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Cómo recuperar el matrimonio después de un divorcio.

ESCUELA PARA PADRES

Cómo recuperar el matrimonio después de un divorcio.

  • Los 16 motivos principales por los que algunos divorciados piensan y desean volver a casarse con su excónyuge.
  • Las 6 causas principales que dificultan, el volver al matrimonio con la misma persona.
  • Los 4 conceptos indispensables, que tienen que negociar los exesposos, para intentar conseguir un proceso de reconciliación.
  • Los 11 ideas a tener en cuenta, en cada concepto a negociar.
  • Las 29 preguntas necesarias, para conocer la situación antes de entrar en negociaciones.
  • Las 10 cosas que deben hacer los excónyuges, para intentar recuperar su matrimonio.

3,779 Palabras. Tiempo de lectura 14:00

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Más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer. Este antiguo refrán, ayuda a muchos a volver a explorar la forma de cómo recuperar su antiguo matrimonio, después de haberse divorciado. Nadie puede decir que esta tarea será fácil, pues implica mucho esfuerzo y una gran voluntad y dedicación. Pero todo se verá recompensado, al sentir plena satisfacción de haber obrado con amor, por el bien de los dos. Nunca deben olvidar los cónyuges, que cuando tomaron la irrevocable decisión de casarse, se estaban comprometiendo a “querer querer”, es decir, hacer todo lo posible para mantener vivo el amor.

Hoy en día muchos de los matrimonios religiosos, civiles o vivencias en parejas, al cabo de muy poco tiempo, terminan en divorcios. Después los divorciados vuelven a casarse, por diferentes procedimientos. Pero hay muchos cónyuges, que meditan bien lo que han hecho, durante el procedimiento de su divorcio y después de él, y se dan cuenta de los errores cometidos y quieren volver casarse con su ex-cónyuge.

No es fácil volver a casarse después de un divorcio y mucho menos, hacerlo con el ex cónyuge. Pero no es imposible, es cuestión de quererlo, estudiarlo y poner muchas energías para intentar conseguirlo. Se dan muchas circunstancias, que prácticamente imposibilitan volver a casarse con la misma persona.

Para asegurar la concordia y superar la crisis producida por un divorcio, hace falta mucha comprensión, esfuerzo, diálogo, entendimiento y cooperación, basadas en las reglas de oro, para afrontar situaciones difíciles. No hay que esperar, a que el otro tome la iniciativa. Cuando se quiere generar un cambio, basta con que uno emita o perciba alguna actitud positiva, para que se empiece a desatar una corriente de entusiasmo hacia el cambio. Pero esto, exige combatir la situación originada por el divorcio, aunar voluntades para lograr el bien común y para vencer  los egoísmos,  pesimismos y triunfalismos.

Los 16 motivos principales, por los que algunos divorciados piensan y desean volver a casarse con su excónyuge:

1.      Educar a los hijos. Después del divorcio, se dan cuenta del daño presente y futuro que su divorcio ha producido, en los hijos a los que tanto aman. No encuentran otra manera de arreglar ese error, nada más que intentando hacer nuevamente las paces con su excónyuge. La desgracia que han originado a sus hijos, les perseguirá a ambos toda la vida, si no intentan recuperar su matrimonio, para ofrecerles un hogar seguro y nuevamente lleno de amor. Por favor lean: Divorcio. Los hijos siempre lo primero

2.      Sacar adelante a los hijos biológicos o políticos, en una familia con su padre y con su madre, para ayudarles a que se eduquen como se merecen, en los estudios, en la religión, en la educación y en la sociedad en general. Dentro de una familia normalizada, levantándoles el castigo, que los padres les han impuesto sin merecérselo.

3.      Cuestiones económicas, presentes y futuras. Cada uno de los excónyuges por separado, tiene muchísimos más gastos y normalmente, menos ingresos, lo que hace más difícil la vida para ellos y para los hijos.

4.      El arrepentimiento. De alguna o algunas maldades realizadas durante el matrimonio, que fueron las que originaron el divorcio, y ahora querer enmendar lo mal realizado.

5.      El no haber cumplido las promesas hechas en el matrimonio, de fidelidad y permanencia, hasta que la muerte les separe.

6.      Al resurgir los rescoldos de amor, que permanecían latentes y por algún motivo, se reavivaron.

7.      La soledad. Sentida como castigo de las cosas mal hechas, incluyendo la ausencia de los hijos y de los familiares más queridos.

8.      Al haber desaparecido las causas propias o ajenas que originaron el divorcio.

9.      La petición de reconciliación sincera, por parte del excónyuge.

10.   El perdón ofrecido y recibido. Si no hay un proceso de perdón y reconciliación total, que elimine los rencores, soportado con un firme propósito de la enmienda, no habrá una reconciliación plena.

11.   Los bellos recuerdos del pasado, activados por situaciones tales como: Aniversarios, matrimonios de hijos, fiestas, viajes, amigos comunes, etc.

12.   La mala situación social, ante familiares, amigos, trabajo, negocios o vida social, producida por el divorcio.

13.   La falta de relaciones íntimas matrimoniales, junto al exceso de celos, por los posibles amoríos del excónyuge.

14.   Una nueva definición más realista de los objetivos del matrimonio, a corto, medio y largo plazo.

15.   Para tener unas mejores relaciones de trato, comprensión, ayuda y colaboración con el excónyuge, para que pueda crecer más y mejor, humana, profesional y socialmente.

16.   Para mejorar las relaciones con la vida profesional de cada uno, las cuales se perjudicaron por motivos del divorcio.

El primer paso, es el más difícil de dar y el más importante. Con uno de los cónyuges que lo quiera dar, es suficiente para empezar las negociaciones, pues hay muchas veces, que por orgullo o dejadez, nadie lo quiere dar. Los hijos, familiares muy cercanos, consejeros profesionales o amigos, son los que se suelen encargar de animar a uno de los dos, a que de primer paso de acercamiento. También pueden utilizar la intervención de sacerdotes, pastores, rabinos o imanes, según la religión que profesen.

Las recuperaciones matrimoniales, deben estar condicionadas a nuevas capitulaciones matrimoniales, contratos matrimoniales o simples acuerdos, escritos, que eviten los problemas que anteriormente ocurrieron o que se prevean pudieran ocurrir. Para ello es conveniente, en replantearse nuevamente las preguntas y condiciones, que no se hicieron en el primer matrimonio. Leer: 190 Preguntas prematrimoniales para formar una familia fuerte.

Al comenzar una nueva vida matrimonial, cada uno de los cónyuges, sabe muy bien lo que quiere y lo que no quiere, en su nueva relación. Tienen que enfocarse en los motivos, que les han vuelto a unir, y trabajar mucho en los motivos que les separaron, para que no vuelvan a ocurrir.

El soporte de las naciones son sus familias. Como sean las familias, así es y será la nación. Y el soporte de la familia, es el matrimonio. Si se rompe el matrimonio, por repercusión, se romperá también la nación. El matrimonio solamente es la unión de un hombre y una mujer, iguales en dignidad, distintos y complementarios. Si desgraciadamente naufraga esta unión, los hijos tendrán que ser criados y educados, solo por un hombre o por una sola mujer, y esos náufragos sufrirán enormemente.

Nadie puede ignorar o minimizar, el papel decisivo de la familia, célula base de la sociedad, desde el punto de vista demográfico, ético, pedagógico, económico, político, social, etc. Sin la verdad del matrimonio, el organismo vivo, que es la sociedad, se desintegraría. Se pondría en peligro el hombre mismo, la familia como núcleo, capaz de vencer todos los obstáculos, económicos, jurídicos y políticos, a los que se enfrenta.

Los cónyuges deben evitar a toda costa el divorcio, pero si ocurriera, tienen que intentar reconciliarse lo más pronto posible, entre otras cosas, para no hacer sufrir a lo que no tienen culpa alguna, principalmente a los hijos y al resto de la familia.

El término “vida liquida” se aplica a los que viven, sin mantener ningún rumbo determinado. Como el líquido, que no mantiene por mucho tiempo una misma forma. Los que creen, que el divorcio les va a proporcionar un final rápido. Son los mismos que creen, que tienen las habilidades para librarse, sin mirar las consecuencias, de las cosas que no les gustan y los que no son capaces de  ponerse al día, de los acontecimientos o problemas que ellos mismos han originado, y que necesitan un cambio drástico de enfoque, para solucionarlos. Un divorcio nunca debe pillar a nadie por sorpresa. Lea: Matrimonios de alto riesgo. 17 banderas rojas que deben corregirse para evitar el divorcio A todos los matrimonios que han finalizado, hay que darles la oportunidad de un nuevo comienzo.

Las 6 causas principales que dificultan, el volver al matrimonio con la misma persona:

1.      En el proceso de divorcio, se abrieron tantas heridas y se hicieron mutuamente, tanto daño que ninguno de los dos, ha quedado capacitado para volver a intentarlo.

2.      Nuevas familias constituidas, incluso habiendo tenido hijos.

3.      Cuestiones económicas, de negocios o herencias.

4.      Nueva situación social, habiendo mejorado ostensiblemente el ex-cónyuge.

5.      Problemas agravados de salud, que el ex-cónyuge ya no quiere admitir.

6.      La distancia geográfica o del tiempo.

Cuando una de las partes, quiere iniciar un proceso para recuperar su matrimonio, después de un divorcio, un buen camino es comenzar nuevamente, por donde empezaron en su primer matrimonio. Acudir al sacerdote, pastor, rabino o imán ante el que contrajeron matrimonio y exponerle los deseos de reconciliación.

También tienen que buscar un religioso experto o consejero matrimonial, especializado en recuperaciones matrimoniales, para que les ayude a poner en orden, esos deseos de reconciliación y encargarle, que haga la primera gestión de aproximación, ante el excónyuge. Los problemas importantes y difíciles, no se solucionan con pequeños parches, los tienen que solucionar los especialistas con experiencia. Ambos tendrán que trabajar mucho, para poner los nuevos cimientos en cada una de las nuevas etapas. Este gran problema, solo se puede solucionar con mucho esfuerzo, voluntad, paciencia, humildad y conocimiento.

Es muy difícil, pero no imposible, que se produzca la recuperación de un matrimonio después de un divorcio, si ese deseo, no está basado en un fuerte compromiso religioso, donde prime el perdón, la reconciliación y el propósito de la enmienda. Sin el soporte de la religión, no se recuperan los matrimonios después de un divorcio, a no ser que sea por egoísmo o conveniencia material de los cónyuges. La religión es lo único que les puede dar fuerzas, a ambos, para andar por el camino adecuado y limar las asperezas para no cometer nuevos errores, que les alejen más de las prácticas religiosas. El camino de la recuperación será largo y áspero, pero la alegría de poder vivir la fe y la familia en toda su amplitud, dentro de la plena comunión con la religión, hace que puedan superarse todos los obstáculos.

Lo verdadera ventaja, empieza cuando uno de los cónyuges, quiere volver a su antiguo matrimonio, con eso ya tienen dado el primer paso, que es el más difícil. Ahora es cuestión de volver a intentar enamorarse, como hicieron en el noviazgo. Pero ahora tienen la gran capacidad de la madurez,  y del mutuo conocimiento de las luces y sombras de cada uno, de lo que les gusta y de lo que les disgusta, de los puntos fuertes y de los puntos débiles, de ambos. Más el beneficio adicional, de que también uno y otro, se conocen perfectamente y sabrán cuando dicen la verdad, toda la verdad o solamente una parte de la verdad.

Otra ventaja es cuando existe algún hilo de comunicación con el excónyuge, mantenido por los contactos con los hijos comunes, familiares, amigos, etc. Ya solamente falta convencerle, de que reflexiones y negocie, unas nuevas condiciones de convivencia matrimonial.

Nadie debe echarse para atrás, si el excónyuge dice: “Tengo que pensarlo”, “No es el momento, más adelante veremos”, “Tengo otra relación”, y un largo repertorio. Pueden ser mentiras piadosas, estrategias de aplazamiento para madurar la decisión, manipulación, miedo a tomar decisiones, etc.

“Tengo un pretendiente que promete darme mucho amor y cuidar de los hijos”. Ese amor que le prometen, no es ni más ni menos, que el mismo amor que se prometieron los cónyuges en su día, pero que por diferentes circunstancias, no cumplieron. Ahora es el momento de perdonar y ser perdonado. Tienen la edad y madurez intelectual perfecta, para ambos entender la situación presente y la que se les puede avecinar, si no quieren enderezar sus rumbos. Ahora es cuando ambos, deben trabajar en profundidad las 10 preguntas, desglosadas por temas, que indico al final.

La situación de unos nuevos padrastros, normalmente suele ser una bomba de tiempo. Lo que más puede ayudarles a repensar sobre la recuperación de su matrimonio, después del divorcio, es el amor a sus hijos biológicos, si es que tienen. El intentar no someterlos a un nuevo padre o a una madre, no suele funcionar y normalmente agrava más las cosas, a los hijos. Aunque siempre hay excepciones, pero va a ser muy difícil que los padrastros, pueda educar y querer a las hijos de Vds. además de los que aporten ellos, o puedan llegar. Bastante han tenido que sufrir sus hijos con el divorcio. Denles una nueva oportunidad.

Los exesposos antes de empezar las conversaciones, para recuperar su matrimonio, tienen que saber si todavía les queda algún rescoldo del amor que se prometieron y en alguna época, se tuvieron. Tienen que saberlo, para valorar si pueden empezar una nueva vida. Tienen que ver si hay presiones o compromisos adquiridos, durante su ausencia del matrimonio, cuáles son y si se pueden solucionar, ayudándose mutuamente.  Si están dispuestos a dejar atrás ese tiempo, en el que han estado divorciados y romper con todos los conceptos, que les llevaron al divorcio y al tipo de vida mantenido después del divorcio.

            Los exesposos tienen que valorar muy bien, si están capacitados para volver a comprometerse nuevamente para toda la vida, como en teoría hicieron cuando realizaron su matrimonio. Ahora ya saben en lo que fallaron y lo que no tienen que hacer, y así no volver a fallar.

Los problemas grandes no se solucionan con pequeños parches. Tendrán que poner los nuevos cimientos, para la siguiente etapa. Por lo que van a tener que trabajar mucho, fuerte e inteligentemente, si ambos quieren recuperar su matrimonio.

Los 4 conceptos indispensables, que tienen que negociar los exesposos para intentar conseguir un proceso de reconciliación: (Si quieren y pueden, pongan por escrito estos conceptos, para que cuando los negocien, no se olviden de ningún punto).

1.      10 condiciones obligatorias que exigen cada uno de los excónyuges, para iniciar el proceso de reconciliación.

2.      10 cosas que tienen que hacer cada uno de los excónyuges voluntaria, personal y conjuntamente, para iniciar el proceso de reconciliación.

3.      10 cosas que no deben hacer ninguno de los excónyuges, para poder iniciar un proceso de reconciliación.

4.      10 cosas que debemos hacer, por separado y conjuntamente con nuestros hijos y familiares, para que nos ayuden iniciar el proceso de reconciliación.

Parece que estas preguntas están cruzadas entre sí, o duplicadas, pero cada una, está en su contexto y deben relacionarse con los conceptos indicados a continuación:

Los 11 ideas a tener en cuenta, en cada concepto a negociar:

1 Compartir  las tareas domésticas.

2 Cuestiones  económicas, pasadas, presentes y futuras.

3 El trato mutuo, pasado y futuro.

4 Forma de convivir en las relaciones con los hijos anteriores y posteriores al divorcio,      si es que los hubiera.

5 La administración de los ingresos, gastos y ahorros.

6 La conexión con las familias políticas y las amistades.

7 La correlación con la vida profesional de cada uno.

8 La definición de los objetivos a corto, medio y largo plazo, los medios para      conseguirlos y las normas para comprobar los aciertos y desvíos.

9 La participación en la vida social.

10 Las prácticas religiosas, realizadas en común o por separado.

11 Las relaciones íntimas matrimoniales.

Procesar, meditar y contestar estas preguntas, va a suponer mucho trabajo y esfuerzo mental a ambos excónyuges, pero «el que algo quiere, algo le cuesta». Todas estas respuestas bien ordenadas, les pondrán mucho más cerca, de poder llegar a un acuerdo de recuperación de su matrimonio. Ambos necesitan tener aliados a sus respectivas causas, para que puedan ser felices con la recuperación de su matrimonio. El camino para intentar iniciar una nueva etapa de sus vidas, es muy difícil, pero apasionante y compensará todos los esfuerzos que se hagan.

Son dignas de elogio las personas que tienen la entereza, inteligencia, fuerza de voluntad y humildad, para pedir un consejo que les permita explorar, la posibilidad de resolver su situación. La gran mayoría prefieren rumiar sus penas, antes que pedirlo.

Las 29 preguntas necesarias, para conocer la situación antes de entrar en negociaciones: Estas preguntas y sus respuestas, les pueden ayudar para explicar sus situaciones a los mediadores o consejeros.

1.      ¿Alguno de sus hijos bilógicos o ajenos, se oponen a que se reconcilien?

2.      ¿Antes de divorciarse, fueron a consultarlo con algún sacerdote, pastor, rabino, imán o consejero matrimonial, según la religión que profesaban?

3.      ¿Cuál es la situación religiosa de cada uno?

4.      ¿Cuáles han sido las principales características de cada una de sus vidas, durante el matrimonio?

5.      ¿Cuáles han sido las principales características de cada uno, vidas durante el matrimonio y después de su divorcio? (Nuevos noviazgos o matrimonios, nuevos hijos, nuevos negocios, vida económica, vida social, etc.)

6.      ¿Cuáles son las diferencias en edad, educación académica y social?

7.      ¿Cuáles son los motivos, por los que cada uno quiere recuperar su matrimonio?

8.      ¿Cuáles son los motivos por los que se divorciaron?

9.      ¿Cuánto tiempo estuvieron de novios?

10.   ¿Cuánto tiempo hace que se casaron y se divorciaron?

11.   ¿Cuántos años tiene su excónyuge?

12.   ¿De qué vive cada uno?

13.   ¿Después del divorcio, han mantenido relaciones fluidas con sus respectivos familiares políticos?

14.   ¿Estaban en acuerdo o en desacuerdo sus respectivos familiares, durante su noviazgo, cuando se casaron y cuando se divorciaron?

15.   ¿Fue divorcio amistoso o pleiteado?

16.   ¿Han dado algún paso de acercamiento entre los excónyuges?

17.   ¿Han utilizado la intervención de algún consejero matrimonial o han estudiado sus respectivos casos en libros, artículos, etc.?

18.   ¿Hay alguna circunstancia especial en su noviazgo, durante el matrimonio, en el proceso de divorcio o después del divorcio?

19.   ¿Hubo nulidad matrimonial religiosa o solamente divorcio civil?

20.   ¿Qué objetivos tienen si consiguen recuperar su matrimonio?

21.   ¿Qué profesiones o actividades tienen cada uno, antes y después del divorcio?

22.   ¿Quién de los dos, pidió el divorcio?

23.   ¿Quién de los dos se fue de la casa, y si fue por orden judicial o por voluntad propia?

24.   ¿Se repartieron los bienes gananciales, si es que los había?

25.   ¿Si tienen hijos del matrimonio, cómo se los adjudicó el juez y bajo qué condiciones de cuidado, visita y manutención?

26.   ¿Su matrimonio fue religioso, civil o unión libre?

27.   ¿Suscribieron capitulaciones prematrimoniales o contratos previos al matrimonio, y los han cumplido o los tienen pendientes?

28.   ¿Tienen hijos comunes o aportados de anteriores matrimonios?

29.   ¿Tienen sentimientos de remordimiento, en relación con su compromiso religiosos, sociales y familiares, por no haber cumplido con las promesas matrimoniales, de mantenerlo hasta que la muerte les separe?

Es muy importante que analicen previamente: Cómo fueron al matrimonio, cómo deberían haber ido y cómo deberán ir, si llegan a un acuerdo de recuperación del matrimonio. En el caso de que lleguen a un acuerdo, examinen en profundidad, cuáles fueron los conceptos que fallaron y que provocaron su divorcio. Por favor lean: 190 Preguntas prematrimoniales para formar una familia fuerte.

No se dejen manipular por terceras personas: Hijos, padres, familiares, amigos, etc. Distingan el trigo, entre la paja. Es muy posible que incluso haya personas cercanas a Vds., que tengan interés en que Vds. no recuperen su anterior matrimonio y empiecen juntos una nueva vida. Estos suelen ser activistas solapados, exigentes y muy activos emocionalmente.

Las 10 cosas que deben hacer los excónyuges para intentar recuperar su matrimonio:

1.      Analizar entre los excónyuges los motivos, errores, hechos y estilo de vida que les condujeron al divorcio, para poder poner los medios, para que no vuelvan a ocurrir.

2.      Asegurarse de saber a dónde se quiere llegar, con la recuperación del matrimonio.

3.      Comprobar si el excónyuge se ha apaciguado, de la situación inicial de enojo, producida por el divorcio.

4.      Darse un tiempo prudencial, para que se cierren las heridas que se produjeron.

5.      Demostrar al excónyuge que juntos, pueden luchar por tener una nueva oportunidad de matrimonio, en beneficio de ellos mismos y de los hijos, si los hubiera.

6.      Evidenciar al excónyuge que se tiene la madurez, fortaleza, prudencia y humildad necesaria, para ceder en lo que sea razonable, con el fin de alcanzar nuevamente la felicidad matrimonial de los dos.

7.      Preparar una buena declaración de arrepentimiento, petición de perdón y propósito de la enmienda, junto a evidencias suficientes que demuestren lo que se dice y se hace.

8.      Probar que han desaparecido las causas, conocidas o desconocidas en su tiempo, que originaron el divorcio y que, ya ha puesto los medios para que no vuelvan a suceder.

9.      Reflexionar sobre el balance religioso, familiar, económico, social, emocional, de salud personal y familiar, etc. de lo que ganaron y perdieron con el divorcio.

10.   Valorar lo que compartieron y alcanzaron juntos, durante su matrimonio, recordándose de los buenos momentos que tuvieron.

Nadie quiere volver a pasar la dolorosa y traumática experiencia de los divorcios, por lo que todos los esfuerzos que se hagan son pocos, para tener la completa certeza, de que no volverán a ocurrir. Deben realizar los compromisos personales que sean necesarios, para de mantener los comportamientos que favorezcan a la nueva relación, y no vuelvan a ocurrir los errores anteriores.

En un próximo artículo desarrollaré el concepto: Lo que no hay que hacer si se quiere tener éxito en la recuperación del matrimonio.

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre.com

Si quiere leer otros artículos complementarios, visite www.micumbre.com  Desde el Indice podrá encontrar todos los artículos, por orden de publicación y utilizando el buscador, localizarlos según los temas deseados.

Si tiene algún familiar o amigo, al que cree que le puede interesar este artículo, por favor renvíeselo. Es posible que se lo agradezca.

Padres, enseñen a sus hijos a coexistir con las virtudes y defectos de la sociedad actual

ESCUELA PARA PADRES

Padres, enseñen a sus hijos a coexistir con las virtudes y defectos de la sociedad actual.  

  • Las 10 mejores cosas que hoy podemos disfrutar en casi todos los países
  • Las 20 plagas, pandemias o calamidades más dañinas para la sociedad actual
  • 18 Sentencias relacionadas con las actitudes ante la vida actual

3,297 Palabras. Tiempo de lectura 12:00

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No se puede vivir dentro de una burbuja de la clase que sea, aislado del mundo. Bastante hemos tenido, al tener que vivir dentro de otras burbujas, como la económica, la hipotecaria, la crediticia, etc. hasta que estallaron. Lo importante es enterarse que existen esas burbujas y aprender a vivir al lado de ellas, pero sin entrar en ellas.

El no dejarse arrastrar por “todos lo hacen”, “está permitido o no castigado por la ley” y “es muy difícil remar contra corriente” requiere mucho conocimiento, disciplina y constancia, para sortear y evadir los problemas, algunas veces irresolubles de determinados segmentos de la sociedad. 

Pero no todo es malo, hay un porcentaje muy alto de honrados ciudadanos, que viven dentro del cumplimiento de las leyes, aman al prójimo, tiene familias muy unidas y bien educadas, conocen y practican continuamente las virtudes y valores humanos y son muy felices. Pero estos ciudadanos y sus familias no meten ruido. El ruido lo meten ese 1% de la sociedad, que sale siempre en los medios de comunicación.

Los padres tienen que saber enseñar a los hijos, lo que está bien y lo que está mal, pero primero tienen que tener una buena formación y pensar de forma continua, reflexiva, silenciosa y profunda, lo que es fácil o difícil, estéril o fecundo, justo o injusto.  El bien vencerá en el mundo, aunque el mal haga más ruido. Siempre tendrán éxito los gestos de amor y de servicio, la lucha diaria soportada con fidelidad y paciencia, aunque permanezcan en la sombra.

“Cualquier tiempo pasado siempre fue mejor”, “En mis tiempos las cosas no eran así”, “Las cosas eran mejores”, etc. Estas son expresiones que se repiten generación, tras generación. Ciertamente ninguna época es igual a la otra, todo cambia, la vida está llena de constantes cambios. Pero a muchas personas de otros países, les gustaría poder sufrir lo que en otros sitios llaman “Crisis económicas” o “Abismos fiscales”. A todas las generaciones les hubiera gustado tener, los adelantos y calidad de vida que disfrutamos ahora.

Jamás la humanidad ha tenido su disposición, tantos adelantos para el bienestar social, tantas riquezas, tantas posibilidades, tanto poder económico, tanta libertad, tanta solidaridad, tanta independencia, tantas y tan buenas ideas, tan buen orden mundial, con sus excepciones. Pero sin embargo nos seguimos quejando de lo mal que vivimos, fijándonos solamente en las fuertes tensiones políticas, sociales, económicas, raciales, ideológicas, religiosas, que no son nada comparándolas con épocas anteriores. El mundo mejora a pasos agigantados y no lo queremos reconocer, ni agradecer. Algunos prefieren estar todo el día quejándose del presente.

Las 10 mejores cosas que hoy podemos disfrutar en casi todos los países: No es una frivolidad enumerarlas, con lo que está pasando la sociedad. Es una obligación saber que “no todo es malo”, que hay mucho más bueno, que malo, pero que se habla menos de lo bueno, debido a que no es noticia. Pero alguien debe decir todo lo bueno que tenemos, pues ya se encargarán la mayoría de los medios de comunicación, de hablar de las maldades, y si es posible agrandarlas.

1.      Alimentos: Mayores cantidades presentes y futuras, más posibilidades  de alternativas de consumo, mejora continua de la calidad, mayor seguridad técnica, auge de los alimentos orgánicos. Precios competitivos. Alimentos asegurados para más, de los actuales siete mil millones de habitantes.

2.      Duración de la vida: Cada año aumentan las expectativas de vida, en todos los segmentos de la población.

3.      Calidad de vida: Más y mayores comodidades, para disfrutar de la vida.

4.      Comunicaciones de voz, imagen y documentos: A precios muy asequibles, a través de Internet.

5.      Estudios: Muchas facilidades, a todos lo niveles de edades y situaciones económicas, para realizarlos incluso, desde la propia casa o en tiempos compartidos, con otras actividades.

6.      Información disponible: Mucha, bien ordenada, la mayoría gratuita y al alcance de casi todas las personas.

7.      Medio ambiente: Promulgación de leyes adecuadas, más y mayor conciencia social para la conservación de energía, grandes inversiones para cuidar el medio ambiente, utilización de recursos energéticos renovables y más limpios, etc.

8.      Salud: Mejor prevención y mayor cura de las enfermedades, incluso habiéndose erradicado muchas de las graves y mortales.

9.      Transportes: De personas y mercancías, mucho más rápidos, cómodos y asequibles para todos.

10.   Voluntariados: Hay infinidad de filantropías, altruismos, personas individuales y organizaciones no lucrativas (ONG), que dedican una gran parte de sus tiempos, talentos y tesoros (TTT) a prestar ayuda a los que la necesitan.

Los jóvenes actuales no son una generación perdida, aunque sea el clamor de una parte de la sociedad. Esta juventud es la mejor preparada, de la historia contemporánea, a pesar de que a algunos les definan como «hijos de la bonanza», producto de una sociedad altamente mercantilizada. Pero esta juventud, siente una llamada a la fraternidad y al trabajo en común, con una visión muy humanizadora del mundo y con la necesidad de encontrar formas, de implicarse en favor del prójimo, en la recuperación de la práctica de las virtudes y valores humanos.

Bajo esta forma de disfrutar de la vida, existe una aspiración más profunda y más universal. Las personas y los grupos sociales, están sedientos de una vida plena y de una vida libre, digna del hombre, poniendo a su servicio las inmensas posibilidades que les ofrece el mundo actual. Las naciones también se esfuerzan cada vez más, por formar una comunidad universal, donde todos puedan disfrutar de los mismos beneficios. Aunque la sociedad actual, tenga signos de poder y de debilidad, capaz de hacer lo mejor y lo peor, siempre tiene el camino abierto para optar entre la libertad o la esclavitud, entre el progreso y el retroceso, entre la fraternidad y el odio. Ahora nos toca elegir a cada uno, lo que quiere ser. 

Los jóvenes son muy solidarios y se entregan, incondicionalmente, cuando algo les atrae. Además que tienen muchos conocimientos acumulados, para hacer el bien y saben perfectamente, como luchar contra el mal. Sus opiniones son muy importantes, porque también ellos enseñan. La formula perfecta para no mezclarse, con las plagas de la sociedad, es la combinación de la juventud y la experiencia.

Los padres tienen que ser optimistas, sobre el mundo que les ha tocado vivir y el que dejan a sus hijos, para que se desarrollen. Hay muchas más cosas positivas, que negativas. El optimismo es un estado de ánimo, que pretende ver y juzgar las cosas o situaciones, en su aspecto más favorable y está asociado con la alegría, la felicidad, el entusiasmo, etc. El pesimismo es todo lo contrario, es lo que hace ver las cosas de forma desfavorable, con tristeza, insatisfacción, disgusto, etc. La mayoría de las veces depende, de que cada uno, trate de buscar esos estados de ánimo y encontrarlos.

Las 20 plagas, pandemias o calamidades más dañinas para la sociedad actual:

1.      El aumento de las enfermedades, como el SIDA y el cáncer.

2.      El bajo índice global de natalidad voluntaria.

3.      El descontrol de las armas de fuego y de las municiones, que originan tantos asesinatos en todas las ciudades y en todas las edades. (Las pistolas en manos del pueblo, son crímenes buscando a las personas).

4.      El divorcio que rompe las familias y deja desamparados a los hijos.

5.      El enorme y rampante abandono escolar, principalmente de las minorías.

6.      El excesivo consumismo y la ausencia del ahorro.

7.      El uso indiscriminado de anticonceptivos, incluso entre la juventud.

8.      La agresividad, hostilidad y violencia, convertidas en realidades en el cine, la televisión, los videojuegos, el teatro, la novela, la moda y en los medios de comunicación, que impregnan a los individuos y a la sociedad.

9.      La ausencia de formación y práctica religiosa, expresada también en la poca práctica de las virtudes y valores humanos.

10.   La contaminación socio ambiental.

11.   La despenalización y el gran consumo de drogas, que se realiza en todas las edades, niveles sociales y segmentos de población, unido a la permisividad de algunos padres y autoridades.

12.   La frustración de una parte de la juventud, por la falta de trabajo y las consiguientes expectativas profesionales y familiares.

13.   La impunidad, la inmunidad y el soborno.

14.   La política y los políticos, manejados por la presión de los intereses económicos.

15.   La práctica del sexo fuera del matrimonio.

16.   La rutina del bullying, sexting y acoso en las escuelas y trabajos.

17.   La violencia familiar, principalmente contra los más débiles, mujeres, niños y ancianos.

18.   Las múltiples guerras y enfrentamientos violentos entre las naciones, comunidades, segmentos de población e individuos.

19.   Los abortos y las leyes que los despenalizan y fomentan.

20.   Los matrimonios legales entre homosexuales y grupos LGTB adoptando niños.

Los padres tienen que dejar muy claro a sus hijos, que los jóvenes que tienen una fuerte conducta antifamiliar o antisocial, también tienen una gran capacidad para la empatía entre ellos, “La sociedad los cría y ellos se amontonan” Mayor uso de estrategias agresivas, para resolver situaciones conflictivas, así como mayores problemas de rendimiento escolar y un menor grado de adaptación social. Por eso los padres, con independencia de su nivel educativo y económico, deben implicarse fuertemente en la educación de los hijos, para poder tener una gran influencia positiva, en su conducta familiar y social.

A los hijos, no es posible decirlo todo de una vez, pero es preferible hablarles un mes, antes que un día después. Sobre todo en un mundo, en el que algunos dicen que todo vale y donde las autenticas virtudes y valores humanos, están tan desacreditas para algunos segmentos de la sociedad. Ni porque digan: “En la vida, cuando te toca, ni aunque te quites, y, cuando no te toca, ni aunque te pongas”

Es cierto que un árbol cayendo, hace más ruido que mil creciendo, que los ladridos de un solo perro, hacen ladrar a todos los de la zona y que el mal es mucho más noticia que el bien. Por eso los padres tienen que estar mucho mejor preparados, para que cuanto antes, puedan y sepan, informar y educar a sus hijos, sobre estas plagas, que azotan a la sociedad.

No es muy difícil vivir en la sociedad y luchar contra la corriente, de determinadas costumbres. Es cuestión de aprender a luchar, contra lo que cada uno cree que son las injusticias, con las que tienen que vivir. No estamos obligados moralmente a cumplir las leyes injustas, por muy leyes que sean. En algunas sociedades tenemos, la oportunidad de luchar legalmente contra ellas. La gran herramienta de los ciudadanos, es el voto meditado, además de crear opinión, utilizando los medios de comunicación de masas, como son las redes sociales.

Los padres que no se preocupen o interesen por los temas actuales, que atacan a la familia y a la sociedad, sufrirán las consecuencias en su propia carne. Después no vale lamentaciones, por no haberse enterado y actuado. Máxime cuando esos ataques, perjudican directa o indirectamente a sus hijos.

Los padres no pueden decir, que no quieren saber nada de la política, de las leyes injustas, ni de las costumbres depravadas de otros, pues los que hacen la política, pueden promulgar leyes injustas y practicar costumbres depravadas para introducirlas hasta el tuétano en la sociedad. No es una opción aceptarlas pasiva o incondicionalmente sin protestar. Los padres tienen que intentar que se anulen o modifiquen, pues si no lo hacen y las consienten, originará que irán aumentando progresivamente, al comprobar que no les pasa nada, a los que van en contra de la sociedad.

Los padres deben enseñar a los hijos, que los que imponen esas leyes injustas o malas costumbres, no se plantean problemas morales o sociales sobre la legalidad, bondad o maldad de lo que hacen, simplemente lo hacen por intereses propios y las obligan a cumplir, a los que les han votado y a los que se han abstenido. Así realizan sus proyectos de reingeniería social, en beneficio propio, de su idolología o de sus intereses políticos o personales. En el peor de los casos, obligan por la fuerza a hacer cumplir las leyes, a través de la coacción de su aparato de justicia o de la fuerza pública.

Si los padres y los hijos quieren tener una vida digna, en el presente y en el futuro, y no sufrir las consecuencias de vivir en una sociedad manejada por determinados intereses económicos o políticos, la solución no es desentenderse de la política, sino buscar alternativas, que defiendan los  principios mínimos y las virtudes y valores humanos, no negociables.

Educar a los hijos es como forjar el acero, hace falta abundante calor e innumerables martillazos, siempre hechos con un amor muy profundo. Para hacer una buena espada, hay que calentar el hierro hasta que esté al rojo vivo, después martillearlo hasta que se forje y posteriormente afilarlo. Ese fuego que pone al rojo al metal, esos martillazos que lo forjan, los golpes que lo moldean y los esmeriles que lo afilan, son las malas situaciones, por las que pasa la sociedad. Pero algunos ciudadanos salen bien forjados y así, pueden sobrevivir a los graves problemas presentes y futuros. Otros se queman, se golpean y al final se rompen, sin haber conseguido los objetivos de ser buenos espadas humanos.

La familia al completo, tienen que ser la guardiana de la seguridad de los hijos, frente a las cosas malas que tienen a su alrededor. Es preferible que los hijos digan a sus padres, que son unos pesados hablándoles de las virtudes y valores humanos, a que el día de mañana les digan ¿por qué no me educaste y avisaste insistentemente? 

Estas plagas sociales, son las que producen más daños entre las familias tradicionales, por las relaciones de convivencia, produciendo fuertes discrepancias y choques, debido a las diferencias generacionales, económicas, sociales, políticas, ideológicas, religiosas, de segmentos de población, raciales y de género. Incompatibilidades y conflictos, en las instituciones internacionales y entre países ricos y países pobres.

Los padres tienen que educar a sus hijos, en la práctica de las virtudes y valores humanos, para que nadie les lave el cerebro de una forma tan atractiva, como lo están intentando hacer ahora, sin pensar en el enorme daño que les hacen cara al futuro. Están atentando contra el derecho de libertad de conciencia, de algunos jóvenes, privándoles de la educación que hay que darles, donde incluya el discernimiento, la capacidad de juicio desde la ética y la fe, para que no sean presa de la tiranía de la mercantilización y la superficialidad. 

Cuando los hijos se desvían desde el principio en su camino hacia el bien, aunque solamente sea un grado, incluso muchas veces con el consentimiento de los padres, la separación empieza a crecer y es muy fácil extraviarse para llegar a la meta prevista. Después se necesita un gran esfuerzo para enderezar el camino mal llevado. Eso pasa cuando se cede “un poquito” ante los cantos de sirena de la sociedad permisiva y los padres no lo corrigen. Ese poquito va creciendo casi sin darse cuenta y ya es muy difícil dar marcha atrás.

Muchos padres, poco a poco van mejorando la conciencia de tener la obligación de influir y responsabilizarse en la sociedad. Se dan cuenta del desmantelamiento del Estado del Bienestar que les había acostumbrado a solucionárselo todo y que como sociedad se van empobreciendo en muchos conceptos. Los padres van reflexionando y considerando que es necesario recuperar la presencia de la ética en la familia y en la sociedad. También reivindican la figura del pensador, del humanista y reclamar profundidad y rigor intelectual, a todos los niveles de la sociedad, para que los hijos no se dejen arrastrar por los malos ejemplos ni por los medios de comunicación.

Los padres deben encontrar formas de implicarse, en la recuperación de la práctica de las virtudes y valores humanos, con iniciativas personales, locales y virtuales, de carácter colectivo y transformador, que sean anticipadoras de un nuevo estilo de familia y sociedad, cimentado en la forma y fondo de las cosas, con una fuerte llamada a la esperanza. Comprometiéndose personalmente e invitando a otros, a recuperar la fraternidad, a cuidar a la persona en su integridad y a trabajar para el bien común, combatiendo el individualismo y la indiferencia.

Algunos dicen que los tiempos actuales, no son equiparables en nada a los tiempos pasados. Pero la mejor medicina para solucionar los problemas presentes y futuros, es tener una actitud positiva, pero muy realista. No hay que preocuparse, sino ocuparse, buscando un optimismo que sea razonable. 

18 Sentencias relacionadas con las actitudes ante la vida actual:

1.      Cada época tiene su sentido y hay que encontrarle la parte positiva. De los errores se aprende, y ese aprendizaje ayuda a valorar mejor, lo que supone ser feliz.

2.      Del error humano, se aprende más que del éxito.

3.      El mayor castigo para quienes no se interesan, por lo que pasa a su lado, es que serán arrollados, por lo que pasa.

4.      El que sólo ve las maldades de su alrededor, nunca podrá ver las bondades que tiene a su lado.

5.      Estamos ante la rebelión de los torpes, la dictadura de las minorías y la autoridad de los más mediocres.

6.      Hay dos maneras de difundir las cosas buenas, haciéndolas o comunicándolas.

7.      Hay que soñar y saber que se está soñando, para proponerse y alcanzar las mejores metas.

8.      Hoy todas las soluciones pasan por, que te resuelva el otro los problemas, cuando lo importante es que sea  cada uno, quien debe tomar la iniciativa para resolverlos.

9.      La crisis de valores no consiste en una ausencia de éstos, sino en una falta de orientación, frente a qué rumbo seguir en nuestra vida y qué valores usar para lograrlo.

10.   Las crisis de pánico o ansiedad, se curan en un 95% de los casos. Un cierto grado de ansiedad sana, es bueno para ser exigente con uno mismo.

11.   Mares tranquilos, nunca hicieron buenos navegantes.

12.   No hay crisis ni olvido de la práctica de las virtudes y valores humanos, hay crisis de aprenderlos, enseñarlos y cultivarlos en la familia.

13.   No quisiera ser un optimista ingenuo, ni un sombrío pesimista.

14.   No somos lo que nuestras circunstancias hacen de nosotros, somos lo que hacemos, con nuestras realidades.

15.   Nuestra vida depende, en gran medida, de lo que cada uno sea capaz de desarrollar en lo afectivo, lo profesional, lo familiar y en poner nuestra ilusión en nuevos proyectos, que redunden en beneficio de la comunidad.

16.   Si estás dispuesto a disfrutar sanamente, lo que la sociedad te da, tienes que estar dispuesto, a darlo también a los demás.

17.   Si no logramos suprimir, toda la maldad que hay en el mundo, al menos no permitamos que esa maldad acabe con la bondad de nuestro corazón.

18.   Tenemos el reto de replantear nuestras prioridades, nuestros valores, incluso nuestro modo de vivir. 

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Convivencia con suegros, suegras, yernos y nueras

ESCUELA PARA PADRES

Convivencia con suegros, suegras, yernos y nueras.

  • 8 Motivos por los que algunos hijos políticos se alejan, esconden o ignoran a sus suegros
  • 7 Motivos por los que algunos hijos políticos tienen sentido de culpa al visitar a sus suegros
  • 8 Cosas más importantes que debo realizar para tener buenas relaciones con los suegros
  • 14 Preguntas indispensables entre suegros e hijos políticos

3,092 Palabras. Tiempo de lectura 11:00

Algunos artículos relacionados:

Es un deporte nacional, incluso para los humoristas, hablar mal de los suegros y de las relaciones con sus hijos políticos (nueras y yernos). Salvo excepciones, principalmente suele haber un enfrentamiento ancestral entre las suegras y las nueras. Los suegros con los yernos y con las nueras, se suelen llevar mejor, o simplemente, no se llevan, coexisten.  Por cuestiones de edad y experiencia, casi siempre, los suegros tienen razón en lo que dicen, aunque algunas veces no tengan razón, en cómo lo dicen.

Los suegros suelen ser criticados, porque los hijos políticos dicen que se meten en sus vidas, sin darse cuenta, que la mayoría de las veces, lo hacen pensando en beneficiar a los hijos políticos o a los nietos.

Los suegros no son solamente para apagar fuegos, también son humanos y tienen derecho y obligación de opinar, cuando ven una injustica o un camino mejor, para el conjunto de la familia.

Si los suegros llaman la atención a los hijos políticos, suele ser porque éstos, aunque no lo vean, están maltratando o discapacitando a sus propios cónyuges o a sus hijos. Lo que hace falta, es tener la suficiente madurez por ambas parte, para entender las cosas que se hacen, en beneficios de ambos. Unos suegros que se callaran, ante las injusticias que se cometen delante de sus propios ojos, serian unos egoístas, que no quieren mojarse para vivir cómodamente y no meterse en problemas.

Cuando los hijos se casan, añaden su cónyuge y sus hijos a cada una de las familias biológicas, son los llamados “agregados familiares”. Esto convierte en suegros y suegras, a los respectivos padres, los cuales tienen que aprender a convivir, con su nueva familia agregada. Las nuevas relaciones familiares suelen ser buenas, regulares o malas, dependiendo de muchos factores, principalmente el amor que se manifiesten entre todos ellos. Una mala relación entre los nuevos cónyuges, es medio imposible que no influya negativamente, en la relaciones con los suegros, que siempre quieren lo mejor para sus hijos, pero ven que sus deseos de felicidad propia y ajena, se ven truncados por algún mal comportamiento.

Los suegros suelen molestarse o enfadarse, cuando ven que los hijos, a los que criaron dentro de unas características de educación y principios morales, se ven empujados a llevar un tipo de vida, que les hace olvidar los principios que aprendieron durante su crianza. Es muy fácil echar la culpa a un cónyuge, y olvidarse de que ambos lo consienten, Es muy difícil, ver situaciones donde los hijos van hacia atrás en su vida familiar, privada y social. Tanto esfuerzo para educarlos y llega el cónyuge, y los conduce por el camino que les lleva a la derrota.

Es cierto que cada familia, tiene que arreglar primero las cosas en su casa, pero no es menos cierto, que todos tienen la obligación de llamar la atención, a los más cercanos, cuando lo que hacen, es en perjuicio de ellos mismos, de sus cónyuges o hijos.

Algunos suegros, en la relación con los hijos políticos, sobre la educación de los nietos, son como los buenos y aguerridos boxeadores, que nunca deciden cuando retirarse de combatir. Esto supone que, de vez en cuando, reciben un golpe moral y sicológico, que les deja noqueados, fuera de combate durante un tiempo.  Después tienen que recuperarse ellos, para seguir intentando mantenerse en su lugar y recobrar la posición familiar, que tenían antes del golpe.

Dicen que las suegras, deben tener la boca cerrada y el bolsillo abierto. Pero eso muchas veces, significa eludir las obligaciones de cada uno, con el otro. No hay que olvidar que, casi siempre detrás de cada yerno y cada nuera, hay un o unos nietos, que tienen necesidad de la protección, seguridad y mimo de sus padres y de los suegros y que son también sus abuelos.

Cuando los suegros y los hijos políticos, tienen culturas y educaciones diferentes, es muy difícil que haya química de atracción entre ellos. Pero deben coexistir como personas civilizadas. Al fin y al cabo son los hijos políticos, los que han decidido casarse para toda la vida y vivir juntos. Los demás son testigos, algunas veces participantes, de lo que los hijos políticos realizan.

Algunos hijos políticos, no se atreven a frecuentar y ni tan siquiera visitar a sus suegros, debido a que siempre, hay motivos importantes de fricción, ya que los comportamiento en las cercanías provocan, sin querer o queriendo, reacciones donde salen a relucir las diferencias educativas, sociales y culturales, tanto de ellos como de los nietos. Ante estas situaciones suelen proceder a hacer las visitas individualmente y solamente las hacen juntos, en ocasiones sociales muy importantes.

8 Motivos por los que algunos hijos políticos se alejan, esconden o ignoran a sus suegros:

1.      Cuando en casa de los suegros, existe un consumo desmesurado de alcohol, drogas, juego, pornografía, abusos físicos, violencia, etc. y no quieren contaminar a la familia, ni que esta lo conozca.

2.      Cuando los suegros dan malos tratos a otros familiares, servicio doméstico, animales, etc.

3.      Cuando los suegros hacen negocios sucios o ilegales, o trasgreden las leyes civiles o morales.

4.      Cuando los suegros no respetan los ciclos naturales de la vida, y se visten y actúan como sus hijos jóvenes, incluso yendo a lugares de diversión de jóvenes y coincidan allí los padres, con los hijos y sus amigos. Haciendo el ridículo, sin darse cuenta, de que ya no tienen edad, imagen, ni fuerzas, para disfrazarse de jóvenes o actuar como ellos.

5.      Cuando los suegros son matrimonios irregulares, mantienen relaciones amorosas fuera de su matrimonio o llevan una vida pública desordenada, por lo que prefieren que su nueva familia no lo vea.

6.      Cuando los suegros tienen novias, novios o relaciones amorosas, con personas de la misma edad que los hijos o sus amigos.

7.      Cuando los suegros tienen un mal comportamiento con los hijos políticos ,  como familia ya formada e independiente, pues siempre se meten donde nadie les llama y están continuamente zahiriéndoles, con comentarios despectivos de sus situaciones o de estilo de vida. Prefieren huir.

8.      Cuando los suegros tienen un mal comportamiento personal y social, y no es el mejor ejemplo que quieren dar a sus hijos, pues demuestran con evidencias, que llevan un  estilo de vida inmoral, mal educada o grosera, reflejado en sus amistades, actividades y en ellos mismos.

7 Motivos por los que algunos hijos políticos tienen sentido de culpa al visitar a sus suegros:

1.      Cuando las discusiones y agresiones entre los hijos políticos, son muy violentas y no quieren que sean vistas ni oídas por los suegros, pues les da vergüenza, que las conozcan o intuyan esas graves diferencias, entre ellos o con sus hijos.

2.      Cuando no quieren reñir ni discutir con los suegros por nada del mundo. Prefieren evitar discusiones, que lo único que consiguen es separar su matrimonio, puesto que algún cónyuge, considera que tienen que ponerse de parte de sus padres, en lugar de estar unido con su cónyuge.

3.      Cuando los suegros les llaman la atención, porque educan de forma muy permisiva o violenta a sus hijos, reflejado en los malos y peligrosos resultados que obtienen, y los suegros no quieren que eso ocurra con sus nietos.

4.      Cuando no los pueden presentar a la familia política o amistades, debido que existen grandes diferencias culturales, sociales, culturales, económicas, físicas, políticas, religiosas o idiomáticas. Esas diferencias pueden ser por ambos lados.

5.      Cuando por experiencias pasadas, suponen que les van a pedir algo. Opinan que estando alejados, disminuyen las posibilidades de que les pidan.

6.      Cuando sienten vergüenza de estar con sus suegros, debido a que su propio comportamiento violento, el que hace con su cónyuge, con sus propios hijos, o que el concepto familiar, no es el adecuado y saben que sus suegros le van a recriminar. Incluso aunque se callen, sabe que “la procesión va por dentro”.

7.      Cuando los hijos políticos llevan un modelo de vida como si permanecieran solteros, sin contar con el otro cónyuge para nada, ni para las visitas familiares.

8 Cosas más importantes que debo realizar para tener buenas relaciones con los suegros:

1.      Escribir las 10 cosas que ambos podemos hacer juntos, para que nuestros respectivos suegros, sean más felices con nosotros.

2.      Escribir las 10 cosas que ambos podemos hacer juntos, para ser más felices y tener un mejor matrimonio.

3.      Escribir las 10 cosas que creemos que entorpecen las relaciones con nuestros suegros por interferirnos con ellos.

4.      Escribir las 10 cosas que debo hacer para tener y mejorar las relaciones con los suegros.

5.      Escribir las 10 cosas que me gustaría que mi cónyuge NO haga, para que no haya problemas de interferencia con mis padres.

6.      Escribir las 10 cosas que NO debo hacer para tener mejores relaciones con los suegros.

7.      Escribir las cosas que me gustaría que mi cónyuge haga, para que no haya problemas de interferencia con mis padres.

8.      Escribir los 10 motivos  que entorpecen las relaciones en nuestro matrimonio por la interferencia de nuestros respectivos suegros.

Es una gran tarea el responder todas estas cuestiones, pero solamente si se sientan tranquilamente a analizarlas y a contestarlas, podrán empezar un camino que les lleve a encontrar la solución al problema. Los grandes problemas, requieren grandes y costosas soluciones.

Los suegros y los hijos políticos, tienen que trabajar muy bien la situación en la que cada uno está, para tenerla muy clara. Por lo que sugiero que se sienten a escribir y a comentar, muy detalladamente, las preguntas y respuestas que cada uno vaya poniendo sobre la mesa. Esto ha dado muy buenos resultados. Pero sin olvidar, que solamente es un planteamiento de posiciones, para después poder marcar unos objetivos, soluciones, plazos y controles de cumplimiento. Estas preguntas y respuestas, son solamente un peldaño de la gran y empinada escalera, que tiene que ir subiendo.

Ser un buen hijo o un buen esposo, no debe ser una disyuntiva para ninguno de los dos, tienen que ser ambas cosas. Ponerlo en duda, es un problema de inmadurez. Cuando los hijos políticos, critican a sus respetivos suegros, se terminan peleando entre ellos.

Algunos suegros creen, que nadie es lo bastante bueno, para convivir con sus hijos, hacerles felices y apoyarles a prosperar interna, familiar y socialmente y que todos, son muy jóvenes e inexpertos para hacerlo y que siempre hay algo, para reprochar a los hijos políticos. Ser consciente de que no se pierde un hijo, sino que se gana a su cónyuge.

Algunos hijos políticos, creen que sus padres se meten en su vida matrimonial, al actuar como si ellos no fueran capaces de sacar su matrimonio adelante o porque, no quieren aceptar que deben dejarles volar solos, en las cosas propias de su matrimonio.

Siempre cuatro ojos, ven mucho más que dos. El cónyuge no tiene que tener celos, ni sentirse ignorado, porque haya habido una consulta a los padres, siempre que esa consulta, haya sido consensuada en la forma y fondo de hacerla. Las decisiones les corresponden tomarlas a los cónyuges en estrecha unión, pero las consultas pueden y deben hacerlas, en las fuentes que consideran que tengan más y mejor capacidad de responder.

Ninguno de los cónyuges debe pensar que el otro, está demasiado pegado a sus padres, debido a que les consulta muchas cosas, para aprovechar la experiencia de ellos. Qué satisfactorio es ver, cuando los hijos políticos, también consultan las cosas importantes con sus padres y con sus suegros, para poder decidir con mejor criterio. Nunca debería haber tensión en el matrimonio, por esta causa.

Entre los cónyuges no debería haber una batalla continua, ni celos por la cantidad de tiempo, comunicación o confidencias, que dedican a sus respectivos padres. Cada cónyuge tienen arraigadas unas costumbres, buenas o malas, de la forma de relacionarse familiarmente. Eso no quiere decir, que le eximan de atender perfectamente sus nuevas obligaciones de amor, atención y cuidados con su cónyuge, el cual es la prioridad, sobre todas las relaciones familiares.

Muchas veces las discusiones originadas, porque uno de los cónyuges atiende mucho a los suegros, implican que entre los cónyuges, hay problemas ocultos de comunicación, madurez, cultura, costumbres familiares, celos, etc. Pero que esas diferencias, habladas serenamente entre ellos, podrían ser eliminadas rápidamente, al intentar ver las cosas desde la perspectiva del otro.

El hecho de que uno de los cónyuges, haya tenido problemas anteriores con sus suegros o con sus padres, no debe ser un obstáculo para que puedan tener buenas las relaciones actuales, ya que las vidas de los padres y suegros e hijos biológicos o políticos, han podido cambiar sustancialmente. Los hijos políticos, no tienen por qué tener resentimientos por viejas situaciones, que la mayoría de las veces no las conocen a fondo, y solamente saben de ellas por oídas. Mucho menos, si eso supone la dolorosa suspensión de las relaciones familiares, para uno de los cónyuges. La reconciliación familiar, es uno de los primeros pasos, para que haya buena armonía entre todos.

Una de las mejores formas, para alcanzar una correcta reconciliación entre suegros e hijos políticos, es que cada uno de los cónyuges escriba con mucho tacto, lo que más le preocupa de sus relaciones con el resto de cada uno de los familiares. Que expresen sus sentimientos, pero que no parezca un listado de recriminaciones y agravios, pues el objetivo de estas listas, es que se puedan intercambiar y comentar, para llegar a acuerdos que sean en beneficio y ayuda de todos.

14 Preguntas indispensables entre suegros e hijos políticos:

1.      ¿Cómo atender, escuchar y hacer caso a mis padres, sin descuidar a mi cónyuge?

2.      ¿Cómo podremos poner con mucho respeto, ciertos límites a nuestros suegros, en sus intromisiones dentro de nuestra familia, haciéndoles que comprendan nuestras prioridades como cónyuges?

3.      ¿Cuándo se les va a quitar la costumbre a nuestros suegros, de pensar que todavía son indispensables en nuestras vidas, cuando nosotros ya hemos tomado la responsabilidad de formar una familia?

4.      ¿En que conceptos, sentimientos y actuaciones influyen sus suegros en su matrimonio o en la dependencia, física y emocional de su cónyuge con ellos?

5.      ¿Ha hablado en profundidad con su cónyuge de las diferencias que siente hacia sus suegros, los motivos que las producen y las soluciones que Vd. propone?

6.      ¿Por qué algunas conversaciones polémicas, terminan en discusiones violentas, principalmente las relacionadas con religión, política o forma de educar a los hijos?

7.      ¿Por qué mis suegros critican las acciones que hacemos como familia o individualmente?

8.      ¿Por qué mis suegros se inmiscuyen en nuestras vidas, incluso dando consejos, que no les hemos pedido?

9.      ¿Por qué no intentamos ponernos cada uno en el lugar del otro, para comparar nuestros puntos de vista diferentes?

10.   ¿Por qué tenemos que defender las opiniones de nuestros respectivos padres, aunque no estemos de acuerdo con ellas, y lo hagamos solamente por un espíritu de cuerpo familiar, muy mal entendido, que nos causa tantos problemas entre nosotros?

11.   ¿Por qué tratan de imponernos sus opiniones y nosotros, tratamos de imponerles las nuestras?

12.   ¿Qué virtudes tienen mis hijos políticos?

13.   ¿Qué virtudes tienen mis suegros?

14.   ¿Se dan cuenta que sus suegros y padres son de una generación diferente y por lo tanto, ven las cosas de otra forma, aunque crean que lo hacen en beneficio de todos?

Los padres deben enseñar con el ejemplo, a sus hijos políticos, como deben relacionarse con ellos y entre ellos, dentro del compromiso de un proyecto de vida sustancioso y valioso, lleno de una buena comunicación, sabiendo lo que se puede hacer y lo que no se puede hacer, teniendo en cuenta que antes de actuar, debemos pensar en la repercusión de nuestras acciones, para evitar que interfiera en las relaciones entre suegro, suegras, yernos y nueras, siempre ayudándose mutuamente a resolver los problemas, con generosidad, cariño y comprensión, respetando la independencia y decisiones de cada uno.

Los padres tienen que aceptar, sin reticencias a los hijos políticos, con sus virtudes y defectos, a pesar de que existan notorias diferencias, culturales, sociales, de costumbres y formación. Es muy grave entrometerse en sus decisiones importantes, aunque haya notoriedad de errores eminentes y palpables, provenientes por la falta de experiencia o conocimientos, lo mejor es practicar el “oír, ver y callar” que tan buenos resultados da, la mayoría de las veces. 

En el matrimonio ya no existe “Tu familia o mi familia”, es “Nuestra familia” sea biológica o política. Por lo tanto el suegro, suegra, yerno y nuera, es un tema a dejar atrás, en unas buenas relaciones matrimoniales. Se debe afrontar el dialogo y la convivencia, con serenidad y claridad, haciendo el esfuerzo que sea necesario, para superar las diferencias sustanciales, las cuales, siempre se pueden y deben dialogar, aunque haya que ceder algo, en beneficio de reafirmar el amor familiar. 

Los suegros que tengan mucho tacto, siempre pueden mediar, pero enfocándose, en que los hijos políticos dialoguen serenamente, para superar sus diferencias, y si es necesario enseñándoles a perdonar y a saber ser perdonados, pero sin darles la razón a ninguno de los cónyuges. No es entrometerse en su vida, es enseñarles lo que no sepan, aunque crean que lo saben todo, como se puede y debe convivir en franca armonía, compartir ilusiones, comunicarse los sentimientos, intereses, esfuerzos, esperanzas, organizando bien la convivencia familiar. 

Los padres deben percibir, hasta donde pueden permitir o aceptar, las cosas en las relaciones con los hijos políticos. No deben participar en las cosas de su día a día, pues ellos han formado una familia y tienen que aprender a manejarla. El hecho de que se pueda estar siempre pendientes para ayudarles, no debe ser una disculpa, para menospreciar lo realizado por los hijos políticos.

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Proteger y sentirse protegido en la familia

ESCUELA PARA PADRES

Proteger y sentirse protegido en la familia.

  • 17 Derechos que deben ser protegidos en la familia
  • 13 Conceptos para ser padres protectores de hijos que se sientan protegidos
  • Proteger y sentirse protegido en las personas mayores
  • Proteger y sentirse protegido en los padres
  • Proteger y sentirse protegido en los hijos

3,154 Palabras. Tiempo de lectura 11:00

Algunos artículos relacionados:

Los padres tienen la obligación, no negociable, de proteger a todos los miembros de la familia, especialmente a la esposa y a los hijos. Ser protegido es un derecho, ni discutible, ni renunciable, de cada uno de los que forman la familia.

Es muy satisfactorio y gratificante tener la seguridad de que en los posibles momentos difíciles que se presenten, siempre se va a estar bien protegido por los hijos, y los hijos por los padres. Tener la certeza fehaciente que toda la familia está dispuesta a proteger a los demás miembros, bajo el lema “Uno para todos y todos para uno”, máxime en situaciones de indefensión externa.

La protección la deben realizar y en su caso imponer, los padres a los hijos y en muchos casos los hijos a los padres, aunque ambos no quieran ser protegidos o no sean conscientes de que deben ser protegidos. La protección en la familia es algo que no se puede abandonar ni regatear, pues algunos no tienen la capacidad de saber, incluso si la necesitan, al desconocer los peligros que están a su alrededor. Algunos hijos ignorantes no sienten tanto la necesidad de estar protegidos, pues creen que no necesitan nada de nadie y que ellos pueden con todo y contra todo.

La protección familiar debe ser perenne y hacerse como un amor sólido, no liquido pues se podría evaporar. Se hace en función de atender, entender, aceptar y respetar las diferencias de las personas que se aman. En la familia todos somos diferentes pero complementarios.

La protección en las personas mayores es uno de los principales conceptos en los que piensan las personas mayores, cuando miran hacia su presente y a su futuro. Piensan continuamente cómo podrán estar protegidos, de las cosas importantes para poder sobrevivir. Analizan su situación económica, sus enfermedades, el cariño de los hijos, nietos y familiares, la seguridad física contra los ladrones, los violentos, etc. Esta experiencia de la necesidad de estar protegidos, toca, incluso golpea brutalmente, la vida de los ancianos. Es el sentimiento profundo, de lo mucho que se necesita estar protegido en cada edad, principalmente, cuando empiezan las limitaciones físicas, mentales, emocionales, económicas y sociales.

Los padres se sienten protegidos, cuando saben y comprueban, que sus hijos están “al quite” de cualquier cosa que les pase o les pueda pasar. Esa sensación de protección, se refleja en los continuos hechos de vigilancia de las necesidades de los padres y las medidas de prevención, que toman los hijos, sobre todo, cuando saben que determinadas situaciones presentes o futuras, pueden alterar el buen funcionamiento de sus vidas. Tanto en temas de salud, como de economía, de relaciones sociales, de practicas religiosas, de entretenimiento, de calidad de vida, etc. Esta misma sensación de estar protegidos, salvando las distancias y características, es la que los hijos esperan que les ofrezcan sus padres, para que puedan desarrollarse.

Los padres, según van acumulando edad, van sintiendo más la imperiosa necesidad de estar protegidos, en todas las áreas, principalmente cuando prevén que van a llegar o ya han llegado, los momentos difíciles. Es cuando están esperando, esos gestos permanentes o acciones esporádicas, que les indican que están o van a estar protegidos por sus hijos. La protección no tiene que sentirse solamente proveniente de la familia, debe y tiene que ser sentida también, procedente de las estructuras políticas, económicas, sociales y religiosas.

La protección de los hijos: Los hijos, mientras viven en la casa de los padres, tiene la sensación de que están protegidos de los problemas exteriores, tanto de los que les pueden originar otros niños, como de los que les pueden originar personas mayores desaprensivas. En el fondo, tienen que saber que sus padres y el resto de la unidad familiar, se encargará de darles la protección necesaria, cuando la necesiten. Que no están solos, que están verdaderamente protegidos, frente a los extraños.

La protección de los que trabajan: La inestabilidad del puesto de trabajo, origina una angustia, al verse desprotegidos cara al futuro. Cuando no saben si el trabajo continuará o desaparecerá al día siguiente, hace imposible la estabilidad familiar, pues la mayoría de las veces, su salario es la única fuente económica que les protege, para poder enfrentarse a la vida en la sociedad.

La protección de las leyes y la policía a los ciudadanos: Todos los ciudadanos, quieren estar protegidos de los malhechores, por las leyes y por la policía. Si no existe esa protección, se convierte en una jungla, donde sólo puede vivir, el más fuerte y el más inmoral.

La protección de las naciones: Las naciones tienen que contar con los medios justos, legítimos y suficientes, para garantizar a sus ciudadanos la protección necesaria, contra las malas acciones de otras naciones. Sin protección nacional, unas naciones invadirían impunemente a las naciones más débiles o más indefensas. Las naciones se unen en bloque, para protegerse unas de las otras.

Proteger y ser protegido, es la realidad entre la esperanza y la desesperación. Las personas no somos productos químicos, no hay nadie que no necesite a otro, en la amistad y en la relación, pues dejaría de ser persona. Todos tenemos ganas de vivir bien protegidos contra las adversidades. En los momentos difíciles, es cuando mas necesitamos estar y sentirnos protegidos, acordándonos también de ver esos mismos momentos en el prójimo, para darles nuestra protección y solidaridad con palabras, gestos y hechos concretos.

17 Derechos innegociables que deben ser protegidos por la familia:

1.     El derecho a la alimentación.

2.     El derecho a la educación gratuita y obligatoria, en las primeras etapas.

3.     El derecho a la libertad de expresión y a compartir sus puntos de vista con otros.

4.     El derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y actuación.

5.     El derecho a la libertad religiosa, política y social.

6.     El derecho a la protección contra la violencia, el descuido y el trato negligente.

7.     El derecho a la protección física.

8.     El derecho a la salud.

9.     El derecho a la vida, desde la concepción, hasta la muerte.

10. El derecho a la vivienda.

11. El derecho a no ser explotado económicamente.

12. El derecho a recibir justicia.

13. El derecho a tener trabajo  y a no ser explotado en él.

14. El derecho a tener un nombre y una nacionalidad.

15. El derecho a tener una familia digna.

16. El derecho a una vida digna.

17. El derecho al descanso, el esparcimiento, al juego, a la creatividad y a las actividades recreativas.

Cuando hay que tomar decisiones, relacionadas con la presente o futura protección familiar, se deben analizar en profundidad, todos los rincones y aristas de las decisiones importantes que pudieran ser irreversibles. Hay que percatarse mejor para poder valorar en su justa dimensión y con mayor profundidad, los beneficios que se tienen en la situación actual, en contra de unas posibles ganancias que se pudieran tener en función de las decisiones a tomar. Pues aunque aparenten mayores libertades personales, la mayoría de las veces, disminuyen el concepto tan necesario de la protección de la familia, o de cada uno de los componentes.

Cuánto más se analicen las situaciones presentes y futuras, en todas sus variantes y posibilidades, más se reafirmarán las decisiones. Las cosas en la realidad, no suelen ser tan maravillosas como se pintan desde fuera o con una anticipación, no bien calculada. Para sentirse bien protegido y para dar la correspondiente protección, a los que la necesitan, es muy práctico clasificar las decisiones por etapas, según lo que se quiera obtener o lo que se puede necesitar.

Los padres deben considerar que, a determinadas edades es muy difícil, incluso sopesando sus pros y sus contras, romper el cordón umbilical con la familia, los agregados y el entorno de protección y seguridad que ya tienen, si es que se tiene. La protección y la seguridad, son los ejes por donde se deben analizar, todas las decisiones. Salirse de la jaula de oro que supone la familia y los agregados, cada vez es más difícil y peligroso.

Los padres tiene que estar siempre, en periodo de reflexión y si es necesario, en un cambio constante hacia el análisis y mejoramiento de todos los conceptos, que componen la necesaria protección y seguridad, dada y recibida. No deben dejarse cautivar por los cantos de sirena, que algunas veces ellos mismos se hacen, para justificarse la toma de determinadas decisiones, poco analizadas.

Los padres sobreprotectores y superindulgentes, no crean las condiciones necesarias para el día de mañana que puedan proteger a los hijos y ser protegidos por ellos. Algunas veces, confunden la protección  de los hijos, con el darles todo lo que quieran y consentirles, cualquiera cosa que hagan, para que no les falte de nada y evitarles todos los disgustos, preocupaciones y molestias, creyendo que así les harán felices. Creen que protegerles, es evitar que realicen, hasta la más mínima colaboración en las tareas o quehaceres personales, o de la familia, incluso el permitirles no estudiar o no colaborar con sus hermanos y familiares, si no quieren hacerlo.

Proteger a los hijos también es impedirles hacer las cosas, que bajo todos los aspectos son innegociables o importantes para su desarrollo, buena educación, formación intelectual, religiosa y social y para su integridad física. Esta protección puede ser acordada, en función de la edad física y mental de los hijos y su nivel de desarrollo y responsabilidad. Dejando bien claro, lo que es y no es negociable, y cuándo y dónde situar los límites de la negociación. Los padres deben decidir lo que consideran importante y esencial para su desarrollo, y lo que no lo es. Tienen que definir y negociar sólo, lo que sea negociable y explicarlo muy claramente a los hijos.

Los padres tienen una responsabilidad y una autoridad, que no pueden perder ni delegar, lo que conlleva, proyectar la obligación de dar la sensación y  realidad de protección. No tienen que tener miedo a ejercer su autoridad, en beneficio de la protección familiar, para evitar las consecuencias de comportamientos sobreprotectores, superindulgentes o inconsecuentes. Al final, los mismos hijos, son los que echan de menos la protección de los padres, aunque algunas veces les parezca dura.

Los padres además de parecer protectores, tienen que serlo, pero sin perder la autoridad. Tiene que mantener la mejor comunicación posible, unida a una afectiva relación interpersonal. Hoy no se cuestionan los derechos y deberes de los padres y los de los hijos, pero esto no quiere decir, que las decisiones deban tomarse democrática, ni corporativamente. Lo que no es negociable, no se negocia. Hay padres a los que les da miedo, o no saben dónde y cómo, poner límites a los hijos, lo que supone que renuncia a su obligación de protegerlos. Se intenta por todos los medios, que los hijos no sufran, que no les falte nada, creyendo que así serán felices. Esto es una equivocación. Los hijos deben aprender a ganarse las cosas, trabajando legítimamente. Eso es protegerles en el presente, para que se puedan sentir, incluso autoprotegidos en el futuro.

Los padres no deben confundir a sus hijos, con un mal entendido exceso de protección, pues eso les puede confundir y hacer creer, que todo es fácil y sencillo. Darles todo hecho y solucionarles, cualquiera de sus problemas, les priva de aprender a defenderse en la vida, por lo que cada vez, estarán más desprotegidos. Es cierto que algunas veces, los padres con sus gritos, riñas y golpes, pierden la autoridad moral, que conlleva el hecho de proteger en la familia.

La protección familiar, no está reñida con la libertad. Es más, la libertad otorgada, con una red de seguridad, es lo que los hijos necesitan para aprender a volar, sintiéndose protegidos, mientras aprenden a tomar decisiones y a asumir las consecuencias de ellas.

Algunos padres tienen miedo o no saben como proteger a sus hijos, cuando éstos creen que tienen el derecho a hacer todo lo que quieren, incluso a tener la libertad, mal entendida, de no dejarse proteger. Sin tener en cuenta, que los padres tienen sobre ellos, unas responsabilidades religiosas, económicas, legales y sociales, que muchas veces al tener que responder personalmente, ante los hechos cometidos por los hijos, ponen de manifiesto, la poca o ninguna protección que les dieron, para que no cayeran en los problemas. Se educaron asilvestrados, enteros, maleducados, consentidos, intolerantes, etc. Suelen ser los hijos conflictivos, déspotas, violentos, exigentes y tiranos, incluso contra los otros componentes de la familia. El no dejarse proteger, suele costar a los padres mucho dinero y disgustos.

Los padres tienen que conocer muy bien las posibilidades, limitaciones y actitudes de los hijos, para saber si son capaces de responsabilizarse y aceptar el grado de protección que se les otorga, para que se sientan protegidos.

Proteger con garantía a los hijos, algunas veces hay que hacerlo, huyendo del peligro que tienen a su alrededor, por la dificultad de enfrentarse, ante fuerzas mucho más agresivas, que las limitaciones educativas que tienen los padres. Cambiar de escuela, barrio, o ciudad, es muchas veces la única forma de garantizar, la protección a los hijos. Con esos cambios, los hijos se sentirán protegidos de los embates y agresiones, que las pandillas y los narcotraficantes, les puedan hacer. Esa huida hacia adelante, no siempre soluciona todos los problemas de la protección, pero supone establecer una zanja insalvable, para los peligros que les llegan.

Los niños son los que más necesitan sentirse protegidos, para poder desarrollarse física y emocionalmente. La mejor protección que puede darse a los hijos, es educarles a practicar las virtudes y valores humanos, pues eso les servirá desde la juventud, hasta la vejez. Incluso se verán protegidos contra las acechanzas, con las que la sociedad quiera atacarles.

Los hijos a su manera, también tienen los mismos pensamientos sobre su preoteccion y hacen análisis de sus situaciones, pues junto a los ancianos, a los niños no nacidos todavía, a las mujeres, y a algunos enfermos graves, son los más vulnerables de la sociedad, pues tienen muy baja protección o ninguna.

Los hijos en cada etapa de su vida, sobre todo en la adolescencia, necesitan comprender, que a pesar de las posibles diferencias con sus padres, sobre la práctica en las virtudes y valores humanos, son y están protegidos, hasta el máximo, de lo que pueden sus padres.

Los hijos tienen que sentirse protegidos en todo momento, incluso en las comunicaciones y negociaciones para resolver los posibles conflictos con sus padres, aunque no les convenga o sea muy difícil aceptarlo. Principalmente cuando hablan sobre comportamientos y sus responsabilidades éticas, sobre el bien y el mal, la justicia, la honestidad, la verdad, el daño, las preferencias, los gustos, la convivencia, las actividades lúdicas, el dinero, el tiempo, el trabajo, las cualidades personales. etc.

Los hijos deben saber que los padres tienen muy claro, en su beneficio y por su seguridad, lo que consideran esencial, importante, relativo, negociable, innegociable y los limites para que las cosas, no se salgan de control y afecten a la salud física o mental de sus hijos, en función de su edad y responsabilidad.

13 Conceptos para ser padres protectores de hijos que se sientan protegidos:

1.     Aceptar a los hijos como son y no como les gustaría que fueran, no confundiendo los deseos, con las realidades. Considerando y respetando, que cada una de las diferentes personalidades, requieren diversas formas de protección. Nunca deben ser rechazadas, las buenas aptitudes de los hijos, aun que  sean frustrantes, con los planes soñados para ellos.

2.     Confirmarles que siempre, y en cualquier momento, pueden y deben contar con sus padres para comunicarse, interactuar, compartir, para establecer unas relaciones filiales de entendimiento y máxima confianza.

3.     Demostrar continuamente con hechos, lo mucho e incondicionalmente que se les quiere, incluso al hacerles respetar, las normas de convivencia familia.

4.     Educarles con el ejemplo, en la práctica de las virtudes y valores humanos, dentro y fuera de la familia.

5.     Enseñarles a proteger, valorar y respetar, con constancia y naturalidad, a todos los componentes de la familia y amigos, así como a todas sus posesiones y las de la familia: Ropas, juguetes, libros, comida, dinero, etc. Incluyendo las propiedades de la sociedad donde habita: Jardines, edificios, tiendas, etc.

6.     Enseñar con ejemplo, para que los hijos puedan comprender, asimilar e imitar, lo que tienen que hacer, y lo que no tienen que hacer.

7.     Fomentar y conservar siempre un buen y seguro clima familiar, libre en su presencia de discusiones violentas, tensiones, amenazas y disputas matrimoniales.

8.     Hacer ver a los hijos, que los padres siempre estarán incondicionalmente, dispuestos a protegerles, incluso cuando estén metidos en problemas, pero siempre que esa protección, conlleve un firme propósito y hechos suficientemente probados, para evitar la reincidencia.

9.     No perder la paciencia y reaccionar con agresividad, golpes, insultos o descalificaciones, pues los hijos se sentirán desprotegidos, indefensos y desamparados, la antítesis de la protección que necesitan. En los momentos difíciles, es cuando sienten si lo de protegerles y sentirse protegidos, es solamente de la boca para fuera o es una virtud y valor humano, que está por encima del posible carácter violento de los padres.

10. Ofrecer a los hijos alternativas de comportamiento, ante determinados actos negativos, que hayan realizados o que tengan tendencias a realizarlos, para que no los oculten en el futuro y vean, que la protección y educación de los padres, va más allá de los castigos y la represión.

11. Poner mucha atención y medir a las palabras que se dicen, cuándo, cómo y por qué se dicen, tanto las positivas como las negativas.

12. Promover la confianza y el dialogo, siempre con actitud abierta, conciliadora y educativa.

13. Reconocer y alabar las cosas bien hechas por los hijos, aumenta el derecho de los padres a llamarles la atención, cuando hacen las cosas mal y para su protección, tienen que prohibírselas.

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La legalización de la mariguana, sólo beneficia a los narcotraficantes

ESCUELA PARA PADRES

La legalización de la mariguana, sólo beneficia a los narcotraficantes

  • 8 Preguntas relacionadas con la despenalización de la mariguana
  • 17 Consecuencias que los narcotraficantes tratan de conseguir, con la despenalización de la mariguana
  • La industria del tabaco se ha posicionado muy activamente en las campañas políticas y de marketing, para que se apruebe la despenalización de la mariguana
  • Las leyes aprobadas para la legalización de la producción, transporte, posesión y consumo de la marihuana para usos recreativos, en los estados de Colorado y Washington
  • Cuando esos padres ingenuos, desaprensivos y mal informados, comparan la despenalización de la mariguana, con la del tabaco y el alcohol
  • En esta época de “crisis de inteligencia”, donde muchas personas no ven, ni oyen, ni entiende, lo que les dicen los que saben

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Este artículo está basado en la legalización de la mariguana en algunos estados y la casi segura aprobación, de esas leyes a nivel nacional. No interpretaré la infinidad de preguntas y respuestas, que están circulando sobre la forma de interpretar las leyes.

Mi opinión contra el consumo de la mariguana y otras drogas, ya ha quedado bien clara en el contenido de los artículos anteriores. No puedo estar de acuerdo con su consumo, puesto que origina graves trastornos físicos y mentales y es, la escalera por donde se sube a la utilización de otras drogas más fuertes. Tampoco estoy de acuerdo con los crímenes que conlleva su producción, transporte, posesión, venta, lavado de dinero y trafico de armas. Ni con los posibles impuestos que podría originar su despenalización. No me importa ser atacado  y catalogado como, anticuado, obsoleto, retrógrado, ciego ante la evidencia, etc. por ser contrario a la despenalización de la mariguana en particular, y de las drogas en general. Siempre habrá alguien, que medite sobre lo expuesto y cambie de opinión, en beneficio de la comunidad.

Aunque desaparecieran los delitos, ligados a la producción y consumo de mariguana, lo que nunca desaparecerán, serán los delitos cometidos bajo la influencia de ella. La despenalización de la mariguana, aumentará el consumo y los consumidores, no ayudará al drogadicto, creará adicción a otras drogas más potentes, y aumentará el consumo de éstas.

Hay un grupo muy grande, de posibles consumidores, que no compra mariguana por miedo al castigo de las leyes vigentes. Si ese castigo desaparece con la despenalización, todo ese grupo, principalmente los que se quieren iniciar, pasarían a ser consumidores habituales. Además al haber toda la oferta que quiera, el mercado también influirá en el mayor consumo, pues los drogadictos no tendrán que andar buscándola, por las oscuras y peligrosas esquinas de los barrios de las ciudades. Estos son otros conceptos de la despenalización de la mariguana, que hará aumentar el consumo con el consiguiente beneficio de los narcotraficantes.

Los padres tienen que enseñar a sus hijos, con el ejemplo y la práctica, a que se vayan a acostumbrando a convivir, en una sociedad donde hay y habrá leyes injustas que les obliguen a hacer determinadas cosas no deseables, y otras leyes que les permitan realizar cosas, que contravienen los principios morales, que van en contra de los derechos humanos o que se oponen, a la práctica de las virtudes y valores humanos. Siempre ha habido, hay y habrá quienes han perdido, pierden y perderán con el consumo de la mariguana. Los mismos que han ganado, ganan y ganarán con su despenalización: Los narcotraficantes

Es imprescindible que los padres, aprendan a educar a los hijos, a vivir la realidad de la sociedad en la que habitan, pero sin perder de vista, que nadie debe abandonar sus convicciones, por muchas tentaciones que tengan a obrar mal. Un fuerte conocimiento de lo que es la Objeción de Conciencia, ante las leyes injustas, hará que su fortaleza moral, sirva para su bienestar y como ejemplo para la sociedad. Ya que la despenalización de la mariguana, está relacionada con las áreas físicas, laborales, legales, psíquicas, religiosas, familiares, escolares, sociales, culturales, económicas, políticas, etc.

La siembra, cultivo, producción, procesamiento, transporte, distribución, posesión y consumo de la marihuana, se ha complicado negativamente para los narcotraficantes, debido a los precios bajos en el mercado, a su gran volumen físico muy difícil de ocultar, comparándolo con los pequeños paquetes de otros estupefacientes, mucho más caros y de más altos beneficios. También la competencia, con los productores extranjeros y los particulares, que la siembran y producen en pequeñas cantidades y en lugares cercanos, a los mercados o centros finales de consumo.

Si se legaliza en unos estados y en otros se mantiene prohibida, cosa casi improbables, transportarla del estado de producción, a otros estados de consumo, siempre será mucho mas fácil para los narcotraficantes, que pasarla por una o varias fronteras, hasta llegar a los lugares de consumo.

Cada una de esas fases, es muy peligrosa para los narcotraficantes y el beneficio, cada vez más pequeño, en función de los riesgos tomados. También les influye desfavorablemente, la gran competencia de productores individuales particulares y traficantes nacionales e internacionales. Esos criminales tienen otros productos más rentables y por las leyes menos peligrosas, como son el paso de inmigrantes, la trata de personas, el lavado de dinero, el tráfico de armas, etc.

Para los grandes capos del narcotráfico, la venta de mariguana ya ha dejado de ser el gran negocio rentable de hace años. Solamente es rentable para los últimos personajes, de la cadena de distribución, los llamados “camellos”. Si los grandes capos, siguen manteniendo el negocio de la mariguana, es para tener controlado con su organización, determinados territorios de distribución, que no les falte actividad y algunos ingresos, a los responsables de los territorios y para que vayan abriendo camino y seleccionando a los mejores distribuidores, para los narcóticos de más alto precio.

Estas nuevas leyes de despenalización de la mariguana, de momento, sólo servirán para fomentar la entrada de nuevos sectores de clientes consumidores, para las drogas más caras y más adictivas, como son la cocaína, la heroína, el opio, las anfetaminas, el LSD y sus derivados, etc.

Las asociaciones de productores y consumidores de marihuana, con fines médicos, están promocionando el gran auge del “turismo de la mariguana” en los estados o países, donde está despenalizada para fines médicos o fines recreativos. Esta industria ha crecido enormemente, pese a la crisis económica actual. En el futuro, esta industria, podrá trabajar a cielo descubierto y no sólo en las obscuras esquinas de las ciudades o en los frondosos bosques y sembradíos de difícil acceso. También creará nuevos y muy diferentes consumidores, una vez que esté despenalizada.

Es muy difícil para las naciones, tener una política con las drogas de “tolerancia cero”, cuando en el principal país consumidor hay 16 Estados, que permiten el consumo de marihuana con fines médicos, más otros 2 Estados, ya han aprobado leyes para la su despenalización recreativa. ¿Cómo van a perseguir a los productores y narcotraficantes en sus países, cuando la cultivan para consumirla principalmente en otro país, donde está despenalizado o consentido su consumo? ¿Quién tiene que poner los muertos, de la lucha contra el tráfico de drogas, para que el mercado consumidor esté bien abastecido?

Es cierto, que todavía no se han aprobado las normas, que desarrollen estas leyes y que el Gobierno Central, tiene que decir su última palabra. Pero este artículo, es para romper una lanza en favor de los ciudadanos que saldrán perdiendo, entre ellos los más jóvenes, los más pobres y los menos educados, si es que se lleva a efecto las mencionadas leyes y para denunciar, a los que saldrán ganando, los narcotraficantes y los que viven de los vicios de los ciudadanos.

En los estados en los que se apruebe la despenalización de la mariguana, tienen que esperar a que entre en vigor, cuando la ratifique la ley federal, que es de rango superior. Pero ya se ha iniciado una corriente de permisividad, bajo el supuesto, de que el Gobierno federal la ratificará muy pronto.

Uno de los argumentos más publicitado y patrocinados por la industria de la mariguana, es la cantidad de impuestos que los gobiernos van a recaudar, de las ventas que produzcan. Añaden que esos impuestos, irán a ayudar a sufragar los gastos de las escuelas públicas de nuestros niños. Este falaz argumento, lo emplean todos los grupos de presión socio política, cuando quieren introducir las loterías, casinos y juegos de azar, en cada una de las ciudades o estados. Pero es mentira, además de que “el fin no justifica los medios”. Los niños, ni nadie, necesitan ni deben utilizar, dinero manchado con la sangre de los viciosos.

Es muy infantil creerse lo de repartir los impuestos, provenientes de la venta de mariguana entre las escuelas. Hay una desagradable experiencia, sobre los impuestos que recaudan los Estados de los negocios más o menos ilícitos, ya que sus ganancias, suelen estar perfectamente blindadas, ante los ojos de los recaudadores de impuestos. Además es un insulto a la sociedad, el recaudar impuestos sobre el consumo de actos criminales, que envenena a los ciudadanos, por muchas leyes injustas que hayan aprobado, para despenalizarlas, sean quienes sean los que las hayan aprobado.

Esa despenalización no terminará con la cruel guerra, librada entre los narcotraficantes por controlar los mercados y las fuerzas del orden, por mantener la ley. Incluyendo la cada vez más extendida práctica, del abuso del consumo de medicamentos controlados, cuyo mercado en la calle tiene múltiples proveedores.

Cuánto más caiga el precio de la mariguana, motivado por el aumento de la oferta y la eliminación, de los costos de los riesgos que conlleva su producción, procesamiento, distribución y posesión, hará que aumente la cantidad de consumo, incluso atraerá a dicho vicio a los segmentos más jóvenes y pobres de la población. Estos nuevos mercados, con el aumento del consumo en los anteriores, hará que haya más adictos y que éstos se encaminarán, hacia consumir drogas de mucha mas potencia, más caras y más peligrosas, lo cual es el objetivo final de los narcotraficantes.

Está demostrado que el consumo de drogas, es una escalera en la que se va subiendo peldaño a peldaño, empezando por las más flojas, pues cada peldaño, deja de producir satisfacción a los primeros tiempos de haberlo subido. Siempre se quiere subir un peldaño más, por eso la despenalización de la mariguana, para fines recreaciones es el primer peldaño, al que subirán grandes cantidades de personas y después, continuaran subiendo hacia el consumo de otras drogas. Ahí es donde empieza la ganancia de los narcotraficantes, en las otras drogas, pues los beneficios de la mariguana, cada vez son menos y dado su volumen o bulto de transportes, los riesgos ya no guardan relación con el beneficio.

Los ciudadanos se quedarán completamente indefensos, ante las consecuencias de tener que convivir con los drogadictos y sus actos, los cuales pasarán a ser despenalizados. Tendrán que ser revisadas todas las leyes, sobre los actuales test antidrogas, para determinar el grado de intoxicación, tanto en la solicitud y contratación de empleos, como la obtención de ayudas oficiales, como en el manejo de automóviles, maquinaria o profesiones de riesgo, como policías, bomberos, ejército, hospitales, cárceles, etc.

El poder económico que da a los narcotraficantes, los beneficios del comercio de las drogas, les permite persuadir y en su caso sobornar, a los políticos para que cambien las leyes o para que no introduzcan nuevas, incluso para destruir las organizaciones políticas de estados y gobiernos.

Muchos trabajadores no pueden realizar los largos turnos, ni los extenuantes trabajos, sin la ingestión de bebidas o productos energéticos más o menos legales. Si se despenaliza la mariguana los podrán sustituir, aun a sabiendas que, es mucha más aditiva, que todo lo que hay hoy, en el mercado legal, y que la mariguana les llevará a acortar su vida laboral y poco a poco a enviciarse con el consumo de las otras sustancias narcóticas, por ahora no permitidas, como son la cocaína, la heroína, las anfetaminas, etc. En ese caso, saldrán al mercado muchas bebidas y productos energizantes, que contengan mariguana, para así poder entrar en ese millonario mercado, de las bebidas estimulantes, que muchos trabajadores toman, para poder continuar produciendo, con el fuerte ritmo que hoy en día exigen en algunas empresas.

Las leyes aprobadas para la legalización de la producción, transporte, posesión y consumo de la marihuana, para usos recreativos en los estados de Colorado y Washington, son un claro triunfo de las acciones de marketing, de los narcotraficantes. Estos tienen el dinero suficiente, para poderlo invertir, en la compra de voluntades directas o indirectas, que sirvan para desarrollar sus negocios. Disponen de todo el capital necesario, para contratar los servicios de los mejores diseñadores de campañas políticas, de promoción de imagen, lobbys para presentar y apoyar leyes, compra de conciencias, etc.

Sutilmente y sin que se den cuenta, van convenciendo a honrados ciudadanos y a serias organizaciones, para que transmitan las supuestas ventajas y ninguno de los graves inconvenientes, que tiene la aprobación de la despenalización de la mariguana, para fines recreativos. Es curioso que los medios de comunicación están llenos, de los que se auto llaman “opiniones independientes” que día a día, intentan confundir a determinados segmentos de la población, de que es mucho mejor para todos, que las drogas estén despenalizadas.

Uno de los grandes problemas que tenía de esta campaña política para aprobar las leyes, es que era muy difícil ponerle cara, palabras y hechos a los patrocinadores. Era muy complejo encontrarlos, pero no imposible. Se necesitaban personas u organizadores, que se dedicaran a hacer propaganda de esta alternativa. Lo primero era contratar los servicios de las empresas dedicadas al lobby político, para que redactaran y empujaran la propuesta de ley. Para hacerlo se necesitaba mucho dinero y que los pagos fueran muy ocultos, pues no era fácil encontrar lobbystas, que quisieran hacerse cargo de ese problema, mediante el pago más o menos legal.

Había que convencer a organizaciones, que no estuvieran involucradas en las actividades de la mariguana, pero que tuvieran nexos, actividades o ideologías cercanas, para que se sumaran a la campaña, de forma que impregnara al mayor número de familias votantes. También había que conseguir comprar, la voluntad de los medios de comunicación, para que transmitieran la idea y le dieran forma oculta, pero que no se descubrieran los verdaderos motivos de esa campaña de marketing pernicioso.

Los narcotraficantes, para lanzar con éxito la campaña política, en favor de la despenalización de la mariguana, tenían que solucionar una de las cosas más difíciles: El manejo de su dinero negro, ya que éste, provenían de la venta de la droga y por lo tanto era ilegal. Había que encontrar a personas, políticos, empresas y organizaciones, que estuvieran dispuestos a aceptar los pagos en efectivo, para que no quedara ningún rastro de su procedencia. O hacer una costosa ingeniería financiera, para que el dinero de la campaña, estuviera lo suficientemente lavado, para que no se conociera el origen.

La industria del tabaco se ha posicionado, muy activamente, en las campañas políticas y de marketing, para que se apruebe la despenalización de la mariguana. El mercado del tabaco en los países desarrollados, está ya madurado y el costo de conseguir un nuevo cliente y de mantener los actuales, es muy elevado. Los grandes impuestos, es una de las causas que dificultan la expansión del mercado, así como las campañas de salud existentes, unas obligatorias y otras voluntarias, que tratan de sacar a los fumadores del mercado, entre otras cosas, para intentar disminuir los enormes costos de salud, que suponen los fumadores y alcohólicos, que pagan entre todos los contribuyentes. Cada vez se ponen más cortapisas a la publicidad del tabaco y de las bebidas alcohólicas, sin embargo, parece que otros quieren quitar barreras a la difusión de las drogas, empezando con la mariguana, la cual no está exenta de grandes costos sociales de salud pública.

Esta industria necesita renovar y aumentar el número de sus consumidores. Ya tiene la infraestructura montada de marcas, producción, distribución y comercialización, incluso tiene bien estructurados los lobbys políticos, para que sea subvencionada con dinero de los contribuyentes. Ahora lo que necesita son nuevos productos, para los clientes antiguos y para conseguir nuevos. La mariguana en sus múltiples formatos, productos directos y derivados, ofrece un enorme campo comercial. Por eso su camino lógico de posicionamiento, es conseguir que se aprueben las leyes de su despenalización.

            La edad promedio de empezar a fumar tabaco es la de 16 años, pero es muy alto el número de jóvenes que no continua. Si consiguen, con buenas acciones de marketing leyes despenalizadoras, que la juventud comience a fumar mariguana a esa misma edad o desde más jóvenes, el índice de los que se queden enganchados en esa droga, aumentará considerablemente. Esto garantizará a las empresas de este sector, las posibilidades de que poco a poco, los consumidores vayan entrando en el consumo de otras adicciones más caras, aditivas y peligrosas.

Algunos padres ingenuos piensan que la plaga de las drogas, se extinguirá por si misma mediante campañas informativas y publicitarias, si se legalizara la mariguana o si se subvencionara por el Estado su producción, como con el tabaco. Incluso creen que se reducirían las acciones criminales relacionadas con drogas.

El alcohol no está prohibido, pero no por eso deja de ser muy peligroso y ser el origen de muchas conductas criminales. Lo mismo se puede decir de las drogas. El abuso de alcohol, es causa de gran número de accidentes de tráfico, de accidentes laborales, de reducción de la esperanza de vida, de problemas dentro de la familia y de buena parte de los delitos violentos.

8 Preguntas relacionadas con la despenalización de la mariguana:

1.      ¿Cómo se definirá el concepto de intoxicación, a la hora de conducir un automóvil, manejar una maquinaria pesada, la práctica de la medicina, la solicitud de ayudas económicas de los necesitados, etc.?

2.      ¿Cómo se van a regular y en su caso modificar, las implicaciones de políticas públicas y de salud general, derivadas de la legalización de la mariguana?

3.      ¿Cómo van a cambiar las leyes para no castigar a los productores, trasportistas y consumidores si al otro lado de la frontera, hacer eso mismo es legal?

4.      ¿Cómo van a explicarles a sus contribuyentes, las inversiones económicas y en vidas humanas, para impedir el consumo en otros países, donde aprueban la despenalización de las drogas?

5.      ¿Cómo van a perder los ingresos que tienen por el narcotráfico, si la marihuana dejan de producirla en el país y esa industria, con sus grandes beneficios económicos, se traslada a los países del consumo?

6.      ¿Qué van a hacer en adelante, los países que mantienen una lucha frontal contra el trafico y consumo de drogas, interno y externo, lo que les ha supuesto decenas de miles de muertos, heridos, viudas, huérfanos, ruinas de negocios, etc., ahora que el consumo de la mariguana se ha legalizado?

7.      ¿Tendrán los estados o naciones, la autoridad moral para pedir a otros países y a sus propios ciudadanos, que sacrifiquen sus vidas y los impuestos, en esa lucha que voluntariamente ya la ha perdido el Estado?

8.      ¿Van a permitir que los que cobran ayudas del Estado, no tengan que pasar los test, para saber si esas ayudas, se las gastan en drogas legales?

Cuando esos padres ingenuos, desaprensivos y mal informados, comparan la despenalización de la mariguana, con la del tabaco y el alcohol, no quieren enterarse de las grandes diferencias perniciosas, que hay entre estos productos y la mariguana, incluyendo el grado de adicción y las ansias de consumir más, que cada uno conlleva y la delincuencia y criminalidad que soportan, comparativamente. Sin olvidar que su consumo, produce daños mayores y más rápidos. En USA el actual consumo de alcohol por persona, es diez veces más alto que el de antes de la famosa “prohibición”. Ejemplo que no suelen poner los poco enterados creyendo que la legalización de la mariguana disminuirá el consumo por persona.

La despenalización de la mariguana producirá también, graves consecuencias y daños físicos y sociales a los fumadores pasivos, producidos por el humo de su consumo. Es otro grave problema de salud pública, cuyos costos no deben ser pagados, entre todos los contribuyentes.

La legalización aumentará el número de consumidores y por lo tanto los costos sociales, económicos y fiscales de: La atención oficial y privada a la salud de los enfermos drogadictos. La persecución, enjuiciamiento y encarcelación, de los drogadictos convertidos en delincuentes, para conseguir droga. Las pérdidas en la economía, por los problemas de enfermedad, ausentismo, robos y daños a la propiedad, etc. Ninguno de estos aumentos de costos, es aceptable, por lo que la sociedad no tiene por qué pagarlos, por haber despenalizado la mariguana a través de la libertad mal entendida, de que ese vicio debe ser legitimado.

Las modernas técnicas de ingeniería genética, implementadas por los narcotraficantes, al invertir grandes cantidades de dinero, han conseguido la selección, de ciertas variedades de mariguana con una cantidad de THC superior hasta 15 veces, a lo que tenía una planta hace 20 años, por lo que un cigarrillo de mariguana actual, es muchísimo más venenoso y aditivo, que lo que se consumía antes.

17 Consecuencias que los narcotraficantes, tratan de conseguir con la despenalización de la mariguana:

1.      Que aumente el consumo al utilizarla más gente, más veces y desde edades más tempranas.

2.      Que compararla oficialmente con los productos farmacéuticos, de probada eficacia médica, para incluirla entre las medicinas de uso normal.

3.      Que con las grandes cantidades de dinero involucradas, puedan comprar las voluntades de los políticos, oficiales electos y medios de comunicación, para que aprueben la despenalización de otras drogas, más perniciosas y aditivas.

4.      Que desaparezcan los programas gratuitos del gobierno, para la recuperación y la reinserción de los drogadictos, por lo que la seguirán consumiendo para siempre, hasta que se autodestruya.

5.      Que haya muchas más personas, principalmente jóvenes, con su libertad anulada o condicionada a la droga, la voluntad debilitada, su dignidad pisoteada y más fáciles de manipular.

6.      Que más personas se decidan a consumir otras drogas más aditivas y peligrosas, cuando la mariguana ya no les satisfaga lo suficiente.

7.      Que mientras se aprueba por el Estado Federal, queden anulados todos los delitos actuales, relacionados con la mariguana, con independencia de las penas que conlleven.

8.      Que otros países, por sus tratados comerciales y políticas obligatorias, adopten las mismas medidas de despenalización, beneficiándose de las exportaciones autorizadas y no clandestinas, como ahora.

9.      Que puedan entrar en los otros mercados negros, paralelos a las drogas, como son el del lavado de dinero ilícito, el del tráfico de armas, el de obras de arte robadas o falsificadas, el del tabaco ilegal, etc.

10.   Que se anule la evidencia científica, del daño que causa su consumo.

11.   Que se anule legalmente, la objeción de conciencia de los médicos, cuando tengan que proceder a desintoxicar a los drogadictos.

12.   Que se deslegitimice y erosione la autoridad del Estado, si permite la venta de productos tóxicos, con efectos secundarios peligrosos.

13.   Que se empiece una cadena sin fin, de acciones en contra los principios básicos y morales de las personas. Será como si, para acabar con los asesinatos, los legalizaran.

14.   Que se puedan vender libremente, todos los estupefacientes, sin importar los efectos secundarios indeseados.

15.   Que su consumo, de paso a la adicción de otros estupefacientes, mucho más peligrosos y aditivos.

16.   Que su mercado quede en manos de oligopolios organizados, como ofertantes legales.

17.   Que una parte de los ciudadanos, esté bajo la influencia de su adicción al consumo, por lo que las imprevisibles consecuencias de sus actos delictivos, realizados bajo sus efectos, estarán amparados por las leyes.

Ya se han encargado los narcotraficantes, de que no se aprueben leyes, que castiguen el consumo de la mariguana y que sean castigados, solamente, los que la trafican desde su producción hasta la venta.

El consumidor de la mariguana, no lo hace porque está más o menos prohibida, la consume porque la ha probado, le ha gustado y se ha enviciado. Si se despenaliza, no va a dejar de consumirla, porque ya no está prohibida. La seguirá consumiendo y por lo tanto, acercándose cada vez más, al consumo de las drogas más duras.

Es el Estado quien con sus leyes debe velar también, por el buen comportamiento y salud de los ciudadanos. De ahí la prohibición de conducir, sin ponerse el cinturón de seguridad. Pero no se le puede pedir al Estado, que prohíba escalar, sin estar atado a una cuerda, pues esto ya se hace por miedo, por precaución o por no tener que afrontar las nefastas consecuencias. El sentido común, dicta lo que es bueno y malo para las personas, y lo que debe y no debe prohibirse.

Los narcotraficantes se aprovechan, que la mariguana es mucho más poderosa, que cualquier discusión que se haga sobre ella. Su poder económico, la adicción y las facilidades de consumo, producen formas rápidas e intensas de placer, y arrastra a jóvenes y adultos, que tienen problemas profundos y quieren huir de ellos u obtener experiencias gratificantes, de modo fácil, hasta crear comportamientos totalmente dependientes.

Los padres no deben olvidarse que el vicio de consumir mariguana, es mucho más fuerte que la voluntad de los que la consumen. Por eso hay que saber lo que se dice, cómo se dice, cuándo se dice y a quién se dice. La educación paternal es imprescindible, y debe estar bien complementada por los consejos de los sacerdotes, pastores, rabinos o imanes, según la religión que se practique. Es muy difícil disuadir a las personas, para que renuncien a la mariguana y a los daños que les produce, si antes no han sido bien aconsejadas.

En esta época de “crisis de inteligencia”, donde muchas personas no ven, ni oyen, ni entiende lo que les dicen los que saben, no es una utopía, ni pérdida de tiempo, insistir a los padres que la despenalización de la mariguana, sólo beneficia a los narcotraficantes y que los únicos perdedores de su consumo, son los que la utilizan y se quedan enganchados en ella y empiezan el Calvario, hacia el consumo de las otras drogas más peligrosas. Se les dice para que orienten a sus hijos, sobre los principios básicos y caminos acertados, para no consumir mariguana y puedan llevar una vida sana, fructífera y ejemplar.

Siempre da resultados positivos, hablar a los hijos de los peligros de la despenalización de la mariguana, si se les ofrece una buena información, que avise a sus mentes y voluntades, en formación, para que tengan los argumentos necesarios, para evitar su consumo, aunque lo hayan empezado.

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El Mobbing o “Psicoterror Laboral” comparable al Bullying escolar

 

ESCUELA PARA PADRES

 

El Mobbing o “Psicoterror Laboral” comparable al Bullying escolar.

  • 23 Tipos de personas vulnerables y propicias a sufrir el Mobbing
  • 4 Características principales de los que practican el Mobbing
  • 21 Tipos de Mobbing en las empresas y en la sociedad
  • 32 Acciones de Mobbing a las victimas en el trabajo o en la sociedad
  • 7 Acciones que las empresas deben hacer para evitar el Mobbing con sus empleados
  • 16 Acciones para evitar ser victima del Mobbing en el trabajo y en la sociedad
  • “Desamigar”, nueva forma de Mobbing al suprimir la amistad a otro, principalmente en los contactos de las redes sociales

3,713 Palabras. Tiempo de lectura 14:00

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Escribir sobre el Mobbing no es pesimismo, es realismo. Es una llamada de atención a los padres, para que sepan que sus hijos que siempre están vigilantes, analizando sus expresiones o comentarios y tomando nota del comportamiento, de lo que los padres dicen y hacen en la familia, el trabajo y en la sociedad. Los comentarios de acoso laboral, realizado o sufrido, pueden trascender la intimidad del hogar y quedarse incrustados en la mente de los hijos. Lo que ellos oigan a sus padres, será muchas veces lo que les origine su futuro comportamiento.

El Mobbing puede traducirse como acoso, maltrato, violencia o psicoterror laboral, social, físico o verbal. Es una manifestación de abuso, que atenta gravemente contra la dignidad, la integridad física o psíquica de las persona, en el trabajo o en la sociedad. Es una situación intencionada de conflicto puntual o continuado, de un acosador o grupo de acosadores, contra una o varias victimas de un grupo determinado, para hacerles la vida imposible. Se alimenta principalmente de las ansias de poder, de la envidia, del deseo de dominación y de las ganas de hacer daño a otros. No suele dejar huellas exteriores visibles, pero destroza los sentimientos, las mentes y en muchos casos, el futuro de las personas.

El Mobbing se produce entre los mismos trabajadores o entre los jefes con los empleados. También entre adultos, novios, esposos o amigos. En la mayoría de los casos, el acosador no tiene a nadie que le reprenda, corrija y castigue sus actuaciones, repeticiones o inclinaciones, como suele suceder en el caso del Bullying escolar, que es un acoso o maltrato exclusivo, entre los estudiantes jóvenes.

El Bullying escolar, deja unas cicatrices que si no se curan, permitirán para siempre la aceptación del Mobbing laboral, como una actitud normal hacia ellos. Hay personas adultas, que por sus características físicas o mentales, han crecido profesionalmente bajo la tiranía del acoso. Primero fue el Bullying en la escuela y después el Mobbing en el trabajo. Posteriormente serán ellos mismos los acosadores, debido a que están inmersos en esa herencia de comportamiento, que terminará impregnado su conducta, considerándola normal, incluso no llegando a percibir la grave dimensión del problema, hacia ellos y hacia los demás.

El Mobbing puede dirigirse contra la salud, la integridad moral, la profesionalidad y las relaciones familiares o amistosas de las personas, incluso sin que ellas lleguen a percatarse, ni entender los motivos por lo que lo sufren. Nunca se debe achacar, a la propia culpa, ni asumir su responsabilidad, al ser acosado.

El Mobbing se hace también, en el interior de la familia, del trabajo y en la sociedad y se convierte en un desgraciado instrumento de diversión, que se alimenta de hacer daño uno a otro, a base de agredir, intimidar o molestar a los demás.

Para no sentir los mordiscos de terror que supone sufrir el Mobbing, hay que tener una muy buena formación religiosa y mental. Dominar las virtudes y valores humanos de la paciencia, la caridad, la constancia, la firmeza, la perseverancia, la serenidad, la tolerancia, etc., pues son fundamentales para poder conservar un amplio dominio, de uno mismo y muy alta autoestima.

El Mobbing se retroalimenta con la implantación de la “Cultura del silencio obligado” y la “Cultura de la Resignación”, impuestas por los acosadores, que normalmente suelen creer que están en posesión de superioridad. Los acosados tienen miedo a las represalias de los abusadores y mucho temor, a pasar por la vergüenza de que los demás se enteren. Por eso su sufrimiento lo mantienen en secreto. No suelen tener el valor de denunciar los abusos, a sus superiores en el trabajo o a la policía. Entonces los abusadores, se salen con la suya.

El consentimiento de los abusados, ayuda a los abusadores a irse creciendo cada vez más, hasta que llegan a situaciones que en beneficio de todos, debieran ser castigadas. En la mayoría de los casos, desparece la “Cultura de la convivencia” y la “Cultura del Castigo”.

Ejercitar continuamente el Mobbing, produce en algunas personas una adicción compulsiva y aditiva, que les hace estar todo el día molestando a los demás. Son esos jefes, compañeros o amigos tóxicos, de los que hay que intentar alejarse. Hacen Mobbing por los motivos más absurdos, se enfurecen por cualquier cosa y quieren vengarse ante cualquier, pero a poder ser, con los más débiles. Otros se ponen celosos y quieren desquitarse, por alguna agresión recibida, real o imaginaria.

Contra el Mobbing se lucha alejándose de él, demostrando un gran dominio y equilibrio de la autoestima, pues no se puede salir de sus garras, sin pagar un alto precio. No hay ninguna razón para aceptar, con sumisión, el sufrimiento que produce el Mobbing. Cuánto más cerca se esté o más tiempo dure, más daño y peores consecuencias genera. El Mobbing puede producir grandes heridas físicas y emocionales, para las cuales hay que tener preparadas las estrategias adecuadas de rechazo, con el fin de poderlas curar inmediatamente, procurando que su intensidad disminuya con el paso del tiempo, que no se infecten ni acrecienten y que no vuelvan a producirse.

Cuando en el trabajo o en la sociedad, se siente que una persona, debido a su prepotencia, acosa a otra, se está creando un ambiente de violencia, que si no se pone remedio inmediato, alcanzará niveles impredecibles. Nadie sabe dónde terminarán los actos del Mobbing, pueden empezar como una gracias o una “broma pesada” y terminar, con la ruina moral y profesional de una persona y toda su familia.

La gravedad del Mobbing no son sólo los daños que produce, sino el cómo se reparan. Las heridas producidas y las cicatrices dejadas producen el ”síndrome de desconfianza” presente y futura, y puede llegar a desmoronar y desestabilizar los principios familiares, morales y sociales del acosado.

23 Tipos de personas vulnerables y propicias a sufrir el Mobbing: Debido a que no pueden ni quejarse a sus superiores, ni responder, ni dejar el trabajo, ni desahogarse con sus familiares, amigos o consejeros. En muchos casos los propios jefes alientan el Mobbing entre sus subordinados, para que se vayan acostumbrando a endurecer sus mentalidades.

1.      Los empleados más indefensos.

2.      Los empleados más necesitados del trabajo y que no puede dejarlo.

3.      Los empleados muy tímidos o introvertidos, acostumbrados a la sumisión incondicional.

4.      Los empleados nuevos.

5.      Los menos capacitados para el trabajo que realizan.

6.      Los que están muy contentos, integrados y satisfechos con su matrimonio, vida familiar y relaciones sociales, debido a que con el ejemplo que imanan, produce la envidia a los acosadores.

7.      Los que hablan claro al hacer las preguntas incómodas y claves, que nadie se atreve a formular, para no disentir contra del pensamiento único de los que practican el Mobbing.

8.      Los que han sido acosados en otras ocasiones y quieren vengarse, en otros más débiles.

9.      Los que no se enteran o no quieren enterarse, de los estragos que produce la  terrible violencia del Mobbing. No se dan cuenta de que “Ayer fueron a por ellos, mañana vendrán a por ti”

10.   Los que por ética profesional y en contra de las costumbres, rechazan corrupciones, premios y ascensos inmerecidos, a cambio de su silencio y adhesión inquebrantable, a los que practican el Mobbing.

11.   Los que por su noble actitud, son una permanente denuncia sobre las cosas que funcionan mal o con poca ética, en perjuicio de los accionistas, empleados, proveedores, clientes o de la sociedad, por ejemplo: Contaminación ambiental, fraudes de impuestos, engaños en los productos o garantías, etc.

12.   Los que se atreven a comentar los errores de sus superiores, las cosas que no funcionan, pero que podrían funcionar, y cuestionan las versiones oficiales de la empresa, buscando la verdad.

13.   Los que se quejan y denuncian los actos indignos de Mobbing, defienden y se solidarizan con las víctimas de injusticias, vejaciones y malos tratos en la organización, y abren los ojos a sus compañeros.

14.   Los que son buscados y elegidos sistemáticamente por otros empleados, para liderar o participar en los proyectos o equipos de trabajo más difíciles.

15.   Los que son políticamente incorrectos con los temas, valores y situaciones de la empresa y denuncian las inmoralidades, los robos, las malversaciones y el desvío ilegal del dinero o productos.

16.   Los que son un punto de referencia atípica, para otros de la organización, por sus grandes dotes de autonomía, autoridad moral, capacidad de trabajo, carisma, comprensión del sufrimiento ajeno, conocimientos, dinamismo, empatía, ética, experiencia, honestidad, honradez, idealismo, independencia, iniciativa, inteligencia, interés por el desarrollo y bienestar de los demás, liderazgo, madurez, motivación, popularidad social, rectitud, sabiduría, sensibilidad, sentido de la justicia, sociabilidad, etc.

17.   Los que tienen buenas amistades, alianzas y solidaridades, dentro de la empresa, por lo que no son bien vistos por los jefes, los cuales tratan de acosarlos separadamente y enfrentarlos entre sí, para “Divide y vencerás”.

18.   Los que tienen diferencias raciales, religiosa, económicas o de inmigración, con la mayoría dominante en el trabajo o en la sociedad.

19.   Los que tienen poca confianza en su imagen y en la buena realización de su trabajo.

20.   Los que tienen su punto flaco, en el excesivo apego al dinero y a las ventajas o prebendas materiales, por lo que saben que nunca protestarán por el Mobbing.

21.   Los que tienen un complejo de inferioridad heredado o provocado, por sus anteriores situaciones.

22.   Los que tienen un gran sentido de responsabilidad, ética y honradez, que chocan con determinadas prácticas laborales, no aceptables moralmente y se niegan a mirar para otro lado, ante las inmoralidades o las injusticias.

23.   Los que tienen vergüenza de que otros sepan que son victimas, temiendo que eso transcienda y se empeore su situación.

El Mobbing se suele dar contra las personas por su envidiada y brillante capacidad, su excelencia profesionalidad, su solidaridad con los compañeros, sus excelentes conocimientos, etc.

Los compañeros de trabajo, la familia y los amigos, pueden detectar si alguien está sufriendo el Mobbing y no se atreve a decirlo, debido a que está bajo presiones o amenazas. El cambio de comportamiento, las miradas o respuestas evasivas, cuando se pregunta por el tema, la constante desgana por el trabajo, el asilamiento, etc.

4 Características principales de los que practican el Mobbing:

1.      Nunca reconocen sus acciones de Mobbing, siempre dicen que la culpa ha sido del acosado, y que éste les ha provocado.

2.      Están buscando continuamente, quién pueda avalar sus conductas de Mobbing, soportada en sus mentiras.

3.      Sienten una profunda animadversión por los acosados, y continuamente les están sacando y exagerando sus defectos, sean verdaderos o falsos.

4.      Se ceban en que la víctima, suele tener un elevado sentido de la responsabilidad y de la ética.

Los que practican el Mobbing para destruir a las personas, suelen ser vulgares, ignorantes, mediocres, mal educados y carentes totalmente de los mínimos conocimientos y practicas de las virtudes y valores humanos. Tienen tanta o más culpa, los que se suelen poner a su lado y participan, consienten, callan, amparan y justifican, dejándose engatusar y engañar, por acciones que de sobra saben que son perversas.

Hay muchas empresas y organizaciones, que tienen claras políticas de “Tolerancia Cero” relacionadas con el Mobbing. Si los responsables de la empresa, encuentran a un acosador, inmediatamente tienen que tomar una acción enérgica, para enfrentarle y tomar las medidas correspondientes, que prevengan el que no vuelva a ocurrir. Si consienten que entre los empleados se instale la “Cultura del Mobbing”, muy pronto trascenderá al exterior y el sufrimiento de las familias y amistades de sus colaboradores, tendrá repercusiones impredecibles.

Desafortunadamente algunos empresarios, no muestran el interés que debieran para contrarrestar, los primeros conatos de la instalación del Mobbing en la empresa, incluso cuando observan, las primeras agresiones verbales o discriminaciones que se producen. Antiguamente decían: -Divide a los empleados y triunfarás. Si se pelean entre ellos mucho mejor, pues así no se unen contra el empresario-. Pero eso es un fracaso profesional y humano, ya que hoy lo que intentan hacer todas las empresas, es propiciar un gran ambiente laboral, a través del trabajo en equipo y todos muy unidos.

El Mobbing puede convertirse en una adicción colectiva, si no se corta a tiempo, para evitar envenenar el ambiente laboral de la empresa o las relaciones sociales. El Mobbing es un conflicto unilateral, entre el acosador y la victima o el grupo de victimas, que han elegido.

El Mobbing algunas veces es alentado por políticos o grupos sociales extremistas, que instigan a determinados colectivos, abusando de ellos verbalmente. Esto suele trascender, como mal ejemplo a la sociedad, y convertirse en los cimientos de los problemas de mala convivencia. Este Mobbing, lo hacen para afianzarse en sus equivocadas suposiciones de primacía racial, superioridad económica, intolerancia religiosa o desprecio sexual.

21 Tipos de Mobbing en las empresas y en la sociedad:

1.      Amenazas a la integridad física.

2.      Bloqueo social: Se practica a través de la estigmatización secundaria, que deja una huella imborrable y resulta muy difícil de combatir.

3.      El Cyber Mobbing.

4.      El chantaje emocional, económico y social.

5.      El “Grooming»: Que es el acosos sexual por internet y éste generalmente lo practican los adultos, con jóvenes, en edad escolar.

6.      El “Sexting”.

7.      El “Texting”.

8.      El acoso psicológico.

9.      El de exclusión de grupo.

10.   El hostigamiento.

11.   El menosprecio, en público y en privado.

12.   El sexual.

13.   La coacción.

14.   La exclusión social.

15.   La intimidación.

16.   La manía persecutoria.

17.   La manipulación.

18.   La tiranía.

19.   Los acosos verbales.

20.   Los golpes, dejando o no dejando marcas.

21.   Los insultos.

El acoso laboral o social, para calificarlo como Mobbing, tiene que darse periódicamente y periodos susceptibles de medirse. No es cuando sucede esporádicamente, en situaciones aisladas y sin repeticiones.

32 Acciones de Mobbing, a las victimas en el trabajo o en la sociedad:

1.      Acosar sexualmente con actos, gestos o proposiciones.

2.      Amenazar o aterrorizar anónimamente por teléfono o con escritos.

3.      Calumniar o murmurar sobre su persona.

4.      Crear la falsa imagen de que es un enfermo mental, que no puede razonar, por lo que tiene que someterse a un examen psiquiátrico.

5.      Criticar o burlarse de su vida, privada familiar o social.

6.      Cuestionar y desautorizar todas sus decisiones u opiniones.

7.      Chantajear y amenazar, para que no denuncie el Mobbing que recibe.

8.      Darle trabajos humillantes.

9.      Desacreditar o impedir, que pueda mantener su reputación personal o laboral.

10.   Designarle un puesto de trabajo, que le aísle y aleje de sus compañeros.

11.   Evitar que la víctima, tenga la posibilidad de mantener contactos sociales internos o externos.

12.   Excederse en el control riguroso de su trabajo, con manera malintencionada.

13.   Exigir resultados exagerados a su trabajo.

14.   Expresarse con gestos de desprecio hacia su persona, en presencia de otros compañeros.

15.   Gritarle y recriminarle constantemente, por todas sus acciones.

16.   Hostigarle con acciones, que afecten su salud física o psíquica.

17.   Ignorar continuamente su presencia, dirigiéndose exclusivamente a otros.

18.   Impedir por el jefe o por los compañeros, que se exprese o pueda objetar, sobre el trato que recibe.

19.   Infravalorar el trabajo que realiza, no dándole ninguna posibilidad de mejora profesional o económica, incluso limitándole las oportunidades de trabajar, en lo que conoce o está entrenado.

20.   Injuriarle con términos insultantes, obscenos o degradantes.

21.   Interrumpirle constantemente, cuando habla o cuando trabaja.

22.   Intimar o agredirle físicamente.

23.   Mofarse por sus dolencias, limitaciones o minusvalías.

24.   No contestarle cuando se dirige a otra persona.

25.   Obligarle a realizar trabajos peligrosos o perjudiciales para su salud, sin haberle dado entrenamiento, ni medios protectores y no tener en cuenta sus capacidades.

26.   Ocasionarle desperfectos en sus herramientas, documentos, tareas o trabajos realizados.

27.   Prohibir que otros le dirijan la palabra, de forma que se produzca un vacío ante su presencia.

28.   Propalar aseveraciones y rumores malsanos y perjudiciales.

29.   Reírse de lo que ignora, aunque no tenga por qué conocerlo.

30.   Reprochar continuamente su trabajo, aunque esté bien hecho.

31.   Ridiculizarle por su forma de expresarse, imitándoles la voz y los gestos.

32.   Tratar sus asuntos los últimos, aunque haya llegado los primeros.

33.   Zaherir o mofarse continuamente por sus orígenes, raza, nacionalidad, creencias religiosas o convicciones políticas.

7 Acciones que las empresas deben hacer, para evitar el Mobbing con sus empleados:

1.      Asignar equitativamente cargos, trabajos y remuneraciones.

2.      Capacitar a los líderes, para que sean capaces de evitar y solucionar los conflictos laborales, colectivos y personales.

3.      Establecer sistemas de aceptación, acomodación, para los nuevos trabajadores.

4.      Estructurar y concretar las tareas y funciones de cada cargo.

5.      Instaurar canales abiertos de comunicación, verticales y horizontales,para la recepción y solución de quejas anónimas y advertidas.

6.      Tener una política de “Tolerancia Cero” para el Mobbing, entre todas las personas de la empresa.

7.      Velar por las relaciones laborales, con sus empleados y entre ellos.

El Mobbing si no se corrige a tiempo, puede terminar violentamente con asesinatos, suicidios, depresiones, etc. Hay muchos casos en que concluye, con varias de estas cosas a la vez y vemos, en los medios de comunicación, que un empleado deprimido, mata a sus jefes y compañeros de trabajo y después se suicida. La empresa tiene la obligación de tener, los mecanismos de información para detectar esas actitudes y tomar a tiempo, las correspondientes medidas de seguridad.

También los empleados, deben procurar enterarse si es que pueden existir compañeros con signos externos, de poder ejercer la capacidad de aniquilar psicológicamente a otras personas, con el Mobbing, por lo que tienen que estar muy atentos a estas situaciones y comunicarlas a sus jefes, por los conductos reglamentarios, antes de que puedan ocurrir.

16 Acciones para evitar ser victima del Mobbing en el trabajo y en la sociedad:

1.      Antes de que ocurra la primera vez, tener estudiadas a las personas que sean susceptibles de hacerlo y las posibles alternativas a emplear, para que si ocurriera, no vuelva a suceder. El Mobbing no debe coger a nadie desprevenido.

2.      Asegurarse el apoyo laboral, familiar y social.

3.      Aumentar la confianza en uno mismo.

4.      Comunicar por los conductos reglamentarios, el acoso recibido, y en su caso hacerlo público, para conseguir el apoyo de otros compañeros. La unión hace la fuerza.

5.      Consultar con profesionales capacitados, los hechos, las evidencias o las suposiciones, para encontrar soluciones concretas, a cada caso, y así evitar la parálisis emocional. Cuatro ojos ven más que dos.

6.      Evitar la autoinculpación, de todo lo malo que sucede en la empresa, pues al final, se estará dando herramientas y municiones a los acosadores.

7.      Fortalecerse emocionalmente ante el Mobbing, de forma que no se introduzca en la mente.

8.      Identificar bien el problema e informarse perfectamente, de las actitudes y soluciones que hayan tenido éxito demostrado, en situaciones similares, en función de las características de las personas acosadas, las del acosador, las del ambiente y circunstancias donde ocurre.

9.      Incrementar el margen de maniobra en el trabajo y en la sociedad, relacionado con las posibles alternativas de respuesta, alejamiento o huida.

10.   Mantener una buena forma física y mental, preparada para cualquier golpe.

11.   Negociar con el acosador, los motivos por los que lo hace, haciéndole saber en los problemas que se mete, si no lo suspende inmediatamente. No es cuestión de convencerle, para que cambie, es cuestión de ser fuerte y hacer ver, que el acosado, no está solo en la sociedad.

12.   No reaccionar con ataques violentos, pero intentar como en el judo, aprovechar la fuerza de los acosadores, para desarmarles.

13.   Procurar no aislarse voluntariamente del grupo, a no ser que se sufra una exclusión social, premeditada por los otros.

14.   Reforzar y estabilizar, la situación económica.

15.   Remover de la mente, malos recuerdos, relacionados con otras ocasiones de Mobbing.

16.   Tener un buen control mental y saber canalizar todos los sentimientos de ira, rabia o frustración.

“Desamigar”, nueva forma de Mobbing, principalmente en los contactos de las redes sociales, al suprimir la amistad a otro. Es una acción muy humillante, ante los miles de personas que se pueden enterar. Es una de las principales causas del Mobbing, entre amigos. La máxima expresión de ‘Desamigar”, es convertir a un amigo, en enemigo, sin ninguna causa que lo justifique, solamente por fastidiarle y enemistarse con él, incluso para hacerle daño, ante un grupo de amigos o colegas. Esto es más cruel, si el que lo efectúa, es uno de los líderes del grupo.

El Mobbing no es “Desamigar” a los “amigos tóxicos”. Hacerlo es una obligación, para mantenerse en un buen estado de salud mental y salud social. Hay amigos que nos pueden ayudar a subir a la cima del mundo, y otros que nos pueden hundir, en el más profundo de los abismo. Hay que saber “Desamigar” de quien puede hacer daño a nosotros, a nuestra familia y a la sociedad.

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La virtud de la prudencia explicada a los hijos

ESCUELA PARA PADRES

La virtud de la prudencia explicada a los hijos.

  • 10 Ocasiones para practicar la virtud de la prudencia
  • 10 Actitudes que saben hacer las personas prudentes
  • 24 Sentencias sobre la práctica de la prudencia

1,626 Palabras. Tiempo de lectura 6:00

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La prudencia, una de las cuatro virtudes cardinales, (Las otras son: Justicia, Fortaleza y Templanza) consiste en discernir y distinguir lo que es bueno o es malo, para así poder actuar con sensatez y eficacia, siguiendo o huyendo de ello. Es la virtud que dispone a la razón para que comprenda y practique en toda circunstancia el verdadero bien y así sepa elegir los medios rectos para realizarlo.

La prudencia es: Sensatez, cautela, moderación, buen juicio, cordura, reflexión, sabiduría, madurez, discernimiento, seriedad, formalidad, discreción, mesura, ponderación, compostura, templanza, parquedad, contención, freno, tacto, cautela, precaución, cuidado, equilibrio, aplomo, ecuanimidad, entereza, serenidad, tranquilidad, etc.

La prudencia fomentando la paciencia y la tolerancia, facilita la precaución y evita los actos inconscientes, irreflexivos, impetuosos, irreversibles e innecesarios de una valentía mal interpretada.

La imprudencia es: Grosería, descaro, insolencia, indiscreción, insensatez, ligereza, frivolidad, descuido, irreflexión, temeridad, osadía, etc.

10 Ocasiones para practicar la virtud de la prudencia:

1.      Cuando a los hijos desde muy pequeños se les enseña con el ejemplo y naturalidad la virtud de la prudencia, y a distinguir a medida que van madurando, lo que es prudente e imprudente y las consecuencias que conlleva el no tenerlo en cuenta.

2.      Cuando actuamos prudentemente en temas materiales o espirituales con la familia, los amigos o la sociedad.

3.      Cuando damos un buen ejemplo a los hijos de nuestra prudencia en la forma de vida familiar, profesional y social.

4.      Cuando es necesario dar consejo y calificar a las personas que han actuado, actúan o van a actuar mal, consigo mismo, con la familia, los amigos o la sociedad.

5.      Cuando pensamos bien, con conocimiento y tranquilidad, ente situaciones difíciles, para evitar problemas en circunstancias previstas o imprevistas.

6.      Cuando por prudencia evitamos rompimientos, riñas, peleas, guerras o rencores entre la familia, amigos o sociedad.

7.      Cuando sabemos callar para evitar a otros causarles un mal o un dolor profundo por no haber guardado o suprimido el rencor.

8.      Cuando se demuestra la capacidad de elegir el mejor camino y emprenderlo, haciendo a un lado aquellas trayectorias que implican un mal o un daño.

9.      Cuando se intenta aprender y practicar la virtud de la prudencia en todas las oportunidades posibles, dentro de la familia, de la escuela y en la sociedad.

10.   Cuando se piensa bien antes de emprender una acción, cuales son los medios que se tienen para realizarla del mejor modo para que tenga éxito.

La prudencia guía el juicio y las actuaciones de la conciencia, para poder aplicar sin errores, la conducta de las personas y sus principios morales. Es muy importante superar las dudas sobre el bien que se debe hacer y el mal que se debe evitar, eligiendo prudentemente y con gran discernimiento los medios justos para actuar. Lo bueno, lo malo, lo verdadero y lo falso, no son productos de opiniones democráticamente acordadas por muchas decisiones políticas que los amparen.

La prudencia es como una luz para nuestro entendimiento, puesto que nos ayuda a fijar nuestros objetivos y a elegir los medios adecuados para conseguirlos. Nos permite pensar a la hora de fijar nuestros objetivos, al elegir los medios adecuados para lograrlos, al valorar los acontecimientos, al evaluar o calificar a las personas, al examinar los triunfos, los fracasos y los problemas, al calificar y no despreciar los consejos, al intentar distinguir serenamente lo mejor y la parte positiva de las personas, cosas y situaciones que nos rodeen.

La prudencia no es exclusivamente yo, mi, me, conmigo y la ley del mínimo esfuerzo, junto a la libertad sin responsabilidad. Es el tú y los demás, aunque conlleve en algunos casos una ética dolorosa, a la hora de pensar, razonar y discernir los asuntos cotidianos.

La prudencia no es cobardía, la mayoría de las veces es un signo de inteligencia que a algunos les puede parecer demasiada exigencia de análisis ante las situaciones. La persona prudente y bien formada no tiene que aparentar ante otros el ser vergonzoso, apocado, desidioso, dejado, tímido, temeroso, indeciso o pusilánime, tiene que ser él mismo y obrar en consecuencia.

Los padres deben inculcar a sus hijos, desde el principio de sus vidas, la virtud de la prudencia. En primer lugar deben hacerlo con el ejemplo en su forma de hablar y actuar, explicándoles lo que es la prudencia con hechos concretos y que estén al alcance de su entendimiento, según vayan creciendo para que se les vaya marcando su personalidad. El equilibrio en la práctica de la virtud de la prudencia debe estar entre el mejor deseo de educar a los hijos y el no privarles de las oportunidades de crecimiento. Intentando siempre el estar muy bien formado e informado en cada caso sobre lo que es prudente y lo que es imprudente.

Los padres pueden utilizar situaciones familiares, los hechos que les rodean y las que propagan los medios de comunicación, para hacerles entender los que se han realizado con prudencia o imprudencia, así como las consecuencias, buenas o malas obtenidas, principalmente cuando se quieren dejar arrastrar imprudentemente por las malas enseñanzas con las que las sociedades permisivas les intentan convencer.

Los padres tienen que ser muy prudentes en el cumplimiento de sus obligaciones irrenunciables, indiscutibles, innegociables e intransferibles de educar bien a sus hijos en la práctica de las virtudes y valores humanos, entre ellos el de la prudencia. La práctica continua de esta virtud les ayudará a reflexionar y a medir con firmeza y valentía los riesgos de las decisiones que tienen que tomar, los hijos y los padres.

10 Actitudes que saben hacer las personas prudentes:

1.      Comer con buenas formas y sin glotonería.

2.      Desconfiar de las “maravillosas oportunidades” que ofrecen fáciles ganancias. No hay atajo sin trabajo.

3.      Evitar los lugares peligrosos y a los amigos tóxicos.

4.      Gastar en lo necesario sin hacer ostentaciones.

5.      Informarse lo mejor posible y pensar mucho, antes de tomar una decisión trascendental.

6.      No hacer ostentación de los bienes, sean propio o ajenos.

7.      Obedecer las leyes para evitar los castigos y hacer más agradable la convivencia con los demás.

8.      Pedir consejo a los que tienen conocimientos y experiencia.

9.      Ser comedidos en el hablar y al escuchar.

10.   Vestirse con moderación.

La prudencia con sensatez disminuye las posibilidades de tener miedo a lo oculto o imprevisto, pero no elimina las actitudes razonables de reto y riesgo. Aumenta los motivos para tener precaución, al recomendar tomar acciones basadas en nuestras propias capacidades y posibilidades.

La prudencia sirve para calificar y en su caso corregir fraternalmente con moderación, sensatez y discreción los errores del prójimo, para dar consejos a los familiares y amigos y para facilitar solamente la información que sea menester, sin indiscreciones o abusos.

24 Sentencias sobre la práctica de la prudencia:

1.      El hombre prudente pasa por alto la ofensa, el necio muestra en seguida su enojo.

2.      El hombre que alcanza la prudencia vale su peso en oro.

3.      El número de locos es tan grande, que la prudencia obliga a tener que aceptarlos.

4.      Es preferible una silenciosa prudencia a una tonta locuacidad.

5.      Gran parte de la prudencia consiste en preguntar. El que pregunta no suele equivocarse.

6.      La persona prudente mira bien lo que promete.

7.      La prudencia acompaña a la vejez, la temeridad a la juventud

8.      La prudencia acompaña al hombre sabio y lo hace sentirse satisfecho de los frutos de sus decisiones y de sus actos.

9.      La prudencia como los bienes están sujetos a la voluntad propia y a la suerte.

10.   La prudencia es la fuerza de los débiles.

11.   La prudencia es uno de los pilares en el que se asientan muchas virtudes.

12.   La prudencia evita poner todos los huevos en el mismo cesto.

13.   La prudencia guarda en seguridad la vida y puede hacerla dichosa.

14.   La prudencia hace aprender de los fracasos para no tropezar dos veces en la misma piedra.

15.   La prudencia no produce canas, las evita.

16.   La prudencia no se produce ni se comunica por la blancura de los cabellos, aunque sí madura con la experiencia.

17.   La prudencia si no se practica frecuentemente, suele faltar cuando más se la necesita.

18.   La prudencia y la moderación pueden y hacen corregir muchas cosas.

19.   Los prudentes disimulan los insultos, los imprudentes se enfurecen.

20.   Mezcla a tu prudencia un gramo de locura y tendrás la actitud correcta.

21.   Prudencia es saber distinguir las cosas deseables de las que conviene evitar.

22.   Prudente padre es quien conoce a su hijo.

23.   Ser prudente y paciente, lleva mucho tiempo para acostumbrarse.

24.   Una mente imprudente y desocupada es tierra abonada para meterse en problemas.

La prudencia es indispensable a la hora de analizar con tranquilidad y serenidad todas las esquinas y entresijos de los negocios actuales y los que nos propongan. La imprudencia en los negocios suele ser una temeridad u osadía, y el camino irreversible hacia la quiebra o al fracaso.

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La solidaridad de los padres, educa a los hijos.

ESCUELA PARA PADRES

La solidaridad de los padres, educa a los hijos.  

  • 25 Consejos para ser solidario 

2,263 Palabras. Tiempo de lectura 8:00  

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La solidaridad es la adhesión a la causa, opinión, situación u objetivos de otros, e incumbe tanto al que da, como al que recibe, aunque sin perder de vista, lo que los receptores puedan y deban aportar para compensar.

La solidaridad también es apoyo, respaldo, unión, ayuda, protección, participación, favor, aval, defensa, adhesión, apego, fidelidad, caridad, generosidad, filantropía, lealtad, camaradería, fraternidad, etc.  Lo contrario de solidaridad, es el individualismo, la indiferencia y el egoísmo. 

La solidaridad trabaja en paralelo con el amor, la caridad, la generosidad, el altruismo, el voluntariado, la sensibilidad, el respeto, la justicia, la autoexigencia, la empatía. etc. La solidaridad no es solamente caridad, es principalmente sentir empatía y demostrarla por las causas justas. Tanto bien puede hacer una caridad en dinero, como una conferencia sobre la solidaridad por alguna causa, que arrastre a otros a ayudar. Esa conferencia, artículo, libro, mensaje, conversación o postura civil, puede mover a muchas más personas, en la dirección adecuada, que un simple donativo para la causa, aunque menos es nada. Una cosa es la caridad y otra cosa son los actos solidarios hechos de forma inteligente, proactiva, comprometida y coherente.

Una limosna puede no ser solidaria, puede ser un “acallar la conciencia” o “para quitarse un problema de encima”. La solidaridad va mucho mas lejos, pues está íntimamente relacionada con la identificación del problema o de la idea que se persigue. 

La solidaridad no es solamente, cuando se aplica en casos de crisis puntuales, continuas o en determinados momentos, difíciles y extraordinarios. Es una actitud que debe mantenerse con hechos reales, para ayudar a que determinadas causas buenas, se consoliden y crezcan. La solidaridad es un proceso, que se va aprendiendo poco a poco, desde la infancia, para ejercerla con todos los que la necesitan, incluso aunque no la pidan.

Si la solidaridad esta bien asentada, como una de las principales virtudes y valores humanos, será mucho más fácil realizarla, siempre o en los momentos necesarios. Ese deseo y obligación de ayudar a los demás, no desaparecerá en el momento que se terminen o se nos olvide, voluntaria o involuntariamente, la crisis o la situación por la que en esa ocasión, nos hemos hecho solidarios. Es el apoyo inteligente, que se tiene que dar en cualquier ámbito de la vida, a los que lo necesitan, pero no solamente con el sentido de ayuda y limosna caritativa, ya que debe hacerse sin esperar recompensas, reconocimientos o pagos por lo realizado. 

La solidaridad empieza con el prójimo más cercano, que es el necesitado “más próximo”. Hay muchas personas, organizaciones y buenas causas a nuestro alrededor, que tienen graves necesidades, al encontrase en situaciones difíciles económicas, laborales, familiares, muchas veces ajenas a su buen  hacer.

La solidaridad no es solamente, un sentimiento circunstancial y voluble. Es una actitud frente a la vida, realizada de forma constante, razonable y desprendida, en beneficio del prójimo, la cual siempre repercute favorablemente en quien la ejerce.

Hay muchas formas de expresar la solidaridad con la familia, los amigos y la sociedad en general. Sobre todo en los momentos que la sociedad, las personas en particular, grupos excluidos, marginados o indefensos, tienen más dificultades económicas, sanitarias, religiosas, etc.

25 Consejos para ser solidario:

1.      Acostumbrarse a trabajar desinteresada, voluntaria, gratuita y perseverantemente, a favor del prójimo, sintiéndose parte activa de las buenas causas.

2.      Actuar con mucha generosidad, incluso con las cosas propias más apetecibles, no dudando en ofrecer, de lo que tenemos, no de lo que nos sobre, las 3 T’s (Tiempo, Talento y Tesoro). Procurando hacerlo en grupo, para aumentar la eficacia.

3.      Aprender a anteponer al propio bienestar, los sacrificios solidarios que haya que hacer, por el bien común.

4.      Comprender que si nuestro entorno está bien, nosotros también lo estaremos.

5.      Conservar el espíritu abierto a todas las personas que tengan necesidades, sin importar su raza, política o religión.

6.      Convertirse en los denominados “solidarios sin fronteras” compatibilizando la solidaridad, con el tiempo libre y el ocio, en beneficio de las personas o causas, que necesitan su tiempo, su tesoro o su talento. A muchas personas, principalmente a los jóvenes, pueden disfrutar de una nueva experiencia, viviendo en otro entorno o solidarizándose con otras causas, pueden reorientar su futura vida familiar, profesional y social.

7.      Dar ejemplo de solidaridad durante todo el año, no solamente en ocasiones determinadas.

8.      Demostrar mucha sensibilidad humana, ante la presencia de los problemas de los demás.

9.      Disponer de mucha valentía y coraje, para comenzar y continuar conscientemente, con la solidaridad a pesar de los problemas, dificultades e incomprensiones, que salgan en el camino.

10.   Educarse en saber comunicar a los demás, las ventajas de la virtud y valor humano de la solidaridad, para que los necesitados de ella, no se encuentren solos.

11.   Empezar la solidaridad con la familia, la cual es mucho más que una unidad legal, social o económica. Es una comunidad de amor, solidaridad y convivencia, para trasmitir e instalar en las mentes, las virtudes y valores humanos, culturales, éticos, sociales, espirituales y religiosos. Es la primera red de solidaridad, e incluso egoístamente, es la mejor y más segura cuenta de ahorro, donde guardar el dinero y las buenas acciones, por si tienen que servir, para prevenir y sobrepasar las futuras dificultades y crisis económicas.

12.   Enseñar a los hijos, para que sepan que no están solos en la sociedad, y que hay otras personas en la sociedad menos afortunadas. Hoy por ti y mañana por mí.

13.   Escuchar con atención, dedicación, afecto y simpatía, las propuestas de interés general y bien común para la familia, los amigos o la sociedad.

14.   Evitar el individualismo, la indiferencia y el egoísmo, ante los problemas o inquietudes justificadas de los demás.

15.   Incrustar en la familia la educación del concepto de “Todos para uno, y uno para todos”, sin excepciones en los temas del dinero, del mutuo esfuerzo y del amor, solidarizándose con generosidad, principalmente ante las situaciones familiares.

16.   Luchar por conseguir instaurar en la cultura, la ética de la solidaridad, principalmente en los jóvenes, para que vaya fortaleciéndose en ellos, a medida que vayan creciendo.

17.   Mantener pase lo que pase, la perseverancia solidaria sin decaimiento, sabiendo que los demás, necesitan que hagamos el máximo esfuerzo posible, para ayudarles.

18.   No desanimarse por el sacrificio que supongan la incomprensión, rechazo, apatía, ingratitud o desprecio, por causa de los que no aprueban esta virtud o por las abstenciones, en la participación.

19.   No sentirse indiferentes a las buenas causas familiares o sociales.

20.   Practicar el trabajo en equipo, cuando sea necesario, para aumentar los resultados de la solidaridad, a poder ser en unión y cooperación con las ONG’s.

21.   Respetar, reconocer, comprender, apoyar y acoger, a los que necesitan nuestra solidaridad con discernimiento y empatía, poniéndose en lugar de los otros.

22.   Ser solidario sin egoísmo ni arrogancia, para que las personas u organizaciones, alcancen a obtener un mejor nivel de vida familiar, social, económica y religiosa.

23.   Tener muy claras las prioridades y primeramente, tener una gran solidaridad con las personas. Después tener la cabeza muy fría, aunque se tenga el corazón caliente, para analizar y actuar sin pasión, según los resultados del estudio de las prioridades. Está muy bien tener solidaridad con la vida de los animales, ballenas, focas, gallinas y con la madre tierra, pero primero son las personas.

24.   Trabajar en grupo y cumplir lo mejor posible, los compromisos adquiridos con uno mismo o con el prójimo.

25.   Usar la inteligencia y desarrollar los cinco sentidos, para comprender lo que necesitan los demás, incluso antes de que nos lo pidan.

La solidaridad se promueve en los hijos, con el ejemplo de los padres y con su enseñanza cotidiana, para que aprendan a ponerla en práctica. Educar hijos solidarios, es educar hijos inteligentes. Los padres preocupados por enseñar la virtud de la solidaridad, que inculcan a sus hijos el valor de tolerancia, esforzándose a que aprendan a discutir y negociar, de forma positiva sus conflictos, por muy pequeños que sean, están enseñando a sus hijos, a contemplar el mundo desde una perspectiva de justicia, igualdad y respeto. También los hijos tienen que aprender, por si solo, a practicar la solidaridad a través de sus experiencias personales o colectivas, incluso con los formidables libros que hay sobre el tema. 

La solidaridad no es un sentimiento privado, sino que implica justicia, verdad, coherencia y testimonio. Conlleva la valentía de demostrarla ante los demás, poniendo nuestra inteligencia y medios, a disposición de los necesitados de ella. No podemos desentendernos de los problemas, ni inquietudes de los demás, mirando para otro sitio o mirándonos egoístamente a nosotros mismos. Uno solo, puede hacer algo por los demás, pero si a ese esfuerzo solidario, se le añade con el ejemplo otros, poco a poco se va incrementando y multiplicando el poder solidario, ante una causa. “Las manos poderosas, deben ser manos generosas”

La solidaridad no puede confundirse, con la ayuda a la pobreza extrema, pues va mucho más allá de los bienes físicos. También hay que ser solidario con las ideas, situaciones y objetivos. También se desarrolla al intentar solucionar las carencias espirituales de los demás, expresada en la sociabilidad al cooperar y sentirse unido a los demás.

La solidaridad es un acto de la inteligencia, de la voluntad y del conocimiento. Cuando ésta se produce, es debido a que previamente se ha utilizado unas operaciones mentales y sentimentales muy específicas: La observación, la identificación, las posibilidades, las alternativas,  la comparación, la diferenciación, las prioridades, las estrategias, etc. Lo que produce el fomento del criterio, la reflexión y el aprendizaje de la toma de decisiones. La persona solidaria es una persona que tiene sentimientos positivos.

La solidaridad hay que aprender a practicarla, primero en cosas sencillas, hasta que se llega a disfrutar de la sensación de plenitud y satisfacción, que resulta de ayudar a otros, aun asumiendo los problemas y dificultades, que conlleve hacerlo. Los hijos, en función de su edad física y mental, tienen que aprender a disfrutar pensando en los demás y en la forma de ejercer la solidaridad.

Una persona solidaria, es una persona básicamente generosa en actitudes, pensamientos, ideas, etc. El egoísmo personal, es incompatible con la solidaridad. Es incongruente realizar actos solidarios puntuales, pero sin ser solidario.

La solidaridad empieza con la familia, sintiendo y demostrándose ayuda, compromiso y respeto entre todos los miembros. Ofreciendo el tiempo, circunstancias, talentos y lo que cada uno pueda compartir.  Empezando por los padres entre si y continuando con los hermanos y demás familiares. Si se consigue introducir la solidaridad en la familia, será mucho más fácil, practicarla en el exterior. 

Para cambiar la vida, ordenarla, sentirse útiles y valorados por los demás, no haya nada que de mejores y mayores frutos, que ejercer  la solidaridad en trabajos voluntarios, a favor de alguna buena causa. Incluso cuando se ejercita la empatía, acompañando a otros para ayudarles, o simplemente, aliviándoles el dolor al darles consuelo.

La solidaridad con el prójimo, es la primera y más valiosa acción, que hay que desarrollar diariamente en la familia y en la sociedad, sabiendo que al final, la persona solidaria, es la más beneficiada, incluso al sentirse ha gusto consigo mismo, principalmente si no se cierra en círculos elitistas, o burbujas que le aíslen de su entorno, y sobre todo si aprecia la recompensa satisfactoria, de la estabilidad emocional propia, al hacer el bien, sin esperar nada a cambio. 

La empatía con el prójimo, es la mejor herramienta para sensibilizarnos y actuar solidariamente con ayudas materiales, consejos o apoyo emocional, aunque no nos lo hayan solicitado o no hayamos buscado las necesidades.

La solidaridad es una actitud personal o colectiva y una forma de conducta, cuando se materializa en acciones hacia los demás, principalmente cuando más lo necesitan y tomándolas, como si fueran propias, incluso sacrificando nuestras propias apetencias.

Los padres tienen la obligación, de ser solidarios con los maestros,  educando dentro de la familia, para que cuando los hijos lleguen a la escuela, tengan muy asentadas las virtudes y valores humanos, que les ayudarán a estudiar más y mejor. Las asociaciones de padres, con la aportación de sus tiempos, talentos y dinero, son las que pueden ayudar a lograr los objetivos escolares propuestos y a suplir, las carencias materiales y humanas, dentro del ámbito escolar completo.

La solidaridad es la determinación, de una obligación moral de todos para todos, para procurar el bienestar de los demás, ayudándoles fraternal y desinteresadamente, por el simple hecho de ser personas, como si fueran otro yo. Todos somos responsables de todos. De la misma forma, que también tenemos todos el derecho a recibirla, en casos de necesidades importantes. La persona solidaria, reconoce la importancia de formar parte de una comunidad. Las cosas que nos interesa que cambien, no lo hacen por si solas.

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Aprender a saber esperar sin impaciencia, también es una virtud.

ESCUELA PARA PADRES

Aprender a saber esperar sin impaciencia, también es una virtud.

  • 8 Cosas que se pueden hacer mientras se espera, para aprovechar bien el tiempo
  • 12 Situaciones donde hay que saber esperar y dominar la demora
  • 7 Situaciones en la que no es aconsejable esperar
  • 16 Sentencias relacionadas con aprender a esperar

2,550 Palabras. Tiempo de lectura 9:00 

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Educar a los hijos, es como forjar el acero, hace falta mucha energía e innumerables martillazos, siempre realizados con un amor muy profundo. Sin energía no se puede educar, pues suele ser un forcejeo, para ver quien sale con la suya, en esa importante tarea de forjar el carácter de los hijos. Los padres tienen que saber, lo que tienen que hacer, y dedicar el esfuerzo necesario para hacerlo. Los martillazos están relacionados con la disciplina, los castigos, las correcciones, la autoridad, etc. Si los martillazos no están precedidos y soportados por el amor y el deseo de educar, se convierte en intolerancias, abusos e injusticias.

Los hijos para perderse en la calle, previamente se han tenido que perder en el hogar. Si los padres no les han enseñado a saber esperar, dentro del hogar familiar, tampoco sabrán esperar en la vida escolar y social, por lo que le llegarán las impaciencias, frustraciones, enfados, desilusiones, etc.

La espera está relacionada con la práctica y ejemplo de las virtudes y valores humanos, principalmente de la paciencia, la tolerancia, la humildad, el desprendimiento, la perseverancia, disciplina, puntualidad, templanza, sacrificio, etc.

Esperar es tener la esperanza de conseguir lo que se desea, o creer que va a suceder algo. Aunque también suele decirse, que lo que se espera nunca va a suceder, o sucederá muy tarde, por lo que se puede esperar sentado. La felicidad supone no esperar nada de nadie, porque esperar siempre duele, y el que espera, desespera.

Los padres, en este y otros temas importantes, deben hacer una exposición brillante en las ideas, certera en el análisis, divertida e ingeniosa y repleta de ejemplos, para que los sus hijos aprendan a saber esperar, lo cual forma una parte muy importante de su completa educación.

Qué difícil es saber esperar, en este mundo actual, donde todos quieren todo, mucho, aquí y ahora. Pero hay un tiempo para cada cosa y una cosa a cada tiempo, que normalmente no se puede modificar. Algunos creen y lo dicen que no pueden esperar a conseguir lo que quieren.

La virtud de la esperanza religiosa, es la mejor espera y un ingrediente esencial, que permite aumentar la capacidad de perseverar en circunstancias difíciles de sufrimiento, aumentando la entereza del carácter.

Debemos esperar con paciencia, tranquilidad y confianza, pero solamente cuando hayamos elegido y practicado, el mejor método de hacerlo y el momento adecuado. El cual dependerá de la propia actitud y disposición mental, para no maniobrar, no manipular y no apresurarnos emocionalmente.

Esperar es una oportunidad educativa, que muchas veces sirve para renunciar a las cosas del presente, para poder elegir entre las que hay y las que pudieran llegar o vayan llegando.

Aprender a saber y poder esperar, es la facultad que tenemos los humanos para manejar nuestras decisiones, que enseñada desde la más tierna infancia, ayudará a los hijos en todas sus actuaciones y principios éticos, principalmente en la toma de decisiones importantes. Los que no pueden esperar y por lo tanto, son victimas de sus propios instintos, rutinas, costumbres o hábitos, deben tomar las medidas correspondientes, para corregirse, pues no saber o poder esperar, es propio de las personas mal educadas y de los animales.

8 Cosas que se pueden hacer mientras se espera, para aprovechar bien el tiempo:

  1. Hacer esas cosas que teníamos pendientes, aunque creyéramos que no teníamos “ni un minuto” para hacerlas, o para perder el tiempo haciéndolas.
  2. Hacer las llamadas telefónicas a familiares o amigos que la necesitan, y que nunca creíamos que teníamos tiempo o ganas para hacerlas.
  3. Hacer todos los preparativos posibles, ante lo que pueda suceder, principalmente estudiando las posibilidades de comportamiento propias y ajenas, con las mejores soluciones, ante las alternativas previsibles. Así lo que llegue no nos sorprenderá al tenerlo previsto.
  4. Leer, mucho mejor si hemos tenido la precaución de llevar algo para hacerlo, sin tener que depender, de lo que haya en la sala de espera.
  5. Orar o rezar, pidiendo por el buen resultado de la espera y por las necesidades propias o del prójimo.
  6. Preparar la reunión o situación que origina la espera, haciendo listados mentales de las posibles alternativas, poniendo en orden las potenciales preguntas y respuestas, etc.
  7. Relajarse y aprovechar el tiempo como descanso, mientras se espera, evitando que la tensión de la espera estropee lo que se había pensado hacer o decir.
  8. Tomar la actitud de dominio personal, que cada uno quiera tener ante las inevitables esperas: Aburrirse, enfadarse, impacientarse, enfermarse o sacarles un buen provecho. Todo dependerá de lo que le hayan enseñado o haya aprendido, sobre saber esperar.

12 Situaciones donde hay que saber esperar y dominar la demora:

1.     Cuando es imprescindible conocer el momento adecuado de los hijos, para hablarles de los temas importantes, en función de su edad física y mental. No se debe esperar a que sea tarde, porque tarde puede ser sinónimo de haber perdido. No hay ninguna razón a esperar a hacerlo más tarde, porque hacerlo más tarde, no va a sustituir la obligación de hacerlo a tiempo. Si las cosas no se hacen a su debido tiempo, sin utilizar escusas para esperar, llegarán otros y les hablarán de peor forma en temas como: La sexualidad, los vicios, la importancia de la familia, los estudios, los amigos y un largo etc. Cada tema a su debido tiempo.

2.     Cuando es necesario y obligatorio desalentar con firmeza, los noviazgos o amistades precoces, que pudieran conducir a ellos, explicándoles los riesgos a los que se someten, por no saber o querer esperar a tener la edad y la formación necesarias, para mantener ese tipo de relaciones.

3.     Cuando haya que razonar y transmitir a los hijos, lo que es la espera y su valor moral, enseñándoles a reflexionar y a renunciar a las satisfacciones inmediatas, y a saber elegir los tiempos y las circunstancias mejores, para sus objetivos. Estas actitudes les permitirán, conocer el verdadero valor de lo que es la espera, para que no tomen decisiones precipitadas. Explicándoles que la espera, hace disfrutar con más placer el resultado final.

4.     Cuando no haya ninguna razón ni disculpa válida, para dejarse llevar por una falsa espera, que impida tomar las decisiones en el momento adecuado. La espera en este caso, puede ser contraproducente y suele obedecer a una falsa resistencia o miedo a tomar decisiones. Muchas veces no tiene ningún sentido esperar, pues ya se tiene la información suficiente para tomar la decisión, si todo está claro sobre cuándo, cómo y dónde hay que tomarla.

5.     Cuando haya una lucha, entre los deseos y las acciones, entre la capacidad de resistir el impulso de lo inmediato, y el deseo de contenerse para obtener más adelante un objetivo mejor, entre el deseo primario y el autocontrol, entre la gratificación y su demora.

6.     Cuando hay que saber esperar, a que el amor esté maduro, bien asentado y consolidado, para subliminarlo y así poder elevarlo a compromiso sacramental, acomodándolo al ritmo natural de maduración del amor, para evitar querer comer la fruta verde y así, perder la meta que tenia que haber llegado a alcanzar. Una relación sexual sin matrimonio, es necesariamente provisional, lo que induce a pensar, que es una prueba que aún está a la espera de si llega alguien mejor. Nadie debe permitir que el noviazgo, trate con provisionalidad a ninguno de los futuros cónyuges.

7.     Cuando se está conduciendo un automóvil y entran ganas de usar el teléfono, para llamar o recibir llamadas y mensajes. Hay que saber esperar a utilizarlo, cuando haya desaparecido el peligro de tener un accidente o de provocarlo. Si se supone que la llamada es muy urgente, se deberá esperar a poder hacerse a un lado y pararse. En estos casos, saber esperar, puede evitar muchos accidentes.

8.     Cuando todavía no se tiene la edad física, ni mental, para hacer y entender determinadas cosas. Unas prohibidas por la ley, otras aconsejadas por la experiencia de los que saben y otras, que no se tiene la capacidad física, mental, ni económica para hacerlas.

9.     Cuando los padres tienen que estar esperando, a que los hijos adolescentes lleguen a la casa, después de haber salido por la noche a divertirse.

10. Cuando se espera el perdón de las cosas mal hechas, pues no hay ninguna falta, por muy grave que sea, que la Iglesia Católica no pueda perdonar, ya que no hay nadie, tan perverso y tan culpable, que no deba esperar con confianza su perdón, siempre que su arrepentimiento sea sincero.

11. Cuando se siente la obligación y necesidad de transmitir a las futuras generaciones, razones para vivir y esperar un mundo mejor, si se apoyan en la educación familiar y en el conocimiento de las virtudes y valores humanos.

12. Cuando se conoce que la vida, sea cual sea la circunstancia que atraviesa, está marcada estructuralmente por una espera, un creer y un hacer.

Hay ocasiones en que no se debe esperar, a que llegue otra oportunidad. Hay que coger la que se tiene o la que han ofrecido, ya que muchas veces el instinto, la experiencia o la formación, nos indica que no tendremos más ocasiones, como la presente. Acepta lo que te den y sigue pidiendo.

Los padres no deben esperar a que los hijos con problemas, les hagan preguntas pidiendo consejos. Es mucho mejor intentar adelantarse a sus posibles preguntas, sin esperar a recibirlas, y hacerlas directamente, si tienen el conocimiento, la experiencia y la profesionalidad para hacerlo. Esas preguntas, la mayoría de las veces, tienen que ser predecibles por los padres. No tienen que estar esperando a recibir consultas, como están los libros en la estantería, quietos hasta que alguien les lea.

7 Situaciones en la que no es aconsejable esperar:

1.     Ante la necesidad de practicar la prevención, cura o intervención en enfermedades, accidentes, malas situaciones familiares, sociales o económicas.

2.     Ante las necesidades urgentes de otros, si la espera pudiera originarles daños graves e irreversibles, como en la ayuda en caso de accidentes, dar de comer al hambriento, vestir al desnudo y todas las acciones contempladas en las bienaventuranzas.

3.     Cuando las buenas acciones que haya que hacer no puedan esperar, pues beneficiarían a muchos necesitados que las esperan y necesitan.

4.     Cuando no haya ninguna razón o impedimento serio para demorarlo, y el aplazarlo por comodidad pueda producir graves perjuicios a otros.

5.     Para buscar, encontrar y poner en práctica, soluciones ante nuestros propios problemas.

6.     Para cumplir las obligaciones que conlleva la obediencia debida.

7.     Para ser proactivo ante las cosas urgentes e importantes, incluyendo dar consejos cuando sea menester, aunque no los hayan pedido.

Una cosa es esperar y otra, estar esperando. La impuntualidad de algunos, que tienen esa mala educación tan arraigada, pone a prueba la virtud de la espera de otros. Qué paciencia hay que tener con algunos, que sistemáticamente llegan tarde, porque saben que otros tienen o se sacrifican por esperarles. Es una pena que algunos, se sirvan de personas educadas, que saben esperar o que obligatoriamente tienen que esperar.

Es lícito esperar, que otros no nos hagan esperar, sin que tengan motivos importantes. Si nos hacen esperar, tenemos derecho a que nos den una explicación convincente, para que perdamos la virtud de saber esperar. Todos esperan, que algunos cumplan con su obligación de hacer las cosas, si es que tienen el deber o el compromiso  de hacerlas.

Es normal y educado esperar a todos, para comenzar algunas actividades en la familia, como por ejemplo: Esperar a bendecir los alimentos hasta que todos hayan llegado. Esperar a que empiece una reunión.

La espera es particularmente difícil, cuando la situación es estresante o demanda una decisión urgente, pero ahí es donde se demuestra el dominio de las personas, sobre su mente.

Los hijos esperan que sus padres les eduquen, reprendan, enseñen, alimenten, vistan, protejan, defiendan, den buen ejemplo, etc. Si los hijos pierden el concepto de esperar estas cosas de sus padres, es que ha habido muy malos ejemplos, por lo que han hecho perder la esperanza, de una vida feliz.

16 Sentencias relacionadas con aprender a esperar:

1.     ¿Qué se puede esperar, cuando ya se está esperando?

2.     De muy poco sirve, haber aprendido a saber esperar los padres, si no lo han enseñado hacer a sus hijos, para que hagan una sociedad y un mundo mejor.

3.     El impuntual quiere ignorar, qué es y qué supone, hacer esperar a otros, olvidándose de la injusticia que comete.

4.     El verdadero saber, es distinguir entre lo que es saber esperar y el no saber esperar.

5.     Esperar no quiere decir no hacer nada, hasta que las cosas sucedan por si mismas.

6.     Esperar sin prisas a que llegue el amor adecuado, sin dejarse llevar por la necesidad, de ser reconocido y amado por cualquiera.

7.     Hay que tener la conciencia bien preparada, para saber esperar y rechazar, antes de que se asienten, a los vicios que vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos.

8.     La antítesis de esperar, es la prisa, y la prisa es mala consejera, para las cosas importantes.

9.     La espera debe estar racionalizada, en este mundo tan irracional.

10. La espera desespera, al que no sabe esperar.

11. La espera mental la controla uno, la espera del tiempo la controlan otros, si nos dejamos.

12. Los jóvenes esperan tener independencia. para poder hacer lo que quieran. Los mayores esperan ser dependientes. de alguien que les cuide.

13. No esperar nada a cambio, cuando se da algo, hay que devolver amor, con más amor.

14. Para saber esperar, unos tienen tiempo, fuerza mental y muchas virtudes y valores humanos, otros únicamente tienen un reloj, que les impacienta.

15. Por no saber esperar, qué pronto se nos ha hecho tan tarde.

16. Si se aprende a esperar, nunca se tiene que esperar.

17. Soy muy feliz, porque espero muy poco, y lo poco que espero, lo espero muy poco.

Aprender a saber esperar, no está reñido con la utopía, ni con el anhelo. Esperar, también es la necesidad de mantener la esperanza, de las cosas reales o en las que soñamos. La humanidad ha progresado por los grandes sueños, algunas veces utópicos, que esperaban encontrar los idealistas, que querían encontrar la perfección de determinados conceptos, para ellos o para la humanidad.

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Rutinas, costumbres y hábitos. Su influencia en la familia

ESCUELA PARA PADRES

Rutinas, costumbres y hábitos. Su influencia en la familia.

  • Las 10 frases más usadas por algunos padres para justificarse ante la mala educación que dan a los hijos:
  • Las 12 principales rutinas, costumbres y hábitos que deben fomentarse en:
  • 2 Ejemplos opuestos sobre las buenas y malas rutinas, costumbres, hábitos, que terminan en virtudes o vicios:
  • 13 Cosas que los hijos hacen debido a las rutinas, costumbres y hábitos adquiridos en la familia.
  • 23 Sentencias sobre la formación de buenas o malas rutinas, costumbres y hábitos:

3,441 Palabras. Tiempo de lectura 13:00

Algunos artículos relacionados:

Las buenas costumbres, se convierten en bueno hábitos, luego en virtudes y valores humanos. Las malas costumbres, se convierten en malos hábitos, luego en vicios y adicciones tóxicas, o en un estado de agresividad o violencia continua.

Una buena rutina en las cosas importantes, suele producir una excelente costumbre, que se traduce en un buen hábito, que pasa a convertirse en una virtud. Esa cadena empieza con los abuelos, se afianza con los padres y se queda grabada, se incrusta en la mente de los nietos. La educación de los hijos, empieza con la de los abuelos.

Algunos padres no aceptan, bajo ningún concepto, que alguien les comente las malas costumbres que están inculcando a sus hijos, ni explicándoles, que esas malas costumbres, se convertirán en malos hábitos y posteriormente, en vicios y adicciones toxicas. Consideran que cualquier objeción que se les haga, sobre la forma de educar a sus hijos, es una intromisión inaceptable en la vida privada de su familia. Esos padres se enrocan como en el ajedrez y se cierran como las conchas, no queriendo oír nada de lo que les dicen, o en muchos casos, discutiendo agresivamente con el mensajero, para no escuchar el mensaje.

Las 10 frases más usadas por algunos padres, para justificarse ante la mala educación que dan a los hijos:

1.      Ahora la vida es así y lo que me dicen, era para otros tiempos. Hay que modernizarse y vivir con la realidad actual.

2.      De jóvenes que hagan lo que quieran, cuando sean mayores, la vida les enseñará.

3.      Aunque nos critiquen, les damos todo lo que nos piden, porque nosotros no lo tuvimos.

4.      Esos que aconsejan, no sabes nada de sicología ni pedagogía moderna.

5.      La práctica de las virtudes y valores humanos, son cosas antiguas que ya no se llevan. No sirven para triunfar, en esta competitiva vida.

6.      Los hijos necesitan vivir en el mundo actual, haciendo y teniendo lo mismo que sus amigos y vecinos.

7.      Mi mujer y yo, ya sabemos como educar a nuestros hijos.

8.      No “le damos todos los caprichos”. No vamos a pasarnos la vida llevándoles la contraria y enfrentándonos a sus peticiones. Menudo sufrimiento para ellos y para nosotros.

9.      No entienden a la juventud actual. Es totalmente diferente a la suya.

10.   No es que los hijos se salgan siempre con la suya, es que tenemos que permitirles que se expresen como quieran, para que afiancen su personalidad.

Los hijos no son responsables de la mala educación, que reciben de sus padres. Cuando se comportan mal, hacen imposible su convivencia con las personas mayores y otros niños. Casi siempre suele ser debido, a que sus padres les acostumbraron mal y esas malas enseñanzas, se convirtieron en hábitos de convivencia e insociabilidad. Posteriormente cuando esos hábitos se convierten en vicios y adicciones tóxicas, ya no hay remedio, o por lo menos es muy difícil llegar a eliminarlas. ¿Quién ha tenido la culpa? Los padres, por haber educado mal a los hijos, aunque quienes más lo sufren, son los niños.

La raíz de la responsabilidad educativa de los padres, está en aportar a los hijos los conocimientos necesarios, para que la rutina, la costumbre y los hábitos cotidianos, no sean aburridos, monótonos, ni pesados y puedan convertirse en virtudes y valores humanos. La irresponsabilidad de los padres empieza, cuando no quieren, no saben o no pueden influir a sus hijos, en que tengan buenas rutinas, costumbres y hábitos, permitiendo que los hijos, se asilvestren dentro de la sociedad. ¡Qué pena da ver a un niño o a un joven mal educado, por desidia de sus padres! Al final los que pierden y se lo pasan mal, son los dos.

Los estudiantes prosperan si tienen unas buenas rutinas, costumbres y hábitos de estudios. Los deportistas para poder competir y tener éxito, tienen que acostumbrarse a practicar todos los días su rutina, aunque no les guste, pues es la que les llevará al éxito. Los laboratorios y técnicos, no se pueden cansar de hacer ensayos y más ensayos, modificando los errores que se produzcan, hasta alcanzar los objetivos propuestos.

Los padres deben abstenerse de tomar las decisiones, que les corresponde tomarlas a los hijos, según su edad física y mental. Nunca deben darles, todo lo que necesitan y mucho menos, lo que quiere. Tienen que dejar una parte, para que los hijos hagan el esfuerzo de conseguirla. Deben enseñarles poco a poco y en función de sus edades, que se acostumbren a realizar su propio esfuerzo y a tomar sus decisiones, soportadas en la educación y los consejos recibidos de los padres. Los hijos tienen que aprender a distinguir, entre lo que quieren y lo que necesitan.

Enseñarles siempre, en relación con su edad física y mental y con la ayuda que precisen, a que rutinariamente se hagan cargo de sus cuerpos, mentes y pertenencias. Dándoles también la libertad, para que hagan sus propias elecciones, de lo que quieren ser, hacer y tener, dejándoles que asuman los riesgos que esto conlleva, pues los errores, son las mejores fuentes de aprendizaje.

Otros responsables en la educación de los hijos, como son  los maestros, consejeros, etc. se cansan de hablar con los padres, sobre las desviaciones educativas que están viendo en los niños, motivadas por seguir las costumbres, ya convertidas en hábitos de sus padres.

Hay hijos que se han acostumbrado a vivir demasiado bien y lo consideran, como una obligación de sus padres. Ya han convertido la costumbre, en hábito de recibir todo sin ningún esfuerzo. Es decir: Recibir y recibir, sin dar nada a cambio. No dar ni el buen comportamiento, que se espera de ellos. Incluso hay muy buenos hijos, que son como las vacas lecheras: Acostumbran a sus propietarios, a darles todos los días buena y abundante leche, pero de vez en cuando sueltan una coz y tiran el balde, que estaba lleno. Hay que volver a enseñarles, que eso no se puede, ni debe hacer.

Las 12 principales rutinas, costumbres y hábitos que deben fomentarse en:

1.      El acatamiento de las leyes de la naturaleza, la cual está a disposición de los hombres. Tenemos el derecho al uso, pero no al abuso.

2.      El ahorro financiero y no en el despilfarro.

3.      El cuidado de la salud propia y de la familia.

4.      El respeto a las personas mayores en edad, dignidad y gobierno.

5.      La comunicación, de la mejor manera posible, con sus familiares y amigos.

6.      La enseñanza y realización, de las prácticas religiosas.

7.      La forma de alimentarse, vestirse y comportarse.

8.      La forma de consumir lo que se necesita, no lo que se quiere.

9.      La organización de los trabajos, en la casa o fuera de ella.

10.   Las normas de educación familiar y social.

11.   Las relaciones con los otros familiares: Abuelos, padres, hermanos, primos, tíos, etc.

12.   Los sistemas, horarios y formas para estudiar.

Cuando los hijos ven, que los padres tienen la mala costumbre de no acordarse nunca de los abuelos, o de criticarles delante de ellos, es lógico que eso se convierta en un hábito, conducta o propensión a imitarlo, cuando sean mayores. De ahí viene el desarraigo de las familias, que muchas veces inconscientemente, fue sembrado en los hijos y luego pasado, de generación en generación.

Hay muchas familias apodadas “la familia 3 minutos” que debido a sus grandes ocupaciones, únicamente tienen semanal o mensualmente, 3 minutos entre todos para llamar a los abuelos. Eso los nietos lo ven, lo oyen y lo archivan en su mente, asumiendo que los abuelos, no son para llamarles y atenderles. Son algo que se tiene, para recibir regalos o felicitaciones y así poder presumir con otros niños, que por las razones que sea, no los tienen o los tienen múltiples, debido a los divorcios de sus padres.

Existen una serie de normas, que tienden a proteger a los más débiles en la familia, que son los hijos. Esas normas de cuidado y apoyo, van desde protegerles de sus mismos padres, si tuvieran intereses contrapuestos en las costumbres, hábitos, la práctica y enseñanza de las virtudes y valores humanos, hasta el cuidado de su salud y la formación religiosa, escolar y social.

2 Ejemplos opuestos sobre las buenas y malas rutinas, costumbres, hábitos, que terminan en virtudes o vicios.

  1. Inculcarle la virtud de la Fe, desde que son niños muy pequeños, acostumbrándoles a que rutinariamente recen, aunque no entiendan muy bien lo que hacen: Cuando se levantan de la cama, cuando salen de la casa, al empezar a comer, al dormirse, etc. Esa rutina, a medida que vayan comprendiendo lo que es rezar, se convertirá poco a poco en costumbre, posteriormente en un hábito y finalmente en la práctica de la virtud de la Fe. Esto se ha producido, por la repetición de los hechos y por el ejemplo contagioso de los padres.
  2. Los vicios de fumar, beber u otros, pueden ser adquiridos y consolidados por contagio de los padres, si desde pequeños rutinariamente, lo ven hacer a los padres, lo considerarán una costumbre familiar, que les inducirá a hacerlo, a medida que van siendo mayores, creándoles el habito y convirtiéndolo en un vicio, tóxico para ellos y para los que les rodean.

La familia es el lugar privilegiado para vivir, celebrar, aprender y transmitir la Fe, La familia nace, se constituye y se sostiene de la Fe. Sin la Fe, la familia queda reducida, a su mínima expresión y expuesta, a los embates culturales y a las problemáticas personales de sus miembros. La Fe refuerza la familia y la inmuniza, ante los ataques de la sociedad laicista. Los padres no tienen que enseñar a sus hijos una Fe lejana y aburrida, siempre con tintes pesimistas, hay que proponerles creativamente la opción de la Fe católica, o la que en la familia se practique, educarlos dentro de ella, pero dejándoles unas buenas costumbres, convertidas en hábitos, para que cuando sean mayores, sepan lo que quieren practicar.

Los padres deben ser muy equilibrados, es decir, ni permisivos, ni dictadores, sino el punto medio, sabiendo distinguir cuándo y cómo actuar, de la mejor forma posible, ya que en la familia se producen todos los aspectos y dimensiones del amor humano: El amor matrimonial, el filial, el fraternal, el familiar, la amistad, etc. Todos ellos reflejados, hacia dentro y hacia afuera, impulsados por las rutinas, costumbres y hábitos.

Está demostrado, en todos los aspectos de la vida, el enorme poder de los hábitos, el de los buenos y el de los malos. Seleccionarlos, entenderlos, corregirlos, adoptarlos y convertirlos en virtudes o en vicios, producirá el resultado de que la conciencia de los hijos esté bien o mal formada. De ahí la responsabilidad irrenunciable de los padres, para dar a sus hijos una buena formación, en todas las áreas de la educación.

Los padres tienen que enseñar a sus hijos, a desenmascarar la práctica de las malas rutinas, que se les estén convirtiendo en costumbre, hábitos y vicios, para que se den cuenta del camino que llevan, pues pudieran afianzarse y después, serles muy difícil el romper con el pasado, mejorar el presente y el futuro. Los hábitos dan forma a las vidas y cada persona, le da diferente forma a los hábitos. Muchas veces es un proceso de artesanía, el querer reconocer las facetas ocultas, de lo que se está haciendo mal, lo que no se quiere hacer para corregirlo y las soluciones constructivas que hay, para salirse de cada situación.

Más del 50% de las elecciones o acciones diarias de las personas, son hábitos producidos por las costumbres y por las rutinas heredadas de los padres. No son la consecuencia de decisiones meditadas. Aunque les suponga un gran esfuerzo a los hijos, los padres tienen que enseñarles a cambiar las malas rutinas, costumbres y habitos, que hayan podido aprender fuera o dentro de la familia. Si se quietan ese lastre, podran edificar sobre su propia existencia, una mejor vida al mejorar la salud, el conocimiento, la felicidad y el comportamiento con los demás. Aunque es muy dificil cambiar los defectos adquiridos y consolidados, la mejor solucion es insertar una nueva rutina en la vida diaria, personal, familiar y social, que los vaya eliminando de acuerdo con las fuerzas, intenciones y voluntad de cada uno.

13 Cosas que los hijos hacen debido a las rutinas, costumbres y hábitos adquiridos en la familia.

1.      Si un hijo vive acostumbrado a recibir críticas, aprenderá a murmurar.

2.      Si un hijo vive avergonzado, aprenderá a sentirse humillado.

3.      Si un hijo vive compadecido, aprenderá a tener lástima de si mismo.

4.      Si un hijo vive con celos, aprenderá a ser envidioso.

5.      Si un hijo vive con elogios por sus buenas acciones, aprenderá a apreciar lo bien hecho.

6.      Si un hijo vive con hostilidad, aprenderá a ser violento.

7.      Si un hijo vive con la costumbre de compartir, aprenderá a ser generoso.

8.      Si un hijo vive con temor, aprenderá a ser un cobarde.

9.      Si un hijo vive con tolerancia, aprenderá a ser condescendiente.

10.   Si un hijo vive con una familia armónica, aprenderá a tener confianza.

11.   Si un hijo vive en una familia bien educada, aprenderá a perfeccionarse.

12.   Si un hijo vive ridiculizado, aprenderá a ser tímido.

13.   Si un hijo vive rodeado de mentiras, aprenderá a ser falso.

Muchos padres dicen que darían o harían, cualquier cosa para evitar que sus hijos se descarriaran, pero no modifican ninguna de sus malas rutinas, costumbres, ni hábitos. Deberían saber que, si siguen haciendo lo que están haciendo, el resultado será el que están teniendo. Creen que otros van a solucionarles, la forma de educar a los hijos. Esos otros, normalmente se encargan de desviar a los hijos, de cualquier contacto familiar que tengan, para arrastrarlos hacia situaciones irreversibles, donde les prometen “el oro y el moro”, pero son infiernos en la tierra, donde se entra muy fácilmente, pero es casi imposible salir. 

Los padres tienen que enseñar a sus hijos a que aprendan a ver, donde otros no ven nada, para que sepan distinguir las cosas buenas y las malas. Si los padres no ven claro, ni nada importante el inculcar a los hijos la rutina, la costumbre y los hábitos, en la práctica de las virtudes y valores humanos, perderán el tren, del provecho personal, familiar y social y pasarán a engrosar las filas de los fracasados.

Los padres deben reconsiderar su comportamiento, si en alguna ocasión les llaman la atención otras personas, con ascendencia moral. Muchas veces son los únicos que se atreven a tomar el riesgo de hablar, sobre las malas costumbres que están contagiando y arraigando en sus hijos. Aunque también se cansan, de repetir los mismos comentarios y de ver que las cosas no cambian nada, y que lo único que originan, es tener que sufrir las malas caras, que provocan con las advertencias sobre el incierto futuro, que están creando a sus hijos. Máxime cuando éstos, están entre dos culturas generacionales o sociales, perfectamente definidas, una que ha triunfado y otra que ha fracaso estrepitosamente.

La sociedad en general, se está convirtiendo en el imperio de los adolescentes, no de los menores. Porque los menores son inocentes y buscan la justicia, los adultos somos malvados y buscamos la clemencia, para nuestros voluntarias culpas. Los adolescentes no son ni inocentes, ni malvados. Algunos suelen ser unos aprovechados de los padres y de la sociedad, al exigir que el resto de la familia y de la sociedad, enmiende los resultados de sus malos comportamientos y les permita vivir irresponsablemente.

Los padres deben establecer rutinas desde que los hijos son muy pequeños, pues suponen una inversión para toda la vida, si consiguen convertirlas en costumbres y posteriormente en hábitos, ya que los hábitos son acciones, que a base de repetirlas, se convierten en una forma de vida.

Es muy importante crear nuevas rutinas, que posteriormente se conviertan en buenos hábitos, pero con metas realistas. Las buenas intenciones, pueden venirse abajo ante una organización demasiado exigente. No es aconsejable crear o alterar rutinas, de la noche a la mañana. Es preferible poner en marcha dos o tres pequeños cambios, y esperar a que estén integrados, para pasar a los siguientes. Pero hay que hacerlo compartiéndolo con los hijos y la familia en su totalidad. Los hijos aprenden mejor lo que ve, que lo que escuchan.

23 Sentencias sobre la formación de buenas o malas rutinas, costumbres y hábitos:  

1.      Afianzar las buenas costumbres, ayuda mucho para la práctica de las virtudes, de la disciplina, de la voluntad y del respeto.

2.      Al final somos el resultado de las decisiones, tomadas en beneficio o perjuicio personal.

3.      Algunos piensa, que las costumbres de los demás son ridículas, no las suyas.

4.      Con la costumbre, casi se forma otra naturaleza personal.

5.      El cuerpo, la mente y el espíritu, tienen que ser continuamente, bien cuidados y alimentados.

6.      El hábito, si no se le afronta, al poco tiempo se vuelve una necesidad.

7.      El saber, el esfuerzo, la excelencia, el mérito y la autoridad y ejemplo de los padres, son valores muy difíciles de sustituir.

8.      En las negaciones importantes, para saber decir “no”, primero hay que convertirlo en costumbre, después en hábito y posteriormente en virtud.

9.      Es necesaria una buena motivación y firmeza, para conseguir los objetivos propuestos, y que estos sean muy concretos y bien pensados.

10.   Hay que convertir lo extraordinario en ordinario, para que sea una virtud.

11.   Hay que educar a los hijos, para que no les castiguen cuando sean adultos.

12.   Hay que formar los hábitos de pensar, cómo aprender a pensar y cómo aprender, a desaprender.

13.   Hay una cierta adicción a huir hacia adelante, sin mirar hacia dónde se va, ni las consecuencias que conlleva.

14.   La ambición, junto al Ego, no deja ver claramente de dónde se viene y dónde se va.

15.   La costumbre es la mejor de los sirvientes o la peor de las maestras.

16.   La educación integral, con sus buenas costumbres y hábitos, ya es una virtud por si sola, para el presente y el futuro de los hijos.

17.   La igualdad en la ignorancia, roza la perfección en algunos.

18.   Las acciones concretas, que se realizan repetidamente como rutina, se convierten en costumbres, luego en hábitos y posteriormente en virtudes y valores humanos.

19.   Las costumbres y los hábitos, influyen positiva o negativamente, en la forma de comportarse en la sociedad y en el éxito o fracaso de la vida.

20.   Las diminutas cadenas de los buenos o malos hábitos, son generalmente demasiado pequeñas, para sentirlas, hasta que llegan a ser demasiado fuertes, para romperlas.

21.   Las palabras convencen, pero el ejemplo arrastra.

22.   Los padres deben enseñar a que los hijos practiquen lo que crean, que es lo mejor para ellos, soportándolo en sus buenas costumbres y hábitos.

23.   Mantener las buenas costumbres no es fácil. Solamente las adquiridas a través de la rutina, tienen muchas probabilidades de mantenerse.

En el interior de la familia, es donde se aprende a sentir los conceptos de pertenencia, seguridad y singularidad, lo contrario sería la ineficacia, la ineficiencia y la inefectividad de los padres. De esas experiencias fundamentales, brota la identidad, que tiene que estar soportada por las rutinas, costumbres y los hábitos, de cuya calidad depende la madurez, la salud mental y la formación en las virtudes y valores humanos. En definitiva, la felicidad o la desesperación, presente y futura.

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Los objetivos de esta escuela virtual son: Educar a los padres para que con su ejemplo y conocimientos de las virtudes y valores humanos puedan educar a sus hijos. Enseñar como educar a los hijos. Que los padres aprendan a vivir un armonioso, fecundo y largo matrimonio. Tender un puente entre la educación familiar y la Fe.

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