positivo, del tiempo libre de los hijos. También tienen que medir muy claramente, la posible disminución del tiempo libre de los hijos, en función de las distancias y tiempos de espera, que les lleva cada una de las actividades extraescolares. A veces, el tiempo del transporte y espera, para coordinar la ida o la vuelta con otros hermanos o compañeros, supone más tiempo que el empleado en las actividades extraescolares, agravado este tiempo con el cansancio propio, de las ocupaciones normales diarias y el descontrol o aplazamiento de las comidas, hasta que vuelven a las casas. En determinadas ocasiones, los padres tiene que pedir favores a otras personas, para lleven o recojan a los hijos de las diferentes actividades a las que asisten. Lo que origina que no siempre tienen disponibles, a las personas adecuadas para hacerlo y tienen que recurrir obligatoriamente y como ultima instancia, a personas no adecuadas por sus continuos malos ejemplos. 

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90 Virtudes y valores humanos imprescindibles, que los empresarios tienen que conocer y practicar para intentar tener éxito en los negocios. (2 de 2)

ESCUELA PARA PADRES 

90 Virtudes y valores humanos imprescindibles, que los empresarios tienen que conocer y practicar para intentar tener éxito en los negocios. (2 de 2) 

3,021 Palabras. Tiempo de lectura 11:05 minutos 

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Esta segunda parte del artículo, se centra en uno de los muchos conceptos que definen la base y el éxito de un buen empresario. Cada una de estas virtudes y valores humanos, debe aprenderlos, analizarlos en profundidad y practicarlos, para localizar cuáles son los que tiene, medio tiene, no tiene y necesita fomentar para utilizarlos. Es muy difícil sacar un negocio adelante, si no ponen en práctica estas virtudes y valores humanos, pues siempre tiene que estar preparado para cuando llegue “la tormenta perfecta” que es cuando se juntan varios problemas a la vez y con gran intensidad. 

Si los hijos quieren ser empresarios, tienen que ir aprendiendo a conocerlos y a practicarlos desde pequeños. No se puede concebir a un empresario, que no los practique continuamente. Es cierto que estas virtudes y valores humanos, tienen que convertirse primero en costumbres y después en hábitos. Cada uno debe mirarlos en función de su persona, del tipo de empresario que quiere ser y del negocio que quiera tener, para determinar cuáles son su prioridad y en que virtudes y valores humanos, tienen que poner más énfasis en conocer y en practicar. 

Con el buscador que tiene el Indice de www.micumbre.com puede encontrar artículos monográficos, sobre muchas de las virtudes y valores humanos que tienen que conocer y practicar los empresarios para triunfar. 

90 Virtudes y valores humanos imprescindibles, que los empresarios tienen que conocer y practicar, para intentar tener éxito en los negocios: 

  1. Abnegación. Se requiere hacer muchos sacrificios voluntarios o involuntarios, incluso muchas veces hacerlos por altruismo. Lo contrario es comodidad.
  2. Agradecimiento. Se debe sentir y mostrar gratitud por el trabajo que le hacen y por los beneficios que recibe. Lo contrario es egoísmo.
  3. Amabilidad. Tiene que ejercitar y comportarse siendo afable, complaciente y afectuoso. Lo contrario es descortesía.
  4. Aprender. Siempre tiene que estar dispuesto a seguir aprendiendo, en una educación continua y escuchando todas las sugerencias que le hagan. Cuanto más sepa, más prosperará. Lo contrario es mantenerse o aumentar la ignorancia.
  5. Aprovechar. Tiene que saber aprovechar muy bien las oportunidades, su tiempo y el de sus colaboradores, sacando el mejor provecho a los recursos humanos, financieros y materiales. Lo contrario es derrochar.
  6. Arrepentimiento. Tiene que saber arrepentirse, privada o públicamente de los errores cometidos, bien sean propios o motivados por él. Lo contrario es el orgullo.
  7. Autodisciplina. Junto con el autodominio, son dos de las virtudes más importantes, para saber actuar sin dejarse llevar por los vicios contrarios, como son la pereza, la holgazanería, etc. Lo contrario es el desorden.
  8. Ayudar. Debe saber hacer el esfuerzo para cooperar, auxiliar o socorrer, cuando los demás lo necesitan o incluso adelantándose. Lo contrario es negar, abandonar o estorbar.
  9. Bien común. Tiene que intentar que su empresa aporte algo positivo, para mejorar la sociedad, bien sea en productos o servicios. Lo contrario, hará que fácilmente caiga en el mal o en la indiferencia, hacia la sociedad.
  10. Carácter. Le permitirá mantener que su si, es si, y que su no, es no, lo que le distinguirá positivamente de los demás y lo transmitirá a sus productos, servicio y a los demás. Lo contrario es flaqueza e ineficacia.
  11. Coherencia.  Para mantener la buena relación de unas cosas con otras, en una actitud lógica y consecuente, sabiendo distinguir entre lo importante y lo urgente. Lo contrario es incongruencia y caos.
  12. Colaboración. Dándola y pidiéndola para formar buenos equipos, que naveguen todos y siempre en el mismo rumbo empresarial. Lo contrario es individualismo y egoísmo.
  13. Conciencia. Debe conocerse a si mismo, interna y externamente y reflexionar sobre el bien y el mal de sus actividades. Lo contrario es insensibilidad.
  14. Confianza. Teniéndola sobre si mismo y sobre lo que está haciendo, para que le de fuerza el hacer las cosas. Los negocios deben hacerse, la mayoría de las veces en función de la mutua desconfianza. Lo contrario es inseguridad.
  15. Conocimiento. Es imprescindible e indispensable, estar al día a través de la educación continua, de todo lo relacionado con el negocio. Activando el entendimiento, la inteligencia y la razón natural. Lo contrario es ignorancia.
  16. Constancia. Debe ser firme y perseverante en los objetivos, resoluciones y propósitos acordados. Lo contrario es flaqueza e inestabilidad.
  17. Control. Para los propios actos personales y los internos y externos del negocio, desarrollado en todos los niveles, para evitar que las cosas se vayan de las manos. Lo contrario es negligencia o descuido.
  18. Cooperación. Es la base para formar equipos con el personal, proveedores y clientes y conseguir los objetivos. Ofrecer antes de recibir. Lo contrario es egoísmo e inhibición. 
  19. Cortesía. Es una de las demostraciones de la buena educación, al manifestar atención, respeto o afecto hacia otras personas, máxime cuando no se lo merecen. Lo contrario es tosquedad y ordinariez.
  20. Criterio. Una de las virtudes más difíciles de demostrar diariamente y en todos los actos del negocio. Es la norma que con juicio y discernimiento, permite conocer la verdad. Lo contrario es insensatez e inmadurez.
  21. Decisión. Pero siempre acompañada del conocimiento. Acelerarse conduce a errores. Apuntar bien, pero disparar cuando haya certidumbre. Lo contrario es flaqueza y apatía.
  22. Desprendimiento. Obrar con despego, largueza y desinterés por las cosas, aunque suponga saber perder. Lo contrario es tacañería, avaricia y egoísmo.
  23. Dialogar. Hablar y escuchar alternativamente como las personas de bien, las ideas de cada uno, buscando la avenencia coherente. Lo contrario es falta de comunicación.
  24. Diligencia. Hacer las cosas bien con prontitud, cuidado y agilidad. No es conveniente hacer las cosas mal, pero deprisa. Lo contrario es pereza.
  25. Disciplina. Hacer las cosas siempre de acuerdo con el orden establecido. Es uno de los principales cimientos, donde se asientan muchas de las otras virtudes y valores. Lo contrario es desorden.
  26. Discreción. Relacionada con la sensatez, la prudencia, y la reserva para formar opiniones y tener mucho tacto al hablar u obrar. Lo contrario es imprudencia pudiendo ser temeraria.
  27. Educación.  Tanto en la formación profesional, como en la manera de de comportarse con los colaboradores, proveedores, clientes y socialmente. Lo contrario es grosería o zafiedad.
  28. Ejemplo. Para que otros se sientan inclinados a imitar lo realizado, si es bueno y honesto, o para que eviten caer en lo opuesto. Lo contrario es escándalo.
  29. Entrega.  Hay que tener pasión sana, por lo que se hace o se quiere hacer, poniendo mucha atención, interés y esfuerzo.  Lo contrario es pasar o abandonar.
  30. Entusiasmo.  Hacer las cosas que admire o cautive, con exaltación y fogosidad de ánimo, de forma fervorosa, que le mueva a favorecer los objetivos. Lo contrario es apatía y desánimo.
  31. Escuchar. Prestando atención a lo que le dicen intentando entenderlo. Escuchar bien, suele ser mas difícil que hablar. Lo contrario es ignorar.
  32. Esfuerzo. Es necesario aplicar toda la posible energía, vigor, ánimo y valor para vencer las dificultades y conseguir lo propuesto. Lo contrario es dejadez o desistir.
  33. Espíritu crítico. Las críticas principales tienen que llegar de la propia persona, las del exterior puede que no le lleguen. Es bueno cuestionarse y cuestionar, todas las acciones personales y las realizadas para el negocio. Lo contrario es pusilanimidad.
  34. Estudio. Hay que dedicar muchas horas semanales a la formación y a la educación continua, para estar al tanto de lo que hay y de lo que se avecina. Lo contrario es descuidarse o abandonarse.
  35. Examen interno. Hacerlo con un sistema, que no deje resquicios a los olvidos  o a la pereza de enfrentarse a situaciones propias, por muy desagradables que sean. Lo contrario es irreflexión o despreocupación.
  36. Ética. Las acciones, productos y servicios si son hechos bajo esta premisa moral, siempre darán buenos frutos. Donde falta la ética entran los problemas. La ética siempre paga buenos dividendos, Lo contrario es Corrupción.
  37. Familia. El principal objetivo de un negocio es la mejora de la familia, por lo que no puede ser un obstáculo, para que la familia se destruya. Hay que equilibrar muy bien el negocio con la familia. Lo contrario es abandono familiar.
  38. Fidelidad. Es muy importante ser leales con las personas e incluso con las empresas relacionadas. La fidelidad también paga buenos dividendos. Lo contrario es deslealtad o traición.
  39. Formación. Juntamente con el estudio y la educación, deben ser valores para tener muy presentes, si se pretende que la empresa funcione y prospere. Lo contrario es ignorancia.
  40. Fortaleza. Esta virtud humana sirve para que con la fuerza y vigor que produce, poder vencer el temor y saber huir de las malas tentaciones morales y profesionales. Lo contrario es debilidad o flaqueza.
  41. Generosidad. Tiene que ir con largueza delante o al lado de la caridad, nunca detrás, pues se antepone a la utilidad y al interés. Lo contrario es tacañería, mezquindad o egoísmo.
  42. Gratitud. Dicen que ser agradecidos es de bien nacidos, pero hay que demostrarlo y comunicarlo. Si es posible, devolver a otros los beneficios que gratuitamente hemos recibido. Lo contrario es deslealtad.
  43. Honestidad. La forma de hacer negocios, que estén relacionados con la honradez, el recato, la justicia, la razonabilidad, la rectitud y la decencia. Lo contrario es inmoralidad, maldad o desvergüenza.
  44. Honor. Mantenido en la palabra dada y en la reputación, para cumplir con los compromisos y deberes del prójimo y de uno mismo. Lo contrario es vileza, bajeza o indecencia.
  45. Honradez. Tanto en el trabajo realizado, en el precio y plazo acordado, en los salarios pagados y en el beneficio obtenido. Lo contrario es inmoralidad o deshonra.
  46. Humildad. Para conocer las propias limitaciones y debilidades y obrar en consecuencia, sin que sea falsamente, para no engañar a los empleados, clientes y proveedores. Lo contrario es soberbia, altanería u orgullo.
  47. Imagen. Tratar de mantenerla buena, ante la sociedad que le rodea, en el aspecto personal, familiar, social y profesional. Lo contrario es abandono o dejación.
  48. Justicia. Dando a cada uno lo que le corresponde o pertenece, en función de su derecho, la equidad o la razón. Lo contrario es parcialidad o arbitrariedad.
  49. Lealtad. Soportada en la fidelidad, en el honor, en la hombría de bien, en el amor, en la legalidad, en la verdad y en la gratitud. Lo contrario es traición, hostilidad o animosidad.
  50. Liderazgo. Demostrándolo continuamente, para dar ejemplo y arrastrar hacia otras virtudes y valores humanos a los colaboradores, clientes, proveedores y a la sociedad. Lo contrario es subordinación, sumisión o dependencia.
  51. Madurez. Demostrando continuamente la plenitud vital indispensable, sensatez, buen juicio y prudencia. Lo contrario es inexperiencia.
  52. Moderación. Haciendo que las palabras y las acciones sean con cordura, discreción y templanza. Lo contrario es desenfreno, abuso o exceso.
  53. Obediencia. Practicándola por jerarquía, cortesía o reconocimiento, sin que suponga sometimiento. Lo contrario es indisciplina.
  54. Objeción de conciencia. Derecho irrenunciable que tienen todos los empresarios, para no realizar negocios que vayan en contra de la moral, de la ética, de las leyes o de las buenas costumbre. Lo contrario es aprobación o conformidad.
  55. Objetivos determinados. A los que deben ajustarse todas sus acciones, para evitar distracciones o desviaciones no previstas. Lo contrario es irreflexión o ligereza.
  56. Optimismo. Actitud y propósito para ver y juzgar con realismo las cosas en su aspecto más agradable. Lo contrario es negativismo.
  57. Orden. Haciendo primero lo primero, y en el lugar que a cada cosa le corresponde. Pero sabiendo lo que se hace, se dicta, se obedece y se ejecuta. Lo contrario es anarquía.
  58. Paciencia. Teniendo que padecer o soportar algo sin alterarse, sabiendo esperar, aunque sea pesado o minucioso. Lo contrario es atolondramiento.
  59. Palabra de honor. Demostrando que el si es si y el no es no en las acciones, testimonios, promesas u ofertas. Lo contrario es engañar o decepcionar.
  60. Perdón. Sabiéndolo otorgar aunque duela, si previamente ha habido una razonable petición e intención de restitución. Lo contrario es castigo, venganza o represalia.
  61. Perfección. Intentando continuamente hacer lo mejor posible las cosas, con superación y eficacia. Algunas veces pudiera ser enemiga de lo mejor. Lo contrario es fealdad o “yavalismo”
  62. Perseverancia. Intentando mantenerse constante en una actitud u opinión que se ha comenzado. Lo contrario es abandono o inconstancia.
  63. Prever. Intentado ver con anticipación lo que posiblemente pueda suceder, estudiando las señales, indicios, estadísticas, etc. y poder así tomar las correspondientes medidas. Lo contrario es despreocupación o desconocimiento.
  64. Prójimo. Considerando al colaborador, cliente y proveedor con  solidaridad humana. El mercado es la suma de muchos prójimos, a los que hay que tratar como si fuera uno mismo. Lo contrario es distante o desconocido.
  65. Prudencia. Para discernir y distinguir lo que es bueno o malo, y así poder seguirlo o huirlo. Está relacionada con la templanza, la cautela y la moderación. Lo contrario es desenfreno.
  66. Puntualidad. Teniendo en cuenta que el tiempo es oro, armonía familiar y social, para uno mismo y para los demás. Nadie tiene derecho a robar impunemente el tiempo ajeno. Lo contrario es informalidad, abuso, desconsideración.
  67. Rectitud. Haciendo y diciendo las cosas con justicia, exactitud, razón, justificación y conocimiento. Lo contrario es arbitrariedad, parcialidad o desequilibrio.
  68. Reflexión. Para poder tomar más sabiamente las decisiones y para persuadir o convencer a los colaboradores, clientes y proveedores. Lo contrario es negligencia.
  69. Respeto. Haciendo todos los negocios y manteniendo las relaciones personales con miramiento, consideración y deferencia. Lo contrario es insolencia o descortesía.
  70. Responsabilidad. Asumiéndola en las duras y en la maduras, principalmente en las acciones realizadas voluntariamente, aunque hayan salido mal. Lo contrario es inmadurez, imprudencia o insensatez.
  71. Sabiduría. Intentando alcanzarla a través del estudio, que profundice en el conocimiento necesario, lo que le permitirá realizar los negocios de forma prudente. Lo contrario es ignorancia, desconocimiento o ineptitud.
  72. Sacrificio. No huir de la abnegación que pueda suponer el esfuerzo que demanda el negocio, incluso pensando en la recompensa por el trabajo bien hecho. Lo contrario es comodidad.
  73. Salud. Intentando mantenerse en perfectas condiciones físicas, mentales y espirituales, para poder realizar con plenitud todas las tareas necesarias para el negocio. Lo contrario es desarreglo, desorden o ruina.
  74. Secreto. Sabiendo conservar, reservar y ocultar, cuidadosamente y con sigilo, los conocimientos relacionados con el negocio. Lo contrario es imprudencia, descuido o  locuacidad.
  75. Sencillez. Intentar hacer los negocios de forma natural, sin ostentación, doblez, ni engaños. Evitando la ostentación y los adornos. Lo contrario es soberbia o exageración.
  76. Sensatez. Haciendo las cosas con prudencia y buen juicio, siempre de acuerdo con las normas, usos y costumbres del negocio, para no poner en riesgo el patrimonio, ni a los empleados, proveedores y clientes. Lo contrario es irreflexión, dislate o candor.
  77. Seriedad. Demostrándola de forma real y sincera, en la forma de proceder en todas las acciones del negocio, sin que haya engaños, burlas o dobleces. Lo contrario es irresponsabilidad, ligereza o frivolidad.
  78. Servicio. Entendiendo que es una de las características, que más aprecian los empleados y clientes y que puede definir el ser o no ser del negocio. Lo contrario es desamparo, desidia o indolencia.
  79. Sinceridad. Expresándose con sencillez y verdad, sin fingir en lo que se dice o se hace. La verdad hace libre al empresario, no las medio verdades o medio mentiras. Lo contrario es hipocresía, doblez o malicia.
  80. Solidaridad. Sabiendo aplicar esta variante de la caridad, en las inquietudes o problemas de los empleados, clientes y proveedores. Hoy por ti, mañana por mí. Lo contrario es egoísmo o indiferencia.
  81. Sufrimiento. Llevando con paciencia, conformidad y tolerancia, los malos momentos del negocio, pero sin desviarse por ellos de los objetivos propuestos, pues siempre habrá momentos que hay que superar. Lo contrario es insolencia o intransigencia.
  82. Templanza. Moderando los apetitos y el mal uso de los sentidos, sujetándolos a la razón con sobriedad y continencia. Lo contrario es desenfreno, exceso o abuso.
  83. Tiempo. Buscando un equilibrio entre el dedicado a la familia, al negocio, al esparcimiento y a la formación profesional y religiosa. Todos tenemos 24 horas y las podemos administrar. Lo contrario es descontrol o egoísmo.
  84. Tolerancia. Respetando y sufriendo con paciencia las ideas, creencias u opiniones de los empleados, aunque sean diferentes o contrarias a las propias. Lo contrario es tiranía, intransigencia o terquedad.
  85. Trabajo. Procurando dignificarlo religiosa y socialmente, en beneficio propio y de los empleados. Lo contrario es holgazanear o vaguear.
  86. Trato. Procurando el buen comportamiento con los empleados, clientes y proveedores, demostrando una buena educación. Lo contrario es hostilidad o brusquedad.
  87. Valor. Demostrando mucha entereza de ánimo, para cumplir los deberes con los empleados, clientes y proveedores, sin arredrarse por asumir los riesgos bien estudiados. Lo contrario es cobardía, timidez o temor.
  88. Verdad. Mantener siempre lo que se dice, siente o piensa, aunque cueste disgustos. Lo contrario es mentira, falacia o engaño.
  89. Vergüenza. Tener el pundonor de reconocer, interna o externamente por las faltas cometidas, o por acciones  deshonrosas, propias o ajenas. Lo contrario es descaro, impudor o cinismo.
  90. Voluntad. Ejercitar el libre albedrío, para decidir la propia conducta, sin dejarse presionar por las circunstancias o por terceros. Lo contrario es indiferencia, debilidad o desgana.

 

La disciplina es la virtud que elegiría sin lugar a dudas, como la más importante para el empresario. Cuando esta virtud no está fuertemente cimentada, será imposible edificar sobre ella las otras virtudes y valores humanos, imprescindibles para su éxito. Si está bien asentada, será la virtud en la que se puedan sustentar casi todas las otras, indispensables para ser un buen empresario.

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Tengo un hijo que quiere ser empresario ¿Qué le digo? (1 de 2)

ESCUELA PARA PADRES 

Tengo un hijo que quiere ser empresario ¿Qué  le digo? (1 de 2) 

90 Virtudes y valores humanos imprescindibles que los empresarios tienen que conocer y practicar para intentar tener éxito en los negocios. (2 de 2) 

  • 15 Consejos de los padres a los hijos que quieran ser empresarios
  • 17 Actitudes de los buenos empresarios
  • 23 Sentencias relacionados con los empresarios 

2852 Palabras. Tiempo de lectura 10:25 minutos

 Algunos artículos relacionados: 

Los padres tienen que decir a sus hijos, que si quieren ser empresarios, tienen que aceptar, por muy duras que le parezcan, las reglas de juego que voy a ir comentando. Nunca llegarán a ser buenos empresarios, en el completo sentido de la palabra, si desconoce la práctica de estas imprescindibles reglas de preparación y realización. 

No sigan leyendo, los que prefieran ser empleados por cuenta ajena. Ser empresario conlleva grandes sacrificios y muchos riesgos, pero también tiene muchas recompensas. 

En esta época de grandes despidos en las empresas y enormes cifras de desempleados, muchos jóvenes sienten en sus propias carnes, las consecuencias que dejan estos despidos y la escasez de nuevas oportunidades. Si no es el despido de los padres, puede ser el de alguno o algunos de los familiares o amigos cercanos. Estos golpes a su estabilidad económica y emocional, les hacen pensar en estudiar alternativas, para que a ellos no les ocurra lo mismo en su vida profesional. Por eso miran hacia el lado de ser empresarios. 

La idea de ser empresario es estupenda, pero tienen que saber, que para tener su propia empresa, grande o pequeña, hacen falta muchas cosas, por ejemplo: Preparar con mucha anticipación un plan personal de formación interna y externa, que permita navegar en las procelosas aguas de los esfuerzos, riesgos y beneficios empresariales. Casi todos queremos poner nuestro talento y nuestro dinero, si lo tenemos, a trabajar para nosotros mismos y tener nuestra propia empresa y así no depender de nadie. Muchas veces no quieren pensar que el ser empresario, supone tener muchísima más responsabilidad, sacrificio, entrega y asunción de riesgos, que la de los que trabajan por cuenta ajena. 

La formación de cooperativas de trabajadores dueños, es una de las formas empresariales que más éxito está teniendo. Su participación está en la cantidad y calidad del trabajo que realizan. Hay ejemplo buenísimos de grandes grupos industriales, financieros y servicios cooperativistas donde todos los que trabajan son dueños. Estos grupos son diferentes a las cooperativas de ventas agrícolas. 

Unos dicen que para ser empresario se nace. Otros, los más acertados, dicen que el empresario se hace. Tienen que tener mucho talento, determinación y un trabajo duro para formarse, empezar, construir, expandir y mantener un negocio propio. 

Ser empresario puede provenir de heredar un negocio familiar, encontrar una idea brillante o hacer una inversión financiera, incluso quedándose al margen del manejo del negocio. El empresario es el que tiene un negocio, dentro de las leyes civiles y morales e intenta obtener un beneficio. Hay muchas variantes, Incluso puede ser un contratista independiente o los llamados autónomos. 

Es muy difícil que un hijo pase de ser NiNi (Ni trabaja Ni estudia) a ser empresario. Ser empresario es un proceso, que empieza casi siempre desde la niñez, con un gran esfuerzo en aprender, y poniendo mucha práctica de las virtudes y valores humanos. De la misma forma que se prepara desde niños a los atletas de elite, así preparan a los hijos de los empresarios, para que el día de mañana puedan sustituir a los padres, en llevar las riendas del negocio. 

Algunos pretenden insistentemente en ser empresarios y que la familia les preste el dinero, o que lo reúna para invertirlo en el negocio. Si sale mal, la familia se puede arruinar, perdiéndose el trabajo y ahorro de muchos años de los padres, que estaba destinado a ser, en caso de necesidad, el soporte para la ayuda. Si sale bien, los beneficios cree que le deben corresponder a él, pues para eso puso el negocio, pensando que los padres tienen la obligación de ayudarle, con el dinero de ellos, a poner el negocio. 

El ser empresario tiene todo un proceso de preparación, adaptación y desarrollo. Desde muy pequeños hay que enseñarles, cuáles son las características que debe tener un empresario, para que vayan haciéndose a las ventajas e inconvenientes, que esa actividad conlleva. La preparación debe empezar desde los años jóvenes, interesándose mediante libros, revistas, conferencias y conversaciones, sobre los ejemplos biográficos de los empresarios o empresas, que han tenido éxito y los motivos por los cuales triunfaron. Después ya se irá adentrando en los conocimientos y herramientas que emplearon esos empresarios, para poner en práctica sus ideas, en cada una de las circunstancias y tiempos en los que vivieron. Todo esto va tomando cuerpo, mientras el joven está estudiando o cuando está trabajando y quiere dar el salto, para poner su propia empresa. 

Una vez que ha estudiado lo que quiere y puede ser, debe pedir consejo, declarando con detenimiento y sinceridad, cuales son sus facultades y posibilidades, para ser un determinado tipo de empresario, en función de sus capacidades físicas, intelectuales, económicas, mentales, familiares, académicas, sociales y de experiencia aplicadas específicamente, a cada tipo de empresa que quiere realizar. Entonces deberá hacer un plan muy detallado, que contenga todos los pasos que sean necesarios. No se puede aventurar a empezar una empresa, porque quiere hacerlo y arrastrar los ahorros o el futuro de sus amigos, familiares o socios. 

Hay infinidad de negocios para hacer, pero hay que tener muy buena información sobre todos los aspectos de cada negocio. Mucha de esa información, se puede obtener en fuente confiables, como son las bibliotecas, Internet, asociaciones gremiales, Cámaras de Comercio, tutores, etc. Una buena recomendación es, que mientras esté formándose académicamente, empezar a trabajar como asalariado en una empresa, para aprender o practicar la profesión y posteriormente, cuando ya se cree que tiene la experiencia y los conocimientos necesarios, atreverse a dar el salto definitivo hacia ser empresario. 

Anualmente se abren cientos de miles de empresas, algunas duran seis meses, otras un año o dos. Solamente el 10% de ellas llega a los 10 años aproximadamente. Los ayuntamientos de cada ciudad, tienen las estadísticas sobre el índice de mortalidad de cada tipo de negocio, el tiempo medio que tardan en cerrar y el costo de la inversión, necesaria para abrir y los costos que conlleva, cerrar ese tipo de negocio. 

Una buena idea no tienen que ser siempre un buen negocio, algunas veces la idea se muere nada más nacer y se queda en lo escrito, en una servilleta de café y de ahí no pasa. Hoy en día, una buena idea, para que sea soporte de un negocio, tiene que ir acompañada de un plan de negocios profesional, para ponerla en marcha y así asegurarse que pueda tener muchas probabilidades de éxito. En las bibliotecas públicas hay muchos libros especializados sobre este tema, además de las numerosas organizaciones empresariales y asesores que ayudan a hacerlo, muchas veces gratuitamente, a los futuros empresarios. Este plan de negocios, como mínimo, debe contener una identificación de las oportunidades, en las que va a trabajar, un plan de marketing, un plan financiero, un plan de operaciones, un buen soporte de información externa y conocer la forma de llevar las relaciones empresariales. 

En el servicio militar, el valor se supone, pero en la vida real hay que demostrarlo. Lo mismo pasa con las virtudes y valores humanos, se supone que los empresarios los tienen, los practican y los enseñan. Pero cuando se comienza como empresario independiente, estas virtudes hay que demostrarlas personal y fehacientemente, además de tener que hacerlo en el entorno de los clientes y proveedores, de forma que los perciban, para así poder triunfar o por lo menos sobrevivir. La ética en los negocios siempre es rentable. 

Los posibles empresarios no se tienen que asustar, ni ser motivo de desánimo, la cantidad de trámites burocráticos que tendrán que solventar, para convertir en realidad una idea. Pero tienen que ser pacientes, persistentes y tenaces. También es cierto que hay cantidad de ayudas gubernamentales, para los que quieren empezar un negocio. 

El mundo empresarial es muy cruel, pues las empresas se canibalizan unas a otras. Nacen diez y se mueren nueve, ya que la mayoría de las veces son suicidios anunciados. La empresa bien planteada y organizada se come a la mala, eso es canibalismo del ecosistema empresarial. No siempre se trata del dicho “vive y deja vivir”. Con las inversiones realizadas y gastos de puesta en marcha de esas empresas que cierran,  se nutren muchas otras, y con los residuos que dejan al cerrar, se alimentan otras más. También producen pérdidas a terceros muchas veces por su mala actuación, sobre todo en las quiebras y suspensiones de pagos, sean fraudulentas o fortuitas.

Hoy en día los negocios no prosperan, si están montados sobre la base de obtener en poco tiempo, muy grandes beneficios, pues el mercado y la competencia, se les echarán encima y durarán muy poco tiempo. El beneficio tiene que ser justo, basado entre otras muchas cosas en el capital invertido, su rotación, el riesgo asumido, la expansión necesaria para sobrevivir, las tasas comparativas de interés, para otras inversiones competitivas, etc. Se han terminados aquellos años donde el beneficio era solamente del cuatro por ciento. Lo que costaba cien, se vendía a cuatrocientos. 

15 Consejos de los padres a los hijos que quieran ser empresarios:  

  1. El empresario debe ayudar a sus colaboradores, a que preparen un plan de progreso a uno, dos y cinco años (plan 125), en función de sus aspiraciones, para que prevean su futura evolución profesional, dentro o fuera de la empresa.
  2. El empresario debe compaginar una gestión financiera rigurosa, con una política social generosa.
  3. El empresario debe saber motivar a sus colaboradores, clientes y proveedores, para así poder llegar a las mejores innovaciones de la empresa y del mercado.
  4. El empresario no debe ser paternalista, tiene que ser solidario con sus colaboradores, brindándoles cierta autonomía de acción, de elección y de responsabilidad.
  5. El empresario tiene que conocer el sentido que cada trabajador. quiere dar a su propia vida y tratar de ayudarlo. siempre para que afloren sus talentos ocultos y vaya hacia delante. retándose y superándose a si mismo.
  6. El empresario tiene que crear estructuras indispensables. para escuchar los latidos de la empresa, que le permitan reflexionar y así poder debatir con sus colaboradores, la vida presente de la empresa y su estrategia futura.
  7. El empresario tiene que eliminar la posible tentación, de que haya dominantes y dominados. Su objetivo es convencer y no vencer.
  8. El empresario tiene que mantener a ultranza la congruencia, entre lo que dice y lo que hace, la imagen que tiene de sí mismo y la que proyecta.
  9. El empresario tiene que ser muy concreto, y dar mucha importancia a los hechos y no a las suposiciones o especulaciones.
  10. El empresario tiene que ser, sobre todo muy exigente, pero también muy justo. El sentimiento de injusticia es insoportable para los colaboradores. Por lo cual es preciso ser capaz de justificar honradamente, cada una de las principales decisiones.
  11. El empresario tiene que tener  muy presente, la noción de la justicia y del desarrollo personal de sus colaboradores y su integración social, sabiendo reconocer los méritos de cada uno, recompensándoles y promocionándoles con justicia.
  12. El empresario tiene que tener unas fuertes convicciones morales, cimentadas en valores espirituales, que se basan en la ética que debe crear un clima de justicia social, favorecer las relaciones humanas de calidad y asegurar el dinamismo de la empresa, en medio de un entorno competitivo, cada día más agresivo.
  13. El empresario tienen que enseñar a sus colaboradores, a reflexionar de forma participativa y creativa, promocionando la comunicación y el derecho a no tener miedo a equivocarse.
  14. El empresario tienen que ser justo y saber explicar y convencer, de cada decisión tomada o por tomar.
  15. El empresario tiene que ser muy social, participativo, humanista y promotor de negocios, pero con los pies muy bien puestos sobre la tierra, pues el ambiente humano, es uno de los principales motores de la empresa. 

17 Actitudes de los buenos empresarios: 

  1. El empresario ahorra y no derrocha cuando hay vacas gordas, para tener cuando lleguen las vacas flacas.
  2. El empresario dice: Me equivoqué, otros dicen, no fue mi culpa.
  3. El empresario escucha y respeta a los que saben más, tratando de aprender algo de ellos y no solamente para sacarles los defectos.
  4. El empresario escucha, comprende y responde, otros hablan, hablan y hablan, no entendiendo lo que no quieren oír.
  5. El empresario lucha para hacer que lo imposible, sea posible.
  6. El empresario manda, reprende, corrige y castiga, pero también aprende, enseña, premia y hace prosperar al equipo.
  7. El empresario piensa: Soy bueno, pero no tan bueno, como a mí me gustaría ser, otros piensan, no soy tan malo como los demás.
  8. El empresario prosperará, si también ayuda a hacerlo a sus colaboradores, clientes y proveedores.
  9. El empresario que se auto ensalza, será humillado por el mercado y más dura será su caída.
  10. El empresario se compromete, otros sólo hacen muchas promesas.
  11. El empresario se enfrenta a los problemas para superarlos, otros les dan vueltas y vueltas y nunca logran superarlos.
  12. El empresario se reinventa periódicamente, él y su negocio.
  13. El empresario se siente responsable de su trabajo y del de su equipo, otros siempre responsabilizan de sus propios errores a los demás.
  14. El empresario siempre busca la excelencia, en la forma de hacer las cosas, otros se conforman con seguir haciendo invariablemente lo mismo, sin intentar innovar, aunque vayan hacia el fracaso.
  15. El empresario tiene que aprender a desaprender los resabios de cuando era empleado, que vayan en contra de su nueva actividad.
  16. El empresario trabaja muy fuerte y tiene mucho tiempo para todo, otros siempre dicen que están muy ocupados.
  17. El empresario usa más y mejor un lápiz pequeño, que una memoria grande. 

23 Sentencias relacionados con los empresarios: 

  1. Cuida de los pequeños gastos; un pequeño agujero hunde un barco.
  2. De las decisiones valientes, nacen las empresas con éxito.
  3. El Gobierno es el comité de administración de los negocios.
  4. El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
  5. El que monta un negocio y no es pesetero, pronto pierde su dinero.
  6. El tiempo es la medida de los negocios, como el dinero lo es de las mercancías.
  7. El único negocio donde el cliente nunca tiene la razón, es la psiquiatría.
  8. En materia de negocios, nada hay efectivo, mientras no estén terminados.
  9. En toda negociación, el hombre honrado está destinado a llevar la peor parte, mientras que la picardía y la mala fe, se apuntan inicialmente los éxitos.
  10. Es imposible negociar si dicen: lo que es mío es mío y lo que es tuyo, es de ambos.
  11. Es muy difícil mezcla el ocio con el negocio, sin hacer el necio.
  12. Hay tres funciones básicas en los negocios, la administración, el marketing y la innovación.
  13. La amargura empresarial procede, casi siempre, de no recibir un poco más de lo que se da; del sentimiento de no efectuar un buen negocio.
  14. La economía consiste en saber gastar y el ahorro, en saber guardar y mantener.
  15. La necesidad nunca hizo buenos negocios.
  16. La última moneda que se la ganen otros.
  17. La vida es un negocio en el que no se obtiene una ganancia, que no vaya acompañada de una pérdida.
  18. Lo que es negocio de todo el mundo, no es negocio de nadie.
  19. Negocio es la negación del ocio.
  20. Prefiero ser accionista de una buena empresa, que propietario único de una mala.
  21. Quien quiera ver prosperar sus negocios, consulte a su mujer.
  22. Quien tiene muchos ocios, le salen mal los negocios.
  23. Si el golf perjudica tus negocios, deja tus negocios.
  24. Si quieres hacer una pequeña fortuna con un restaurante, invierte en él una gran fortuna.  

La segunda parte de este artículo, titulada: 90 Virtudes y valores humanos imprescindibles que los empresarios tienen que conocer y practicar para intentar tener éxito en los negocios se centra en uno de los muchos conceptos que hacen falta aprender y practicar: Las virtudes y valores humanos que definen a un buen empresario y que son la base para su éxito. Cada una des estas virtudes y valores humanos, debemos analizarlas en profundidad, para encontrar cuáles son las que tenemos, medio tenemos, no tenemos y necesitamos fomentar. Es muy difícil sacar un negocio adelante, si no ponemos en práctica estas virtudes. 

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Tengo un hijo adicto al Internet y a las pantallas electrónicas

ESCUELA PARA PADRES 

Tengo un hijo adicto al Internet y a las pantallas electrónicas 

  • 10 Cosas que los padres tienen obligación de conocer sobre el uso del Internet, teléfono y otras pantallas electrónicas de sus hijos
  • 15 Prohibiciones no negociables, que los padres deben imponer sobre el uso del Internet, el teléfono y otras pantallas electrónicas
  • 10 Reglas mínimas y elementales para que los hijos manejen el Internet, teléfono y otras pantallas electrónicas

3,132 Palabras. Tiempo de lectura 11:25 minutos 

Algunos artículos relacionados: 

Cuando un hijo tiene esta adicción, es que carece de la educación y práctica de las virtudes y valores humanos, que sus padres tenían que haberle inculcado desde pequeño. Esta adicción suele ser producida, entre otras cosas, por la costumbre que ha crecido poco a poco y se ha convertido en una disculpa, que emplean para aislarse de la convivencia familiar, de sus obligaciones escolares y familiares que les corresponden y para encubrir sus problemas de comunicación y timidez. Creen que ejerciendo esa adicción, van a encontrar el necesario apoyo familiar fuera de la casa, en la calle, con amigos o desconocidos, pero eso es un grave error, pues no existe el apoyo familiar fuera de la familia, salvo desgraciadas excepciones. Sustituyen su tiempo y objetivos, de primera calidad, dedicándolo a esa adicción. Su tiempo disponible está limitado por sus obligaciones ineludibles, relacionadas con los estudios, la familia, el trabajo, la formación y práctica religiosa, los amigos físicos, etc. y no para dedicarlo a estas adicciones. Jamás los hijos encontrarán a su verdadera familia, en estas adicciones, ni en las redes sociales. 

Algunos hijos, abusando de una mal entendida y consentida privacidad de sus habitaciones, se absorben durante largas horas, incluso nocturnas, en la utilización de las pantallas electrónicas. Esas adicciones les suponen, entre otras cosas, una disminución del descanso necesario y una acumulación sistemática de escasez, de las horas de dormir mínimas, requeridas. Lo que conlleva que a la mañana siguiente, no puedan estar en condiciones de rendir adecuadamente con sus obligaciones escolares, ni familiares. Al tener rendimientos bajos, por su acumulación de sueño y cansancio, baja su rendimiento escolar con las consiguientes malas calificaciones. Y sin llegar a malas notas, si menores de las que están capacitados. Con las malas calificaciones, aumentan las ganas de abstraerse e inhibirse de ese problema y se entregan con más énfasis, en la adicción de las pantallas electrónicas. Así empiezan un círculo vicioso, que nunca terminará de forma positiva. 

Nunca es demasiado tarde. Cuando los padres o los hijos, tienen partida el alma por la soledad o por la descomposición familiar, tienden a recibir la información y las pautas de comportamiento, a través del Internet, de los teléfonos y de las pantallas electrónicas. Normalmente no quieren saber, dónde recurrir para obtener una guía en su educación, teniendo que asumir sus propias responsabilidades, sin haber sido enseñado a resolverlas. Tienen que informarse bien, para aprovechar las ventajas y prevenir los posibles peligros de esas herramientas virtuales. Para eso están los sacerdotes, pastores, rabinos, imanes, maestros y organizaciones, que tienen experiencia en resolver estos casos de adicciones. Es cuestión de que los padres, asuman esa situación de error de los hijos y busquen las herramientas y consejos necesarios, para convencerle de las maldades de esa adicción. 

Están aquí y han llegado para quedarse e ir creciendo. El Internet con su información y las posibilidades de chatear y mantener conversaciones, los teléfonos celulares con el envío y recepción de textos y fotografías, los juegos electrónicos y toda la gama de adelantos electrónicos. Ellos nos facilitarán o nos complicarán la vida, pues su utilización puede ser muy buena o muy mala, según el uso que los hijos hagan de ella, de lo que vean hacer a sus padres, y del caso que hagan a las normas y consejos, que sus padres y la sociedad les den. 

El uso del Internet y de las pantallas electrónicas, debe realizarse dentro de un orden, con corrección, con método, con normas, con obediencia, con educación, con buena conducta personal y social, etc. Para su diario uso y no abuso, también aplica la práctica de las virtudes y valores humanos. 

Los padres tienen la obligación y el derecho indiscutible e irrenunciable, de poner normas sobre el comportamiento que los hijos tienen que tener, en la vida familiar, tanto dentro como fuera de la casa. En estas normas están incluidas, las relacionadas con la utilización del Internet y con las pantallas electrónicas. Se supone que estas normas, son para los hijos menores de edad, que vivan en el domicilio paterno. Si son mayores de edad, algunas condiciones podrían variar. 

10 Cosas que los padres tienen obligación de conocer, sobre el uso del Internet, teléfono y otras pantallas electrónicas de sus hijos:  

  1. Todas las páginas de Internet visitadas por los hijos, los horarios y duración. Separando los que sean de estudios, con los de diversiones.
  2. Cuáles son las redes sociales, donde están inscritos.
  3. Con quiénes han mantenido chats, en qué horarios y su duración.
  4. Cuáles son los costos de la utilización del Internet, aunque no los paguen los padres.
  5. Cuáles son los números, tiempos utilizados y costos, donde los hijos han enviado o recibido conversaciones, textos o imágenes. A través de las facturas de los teléfonos, en la mayoría de los casos, se pueden conocer perfectamente.
  6. Si se han cumplido las normas de conducta, establecidas por los padres.
  7. Si practican el cyberbullying, sexting o grooming contra sus compañeros, o si los hijos son las victimas.
  8. Si  los hijos están usando razonablemente estas herramientas electrónicas, o están abusando de ellas, o se han hecho adictos a su utilización.
  9. Si los aparatos que utilizan son propios, prestados o de dudosa procedencia.
  10. Si el estilo de interacción en el Internet y teléfono, está de acuerdo con las reglas de la buena educación y profesionalidad habitual en la sociedad. 

Para que conozcan perfectamente lo que los hijos han hecho en el Internet, recomiendo a los padres que en cada computadora de sus hijos, instalen y utilicen el programa que ofrece gratuitamente y en español http://www.pc-guardian.org/   

15 Prohibiciones no negociables, que los padres deben imponer sobre el uso del Internet, el teléfono y otras pantallas electrónicas. Estas prohibiciones deben estar sustentadas en unas reglas escritas, perfectamente claras. Si les parecen muchas prohibiciones y no quieren imponerlas, siempre pueden bajar el nivel de exigencia, en la educación de los hijos o negociar con ellos, cuáles son los limites que los padres están dispuestos a admitir. Los padres no tendrían que implantar la mayoría de estas prohibiciones, si los hijos estuvieran bien formados en las virtudes y valores humanos. 

  1. Prohibir que los hijos faciliten datos personales y familiares por el Internet, para evitar los daños que esas decisiones puedan causarles a ellos y a la familia.
  2. Prohibir las citas en el mundo real, con personas extrañas, que se han conocido en el mundo virtual, para evitarles situaciones peligrosas, con los depredadores sexuales.
  3. Prohibir poner, recibir y mantener fotografías en el Internet, que puedan suponer pornografía infantil o que ataquen a la intimidad o privacidad personal.
  4. Prohibir los videojuegos, que contengan o inciten a la violencia o pornografía.
  5. Prohibir la entrada en las páginas de Internet, que les induzcan o exhorten a la anorexia y bolumia.
  6. Prohibir el sembrar mentiras, rumores, bulos; chismorreos, etc.
  7. Prohibir el envío de amenazas verbales o por escrito, a través del Internet o del teléfono.
  8. Prohibir el envío de mensajes desagradables, fotos, correos electrónicos acosadores, etc., que pudieran producir cyberbullying, sexting o grooming.
  9. Prohibir grabar en los teléfonos móviles, acciones violentas con sus compañeros y difundirlas por el Internet.
  10. Prohibir que escriban los textos, con un lenguaje inapropiado o lleno de abreviaturas, que estropearan irremisiblemente su lenguaje, para cuando pretendan escribir formal o profesionalmente.
  11. Prohibir la utilización de estos aparatos electrónicos, si no se ajustan a las normas establecidas de cuándo, cuánto, con quién y para qué, pueden o no pueden utilizar. Tiene que haber tiempos de estudios, de diversión, de familia y de socialización con sus amistades.
  12. Prohibir la utilización de estos aparatos electrónicos, si no se ajustan a los códigos de cortesía y educación, que son admitidos en cada país y universalmente.
  13. Prohibir que las pantallas electrónicas, estén situadas en lugares aislados del hogar, para que los hijos cuando las utilicen, sepan que están vigilados continuamente. No es conveniente ponerlos en las habitaciones de los hijos y mucho menos que tengan las puertas cerradas.
  14. Prohibir los contratos donde los pagos de esos servicios, estén fuera del nivel de la economía de la casa, contratos que siempre deben estar bajo el control de los padres, y en su caso, negociando la cantidad y forma de pago, de acuerdo con un presupuesto establecido. Si los hijos tienen que contribuir a su pago, aprenderán a seleccionar el consumo y los tiempos de utilización.
  15. Prohibir el nivel acústico peligroso, de los aparatos reproductores de música, como son los MP3, etc. para evitar la disminución en el rendimiento escolar y que los oídos se puedan dañar, puesto que actualmente la sordera se ha convertido en una nueva enfermedad entre los jóvenes. 

Los padres deben estar muy alertas, con la forma en que sus hijos interactúan en el Internet, en las pantallas electrónicas y en las redes sociales, pues muchos jóvenes han tenido algunas malas experiencias, de muy difícil arreglo. Es muy triste comprobar como estos jóvenes, se siente arrepentidos,  avergonzados, culpables, estafados, asustados, violados moralmente, enfadados, contrariados, molestos, indignados y estúpidos, por las acciones que ha cometido de forma activa o pasiva, en el Internet y las pantallas electrónicas.

Los padres tienen que sensibilizarse y sensibilizar a sus hijos, sobre las imprescindibles herramientas de control parental, que tienen que usar para supervisar los contenidos a los que acceden los hijos. Hay numerosas páginas de Internet en español, donde facilitan programas gratuitos, con fórmulas y herramientas de protección de las computadoras, así como de control de acceso a sus contenidos. Cuando los hijos son bilingües, es muy necesario extremar las precauciones, pues los filtros que impiden que pasen determinados contenidos, tienen palabras en un solo idioma. Es posible que los padres tengan que poner filtros diferentes, uno para cada idioma, y adaptarlos continuamente a las nuevas palabras, que aparecen en las pantallas electrónicas.

Los padres tienen que tener, las ideas muy claras, sobre lo que son las normas de actuación en el Internet y los controles correspondientes. No se pueden quedar, en no hacer nada, hacer un poco o hacer solamente la parte que les convenga, pues por cualquier sitio, puede entrar el problema. Esos controles tienen que ser totales, pues los riesgos existen y hay que conocerlos para poderlos combatir. Si los padres pagan tanto dinero mensualmente, por instalar en la computadora un antivirus informático para protegerla de los ataques externos, cómo no van a hacer un esfuerzo muchísimo mayor, para prevenir los peligrosos virus morales y sociales, que con toda seguridad atacarán a sus hijos, si no tienen bien emplazados las blindajes. Además de los ataques que los hijos puedan hacer a otros o a si mismos, voluntaria o involuntariamente. 

El bisturí es una herramienta para curar, también puede ser para mutilar o matar. El Internet es una herramienta para comunicar, informar, educar, etc. Antes de instalar en el hogar el Internet, o si ya está instalado, los padres deben educar a los hijos en su manejo social, enseñando la normas básicas de convivencia. 

10 Reglas mínimas y elementales, para que los hijos manejen el Internet, teléfono y otras pantallas electrónicas.

  1. No enviarán las direcciones a la vista de todos, deben ponerlas en Bcc de forma que queden ocultas, así evitarán que otras personas se las apropien, las vendan o se dirijan a ellos sin su permiso.
  2. No harán comentarios de otras personas a través del Internet, porque pueden retransmitirlos hasta el infinito por la red y crear una mala imagen, imposible de arreglar. Como el lanzar al aire las plumas de una almohada, nunca podrán recogerse todas.
  3. No escribirán los textos en mayúsculas o en color rojo, pues dan la sensación de agresividad.
  4. Darán las gracias, a los que se han acordado de ellos y se han tomado la molestia de escribirles.
  5. No abusarán de la amistad o parentesco, inundándoles de correos basura.
  6. No dejarán la computadora en la habitación privada de los hijos, hasta que sean mayores de edad. Siempre deberá estar al alcance de la vista, en la habitación donde se haga la vida familiar, para poder tener control de su utilización.
  7. Examinarán los sitos, dónde han estado visitando los hijos y las páginas que han visto o a dónde han escrito, para saber lo que han hecho y a quién, y así poder aconsejarles.
  8. Les darán normas claras de lo que deben hacer y de lo que no deben hacer, así como el horario de trabajo, diversión y la cantidad de tiempo a emplear en cada cosa, bien expresado en horarios máximos de permanencia y alternancia, con la convivencia familiar.
  9. Investigarán en el Internet y en el teléfono, las páginas y personas que visitan, o con las que mantienen relaciones.
  10. No permitirán que los hijos utilicen el Internet, en sitios donde no tengas control de lo que han estado haciendo, como casas de amigos o bibliotecas públicas, sin control parental, Cibercafés, etc.

En la época actual, los padres tienen que estar muy bien informados, sobre todos los aspectos relacionados con las pantallas electrónicas, teniendo que añadirse un coeficiente multiplicador del mil por uno, puesto que los hijos, están sometidos a una constante presión por sus amigos y por la sociedad en general, que se refleja en los medios de comunicación. Para ello disponen de muchísimos libros, conferencias, páginas de Internet especializadas, bibliotecas públicas etc., donde encontrarán, amplios conocimientos familiares, criterios de orientación,  consejos, estrategias y técnicas educativas, adaptables en las diferentes edades y a cada circunstancia familiar. Pero sobre todo, deben informarse bien de los sacerdotes, pastores, rabinos, imanes, médicos, pedagogos, psicólogos, trabajadores sociales y personas bien formadas, que sean expertos en enseñar este tema. Todos los padres han sido cocineros antes que frailes, y saben cuales fueron sus puntos fuertes y sus puntos débiles, sus éxitos y sus fracasos.

Los padres son soberanos con sus determinaciones, pero también son únicos responsables de lo que hagan o no hagan, en contra o a favor, de la educación de sus hijos, ya que algunas decisiones, pudieran ser irreversibles. Para ello cuentan con los inmejorables consejos, que ofrecen los expertos en familia. Los padres tienen que ser flexibles, en los límites que se pongan a los hijos, evitando que hagan lo que quieran hacer, aunque no les convenga.

Los padres deben explicar muy claramente a sus hijos, que una de las primeras cosas que les van a preguntar en las selecciones para un trabajo, entrada en la universidad, noviazgos, etc. es, en qué han empleado su tiempo libre. Si la respuesta es que su tiempo libre, lo han dedicado a estar delante de las pantallas electrónicas, como televisión, Internet, video juegos, chats, etc. tendrán muy pocas posibilidades de ser aceptados.

Las fotos, videos o mensajes que se ponen a circular por el teléfono o el Internet, aunque sean anónimas o privadas, se convierten en públicas y pueden caer en manos de profesores, empresarios, novios, familiares, amigos, pederastas, depredadores sexuales, etc. haciendo un mal irreparable, en la fama de las personas, lo que se denomina: Cyberbullying, grooming, sexting, etc. Es una vergüenza observar, cómo se insultan los adolescentes y preadolescentes, en las páginas de las redes sociales y a través del envío de mensajes telefónicos, cuando se enfadan por cualquier cosa, que a los adultos nos parece sin importancia. Son difamaciones insultos, mentiras y comentarios graves y dañinos, que algunas veces quitan la fama de los hijos para siempre.

Responsabilidad de los padres. La responsabilidad sobre los hijos es indelegable, como lo hemos comentados en algunos de los artículos relacionados, por lo que deben estar muy atentos, para tener control sobre las actividades de los hijos, vigilando el contenido de sus teléfono, Internet y pantallas electrónicas, etc. En resumen, conocer la cibercomunicación: A quién llaman, quién les llama, a quién escriben, quién les escribe, qué páginas visitan, quiénes son sus amigos en sus redes sociales, etc. Hay muchos sistemas, para que los padres estén bien informados, de lo que hacen sus hijos y cada padre, deberá elegir cual es el mejor, preguntando a los expertos en cibercomunicación la forma de hacerlo, para en su caso, poner remedio inmediatamente, antes de que sea tarde.

Los padres tienen que estar muy alertas, para ayudar a que los hijos no sean contagiados por los intereses de algunos medios de comunicación; periódicos, revistas, TV, radio e Internet,  pues algunos ponen mucho énfasis, en proclamar contravalores humanos, los cuales están íntimamente asociados con las actitudes de los hijos vagos: La descompensada exaltación del ocio frente al trabajo, la desvalorización del esfuerzo, la obtención del éxito fácil y a cualquier precio, la dispersión en los objetivos a alcanzar, la intolerancia y frustración hacia las cosas que suceden, la incitación al consumo junto al quererlo todo aquí, ahora y primero yo, más un largo etcétera. Se puede y debe tener confianza en las cualidades morales de los hijos, pero nunca tenerlas del mundo cruel que les rodea.

El compartir los momentos familiares, con juegos de video ó viendo juntos películas adecuadas, son muy buenas referencias educacionales, de cómo se puede dar una interacción positiva en la familia. Un buen ejemplo es el sistema Wii para jugar participativamente con la familia, hacer ejercicio y ver películas, porque ayuda en la unión familiar. Cuando los miembros de la familia descubren nuevas formas de socializar entre si, se dan cuenta que aumenta su nivel de comunicación y confianza mutua. 

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Los objetivos de esta escuela virtual son: Educar a los padres para que con su ejemplo y conocimientos de las virtudes y valores humanos puedan educar a sus hijos. Enseñar como educar a los hijos. Que los padres aprendan a vivir un armonioso, fecundo y largo matrimonio. Tender un puente entre la educación familiar y la Fe.

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