La deserción escolar. Orígenes y repercusión en los hijos, familia y sociedad


ESCUELA PARA PADRES

 La deserción escolar. Orígenes y repercusión en los hijos, familia y sociedad

 4,002 Palabras. Tiempo de lectura 15:00 minutos 

  • 21 Banderas rojas que avisan la deserción escolar
  • 12 Pilares que fomentan el drama de la deserción escolar
  • 2 Políticas antagónicas sobre la educación y el éxito de los hijos
  • 23 Consecuencias negativas de la deserción escolar
  • 16 acciones para que los hijos continúen en la escuela
  • ¿Cuál es el capital humano de sus hijos? 

Algunos artículos relacionados:

La deserción escolar, tan nefasta para los hijos, la familia y la sociedad, es el último eslabón en la cadena del fracaso escolar y la principal raíz, de la pobreza endémica. Es el círculo vicioso, que asfixia a todos sus componentes. 

La educación tiene que ser el centro de la vida de las familias y todo debe girar a su alrededor. Usar el privilegio de asistir a la escuela, es sinónimo de mejor educación, conocimiento, formación personal y social, calidad de vida, más y mejor salud, etc., tanto de los padres, como de los hijos y de la sociedad. 

Si los padres hicieran un curso de civismo, tanto en el país de origen, como en su caso, en el de destino, una de las cosas que primero aprenderían es, que la educación es la base de la prosperidad de los individuos y de las naciones, por lo que deberían intentar, por todos los medios, que los hijos se mantengan estudiando y que no deserten. Es una de sus principales obligaciones y futuras fuentes de ingresos. 

21 Banderas rojas que avisan la deserción escolar. 

  1. Cuando aparecen cosas anormales en las habitaciones o mochilas de los hijos y los padres desconoce su origen y su destino.
  2. Cuando empiezan con el consumo de drogas, legales o ilegales.
  3. Cuando empiezan los noviazgos prematuros.
  4. Cuando en los antecedentes familiar, existe la costumbre de desertar de la escuela y por lo tanto, ven con normalidad esta situación.
  5. Cuando están aislados en la escuela, entre un grupo de perdedores sociales y se sienten irredentos.
  6. Cuando frecuentan pandillas o a otros desertores escolares.
  7. Cuando la familia no practica, ni les han enseñado a practicar, las virtudes y valores humanos.
  8. Cuando voluntaria, involuntariamente o por una desgraciada tradición familiar, se producen los embarazos en edad escolar.
  9. Cuando los hermanos mayores u otros familiares y amigos, son desertores escolares.
  10. Cuando los padres no ejercen el control, sobre horarios de estudios y entradas o salidas de la escuela y de la casa.
  11. Cuando los padres van fomentando o consintiendo, faltas de asistencia a la escuela, soportadas por disculpas.
  12. Cuando manejan más dinero, que el que sus padres les dan, o poseen objetos de dudosa procedencia.
  13. Cuando pertenecen a grupo social, étnico, económico o viven en zonas impregnadas de desertores escolares.
  14. Cuando por situaciones legales de inmigración, ven su futuro profesional casi imposible de realizar.
  15. Cuando se van atrasando en los estudios, pero en las escuelas les pasan de grados, para cumplir la ley.
  16. Cuando son victimas de situación de bullyng, sexting, robos sistemáticos, etc.
  17. Cuando hay violencia familiar en la casa y los hijos quieren abandonarla. Normalmente, también desertan de la escuela y se integran en las pandillas.
  18. Cuando la presión económica es tan fuerte, para mantener a su familia presente o para enviar dinero a su familia en el extranjero, que tienen que elegir entre trabajar o estudiar.
  19. Cuando se convierten en “matones electrónicos” y a través de ellos, practican el acoso escolar (bullyng), el ataque sexual (sexting), etc.
  20. Cuando no se mantienen asistiendo y realizando sus obligaciones escolares, con el tiempo, la intensidad y la calidad necesaria.
  21. Cuando comienza el buen tiempo y aumentan las escapadas de las escuelas, para divertirse, convirtiéndolas de esporádicas a definitivas. 

Los padres tienen que hacer ver a sus hijos, que generación tras generación, los desertores escolares son los perdedores sociales. Suelen proceder de familias monoparentales, provenientes de divorcios, de embarazos de adolescentes, de adictos a las drogas, etc. Es el círculo vicioso, comentado anteriormente. Tanto su familia como la que luego puedan formar, suelen tener menores ingresos económicos, debido a que están entre los trabajadores de los empleos peor pagados, lo que hace que estén de por vida, en niveles de máxima pobreza y viviendo cuando pueden, de los recursos públicos. Esto conlleva una mala alimentación, una peor salud, la falta de asistencia médica, porque no tienen como pagarla, o tiene que depender de la sanidad pública gratuita. 

En las familias estables y de costumbres tradicionales, donde los padres dan ejemplo, practicando y enseñando las virtudes y valores humanos, existen mayores probabilidades de que los hijos no deserten de la escuela, puesto que tienen una gran dedicación, hacia la educación de los hijos, evitando a toda costa, que ocurra la deserción escolar. 

12 Pilares que fomentan el drama de la deserción escolar. (El orden real, será para cada caso particular) 

  1. Cuando hay enfermedades o situaciones de larga duración o con ausencias continuas, que hacen que los alumnos pierdan el contacto con el ritmo de la enseñanza.
  2. Cuando hay una excesiva presión, para que los hijos estudien demasiadas cosas, poniéndoles objetivos inalcanzables.
  3. Cuando la familia esté rota, ya que es el pilar básico, en la educación de los hijos. Todo lo que los hijos vivan, vean, oigan y sientan, influirá en su fracaso escolar.
  4. El abandono de los padres, de sus obligaciones, con los hijos y entre ellos.
  5. El aburrimiento que produce y crece continuamente, en los alumnos que no siguen, voluntaria o involuntariamente, el proceso de enseñanza, pues tienen la percepción de que lo que les enseñan, no vale la pena o no tiene relevancia en su vida.
  6. El cambio continuo de escuelas, en los hijos de familias de trabajadores trashumantes.
  7. El consumismo actual, que soporta el afán desmedido de querer conseguir cosas materiales a cualquier precio, ya que fomenta las tentaciones para obtener dinero, que les obnubilan a plazo corto, despreciando el plazo largo.
  8. La falta de capacidad intelectual, para seguir los estudios que le encomiendan.
  9. La falta de atención de las escuelas, los padres y la sociedad a los signos externos que presentan los posibles desertores, para a tiempo, reconducirlos a que continúen.
  10. La falta de la educación y práctica de las virtudes y valores humanos, por parte de los padres, relacionados con la necesidad y conveniencia de la educación.
  11. La grave necesidad de que el hijo, tenga que mantener a la familia por enfermedad, desempleo o abandono de los padres.
  12. La poca conexión existente, entre lo que los alumnos necesitan y lo que la escuela les exige, pues algunas veces, los métodos educativos escolares, van a un ritmo diferente al que los alumnos necesitan. 

Cuando se analiza el grupo de perceptores, de las ayudas públicas de los gobiernos, de las Iglesias y de otras organizaciones caritativas, así como los programas dirigidos a ayudar a las madres solteras adolescentes, las escuelas especiales para desertores escolares, los reformatorios juveniles, los seguros médicos gratuitos y un largo etc. sale a relucir, que una gran mayoría de ellos, han sido desertores escolares. Estas ayudas públicas, están pagadas con los impuestos o las donaciones de todos los ciudadanos, principalmente de los que tuvieron el rasgo inteligente, de esforzarse en los estudios, que son los que pagan la mayoría de los impuestos y dan la mayoría de los donativos. 

La deserción escolar es inmoral, tanto del que la hace, como el que la consiente o la fomenta. Hay millones de personas que no pueden asistir a la escuela o ésta no les ofrece la suficiente educación. Es una injusticia rechazar y despreciar el privilegio de poder educarse. 

Padres, no tengan miedo, sean fuertes y ni un paso atrás con las apetencias de algunos hijos de no asistir a la escuela. La deserción escolar es un tema no negociable ni aunque fuera solamente un día, a no ser que haya una gravísima causa. Si empiezan cediendo en las ocasiones caprichosa, poco a poco los hijos se irán acostumbrando. Mucho menos decirles que no vayan a la escuela porque a los padres ese día les conviene no volver de vacaciones u otras cosas parecidas. La asistencia a la escuela tiene que estar por encima de todo. 

La deserción escolar implica un desperdicio de recursos económicos, pagados por todos los contribuyentes, con repercusiones personales, familiares y sociales, presentes y futuras. No siempre los alumnos desertores tienen la culpa, puesto que ésta hay que repartirla entre todos los actores de la situación: Padres, alumnos, maestros, administradores, políticos, jueces, etc. 

Durante su tiempo de deserción a la escuela, tienen muchas más posibilidades de frecuentar el trato con pandillas o pertenecer a ellas. Caer en el consumo de drogas, tener mas oportunidades de sexo y por lo tanto, aumentan sus embarazos fuera del concepto familiar. Al final, estarán mucho más cerca de tener que ingresar en las escuelas especiales para desertores, en los reformatorios juveniles de los gobiernos, etc. Estas situaciones, les dejarán marcados muy negativamente para toda su vida, tanto cuando soliciten entrar en la universidad, como cuando intenten localizar un trabajo. 

Cuando los alumnos desertan de la escuela, casi siempre hay alguien que les hace de tapadera. Pueden ser los abuelos, familiares, amigos o incluso los mismos padres, cuando ya no pueden controlar a sus hijos, o que no les importa la deserción. Sin olvidar las pandillas y algunos establecimientos cibernéticos, bares, billares, discotecas, etc. 

Los desertores escolares y algunos de sus familiares, creen que la escuela pública es gratis y por eso no la aprovechan. No quieren darse cuenta, que los costos de la enseñanza pública obligatoria, ya la han pagado a través de sus impuestos familiares. Tienen el privilegio, que la parte de costos que no cubren sus impuestos, es pagada con los impuestos de todos los contribuyentes, incluso de los que no asisten a las escuelas públicas y gratuitas y asisten a colegios privados, por lo cual, pagan dos veces la enseñanza, una a través de sus impuestos y otra, voluntariamente, al colegio privado de su elección. Cuando los hijos ya son mayores de edad y llegan a la universidad, el índice de deserción es menor, puesto que hacerlo, les duele económicamente mucho más, ya que han tenido que pagar todo o parte del costo de los estudios. 

2 Políticas antagónicas sobre la educación y el éxito de los hijos 

A)      Los que dicen que con sacrificio, superación, esfuerzo y dedicación en los estudios, se puede conseguir prosperar y tener una buena calidad de vida.

B)      Los que quieren quitar a los jóvenes, la preocupación por el sacrificio, superación, esfuerzo y dedicación en los estudios, al aprobar leyes que permiten:

  1. a.      Pasar de curso escolar, aunque no hayan aprobado los estudios. Así le quitan, año por año el aliciente de esforzarse, pues lo mismo va a pasar de curso, aunque no tenga el nivel necesario, para entender lo del curso siguiente, y sirva de freno académico a los demás alumnos, que tienen que igualarse por las minorías, que no han estudiado.
  2. b.      Aprobar los estudios del ciclo escolar, para entrar en la universidad, aunque hayan suspendido el 66% de las asignaturas Es otra razón para no esforzarse en los estudios necesarios, para poder solicitar el ingreso en la universidad.
  3. c.       Conceder el paso a las universidades y otros trabajos públicos, en función de la ley de “Acción Afirmativa” o ley de “Igualdad de Oportunidades” que permite a las minorías por raza, situación familiar, bajos ingresos, etc. acceder a ocupar esas plazas, aunque no tengan los meritos académicos suficientes, eliminando a otras personas, que si han hecho el esfuerzo para conseguirlas. 

Ante estos cantos de sirenas, que emiten desde algunos gobiernos, al publicar leyes que premian a los que no estudian y a los que realizan el mínimo esfuerzo, en sus obligaciones escolares, hacen todavía más difícil para los jóvenes, el esforzarse en seguir estudiando y asistiendo a la escuela. Es un importante reto, para no dejarse arrastrar por los que quieren tener una juventud inculta, más manejable y que solamente sirva como proveedores de mano de obra barata y que no tenga posibilidades de prosperar. 

23 Consecuencias negativas de la deserción escolar: 

  1. Conseguir solamente, un mal trabajo esporádico o a tiempo parcial, puesto que los buenos trabajos fijos y bien remunerados, los obtienen los que tienen más y mejor educación escolar.
  2. Disminuir el porcentaje de graduados en su comunidad, lo que la hace más pobre y menos eficiente.
  3. Disminuir el tiempo de esperanza de vida, motivado por la mala alimentación, falta de asistencia médica, etc.
  4. No conseguir una buena educación, hasta el nivel que cada uno pueda, aunque ésta sea un patrimonio personal, que dura para siempre y nadie se lo pueda quitar.
  5. No poder conseguir buenos ingresos económicos, para poder elegir la calidad de vida deseada y no la que le impongan, por su mala educación.
  6. No poder conseguir un mejor y mayor acceso, al cuidado profesional de la salud que quiera y las veces que quiera, lo que conlleva menos y peores años de vida.
  7. No poder dar a sus propios hijos, la mejor educación que pudiera existir, para que mejoren, si es posible, la vida que llevaron sus padres.
  8. No poder o tardar mucho en conseguir, un buen trabajo a tiempo completo, debido a los pocos estudios realizados, por lo que tienen que estar, más tiempo desempleado en caso de crisis laborales colectivas o individuales.
  9. No poder ofrecer a su cónyuge, lo que consideren que es lo mejor.
  10. No poder tener amigos, ni convivir con personas cultas y educadas, que su presencia y costumbres le ayudarán a mejorar su forma y calidad de vida.
  11. Sufrir las consecuencias de los recortes de programas sociales de salud y beneficencia, los cuales suelen incidir directamente en las personas más pobres, es decir a los menos estudiados, que suelen ser los que más desertaron de la escuela.
  12. No poder alimentarse mejor y más saludablemente por falta de conocimientos y posibilidades de compra de productos beneficiosos, para evitar caer en el consumo obligatorio de la comida chatarra, que conlleva tanta obesidad, diabetes y problemas circulatorios.
  13. No poder cerrar el círculo vicioso familiar, si es que lo hubo, de desertores escolares anteriores, para que la familia venidera, empiece un nuevo tipo de calidad de vida.
  14. No poder conseguir una vida más saludable, lo que conllevará más posibilidades de obtener una mejor situación económica, pues la relación salud – dinero es visible y no se puede ocultar.
  15. No poder elegir la profesión que le guste, para no terminar inscribiéndose en el ejercito, por la falta de estudios.
  16. No poder pertenecer a una comunidad y a una sociedad, donde por su educación sea más saludable y tenga mejor calidad de vida, que en otra de bajos ingresos generales.
  17. No poder tratar diariamente con personas que tengan sus mismos deseos de superación escolar, profesional y social.
  18. No poder vender bien los estudios realizados e ir aumentando los ingresos, para mejorar los grados de educación y la calidad de vida.
  19. No poder vivir en comunidades más seguras y que tengan mejores servicios públicos, como calles, alumbrado, parques públicos, escuelas, bibliotecas, etc.
  20. No poder vivir en una comunidad económicamente más desarrollada y más segura físicamente, donde no exista el flagelo de las drogas, crímenes, embarazos adolescentes, etc.
  21. No poder salir del ratio que determina las comunidades o ciudades, con mayor índice de pobreza, medido a través de la salud, en parámetros como: Defunciones antes de los 5 años, personas con poca o mala salud física o mental, bajo peso al nacer los niños, obesidad infantil y en adultos, consumidores de tabaco, alcohol, embarazos en adolescentes, posibilidad de acceso a los cuidados preventivos de salud y a los alimentos saludables.
  22. Tener que habitar en comunidades, donde la calidad de vida sea mala, debido a la falta de ingresos de las personas, lo cual repercute en la disminución de los impuestos recaudados y por lo tanto de los servicios públicos ofrecidos.
  23. Tener que habitar en comunidades en las que hay una manifiesta deserción escolar, la cual produce a su vez grandes bolsas de desempleo, de personas enfermas, de personas que viven cheque a cheque, de crímenes, etc. 

Sin tener completamente terminados, los estudios primarios obligatorios, el futuro será cada vez más incierto, para los jóvenes que han desertado de la escuela, pues será casi imposible, entrar en la universidad. Incluso los empleos presentes y futuros, ya necesitan el mínimo conocimiento que les da los años universitarios. Ya no es posible acceder a los nuevos trabajos, solamente con lo aprendido en los años completos de la educación escolar. 

Las estadísticas de las personas desempleadas, también muestran un porcentaje muy elevado de los estudiantes que desertaron de la escuela, los cuales tardan mucho más tiempo en encontrar un trabajo de las mismas o similares características, que los que no desertaron de la escuela. 

La deserción escolar no se produce de un día para otro, es todo un proceso, que va dejando señales, que los padres deben interpretar para atajarlas y ponerles remedio, lo más pronto posible, para que los hijos nos les echen la culpa, por no haberles corregido a tiempo. La educación en las virtudes y valores humanos, precedidos con el ejemplo, es la mejor solución para evitar la deserción escolar. 

Al aparecer los primeros signos anunciando una posible deserción, los padres debería cuestionarse, si su hijo dispone de las capacidades imprescindibles, para seguir los programas educativos que le ofrecen en la escuela, además de si la escuela, tiene los niveles de conocimientos adecuados, para lograr los objetivos de enseñar y hacer aprender. En caso de que la respuesta sea negativa, tendrá que poner en marcha inmediatamente todos sus energías para resolver el problema, antes de que vaya a más. 

Los padres no pueden auto convencerse de que las señales de deserción desaparecerán, con los cambios de la niñez a la adolescencia, y de ahí en adelante o que la escuela, solucionará el problema. Esa responsabilidad de tomar las medidas necesarias, para corregir la situación, no pueden eludirlas abandonando a los hijos a su suerte, pues si claudican de sus obligaciones, están condenando a sus hijos al fracaso escolar, familiar, profesional y social. 

Las escuelas que deberían ser el lugar para generar y transmitir el conocimiento, necesario para formar a los alumnos, no siempre cumplen con ese objetivo. Unas veces se convierten en guarderías, donde lo más importante es que alguien cuide a los hijos, para que mientras, los padres puedan dedicarse a trabajar, a divertirse o a otras actividades. Ese objetivo y función específica de enseñar y aprender, suele estar muy mezclada con otras actividades.

10 + 6 Acciones imprescindibles e irrenunciables para ayudar a los hijos a continuar en la escuela y que obtengan éxito Pueden ampliar estos puntos visitando el artículo.

  1. Involucrarse. Demuestre con hechos, que los padres son los primeros maestros de los hijos……
  2. Futuras diferencias salariales. Hable a sus hijos de la enorme diferencia salarial que hay, entre lo que ganan los que no han terminado la escuela, los que la terminan, los que consiguen graduarse de una universidad………
  3. Mantenerse en la escuela. Primero busque la mejor escuela, los mejores programas y las mejores herramientas, para que sus hijos logren el triunfo académico……..
  4. Pertenencia a las pandillas. El rápido crecimiento de las pandillas urbanas, preocupa enormemente, tanto a los padres como a las autoridades……
  5. Comunicación. Comuníquese con sus hijos, tratando de evitar que el único medio sea a través de órdenes…….
  6. Ejemplo familiar. Déles ejemplo con su comportamiento familiar y social……….
  7. Vida social. Prepare a sus hijos para que interactúen socialmente……..
  8. Lectura. Lea a sus hijos desde temprana edad en español o en inglés………
  9. Bilingüismo. Pero ser bilingüe supone leer, escribir y hablar correctamente, no a medias. A medias no se es bilingüe…………
  10. Matemáticas. Ayude a sus hijos a desarrollar destrezas matemáticas. Explique a sus hijos sus conceptos abstractos, mostrándoles el uso práctico y diario de las matemáticas…….
  11. Ciencias. Ayude a sus hijos a desarrollar las destrezas en las ciencias. Enséñeles la conexión entre la teoría y la práctica………..
  12. Arte. Ayude a sus hijos a que desarrollen el amor por el arte, con visitas a los museos, edificios notorios, galerías de pintores, conferencias sobre arte, etc. Demuéstreles como el arte embellece nuestro mundo……….
  13. Vida sana. Ayude a sus hijos a desarrollar una vida sana. Además de darles una alimentación sana, nutritiva y adecuada a su edad, explíqueles cuales son los buenos y malos alimentos, así como su composición y características alimenticias………..
  14. Normas de convivencia. Establezca limites diarios máximos de calorías, carbohidratos, azucares y cafeínas………
  15. Actividades físicas. Manténgase Vd. Mismo, bien activo y anime a sus hijos, a que hagan algún tipo de deporte en equipo o individual………
  16. Viajes. Intenten viajar juntos, lejos o cerca, pero viajando en familia……..

¿Cuál es el capital humano de sus hijos? No son los ahorros que tenga Vd. o ellos, en su vivienda o en el banco. El verdadero capital, son los ingresos que sus hijos pueden producir, desde el presente hasta su futuro, en función de los estudios que realicen y la experiencia profesional que obtengan. El capital humano de los hijos es el retorno de la inversión escolar que han hecho. La deserción escolar destruye cualquier cálculo del posible capital humano. Los padres tienen que analizar cuánto han invertido o van a invertir, en la educación de sus hijos, y cuánto esperan que obtengan en dinero, salud, familia y relaciones sociales y si sus conocimientos pudieran ser transferidos a uno o varios nuevos trabajos. Son los estudios y la experiencia, lo que pueden generar sus futuros ingresos.

Los padres pueden calcular el valor del capital humano de ellos y de sus hijos, aplicando las tablas que figuran en http://www.qwema.ca/index.php/our-calculators/ Allí podrán calcular: A) Qué valor económico que tiene su educación a plazo corto, medio y largo. B) El rendimiento económico que obtendrá de sus estudios y si realiza más estudios universitarios, teniendo en cuenta sus costos. C) Muchos más cálculos. Las tablas están en inglés pero pueden utilizar el traductor que encontrará en http://www.google.com/language_tools?hl=en

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre.com

Si quiere leer otros artículos complementarios, visite www.micumbre.com Desde el About these ads




Bienvenidos

Aquí encontrará respuestas a sus preguntas. Lea este articulo titulado: ESCUELA PARA PADRES. Qué es, para qué sirve y cómo funciona de forma virtual.

Los objetivos de esta escuela virtual son: Educar a los padres para que con su ejemplo y conocimientos de las virtudes y valores humanos puedan educar a sus hijos. Enseñar como educar a los hijos. Que los padres aprendan a vivir un armonioso, fecundo y largo matrimonio. Tender un puente entre la educación familiar y la Fe.

No dudeis en comunicaros conmigo para cualquier comentario. Un saludo, Francisco francisco@micumbre.com

Dale aquí para empezar a recibir nuestros artículos por correo electrónico.

Únete a otros 792 seguidores

Subcripciones

RSS Feed / Fuente RSS
Feedburner
By Email / por Email

Por favor elija uno de estos servicios para subscribirse a este blog.

Visite nuestra página en
Facebook y hágase Fan

Mi Cumbre
on Facebook.

Siga nuestros Tweets en Twitter
Follow micumbrecom on Twitter

Visite nuestra página en Catholic.net
 

Categorías

mayo 2011
L M X J V S D
« abr   jun »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  

Ultimos Tweets @micumbrecom


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 792 seguidores