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Los estudios de antropología y etnografía para tener éxito, prevenir y evitar el fracaso y la deserción escolar

ESCUELA PARA PADRES

Los estudios de antropología y etnografía para tener éxito, prevenir y evitar el fracaso y la deserción escolar.

  • Las 21 preguntas imprescindibles relacionadas con los hijos y la escuela.
  • Las 24 causas principales por las que algunos alumnos dicen, que ir a la escuela y estudiar, no sirve para nada y la abandonan.
  • Las 5 causas principales por las que algunas familias o individuos, no quieren integrarse en determinadas culturas.
  • Las 12 causas principales por las que el nuevo, distinto y estimulante entorno escolar y social, me anima a ir a la escuela.

6,040 Palabras. Tiempo de lectura 22:00

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Este artículo no está dirigido expresamente a ningún grupo étnico, religioso, político, ni social. Tampoco a inmigrantes en ninguna ciudad, región o país, ni de ninguna circunstancia especial, pues hay más de 200 millones de emigrantes en el mundo. Unos emigran para mejorar, otros huyen de sus malas situaciones y otros salen perdiendo con la emigración. Por eso en casi todos los países del mundo, diariamente, hay alumnos nuevos que llegan a las escuelas, unos a mejorar y otros a empeorar.

La antropología educativa o pedagógica, social o cultural, estudia el conocimiento del ser humano de una forma integral, dentro de la sociedad y cultura a las que pertenece, a través del tiempo y el espacio. Por medio de sus costumbres, comportamientos sociales, relaciones parentales, estructuras escolares, políticas y económicas, urbanismo, lenguas, medios de alimentación, salubridad, mitos, creencias y las relaciones de los grupos humanos en el ecosistema. También está relacionada, con la aceptación o rechazo de los emigrantes con las nuevas escuelas, la desigualdad ante el éxito escolar, las edades para la socialización, las virtudes y valores humanos que aportan, etc.

Se aplica principalmente, para estimular las actitudes de los padres y maestros y para evitar la confusión, y propiciar la adaptación de las características culturales y lingüísticas de los alumnos, con incapacidades de aprendizaje, que se puedan dar en los cambios a las nuevas culturas y sistemas escolares. Se lleva a la práctica, en el concepto de estudiar las características de las personas, que tienen que enfrentarse a cambiar de ambiente y de sus condicionantes. Realiza el estudio del ser humano, que por su naturaleza, es educable a la vez que educador.

La etnografía  es un método de investigación, que consiste en observar las prácticas culturales de los grupos humanos. Es una de las ramas de la antropología social o cultural. Los datos obtenidos, también son una descripción densa y detallada de sus culturas, costumbres, creencias, mitos, genealogías, historia, lenguaje, época, lugar, etc.

La grafología realiza estudios proporcionados, por los exámenes de la escritura de los alumnos, que ayudan a conocerlos, poniendo énfasis en los conceptos a los que tendrán que enfrentarse, en las nuevas situaciones escolares y en su caso, ayudará a corregirlos.

Unas veces por la emigración obligatoria de la familia y otras por su desplazamiento profesional, provisional o definitivo, los hijos se tienen que enfrentar a asistir a un nuevo sistema educativo, en principio desconociendo si van a poder acoplarse, teniendo en cuenta, las características de ellos y de los sistemas escolares.

Los hijos que no han sido analizados y comparados en sus diferencias antropológicas y etnográficas con la sociedad dominante, y en función de los resultados, no les han entrenados para su nuevo modelo de vida, tienden a fracasar escolarmente y a desertar de la escuela, por lo que se deben buscar las raíces y causas, que provocan su situación. Sólo trabajando sobre las causas, se pueden cambiar los efectos.

Algunos de estos conceptos, son aplicables también a situaciones de inmigración o emigración de los adultos, aplicables en la mayoría de los países, principalmente los que tienen grandes flujos externos e internos, de personas que se tienen que enfrentar a nuevos sistemas escolares o a diferentes formas de vida.

El idioma igual o diferente al del país emigrado, no siempre es el principal problema, pues en las edades tempranas, muy pronto llegan a aprenderlo. Lo más importante es lo que tienen de sus ancestros, las costumbres, los hábitos y la educación recibida, pues son muy difícil de modificar, si no se pone en manos de los padres y de los especialistas. Hay muchos ejemplos de no adaptación en alumnos e inmigrantes que hablan el mismo idioma, pero tienen diferentes actitudes ancestrales.

Los efectos del conocimiento de las características antropológicas y etnográficas de los alumnos, se dan en dos direcciones:

  • Primera, los que pueden salir ganado, pues sus niveles académicos de educación y capacidades, son más bajos que los del sistema donde llegan.
  • Segunda, los que pueden salir perdiendo, pues sus niveles académicos, de educación y capacidades, son más altos que los del sistema donde llegan.

En el segundo de los casos puede ser la mala experiencia, de que vayan a escuelas de menor nivel que el que ellos tienen. Entonces suele ser, como un peligroso paseo divertido, donde aceptar las costumbres, tipos de educación y sistema de enseñanza les hacen peligrar su futuro, al quedarse anulado, el concepto de esfuerzo y continuo aprendizaje. En algunas naciones, donde la escolaridad estatal es obligatoria, este grupo de alumnos sale perdiendo irreversiblemente para su futuro. En el primero de los casos, los alumnos salen ganado.

Algunas veces no se educa suficientemente a los ciudadanos y mucho menos a los alumnos jóvenes, debido a que hay un gran miedo a su posible libertad. Todas las culturas y civilizaciones han educado a sus ciudadanos, porque si no hay educación, no hay humanidad. Estamos ante una emergencia educativa, donde hay que emplear todos los medios posibles que estén a nuestro alcance. Los estudios de antropología y etnografía son estupendas herramientas, para saber cómo es cada una de las personas, que debe ser educada.

Conocernos a nosotros mismos es muy difícil, y mucho más complicado es conocer a los hijos. Pero es imprescindible conocer sus fortalezas y debilidades,  enfocadas en las obligaciones escolares y en su participación. Se supone que todos los padres y maestros,  quieren lo mejor para los hijos y alumnos, pero para evitar errores irreversibles,  deben estudiar profundamente que es lo que quieren y lo que pueden hacer. Para ello necesitarán los servicios de un equipo profesional, interdisciplinario, con conocimientos internacionales, que construya y analice las redes familiares, culturales y sociopolíticas de los posibles alumnos y con los resultados, pueda recomendar lo mejor para cada alumno.

¿Quiénes son? ¿De dónde vienen? ¿A dónde van? ¿Qué voy a dejar en ellos? Estas son las preguntas que deben hacerse los padres y los maestros, sobre los hijos o alumnos. Son preguntas de siempre, pero con una actualidad que nunca termina. Sólo con respuestas concretas, los padres y los maestros, pueden dar sentido a la educación de los hijos, para no repetir esquemas y normas, que muchas veces son fracasos, que podrían evitarse si se analizara los puntos débiles y los fuertes de cada hijo, que tenga que acoplarse a los sistemas rígidos de la enseñanza escolar.

Es muy normal analizar la historia y los antecedentes de las personas, naciones y empresas, en varios conceptos de su vida pasada, para conocer en profundidad cuáles fueron las raíces, que formaron su personalidad y el modo presente de actuar. Cuánto más, debemos hacerlo con nosotros mismos y con nuestros hijos, para dirigirlos hacia las mejores situaciones en su futuro acomodamiento en la sociedad. Nadie debería considerar, que estudiar el pasado de las personas para establecer sus posibles capacidades y prever su futuro,  es una acción propia de racismo, discriminación, segregación, fanatismo o exclusivismo.

Los estudios antropológicos y etnográficos, deberían hacerse de los alumnos, de sus familias, de sus culturas, de su idioma, etc. En síntesis, de todo lo relacionado con él y con su pasado, para encontrar y estudiar sus fortalezas y debilidades, respetando su diversidad con mucha profesionalidad, aceptación y tolerancia.

La Antropología social o cultural y la Etnografía, estudian el conocimiento del ser humano de una forma integral, en el marco de la sociedad y cultura a las que pertenecen, a través del tiempo y el espacio. Por medio de sus costumbres, comportamientos sociales, relaciones parentales, estructuras escolares, políticas y económicas, urbanismo, lenguas, medios de alimentación, salubridad, mitos, creencias y las relaciones de los grupos humanos en el ecosistema. 

La antropología y la etnografía están engarzadas en el fracaso, éxito y deserción escolar. También en la aceptación o rechazo de algunos emigrantes, con su nueva vida escolar, profesional, familiar y social. La igualdad ante el éxito escolar, las edades para la socialización, las virtudes y valores humanos, etc. son los principales objetivos a alcanzar con esos estudios.

¡Qué extrañeza, mi hijo ha desertado de la escuela! No me había enterado que no estaba preparado, para poder seguir el curso normal de los estudios. Ahora me doy cuenta, que estaba enviando continuamente muchas señales de advertencia y no hice nada para educarlo, ni para prepararlo hacia su nueva etapa escolar. Le dejé sólo, a que se enfrentara con un mundo totalmente desconocido para él y opuesto a la educación que le había dado. En este caso es mía la culpa de su deserción.

Las 21 preguntas imprescindibles relacionadas con los hijos y la escuela: 

1.      ¿Cómo es el nuevo multiculturalismo con sus diferencias educacionales, lingüísticas y socio-culturales, al que se tienen que enfrentar los hijos?

2.      ¿Cómo se pueden adaptar los nuevos alumnos, ante la transmisión de la cultura dominante, que está diseñada para enseñar los conocimientos, habilidades, destrezas, y comportamientos para vivir personalmente, en familia y en la sociedad, pero que no coincide con lo que ellos conocen y practican?

3.      ¿Cuáles son, en términos individuales, familiares y sociales, las características socioculturales y sus idearios, creencias, pautas culturales, interpretaciones del mundo, posiciones de clase, etc. de los nuevos alumnos?

4.      ¿Cuáles son las causas, que determinan los resultados de la desigualdad ante el rendimiento, el éxito, el fracaso y la deserción escolar?

5.      ¿Cuáles son las edades normales para los estudios, trabajos, noviazgos y socialización entre los nuevos y los antiguos alumnos?

6.      ¿Cuáles son los factores, que hacen posible la aceptación o rechazo de los nuevos alumnos, con las escuelas?

7.      ¿Dónde puedo consultar, para conocer las características de los hijos, y las soluciones a los posibles problemas de adaptación que presenten?

8.      ¿Es conveniente analizar, cuáles son las virtudes y valores humanos predominantes en cada una de las dos culturas?

9.      ¿Es predecible la deserción escolar, en función de las características antropológicas y etnográficas de algunos alumnos?

10.   ¿Pueden ser las condiciones antropológicas y etnográficas de los alumnos, la excusa para aplicarles la “eutanasia escolar”, que pretende impedir o recomendar, que los que no cumplan con determinadas características, no vayan a la escuela o ponerles en guetos escolares?

11.   ¿Pueden ser válidos, unos análisis psico grafológicos en esas ciencias, para determinar las capacidades y limitaciones de los alumnos?

12.   ¿Qué deben hacer los padres, si los sistemas escolares no ofrecen análisis gratuitos, que determinen las características de adaptación de los alumnos?

13.   ¿Qué tipo de profesional puede examinar a los padres y a los hijos, sus características antropológicas y etnográficas relacionadas con su posible éxito o fracaso escolar?

14.   ¿Qué, cómo, por qué y cuándo, ocurren las diferencias antropológicas y etnográficas?

15.   ¿Se puede y se debe examinar y aplicar, los conceptos antropológicos  y etnográficos de los hijos, con el fin de prepararlos para que tengan éxito en la escuela y evitar la deserción escolar?

16.   ¿Se pueden modificar las características antropológicas y etnográficas de los hijos y de los padres, que les impiden ser buenos alumnos?

17.   ¿Tendrán mis hijos la oportunidad de aprender en la escuela, para poder pasar a la universidad, o solamente aprenderán, para poder aprobar los cursos escolares y después dejar de estudiar?

18.   ¿Tendrán mis hijos que dejar de estudiar, por tener necesidad de ponerse a trabajar?

19.   ¿Tendrán que aceptar de la cultura dominante, si los hubiera, los estratos sociales tan marcados, las desigualdades económicas, las situaciones rechazables ideológicamente, pero claras, de partidismo, racismo o discriminación, aunque estuvieran confundidas con la realidad?

20.   ¿Tendré dinero suficiente y condiciones aceptables, para que mis hijos puedan ir a la escuela y a la universidad o tendré que pedir préstamos o becas, para que puedan ir?

21.   ¿Tiene que haber una buena conexión entre padres, alumnos y maestros, para solucionar las diferencias encontradas?

Determinados grupos sociales presentan sistemáticamente, cifras muy altas de fracasos y abandonos escolares. Algunos lo achacan a que esos alumnos, por cuestiones atávicas, no pueden estudiar, debido a que no están preparados para seguir los modelos estándar de enseñanza, que se imponen al resto de los alumnos. Hay varias soluciones que pasan, desde prepararlos especialmente para que se integren al grupo, disminuirles las exigencias de captación de conocimiento, preparar escuelas especiales para ellos, etc.

La “eutanasia escolar” no puede ser una excusa, para aplicarla a los alumnos que por sus malas condiciones antropológicas y etnográficas, no se puedan acoplar a los sistemas educativos. Seria inmoral el impedir o recomendar que no vayan a la escuela, o ponerles en guetos escolares a esos grupos, alegando que ni ellos, ni las escuelas pueden cambiar. Basar las decisiones en esta teoría de eliminar a los más débiles e indefensos, es la misma que algunos quieren hacer, con determinados ancianos y enfermos.

Educar es lo más grave, lo más humano y lo más urgente que tenemos que hacer, cada uno en su parcela de responsabilidad. Sin la educación, no podemos entendernos, ni mirar al pasado, ni al futuro. La educación es vital, es la misma vida de las personas. La renovación de la sociedad no se va a hacer, ni dando un fuerte golpe de timón, con grandes cambios en las estructuras educacionales, sólo podrá venir, a través de un cambio producido por un gran esfuerzo inteligente, incluyente y comprensivo, realizado por los padres, alumnos, maestros y sociedad.

Ahora tenemos la gran oportunidad, de poder aplicar los estudios de antropología y etnografía, para educar mucho mejor. No se puede desperdiciar el conocimiento de estas ciencias, pues utilizándolas, se puede disminuir el fracaso y la deserción escolar. Todas las culturas y civilizaciones, a lo largo de la historia, han educado a sus hijos, porque si no hay educación, no hay humanidad. Principalmente, para facilitar el acoplamiento y evitar la ruptura entre los colectivos que están, y los que llegan a integrarse en las escuelas.

Las enormes cifras absolutas y relativas de fracaso y deserción escolar, en todos los niveles escolares y universitarios, de la mayoría de los segmentos de población, son una lacra social que arruina a la generación actual y a las futuras. Los hijos hasta los 18 años, tienen que asistir obligatoriamente a la escuela, según la ley.

También hay muchos problemas de continuidad escolar, con determinados segmentos de la población que no pueden, no saben o no quieren prosperar en las escuelas y son la rémora para ellos mismos, y para otros alumnos. Los expertos tienen que aplicar los estudios convenientes, para determinar las raíces de los orígenes de eso problemas, que casi siempre están relacionados en esos grupos, con sus características antropológicas y etnográficas.

Dejando aparte al problema adicional, de las limitaciones que produce el desconocimiento de los idiomas en determinados países, algunos alumnos tienen que entrar obligatoriamente, en el sistema escolar y no están preparados, para adaptarse a la nueva sociedad y por lo tanto, no pueden seguir el ritmo exigido de los estudios.

Los expertos en las distintas disciplinas científicas, dicen que técnicamente esos alumnos, no pueden estudiar en los sistemas actuales de enseñanza, hasta que no hayan modificado los parámetros, por los que se han regido por generaciones o hayan perdido su miedo, a la nueva sociedad a la que han llegado, debido a no aprenden bien y para que no retrasen a los demás. Esto se arreglaría, si hubiera unos maestros, clases o escuelas especiales para ellos, de la misma forma que las hay para los alumnos muy bien dotados intelectualmente. El ritmo de las clases, normalmente avanza o se retrasan, en función de lo que hagan los menos dotados académicamente.

Hay culturas que por generaciones, no han cambiado y siguen viviendo como hace muchos años. Hay alumnos que históricamente, no han tenido que esforzarse, por lo que sus costumbres y hábitos no están bien desarrollados, ya que no lo han necesitado o tenido que hacer, en las cuestiones de concentración, disciplina y entendimiento. No se puede competir en una carrera, sin haberse entrenado bien previamente. Suele haber un gran salto, del tipo de vida que han llevado algunas personas, al que tienen que llevar cuando les trasplantan a otros sistemas escolares.

Los padres deberían pedir voluntariamente, a los profesionales experimentados, que analizaran los conceptos antropológicos y etnográficos de sus hijos, para que con los resultados que obtengan, poder facilitarles su adaptación más fácilmente a los nuevos sistemas escolares, comunidades, estilos de vida, amistades, etc. Principalmente cuando se producen traslados no deseados, desde los ambientes ancestrales a otros diferentes.

Los padres en vez de tener que aceptar sin lucha, que a los hijos no les gusta, no pueden, o no quieren estudiar, deben imprescindiblemente analizar muy bien, cuáles son los motivos que llevan a los hijos a esa conducta. Si no se analizan las causas, es casi imposible que se puedan corregir los efectos. Entonces los hijos seguirán estando en un círculo vicioso cultural, donde, por no haber sabido cómo solucionar sus problemas ancestrales, no puedan entrar en el nuevo ambiente, tan diferente al que tenían anteriormente.

No se puede reubicar a un hijo, que ha vivido toda su vida en un ambiente determinado, en la granja aislada de un país tercermundista, por poner un ejemplo, a un  país del primer mundo, donde todos los conceptos familiares, sociales, económicos y religiosos son diferentes y en muchos casos opuestos. Esta reubicación si no se analiza profundamente y se ponen los medios necesarios, de modificación del comportamiento, originará posiblemente un enorme rechazo a la nueva situación y producirá, casi seguro, la deserción escolar. Y lo que es peor y casi seguro, la caída en manos de las pandillas juveniles, que siempre andan buscando jóvenes desorientados, en cualquiera de los aspectos de la vida.

Las familias y los alumnos, tienen que enfrentarse a unos patrones educativos y sociales, que suponen una ruptura entre los modelos de vida, pasados, presentes y futuros, enfrentados y muchas veces fracturados prematuramente, debido a las características antropológicas y etnográficas que ellos tienen.

Hay muchas culturas o grupos sociales de diferentes procedencias, que no quieren mezclarse con otras comunidades, debido a que les tienen un gran temor o aversión. Si se juntan, es porque no les queda más remedio que adaptarse a las nuevas situaciones, aunque sea a regañadientes, intentado por todos los medios mantenerse lo más alejado posible, para no mezclarse y llegar a perder sus costumbres, virtudes y valores. Esta situación familiar o grupal, la reflejan continuamente en sus conversaciones o actitudes, lo que trasciende a los hijos, los cuales se plantean, si el asistir a la escuela, va a contradecir con los sentimientos que están escuchando en la familia.

Los comentarios negativos de los familiares hacia la cultura dominante, hace  creer a los hijos, que la educación que van a recibir es mala para su desarrollo, si en sus esquemas mentales no ha sido introducida la educación, como una herramienta para salir del heredado o impuesto circulo vicioso, de ignorancia, pobreza, retraso, analfabetismo, etc. y así vuelta a empezar.  A esto hay que añadirle que no entienden, o entienden muy poco, de lo que les dicen en la escuela, lo hace que les aumenten las ganas de abandonar la escuela.

La deserción escolar, es según la policía, la causa principal de la mayoría de los males de la sociedad. Los hijos empiezan desertando de la escuela, continúan agrupándose con sus pares, los desertores profesionales y terminan delinquiendo. En su entorno, se acumulan todas las demás malas consecuencias. Muchas veces empieza porque los padres no han sabido advertir, ni corregir, ni preparar a sus hijos, para el choque cultural con el que se van a encontrar, cuando asistan a la escuela.

En una familia desestructurada, donde hay un mal ejemplo y no hay conocimiento de lo que se hace bien, ni de lo que se hace mal, ni de lo que no se hace, empieza ese quebrado pilar social de la deserción, lo que origina una sociedad enferma, donde muy pocos prosperan y pierden los de siempre.

Las 24 causas principales por las que algunos alumnos dicen que ir a la escuela y estudiar, no sirve para nada y la abandonan:

1.      Cuando terminas de estudiar o has pasado muchos años estudiando, nadie te ofrece ningún trabajo bueno y lo único que encuentras, son trabajos de hambre.

2.      Hay que aguantar los horarios y hacer las tereas que te imponen. Siempre el mismo horario y el mismo trabajo. Total para nada. Mejor se está disfrutando de la vida con libertad.

3.      Hay varios alumnos, que continuamente sabotean las clases e impiden poder estudiar y avanzar, por lo que no se aprovecha el tiempo y los resultados escolares personales y colectivos son siempre malos.

4.      La escuela es muy sectaria y partidista e intenta enseñarnos cosas, que van en contra de mi moral, costumbre y familia.

5.      Las drogas o estimulantes medicinales que tomo, no me permiten levantarme a tiempo, ni tener las tareas terminadas.

6.      Me aburro considerablemente, pues no entiendo nada.

7.      Me gusta más el dinero que me ofrecen por trabajar, que el ir a la escuela. Con ese dinero me puedo comprar muchos de mis caprichos.

8.      Me han dicho que no sirvo para estudiar, que lo mío es trabajar en el campo o de peón, como todos mis familiares, que así también puedo salir adelante.

9.      Me rodeo de personas que no me caen bien, no pertenezco a su grupo y no admiten que me acerque.

10.   Mi novia o novio no quiere que vaya a la escuela, prefiere que estemos juntos continuamente.

11.   Mis hermanos, mis padres, mis abuelos, mis bisabuelos, mis primos, mis vecinos etc., no fueron nunca a la escuela o fueron muy poco y no les paso nada.

12.   Muchos de los grandes ídolos deportistas y artistas mediáticos, se han hecho millonarios y nunca han ido a la escuela o han ido muy poco.

13.   No hay conexión entre lo que necesito para estudiar y después trabajar, y los métodos educativos que la escuela ofrece.

14.   No me gusta la disciplina diaria de ir a la escuela, la puntualidad, el orden, la obediencia y el esfuerzo que exigen.

15.   Nadie me ha enseñado a dedicar mi tiempo a estudiar y eso hasta ahora, no ha sido lo mío.

16.   No puedo seguir la vida social que hacen, pues no me gustan sus costumbres y formas de ver la vida.

17.   Nunca saco buenas ni suficientes calificaciones, aunque me esfuerce en estudiar. No doy la talla para estos estudios.

18.   Por estar embarazada.

19.   Por mi pobreza desentono en el ambiente acaudalado de la escuela y no me puedo integrar en la vida escolar.

20.   Por mis defectos o condiciones, soy el blanco de todas las burlas y me persiguen con el bullying, sexting, robos sistemáticos, etc.

21.   Por tener tantas faltas acumuladas, que es imposible acoplarse al nivel de los demás estudiantes.

22.   Se burlan de mí porque voy muy atrasado escolarmente. Incluso he repetido el curso.

23.   Tengo que ponerme a trabajar para ganar dinero. No puedo seguir viendo la miseria que hay en mi familia.

24.   Ya estudiaré cuando sea más mayor, ahora quiero vivir la vida, sin ir a la escuela.

Las 5 causas principales por las que algunas familias o individuos, no quieren integrarse en determinadas culturas.

  1. Estoy obligado a vivir en esta sociedad, pero no obligado a aceptarla, bastante tengo con soportarla.
  2. Se oponen a nuestras prácticas religiosas, políticas o sociales.
  3. Son un escándalo para la educación de nuestros hijos, seguramente destruirán sus creencias y costumbres ancestrales.
  4. Tememos que nos terminen contaminando nuestras tradiciones, principios, hábitos, virtudes y valores, pues esa sociedad va en contra de ellos.
  5. Tengo rasgos que me diferencian ostensiblemente de la cultura dominante, por lo que prefiero estar aislado de ella o entre mis pares.

Las 12 causas principales por las que el nuevo, distinto y estimulante entorno escolar y social me anima a ir a la escuela.

1.      He comprobado el éxito personal, familiar y social de los que permanecen y han permanecido estudiando en la escuela.

2.      He establecido un reto conmigo mismo, con mis padres y amistades, para mantenerme en la escuela y disfrutar de sus privilegios.

3.      Las alternativas de no disfrutar de la escuela y abandonarla son muy peligrosas, aburridas, inmorales y de desagradecidos.

4.      Me da miedo quedarme atrás en los estudios y pasar a formar el grupo de los perdedores.

5.      Mis padres, los maestros y los compañeros, me motivan y ayudan a resolver los problemas que se me presentan, en el día a día.

6.      Para formarme bien y devolver a la sociedad, parte de lo que la sociedad me ha dado, a través de los impuestos que paga mi familia y la sociedad.

7.      Porque en la escuela tengo muchas actividades lúdicas, que me llenan profundamente, además de que disfruto mucho, aprendiendo continuamente cosas nuevas.

8.      Porque me ha motivado la figura de un líder comunitario que triunfó en la vida, después de haber ido a la escuela, con alegría y no con tristeza.

9.      Quiero aprovechar las maravillosas oportunidades que me ofrece la escuela, para triunfar en el presente y en el futuro.

10.   Veo lo que sufren otras personas, que no pueden asistir a la escuela, cuando yo la tengo a mi disposición.

11.   Voy avanzando en los estudios y cada día aprendo más y con menos dificultades.

12.   Ya me quedarán años después de los estudios, para poder disfrutar del esfuerzo realizado y hacer lo que ahora me gustaría hacer, pero que no lo hago, porque tengo que ir a la escuela.

Educar es lo más grave, lo más humano y lo más urgente, que los padres tienen que hacer en la vida. Sin la educación no podemos entendernos, ni mirar al pasado, ni al futuro. La dimensión educativa en la vida del hombre, es una de las principales instituciones de la sociedad y es vital para prosperar.

El abrumador fracaso y la deserción escolar, están produciendo una emergencia educativa, previamente anunciada. Los padres tienen que localizar los motivos, para poder encontrar las soluciones y posteriormente ponerlas en marcha. La mayoría de las veces, el fracaso no es culpa de los jóvenes, sino de sus padres que no supieron, no quisieron o no pudieron analizar las causas, que indefectiblemente iban a llevarles hacia el fracaso o abandono escolar.

Los padres tienen que decir a sus hijos, que la educación presente y futura, es un bien que no nunca defrauda, que existe un destino bueno. Sin esta hipótesis de esperanza, no se puede educar, sólo enseñar cosas. La educación es responder a las grandes cuestiones del sentido. Cuando se descarta esta enseñanza, el sistema educativo familiar y escolar, se queda convertido en un manual de instrucciones y unos exámenes.

La educación no es sólo estudio, orden y algunas habilidades, para encontrar en el futuro un trabajo. Los hijos, siempre insatisfechos, sienten necesidad de más cosas, buenas y malas. En los padres está, el educarles en el bien y contra el mal. Y eso no es sólo cosa de padres y maestros, sino de la sociedad en su conjunto. No debemos olvidarnos de los medios de comunicación, con su enorme poder de educar, mal educar y deseducar.

La educación es la única manera de salir adelante en la vida familiar y social, pues abre las puertas, no solamente para conseguir un buen trabajo, sino también para crecer como ser humano. Por eso es imprescindible que los padres, hagan todos los esfuerzo y estudios posibles sobre sus hijos, para conocerles lo mejor posible, en relación con sus características y las del sistema escolar al que van a asistir.

Los resultados que obtengan los padres de esos exámenes, no tienen que asustarles, ni tampoco echar las campanas al vuelo. Los hijos son lo que son y con ellos van a tener que enfrentarse, a la realidad del sistema escolar. Ignorarlos por no querer conocerlos, es un flaco favor que se hace a los hijos. Si no se conocen los resultados, nunca podrán poner los remedios que correspondan y el fracaso puede ser irreversible.

Las enseñanzas bien aprendidas en la escuela, disminuirán el rechazo que pudieran producir y evitarán muchos conflictos. También asimilarán conceptos culturales y sociales, para que posteriormente, puedan entrar en el mundo al que han llegado, dominado por las mayorías.

Los padres no deben pedir a los sistemas escolares, que tengan una pedagogía más compasiva, que educativa y que bajen los niveles de educación, para que sus hijos se puedan adaptar al conocimiento superior de los demás alumnos, por mucho que quieran, que haya una igualdad de oportunidades y funcione la Ley de Acción Afirmativa. Esa igualdad conllevaría en los padres, el suprimir la capacidad de análisis y en los hijos la motivación para aprender, la superación personal intransferible y fomentaría la falta de rendimiento escolar.

Las grandes diferencias entre lo que son algunos alumnos y lo que la sociedad demanda de ellos, origina lo que posteriormente les lleva a tener una fuerte hostilidad a su familia y a los maestros, a practicar la cultura de las llamadas “Tribus Urbanas” y a caer en el mundo de las pandillas y las drogas. Se convierten en indisciplinados y desadaptados, en sus actividades familiares escolares y sociales, al enfrentarse sistemáticamente, con lo que ellos llaman “la cultura del poder que les oprime”.

Los colectivos de inadaptados, no aceptan ninguna autoridad moral y desarrollan fuertes y agresivos mecanismos de defensa, buscando siempre su fortaleza, en pautas de confrontación y resistencia contra la familia, los maestros y la sociedad, alegando que son víctimas de una sociedad autoritaria, coercitiva, represiva, arbitraria y discriminatoria. Cuando esto podría haber sido evitado, si se prevé a tiempo.

Los alumnos perdedores suelen practicar actos de resistencia cívica, incluso sin darse cuenta, cuando no siguen las normas de convivencia escolar y social de la sociedad dominante. Esto lo reflejan inmediatamente, ante su aparente pasividad y poca motivación por el esfuerzo, para hacer en tiempo y forma las tareas escolares. Algunas veces pretenden imitar a la sociedad dominante, respecto a conductas, virtudes, valores y actitudes. Pero en el inconsciente se resisten a ello, reflejándolo a través de sus actos de resistencia pasiva o activa.

Los padres tienen que prever, que no todas las sociedades asimilan e integran a los recién llegados. Casi nunca les están esperando con los brazos abiertos. Más bien tienen que preparar a sus hijos, para que sepan luchar contra la posible discriminación, segregación y exclusión, que siempre se refleja en los malos resultados escolares de los alumnos, culturalmente diferentes.

Los padres tienen que conocer las fortalezas y debilidades de sus hijos, frente a las nuevas situaciones escolares, sociales y económicas relacionadas con sus conocimientos escolares, hábitos, tradiciones y costumbres. Tanto si van de la zona rural a la urbana o al revés. Si se trasladan de un país atrasado, a otro próspero o al revés.

Aprender a desaprender, es el primer paso que los padres deben dar, al llegar a un nuevo país o a una situación de vida diferente. Tienen que realizar lo que sea conveniente o necesario, para poder aprender a desarrollarse con vistas al futuro, tratando de salvar las brechas culturales y sociales, que se les presenten.

Los padres deben evitar a toda costa las decisiones drásticas, cuando por su inexperiencia e inadaptación momentánea a la sociedad dominante, se sientan frustrados. Sobre todo, cuando esa sociedad no demuestre una buena experiencia, ni clima positivo, hacia la aceptación multicultural y a la igualdad sociocultural de los nuevos alumnos.

Las investigaciones antropológicas y etnográficas relacionadas con la educación y el fracaso escolar, se refieren al fracaso antropológico, al que los hijos están expuestos como consecuencia de las inmigraciones. Esto se refleja en que no terminan el ciclo escolar y no acceden a la universidad.

La mejor forma de “aprender a investigar, es investigando”, y los ineludibles responsables de hacerlo, son los padres. Tienen que hacerlo sobre  las principales características de ellos y de sus hijos. De forma muy participativa con sus mismos familiares y con los maestros designados, que quieran ayudar a reclutar, retener y hacer avanzar, de la escuela a la universidad a los alumnos.

Los padres y maestros comprometidos tienen la obligación, de enfrentarse integralmente al desafío de conocer profundamente las capacidades de sus hijos o alumnos, para conocer los motivos de su fracaso o deserción escolar, y si  es posible anticiparse. Investigando hasta donde les sea posible y sin importarles, aunque duelan, las consecuencias desagradables de lo que encuentren, para intentar solucionar sus problemas sociales, emocionales o académicos, que provienen de familias desestructuradas, violencias familiares, ansiedad, falta de control de temperamento, situación familiar, entorno, presente o pasado.

A no ser que se hayan estudiado muy profundamente los puntos débiles y fuertes que se tienen, será mucho más difícil querer, saber y poder integrarse en las comunidades dominantes, que ser aceptados en los sistemas escolares o en la sociedad. Los padres son los que tienen que ayudar a cambiar esas costumbres, convertidas generación tras generación, en malos hábitos y posteriormente en defectos, para evitar el fracaso y la deserción escolar. Además de ser un  problema el ser aceptado, hay que tener la capacidad o voluntad de querer adaptarse.

La calidad de los maestros y de los sistemas escolares, junto a las costumbres sociales, son otros conceptos que pueden agravar el problema de aceptación y asimilación. Pero eso es lo que hay, y se supone que están aprobados por las instituciones escolares. Nada o muy poco podrán hacer los maestros, si los alumnos y sus padres, no han cambiado la aguja de marear que traen.

Es predecible el continuo fracaso y deserción escolar, debido a que en algunas comunidades, lleva sucediendo generación tras generación, pues esperan que les acepten en la sociedad, sin cambiar ellos. Por eso hay que tomar medidas urgentes, cambiando los parámetros de preparación, antes de ir a la escuela. La clase dominante, puede continuar sus políticas sin modificaciones, mientras no lo exija la clase dominada.

Hay muchos estudios y muy bien hechos, sobre las características antropológicas y etnográficas de los alumnos, relacionados con sus posibilidades de integración, capacidades personales, colectivas, etc. Ahora lo que falta es actuar en las familias y en las escuelas, aplicando en la práctica los resultados obtenidos, para así conseguir la solución de los problemas encontrados.

En otro artículo escribiré sobre: Lo que tienen que hacer los padres cuando se trasladan a un país o zona, donde creen o sospechan que sus conocimientos escolares, creencias, costumbres, hábitos y virtudes se verán perjudicados.

Agradezco muy sinceramente la enorme ayuda que me han facilitado la Doctora Laura González y el Psicólogo José Luis Murillo para la realización de este artículo. Pero asumo toda la responsabilidad, que pudiera haber en su contenido.

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Padres, enseñen a sus hijos a hablar por teléfono (Normas, consejos y etiquetas)

ESCUELA PARA PADRES

Padres, enseñen a sus hijos a hablar por teléfono (Normas, consejos y etiquetas)

  • Los 15 parámetros no verbales que influyen para mejorar lo que se dice y lo que se comprende de las conversaciones telefónicas
  • Los 23 puntos más importantes para mejorar y conseguir una buena actitud en el uso del teléfono, dentro de las normas de educación y cortesía
  • Las 10 principales normas para los hijos, sobre la tenencia y disfrute del teléfono

2,579 Palabras. Tiempo de lectura 9:00

Algunos artículos relacionados:

Hablar por teléfono es muy fácil, pero para hacerlo bien, se necesitan conocer algunas técnicas, normas de conducta y reglas de educación. Todo el mundo llama y recibe llamadas telefónicas y algunas veces, ambos se hacen tan desastrosamente, que los resultados son lo contrario de las intenciones.

Los 15 parámetros no verbales, que influyen para mejorar lo que se dice y lo que se comprende, de las conversaciones telefónicas: La voz agradable, la sonrisa, el estilo, la dicción, la fluidez, el acento, el tono, la terminología, la entonación, la velocidad, la cohesión, la entonación, la monotonía, los gestos, la postura del cuerpo, etc. influyen en la mutua satisfacción y percepción de las  conversaciones telefónicas. Cada uno de ellos, requiere un próximo comentario aparte.

La conversación telefónica está determinada por muchos otros factores, como es el estado anímico, el nerviosismo, la salud, el cansancio, el aburrimiento, el esfuerzo, la alegría, la tristeza, etc. No se puede descuidar la imagen personal que queremos dar, con la que se da, cuando no tenemos control de nuestros sentimientos más elementales. Los buenos profesionales de la comunicación, saben cómo llamar, hablar y escuchar por teléfono, es cuestión de conocimiento y entrenamiento.

Al hablar por teléfono, hay que dar una imagen de persona triunfadora, afable y buena comunicadora. Los interlocutores perciben el estado anímico de lo que sienten las personas, a través de la voz amable, amigable y resolutiva, bien sea en positivo o en negativo. La situación mental influye en el físico de cada persona y en su imagen personal, que también se refleja en las palabras realizadas por teléfono, al expresar los sentimientos, condicionando la forma en la que realizamos y transmitimos todos los gestos.

Para aprender a hablar bien por teléfono no caben excusas, como: No puedo, no sé, es muy difícil, voy a fracasar, etc.  Hay que sobreponerse y reaccionar, para hacerlo lo mejor posible. Después agradecerá el haberlo intentado y conseguido.

Los textos enviados por teléfono, MSM, Facebook, Twitter y las video conferencias, están cambiando la cultura de llamar por teléfono. Hay algunos segmentos de la población, que casi ya no hablan por teléfono, prefiere utilizar esos otros sistemas para comunicarse. Además su escritura ha cambiado enormemente, pues utilizan frecuentemente abreviaturas y textos recortados. Pero este artículo les vendrá bien, para cuando tengan que emplear el teléfono.

La cortesía, educación y conocimientos empleados al hacer llamadas o al recibirlas. Es cuestión de sentido común y de seguir las normas de educación, que se requieren para la mayoría de las cosas, relacionadas con la convivencia en la familia, en el trabajo o en la sociedad.

Las empresas, principalmente las que se dedican a hacer y recibir llamadas, tienen unos manuales de utilización, donde recogen todos los aspectos que integran el uso y el buen funcionamiento del teléfono. Si consigue leer alguno, puede que le ayude como complemento de este artículo.

Al hacer la llamada:

Mencione el nombre de a quién o a quiénes se ha querido llamar, después “buenos días” y luego presentarse “Soy, fulano”. No preguntar: ¿Con quién hablo? Para no tener que escuchar: “A Vd. que le importa”, o “Dígalo Vd. que es el que ha llamado”. Lo primero es verificar, con quién se está hablando, saludar y después identificarse. La primera impresión es la que cuenta y nada más hay una oportunidad para ello.

Al responder la llamada:

Si fuera posible, intente contestar a la primera llamada o cuanto antes. Responda con un educado: ¡Hola!, ¡Diga!, ¡Dígame! o similar. Sea quien sea el que llama. Si en la comunidad o en el trabajo hay otras normas, deberá cumplirlas: Diciendo el nombre propio, el de la empresa o las frases de respuestas normalizadas.

Al despedirse:

También hay una sencilla etiqueta, que debe seguirse en función de la costumbre o de las reglas profesionales. Nunca despedirse cortando sin más la comunicación. No se olvide que lo que haga Vd. hoy, con quien le llama, mañana le tocará a Vd. llamar y no le gustará que corten la conversación, sin más.

Si está muy ocupado, en otras cosas o hablando algo muy importante por teléfono, no le importe dedicar 30 segundos de cortesía y decírselo a quien le llame, añadiendo la promesa de devolver la llamada lo más pronto posible. Pero no debe cortar la comunicación, con el qué está hablando, hoy en día, es muy fácil con los servicios que ofrecen la mayoría de las empresas suministradoras, tomar la segunda línea. No se olvide que no debe dejar empantanado al que le esté hablando, para empezar a hablar con quién le llama. El sabio dicho de “el primero que llega, es el primero en servirse” debe utilizarlo en la etiqueta del uso del teléfono.

Los 23 puntos más importantes, para mejorar y conseguir una buena actitud en el uso del teléfono, dentro de las normas de educación y cortesía:

1.      Analizar cómo interpretará la otra parte la conversación, en función de los complementarios signos o expresiones corporales, las inflexiones de voz, el rostro, la mirada, los gestos, etc.

2.      Aprender a distinguir entre los temas, que pueden ser hablados por teléfono y los que mejorarían, si la comunicación fuera presencial. Hay cuestiones que si es fuera posible, deberían tratarse cara a cara, puesto que requieren una conversación larga y profunda, para que resulte más fructuosa.

3.      Contestar cortésmente al primer o segundo sonido de llamada.

4.      Dar prioridad en las conversaciones a las personas presentes y no a las que interrumpen, a través de las llamadas del teléfono.

5.      Dejar la tarea que se está haciendo y concentrarse en la llamada, que se va a atender. Ha de procurarse mantener una “escucha activa”, transmitir que se está escuchando. La falta de atención se nota y resulta molesta.

6.      Desconectar siempre el sonido del teléfono portátil en los actos públicos, por ser una norma de elemental respeto y cortesía a los demás, en: La escuela, iglesia, cines, teatros, conciertos, reuniones, conferencias, comidas, fiestas, etc.

7.      Despedirse agradeciendo el tiempo y la atención prestada, para no dejar al interlocutor con la sensación de haber perdido el tiempo. A poder ser, deje la puerta abierta para una posible continuación de la relación, una respuesta posterior o una segunda llamada.

8.      Diga las mejores palabras que se pueden decir al descolgar el teléfono: ¡Hola!, ¡Diga!, ¡Dígame! o similar, o las normas de cortesía que haya en cada empresa o comunidad.

9.      Evitar el mayor número posible de ruidos personales, como masticar, suspirar, bostezar, rascarse, carraspear, toser, a no ser que sea imprescindible, etc.

10.   La acción de descolgar el teléfono, es como abrir una puerta, inmediatamente la otra persona imagina con quién habla, por eso, se debe estar relajado. La respiración sosegada, da impacto a las palabras y suaviza la tensión que pudiera existir.

11.   Mantener una postura física erguida, ya que la voz se distorsiona y decae. Si estamos inclinados sobre la mesa o con la mejilla apoyada en la mano, es una actitud que se trasmite.

12.   Medir bien los tiempos de entrada en la conversación y acercamiento al objetivo de la llamada. Tratando de no darle muchas vueltas, ni ser desconsiderado con las prisas.

13.   No cortar la conversación precipitadamente, amparándose en la no presencia, pues equivale a dar un desagradable portazo.

14.   No interrumpir con la amenaza de cortar la comunicación, escuchar atentamente y ser dialogante, aunque no se esté de acuerdo.

15.   Pensar si ambos interlocutores preferirían, si fuera posible, hablar personalmente esos temas, en lugar de hacerlo por teléfono.

16.   Preguntar al que se le hace la llamada, si en ese momento está disponible para hablar, pues tal vez esté ocupado en otra llamada, en otra cosa o le convendría más, hacerlo en otro momento.

17.   Procurar no hablar por teléfono, ni poner textos mientras se conduce un  automóvil, pues es muy peligroso, además que suele estar prohibido. Si es muy urgente o importante, pararse con mucho cuidado y hacer o recibir las llamadas.

18.   Si tiene que dejar un mensaje en el contestador automático, recuerde que normalmente ya queda grabado su nombre, fecha y hora. Así que el mensaje debe ser corto, específico y con las palabras importantes, para que cuando le devuelvan la llamada, se puedan acordar fácilmente de los principales motivos a tratar.

19.   Sonreír por teléfono es una de las mejores maneras de comunicar simpatía, interés y amabilidad. La sonrisa se percibe instantáneamente y resulta agradable para el interlocutor.

20.   Telefonear puestos en pie delante de un espejo, es un buen ejercicio de entrenamiento, para mejorar la conversación, pues ver la propia imagen, ayuda a comprobar todos los gestos de impaciencia, aburrimiento, enfado, alegría, etc.

21.   Tener la certeza de que las conversaciones importantes, no van a ser escuchadas maliciosamente por terceras personas, que intimiden o impidan hablar a las partes con claridad, convencimiento, libertad y confianza.

22.   Utilizar un tono de voz natural y cordial, más bien bajo, pues el teléfono acentúa o distorsiona el volumen.

23.   Vocalizar bien y hablar despacio, articulando correctamente.

Al llamar o contestar por teléfono se puede dar, sin querer o queriendo, una imagen agradable, agresiva, profesional o amistosa. Normalmente se siguen una serie de rituales, modas o rutinas aprendidas, que primero son costumbres, después hábitos y luego virtudes o defectos.

Manejar bien la mente, es la mejor herramienta para dar una buena imagen, pues aunque hoy no se vea por teléfono, salvo en las conversación realizadas por Skype o similar, la voz y el cuerpo, hacen trascender la imagen que se da o quiere dar.

Las 10 principales normas para los hijos, sobre la tenencia y disfrute del teléfono:

1.      Cualquier duda sobre su utilización o búsqueda de contenido, previamente deberá ser consultada a los padres.

2.      El teléfono es una estupenda herramienta, para mejorar la calidad de vida de las personas, pero no la utilices para perjudicarte, ni para perjudicar a otros.

3.      La posesión del teléfono, no la propiedad, es un privilegio que te conceden los padres. Si no hay buen comportamiento, ese privilegio podría perderse.

4.      Las adicciones a la Nomofobia y a la Mobilfilia deben ser rechazadas, pues son actitudes que modifican negativamente el carácter y el comportamiento de las personas.

5.      Los horarios, tiempos y lugares de utilización, tienen que ser autorizados por los padres y maestros.

6.      Nunca practiques el “sexting” ni el “grooming”, debido a que conllevan consecuencias gravísimas para ti y para otros.

7.      Selecciona bien a las personas que quieres llamar y las que quieres que te llamen. Algunas amistades hechas por teléfono, pueden traer graves consecuencias.

8.      Su principal objetivo es tu seguridad física, no es para jugar ni para divertirse, aunque también sirve como ayuda para estudiar, por lo que tienes que tenerlo siempre disponible para recibir y realizar llamadas.

9.      Su utilización tiene que estar presidida por la buena educación y las normas familiares y sociales de convivencia.

10.   Tener y usar el teléfono no es gratis. Todos los gastos del teléfono serán de tu cuenta, aunque podremos negociar la forma que puedas conseguir, con tu esfuerzo, el dinero para pagarlo.

Las 10 frases que no deben decirse por teléfono, ni para afianzar la conversación: (lenguaje apodíctico)

Es mucho más difícil ser persuasivo o enfático por teléfono, que una conversación coloquial y presencial, donde estos adjetivos suelen ir acompañados, de gestos corporales e inflexiones de voz, que remachan lo expresado con una técnica asertiva para darle más certeza, evidencia, autoridad e irrebatibilidad.

1.      A las pruebas o evidencias me remito.

2.      Básicamente, absolutamente, indiscutiblemente, evidentemente, única y exclusivamente.

3.      De una vez por todas.

4.      Eso lo digo yo y basta.

5.      Eso no es de esta discusión, eso es de otra diferente.

6.      Esto lo digo por activa, por pasiva y por perifrástica.

7.      Esto se hace sí, o sí. Puede contestar, si, o si señor.

8.      Lo tomas o lo dejas.

9.      Nada más y nada menos, tanto y aquí añaden una cifra, dato o fecha terminante.

10.   No hay más que hablar.

11.   Poner encima de la mesa, refiriéndose a argumentos, propuestas o razonamientos.

12.   Porque lo digo yo. No hay más que hablar, no admito argumentos en contrario.

13.   Queda terminantemente prohibido o totalmente prohibido.

Hay una regla llamada 3–6–9–12, sobre las edades adecuadas para el uso de cada una de las nuevas tecnologías. Pueden leerla en: Nomofobia y Mobilfilia nuevas adicciones al teléfono y su influencias en la familia y en la sociedad. Esta regla puede complementarse con la del uso y posesión del teléfono móvil o celular, según las edades:

  • Menores de 12 años: No deben estar autorizados a utilizarlo, salvo algunas excepciones, pues no suelen tener necesidad, motivo, ni criterio para tener que usarlo. Suelen hacerlo por caprichos o presunciones de los padres.
  • Mayores de 12 años: Según la edad mental, la educación recibida, su comportamiento y su responsabilidad demostrada en otros conceptos, puede ser aconsejable, que midiendo bien las circunstancias que concurran en la familia y en las actividades externas de los hijos, se vayan a acostumbrando a utilizarlo con criterio y una gran supervisión. De esta manera, según vayan siendo mayores, ya habrán adquirido el hábito de saberlo manejar bien.
  • Mayores de 16 años: Los hijos que hayan superado la prueba de usar el teléfono, durante los años anteriores, ya deben hacerse responsables de la utilización de su propio teléfono, de acuerdo con las normas establecidas por los padres. El teléfono es una pieza muy importante en sus estudios, trabajo, relaciones, seguridad y en la tranquilidad de los padres.

El teléfono es una maravilla tecnológica, que nos ayuda a mejorar la calidad de vida y a vivir con libertad responsable, si sabemos comportarnos y utilizarlo con creatividad, cumpliendo las reglas que ayuden también a los demás, a no tener que sufrir los inconvenientes, que pudiera tener sobre el control personal.

El teléfono es un instrumento básico e imprescindible, en la comunicación con nuestro entorno y uno de los aspectos básicos de la vida familiar, social y de trabajo. Puede ser un desahogo para uno y también un buen mensaje para otros. No es fácil comunicarse bien verbalmente, máxime si no se ve a la otra persona. Por eso hay que aprender a mejorar la forma de hablar por teléfono. Estos conceptos se deben enseñar en el entorno familiar, a una etapa muy temprana de la vida, para que permanezcan en la memoria, aunque sea de forma oculta.

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Cómo recuperar el matrimonio después de un divorcio.

ESCUELA PARA PADRES

Cómo recuperar el matrimonio después de un divorcio.

  • Los 16 motivos principales por los que algunos divorciados piensan y desean volver a casarse con su excónyuge.
  • Las 6 causas principales que dificultan, el volver al matrimonio con la misma persona.
  • Los 4 conceptos indispensables, que tienen que negociar los exesposos, para intentar conseguir un proceso de reconciliación.
  • Los 11 ideas a tener en cuenta, en cada concepto a negociar.
  • Las 29 preguntas necesarias, para conocer la situación antes de entrar en negociaciones.
  • Las 10 cosas que deben hacer los excónyuges, para intentar recuperar su matrimonio.

3,779 Palabras. Tiempo de lectura 14:00

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Más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer. Este antiguo refrán, ayuda a muchos a volver a explorar la forma de cómo recuperar su antiguo matrimonio, después de haberse divorciado. Nadie puede decir que esta tarea será fácil, pues implica mucho esfuerzo y una gran voluntad y dedicación. Pero todo se verá recompensado, al sentir plena satisfacción de haber obrado con amor, por el bien de los dos. Nunca deben olvidar los cónyuges, que cuando tomaron la irrevocable decisión de casarse, se estaban comprometiendo a “querer querer”, es decir, hacer todo lo posible para mantener vivo el amor.

Hoy en día muchos de los matrimonios religiosos, civiles o vivencias en parejas, al cabo de muy poco tiempo, terminan en divorcios. Después los divorciados vuelven a casarse, por diferentes procedimientos. Pero hay muchos cónyuges, que meditan bien lo que han hecho, durante el procedimiento de su divorcio y después de él, y se dan cuenta de los errores cometidos y quieren volver casarse con su ex-cónyuge.

No es fácil volver a casarse después de un divorcio y mucho menos, hacerlo con el ex cónyuge. Pero no es imposible, es cuestión de quererlo, estudiarlo y poner muchas energías para intentar conseguirlo. Se dan muchas circunstancias, que prácticamente imposibilitan volver a casarse con la misma persona.

Para asegurar la concordia y superar la crisis producida por un divorcio, hace falta mucha comprensión, esfuerzo, diálogo, entendimiento y cooperación, basadas en las reglas de oro, para afrontar situaciones difíciles. No hay que esperar, a que el otro tome la iniciativa. Cuando se quiere generar un cambio, basta con que uno emita o perciba alguna actitud positiva, para que se empiece a desatar una corriente de entusiasmo hacia el cambio. Pero esto, exige combatir la situación originada por el divorcio, aunar voluntades para lograr el bien común y para vencer  los egoísmos,  pesimismos y triunfalismos.

Los 16 motivos principales, por los que algunos divorciados piensan y desean volver a casarse con su excónyuge:

1.      Educar a los hijos. Después del divorcio, se dan cuenta del daño presente y futuro que su divorcio ha producido, en los hijos a los que tanto aman. No encuentran otra manera de arreglar ese error, nada más que intentando hacer nuevamente las paces con su excónyuge. La desgracia que han originado a sus hijos, les perseguirá a ambos toda la vida, si no intentan recuperar su matrimonio, para ofrecerles un hogar seguro y nuevamente lleno de amor. Por favor lean: Divorcio. Los hijos siempre lo primero

2.      Sacar adelante a los hijos biológicos o políticos, en una familia con su padre y con su madre, para ayudarles a que se eduquen como se merecen, en los estudios, en la religión, en la educación y en la sociedad en general. Dentro de una familia normalizada, levantándoles el castigo, que los padres les han impuesto sin merecérselo.

3.      Cuestiones económicas, presentes y futuras. Cada uno de los excónyuges por separado, tiene muchísimos más gastos y normalmente, menos ingresos, lo que hace más difícil la vida para ellos y para los hijos.

4.      El arrepentimiento. De alguna o algunas maldades realizadas durante el matrimonio, que fueron las que originaron el divorcio, y ahora querer enmendar lo mal realizado.

5.      El no haber cumplido las promesas hechas en el matrimonio, de fidelidad y permanencia, hasta que la muerte les separe.

6.      Al resurgir los rescoldos de amor, que permanecían latentes y por algún motivo, se reavivaron.

7.      La soledad. Sentida como castigo de las cosas mal hechas, incluyendo la ausencia de los hijos y de los familiares más queridos.

8.      Al haber desaparecido las causas propias o ajenas que originaron el divorcio.

9.      La petición de reconciliación sincera, por parte del excónyuge.

10.   El perdón ofrecido y recibido. Si no hay un proceso de perdón y reconciliación total, que elimine los rencores, soportado con un firme propósito de la enmienda, no habrá una reconciliación plena.

11.   Los bellos recuerdos del pasado, activados por situaciones tales como: Aniversarios, matrimonios de hijos, fiestas, viajes, amigos comunes, etc.

12.   La mala situación social, ante familiares, amigos, trabajo, negocios o vida social, producida por el divorcio.

13.   La falta de relaciones íntimas matrimoniales, junto al exceso de celos, por los posibles amoríos del excónyuge.

14.   Una nueva definición más realista de los objetivos del matrimonio, a corto, medio y largo plazo.

15.   Para tener unas mejores relaciones de trato, comprensión, ayuda y colaboración con el excónyuge, para que pueda crecer más y mejor, humana, profesional y socialmente.

16.   Para mejorar las relaciones con la vida profesional de cada uno, las cuales se perjudicaron por motivos del divorcio.

El primer paso, es el más difícil de dar y el más importante. Con uno de los cónyuges que lo quiera dar, es suficiente para empezar las negociaciones, pues hay muchas veces, que por orgullo o dejadez, nadie lo quiere dar. Los hijos, familiares muy cercanos, consejeros profesionales o amigos, son los que se suelen encargar de animar a uno de los dos, a que de primer paso de acercamiento. También pueden utilizar la intervención de sacerdotes, pastores, rabinos o imanes, según la religión que profesen.

Las recuperaciones matrimoniales, deben estar condicionadas a nuevas capitulaciones matrimoniales, contratos matrimoniales o simples acuerdos, escritos, que eviten los problemas que anteriormente ocurrieron o que se prevean pudieran ocurrir. Para ello es conveniente, en replantearse nuevamente las preguntas y condiciones, que no se hicieron en el primer matrimonio. Leer: 190 Preguntas prematrimoniales para formar una familia fuerte.

Al comenzar una nueva vida matrimonial, cada uno de los cónyuges, sabe muy bien lo que quiere y lo que no quiere, en su nueva relación. Tienen que enfocarse en los motivos, que les han vuelto a unir, y trabajar mucho en los motivos que les separaron, para que no vuelvan a ocurrir.

El soporte de las naciones son sus familias. Como sean las familias, así es y será la nación. Y el soporte de la familia, es el matrimonio. Si se rompe el matrimonio, por repercusión, se romperá también la nación. El matrimonio solamente es la unión de un hombre y una mujer, iguales en dignidad, distintos y complementarios. Si desgraciadamente naufraga esta unión, los hijos tendrán que ser criados y educados, solo por un hombre o por una sola mujer, y esos náufragos sufrirán enormemente.

Nadie puede ignorar o minimizar, el papel decisivo de la familia, célula base de la sociedad, desde el punto de vista demográfico, ético, pedagógico, económico, político, social, etc. Sin la verdad del matrimonio, el organismo vivo, que es la sociedad, se desintegraría. Se pondría en peligro el hombre mismo, la familia como núcleo, capaz de vencer todos los obstáculos, económicos, jurídicos y políticos, a los que se enfrenta.

Los cónyuges deben evitar a toda costa el divorcio, pero si ocurriera, tienen que intentar reconciliarse lo más pronto posible, entre otras cosas, para no hacer sufrir a lo que no tienen culpa alguna, principalmente a los hijos y al resto de la familia.

El término “vida liquida” se aplica a los que viven, sin mantener ningún rumbo determinado. Como el líquido, que no mantiene por mucho tiempo una misma forma. Los que creen, que el divorcio les va a proporcionar un final rápido. Son los mismos que creen, que tienen las habilidades para librarse, sin mirar las consecuencias, de las cosas que no les gustan y los que no son capaces de  ponerse al día, de los acontecimientos o problemas que ellos mismos han originado, y que necesitan un cambio drástico de enfoque, para solucionarlos. Un divorcio nunca debe pillar a nadie por sorpresa. Lea: Matrimonios de alto riesgo. 17 banderas rojas que deben corregirse para evitar el divorcio A todos los matrimonios que han finalizado, hay que darles la oportunidad de un nuevo comienzo.

Las 6 causas principales que dificultan, el volver al matrimonio con la misma persona:

1.      En el proceso de divorcio, se abrieron tantas heridas y se hicieron mutuamente, tanto daño que ninguno de los dos, ha quedado capacitado para volver a intentarlo.

2.      Nuevas familias constituidas, incluso habiendo tenido hijos.

3.      Cuestiones económicas, de negocios o herencias.

4.      Nueva situación social, habiendo mejorado ostensiblemente el ex-cónyuge.

5.      Problemas agravados de salud, que el ex-cónyuge ya no quiere admitir.

6.      La distancia geográfica o del tiempo.

Cuando una de las partes, quiere iniciar un proceso para recuperar su matrimonio, después de un divorcio, un buen camino es comenzar nuevamente, por donde empezaron en su primer matrimonio. Acudir al sacerdote, pastor, rabino o imán ante el que contrajeron matrimonio y exponerle los deseos de reconciliación.

También tienen que buscar un religioso experto o consejero matrimonial, especializado en recuperaciones matrimoniales, para que les ayude a poner en orden, esos deseos de reconciliación y encargarle, que haga la primera gestión de aproximación, ante el excónyuge. Los problemas importantes y difíciles, no se solucionan con pequeños parches, los tienen que solucionar los especialistas con experiencia. Ambos tendrán que trabajar mucho, para poner los nuevos cimientos en cada una de las nuevas etapas. Este gran problema, solo se puede solucionar con mucho esfuerzo, voluntad, paciencia, humildad y conocimiento.

Es muy difícil, pero no imposible, que se produzca la recuperación de un matrimonio después de un divorcio, si ese deseo, no está basado en un fuerte compromiso religioso, donde prime el perdón, la reconciliación y el propósito de la enmienda. Sin el soporte de la religión, no se recuperan los matrimonios después de un divorcio, a no ser que sea por egoísmo o conveniencia material de los cónyuges. La religión es lo único que les puede dar fuerzas, a ambos, para andar por el camino adecuado y limar las asperezas para no cometer nuevos errores, que les alejen más de las prácticas religiosas. El camino de la recuperación será largo y áspero, pero la alegría de poder vivir la fe y la familia en toda su amplitud, dentro de la plena comunión con la religión, hace que puedan superarse todos los obstáculos.

Lo verdadera ventaja, empieza cuando uno de los cónyuges, quiere volver a su antiguo matrimonio, con eso ya tienen dado el primer paso, que es el más difícil. Ahora es cuestión de volver a intentar enamorarse, como hicieron en el noviazgo. Pero ahora tienen la gran capacidad de la madurez,  y del mutuo conocimiento de las luces y sombras de cada uno, de lo que les gusta y de lo que les disgusta, de los puntos fuertes y de los puntos débiles, de ambos. Más el beneficio adicional, de que también uno y otro, se conocen perfectamente y sabrán cuando dicen la verdad, toda la verdad o solamente una parte de la verdad.

Otra ventaja es cuando existe algún hilo de comunicación con el excónyuge, mantenido por los contactos con los hijos comunes, familiares, amigos, etc. Ya solamente falta convencerle, de que reflexiones y negocie, unas nuevas condiciones de convivencia matrimonial.

Nadie debe echarse para atrás, si el excónyuge dice: “Tengo que pensarlo”, “No es el momento, más adelante veremos”, “Tengo otra relación”, y un largo repertorio. Pueden ser mentiras piadosas, estrategias de aplazamiento para madurar la decisión, manipulación, miedo a tomar decisiones, etc.

“Tengo un pretendiente que promete darme mucho amor y cuidar de los hijos”. Ese amor que le prometen, no es ni más ni menos, que el mismo amor que se prometieron los cónyuges en su día, pero que por diferentes circunstancias, no cumplieron. Ahora es el momento de perdonar y ser perdonado. Tienen la edad y madurez intelectual perfecta, para ambos entender la situación presente y la que se les puede avecinar, si no quieren enderezar sus rumbos. Ahora es cuando ambos, deben trabajar en profundidad las 10 preguntas, desglosadas por temas, que indico al final.

La situación de unos nuevos padrastros, normalmente suele ser una bomba de tiempo. Lo que más puede ayudarles a repensar sobre la recuperación de su matrimonio, después del divorcio, es el amor a sus hijos biológicos, si es que tienen. El intentar no someterlos a un nuevo padre o a una madre, no suele funcionar y normalmente agrava más las cosas, a los hijos. Aunque siempre hay excepciones, pero va a ser muy difícil que los padrastros, pueda educar y querer a las hijos de Vds. además de los que aporten ellos, o puedan llegar. Bastante han tenido que sufrir sus hijos con el divorcio. Denles una nueva oportunidad.

Los exesposos antes de empezar las conversaciones, para recuperar su matrimonio, tienen que saber si todavía les queda algún rescoldo del amor que se prometieron y en alguna época, se tuvieron. Tienen que saberlo, para valorar si pueden empezar una nueva vida. Tienen que ver si hay presiones o compromisos adquiridos, durante su ausencia del matrimonio, cuáles son y si se pueden solucionar, ayudándose mutuamente.  Si están dispuestos a dejar atrás ese tiempo, en el que han estado divorciados y romper con todos los conceptos, que les llevaron al divorcio y al tipo de vida mantenido después del divorcio.

            Los exesposos tienen que valorar muy bien, si están capacitados para volver a comprometerse nuevamente para toda la vida, como en teoría hicieron cuando realizaron su matrimonio. Ahora ya saben en lo que fallaron y lo que no tienen que hacer, y así no volver a fallar.

Los problemas grandes no se solucionan con pequeños parches. Tendrán que poner los nuevos cimientos, para la siguiente etapa. Por lo que van a tener que trabajar mucho, fuerte e inteligentemente, si ambos quieren recuperar su matrimonio.

Los 4 conceptos indispensables, que tienen que negociar los exesposos para intentar conseguir un proceso de reconciliación: (Si quieren y pueden, pongan por escrito estos conceptos, para que cuando los negocien, no se olviden de ningún punto).

1.      10 condiciones obligatorias que exigen cada uno de los excónyuges, para iniciar el proceso de reconciliación.

2.      10 cosas que tienen que hacer cada uno de los excónyuges voluntaria, personal y conjuntamente, para iniciar el proceso de reconciliación.

3.      10 cosas que no deben hacer ninguno de los excónyuges, para poder iniciar un proceso de reconciliación.

4.      10 cosas que debemos hacer, por separado y conjuntamente con nuestros hijos y familiares, para que nos ayuden iniciar el proceso de reconciliación.

Parece que estas preguntas están cruzadas entre sí, o duplicadas, pero cada una, está en su contexto y deben relacionarse con los conceptos indicados a continuación:

Los 11 ideas a tener en cuenta, en cada concepto a negociar:

1 Compartir  las tareas domésticas.

2 Cuestiones  económicas, pasadas, presentes y futuras.

3 El trato mutuo, pasado y futuro.

4 Forma de convivir en las relaciones con los hijos anteriores y posteriores al divorcio,      si es que los hubiera.

5 La administración de los ingresos, gastos y ahorros.

6 La conexión con las familias políticas y las amistades.

7 La correlación con la vida profesional de cada uno.

8 La definición de los objetivos a corto, medio y largo plazo, los medios para      conseguirlos y las normas para comprobar los aciertos y desvíos.

9 La participación en la vida social.

10 Las prácticas religiosas, realizadas en común o por separado.

11 Las relaciones íntimas matrimoniales.

Procesar, meditar y contestar estas preguntas, va a suponer mucho trabajo y esfuerzo mental a ambos excónyuges, pero «el que algo quiere, algo le cuesta». Todas estas respuestas bien ordenadas, les pondrán mucho más cerca, de poder llegar a un acuerdo de recuperación de su matrimonio. Ambos necesitan tener aliados a sus respectivas causas, para que puedan ser felices con la recuperación de su matrimonio. El camino para intentar iniciar una nueva etapa de sus vidas, es muy difícil, pero apasionante y compensará todos los esfuerzos que se hagan.

Son dignas de elogio las personas que tienen la entereza, inteligencia, fuerza de voluntad y humildad, para pedir un consejo que les permita explorar, la posibilidad de resolver su situación. La gran mayoría prefieren rumiar sus penas, antes que pedirlo.

Las 29 preguntas necesarias, para conocer la situación antes de entrar en negociaciones: Estas preguntas y sus respuestas, les pueden ayudar para explicar sus situaciones a los mediadores o consejeros.

1.      ¿Alguno de sus hijos bilógicos o ajenos, se oponen a que se reconcilien?

2.      ¿Antes de divorciarse, fueron a consultarlo con algún sacerdote, pastor, rabino, imán o consejero matrimonial, según la religión que profesaban?

3.      ¿Cuál es la situación religiosa de cada uno?

4.      ¿Cuáles han sido las principales características de cada una de sus vidas, durante el matrimonio?

5.      ¿Cuáles han sido las principales características de cada uno, vidas durante el matrimonio y después de su divorcio? (Nuevos noviazgos o matrimonios, nuevos hijos, nuevos negocios, vida económica, vida social, etc.)

6.      ¿Cuáles son las diferencias en edad, educación académica y social?

7.      ¿Cuáles son los motivos, por los que cada uno quiere recuperar su matrimonio?

8.      ¿Cuáles son los motivos por los que se divorciaron?

9.      ¿Cuánto tiempo estuvieron de novios?

10.   ¿Cuánto tiempo hace que se casaron y se divorciaron?

11.   ¿Cuántos años tiene su excónyuge?

12.   ¿De qué vive cada uno?

13.   ¿Después del divorcio, han mantenido relaciones fluidas con sus respectivos familiares políticos?

14.   ¿Estaban en acuerdo o en desacuerdo sus respectivos familiares, durante su noviazgo, cuando se casaron y cuando se divorciaron?

15.   ¿Fue divorcio amistoso o pleiteado?

16.   ¿Han dado algún paso de acercamiento entre los excónyuges?

17.   ¿Han utilizado la intervención de algún consejero matrimonial o han estudiado sus respectivos casos en libros, artículos, etc.?

18.   ¿Hay alguna circunstancia especial en su noviazgo, durante el matrimonio, en el proceso de divorcio o después del divorcio?

19.   ¿Hubo nulidad matrimonial religiosa o solamente divorcio civil?

20.   ¿Qué objetivos tienen si consiguen recuperar su matrimonio?

21.   ¿Qué profesiones o actividades tienen cada uno, antes y después del divorcio?

22.   ¿Quién de los dos, pidió el divorcio?

23.   ¿Quién de los dos se fue de la casa, y si fue por orden judicial o por voluntad propia?

24.   ¿Se repartieron los bienes gananciales, si es que los había?

25.   ¿Si tienen hijos del matrimonio, cómo se los adjudicó el juez y bajo qué condiciones de cuidado, visita y manutención?

26.   ¿Su matrimonio fue religioso, civil o unión libre?

27.   ¿Suscribieron capitulaciones prematrimoniales o contratos previos al matrimonio, y los han cumplido o los tienen pendientes?

28.   ¿Tienen hijos comunes o aportados de anteriores matrimonios?

29.   ¿Tienen sentimientos de remordimiento, en relación con su compromiso religiosos, sociales y familiares, por no haber cumplido con las promesas matrimoniales, de mantenerlo hasta que la muerte les separe?

Es muy importante que analicen previamente: Cómo fueron al matrimonio, cómo deberían haber ido y cómo deberán ir, si llegan a un acuerdo de recuperación del matrimonio. En el caso de que lleguen a un acuerdo, examinen en profundidad, cuáles fueron los conceptos que fallaron y que provocaron su divorcio. Por favor lean: 190 Preguntas prematrimoniales para formar una familia fuerte.

No se dejen manipular por terceras personas: Hijos, padres, familiares, amigos, etc. Distingan el trigo, entre la paja. Es muy posible que incluso haya personas cercanas a Vds., que tengan interés en que Vds. no recuperen su anterior matrimonio y empiecen juntos una nueva vida. Estos suelen ser activistas solapados, exigentes y muy activos emocionalmente.

Las 10 cosas que deben hacer los excónyuges para intentar recuperar su matrimonio:

1.      Analizar entre los excónyuges los motivos, errores, hechos y estilo de vida que les condujeron al divorcio, para poder poner los medios, para que no vuelvan a ocurrir.

2.      Asegurarse de saber a dónde se quiere llegar, con la recuperación del matrimonio.

3.      Comprobar si el excónyuge se ha apaciguado, de la situación inicial de enojo, producida por el divorcio.

4.      Darse un tiempo prudencial, para que se cierren las heridas que se produjeron.

5.      Demostrar al excónyuge que juntos, pueden luchar por tener una nueva oportunidad de matrimonio, en beneficio de ellos mismos y de los hijos, si los hubiera.

6.      Evidenciar al excónyuge que se tiene la madurez, fortaleza, prudencia y humildad necesaria, para ceder en lo que sea razonable, con el fin de alcanzar nuevamente la felicidad matrimonial de los dos.

7.      Preparar una buena declaración de arrepentimiento, petición de perdón y propósito de la enmienda, junto a evidencias suficientes que demuestren lo que se dice y se hace.

8.      Probar que han desaparecido las causas, conocidas o desconocidas en su tiempo, que originaron el divorcio y que, ya ha puesto los medios para que no vuelvan a suceder.

9.      Reflexionar sobre el balance religioso, familiar, económico, social, emocional, de salud personal y familiar, etc. de lo que ganaron y perdieron con el divorcio.

10.   Valorar lo que compartieron y alcanzaron juntos, durante su matrimonio, recordándose de los buenos momentos que tuvieron.

Nadie quiere volver a pasar la dolorosa y traumática experiencia de los divorcios, por lo que todos los esfuerzos que se hagan son pocos, para tener la completa certeza, de que no volverán a ocurrir. Deben realizar los compromisos personales que sean necesarios, para de mantener los comportamientos que favorezcan a la nueva relación, y no vuelvan a ocurrir los errores anteriores.

En un próximo artículo desarrollaré el concepto: Lo que no hay que hacer si se quiere tener éxito en la recuperación del matrimonio.

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Padres, enseñen a sus hijos a coexistir con las virtudes y defectos de la sociedad actual

ESCUELA PARA PADRES

Padres, enseñen a sus hijos a coexistir con las virtudes y defectos de la sociedad actual.  

  • Las 10 mejores cosas que hoy podemos disfrutar en casi todos los países
  • Las 20 plagas, pandemias o calamidades más dañinas para la sociedad actual
  • 18 Sentencias relacionadas con las actitudes ante la vida actual

3,297 Palabras. Tiempo de lectura 12:00

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No se puede vivir dentro de una burbuja de la clase que sea, aislado del mundo. Bastante hemos tenido, al tener que vivir dentro de otras burbujas, como la económica, la hipotecaria, la crediticia, etc. hasta que estallaron. Lo importante es enterarse que existen esas burbujas y aprender a vivir al lado de ellas, pero sin entrar en ellas.

El no dejarse arrastrar por “todos lo hacen”, “está permitido o no castigado por la ley” y “es muy difícil remar contra corriente” requiere mucho conocimiento, disciplina y constancia, para sortear y evadir los problemas, algunas veces irresolubles de determinados segmentos de la sociedad. 

Pero no todo es malo, hay un porcentaje muy alto de honrados ciudadanos, que viven dentro del cumplimiento de las leyes, aman al prójimo, tiene familias muy unidas y bien educadas, conocen y practican continuamente las virtudes y valores humanos y son muy felices. Pero estos ciudadanos y sus familias no meten ruido. El ruido lo meten ese 1% de la sociedad, que sale siempre en los medios de comunicación.

Los padres tienen que saber enseñar a los hijos, lo que está bien y lo que está mal, pero primero tienen que tener una buena formación y pensar de forma continua, reflexiva, silenciosa y profunda, lo que es fácil o difícil, estéril o fecundo, justo o injusto.  El bien vencerá en el mundo, aunque el mal haga más ruido. Siempre tendrán éxito los gestos de amor y de servicio, la lucha diaria soportada con fidelidad y paciencia, aunque permanezcan en la sombra.

“Cualquier tiempo pasado siempre fue mejor”, “En mis tiempos las cosas no eran así”, “Las cosas eran mejores”, etc. Estas son expresiones que se repiten generación, tras generación. Ciertamente ninguna época es igual a la otra, todo cambia, la vida está llena de constantes cambios. Pero a muchas personas de otros países, les gustaría poder sufrir lo que en otros sitios llaman “Crisis económicas” o “Abismos fiscales”. A todas las generaciones les hubiera gustado tener, los adelantos y calidad de vida que disfrutamos ahora.

Jamás la humanidad ha tenido su disposición, tantos adelantos para el bienestar social, tantas riquezas, tantas posibilidades, tanto poder económico, tanta libertad, tanta solidaridad, tanta independencia, tantas y tan buenas ideas, tan buen orden mundial, con sus excepciones. Pero sin embargo nos seguimos quejando de lo mal que vivimos, fijándonos solamente en las fuertes tensiones políticas, sociales, económicas, raciales, ideológicas, religiosas, que no son nada comparándolas con épocas anteriores. El mundo mejora a pasos agigantados y no lo queremos reconocer, ni agradecer. Algunos prefieren estar todo el día quejándose del presente.

Las 10 mejores cosas que hoy podemos disfrutar en casi todos los países: No es una frivolidad enumerarlas, con lo que está pasando la sociedad. Es una obligación saber que “no todo es malo”, que hay mucho más bueno, que malo, pero que se habla menos de lo bueno, debido a que no es noticia. Pero alguien debe decir todo lo bueno que tenemos, pues ya se encargarán la mayoría de los medios de comunicación, de hablar de las maldades, y si es posible agrandarlas.

1.      Alimentos: Mayores cantidades presentes y futuras, más posibilidades  de alternativas de consumo, mejora continua de la calidad, mayor seguridad técnica, auge de los alimentos orgánicos. Precios competitivos. Alimentos asegurados para más, de los actuales siete mil millones de habitantes.

2.      Duración de la vida: Cada año aumentan las expectativas de vida, en todos los segmentos de la población.

3.      Calidad de vida: Más y mayores comodidades, para disfrutar de la vida.

4.      Comunicaciones de voz, imagen y documentos: A precios muy asequibles, a través de Internet.

5.      Estudios: Muchas facilidades, a todos lo niveles de edades y situaciones económicas, para realizarlos incluso, desde la propia casa o en tiempos compartidos, con otras actividades.

6.      Información disponible: Mucha, bien ordenada, la mayoría gratuita y al alcance de casi todas las personas.

7.      Medio ambiente: Promulgación de leyes adecuadas, más y mayor conciencia social para la conservación de energía, grandes inversiones para cuidar el medio ambiente, utilización de recursos energéticos renovables y más limpios, etc.

8.      Salud: Mejor prevención y mayor cura de las enfermedades, incluso habiéndose erradicado muchas de las graves y mortales.

9.      Transportes: De personas y mercancías, mucho más rápidos, cómodos y asequibles para todos.

10.   Voluntariados: Hay infinidad de filantropías, altruismos, personas individuales y organizaciones no lucrativas (ONG), que dedican una gran parte de sus tiempos, talentos y tesoros (TTT) a prestar ayuda a los que la necesitan.

Los jóvenes actuales no son una generación perdida, aunque sea el clamor de una parte de la sociedad. Esta juventud es la mejor preparada, de la historia contemporánea, a pesar de que a algunos les definan como «hijos de la bonanza», producto de una sociedad altamente mercantilizada. Pero esta juventud, siente una llamada a la fraternidad y al trabajo en común, con una visión muy humanizadora del mundo y con la necesidad de encontrar formas, de implicarse en favor del prójimo, en la recuperación de la práctica de las virtudes y valores humanos.

Bajo esta forma de disfrutar de la vida, existe una aspiración más profunda y más universal. Las personas y los grupos sociales, están sedientos de una vida plena y de una vida libre, digna del hombre, poniendo a su servicio las inmensas posibilidades que les ofrece el mundo actual. Las naciones también se esfuerzan cada vez más, por formar una comunidad universal, donde todos puedan disfrutar de los mismos beneficios. Aunque la sociedad actual, tenga signos de poder y de debilidad, capaz de hacer lo mejor y lo peor, siempre tiene el camino abierto para optar entre la libertad o la esclavitud, entre el progreso y el retroceso, entre la fraternidad y el odio. Ahora nos toca elegir a cada uno, lo que quiere ser. 

Los jóvenes son muy solidarios y se entregan, incondicionalmente, cuando algo les atrae. Además que tienen muchos conocimientos acumulados, para hacer el bien y saben perfectamente, como luchar contra el mal. Sus opiniones son muy importantes, porque también ellos enseñan. La formula perfecta para no mezclarse, con las plagas de la sociedad, es la combinación de la juventud y la experiencia.

Los padres tienen que ser optimistas, sobre el mundo que les ha tocado vivir y el que dejan a sus hijos, para que se desarrollen. Hay muchas más cosas positivas, que negativas. El optimismo es un estado de ánimo, que pretende ver y juzgar las cosas o situaciones, en su aspecto más favorable y está asociado con la alegría, la felicidad, el entusiasmo, etc. El pesimismo es todo lo contrario, es lo que hace ver las cosas de forma desfavorable, con tristeza, insatisfacción, disgusto, etc. La mayoría de las veces depende, de que cada uno, trate de buscar esos estados de ánimo y encontrarlos.

Las 20 plagas, pandemias o calamidades más dañinas para la sociedad actual:

1.      El aumento de las enfermedades, como el SIDA y el cáncer.

2.      El bajo índice global de natalidad voluntaria.

3.      El descontrol de las armas de fuego y de las municiones, que originan tantos asesinatos en todas las ciudades y en todas las edades. (Las pistolas en manos del pueblo, son crímenes buscando a las personas).

4.      El divorcio que rompe las familias y deja desamparados a los hijos.

5.      El enorme y rampante abandono escolar, principalmente de las minorías.

6.      El excesivo consumismo y la ausencia del ahorro.

7.      El uso indiscriminado de anticonceptivos, incluso entre la juventud.

8.      La agresividad, hostilidad y violencia, convertidas en realidades en el cine, la televisión, los videojuegos, el teatro, la novela, la moda y en los medios de comunicación, que impregnan a los individuos y a la sociedad.

9.      La ausencia de formación y práctica religiosa, expresada también en la poca práctica de las virtudes y valores humanos.

10.   La contaminación socio ambiental.

11.   La despenalización y el gran consumo de drogas, que se realiza en todas las edades, niveles sociales y segmentos de población, unido a la permisividad de algunos padres y autoridades.

12.   La frustración de una parte de la juventud, por la falta de trabajo y las consiguientes expectativas profesionales y familiares.

13.   La impunidad, la inmunidad y el soborno.

14.   La política y los políticos, manejados por la presión de los intereses económicos.

15.   La práctica del sexo fuera del matrimonio.

16.   La rutina del bullying, sexting y acoso en las escuelas y trabajos.

17.   La violencia familiar, principalmente contra los más débiles, mujeres, niños y ancianos.

18.   Las múltiples guerras y enfrentamientos violentos entre las naciones, comunidades, segmentos de población e individuos.

19.   Los abortos y las leyes que los despenalizan y fomentan.

20.   Los matrimonios legales entre homosexuales y grupos LGTB adoptando niños.

Los padres tienen que dejar muy claro a sus hijos, que los jóvenes que tienen una fuerte conducta antifamiliar o antisocial, también tienen una gran capacidad para la empatía entre ellos, “La sociedad los cría y ellos se amontonan” Mayor uso de estrategias agresivas, para resolver situaciones conflictivas, así como mayores problemas de rendimiento escolar y un menor grado de adaptación social. Por eso los padres, con independencia de su nivel educativo y económico, deben implicarse fuertemente en la educación de los hijos, para poder tener una gran influencia positiva, en su conducta familiar y social.

A los hijos, no es posible decirlo todo de una vez, pero es preferible hablarles un mes, antes que un día después. Sobre todo en un mundo, en el que algunos dicen que todo vale y donde las autenticas virtudes y valores humanos, están tan desacreditas para algunos segmentos de la sociedad. Ni porque digan: “En la vida, cuando te toca, ni aunque te quites, y, cuando no te toca, ni aunque te pongas”

Es cierto que un árbol cayendo, hace más ruido que mil creciendo, que los ladridos de un solo perro, hacen ladrar a todos los de la zona y que el mal es mucho más noticia que el bien. Por eso los padres tienen que estar mucho mejor preparados, para que cuanto antes, puedan y sepan, informar y educar a sus hijos, sobre estas plagas, que azotan a la sociedad.

No es muy difícil vivir en la sociedad y luchar contra la corriente, de determinadas costumbres. Es cuestión de aprender a luchar, contra lo que cada uno cree que son las injusticias, con las que tienen que vivir. No estamos obligados moralmente a cumplir las leyes injustas, por muy leyes que sean. En algunas sociedades tenemos, la oportunidad de luchar legalmente contra ellas. La gran herramienta de los ciudadanos, es el voto meditado, además de crear opinión, utilizando los medios de comunicación de masas, como son las redes sociales.

Los padres que no se preocupen o interesen por los temas actuales, que atacan a la familia y a la sociedad, sufrirán las consecuencias en su propia carne. Después no vale lamentaciones, por no haberse enterado y actuado. Máxime cuando esos ataques, perjudican directa o indirectamente a sus hijos.

Los padres no pueden decir, que no quieren saber nada de la política, de las leyes injustas, ni de las costumbres depravadas de otros, pues los que hacen la política, pueden promulgar leyes injustas y practicar costumbres depravadas para introducirlas hasta el tuétano en la sociedad. No es una opción aceptarlas pasiva o incondicionalmente sin protestar. Los padres tienen que intentar que se anulen o modifiquen, pues si no lo hacen y las consienten, originará que irán aumentando progresivamente, al comprobar que no les pasa nada, a los que van en contra de la sociedad.

Los padres deben enseñar a los hijos, que los que imponen esas leyes injustas o malas costumbres, no se plantean problemas morales o sociales sobre la legalidad, bondad o maldad de lo que hacen, simplemente lo hacen por intereses propios y las obligan a cumplir, a los que les han votado y a los que se han abstenido. Así realizan sus proyectos de reingeniería social, en beneficio propio, de su idolología o de sus intereses políticos o personales. En el peor de los casos, obligan por la fuerza a hacer cumplir las leyes, a través de la coacción de su aparato de justicia o de la fuerza pública.

Si los padres y los hijos quieren tener una vida digna, en el presente y en el futuro, y no sufrir las consecuencias de vivir en una sociedad manejada por determinados intereses económicos o políticos, la solución no es desentenderse de la política, sino buscar alternativas, que defiendan los  principios mínimos y las virtudes y valores humanos, no negociables.

Educar a los hijos es como forjar el acero, hace falta abundante calor e innumerables martillazos, siempre hechos con un amor muy profundo. Para hacer una buena espada, hay que calentar el hierro hasta que esté al rojo vivo, después martillearlo hasta que se forje y posteriormente afilarlo. Ese fuego que pone al rojo al metal, esos martillazos que lo forjan, los golpes que lo moldean y los esmeriles que lo afilan, son las malas situaciones, por las que pasa la sociedad. Pero algunos ciudadanos salen bien forjados y así, pueden sobrevivir a los graves problemas presentes y futuros. Otros se queman, se golpean y al final se rompen, sin haber conseguido los objetivos de ser buenos espadas humanos.

La familia al completo, tienen que ser la guardiana de la seguridad de los hijos, frente a las cosas malas que tienen a su alrededor. Es preferible que los hijos digan a sus padres, que son unos pesados hablándoles de las virtudes y valores humanos, a que el día de mañana les digan ¿por qué no me educaste y avisaste insistentemente? 

Estas plagas sociales, son las que producen más daños entre las familias tradicionales, por las relaciones de convivencia, produciendo fuertes discrepancias y choques, debido a las diferencias generacionales, económicas, sociales, políticas, ideológicas, religiosas, de segmentos de población, raciales y de género. Incompatibilidades y conflictos, en las instituciones internacionales y entre países ricos y países pobres.

Los padres tienen que educar a sus hijos, en la práctica de las virtudes y valores humanos, para que nadie les lave el cerebro de una forma tan atractiva, como lo están intentando hacer ahora, sin pensar en el enorme daño que les hacen cara al futuro. Están atentando contra el derecho de libertad de conciencia, de algunos jóvenes, privándoles de la educación que hay que darles, donde incluya el discernimiento, la capacidad de juicio desde la ética y la fe, para que no sean presa de la tiranía de la mercantilización y la superficialidad. 

Cuando los hijos se desvían desde el principio en su camino hacia el bien, aunque solamente sea un grado, incluso muchas veces con el consentimiento de los padres, la separación empieza a crecer y es muy fácil extraviarse para llegar a la meta prevista. Después se necesita un gran esfuerzo para enderezar el camino mal llevado. Eso pasa cuando se cede “un poquito” ante los cantos de sirena de la sociedad permisiva y los padres no lo corrigen. Ese poquito va creciendo casi sin darse cuenta y ya es muy difícil dar marcha atrás.

Muchos padres, poco a poco van mejorando la conciencia de tener la obligación de influir y responsabilizarse en la sociedad. Se dan cuenta del desmantelamiento del Estado del Bienestar que les había acostumbrado a solucionárselo todo y que como sociedad se van empobreciendo en muchos conceptos. Los padres van reflexionando y considerando que es necesario recuperar la presencia de la ética en la familia y en la sociedad. También reivindican la figura del pensador, del humanista y reclamar profundidad y rigor intelectual, a todos los niveles de la sociedad, para que los hijos no se dejen arrastrar por los malos ejemplos ni por los medios de comunicación.

Los padres deben encontrar formas de implicarse, en la recuperación de la práctica de las virtudes y valores humanos, con iniciativas personales, locales y virtuales, de carácter colectivo y transformador, que sean anticipadoras de un nuevo estilo de familia y sociedad, cimentado en la forma y fondo de las cosas, con una fuerte llamada a la esperanza. Comprometiéndose personalmente e invitando a otros, a recuperar la fraternidad, a cuidar a la persona en su integridad y a trabajar para el bien común, combatiendo el individualismo y la indiferencia.

Algunos dicen que los tiempos actuales, no son equiparables en nada a los tiempos pasados. Pero la mejor medicina para solucionar los problemas presentes y futuros, es tener una actitud positiva, pero muy realista. No hay que preocuparse, sino ocuparse, buscando un optimismo que sea razonable. 

18 Sentencias relacionadas con las actitudes ante la vida actual:

1.      Cada época tiene su sentido y hay que encontrarle la parte positiva. De los errores se aprende, y ese aprendizaje ayuda a valorar mejor, lo que supone ser feliz.

2.      Del error humano, se aprende más que del éxito.

3.      El mayor castigo para quienes no se interesan, por lo que pasa a su lado, es que serán arrollados, por lo que pasa.

4.      El que sólo ve las maldades de su alrededor, nunca podrá ver las bondades que tiene a su lado.

5.      Estamos ante la rebelión de los torpes, la dictadura de las minorías y la autoridad de los más mediocres.

6.      Hay dos maneras de difundir las cosas buenas, haciéndolas o comunicándolas.

7.      Hay que soñar y saber que se está soñando, para proponerse y alcanzar las mejores metas.

8.      Hoy todas las soluciones pasan por, que te resuelva el otro los problemas, cuando lo importante es que sea  cada uno, quien debe tomar la iniciativa para resolverlos.

9.      La crisis de valores no consiste en una ausencia de éstos, sino en una falta de orientación, frente a qué rumbo seguir en nuestra vida y qué valores usar para lograrlo.

10.   Las crisis de pánico o ansiedad, se curan en un 95% de los casos. Un cierto grado de ansiedad sana, es bueno para ser exigente con uno mismo.

11.   Mares tranquilos, nunca hicieron buenos navegantes.

12.   No hay crisis ni olvido de la práctica de las virtudes y valores humanos, hay crisis de aprenderlos, enseñarlos y cultivarlos en la familia.

13.   No quisiera ser un optimista ingenuo, ni un sombrío pesimista.

14.   No somos lo que nuestras circunstancias hacen de nosotros, somos lo que hacemos, con nuestras realidades.

15.   Nuestra vida depende, en gran medida, de lo que cada uno sea capaz de desarrollar en lo afectivo, lo profesional, lo familiar y en poner nuestra ilusión en nuevos proyectos, que redunden en beneficio de la comunidad.

16.   Si estás dispuesto a disfrutar sanamente, lo que la sociedad te da, tienes que estar dispuesto, a darlo también a los demás.

17.   Si no logramos suprimir, toda la maldad que hay en el mundo, al menos no permitamos que esa maldad acabe con la bondad de nuestro corazón.

18.   Tenemos el reto de replantear nuestras prioridades, nuestros valores, incluso nuestro modo de vivir. 

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Convivencia con suegros, suegras, yernos y nueras

ESCUELA PARA PADRES

Convivencia con suegros, suegras, yernos y nueras.

  • 8 Motivos por los que algunos hijos políticos se alejan, esconden o ignoran a sus suegros
  • 7 Motivos por los que algunos hijos políticos tienen sentido de culpa al visitar a sus suegros
  • 8 Cosas más importantes que debo realizar para tener buenas relaciones con los suegros
  • 14 Preguntas indispensables entre suegros e hijos políticos

3,092 Palabras. Tiempo de lectura 11:00

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Es un deporte nacional, incluso para los humoristas, hablar mal de los suegros y de las relaciones con sus hijos políticos (nueras y yernos). Salvo excepciones, principalmente suele haber un enfrentamiento ancestral entre las suegras y las nueras. Los suegros con los yernos y con las nueras, se suelen llevar mejor, o simplemente, no se llevan, coexisten.  Por cuestiones de edad y experiencia, casi siempre, los suegros tienen razón en lo que dicen, aunque algunas veces no tengan razón, en cómo lo dicen.

Los suegros suelen ser criticados, porque los hijos políticos dicen que se meten en sus vidas, sin darse cuenta, que la mayoría de las veces, lo hacen pensando en beneficiar a los hijos políticos o a los nietos.

Los suegros no son solamente para apagar fuegos, también son humanos y tienen derecho y obligación de opinar, cuando ven una injustica o un camino mejor, para el conjunto de la familia.

Si los suegros llaman la atención a los hijos políticos, suele ser porque éstos, aunque no lo vean, están maltratando o discapacitando a sus propios cónyuges o a sus hijos. Lo que hace falta, es tener la suficiente madurez por ambas parte, para entender las cosas que se hacen, en beneficios de ambos. Unos suegros que se callaran, ante las injusticias que se cometen delante de sus propios ojos, serian unos egoístas, que no quieren mojarse para vivir cómodamente y no meterse en problemas.

Cuando los hijos se casan, añaden su cónyuge y sus hijos a cada una de las familias biológicas, son los llamados “agregados familiares”. Esto convierte en suegros y suegras, a los respectivos padres, los cuales tienen que aprender a convivir, con su nueva familia agregada. Las nuevas relaciones familiares suelen ser buenas, regulares o malas, dependiendo de muchos factores, principalmente el amor que se manifiesten entre todos ellos. Una mala relación entre los nuevos cónyuges, es medio imposible que no influya negativamente, en la relaciones con los suegros, que siempre quieren lo mejor para sus hijos, pero ven que sus deseos de felicidad propia y ajena, se ven truncados por algún mal comportamiento.

Los suegros suelen molestarse o enfadarse, cuando ven que los hijos, a los que criaron dentro de unas características de educación y principios morales, se ven empujados a llevar un tipo de vida, que les hace olvidar los principios que aprendieron durante su crianza. Es muy fácil echar la culpa a un cónyuge, y olvidarse de que ambos lo consienten, Es muy difícil, ver situaciones donde los hijos van hacia atrás en su vida familiar, privada y social. Tanto esfuerzo para educarlos y llega el cónyuge, y los conduce por el camino que les lleva a la derrota.

Es cierto que cada familia, tiene que arreglar primero las cosas en su casa, pero no es menos cierto, que todos tienen la obligación de llamar la atención, a los más cercanos, cuando lo que hacen, es en perjuicio de ellos mismos, de sus cónyuges o hijos.

Algunos suegros, en la relación con los hijos políticos, sobre la educación de los nietos, son como los buenos y aguerridos boxeadores, que nunca deciden cuando retirarse de combatir. Esto supone que, de vez en cuando, reciben un golpe moral y sicológico, que les deja noqueados, fuera de combate durante un tiempo.  Después tienen que recuperarse ellos, para seguir intentando mantenerse en su lugar y recobrar la posición familiar, que tenían antes del golpe.

Dicen que las suegras, deben tener la boca cerrada y el bolsillo abierto. Pero eso muchas veces, significa eludir las obligaciones de cada uno, con el otro. No hay que olvidar que, casi siempre detrás de cada yerno y cada nuera, hay un o unos nietos, que tienen necesidad de la protección, seguridad y mimo de sus padres y de los suegros y que son también sus abuelos.

Cuando los suegros y los hijos políticos, tienen culturas y educaciones diferentes, es muy difícil que haya química de atracción entre ellos. Pero deben coexistir como personas civilizadas. Al fin y al cabo son los hijos políticos, los que han decidido casarse para toda la vida y vivir juntos. Los demás son testigos, algunas veces participantes, de lo que los hijos políticos realizan.

Algunos hijos políticos, no se atreven a frecuentar y ni tan siquiera visitar a sus suegros, debido a que siempre, hay motivos importantes de fricción, ya que los comportamiento en las cercanías provocan, sin querer o queriendo, reacciones donde salen a relucir las diferencias educativas, sociales y culturales, tanto de ellos como de los nietos. Ante estas situaciones suelen proceder a hacer las visitas individualmente y solamente las hacen juntos, en ocasiones sociales muy importantes.

8 Motivos por los que algunos hijos políticos se alejan, esconden o ignoran a sus suegros:

1.      Cuando en casa de los suegros, existe un consumo desmesurado de alcohol, drogas, juego, pornografía, abusos físicos, violencia, etc. y no quieren contaminar a la familia, ni que esta lo conozca.

2.      Cuando los suegros dan malos tratos a otros familiares, servicio doméstico, animales, etc.

3.      Cuando los suegros hacen negocios sucios o ilegales, o trasgreden las leyes civiles o morales.

4.      Cuando los suegros no respetan los ciclos naturales de la vida, y se visten y actúan como sus hijos jóvenes, incluso yendo a lugares de diversión de jóvenes y coincidan allí los padres, con los hijos y sus amigos. Haciendo el ridículo, sin darse cuenta, de que ya no tienen edad, imagen, ni fuerzas, para disfrazarse de jóvenes o actuar como ellos.

5.      Cuando los suegros son matrimonios irregulares, mantienen relaciones amorosas fuera de su matrimonio o llevan una vida pública desordenada, por lo que prefieren que su nueva familia no lo vea.

6.      Cuando los suegros tienen novias, novios o relaciones amorosas, con personas de la misma edad que los hijos o sus amigos.

7.      Cuando los suegros tienen un mal comportamiento con los hijos políticos ,  como familia ya formada e independiente, pues siempre se meten donde nadie les llama y están continuamente zahiriéndoles, con comentarios despectivos de sus situaciones o de estilo de vida. Prefieren huir.

8.      Cuando los suegros tienen un mal comportamiento personal y social, y no es el mejor ejemplo que quieren dar a sus hijos, pues demuestran con evidencias, que llevan un  estilo de vida inmoral, mal educada o grosera, reflejado en sus amistades, actividades y en ellos mismos.

7 Motivos por los que algunos hijos políticos tienen sentido de culpa al visitar a sus suegros:

1.      Cuando las discusiones y agresiones entre los hijos políticos, son muy violentas y no quieren que sean vistas ni oídas por los suegros, pues les da vergüenza, que las conozcan o intuyan esas graves diferencias, entre ellos o con sus hijos.

2.      Cuando no quieren reñir ni discutir con los suegros por nada del mundo. Prefieren evitar discusiones, que lo único que consiguen es separar su matrimonio, puesto que algún cónyuge, considera que tienen que ponerse de parte de sus padres, en lugar de estar unido con su cónyuge.

3.      Cuando los suegros les llaman la atención, porque educan de forma muy permisiva o violenta a sus hijos, reflejado en los malos y peligrosos resultados que obtienen, y los suegros no quieren que eso ocurra con sus nietos.

4.      Cuando no los pueden presentar a la familia política o amistades, debido que existen grandes diferencias culturales, sociales, culturales, económicas, físicas, políticas, religiosas o idiomáticas. Esas diferencias pueden ser por ambos lados.

5.      Cuando por experiencias pasadas, suponen que les van a pedir algo. Opinan que estando alejados, disminuyen las posibilidades de que les pidan.

6.      Cuando sienten vergüenza de estar con sus suegros, debido a que su propio comportamiento violento, el que hace con su cónyuge, con sus propios hijos, o que el concepto familiar, no es el adecuado y saben que sus suegros le van a recriminar. Incluso aunque se callen, sabe que “la procesión va por dentro”.

7.      Cuando los hijos políticos llevan un modelo de vida como si permanecieran solteros, sin contar con el otro cónyuge para nada, ni para las visitas familiares.

8 Cosas más importantes que debo realizar para tener buenas relaciones con los suegros:

1.      Escribir las 10 cosas que ambos podemos hacer juntos, para que nuestros respectivos suegros, sean más felices con nosotros.

2.      Escribir las 10 cosas que ambos podemos hacer juntos, para ser más felices y tener un mejor matrimonio.

3.      Escribir las 10 cosas que creemos que entorpecen las relaciones con nuestros suegros por interferirnos con ellos.

4.      Escribir las 10 cosas que debo hacer para tener y mejorar las relaciones con los suegros.

5.      Escribir las 10 cosas que me gustaría que mi cónyuge NO haga, para que no haya problemas de interferencia con mis padres.

6.      Escribir las 10 cosas que NO debo hacer para tener mejores relaciones con los suegros.

7.      Escribir las cosas que me gustaría que mi cónyuge haga, para que no haya problemas de interferencia con mis padres.

8.      Escribir los 10 motivos  que entorpecen las relaciones en nuestro matrimonio por la interferencia de nuestros respectivos suegros.

Es una gran tarea el responder todas estas cuestiones, pero solamente si se sientan tranquilamente a analizarlas y a contestarlas, podrán empezar un camino que les lleve a encontrar la solución al problema. Los grandes problemas, requieren grandes y costosas soluciones.

Los suegros y los hijos políticos, tienen que trabajar muy bien la situación en la que cada uno está, para tenerla muy clara. Por lo que sugiero que se sienten a escribir y a comentar, muy detalladamente, las preguntas y respuestas que cada uno vaya poniendo sobre la mesa. Esto ha dado muy buenos resultados. Pero sin olvidar, que solamente es un planteamiento de posiciones, para después poder marcar unos objetivos, soluciones, plazos y controles de cumplimiento. Estas preguntas y respuestas, son solamente un peldaño de la gran y empinada escalera, que tiene que ir subiendo.

Ser un buen hijo o un buen esposo, no debe ser una disyuntiva para ninguno de los dos, tienen que ser ambas cosas. Ponerlo en duda, es un problema de inmadurez. Cuando los hijos políticos, critican a sus respetivos suegros, se terminan peleando entre ellos.

Algunos suegros creen, que nadie es lo bastante bueno, para convivir con sus hijos, hacerles felices y apoyarles a prosperar interna, familiar y socialmente y que todos, son muy jóvenes e inexpertos para hacerlo y que siempre hay algo, para reprochar a los hijos políticos. Ser consciente de que no se pierde un hijo, sino que se gana a su cónyuge.

Algunos hijos políticos, creen que sus padres se meten en su vida matrimonial, al actuar como si ellos no fueran capaces de sacar su matrimonio adelante o porque, no quieren aceptar que deben dejarles volar solos, en las cosas propias de su matrimonio.

Siempre cuatro ojos, ven mucho más que dos. El cónyuge no tiene que tener celos, ni sentirse ignorado, porque haya habido una consulta a los padres, siempre que esa consulta, haya sido consensuada en la forma y fondo de hacerla. Las decisiones les corresponden tomarlas a los cónyuges en estrecha unión, pero las consultas pueden y deben hacerlas, en las fuentes que consideran que tengan más y mejor capacidad de responder.

Ninguno de los cónyuges debe pensar que el otro, está demasiado pegado a sus padres, debido a que les consulta muchas cosas, para aprovechar la experiencia de ellos. Qué satisfactorio es ver, cuando los hijos políticos, también consultan las cosas importantes con sus padres y con sus suegros, para poder decidir con mejor criterio. Nunca debería haber tensión en el matrimonio, por esta causa.

Entre los cónyuges no debería haber una batalla continua, ni celos por la cantidad de tiempo, comunicación o confidencias, que dedican a sus respectivos padres. Cada cónyuge tienen arraigadas unas costumbres, buenas o malas, de la forma de relacionarse familiarmente. Eso no quiere decir, que le eximan de atender perfectamente sus nuevas obligaciones de amor, atención y cuidados con su cónyuge, el cual es la prioridad, sobre todas las relaciones familiares.

Muchas veces las discusiones originadas, porque uno de los cónyuges atiende mucho a los suegros, implican que entre los cónyuges, hay problemas ocultos de comunicación, madurez, cultura, costumbres familiares, celos, etc. Pero que esas diferencias, habladas serenamente entre ellos, podrían ser eliminadas rápidamente, al intentar ver las cosas desde la perspectiva del otro.

El hecho de que uno de los cónyuges, haya tenido problemas anteriores con sus suegros o con sus padres, no debe ser un obstáculo para que puedan tener buenas las relaciones actuales, ya que las vidas de los padres y suegros e hijos biológicos o políticos, han podido cambiar sustancialmente. Los hijos políticos, no tienen por qué tener resentimientos por viejas situaciones, que la mayoría de las veces no las conocen a fondo, y solamente saben de ellas por oídas. Mucho menos, si eso supone la dolorosa suspensión de las relaciones familiares, para uno de los cónyuges. La reconciliación familiar, es uno de los primeros pasos, para que haya buena armonía entre todos.

Una de las mejores formas, para alcanzar una correcta reconciliación entre suegros e hijos políticos, es que cada uno de los cónyuges escriba con mucho tacto, lo que más le preocupa de sus relaciones con el resto de cada uno de los familiares. Que expresen sus sentimientos, pero que no parezca un listado de recriminaciones y agravios, pues el objetivo de estas listas, es que se puedan intercambiar y comentar, para llegar a acuerdos que sean en beneficio y ayuda de todos.

14 Preguntas indispensables entre suegros e hijos políticos:

1.      ¿Cómo atender, escuchar y hacer caso a mis padres, sin descuidar a mi cónyuge?

2.      ¿Cómo podremos poner con mucho respeto, ciertos límites a nuestros suegros, en sus intromisiones dentro de nuestra familia, haciéndoles que comprendan nuestras prioridades como cónyuges?

3.      ¿Cuándo se les va a quitar la costumbre a nuestros suegros, de pensar que todavía son indispensables en nuestras vidas, cuando nosotros ya hemos tomado la responsabilidad de formar una familia?

4.      ¿En que conceptos, sentimientos y actuaciones influyen sus suegros en su matrimonio o en la dependencia, física y emocional de su cónyuge con ellos?

5.      ¿Ha hablado en profundidad con su cónyuge de las diferencias que siente hacia sus suegros, los motivos que las producen y las soluciones que Vd. propone?

6.      ¿Por qué algunas conversaciones polémicas, terminan en discusiones violentas, principalmente las relacionadas con religión, política o forma de educar a los hijos?

7.      ¿Por qué mis suegros critican las acciones que hacemos como familia o individualmente?

8.      ¿Por qué mis suegros se inmiscuyen en nuestras vidas, incluso dando consejos, que no les hemos pedido?

9.      ¿Por qué no intentamos ponernos cada uno en el lugar del otro, para comparar nuestros puntos de vista diferentes?

10.   ¿Por qué tenemos que defender las opiniones de nuestros respectivos padres, aunque no estemos de acuerdo con ellas, y lo hagamos solamente por un espíritu de cuerpo familiar, muy mal entendido, que nos causa tantos problemas entre nosotros?

11.   ¿Por qué tratan de imponernos sus opiniones y nosotros, tratamos de imponerles las nuestras?

12.   ¿Qué virtudes tienen mis hijos políticos?

13.   ¿Qué virtudes tienen mis suegros?

14.   ¿Se dan cuenta que sus suegros y padres son de una generación diferente y por lo tanto, ven las cosas de otra forma, aunque crean que lo hacen en beneficio de todos?

Los padres deben enseñar con el ejemplo, a sus hijos políticos, como deben relacionarse con ellos y entre ellos, dentro del compromiso de un proyecto de vida sustancioso y valioso, lleno de una buena comunicación, sabiendo lo que se puede hacer y lo que no se puede hacer, teniendo en cuenta que antes de actuar, debemos pensar en la repercusión de nuestras acciones, para evitar que interfiera en las relaciones entre suegro, suegras, yernos y nueras, siempre ayudándose mutuamente a resolver los problemas, con generosidad, cariño y comprensión, respetando la independencia y decisiones de cada uno.

Los padres tienen que aceptar, sin reticencias a los hijos políticos, con sus virtudes y defectos, a pesar de que existan notorias diferencias, culturales, sociales, de costumbres y formación. Es muy grave entrometerse en sus decisiones importantes, aunque haya notoriedad de errores eminentes y palpables, provenientes por la falta de experiencia o conocimientos, lo mejor es practicar el “oír, ver y callar” que tan buenos resultados da, la mayoría de las veces. 

En el matrimonio ya no existe “Tu familia o mi familia”, es “Nuestra familia” sea biológica o política. Por lo tanto el suegro, suegra, yerno y nuera, es un tema a dejar atrás, en unas buenas relaciones matrimoniales. Se debe afrontar el dialogo y la convivencia, con serenidad y claridad, haciendo el esfuerzo que sea necesario, para superar las diferencias sustanciales, las cuales, siempre se pueden y deben dialogar, aunque haya que ceder algo, en beneficio de reafirmar el amor familiar. 

Los suegros que tengan mucho tacto, siempre pueden mediar, pero enfocándose, en que los hijos políticos dialoguen serenamente, para superar sus diferencias, y si es necesario enseñándoles a perdonar y a saber ser perdonados, pero sin darles la razón a ninguno de los cónyuges. No es entrometerse en su vida, es enseñarles lo que no sepan, aunque crean que lo saben todo, como se puede y debe convivir en franca armonía, compartir ilusiones, comunicarse los sentimientos, intereses, esfuerzos, esperanzas, organizando bien la convivencia familiar. 

Los padres deben percibir, hasta donde pueden permitir o aceptar, las cosas en las relaciones con los hijos políticos. No deben participar en las cosas de su día a día, pues ellos han formado una familia y tienen que aprender a manejarla. El hecho de que se pueda estar siempre pendientes para ayudarles, no debe ser una disculpa, para menospreciar lo realizado por los hijos políticos.

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Proteger y sentirse protegido en la familia

ESCUELA PARA PADRES

Proteger y sentirse protegido en la familia.

  • 17 Derechos que deben ser protegidos en la familia
  • 13 Conceptos para ser padres protectores de hijos que se sientan protegidos
  • Proteger y sentirse protegido en las personas mayores
  • Proteger y sentirse protegido en los padres
  • Proteger y sentirse protegido en los hijos

3,154 Palabras. Tiempo de lectura 11:00

Algunos artículos relacionados:

Los padres tienen la obligación, no negociable, de proteger a todos los miembros de la familia, especialmente a la esposa y a los hijos. Ser protegido es un derecho, ni discutible, ni renunciable, de cada uno de los que forman la familia.

Es muy satisfactorio y gratificante tener la seguridad de que en los posibles momentos difíciles que se presenten, siempre se va a estar bien protegido por los hijos, y los hijos por los padres. Tener la certeza fehaciente que toda la familia está dispuesta a proteger a los demás miembros, bajo el lema “Uno para todos y todos para uno”, máxime en situaciones de indefensión externa.

La protección la deben realizar y en su caso imponer, los padres a los hijos y en muchos casos los hijos a los padres, aunque ambos no quieran ser protegidos o no sean conscientes de que deben ser protegidos. La protección en la familia es algo que no se puede abandonar ni regatear, pues algunos no tienen la capacidad de saber, incluso si la necesitan, al desconocer los peligros que están a su alrededor. Algunos hijos ignorantes no sienten tanto la necesidad de estar protegidos, pues creen que no necesitan nada de nadie y que ellos pueden con todo y contra todo.

La protección familiar debe ser perenne y hacerse como un amor sólido, no liquido pues se podría evaporar. Se hace en función de atender, entender, aceptar y respetar las diferencias de las personas que se aman. En la familia todos somos diferentes pero complementarios.

La protección en las personas mayores es uno de los principales conceptos en los que piensan las personas mayores, cuando miran hacia su presente y a su futuro. Piensan continuamente cómo podrán estar protegidos, de las cosas importantes para poder sobrevivir. Analizan su situación económica, sus enfermedades, el cariño de los hijos, nietos y familiares, la seguridad física contra los ladrones, los violentos, etc. Esta experiencia de la necesidad de estar protegidos, toca, incluso golpea brutalmente, la vida de los ancianos. Es el sentimiento profundo, de lo mucho que se necesita estar protegido en cada edad, principalmente, cuando empiezan las limitaciones físicas, mentales, emocionales, económicas y sociales.

Los padres se sienten protegidos, cuando saben y comprueban, que sus hijos están “al quite” de cualquier cosa que les pase o les pueda pasar. Esa sensación de protección, se refleja en los continuos hechos de vigilancia de las necesidades de los padres y las medidas de prevención, que toman los hijos, sobre todo, cuando saben que determinadas situaciones presentes o futuras, pueden alterar el buen funcionamiento de sus vidas. Tanto en temas de salud, como de economía, de relaciones sociales, de practicas religiosas, de entretenimiento, de calidad de vida, etc. Esta misma sensación de estar protegidos, salvando las distancias y características, es la que los hijos esperan que les ofrezcan sus padres, para que puedan desarrollarse.

Los padres, según van acumulando edad, van sintiendo más la imperiosa necesidad de estar protegidos, en todas las áreas, principalmente cuando prevén que van a llegar o ya han llegado, los momentos difíciles. Es cuando están esperando, esos gestos permanentes o acciones esporádicas, que les indican que están o van a estar protegidos por sus hijos. La protección no tiene que sentirse solamente proveniente de la familia, debe y tiene que ser sentida también, procedente de las estructuras políticas, económicas, sociales y religiosas.

La protección de los hijos: Los hijos, mientras viven en la casa de los padres, tiene la sensación de que están protegidos de los problemas exteriores, tanto de los que les pueden originar otros niños, como de los que les pueden originar personas mayores desaprensivas. En el fondo, tienen que saber que sus padres y el resto de la unidad familiar, se encargará de darles la protección necesaria, cuando la necesiten. Que no están solos, que están verdaderamente protegidos, frente a los extraños.

La protección de los que trabajan: La inestabilidad del puesto de trabajo, origina una angustia, al verse desprotegidos cara al futuro. Cuando no saben si el trabajo continuará o desaparecerá al día siguiente, hace imposible la estabilidad familiar, pues la mayoría de las veces, su salario es la única fuente económica que les protege, para poder enfrentarse a la vida en la sociedad.

La protección de las leyes y la policía a los ciudadanos: Todos los ciudadanos, quieren estar protegidos de los malhechores, por las leyes y por la policía. Si no existe esa protección, se convierte en una jungla, donde sólo puede vivir, el más fuerte y el más inmoral.

La protección de las naciones: Las naciones tienen que contar con los medios justos, legítimos y suficientes, para garantizar a sus ciudadanos la protección necesaria, contra las malas acciones de otras naciones. Sin protección nacional, unas naciones invadirían impunemente a las naciones más débiles o más indefensas. Las naciones se unen en bloque, para protegerse unas de las otras.

Proteger y ser protegido, es la realidad entre la esperanza y la desesperación. Las personas no somos productos químicos, no hay nadie que no necesite a otro, en la amistad y en la relación, pues dejaría de ser persona. Todos tenemos ganas de vivir bien protegidos contra las adversidades. En los momentos difíciles, es cuando mas necesitamos estar y sentirnos protegidos, acordándonos también de ver esos mismos momentos en el prójimo, para darles nuestra protección y solidaridad con palabras, gestos y hechos concretos.

17 Derechos innegociables que deben ser protegidos por la familia:

1.     El derecho a la alimentación.

2.     El derecho a la educación gratuita y obligatoria, en las primeras etapas.

3.     El derecho a la libertad de expresión y a compartir sus puntos de vista con otros.

4.     El derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y actuación.

5.     El derecho a la libertad religiosa, política y social.

6.     El derecho a la protección contra la violencia, el descuido y el trato negligente.

7.     El derecho a la protección física.

8.     El derecho a la salud.

9.     El derecho a la vida, desde la concepción, hasta la muerte.

10. El derecho a la vivienda.

11. El derecho a no ser explotado económicamente.

12. El derecho a recibir justicia.

13. El derecho a tener trabajo  y a no ser explotado en él.

14. El derecho a tener un nombre y una nacionalidad.

15. El derecho a tener una familia digna.

16. El derecho a una vida digna.

17. El derecho al descanso, el esparcimiento, al juego, a la creatividad y a las actividades recreativas.

Cuando hay que tomar decisiones, relacionadas con la presente o futura protección familiar, se deben analizar en profundidad, todos los rincones y aristas de las decisiones importantes que pudieran ser irreversibles. Hay que percatarse mejor para poder valorar en su justa dimensión y con mayor profundidad, los beneficios que se tienen en la situación actual, en contra de unas posibles ganancias que se pudieran tener en función de las decisiones a tomar. Pues aunque aparenten mayores libertades personales, la mayoría de las veces, disminuyen el concepto tan necesario de la protección de la familia, o de cada uno de los componentes.

Cuánto más se analicen las situaciones presentes y futuras, en todas sus variantes y posibilidades, más se reafirmarán las decisiones. Las cosas en la realidad, no suelen ser tan maravillosas como se pintan desde fuera o con una anticipación, no bien calculada. Para sentirse bien protegido y para dar la correspondiente protección, a los que la necesitan, es muy práctico clasificar las decisiones por etapas, según lo que se quiera obtener o lo que se puede necesitar.

Los padres deben considerar que, a determinadas edades es muy difícil, incluso sopesando sus pros y sus contras, romper el cordón umbilical con la familia, los agregados y el entorno de protección y seguridad que ya tienen, si es que se tiene. La protección y la seguridad, son los ejes por donde se deben analizar, todas las decisiones. Salirse de la jaula de oro que supone la familia y los agregados, cada vez es más difícil y peligroso.

Los padres tiene que estar siempre, en periodo de reflexión y si es necesario, en un cambio constante hacia el análisis y mejoramiento de todos los conceptos, que componen la necesaria protección y seguridad, dada y recibida. No deben dejarse cautivar por los cantos de sirena, que algunas veces ellos mismos se hacen, para justificarse la toma de determinadas decisiones, poco analizadas.

Los padres sobreprotectores y superindulgentes, no crean las condiciones necesarias para el día de mañana que puedan proteger a los hijos y ser protegidos por ellos. Algunas veces, confunden la protección  de los hijos, con el darles todo lo que quieran y consentirles, cualquiera cosa que hagan, para que no les falte de nada y evitarles todos los disgustos, preocupaciones y molestias, creyendo que así les harán felices. Creen que protegerles, es evitar que realicen, hasta la más mínima colaboración en las tareas o quehaceres personales, o de la familia, incluso el permitirles no estudiar o no colaborar con sus hermanos y familiares, si no quieren hacerlo.

Proteger a los hijos también es impedirles hacer las cosas, que bajo todos los aspectos son innegociables o importantes para su desarrollo, buena educación, formación intelectual, religiosa y social y para su integridad física. Esta protección puede ser acordada, en función de la edad física y mental de los hijos y su nivel de desarrollo y responsabilidad. Dejando bien claro, lo que es y no es negociable, y cuándo y dónde situar los límites de la negociación. Los padres deben decidir lo que consideran importante y esencial para su desarrollo, y lo que no lo es. Tienen que definir y negociar sólo, lo que sea negociable y explicarlo muy claramente a los hijos.

Los padres tienen una responsabilidad y una autoridad, que no pueden perder ni delegar, lo que conlleva, proyectar la obligación de dar la sensación y  realidad de protección. No tienen que tener miedo a ejercer su autoridad, en beneficio de la protección familiar, para evitar las consecuencias de comportamientos sobreprotectores, superindulgentes o inconsecuentes. Al final, los mismos hijos, son los que echan de menos la protección de los padres, aunque algunas veces les parezca dura.

Los padres además de parecer protectores, tienen que serlo, pero sin perder la autoridad. Tiene que mantener la mejor comunicación posible, unida a una afectiva relación interpersonal. Hoy no se cuestionan los derechos y deberes de los padres y los de los hijos, pero esto no quiere decir, que las decisiones deban tomarse democrática, ni corporativamente. Lo que no es negociable, no se negocia. Hay padres a los que les da miedo, o no saben dónde y cómo, poner límites a los hijos, lo que supone que renuncia a su obligación de protegerlos. Se intenta por todos los medios, que los hijos no sufran, que no les falte nada, creyendo que así serán felices. Esto es una equivocación. Los hijos deben aprender a ganarse las cosas, trabajando legítimamente. Eso es protegerles en el presente, para que se puedan sentir, incluso autoprotegidos en el futuro.

Los padres no deben confundir a sus hijos, con un mal entendido exceso de protección, pues eso les puede confundir y hacer creer, que todo es fácil y sencillo. Darles todo hecho y solucionarles, cualquiera de sus problemas, les priva de aprender a defenderse en la vida, por lo que cada vez, estarán más desprotegidos. Es cierto que algunas veces, los padres con sus gritos, riñas y golpes, pierden la autoridad moral, que conlleva el hecho de proteger en la familia.

La protección familiar, no está reñida con la libertad. Es más, la libertad otorgada, con una red de seguridad, es lo que los hijos necesitan para aprender a volar, sintiéndose protegidos, mientras aprenden a tomar decisiones y a asumir las consecuencias de ellas.

Algunos padres tienen miedo o no saben como proteger a sus hijos, cuando éstos creen que tienen el derecho a hacer todo lo que quieren, incluso a tener la libertad, mal entendida, de no dejarse proteger. Sin tener en cuenta, que los padres tienen sobre ellos, unas responsabilidades religiosas, económicas, legales y sociales, que muchas veces al tener que responder personalmente, ante los hechos cometidos por los hijos, ponen de manifiesto, la poca o ninguna protección que les dieron, para que no cayeran en los problemas. Se educaron asilvestrados, enteros, maleducados, consentidos, intolerantes, etc. Suelen ser los hijos conflictivos, déspotas, violentos, exigentes y tiranos, incluso contra los otros componentes de la familia. El no dejarse proteger, suele costar a los padres mucho dinero y disgustos.

Los padres tienen que conocer muy bien las posibilidades, limitaciones y actitudes de los hijos, para saber si son capaces de responsabilizarse y aceptar el grado de protección que se les otorga, para que se sientan protegidos.

Proteger con garantía a los hijos, algunas veces hay que hacerlo, huyendo del peligro que tienen a su alrededor, por la dificultad de enfrentarse, ante fuerzas mucho más agresivas, que las limitaciones educativas que tienen los padres. Cambiar de escuela, barrio, o ciudad, es muchas veces la única forma de garantizar, la protección a los hijos. Con esos cambios, los hijos se sentirán protegidos de los embates y agresiones, que las pandillas y los narcotraficantes, les puedan hacer. Esa huida hacia adelante, no siempre soluciona todos los problemas de la protección, pero supone establecer una zanja insalvable, para los peligros que les llegan.

Los niños son los que más necesitan sentirse protegidos, para poder desarrollarse física y emocionalmente. La mejor protección que puede darse a los hijos, es educarles a practicar las virtudes y valores humanos, pues eso les servirá desde la juventud, hasta la vejez. Incluso se verán protegidos contra las acechanzas, con las que la sociedad quiera atacarles.

Los hijos a su manera, también tienen los mismos pensamientos sobre su preoteccion y hacen análisis de sus situaciones, pues junto a los ancianos, a los niños no nacidos todavía, a las mujeres, y a algunos enfermos graves, son los más vulnerables de la sociedad, pues tienen muy baja protección o ninguna.

Los hijos en cada etapa de su vida, sobre todo en la adolescencia, necesitan comprender, que a pesar de las posibles diferencias con sus padres, sobre la práctica en las virtudes y valores humanos, son y están protegidos, hasta el máximo, de lo que pueden sus padres.

Los hijos tienen que sentirse protegidos en todo momento, incluso en las comunicaciones y negociaciones para resolver los posibles conflictos con sus padres, aunque no les convenga o sea muy difícil aceptarlo. Principalmente cuando hablan sobre comportamientos y sus responsabilidades éticas, sobre el bien y el mal, la justicia, la honestidad, la verdad, el daño, las preferencias, los gustos, la convivencia, las actividades lúdicas, el dinero, el tiempo, el trabajo, las cualidades personales. etc.

Los hijos deben saber que los padres tienen muy claro, en su beneficio y por su seguridad, lo que consideran esencial, importante, relativo, negociable, innegociable y los limites para que las cosas, no se salgan de control y afecten a la salud física o mental de sus hijos, en función de su edad y responsabilidad.

13 Conceptos para ser padres protectores de hijos que se sientan protegidos:

1.     Aceptar a los hijos como son y no como les gustaría que fueran, no confundiendo los deseos, con las realidades. Considerando y respetando, que cada una de las diferentes personalidades, requieren diversas formas de protección. Nunca deben ser rechazadas, las buenas aptitudes de los hijos, aun que  sean frustrantes, con los planes soñados para ellos.

2.     Confirmarles que siempre, y en cualquier momento, pueden y deben contar con sus padres para comunicarse, interactuar, compartir, para establecer unas relaciones filiales de entendimiento y máxima confianza.

3.     Demostrar continuamente con hechos, lo mucho e incondicionalmente que se les quiere, incluso al hacerles respetar, las normas de convivencia familia.

4.     Educarles con el ejemplo, en la práctica de las virtudes y valores humanos, dentro y fuera de la familia.

5.     Enseñarles a proteger, valorar y respetar, con constancia y naturalidad, a todos los componentes de la familia y amigos, así como a todas sus posesiones y las de la familia: Ropas, juguetes, libros, comida, dinero, etc. Incluyendo las propiedades de la sociedad donde habita: Jardines, edificios, tiendas, etc.

6.     Enseñar con ejemplo, para que los hijos puedan comprender, asimilar e imitar, lo que tienen que hacer, y lo que no tienen que hacer.

7.     Fomentar y conservar siempre un buen y seguro clima familiar, libre en su presencia de discusiones violentas, tensiones, amenazas y disputas matrimoniales.

8.     Hacer ver a los hijos, que los padres siempre estarán incondicionalmente, dispuestos a protegerles, incluso cuando estén metidos en problemas, pero siempre que esa protección, conlleve un firme propósito y hechos suficientemente probados, para evitar la reincidencia.

9.     No perder la paciencia y reaccionar con agresividad, golpes, insultos o descalificaciones, pues los hijos se sentirán desprotegidos, indefensos y desamparados, la antítesis de la protección que necesitan. En los momentos difíciles, es cuando sienten si lo de protegerles y sentirse protegidos, es solamente de la boca para fuera o es una virtud y valor humano, que está por encima del posible carácter violento de los padres.

10. Ofrecer a los hijos alternativas de comportamiento, ante determinados actos negativos, que hayan realizados o que tengan tendencias a realizarlos, para que no los oculten en el futuro y vean, que la protección y educación de los padres, va más allá de los castigos y la represión.

11. Poner mucha atención y medir a las palabras que se dicen, cuándo, cómo y por qué se dicen, tanto las positivas como las negativas.

12. Promover la confianza y el dialogo, siempre con actitud abierta, conciliadora y educativa.

13. Reconocer y alabar las cosas bien hechas por los hijos, aumenta el derecho de los padres a llamarles la atención, cuando hacen las cosas mal y para su protección, tienen que prohibírselas.

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La legalización de la mariguana, sólo beneficia a los narcotraficantes

ESCUELA PARA PADRES

La legalización de la mariguana, sólo beneficia a los narcotraficantes

  • 8 Preguntas relacionadas con la despenalización de la mariguana
  • 17 Consecuencias que los narcotraficantes tratan de conseguir, con la despenalización de la mariguana
  • La industria del tabaco se ha posicionado muy activamente en las campañas políticas y de marketing, para que se apruebe la despenalización de la mariguana
  • Las leyes aprobadas para la legalización de la producción, transporte, posesión y consumo de la marihuana para usos recreativos, en los estados de Colorado y Washington
  • Cuando esos padres ingenuos, desaprensivos y mal informados, comparan la despenalización de la mariguana, con la del tabaco y el alcohol
  • En esta época de “crisis de inteligencia”, donde muchas personas no ven, ni oyen, ni entiende, lo que les dicen los que saben

4,564 Palabras. Tiempo de lectura 17:00

Algunos artículos relacionados:

Este artículo está basado en la legalización de la mariguana en algunos estados y la casi segura aprobación, de esas leyes a nivel nacional. No interpretaré la infinidad de preguntas y respuestas, que están circulando sobre la forma de interpretar las leyes.

Mi opinión contra el consumo de la mariguana y otras drogas, ya ha quedado bien clara en el contenido de los artículos anteriores. No puedo estar de acuerdo con su consumo, puesto que origina graves trastornos físicos y mentales y es, la escalera por donde se sube a la utilización de otras drogas más fuertes. Tampoco estoy de acuerdo con los crímenes que conlleva su producción, transporte, posesión, venta, lavado de dinero y trafico de armas. Ni con los posibles impuestos que podría originar su despenalización. No me importa ser atacado  y catalogado como, anticuado, obsoleto, retrógrado, ciego ante la evidencia, etc. por ser contrario a la despenalización de la mariguana en particular, y de las drogas en general. Siempre habrá alguien, que medite sobre lo expuesto y cambie de opinión, en beneficio de la comunidad.

Aunque desaparecieran los delitos, ligados a la producción y consumo de mariguana, lo que nunca desaparecerán, serán los delitos cometidos bajo la influencia de ella. La despenalización de la mariguana, aumentará el consumo y los consumidores, no ayudará al drogadicto, creará adicción a otras drogas más potentes, y aumentará el consumo de éstas.

Hay un grupo muy grande, de posibles consumidores, que no compra mariguana por miedo al castigo de las leyes vigentes. Si ese castigo desaparece con la despenalización, todo ese grupo, principalmente los que se quieren iniciar, pasarían a ser consumidores habituales. Además al haber toda la oferta que quiera, el mercado también influirá en el mayor consumo, pues los drogadictos no tendrán que andar buscándola, por las oscuras y peligrosas esquinas de los barrios de las ciudades. Estos son otros conceptos de la despenalización de la mariguana, que hará aumentar el consumo con el consiguiente beneficio de los narcotraficantes.

Los padres tienen que enseñar a sus hijos, con el ejemplo y la práctica, a que se vayan a acostumbrando a convivir, en una sociedad donde hay y habrá leyes injustas que les obliguen a hacer determinadas cosas no deseables, y otras leyes que les permitan realizar cosas, que contravienen los principios morales, que van en contra de los derechos humanos o que se oponen, a la práctica de las virtudes y valores humanos. Siempre ha habido, hay y habrá quienes han perdido, pierden y perderán con el consumo de la mariguana. Los mismos que han ganado, ganan y ganarán con su despenalización: Los narcotraficantes

Es imprescindible que los padres, aprendan a educar a los hijos, a vivir la realidad de la sociedad en la que habitan, pero sin perder de vista, que nadie debe abandonar sus convicciones, por muchas tentaciones que tengan a obrar mal. Un fuerte conocimiento de lo que es la Objeción de Conciencia, ante las leyes injustas, hará que su fortaleza moral, sirva para su bienestar y como ejemplo para la sociedad. Ya que la despenalización de la mariguana, está relacionada con las áreas físicas, laborales, legales, psíquicas, religiosas, familiares, escolares, sociales, culturales, económicas, políticas, etc.

La siembra, cultivo, producción, procesamiento, transporte, distribución, posesión y consumo de la marihuana, se ha complicado negativamente para los narcotraficantes, debido a los precios bajos en el mercado, a su gran volumen físico muy difícil de ocultar, comparándolo con los pequeños paquetes de otros estupefacientes, mucho más caros y de más altos beneficios. También la competencia, con los productores extranjeros y los particulares, que la siembran y producen en pequeñas cantidades y en lugares cercanos, a los mercados o centros finales de consumo.

Si se legaliza en unos estados y en otros se mantiene prohibida, cosa casi improbables, transportarla del estado de producción, a otros estados de consumo, siempre será mucho mas fácil para los narcotraficantes, que pasarla por una o varias fronteras, hasta llegar a los lugares de consumo.

Cada una de esas fases, es muy peligrosa para los narcotraficantes y el beneficio, cada vez más pequeño, en función de los riesgos tomados. También les influye desfavorablemente, la gran competencia de productores individuales particulares y traficantes nacionales e internacionales. Esos criminales tienen otros productos más rentables y por las leyes menos peligrosas, como son el paso de inmigrantes, la trata de personas, el lavado de dinero, el tráfico de armas, etc.

Para los grandes capos del narcotráfico, la venta de mariguana ya ha dejado de ser el gran negocio rentable de hace años. Solamente es rentable para los últimos personajes, de la cadena de distribución, los llamados “camellos”. Si los grandes capos, siguen manteniendo el negocio de la mariguana, es para tener controlado con su organización, determinados territorios de distribución, que no les falte actividad y algunos ingresos, a los responsables de los territorios y para que vayan abriendo camino y seleccionando a los mejores distribuidores, para los narcóticos de más alto precio.

Estas nuevas leyes de despenalización de la mariguana, de momento, sólo servirán para fomentar la entrada de nuevos sectores de clientes consumidores, para las drogas más caras y más adictivas, como son la cocaína, la heroína, el opio, las anfetaminas, el LSD y sus derivados, etc.

Las asociaciones de productores y consumidores de marihuana, con fines médicos, están promocionando el gran auge del “turismo de la mariguana” en los estados o países, donde está despenalizada para fines médicos o fines recreativos. Esta industria ha crecido enormemente, pese a la crisis económica actual. En el futuro, esta industria, podrá trabajar a cielo descubierto y no sólo en las obscuras esquinas de las ciudades o en los frondosos bosques y sembradíos de difícil acceso. También creará nuevos y muy diferentes consumidores, una vez que esté despenalizada.

Es muy difícil para las naciones, tener una política con las drogas de “tolerancia cero”, cuando en el principal país consumidor hay 16 Estados, que permiten el consumo de marihuana con fines médicos, más otros 2 Estados, ya han aprobado leyes para la su despenalización recreativa. ¿Cómo van a perseguir a los productores y narcotraficantes en sus países, cuando la cultivan para consumirla principalmente en otro país, donde está despenalizado o consentido su consumo? ¿Quién tiene que poner los muertos, de la lucha contra el tráfico de drogas, para que el mercado consumidor esté bien abastecido?

Es cierto, que todavía no se han aprobado las normas, que desarrollen estas leyes y que el Gobierno Central, tiene que decir su última palabra. Pero este artículo, es para romper una lanza en favor de los ciudadanos que saldrán perdiendo, entre ellos los más jóvenes, los más pobres y los menos educados, si es que se lleva a efecto las mencionadas leyes y para denunciar, a los que saldrán ganando, los narcotraficantes y los que viven de los vicios de los ciudadanos.

En los estados en los que se apruebe la despenalización de la mariguana, tienen que esperar a que entre en vigor, cuando la ratifique la ley federal, que es de rango superior. Pero ya se ha iniciado una corriente de permisividad, bajo el supuesto, de que el Gobierno federal la ratificará muy pronto.

Uno de los argumentos más publicitado y patrocinados por la industria de la mariguana, es la cantidad de impuestos que los gobiernos van a recaudar, de las ventas que produzcan. Añaden que esos impuestos, irán a ayudar a sufragar los gastos de las escuelas públicas de nuestros niños. Este falaz argumento, lo emplean todos los grupos de presión socio política, cuando quieren introducir las loterías, casinos y juegos de azar, en cada una de las ciudades o estados. Pero es mentira, además de que “el fin no justifica los medios”. Los niños, ni nadie, necesitan ni deben utilizar, dinero manchado con la sangre de los viciosos.

Es muy infantil creerse lo de repartir los impuestos, provenientes de la venta de mariguana entre las escuelas. Hay una desagradable experiencia, sobre los impuestos que recaudan los Estados de los negocios más o menos ilícitos, ya que sus ganancias, suelen estar perfectamente blindadas, ante los ojos de los recaudadores de impuestos. Además es un insulto a la sociedad, el recaudar impuestos sobre el consumo de actos criminales, que envenena a los ciudadanos, por muchas leyes injustas que hayan aprobado, para despenalizarlas, sean quienes sean los que las hayan aprobado.

Esa despenalización no terminará con la cruel guerra, librada entre los narcotraficantes por controlar los mercados y las fuerzas del orden, por mantener la ley. Incluyendo la cada vez más extendida práctica, del abuso del consumo de medicamentos controlados, cuyo mercado en la calle tiene múltiples proveedores.

Cuánto más caiga el precio de la mariguana, motivado por el aumento de la oferta y la eliminación, de los costos de los riesgos que conlleva su producción, procesamiento, distribución y posesión, hará que aumente la cantidad de consumo, incluso atraerá a dicho vicio a los segmentos más jóvenes y pobres de la población. Estos nuevos mercados, con el aumento del consumo en los anteriores, hará que haya más adictos y que éstos se encaminarán, hacia consumir drogas de mucha mas potencia, más caras y más peligrosas, lo cual es el objetivo final de los narcotraficantes.

Está demostrado que el consumo de drogas, es una escalera en la que se va subiendo peldaño a peldaño, empezando por las más flojas, pues cada peldaño, deja de producir satisfacción a los primeros tiempos de haberlo subido. Siempre se quiere subir un peldaño más, por eso la despenalización de la mariguana, para fines recreaciones es el primer peldaño, al que subirán grandes cantidades de personas y después, continuaran subiendo hacia el consumo de otras drogas. Ahí es donde empieza la ganancia de los narcotraficantes, en las otras drogas, pues los beneficios de la mariguana, cada vez son menos y dado su volumen o bulto de transportes, los riesgos ya no guardan relación con el beneficio.

Los ciudadanos se quedarán completamente indefensos, ante las consecuencias de tener que convivir con los drogadictos y sus actos, los cuales pasarán a ser despenalizados. Tendrán que ser revisadas todas las leyes, sobre los actuales test antidrogas, para determinar el grado de intoxicación, tanto en la solicitud y contratación de empleos, como la obtención de ayudas oficiales, como en el manejo de automóviles, maquinaria o profesiones de riesgo, como policías, bomberos, ejército, hospitales, cárceles, etc.

El poder económico que da a los narcotraficantes, los beneficios del comercio de las drogas, les permite persuadir y en su caso sobornar, a los políticos para que cambien las leyes o para que no introduzcan nuevas, incluso para destruir las organizaciones políticas de estados y gobiernos.

Muchos trabajadores no pueden realizar los largos turnos, ni los extenuantes trabajos, sin la ingestión de bebidas o productos energéticos más o menos legales. Si se despenaliza la mariguana los podrán sustituir, aun a sabiendas que, es mucha más aditiva, que todo lo que hay hoy, en el mercado legal, y que la mariguana les llevará a acortar su vida laboral y poco a poco a enviciarse con el consumo de las otras sustancias narcóticas, por ahora no permitidas, como son la cocaína, la heroína, las anfetaminas, etc. En ese caso, saldrán al mercado muchas bebidas y productos energizantes, que contengan mariguana, para así poder entrar en ese millonario mercado, de las bebidas estimulantes, que muchos trabajadores toman, para poder continuar produciendo, con el fuerte ritmo que hoy en día exigen en algunas empresas.

Las leyes aprobadas para la legalización de la producción, transporte, posesión y consumo de la marihuana, para usos recreativos en los estados de Colorado y Washington, son un claro triunfo de las acciones de marketing, de los narcotraficantes. Estos tienen el dinero suficiente, para poderlo invertir, en la compra de voluntades directas o indirectas, que sirvan para desarrollar sus negocios. Disponen de todo el capital necesario, para contratar los servicios de los mejores diseñadores de campañas políticas, de promoción de imagen, lobbys para presentar y apoyar leyes, compra de conciencias, etc.

Sutilmente y sin que se den cuenta, van convenciendo a honrados ciudadanos y a serias organizaciones, para que transmitan las supuestas ventajas y ninguno de los graves inconvenientes, que tiene la aprobación de la despenalización de la mariguana, para fines recreativos. Es curioso que los medios de comunicación están llenos, de los que se auto llaman “opiniones independientes” que día a día, intentan confundir a determinados segmentos de la población, de que es mucho mejor para todos, que las drogas estén despenalizadas.

Uno de los grandes problemas que tenía de esta campaña política para aprobar las leyes, es que era muy difícil ponerle cara, palabras y hechos a los patrocinadores. Era muy complejo encontrarlos, pero no imposible. Se necesitaban personas u organizadores, que se dedicaran a hacer propaganda de esta alternativa. Lo primero era contratar los servicios de las empresas dedicadas al lobby político, para que redactaran y empujaran la propuesta de ley. Para hacerlo se necesitaba mucho dinero y que los pagos fueran muy ocultos, pues no era fácil encontrar lobbystas, que quisieran hacerse cargo de ese problema, mediante el pago más o menos legal.

Había que convencer a organizaciones, que no estuvieran involucradas en las actividades de la mariguana, pero que tuvieran nexos, actividades o ideologías cercanas, para que se sumaran a la campaña, de forma que impregnara al mayor número de familias votantes. También había que conseguir comprar, la voluntad de los medios de comunicación, para que transmitieran la idea y le dieran forma oculta, pero que no se descubrieran los verdaderos motivos de esa campaña de marketing pernicioso.

Los narcotraficantes, para lanzar con éxito la campaña política, en favor de la despenalización de la mariguana, tenían que solucionar una de las cosas más difíciles: El manejo de su dinero negro, ya que éste, provenían de la venta de la droga y por lo tanto era ilegal. Había que encontrar a personas, políticos, empresas y organizaciones, que estuvieran dispuestos a aceptar los pagos en efectivo, para que no quedara ningún rastro de su procedencia. O hacer una costosa ingeniería financiera, para que el dinero de la campaña, estuviera lo suficientemente lavado, para que no se conociera el origen.

La industria del tabaco se ha posicionado, muy activamente, en las campañas políticas y de marketing, para que se apruebe la despenalización de la mariguana. El mercado del tabaco en los países desarrollados, está ya madurado y el costo de conseguir un nuevo cliente y de mantener los actuales, es muy elevado. Los grandes impuestos, es una de las causas que dificultan la expansión del mercado, así como las campañas de salud existentes, unas obligatorias y otras voluntarias, que tratan de sacar a los fumadores del mercado, entre otras cosas, para intentar disminuir los enormes costos de salud, que suponen los fumadores y alcohólicos, que pagan entre todos los contribuyentes. Cada vez se ponen más cortapisas a la publicidad del tabaco y de las bebidas alcohólicas, sin embargo, parece que otros quieren quitar barreras a la difusión de las drogas, empezando con la mariguana, la cual no está exenta de grandes costos sociales de salud pública.

Esta industria necesita renovar y aumentar el número de sus consumidores. Ya tiene la infraestructura montada de marcas, producción, distribución y comercialización, incluso tiene bien estructurados los lobbys políticos, para que sea subvencionada con dinero de los contribuyentes. Ahora lo que necesita son nuevos productos, para los clientes antiguos y para conseguir nuevos. La mariguana en sus múltiples formatos, productos directos y derivados, ofrece un enorme campo comercial. Por eso su camino lógico de posicionamiento, es conseguir que se aprueben las leyes de su despenalización.

            La edad promedio de empezar a fumar tabaco es la de 16 años, pero es muy alto el número de jóvenes que no continua. Si consiguen, con buenas acciones de marketing leyes despenalizadoras, que la juventud comience a fumar mariguana a esa misma edad o desde más jóvenes, el índice de los que se queden enganchados en esa droga, aumentará considerablemente. Esto garantizará a las empresas de este sector, las posibilidades de que poco a poco, los consumidores vayan entrando en el consumo de otras adicciones más caras, aditivas y peligrosas.

Algunos padres ingenuos piensan que la plaga de las drogas, se extinguirá por si misma mediante campañas informativas y publicitarias, si se legalizara la mariguana o si se subvencionara por el Estado su producción, como con el tabaco. Incluso creen que se reducirían las acciones criminales relacionadas con drogas.

El alcohol no está prohibido, pero no por eso deja de ser muy peligroso y ser el origen de muchas conductas criminales. Lo mismo se puede decir de las drogas. El abuso de alcohol, es causa de gran número de accidentes de tráfico, de accidentes laborales, de reducción de la esperanza de vida, de problemas dentro de la familia y de buena parte de los delitos violentos.

8 Preguntas relacionadas con la despenalización de la mariguana:

1.      ¿Cómo se definirá el concepto de intoxicación, a la hora de conducir un automóvil, manejar una maquinaria pesada, la práctica de la medicina, la solicitud de ayudas económicas de los necesitados, etc.?

2.      ¿Cómo se van a regular y en su caso modificar, las implicaciones de políticas públicas y de salud general, derivadas de la legalización de la mariguana?

3.      ¿Cómo van a cambiar las leyes para no castigar a los productores, trasportistas y consumidores si al otro lado de la frontera, hacer eso mismo es legal?

4.      ¿Cómo van a explicarles a sus contribuyentes, las inversiones económicas y en vidas humanas, para impedir el consumo en otros países, donde aprueban la despenalización de las drogas?

5.      ¿Cómo van a perder los ingresos que tienen por el narcotráfico, si la marihuana dejan de producirla en el país y esa industria, con sus grandes beneficios económicos, se traslada a los países del consumo?

6.      ¿Qué van a hacer en adelante, los países que mantienen una lucha frontal contra el trafico y consumo de drogas, interno y externo, lo que les ha supuesto decenas de miles de muertos, heridos, viudas, huérfanos, ruinas de negocios, etc., ahora que el consumo de la mariguana se ha legalizado?

7.      ¿Tendrán los estados o naciones, la autoridad moral para pedir a otros países y a sus propios ciudadanos, que sacrifiquen sus vidas y los impuestos, en esa lucha que voluntariamente ya la ha perdido el Estado?

8.      ¿Van a permitir que los que cobran ayudas del Estado, no tengan que pasar los test, para saber si esas ayudas, se las gastan en drogas legales?

Cuando esos padres ingenuos, desaprensivos y mal informados, comparan la despenalización de la mariguana, con la del tabaco y el alcohol, no quieren enterarse de las grandes diferencias perniciosas, que hay entre estos productos y la mariguana, incluyendo el grado de adicción y las ansias de consumir más, que cada uno conlleva y la delincuencia y criminalidad que soportan, comparativamente. Sin olvidar que su consumo, produce daños mayores y más rápidos. En USA el actual consumo de alcohol por persona, es diez veces más alto que el de antes de la famosa “prohibición”. Ejemplo que no suelen poner los poco enterados creyendo que la legalización de la mariguana disminuirá el consumo por persona.

La despenalización de la mariguana producirá también, graves consecuencias y daños físicos y sociales a los fumadores pasivos, producidos por el humo de su consumo. Es otro grave problema de salud pública, cuyos costos no deben ser pagados, entre todos los contribuyentes.

La legalización aumentará el número de consumidores y por lo tanto los costos sociales, económicos y fiscales de: La atención oficial y privada a la salud de los enfermos drogadictos. La persecución, enjuiciamiento y encarcelación, de los drogadictos convertidos en delincuentes, para conseguir droga. Las pérdidas en la economía, por los problemas de enfermedad, ausentismo, robos y daños a la propiedad, etc. Ninguno de estos aumentos de costos, es aceptable, por lo que la sociedad no tiene por qué pagarlos, por haber despenalizado la mariguana a través de la libertad mal entendida, de que ese vicio debe ser legitimado.

Las modernas técnicas de ingeniería genética, implementadas por los narcotraficantes, al invertir grandes cantidades de dinero, han conseguido la selección, de ciertas variedades de mariguana con una cantidad de THC superior hasta 15 veces, a lo que tenía una planta hace 20 años, por lo que un cigarrillo de mariguana actual, es muchísimo más venenoso y aditivo, que lo que se consumía antes.

17 Consecuencias que los narcotraficantes, tratan de conseguir con la despenalización de la mariguana:

1.      Que aumente el consumo al utilizarla más gente, más veces y desde edades más tempranas.

2.      Que compararla oficialmente con los productos farmacéuticos, de probada eficacia médica, para incluirla entre las medicinas de uso normal.

3.      Que con las grandes cantidades de dinero involucradas, puedan comprar las voluntades de los políticos, oficiales electos y medios de comunicación, para que aprueben la despenalización de otras drogas, más perniciosas y aditivas.

4.      Que desaparezcan los programas gratuitos del gobierno, para la recuperación y la reinserción de los drogadictos, por lo que la seguirán consumiendo para siempre, hasta que se autodestruya.

5.      Que haya muchas más personas, principalmente jóvenes, con su libertad anulada o condicionada a la droga, la voluntad debilitada, su dignidad pisoteada y más fáciles de manipular.

6.      Que más personas se decidan a consumir otras drogas más aditivas y peligrosas, cuando la mariguana ya no les satisfaga lo suficiente.

7.      Que mientras se aprueba por el Estado Federal, queden anulados todos los delitos actuales, relacionados con la mariguana, con independencia de las penas que conlleven.

8.      Que otros países, por sus tratados comerciales y políticas obligatorias, adopten las mismas medidas de despenalización, beneficiándose de las exportaciones autorizadas y no clandestinas, como ahora.

9.      Que puedan entrar en los otros mercados negros, paralelos a las drogas, como son el del lavado de dinero ilícito, el del tráfico de armas, el de obras de arte robadas o falsificadas, el del tabaco ilegal, etc.

10.   Que se anule la evidencia científica, del daño que causa su consumo.

11.   Que se anule legalmente, la objeción de conciencia de los médicos, cuando tengan que proceder a desintoxicar a los drogadictos.

12.   Que se deslegitimice y erosione la autoridad del Estado, si permite la venta de productos tóxicos, con efectos secundarios peligrosos.

13.   Que se empiece una cadena sin fin, de acciones en contra los principios básicos y morales de las personas. Será como si, para acabar con los asesinatos, los legalizaran.

14.   Que se puedan vender libremente, todos los estupefacientes, sin importar los efectos secundarios indeseados.

15.   Que su consumo, de paso a la adicción de otros estupefacientes, mucho más peligrosos y aditivos.

16.   Que su mercado quede en manos de oligopolios organizados, como ofertantes legales.

17.   Que una parte de los ciudadanos, esté bajo la influencia de su adicción al consumo, por lo que las imprevisibles consecuencias de sus actos delictivos, realizados bajo sus efectos, estarán amparados por las leyes.

Ya se han encargado los narcotraficantes, de que no se aprueben leyes, que castiguen el consumo de la mariguana y que sean castigados, solamente, los que la trafican desde su producción hasta la venta.

El consumidor de la mariguana, no lo hace porque está más o menos prohibida, la consume porque la ha probado, le ha gustado y se ha enviciado. Si se despenaliza, no va a dejar de consumirla, porque ya no está prohibida. La seguirá consumiendo y por lo tanto, acercándose cada vez más, al consumo de las drogas más duras.

Es el Estado quien con sus leyes debe velar también, por el buen comportamiento y salud de los ciudadanos. De ahí la prohibición de conducir, sin ponerse el cinturón de seguridad. Pero no se le puede pedir al Estado, que prohíba escalar, sin estar atado a una cuerda, pues esto ya se hace por miedo, por precaución o por no tener que afrontar las nefastas consecuencias. El sentido común, dicta lo que es bueno y malo para las personas, y lo que debe y no debe prohibirse.

Los narcotraficantes se aprovechan, que la mariguana es mucho más poderosa, que cualquier discusión que se haga sobre ella. Su poder económico, la adicción y las facilidades de consumo, producen formas rápidas e intensas de placer, y arrastra a jóvenes y adultos, que tienen problemas profundos y quieren huir de ellos u obtener experiencias gratificantes, de modo fácil, hasta crear comportamientos totalmente dependientes.

Los padres no deben olvidarse que el vicio de consumir mariguana, es mucho más fuerte que la voluntad de los que la consumen. Por eso hay que saber lo que se dice, cómo se dice, cuándo se dice y a quién se dice. La educación paternal es imprescindible, y debe estar bien complementada por los consejos de los sacerdotes, pastores, rabinos o imanes, según la religión que se practique. Es muy difícil disuadir a las personas, para que renuncien a la mariguana y a los daños que les produce, si antes no han sido bien aconsejadas.

En esta época de “crisis de inteligencia”, donde muchas personas no ven, ni oyen, ni entiende lo que les dicen los que saben, no es una utopía, ni pérdida de tiempo, insistir a los padres que la despenalización de la mariguana, sólo beneficia a los narcotraficantes y que los únicos perdedores de su consumo, son los que la utilizan y se quedan enganchados en ella y empiezan el Calvario, hacia el consumo de las otras drogas más peligrosas. Se les dice para que orienten a sus hijos, sobre los principios básicos y caminos acertados, para no consumir mariguana y puedan llevar una vida sana, fructífera y ejemplar.

Siempre da resultados positivos, hablar a los hijos de los peligros de la despenalización de la mariguana, si se les ofrece una buena información, que avise a sus mentes y voluntades, en formación, para que tengan los argumentos necesarios, para evitar su consumo, aunque lo hayan empezado.

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El Mobbing o “Psicoterror Laboral” comparable al Bullying escolar

 

ESCUELA PARA PADRES

 

El Mobbing o “Psicoterror Laboral” comparable al Bullying escolar.

  • 23 Tipos de personas vulnerables y propicias a sufrir el Mobbing
  • 4 Características principales de los que practican el Mobbing
  • 21 Tipos de Mobbing en las empresas y en la sociedad
  • 32 Acciones de Mobbing a las victimas en el trabajo o en la sociedad
  • 7 Acciones que las empresas deben hacer para evitar el Mobbing con sus empleados
  • 16 Acciones para evitar ser victima del Mobbing en el trabajo y en la sociedad
  • “Desamigar”, nueva forma de Mobbing al suprimir la amistad a otro, principalmente en los contactos de las redes sociales

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Escribir sobre el Mobbing no es pesimismo, es realismo. Es una llamada de atención a los padres, para que sepan que sus hijos que siempre están vigilantes, analizando sus expresiones o comentarios y tomando nota del comportamiento, de lo que los padres dicen y hacen en la familia, el trabajo y en la sociedad. Los comentarios de acoso laboral, realizado o sufrido, pueden trascender la intimidad del hogar y quedarse incrustados en la mente de los hijos. Lo que ellos oigan a sus padres, será muchas veces lo que les origine su futuro comportamiento.

El Mobbing puede traducirse como acoso, maltrato, violencia o psicoterror laboral, social, físico o verbal. Es una manifestación de abuso, que atenta gravemente contra la dignidad, la integridad física o psíquica de las persona, en el trabajo o en la sociedad. Es una situación intencionada de conflicto puntual o continuado, de un acosador o grupo de acosadores, contra una o varias victimas de un grupo determinado, para hacerles la vida imposible. Se alimenta principalmente de las ansias de poder, de la envidia, del deseo de dominación y de las ganas de hacer daño a otros. No suele dejar huellas exteriores visibles, pero destroza los sentimientos, las mentes y en muchos casos, el futuro de las personas.

El Mobbing se produce entre los mismos trabajadores o entre los jefes con los empleados. También entre adultos, novios, esposos o amigos. En la mayoría de los casos, el acosador no tiene a nadie que le reprenda, corrija y castigue sus actuaciones, repeticiones o inclinaciones, como suele suceder en el caso del Bullying escolar, que es un acoso o maltrato exclusivo, entre los estudiantes jóvenes.

El Bullying escolar, deja unas cicatrices que si no se curan, permitirán para siempre la aceptación del Mobbing laboral, como una actitud normal hacia ellos. Hay personas adultas, que por sus características físicas o mentales, han crecido profesionalmente bajo la tiranía del acoso. Primero fue el Bullying en la escuela y después el Mobbing en el trabajo. Posteriormente serán ellos mismos los acosadores, debido a que están inmersos en esa herencia de comportamiento, que terminará impregnado su conducta, considerándola normal, incluso no llegando a percibir la grave dimensión del problema, hacia ellos y hacia los demás.

El Mobbing puede dirigirse contra la salud, la integridad moral, la profesionalidad y las relaciones familiares o amistosas de las personas, incluso sin que ellas lleguen a percatarse, ni entender los motivos por lo que lo sufren. Nunca se debe achacar, a la propia culpa, ni asumir su responsabilidad, al ser acosado.

El Mobbing se hace también, en el interior de la familia, del trabajo y en la sociedad y se convierte en un desgraciado instrumento de diversión, que se alimenta de hacer daño uno a otro, a base de agredir, intimidar o molestar a los demás.

Para no sentir los mordiscos de terror que supone sufrir el Mobbing, hay que tener una muy buena formación religiosa y mental. Dominar las virtudes y valores humanos de la paciencia, la caridad, la constancia, la firmeza, la perseverancia, la serenidad, la tolerancia, etc., pues son fundamentales para poder conservar un amplio dominio, de uno mismo y muy alta autoestima.

El Mobbing se retroalimenta con la implantación de la “Cultura del silencio obligado” y la “Cultura de la Resignación”, impuestas por los acosadores, que normalmente suelen creer que están en posesión de superioridad. Los acosados tienen miedo a las represalias de los abusadores y mucho temor, a pasar por la vergüenza de que los demás se enteren. Por eso su sufrimiento lo mantienen en secreto. No suelen tener el valor de denunciar los abusos, a sus superiores en el trabajo o a la policía. Entonces los abusadores, se salen con la suya.

El consentimiento de los abusados, ayuda a los abusadores a irse creciendo cada vez más, hasta que llegan a situaciones que en beneficio de todos, debieran ser castigadas. En la mayoría de los casos, desparece la “Cultura de la convivencia” y la “Cultura del Castigo”.

Ejercitar continuamente el Mobbing, produce en algunas personas una adicción compulsiva y aditiva, que les hace estar todo el día molestando a los demás. Son esos jefes, compañeros o amigos tóxicos, de los que hay que intentar alejarse. Hacen Mobbing por los motivos más absurdos, se enfurecen por cualquier cosa y quieren vengarse ante cualquier, pero a poder ser, con los más débiles. Otros se ponen celosos y quieren desquitarse, por alguna agresión recibida, real o imaginaria.

Contra el Mobbing se lucha alejándose de él, demostrando un gran dominio y equilibrio de la autoestima, pues no se puede salir de sus garras, sin pagar un alto precio. No hay ninguna razón para aceptar, con sumisión, el sufrimiento que produce el Mobbing. Cuánto más cerca se esté o más tiempo dure, más daño y peores consecuencias genera. El Mobbing puede producir grandes heridas físicas y emocionales, para las cuales hay que tener preparadas las estrategias adecuadas de rechazo, con el fin de poderlas curar inmediatamente, procurando que su intensidad disminuya con el paso del tiempo, que no se infecten ni acrecienten y que no vuelvan a producirse.

Cuando en el trabajo o en la sociedad, se siente que una persona, debido a su prepotencia, acosa a otra, se está creando un ambiente de violencia, que si no se pone remedio inmediato, alcanzará niveles impredecibles. Nadie sabe dónde terminarán los actos del Mobbing, pueden empezar como una gracias o una “broma pesada” y terminar, con la ruina moral y profesional de una persona y toda su familia.

La gravedad del Mobbing no son sólo los daños que produce, sino el cómo se reparan. Las heridas producidas y las cicatrices dejadas producen el ”síndrome de desconfianza” presente y futura, y puede llegar a desmoronar y desestabilizar los principios familiares, morales y sociales del acosado.

23 Tipos de personas vulnerables y propicias a sufrir el Mobbing: Debido a que no pueden ni quejarse a sus superiores, ni responder, ni dejar el trabajo, ni desahogarse con sus familiares, amigos o consejeros. En muchos casos los propios jefes alientan el Mobbing entre sus subordinados, para que se vayan acostumbrando a endurecer sus mentalidades.

1.      Los empleados más indefensos.

2.      Los empleados más necesitados del trabajo y que no puede dejarlo.

3.      Los empleados muy tímidos o introvertidos, acostumbrados a la sumisión incondicional.

4.      Los empleados nuevos.

5.      Los menos capacitados para el trabajo que realizan.

6.      Los que están muy contentos, integrados y satisfechos con su matrimonio, vida familiar y relaciones sociales, debido a que con el ejemplo que imanan, produce la envidia a los acosadores.

7.      Los que hablan claro al hacer las preguntas incómodas y claves, que nadie se atreve a formular, para no disentir contra del pensamiento único de los que practican el Mobbing.

8.      Los que han sido acosados en otras ocasiones y quieren vengarse, en otros más débiles.

9.      Los que no se enteran o no quieren enterarse, de los estragos que produce la  terrible violencia del Mobbing. No se dan cuenta de que “Ayer fueron a por ellos, mañana vendrán a por ti”

10.   Los que por ética profesional y en contra de las costumbres, rechazan corrupciones, premios y ascensos inmerecidos, a cambio de su silencio y adhesión inquebrantable, a los que practican el Mobbing.

11.   Los que por su noble actitud, son una permanente denuncia sobre las cosas que funcionan mal o con poca ética, en perjuicio de los accionistas, empleados, proveedores, clientes o de la sociedad, por ejemplo: Contaminación ambiental, fraudes de impuestos, engaños en los productos o garantías, etc.

12.   Los que se atreven a comentar los errores de sus superiores, las cosas que no funcionan, pero que podrían funcionar, y cuestionan las versiones oficiales de la empresa, buscando la verdad.

13.   Los que se quejan y denuncian los actos indignos de Mobbing, defienden y se solidarizan con las víctimas de injusticias, vejaciones y malos tratos en la organización, y abren los ojos a sus compañeros.

14.   Los que son buscados y elegidos sistemáticamente por otros empleados, para liderar o participar en los proyectos o equipos de trabajo más difíciles.

15.   Los que son políticamente incorrectos con los temas, valores y situaciones de la empresa y denuncian las inmoralidades, los robos, las malversaciones y el desvío ilegal del dinero o productos.

16.   Los que son un punto de referencia atípica, para otros de la organización, por sus grandes dotes de autonomía, autoridad moral, capacidad de trabajo, carisma, comprensión del sufrimiento ajeno, conocimientos, dinamismo, empatía, ética, experiencia, honestidad, honradez, idealismo, independencia, iniciativa, inteligencia, interés por el desarrollo y bienestar de los demás, liderazgo, madurez, motivación, popularidad social, rectitud, sabiduría, sensibilidad, sentido de la justicia, sociabilidad, etc.

17.   Los que tienen buenas amistades, alianzas y solidaridades, dentro de la empresa, por lo que no son bien vistos por los jefes, los cuales tratan de acosarlos separadamente y enfrentarlos entre sí, para “Divide y vencerás”.

18.   Los que tienen diferencias raciales, religiosa, económicas o de inmigración, con la mayoría dominante en el trabajo o en la sociedad.

19.   Los que tienen poca confianza en su imagen y en la buena realización de su trabajo.

20.   Los que tienen su punto flaco, en el excesivo apego al dinero y a las ventajas o prebendas materiales, por lo que saben que nunca protestarán por el Mobbing.

21.   Los que tienen un complejo de inferioridad heredado o provocado, por sus anteriores situaciones.

22.   Los que tienen un gran sentido de responsabilidad, ética y honradez, que chocan con determinadas prácticas laborales, no aceptables moralmente y se niegan a mirar para otro lado, ante las inmoralidades o las injusticias.

23.   Los que tienen vergüenza de que otros sepan que son victimas, temiendo que eso transcienda y se empeore su situación.

El Mobbing se suele dar contra las personas por su envidiada y brillante capacidad, su excelencia profesionalidad, su solidaridad con los compañeros, sus excelentes conocimientos, etc.

Los compañeros de trabajo, la familia y los amigos, pueden detectar si alguien está sufriendo el Mobbing y no se atreve a decirlo, debido a que está bajo presiones o amenazas. El cambio de comportamiento, las miradas o respuestas evasivas, cuando se pregunta por el tema, la constante desgana por el trabajo, el asilamiento, etc.

4 Características principales de los que practican el Mobbing:

1.      Nunca reconocen sus acciones de Mobbing, siempre dicen que la culpa ha sido del acosado, y que éste les ha provocado.

2.      Están buscando continuamente, quién pueda avalar sus conductas de Mobbing, soportada en sus mentiras.

3.      Sienten una profunda animadversión por los acosados, y continuamente les están sacando y exagerando sus defectos, sean verdaderos o falsos.

4.      Se ceban en que la víctima, suele tener un elevado sentido de la responsabilidad y de la ética.

Los que practican el Mobbing para destruir a las personas, suelen ser vulgares, ignorantes, mediocres, mal educados y carentes totalmente de los mínimos conocimientos y practicas de las virtudes y valores humanos. Tienen tanta o más culpa, los que se suelen poner a su lado y participan, consienten, callan, amparan y justifican, dejándose engatusar y engañar, por acciones que de sobra saben que son perversas.

Hay muchas empresas y organizaciones, que tienen claras políticas de “Tolerancia Cero” relacionadas con el Mobbing. Si los responsables de la empresa, encuentran a un acosador, inmediatamente tienen que tomar una acción enérgica, para enfrentarle y tomar las medidas correspondientes, que prevengan el que no vuelva a ocurrir. Si consienten que entre los empleados se instale la “Cultura del Mobbing”, muy pronto trascenderá al exterior y el sufrimiento de las familias y amistades de sus colaboradores, tendrá repercusiones impredecibles.

Desafortunadamente algunos empresarios, no muestran el interés que debieran para contrarrestar, los primeros conatos de la instalación del Mobbing en la empresa, incluso cuando observan, las primeras agresiones verbales o discriminaciones que se producen. Antiguamente decían: -Divide a los empleados y triunfarás. Si se pelean entre ellos mucho mejor, pues así no se unen contra el empresario-. Pero eso es un fracaso profesional y humano, ya que hoy lo que intentan hacer todas las empresas, es propiciar un gran ambiente laboral, a través del trabajo en equipo y todos muy unidos.

El Mobbing puede convertirse en una adicción colectiva, si no se corta a tiempo, para evitar envenenar el ambiente laboral de la empresa o las relaciones sociales. El Mobbing es un conflicto unilateral, entre el acosador y la victima o el grupo de victimas, que han elegido.

El Mobbing algunas veces es alentado por políticos o grupos sociales extremistas, que instigan a determinados colectivos, abusando de ellos verbalmente. Esto suele trascender, como mal ejemplo a la sociedad, y convertirse en los cimientos de los problemas de mala convivencia. Este Mobbing, lo hacen para afianzarse en sus equivocadas suposiciones de primacía racial, superioridad económica, intolerancia religiosa o desprecio sexual.

21 Tipos de Mobbing en las empresas y en la sociedad:

1.      Amenazas a la integridad física.

2.      Bloqueo social: Se practica a través de la estigmatización secundaria, que deja una huella imborrable y resulta muy difícil de combatir.

3.      El Cyber Mobbing.

4.      El chantaje emocional, económico y social.

5.      El “Grooming»: Que es el acosos sexual por internet y éste generalmente lo practican los adultos, con jóvenes, en edad escolar.

6.      El “Sexting”.

7.      El “Texting”.

8.      El acoso psicológico.

9.      El de exclusión de grupo.

10.   El hostigamiento.

11.   El menosprecio, en público y en privado.

12.   El sexual.

13.   La coacción.

14.   La exclusión social.

15.   La intimidación.

16.   La manía persecutoria.

17.   La manipulación.

18.   La tiranía.

19.   Los acosos verbales.

20.   Los golpes, dejando o no dejando marcas.

21.   Los insultos.

El acoso laboral o social, para calificarlo como Mobbing, tiene que darse periódicamente y periodos susceptibles de medirse. No es cuando sucede esporádicamente, en situaciones aisladas y sin repeticiones.

32 Acciones de Mobbing, a las victimas en el trabajo o en la sociedad:

1.      Acosar sexualmente con actos, gestos o proposiciones.

2.      Amenazar o aterrorizar anónimamente por teléfono o con escritos.

3.      Calumniar o murmurar sobre su persona.

4.      Crear la falsa imagen de que es un enfermo mental, que no puede razonar, por lo que tiene que someterse a un examen psiquiátrico.

5.      Criticar o burlarse de su vida, privada familiar o social.

6.      Cuestionar y desautorizar todas sus decisiones u opiniones.

7.      Chantajear y amenazar, para que no denuncie el Mobbing que recibe.

8.      Darle trabajos humillantes.

9.      Desacreditar o impedir, que pueda mantener su reputación personal o laboral.

10.   Designarle un puesto de trabajo, que le aísle y aleje de sus compañeros.

11.   Evitar que la víctima, tenga la posibilidad de mantener contactos sociales internos o externos.

12.   Excederse en el control riguroso de su trabajo, con manera malintencionada.

13.   Exigir resultados exagerados a su trabajo.

14.   Expresarse con gestos de desprecio hacia su persona, en presencia de otros compañeros.

15.   Gritarle y recriminarle constantemente, por todas sus acciones.

16.   Hostigarle con acciones, que afecten su salud física o psíquica.

17.   Ignorar continuamente su presencia, dirigiéndose exclusivamente a otros.

18.   Impedir por el jefe o por los compañeros, que se exprese o pueda objetar, sobre el trato que recibe.

19.   Infravalorar el trabajo que realiza, no dándole ninguna posibilidad de mejora profesional o económica, incluso limitándole las oportunidades de trabajar, en lo que conoce o está entrenado.

20.   Injuriarle con términos insultantes, obscenos o degradantes.

21.   Interrumpirle constantemente, cuando habla o cuando trabaja.

22.   Intimar o agredirle físicamente.

23.   Mofarse por sus dolencias, limitaciones o minusvalías.

24.   No contestarle cuando se dirige a otra persona.

25.   Obligarle a realizar trabajos peligrosos o perjudiciales para su salud, sin haberle dado entrenamiento, ni medios protectores y no tener en cuenta sus capacidades.

26.   Ocasionarle desperfectos en sus herramientas, documentos, tareas o trabajos realizados.

27.   Prohibir que otros le dirijan la palabra, de forma que se produzca un vacío ante su presencia.

28.   Propalar aseveraciones y rumores malsanos y perjudiciales.

29.   Reírse de lo que ignora, aunque no tenga por qué conocerlo.

30.   Reprochar continuamente su trabajo, aunque esté bien hecho.

31.   Ridiculizarle por su forma de expresarse, imitándoles la voz y los gestos.

32.   Tratar sus asuntos los últimos, aunque haya llegado los primeros.

33.   Zaherir o mofarse continuamente por sus orígenes, raza, nacionalidad, creencias religiosas o convicciones políticas.

7 Acciones que las empresas deben hacer, para evitar el Mobbing con sus empleados:

1.      Asignar equitativamente cargos, trabajos y remuneraciones.

2.      Capacitar a los líderes, para que sean capaces de evitar y solucionar los conflictos laborales, colectivos y personales.

3.      Establecer sistemas de aceptación, acomodación, para los nuevos trabajadores.

4.      Estructurar y concretar las tareas y funciones de cada cargo.

5.      Instaurar canales abiertos de comunicación, verticales y horizontales,para la recepción y solución de quejas anónimas y advertidas.

6.      Tener una política de “Tolerancia Cero” para el Mobbing, entre todas las personas de la empresa.

7.      Velar por las relaciones laborales, con sus empleados y entre ellos.

El Mobbing si no se corrige a tiempo, puede terminar violentamente con asesinatos, suicidios, depresiones, etc. Hay muchos casos en que concluye, con varias de estas cosas a la vez y vemos, en los medios de comunicación, que un empleado deprimido, mata a sus jefes y compañeros de trabajo y después se suicida. La empresa tiene la obligación de tener, los mecanismos de información para detectar esas actitudes y tomar a tiempo, las correspondientes medidas de seguridad.

También los empleados, deben procurar enterarse si es que pueden existir compañeros con signos externos, de poder ejercer la capacidad de aniquilar psicológicamente a otras personas, con el Mobbing, por lo que tienen que estar muy atentos a estas situaciones y comunicarlas a sus jefes, por los conductos reglamentarios, antes de que puedan ocurrir.

16 Acciones para evitar ser victima del Mobbing en el trabajo y en la sociedad:

1.      Antes de que ocurra la primera vez, tener estudiadas a las personas que sean susceptibles de hacerlo y las posibles alternativas a emplear, para que si ocurriera, no vuelva a suceder. El Mobbing no debe coger a nadie desprevenido.

2.      Asegurarse el apoyo laboral, familiar y social.

3.      Aumentar la confianza en uno mismo.

4.      Comunicar por los conductos reglamentarios, el acoso recibido, y en su caso hacerlo público, para conseguir el apoyo de otros compañeros. La unión hace la fuerza.

5.      Consultar con profesionales capacitados, los hechos, las evidencias o las suposiciones, para encontrar soluciones concretas, a cada caso, y así evitar la parálisis emocional. Cuatro ojos ven más que dos.

6.      Evitar la autoinculpación, de todo lo malo que sucede en la empresa, pues al final, se estará dando herramientas y municiones a los acosadores.

7.      Fortalecerse emocionalmente ante el Mobbing, de forma que no se introduzca en la mente.

8.      Identificar bien el problema e informarse perfectamente, de las actitudes y soluciones que hayan tenido éxito demostrado, en situaciones similares, en función de las características de las personas acosadas, las del acosador, las del ambiente y circunstancias donde ocurre.

9.      Incrementar el margen de maniobra en el trabajo y en la sociedad, relacionado con las posibles alternativas de respuesta, alejamiento o huida.

10.   Mantener una buena forma física y mental, preparada para cualquier golpe.

11.   Negociar con el acosador, los motivos por los que lo hace, haciéndole saber en los problemas que se mete, si no lo suspende inmediatamente. No es cuestión de convencerle, para que cambie, es cuestión de ser fuerte y hacer ver, que el acosado, no está solo en la sociedad.

12.   No reaccionar con ataques violentos, pero intentar como en el judo, aprovechar la fuerza de los acosadores, para desarmarles.

13.   Procurar no aislarse voluntariamente del grupo, a no ser que se sufra una exclusión social, premeditada por los otros.

14.   Reforzar y estabilizar, la situación económica.

15.   Remover de la mente, malos recuerdos, relacionados con otras ocasiones de Mobbing.

16.   Tener un buen control mental y saber canalizar todos los sentimientos de ira, rabia o frustración.

“Desamigar”, nueva forma de Mobbing, principalmente en los contactos de las redes sociales, al suprimir la amistad a otro. Es una acción muy humillante, ante los miles de personas que se pueden enterar. Es una de las principales causas del Mobbing, entre amigos. La máxima expresión de ‘Desamigar”, es convertir a un amigo, en enemigo, sin ninguna causa que lo justifique, solamente por fastidiarle y enemistarse con él, incluso para hacerle daño, ante un grupo de amigos o colegas. Esto es más cruel, si el que lo efectúa, es uno de los líderes del grupo.

El Mobbing no es “Desamigar” a los “amigos tóxicos”. Hacerlo es una obligación, para mantenerse en un buen estado de salud mental y salud social. Hay amigos que nos pueden ayudar a subir a la cima del mundo, y otros que nos pueden hundir, en el más profundo de los abismo. Hay que saber “Desamigar” de quien puede hacer daño a nosotros, a nuestra familia y a la sociedad.

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La virtud de la prudencia explicada a los hijos

ESCUELA PARA PADRES

La virtud de la prudencia explicada a los hijos.

  • 10 Ocasiones para practicar la virtud de la prudencia
  • 10 Actitudes que saben hacer las personas prudentes
  • 24 Sentencias sobre la práctica de la prudencia

1,626 Palabras. Tiempo de lectura 6:00

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La prudencia, una de las cuatro virtudes cardinales, (Las otras son: Justicia, Fortaleza y Templanza) consiste en discernir y distinguir lo que es bueno o es malo, para así poder actuar con sensatez y eficacia, siguiendo o huyendo de ello. Es la virtud que dispone a la razón para que comprenda y practique en toda circunstancia el verdadero bien y así sepa elegir los medios rectos para realizarlo.

La prudencia es: Sensatez, cautela, moderación, buen juicio, cordura, reflexión, sabiduría, madurez, discernimiento, seriedad, formalidad, discreción, mesura, ponderación, compostura, templanza, parquedad, contención, freno, tacto, cautela, precaución, cuidado, equilibrio, aplomo, ecuanimidad, entereza, serenidad, tranquilidad, etc.

La prudencia fomentando la paciencia y la tolerancia, facilita la precaución y evita los actos inconscientes, irreflexivos, impetuosos, irreversibles e innecesarios de una valentía mal interpretada.

La imprudencia es: Grosería, descaro, insolencia, indiscreción, insensatez, ligereza, frivolidad, descuido, irreflexión, temeridad, osadía, etc.

10 Ocasiones para practicar la virtud de la prudencia:

1.      Cuando a los hijos desde muy pequeños se les enseña con el ejemplo y naturalidad la virtud de la prudencia, y a distinguir a medida que van madurando, lo que es prudente e imprudente y las consecuencias que conlleva el no tenerlo en cuenta.

2.      Cuando actuamos prudentemente en temas materiales o espirituales con la familia, los amigos o la sociedad.

3.      Cuando damos un buen ejemplo a los hijos de nuestra prudencia en la forma de vida familiar, profesional y social.

4.      Cuando es necesario dar consejo y calificar a las personas que han actuado, actúan o van a actuar mal, consigo mismo, con la familia, los amigos o la sociedad.

5.      Cuando pensamos bien, con conocimiento y tranquilidad, ente situaciones difíciles, para evitar problemas en circunstancias previstas o imprevistas.

6.      Cuando por prudencia evitamos rompimientos, riñas, peleas, guerras o rencores entre la familia, amigos o sociedad.

7.      Cuando sabemos callar para evitar a otros causarles un mal o un dolor profundo por no haber guardado o suprimido el rencor.

8.      Cuando se demuestra la capacidad de elegir el mejor camino y emprenderlo, haciendo a un lado aquellas trayectorias que implican un mal o un daño.

9.      Cuando se intenta aprender y practicar la virtud de la prudencia en todas las oportunidades posibles, dentro de la familia, de la escuela y en la sociedad.

10.   Cuando se piensa bien antes de emprender una acción, cuales son los medios que se tienen para realizarla del mejor modo para que tenga éxito.

La prudencia guía el juicio y las actuaciones de la conciencia, para poder aplicar sin errores, la conducta de las personas y sus principios morales. Es muy importante superar las dudas sobre el bien que se debe hacer y el mal que se debe evitar, eligiendo prudentemente y con gran discernimiento los medios justos para actuar. Lo bueno, lo malo, lo verdadero y lo falso, no son productos de opiniones democráticamente acordadas por muchas decisiones políticas que los amparen.

La prudencia es como una luz para nuestro entendimiento, puesto que nos ayuda a fijar nuestros objetivos y a elegir los medios adecuados para conseguirlos. Nos permite pensar a la hora de fijar nuestros objetivos, al elegir los medios adecuados para lograrlos, al valorar los acontecimientos, al evaluar o calificar a las personas, al examinar los triunfos, los fracasos y los problemas, al calificar y no despreciar los consejos, al intentar distinguir serenamente lo mejor y la parte positiva de las personas, cosas y situaciones que nos rodeen.

La prudencia no es exclusivamente yo, mi, me, conmigo y la ley del mínimo esfuerzo, junto a la libertad sin responsabilidad. Es el tú y los demás, aunque conlleve en algunos casos una ética dolorosa, a la hora de pensar, razonar y discernir los asuntos cotidianos.

La prudencia no es cobardía, la mayoría de las veces es un signo de inteligencia que a algunos les puede parecer demasiada exigencia de análisis ante las situaciones. La persona prudente y bien formada no tiene que aparentar ante otros el ser vergonzoso, apocado, desidioso, dejado, tímido, temeroso, indeciso o pusilánime, tiene que ser él mismo y obrar en consecuencia.

Los padres deben inculcar a sus hijos, desde el principio de sus vidas, la virtud de la prudencia. En primer lugar deben hacerlo con el ejemplo en su forma de hablar y actuar, explicándoles lo que es la prudencia con hechos concretos y que estén al alcance de su entendimiento, según vayan creciendo para que se les vaya marcando su personalidad. El equilibrio en la práctica de la virtud de la prudencia debe estar entre el mejor deseo de educar a los hijos y el no privarles de las oportunidades de crecimiento. Intentando siempre el estar muy bien formado e informado en cada caso sobre lo que es prudente y lo que es imprudente.

Los padres pueden utilizar situaciones familiares, los hechos que les rodean y las que propagan los medios de comunicación, para hacerles entender los que se han realizado con prudencia o imprudencia, así como las consecuencias, buenas o malas obtenidas, principalmente cuando se quieren dejar arrastrar imprudentemente por las malas enseñanzas con las que las sociedades permisivas les intentan convencer.

Los padres tienen que ser muy prudentes en el cumplimiento de sus obligaciones irrenunciables, indiscutibles, innegociables e intransferibles de educar bien a sus hijos en la práctica de las virtudes y valores humanos, entre ellos el de la prudencia. La práctica continua de esta virtud les ayudará a reflexionar y a medir con firmeza y valentía los riesgos de las decisiones que tienen que tomar, los hijos y los padres.

10 Actitudes que saben hacer las personas prudentes:

1.      Comer con buenas formas y sin glotonería.

2.      Desconfiar de las “maravillosas oportunidades” que ofrecen fáciles ganancias. No hay atajo sin trabajo.

3.      Evitar los lugares peligrosos y a los amigos tóxicos.

4.      Gastar en lo necesario sin hacer ostentaciones.

5.      Informarse lo mejor posible y pensar mucho, antes de tomar una decisión trascendental.

6.      No hacer ostentación de los bienes, sean propio o ajenos.

7.      Obedecer las leyes para evitar los castigos y hacer más agradable la convivencia con los demás.

8.      Pedir consejo a los que tienen conocimientos y experiencia.

9.      Ser comedidos en el hablar y al escuchar.

10.   Vestirse con moderación.

La prudencia con sensatez disminuye las posibilidades de tener miedo a lo oculto o imprevisto, pero no elimina las actitudes razonables de reto y riesgo. Aumenta los motivos para tener precaución, al recomendar tomar acciones basadas en nuestras propias capacidades y posibilidades.

La prudencia sirve para calificar y en su caso corregir fraternalmente con moderación, sensatez y discreción los errores del prójimo, para dar consejos a los familiares y amigos y para facilitar solamente la información que sea menester, sin indiscreciones o abusos.

24 Sentencias sobre la práctica de la prudencia:

1.      El hombre prudente pasa por alto la ofensa, el necio muestra en seguida su enojo.

2.      El hombre que alcanza la prudencia vale su peso en oro.

3.      El número de locos es tan grande, que la prudencia obliga a tener que aceptarlos.

4.      Es preferible una silenciosa prudencia a una tonta locuacidad.

5.      Gran parte de la prudencia consiste en preguntar. El que pregunta no suele equivocarse.

6.      La persona prudente mira bien lo que promete.

7.      La prudencia acompaña a la vejez, la temeridad a la juventud

8.      La prudencia acompaña al hombre sabio y lo hace sentirse satisfecho de los frutos de sus decisiones y de sus actos.

9.      La prudencia como los bienes están sujetos a la voluntad propia y a la suerte.

10.   La prudencia es la fuerza de los débiles.

11.   La prudencia es uno de los pilares en el que se asientan muchas virtudes.

12.   La prudencia evita poner todos los huevos en el mismo cesto.

13.   La prudencia guarda en seguridad la vida y puede hacerla dichosa.

14.   La prudencia hace aprender de los fracasos para no tropezar dos veces en la misma piedra.

15.   La prudencia no produce canas, las evita.

16.   La prudencia no se produce ni se comunica por la blancura de los cabellos, aunque sí madura con la experiencia.

17.   La prudencia si no se practica frecuentemente, suele faltar cuando más se la necesita.

18.   La prudencia y la moderación pueden y hacen corregir muchas cosas.

19.   Los prudentes disimulan los insultos, los imprudentes se enfurecen.

20.   Mezcla a tu prudencia un gramo de locura y tendrás la actitud correcta.

21.   Prudencia es saber distinguir las cosas deseables de las que conviene evitar.

22.   Prudente padre es quien conoce a su hijo.

23.   Ser prudente y paciente, lleva mucho tiempo para acostumbrarse.

24.   Una mente imprudente y desocupada es tierra abonada para meterse en problemas.

La prudencia es indispensable a la hora de analizar con tranquilidad y serenidad todas las esquinas y entresijos de los negocios actuales y los que nos propongan. La imprudencia en los negocios suele ser una temeridad u osadía, y el camino irreversible hacia la quiebra o al fracaso.

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La solidaridad de los padres, educa a los hijos.

ESCUELA PARA PADRES

La solidaridad de los padres, educa a los hijos.  

  • 25 Consejos para ser solidario 

2,263 Palabras. Tiempo de lectura 8:00  

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La solidaridad es la adhesión a la causa, opinión, situación u objetivos de otros, e incumbe tanto al que da, como al que recibe, aunque sin perder de vista, lo que los receptores puedan y deban aportar para compensar.

La solidaridad también es apoyo, respaldo, unión, ayuda, protección, participación, favor, aval, defensa, adhesión, apego, fidelidad, caridad, generosidad, filantropía, lealtad, camaradería, fraternidad, etc.  Lo contrario de solidaridad, es el individualismo, la indiferencia y el egoísmo. 

La solidaridad trabaja en paralelo con el amor, la caridad, la generosidad, el altruismo, el voluntariado, la sensibilidad, el respeto, la justicia, la autoexigencia, la empatía. etc. La solidaridad no es solamente caridad, es principalmente sentir empatía y demostrarla por las causas justas. Tanto bien puede hacer una caridad en dinero, como una conferencia sobre la solidaridad por alguna causa, que arrastre a otros a ayudar. Esa conferencia, artículo, libro, mensaje, conversación o postura civil, puede mover a muchas más personas, en la dirección adecuada, que un simple donativo para la causa, aunque menos es nada. Una cosa es la caridad y otra cosa son los actos solidarios hechos de forma inteligente, proactiva, comprometida y coherente.

Una limosna puede no ser solidaria, puede ser un “acallar la conciencia” o “para quitarse un problema de encima”. La solidaridad va mucho mas lejos, pues está íntimamente relacionada con la identificación del problema o de la idea que se persigue. 

La solidaridad no es solamente, cuando se aplica en casos de crisis puntuales, continuas o en determinados momentos, difíciles y extraordinarios. Es una actitud que debe mantenerse con hechos reales, para ayudar a que determinadas causas buenas, se consoliden y crezcan. La solidaridad es un proceso, que se va aprendiendo poco a poco, desde la infancia, para ejercerla con todos los que la necesitan, incluso aunque no la pidan.

Si la solidaridad esta bien asentada, como una de las principales virtudes y valores humanos, será mucho más fácil realizarla, siempre o en los momentos necesarios. Ese deseo y obligación de ayudar a los demás, no desaparecerá en el momento que se terminen o se nos olvide, voluntaria o involuntariamente, la crisis o la situación por la que en esa ocasión, nos hemos hecho solidarios. Es el apoyo inteligente, que se tiene que dar en cualquier ámbito de la vida, a los que lo necesitan, pero no solamente con el sentido de ayuda y limosna caritativa, ya que debe hacerse sin esperar recompensas, reconocimientos o pagos por lo realizado. 

La solidaridad empieza con el prójimo más cercano, que es el necesitado “más próximo”. Hay muchas personas, organizaciones y buenas causas a nuestro alrededor, que tienen graves necesidades, al encontrase en situaciones difíciles económicas, laborales, familiares, muchas veces ajenas a su buen  hacer.

La solidaridad no es solamente, un sentimiento circunstancial y voluble. Es una actitud frente a la vida, realizada de forma constante, razonable y desprendida, en beneficio del prójimo, la cual siempre repercute favorablemente en quien la ejerce.

Hay muchas formas de expresar la solidaridad con la familia, los amigos y la sociedad en general. Sobre todo en los momentos que la sociedad, las personas en particular, grupos excluidos, marginados o indefensos, tienen más dificultades económicas, sanitarias, religiosas, etc.

25 Consejos para ser solidario:

1.      Acostumbrarse a trabajar desinteresada, voluntaria, gratuita y perseverantemente, a favor del prójimo, sintiéndose parte activa de las buenas causas.

2.      Actuar con mucha generosidad, incluso con las cosas propias más apetecibles, no dudando en ofrecer, de lo que tenemos, no de lo que nos sobre, las 3 T’s (Tiempo, Talento y Tesoro). Procurando hacerlo en grupo, para aumentar la eficacia.

3.      Aprender a anteponer al propio bienestar, los sacrificios solidarios que haya que hacer, por el bien común.

4.      Comprender que si nuestro entorno está bien, nosotros también lo estaremos.

5.      Conservar el espíritu abierto a todas las personas que tengan necesidades, sin importar su raza, política o religión.

6.      Convertirse en los denominados “solidarios sin fronteras” compatibilizando la solidaridad, con el tiempo libre y el ocio, en beneficio de las personas o causas, que necesitan su tiempo, su tesoro o su talento. A muchas personas, principalmente a los jóvenes, pueden disfrutar de una nueva experiencia, viviendo en otro entorno o solidarizándose con otras causas, pueden reorientar su futura vida familiar, profesional y social.

7.      Dar ejemplo de solidaridad durante todo el año, no solamente en ocasiones determinadas.

8.      Demostrar mucha sensibilidad humana, ante la presencia de los problemas de los demás.

9.      Disponer de mucha valentía y coraje, para comenzar y continuar conscientemente, con la solidaridad a pesar de los problemas, dificultades e incomprensiones, que salgan en el camino.

10.   Educarse en saber comunicar a los demás, las ventajas de la virtud y valor humano de la solidaridad, para que los necesitados de ella, no se encuentren solos.

11.   Empezar la solidaridad con la familia, la cual es mucho más que una unidad legal, social o económica. Es una comunidad de amor, solidaridad y convivencia, para trasmitir e instalar en las mentes, las virtudes y valores humanos, culturales, éticos, sociales, espirituales y religiosos. Es la primera red de solidaridad, e incluso egoístamente, es la mejor y más segura cuenta de ahorro, donde guardar el dinero y las buenas acciones, por si tienen que servir, para prevenir y sobrepasar las futuras dificultades y crisis económicas.

12.   Enseñar a los hijos, para que sepan que no están solos en la sociedad, y que hay otras personas en la sociedad menos afortunadas. Hoy por ti y mañana por mí.

13.   Escuchar con atención, dedicación, afecto y simpatía, las propuestas de interés general y bien común para la familia, los amigos o la sociedad.

14.   Evitar el individualismo, la indiferencia y el egoísmo, ante los problemas o inquietudes justificadas de los demás.

15.   Incrustar en la familia la educación del concepto de “Todos para uno, y uno para todos”, sin excepciones en los temas del dinero, del mutuo esfuerzo y del amor, solidarizándose con generosidad, principalmente ante las situaciones familiares.

16.   Luchar por conseguir instaurar en la cultura, la ética de la solidaridad, principalmente en los jóvenes, para que vaya fortaleciéndose en ellos, a medida que vayan creciendo.

17.   Mantener pase lo que pase, la perseverancia solidaria sin decaimiento, sabiendo que los demás, necesitan que hagamos el máximo esfuerzo posible, para ayudarles.

18.   No desanimarse por el sacrificio que supongan la incomprensión, rechazo, apatía, ingratitud o desprecio, por causa de los que no aprueban esta virtud o por las abstenciones, en la participación.

19.   No sentirse indiferentes a las buenas causas familiares o sociales.

20.   Practicar el trabajo en equipo, cuando sea necesario, para aumentar los resultados de la solidaridad, a poder ser en unión y cooperación con las ONG’s.

21.   Respetar, reconocer, comprender, apoyar y acoger, a los que necesitan nuestra solidaridad con discernimiento y empatía, poniéndose en lugar de los otros.

22.   Ser solidario sin egoísmo ni arrogancia, para que las personas u organizaciones, alcancen a obtener un mejor nivel de vida familiar, social, económica y religiosa.

23.   Tener muy claras las prioridades y primeramente, tener una gran solidaridad con las personas. Después tener la cabeza muy fría, aunque se tenga el corazón caliente, para analizar y actuar sin pasión, según los resultados del estudio de las prioridades. Está muy bien tener solidaridad con la vida de los animales, ballenas, focas, gallinas y con la madre tierra, pero primero son las personas.

24.   Trabajar en grupo y cumplir lo mejor posible, los compromisos adquiridos con uno mismo o con el prójimo.

25.   Usar la inteligencia y desarrollar los cinco sentidos, para comprender lo que necesitan los demás, incluso antes de que nos lo pidan.

La solidaridad se promueve en los hijos, con el ejemplo de los padres y con su enseñanza cotidiana, para que aprendan a ponerla en práctica. Educar hijos solidarios, es educar hijos inteligentes. Los padres preocupados por enseñar la virtud de la solidaridad, que inculcan a sus hijos el valor de tolerancia, esforzándose a que aprendan a discutir y negociar, de forma positiva sus conflictos, por muy pequeños que sean, están enseñando a sus hijos, a contemplar el mundo desde una perspectiva de justicia, igualdad y respeto. También los hijos tienen que aprender, por si solo, a practicar la solidaridad a través de sus experiencias personales o colectivas, incluso con los formidables libros que hay sobre el tema. 

La solidaridad no es un sentimiento privado, sino que implica justicia, verdad, coherencia y testimonio. Conlleva la valentía de demostrarla ante los demás, poniendo nuestra inteligencia y medios, a disposición de los necesitados de ella. No podemos desentendernos de los problemas, ni inquietudes de los demás, mirando para otro sitio o mirándonos egoístamente a nosotros mismos. Uno solo, puede hacer algo por los demás, pero si a ese esfuerzo solidario, se le añade con el ejemplo otros, poco a poco se va incrementando y multiplicando el poder solidario, ante una causa. “Las manos poderosas, deben ser manos generosas”

La solidaridad no puede confundirse, con la ayuda a la pobreza extrema, pues va mucho más allá de los bienes físicos. También hay que ser solidario con las ideas, situaciones y objetivos. También se desarrolla al intentar solucionar las carencias espirituales de los demás, expresada en la sociabilidad al cooperar y sentirse unido a los demás.

La solidaridad es un acto de la inteligencia, de la voluntad y del conocimiento. Cuando ésta se produce, es debido a que previamente se ha utilizado unas operaciones mentales y sentimentales muy específicas: La observación, la identificación, las posibilidades, las alternativas,  la comparación, la diferenciación, las prioridades, las estrategias, etc. Lo que produce el fomento del criterio, la reflexión y el aprendizaje de la toma de decisiones. La persona solidaria es una persona que tiene sentimientos positivos.

La solidaridad hay que aprender a practicarla, primero en cosas sencillas, hasta que se llega a disfrutar de la sensación de plenitud y satisfacción, que resulta de ayudar a otros, aun asumiendo los problemas y dificultades, que conlleve hacerlo. Los hijos, en función de su edad física y mental, tienen que aprender a disfrutar pensando en los demás y en la forma de ejercer la solidaridad.

Una persona solidaria, es una persona básicamente generosa en actitudes, pensamientos, ideas, etc. El egoísmo personal, es incompatible con la solidaridad. Es incongruente realizar actos solidarios puntuales, pero sin ser solidario.

La solidaridad empieza con la familia, sintiendo y demostrándose ayuda, compromiso y respeto entre todos los miembros. Ofreciendo el tiempo, circunstancias, talentos y lo que cada uno pueda compartir.  Empezando por los padres entre si y continuando con los hermanos y demás familiares. Si se consigue introducir la solidaridad en la familia, será mucho más fácil, practicarla en el exterior. 

Para cambiar la vida, ordenarla, sentirse útiles y valorados por los demás, no haya nada que de mejores y mayores frutos, que ejercer  la solidaridad en trabajos voluntarios, a favor de alguna buena causa. Incluso cuando se ejercita la empatía, acompañando a otros para ayudarles, o simplemente, aliviándoles el dolor al darles consuelo.

La solidaridad con el prójimo, es la primera y más valiosa acción, que hay que desarrollar diariamente en la familia y en la sociedad, sabiendo que al final, la persona solidaria, es la más beneficiada, incluso al sentirse ha gusto consigo mismo, principalmente si no se cierra en círculos elitistas, o burbujas que le aíslen de su entorno, y sobre todo si aprecia la recompensa satisfactoria, de la estabilidad emocional propia, al hacer el bien, sin esperar nada a cambio. 

La empatía con el prójimo, es la mejor herramienta para sensibilizarnos y actuar solidariamente con ayudas materiales, consejos o apoyo emocional, aunque no nos lo hayan solicitado o no hayamos buscado las necesidades.

La solidaridad es una actitud personal o colectiva y una forma de conducta, cuando se materializa en acciones hacia los demás, principalmente cuando más lo necesitan y tomándolas, como si fueran propias, incluso sacrificando nuestras propias apetencias.

Los padres tienen la obligación, de ser solidarios con los maestros,  educando dentro de la familia, para que cuando los hijos lleguen a la escuela, tengan muy asentadas las virtudes y valores humanos, que les ayudarán a estudiar más y mejor. Las asociaciones de padres, con la aportación de sus tiempos, talentos y dinero, son las que pueden ayudar a lograr los objetivos escolares propuestos y a suplir, las carencias materiales y humanas, dentro del ámbito escolar completo.

La solidaridad es la determinación, de una obligación moral de todos para todos, para procurar el bienestar de los demás, ayudándoles fraternal y desinteresadamente, por el simple hecho de ser personas, como si fueran otro yo. Todos somos responsables de todos. De la misma forma, que también tenemos todos el derecho a recibirla, en casos de necesidades importantes. La persona solidaria, reconoce la importancia de formar parte de una comunidad. Las cosas que nos interesa que cambien, no lo hacen por si solas.

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