Archive for the 'Religión' Category



Obligaciones de los hijos con sus padres

ESCUELA PARA PADRES

Obligaciones de los hijos con sus padres

 

En el artículo anterior desarrollaba las Obligaciones y derechos de los hijos, en este les comento un punto de vista complementario. Cómo ser padres de los padres, ya que la primera obligación de los hijos, para con sus padres, es cuidarles, ofreciéndoles como mínimo, los mismos conceptos de seguridad, atención, cuidado y cariño que ellos recibieron de pequeños. Es posible que algunos padres, no entiendan o no quieran entender, que necesitan recibir esas atenciones, pero tienen que percibir que esas atenciones las tienen disponibles, para cuando quieran o necesiten utilizarla. Algunas veces su soberbia y orgullo, mal entendido, les impide aceptar la necesaria ayuda, que podrían recibir de sus hijos o familiares. Pero ahí tienen que estar los hijos, para demostrarles con mucho cariño, pero también con firmeza, las soluciones creativas que les hagan más fácil la vida.

Honrarás a tu padre y a tu madre, es el cuarto Mandamiento de la Ley de Dios y el primero de los mandamientos, dirigidos al prójimo. Este Mandamiento existe en todas las religiones, civilizaciones y costumbres ancestrales. Las antiguas civilizaciones, tenían consejos de ancianos, que eran los que promulgaban las leyes e impartían la justicia, así demostraban el gran respeto y consideración que tenían, a las personas mayores.

Los padres llegan a una edad o a unas condiciones físicas, que tienen que ser cuidados, quieran o no, incluso para evitar males mayores o irreversibles, como en su día fueron cuidados sus hijos. No deberían tener que esperar a recibir la ayuda, a cuando ya no tienen fuerzas para sobrevivir con normalidad. Entonces no quedará mas remedio que ayudarles, por voluntad propia o encargarlo a terceras personas o instituciones, para que lo hagan.

Los hijos llevan una vida ascendente familiar, profesional y social, pero la vida de los padres es descendente, en casi todos los sentidos. En esta sociedad que marcha tan deprisa, en muchas ocasiones, los padres quedan desplazados, antes o después de la vida familiar y social, por diversos motivos reales y muy difíciles de asimilar. Es una grave obligación de los hijos, evitar a toda costa ese desplazamiento o por lo menos paliarlo, con atenciones y cuidados.

Los padres llegan a tener muchas veces, carencias de salud, de alimentación, económicas, de compañía familiar, de soledad, de desplazamientos, de relaciones humanas, de relaciones con las oficinas de la sociedad (Impuestos, bancos, servicios públicos teléfonos, agua, etc.). También impedimentos de vista, oído, habla, movimientos, etc. Esas carencias, se van incrementando a medida que va aumentando la edad. Los hijos deben estar muy pendientes de los primeros síntomas, de lo que les va ocurriendo, para encontrar y poner en práctica los remedios, que les ayuden a eliminar o disminuir esas deficiencias.

El ser hijos responsables de los padres, no es solamente, el ayudarles a solventar sus problemas, también es necesario muchas veces, ser sus maestros o tutores tardíos, ser los que les exigen el cumplimiento de sus compromisos, marcarles objetivos, etc. No es fácil tomar el riesgo de decirles a los padres, que tienen que cambiar de estilo de vida en los conceptos de dinero, salud, relaciones familiares, relaciones sociales, malas costumbres, etc. Como no es fácil hacerlo, los hijos tienen que estar muy bien asesorados, entrenados y educados en esta asignatura, además que tienen que ser muy exquisitos, en la forma de decírselo, tienen que derrochar paciencia, compresión, madurez, cariño y dar un ejemplo edificante de su forma de vida.

Los hijos a medida que se van haciendo mayores, vivan en la casa paterna, vivan fuera, o aunque tengan formada su propia familia, tienen que ser responsables de las obligaciones morales, familiares y cívicas que tienen con sus padres, los que en su día les dieron todo lo que necesitaban, para llegar donde han llegado hoy. Deben demostrar su bonhomía olvidando los malos momentos pasados, si es que los ha habido. Con la mentalidad actual de los hijos, es muy difícil dar marcha atrás al reloj y enjuiciar las circunstancias pasadas en la educación, que cada uno de los hijos recibió.

Es un privilegio el tener padres. En algunas sociedades, más del 70% de los hijos viven en familias monoparentales. Cuidar de los padres cuando llegan a mayores, debe considerarse como otro privilegio.

Hay hijos que creen que, porque han estudiado más que sus padres o tienen mejor situación económica, ya pueden hablar, increpar y ordenar a sus padres, sabiendo que nunca recibirán contestaciones, llamándoles la atención por su mala conducta. Posiblemente porque los padres se dan cuenta, de la mala educación que han dado a sus hijos.

Algunos hijos, que nunca han aprendido a ganarse la vida, han tenido la gran fortuna de nacer después de sus padres, porque si hubieran nacido antes, ambos, padres e hijos, estarían en la miseria.

 

Las 10 preguntas más usuales:

 

1.  ¿Cómo enseñar a los hijos a atender a sus padres? El mejor ejemplo es que vean a los padres, cuidando a los abuelos. Si los hijos, desde pequeños, ven en sus padres dedicación, cariño y compañía hacia los abuelos, se irán acostumbrando a atender a las personas mayores, encontrándolo normal, agradable y caritativo. Primero lo irán haciendo en compañía de sus padres y bajo su orientación, para ir aprendiendo, a estar pendientes y a resolver las necesidades de los mayores, después lo verán como una cosa natural, hasta que lo vayan introduciendo en su estilo de vida, como una virtud humana.

2.    ¿Cuándo, dónde y cómo los hijos aprenden a ser padres de sus padres? Este aprendizaje se lo han tenido que ir enseñando, sus propios padres, a través de las enseñazas y prácticas de las virtudes y valores humanos. Desde muy pequeños, les han tenido que ir inculcando un estilo de vida, donde el respeto, cariño y dedicación en la ayuda, hacia los abuelos y hacia los padres, sea una prioridad innegociable, teniéndola que aprender poco a poco, para que de la costumbre de hacerlo, se convierta en hábito y luego en virtud. Este aprendizaje debe ser reforzado, con la lectura de buenos libros, escuchando los consejos de las personas adecuadas, como otros familiares, sacerdotes, maestros, consejeros, etc., pero sobre todo, con la práctica de las virtudes y valores humanos.

3.     ¿Cómo revertir la costumbre, adquirida en algunas culturas modernas, de abandonar a los padres? Desde el momento que los hijos cumplen 18 años y se marchan de casa, es muy normal que algunos hijos arrinconen, ignoren o se olviden de sus padres, pues se convierten en estorbos. Esta actitud está siendo trasladada, de generación en generación. En cuanto los padres, ya no son fuente de suministro económico, pasan a ser fuente de problemas y algunos jóvenes no quieren tener más problemas, de los que ellos mismos se buscan. Piensan que lo mejor para los padres, es llevarlos a un asilo o residencia, para que allí les atiendan y no estorben más a la familia. Algunos hijos lo hacen, siguiendo un maldito círculo vicioso, donde los padres se despreocupan de los hijos al cumplir 18 años, los echan de la casa, para que no les atosiguen, ni les causen problemas económicos. A los hijos, les sienta mal esa postura egoísta de los padres, y cuando los padres ya no pueden vivir por sus propios medios, y los hijos ya se han acostumbrado a vivir sin ellos, los ignoran en sus últimos momentos, como justificación malsana de lo que dicen que sufrieron en la juventud.

4.    ¿Se pueden auto justificarse los hijos de no atender a sus padres?  En ningún caso deben dejar de atenderles, aunque sus padres no hayan atendido bien a los abuelos, ni aunque se hubieran llevado mal entre ellos, ni incluso si fallaron en la educación de los hijos o les hicieron alguna faena. No es una disculpa que justifique el no atenderles, pensar o decir que hay otros hermanos que no lo hacen, incluso teniendo mas posibilidades de hacerlo. Los padres no son amigos, a los que se les puede retirar la amistad cuando conviene. Los padres lo son por el hecho de haber dado la vida a los hijos y eso es eterno, en agradecimiento y en responsabilidad hacia ellos.

5.    ¿Qué es atender bien a los padres? Es procurar ayudarles en todo lo que necesiten, adelantándose a lo que puedan necesitar y esté en las manos de los hijos el poder solucionarlo. Los hijos no deben estar esperando, a que los padres tengan que hacer un esfuerzo extraordinario, para resolver sus problemas. Incluso en muchas ocasiones, es más fácil ayudarles a hacer lo que necesitan, que esperar a que lo hagan y luego ir a arreglar, lo que han hecho mal. Los hijos tienen obligación de conocer, cuales son los puntos fuertes y cuales son los débiles o limitaciones de sus padres. Tienen que evitar que la ayuda que presten, no sea una humillación, pues algunas veces no la necesitan, porque fácilmente lo pueden solucionar ellos solos.

6.    ¿Cuánto es atender bien a los padres? La cantidad de la atención, está en función de la calidad y de si los hijos, lo hacen al cien por cien de sus posibilidades, con amor, inteligencia y desinterés. Es imposible dar de lo que no hay, pero para atender a los padres, siempre tendría que haber. Los padres son muy comprensibles, para entender lo que les pueden dar y lo que no les pueden dar. Normalmente se conforman con recibir muy poco, si ese poco esta rodeado de buena voluntad, amor, inteligencia y desinterés. La conciencia bien formada de los hijos, será la que les indique la cantidad y calidad de la atención a los padres.

7.     ¿Es suficiente atender a los padres con lo que uno siente en el corazón? No, hay que ir más allá del corazón, a buscar soluciones constructivas, que remedien los problemas sentimentales, físicos o económicos de los padres. Los hijos tienen que hacer un profundo esfuerzo, en conocer los problemas que tienen los padres, para evitarles la angustia de la vivencia, máxime en los años donde no tengan los medios, ni las fuerzas para solucionarlos. Además de hablar con los padres, con mucha sinceridad, tienen que consultar con todas las personas que les rodean, con el fin de enterarse de la verdadera situaron, vista desde todos los ángulos. Las reuniones familiares entre los hijos y otros parientes, son un primer paso imprescindible. Si los problemas son complejos o difíciles, tendrán los hijos que pedir consejo a los profesionales experimentados. No se puede ayudar o no ayudar a los padres, solamente con intuiciones no contrastadas profesionalmente, pues podría darse el caso, que una mala ayuda podría empeorar la situación de los padres. Para eso están los sacerdotes, abogados, psicólogos, consejeros familiares, consejeros financieros, etc.

8.    ¿Cómo se sabe si los padres están bien atendidos? Como en la mayoría de las cosas, no es solamente la opinión de cada uno, la que determina lo que este bien, mal, suficiente o insuficientemente hecho. Esta pregunta tan importante, debe ser contestada por terceras personas. La conciencia de los hijos, puede estar adormecida o inhabilitada, para no ver evidencias de situaciones, que otras personas pueden descubrir. Los familiares, amigos, vecinos o los empleados de las residencias, para los de la tercera edad, pueden tener opiniones válidas, sobre las principales deficiencias de cuidados, que sufren los padres. Estas deficiencias deben ser estudiadas profundamente, para distinguir las que son reales, las que son modificables y las que son propias, de las inevitables circunstancias de cada caso.

9.    ¿Hasta que limites hay obligación de atender a los padres? Los hijos deben atender en primer lugar, a su propia familia, esposa o marido e hijos. Pero no deben olvidarse, en ningún momento, de la obligación moral, familiar y cívica que tienen, de atender a sus padres y si es necesario, sacrificar algo el bienestar de la propia familia. Lógicamente, tiene que haber un equilibrio entre ambas atenciones. Las excusas no valen, ante la propia conciencia, pues como dice el refrán, es de bien nacido, el ser agradecido. Algunas familias son incluyentes, en cuanto a los abuelos y no les importa, que convivan con ellos, pues entienden la cantidad de ventajas de tenerlos cerca. Pero desgraciadamente, hay otras personas que ignoran las necesidades de los padres, desde el mismo momento que abandonan la casa, voluntaria o involuntariamente. Solamente se vuelven a acordar de los padres, cuando estos fallecen y les llaman para abrir el testamento o para el reparto de la posible herencia. Incluso hay padres, que en vida reparten entre los hijos los bienes que tienen, en lugar de dejárselos a los hijos en herencia, creyendo que así les trataran mejor los hijos. Desgraciadamente, el egoísmo de algunos hijos hace que una vez conseguidos en vida los bienes de los padres, se olviden de esa donación y de los donantes. Algunas personas aconsejan, que los padres, bajo ningún concepto, deben dejar en vida sus bienes a los hijos, pues corren el peligro que posteriormente les abandonen.

10.  ¿En que se puede ayudar a los padres? Los hijos tienen que mantener o preparar bien las relaciones, en el lado afectivo con los padres, de forma que puedan tener siempre un buen acceso a ellos, que les tengan credibilidad cuando les aconsejen, hablen o hagan algo. Tienen que fomentar las expectativas de afecto, apoyo moral, ayuda emocional, apoyo económico y de especial atención, en un posible caso de enfermedad. También tienen que realizar una buena y privada investigación, sobre sus puntos fuertes y débiles externos, relacionados con sus actividades normales diarias y a diversos plazos, en los campos siguientes:

1.    Actividades. Llevarles de paseo a visitar sitios, donde ellos por sus propios medios no pueden acudir. Sitios donde les hubiera gustado ir, pero que por sus muchas ocupaciones u otras razones, en su día no visitaron. Llevarles a hacer sus compras, a visitar a sus amistades, etc. Hacerles de chofer cuando lo necesiten o en unas determinadas fechas, periódicamente acordadas. Para los padres, prepararse para esas salidas de paseo o para hacer las compras es un motivo especial de alegría.

2.    Alimentación. Vigilar su alimentación y aconsejarles lo que mejor les conviene, incluso haciéndoles las compras o ayudándoles a hacerla. En caso de que estén imposibilitados para cocinar, llevarles comida hecha en la casa de los hijos. Durante muchos años la han hecho ellos, sin pedir nada a cambio, lo hicieron por amor y obligación.

3.    Comprenderles. Es una gran obligación de los hijos, comprender su situación de desplazamiento familiar, en la toma de decisiones, consulta de opiniones, realización de trabajos, etc. Deben hacerles ver que la familia, siempre cuenta con ellos para todo y que, si les ayudan a hacer sus cosas y les dicen lo que deben y no deben hacer, es exclusivamente por el bien de ellos. 

4.    Computadora. Enseñarles, aunque sea lo básico, a manejar una computadora, para poder utilizar el Internet y escribirse o hablarse con otros amigos, leer noticias nacionales e internacionales, escribir documentos, etc. Evitar que pierdan la ilusión y que no dejen de seguir esforzándose en aprender algo interesante para ellos. Tratar de que intenten aprender a tener una ocupación lúdica.

5.    Economía. Sugerirle la administración de sus finanzas y bienes económicos a corto y medio plazo, como pensiones, fondos de retiro, inversiones, propiedades inmuebles, objetos de valor, seguros, testamento, etc. Ayudarles en los pagos de facturas, declaraciones de impuestos y otras obligaciones.

6.    Familia y amistades. Procurar que no pierdan el contacto personal, aunque nada más sea por teléfono, Internet o correo, con sus familiares y amigos del trabajo o de la sociedad, procurando hacer gestiones para que algunos, miembros alejados de la familia, puedan volver a visitarle. Por ejemplo que se encarguen de llevarles, un día a la semana a los nietos para leerles cuentos, jugar con ellos al dominó, ajedrez, etc.

7.    Imagen. Cuidar de su vestimenta, relacionada con las épocas de calor y de frío, de su imagen externa (cortes de pelo, longitud de uñas, arreglo de callosidades, limpieza de gafas, etc.),

8.    Motivaciones. Preguntar cuales son las ayudas, que le podrían dar las personas cercanas a su entorno familiar y cuales son, de las que le están ofreciendo, las que pudiera compaginar con ellos. Determinar sin apasionamiento, cuales son las principales áreas donde necesita ayuda y describir, cual es el tipo de ayuda que necesita recibir, para dársela.

9.    Salud. Enterarse, ayudarles y en su caso acompañarles, a sus visitas médicas periódicas o puntuales. Hacer el seguimientote la toma de sus medicinas, de sus imprescindibles ejercicios físicos y de sus enfermedades. Insistir en recomendarles, para que sigan los programas y fechas, que les han establecido los médicos. Interpretarles las instrucciones, indicadas en las medicaciones. Ayudarles como intérpretes cuando lo necesiten, en las visitas a los médicos u otras oficinas. Conseguir que entiendan, que nunca estarán desamparados.

10. Vivencias. Ayuda en las reparaciones de la casa. Conocer las temperaturas en la casa, en invierno y en verano. Facilitarles entretenimientos, (lecturas, música, televisión, teléfono, Internet, etc.) Ayuda periódica a divertirse, sacándoles de paseo, de compras, al cine o a algún restaurante, traslado en la ciudad a visitar a otros amigos o familiares, conferencias, biblioteca, museos, exposiciones, viajes a la ciudad de origen, etc.

En otro artículo comentaremos lo que tienen hacer los hijos por sus padres cuando estos viven en ciudades lejanas.

10 Sentencias relacionadas con la obligación de los hijos para con los padres

  1. De qué sirve brindar a los padres soluciones a todos sus problemas, si no les brindamos el amor de una verdadera familia.
  2. Debe amarse a los padres, si son buenos, y sufrirles, si son malos.
  3. En cuanto se tienen hijos, se quiere más a los padres.
  4. Espera de los hijos, lo mismo que has hecho con tus padres y cuanto enseñes a tus hijos, lo recibirás de tus nietos.
  5. La palabra heredero, puede ser una muralla entre los padres e hijos.
  6. La verdadera riqueza de los padres, son los hijos bien educados.
  7. Los hijos aprenden a querer a sus padres, si estos quieren a sus abuelos.
  8. Los hijos egoístas esperan que sus padres, no se conviertan en un peso añadido a sus problemas.
  9. Los hijos se convierten para los padres en una recompensa o en un castigo, según la educación dada.
  10. Quien ama a sus padres, encontrará amor en sus hijos.

 

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre

Si quiere ver otros artículos relacionados, visite www.micumbre.com

Obligaciones y derechos de los hijos

ESCUELA PARA PADRES

 

Obligaciones y derechos de los hijos

 

Este artículo está dirigido a los hijos menores de 18 años y que vivan en el hogar paterno, bajo su custodia y mantenimiento. Si los hijos tienen más de 18 años y siguen viviendo en el hogar paterno, las condiciones reciprocas de convivencia, deberán negociarlas previamente, para que no haya malos entendidos, sobre los mutuos comportamientos. En otro artículo, escribiré sobre las obligaciones y derechos de los hijos mayores de 18 con sus padres, abuelos y familiares directos.

 

10 Derechos de los niños y 10 Obligaciones de sus padres

 

Todos los niños y los jóvenes, tienen derechos y obligaciones en la vida, pero hay algunos, que se sobrepasan los límites de sus derechos y no quieren saber nada de sus obligaciones.

1.       El niño tiene el derecho, a expresarse libremente y sus padres, la obligación de educarle según su edad, para que ese derecho, esté apegado a la verdad, para evitarle, todo lo que le puede hacer daño.

2.       El niño tiene el derecho, a la libertad de conciencia y sus padres, la obligación de educarle, en que esa conciencia sea buena y no la que el Estado o la sociedad, quiera hacerle aparecer como buena.

3.       El niño tiene el derecho, a elegir libremente a sus amigos y sus padres, la obligación de ayudarle a discernir y evitar, que sus “socios” sean unos pandilleros.

4.       El niño tiene el derecho, a ser guiado y sus padres, la obligación de guiarlo por el camino correcto.

5.       El niño tiene el derecho, a no sufrir abusos (sexual, laboral, violencia doméstica, abandono, falta de educación, alimenticios, etc.) y sus padres, la obligación de hacer lo necesario para protegerlo.

6.       El niño tiene el derecho, a recibir a través de los estudios y la formación, los conocimientos que le permitan prosperar en la vida y sus padres, la obligación de persuadirle, para que estudie aunque no lo quiera hacer.

7.       El niño tiene derecho, a recibir una formación religiosa, cívica y moral, que le permita ser una persona de bien, para su futura familia y para la sociedad, y sus padres, la obligación de darle esta formación, a pesar de que la sociedad civil se incline por otros caminos.

8.       El niño tiene el derecho, a tener un hogar en orden y un orden familiar y social, y sus padres, la obligación de dar ejemplo en el orden, instaurarlo y mantenerlo a través de la colaboración familiar.

9.       El niño tiene el derecho, a un horario de libre disposición y sus padres, la obligación de conocer en todo momento su utilización.

10.   El niño tiene derecho, a aprender a manejar el dinero para sus gastos particulares y ahorros, y sus padres, la obligación de conocerlo y corregirlo, si hubiera desviaciones perjudiciales para el niño.

Son aterradoras las consecuencias en los hijos, cuando ocurren las separaciones matrimoniales o divorcios. Ese abandono de las obligaciones que contrajeron los padres, conlleva que se vean conculcados los derechos, que los hijos tienen por derecho propio. Después de un divorcio, es muy raro que los padres cumplan con lo que se comprometieron implícita o explícitamente con sus hijos, sobre sus obligaciones de convivencia, económicas, mantenimiento de la salud, alimentación, ropa, vivienda, educación escolar y religiosa, etc. Son los derechos de los hijos los que debemos proteger, para poder exigirles que cumplan con sus obligaciones.

 

OBLIGACIONES DE LOS HIJOS. Los padres, maestros o educadores, no puede decir nada a los jóvenes iracundos, mequetrefes, blandos, mal educados, bitongos, consentidos, mimados, opulentos, sedentarios, obesos, llenos de prejuicios, etc., porque se les hiere en el amor propio, se les hunde su autoestima, se les recortan las alas de su libertad, se les hace sentirse mal y un sinfín de consecuencias nocivas, que les pueden llegar, si les hacen cumplir con sus obligaciones. La mayoría de las veces, estos defectos de los hijos, se producen por la culpabilidad, negligencia e irresponsabilidad de los padres, que les quita su fuerza moral y obligación de educar a los hijos.

Los hijos ahítos de comida, de dinero para gastar, de ropas nuevas, llenos de juguetes electrónicos, aparatos y medios que les divierten, siguen exigiendo sus interminables listas de derechos, los que ellos creen que tienen que recibir, además de las prebendas que sus padres y la sociedad les da.

Algunas veces, el exacerbado egoísmo demostrado por los hijos, les lleva a decir a sus padres, que tienen la obligación de darles las cosas, porque ellos, los hijos, no pidieron venir a este mundo, fueron los padres los que los trajeron, por lo cual se creen en el indiscutible derecho, de que los alimenten, vistan y les den de todo y les consientan hacer lo que quieran, por lo menos hasta que sean mayores de edad, sin ninguna obligación por su parte.

La mayoría de los sicólogos, quieren ayudar a que los chicos se conviertan en entusiastas aprendedores, independientes, a que tengan auto confianza, auto control, buenos hábitos y actitudes y que tengan un sentido positivo de ellos mismos, hacia las cosas de la vida y que tengan habilidades propias, para resolver sus problemas. El inconveniente es, que quieren conseguir todas estas cosas en los niños, sin que estos tengan que hacer sacrificios, como el adaptar su carácter a las circunstancias, practicar la obediencia y aprender a convivir, desarrollar las virtudes y valores humanos, etc. Alegando que los niños podrían llegar a frustrarse y a perder su autoestima, al tener que obedecer a sus padres y seguir las reglas de la sociedad.

Todo el mundo les recuerda a los jóvenes, que tiene muchos derechos y muy pocas veces, les recuerdan sus obligaciones. Incluso la sociedad civil, a través de muchos políticos, empresarios, policía, sicólogos y maestros, insistentemente se ponen del lado de los jóvenes, sin mirar las consecuencias que el actual permisivismo, esta generando en esta sociedad tan consumista, mimada y consentida.

A medida que van avanzando las edades de los jóvenes, los derechos que tienen, deberían ir reduciéndose y empezando a aumentar sus obligaciones. Incluso después de la mayoría de edad, si han dejado el hogar paterno, siguen teniendo una serie de obligaciones familiares y sociales, que no desaparecerán hasta su muerte. La obligación de ocuparse de sus padres y familiares directos, los mismos que les ayudaron en su juventud, a criarse y prosperar.

Los derechos, como hijos, están reflejados en las leyes civiles, pero sus obligaciones morales con la familia, las hacen desaparecer cuando les conviene. Se olvidan de las épocas, que tuvieron muchos derechos y ninguna obligación.

Cuando son jóvenes, qué pronto y rápidamente, exigen sus derechos y que lentamente, cumplen con sus obligaciones. Es obligación de los padres, recordarles que tienen que cumplir sus obligaciones como hijos, cuando están en la casa familiar y que los padres, tienen el derecho a que los hijos las cumplan.

 

DERECHOS DE LOS HIJOS. Todos los niños tienen el derecho, indiscutible e irrenunciables, de recibir de sus padres o tutores, alimentación, vestido, casa, atención sanitaria, formación en las virtudes y valores humanos, educación académica, religiosa y cívica, cariño, etc. Estos derechos, cuando no los pueden, no quieren o no los saben cumplir los propios padres, deben ser ejercitados por sus familiares más directos o en su lugar, la sociedad civil, representada por el Estado.

Hasta hace poco los padres educaban y formaban a sus hijos, dentro de la familia con sus propios medios y con ayuda de la sociedad. Desgraciadamente hoy en día, en muchos países, los padres tienen que defender a sus hijos, contra los ataques que la sociedad hace a sus hijos, a través de las malsanas costumbres, propagandas y leyes perniciosas.

Aquellas famosas frases, que cualquier persona mayor decía a un niño, cuando veía que este no se portaba bien: “Si no te portas bien, se lo voy a decir a tus padres”. Esa simple amenaza o insinuación, era suficiente para que el niño, cambiara de actitud por el miedo o respeto que tenía, hacia la persona mayor que se lo decía y lo que le podría pasar, si decían algo a sus padres. Hoy en día muchos niños, se vuelven contra las personas mayores, que les llaman la atención, por su mal comportamiento y en algunos casos, llaman a la policía acusándoles de acoso sexual o emocional. La policía, sin preguntar más, se pone de parte de los niños. Creen que de esa manera, están protegiendo y sirviendo a los niños.

 

OBLIGACIONES Y DERECHOS ANTE LA SOCIEDAD. La Convención sobre los Derechos del Niño de 1989, fue el primer instrumento internacional, jurídicamente vinculante a las personas y a los estados, que incorporó toda la gama de derechos humanos: civiles, culturales, económicos, políticos y sociales, declarando que todos los niños, tienen el derecho al respeto, a la dignidad y al valor de cada individuo, independientemente de su raza, color, género, idioma, religión, opinión, orígenes, riqueza, nacimiento o capacidad, y por lo tanto, estos derechos se deberían aplicar a todos los seres humanos. Estos derechos, interdependientes e indivisibles, tienen que ser mantenidos a ultranza por la familia, la sociedad y los gobiernos, sin que infrinjan los derechos paralelos de los demás, es decir, no garantizar algunos derechos a algunas personas, a costa de otros, pues la citada Convención, define los derechos humanos básicos que disfrutan los niños en todas partes: el derecho a la supervivencia; al desarrollo pleno; a la protección contra influencias peligrosas, los malos tratos y la explotación; y a la plena participación en la vida familiar, cultural y social. Los cuatro principios fundamentales de la Convención, son la no discriminación; la dedicación al interés superior del niño; el derecho a la vida, la supervivencia y desarrollo; y el respeto por los puntos de vista del niño, incluyendo los relacionados con la atención de la salud, la educación y la prestación de servicios jurídicos, civiles y sociales.

 

15 OBLIGACIONES Y DERECHOS RECIPROCOS ENTRE PADRES E HIJOS

 

  1. Tienen derecho a buscar la paz y a vivir en paz, pero la obligación de no abandonarse a la conformidad, ni resignarse ante la injusticia.
  2. Tienen derecho a caer, pero la obligación de intentar levantarse inmediatamente y si es necesario, pidiendo ayuda.
  3. Tienen derecho a desanimarse ante los fracasos, pero la obligación de continuar luchando, hasta alcanzar el triunfo.
  4. Tienen derecho a equivocarse, pero la obligación de no sentir lastima de sus errores, ni de sus personas, pero la obligación de aprender de sus desaciertos, archivarlos mentalmente para el futuro y analizarlos en profundidad, para que no vuelvan a ocurrir.
  5. Tienen derecho a expresar sus verdades, pero la obligación de no querer imponerlas por la fuerza.
  6. Tienen derecho a obtener la justicia, pero la obligación de no tomar venganza cuando no la obtiene. Nadie puede tomar la justicia por su mano.
  7. Tienen derecho a pensar en el futuro, con la obligación de no olvidar, ni evadir el presente.
  8. Tienen derecho a querer a alguien, pero no desear apoderarse de el, para acapararlo, eliminarlo, separarlo, anularlo, etc. Novios, esposos, padres, hermanos, abuelos, etc.
  9. Tienen derecho a que algo le salga mal, pero la obligación de no sentirse derrotados y sobreponerse inmediatamente, como muestra de su visión, valentía y liderazgo.
  10. Tienen derecho a sentir celos del triunfo de los demás, pero la obligación de no desearles el mal a los que triunfan, e imitarles y si pueden superarles.
  11. Tienen derecho a ser positivos, pero la obligación de no ser arrogantes, ni esperar a que las cosas buenas sucedan, sin hacer esfuerzos para conseguirlas.
  12. Tienen derecho a tener algunas veces, un mal momento, un mal día, pero la obligación, de que no se trasforme en costumbre.
  13. Tienen derecho a tener opiniones contrarias a otras personas, pero la obligación de expresarlas correctamente sin herir a los demás.
  14. Tienen derecho a triunfar en los estudios, en el trabajo y en los juegos, pero la obligación de no hacerlo, a costa de poner trampas a otros.
  15. Tienen derecho a vivir bien, pero la obligación, de no ser avaros y compartir con los demás sus conocimientos, bienes y tiempo.

 

10 Sentencias relacionadas con Obligaciones y Derechos

 

  1. El derecho es el conjunto de condiciones, que permiten a la libertad de cada uno, acomodarse a la libertad de todos.
  2. El derecho y la obligación son, como las palmeras: no dan frutos, si no crecen uno al lado del otro.
  3. Para mantener un derecho, no se debe violar el ajeno.
  4. Los países libres son aquellos, en los que son respetados los derechos del hombre y donde las leyes, por consiguiente, son justas.
  5. No estoy de acuerdo con lo que dicen, pero tengo la obligación de defender con mi vida, su derecho a expresarlo.
  6. Penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber, nunca debe ser una obligación, sino un derecho y una oportunidad para privilegiados.
  7. Primero es la obligación y después la devoción.
  8. Tenemos obligación de respetar y proteger la vida humana, de manera absoluta, desde el momento de la concepción, hasta la muerte natural.
  9. Todos los hombres tienen iguales derechos y obligaciones con su libertad, su prosperidad y la protección de las leyes.
  10. El cuerpo humano, es templo de la naturaleza y del espíritu divino. Tenemos la obligación de conservarlo sano; respetarlo; estudiarlo y concederle sus derechos.

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre

Si quiere ver otros artículos relacionados, visite www.micumbre.com

 

Toma de decisiones. Como aprender los padres, para enseñar a los hijos a tomarlas

ESCUELA PARA PADRES

 

Toma de decisiones. Como aprender los padres, para enseñar a los hijos a tomarlas

 

Cuando los hijos son pequeños, no tienen que tomar decisiones, debido a que los padres las toman por ellos y los hijos las obedecen, las negocian o les permiten tomar los riesgos, de las que deliberadamente toman mal y de sus consecuencias. A medida de que van haciéndose mayores, empiezan a tomar decisiones, acertadas o equivocadas, cada vez más importante y siempre con más influencia en su vida y en la de los demás. Los errores cometidos, muchas veces, tienen consecuencias irreversibles, y suelen ser resultado de las decisiones tomadas, utilizando su libre albedrío.

Cada vez que sus hijos tienen que tomar una decisión, que sea importante para ellos o para la familia, los padres deben acostumbrarles, a que definan claramente los motivos de esa decisión, los objetivos que pretenda alcanzar y el método que emplearán, para hacer el seguimiento, durante el tiempo en el que desarrollaran la decisión que han tomado. También les acostumbrarán a que haga un plan en privado, por escrito y que dejen un espacio en blanco, para comparar los objetivos propuestos, con los resultados finales y su análisis. Si el plan está escrito, es más fácil que puedan compartirlo con sus padres, maestros, sacerdotes o amigos sinceros.

Aunque algunas decisiones son baladíes, es muy importante acostumbrarles a  practicar esa costumbre, porque en más de una ocasión, el sistema de escribir los objetivos y los métodos de control, les demostrarán que algunas decisiones propuestas, no soportan ni el más mínimo examen y por lo tanto, están encaminadas al fracaso, antes de empezar. Vale más un lápiz pequeño, que una memoria grande.

Propóngales metas a corto, medio y largo plazo. El sistema que tantas veces les he comentado, el Plan 125, a uno, dos y cinco. Pueden ser semanas, meses, años o los periodos de tiempo que quieran.

20 Sentencias relacionadas con la toma de decisiones:

  1. Algunas veces hay que decidirse, entre una cosa a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer.
  2. Cada decisión que hay que tomar, es una enseñanza que la vida pone en el camino y que va formando la madurez.
  3. Decide tu mismo a crecer sin dolor, aunque te resulte muy difícil.
  4. Decidir es optar por una opción.
  5. Duda de lo que quieras, pero nunca de ti mismo.
  6. El mejor mensaje sobre la toma de decisiones, proviene de escucharse a uno mismo.
  7. El que nada duda, nada sabe.
  8. En las decisiones, el sentido común, debería ser el más común de los sentidos.
  9. Es nuestra decisión, aprovechar los genes de conocimientos y sabiduría que poseemos, anteriores al día en que vinimos al mundo.
  10. Es una decisión muy personal el ser diferente, y no es un error, aunque a veces, parezca muy cómodo, no decidir y seguir a los otros.
  11. Hay gran diferencia entre decisión y deseo.
  12. La capacidad para tomar decisiones, es considerada como un atributo, de los que tienen inteligencia.
  13. La duda es principio de toda sabiduría.
  14. La duda lleva al examen, y el examen a la verdad.
  15. La peor decisión, es la indecisión.
  16. Las decisiones empiezan con hechos, donde terminan las palabras.
  17. Mientras los necios deciden sin más, los inteligentes deliberan previamente.
  18. No hay peor decisión que la que no se toma. El verdadero fracaso comienza cuando no se toma ninguna decisión.
  19. Se puede volver a comenzar con nuevas decisiones, si ha habido un incendio que haya quemado nuestros errores.
  20. Una cosa es desear algo y otra muy diferente, es decidir hacerlo.

 

12 cosas que los padres deben enseñar sobre la toma de decisiones: En el artículo 10 Objetivos que los padres deben tener para el 2008 comentaba las decisiones que tienen que tomar los padres en relación al año que empezaba. Hoy escribiré sobre algunas de las principales cosas, que tienen que enseñar a los hijos a medida que van haciéndose mayores, así como las ayudas que deben darles.

 

  1. Los padres deben enseñar a los hijos, a que pierdan el miedo a la toma de decisiones, aunque el miedo al cambio sea sano, cuando actúa como advertidor de riesgos innecesarios, pero nunca cuando impida tomar decisiones necesarias.
  2. Los padres deben enseñar a los hijos, que para decidir, se necesita valor, conocimiento, audacia y decisión, pues lo que ellos no hagan, nadie se lo hará por ellos, ya que vencer obstáculos lleva implícito, la necesidad de tomar una o varias decisiones, para alcanzar los objetivos propuestos.
  3. Los padres deben enseñar a sus hijos que si siguen haciendo, lo que están haciendo, seguirán consiguiendo, lo que ya están consiguiendo. Sin decisiones no hay cambio, sin cambio no hay mejora.
  4. Los padres deben enseñar a los hijos, que tomar decisiones es un acto de libertad, que se va adquiriendo a medida que se va madurando, pues somos artífices de nuestro destino.
  5. Los padres deben enseñar, permitir y fomentar que los hijos, desde temprana edad y mediante su supervisión, vayan tomando sus propias decisiones, para que crezcan aceptando los riesgos de sus equivocaciones y las ventajas de sus aciertos.
  6. Los padres deben ayudar a que en los hijos, desaparezca el miedo a tomar decisiones, por los conceptos del temor al que dirán, que siempre termina en lo que no han dicho, temor al fracaso, temor a que le dejen solo, temor a que se enfaden sus amigos o familiares, temor a que no les guste a los demás, temor a que lo tomen a mal, etc.
  7. Los padres deben enseñar a sus hijos, que cada uno somos los arquitectos de nuestras vidas y artífices de nuestro propio destino, pues con las decisiones, la capacidad se puede desarrollar, la voluntad se puede fortalecer, la inteligencia se puede agudizar y los conflictos se pueden resolver.
  8. La firmeza en tomar decisiones, estará en función de las veces que lo intenten, con independencia de los buenos o malos resultados, pues no es disculpable poner pretextos inválidos, para hacer lo que verdaderamente tiene que hacerse.
  9. La toma de decisiones puede resultar fácil, cuando se trata de escoger entre objetos materiales valorados, cuando se puede recurrir a las matemáticas, o para repartir en forma equitativa si se tienen bien claros los criterios de reparto
  10. La falta de decisiones, acumula contra uno mismo conflictos, preocupaciones, dudas, ansiedades y angustias e impiden enfrentarse con la verdad, con las verdades de los otros, incluso con las que no se quieren ver, ni aceptar.
  11. El miedo al resultado, puede paralizar la decisión de convertir un deseo en realidad. No obtener un objetivo al primer intento, no es un fracaso, el fracaso es cuando no se intenta de nuevo.
  12. El miedo a tomar decisiones, es una buena señal, cuando se entiende su mensaje. El miedo a las decisiones puede ser una respuesta biológica congénita, que nos protege como especie y permite nuestra supervivencia.

 

10 Decisiones importantes que los hijos tienen que tomar

 

  1. Abandonar los estudios. Sobre el tema de seguir estudiando o dejar de hacerlo, para ponerse a trabajar, deben hacerse y analizar los siguientes planteamientos financieros, para que tomen la decisión que consideren oportuna, a no ser que haya algún impedimento económico familiar o social.
    1. Cuanto vale financieramente un joven, que es lo mismo que cuanto va a ganar en Dólares, durante la vida profesional, estimada en 40 años de trabajo. (Desde los 25 a los 65 aproximadamente), si solamente tiene unos estudios básicos de escuela, comparándolo con otro joven que termina una carrera profesional universitaria. Esta respuesta tiene unas cifras económicas, que los jóvenes entienden a la primera. Multiplicando el sueldo anual de un empleo sencillo, durante 40 años de trabajo, comparándolo con el sueldo de un empleo universitario, también durante 40 años. La diferencia es de más de un millón de dólares actuales, sin indexarlo por la inflación.
    2. Ese millón de dólares dividido, por el número de horas que tienen que emplear, para estudiar una carrera universitaria, con préstamos o becas, le sale el beneficio por hora a mejor precio, que lo que gana el profesional mejor pagado hoy en día.
    3. Si los hijos tienen el privilegio de poder estudiar una carrera universitaria, para obtener esos futuros ingresos, no tienen derecho a tomar una decisión equivocada y abandonar los estudios, cuando hay tantos jóvenes en el mundo, carentes de esta oportunidad de estudiar. Aunque nada más fuera egoístamente, tendrían que pedir un préstamo para poder mantener y cursar los estudios necesarios, para ganar esas diferencias de sueldos. La decisión de abandonar los estudios, es una de las peores que un joven puede tomar.
    4. A ese desprecio por la prosperidad, algún día, la sociedad civil le pasará la cuenta, por no haber estudiado, habiéndolo podido hacer. La decisión de abandonar los estudios o no continuarlos, es una de las peores decisiones que un joven puede tomar. Es una mala decisión para toda la vida.
    5. La decisión de abandonar los estudios, pudiendo realizarlos, suele suponer que también condena a su siguiente generación familiar, a estar en un nivel social más bajo, del que pudieran haber alcanzado.
    6. Recuperar ese nive, les supondrá un esfuerzo extraordinario.
  2. Amigos. Tomar la decisión de escoger bien a los amigos, es de las más importantes de los jóvenes. Los amigos les pueden llevar al triunfo o al fracaso social, económico, religioso y académico. Además de la familia, los amigos es uno de los activos más importantes, que suelen tener los hijos. La decisión de estar con ellos y fomentarlos, es muy delicada y deben consultarla con los padres, maestros y sacerdotes, para que les aconsejen en las ventajas e inconvenientes de cada una de las situaciones, pues la mayoría de las veces, el futuro de los hijos va a depender en parte de los amigos que tenga. Estadísticamente esta demostrado, que en las escuelas y sociedades, se hacen grupos de amigos, que tienen las mismas inquietudes. Así se juntan como grupo, todos los que van mal en los estudios, los que van bien en ellos, los que suelen delinquir, los que alternan con personas con más libertades sociales y morales, los que tienen adicciones prohibidas, etc. Muchas veces la decisión de pertenecer a un grupo de amigos, es irreversible. En las bandas criminales se puede entrar, pero no se puede salir, su permanencia es para siempre. Algunos jóvenes tienen un sentido muy particular, de lo que es la permanencia en las bandas, a las que consideran como su primera o segunda familia, si la primera fuera la proveedora de medios para vivir.
  3. Amor. Aunque siempre parezca que esa persona querida, va a ser la persona adecuada, para vivir juntos toda la vida, la decisión de comprometerse tiene que estar muy bien pensada, ya que no se puede engañar y mucho menos, mantener engañado a nadie, no es un juego de chiquillos, es una cosa muy seria. No se puede jugar con los sentimientos de otras personas, ni crear falsas ilusiones, aunque es imposible obtener un certificado de garantía, a futuro, de cada decisión amorosa que tomen. La amistad es una cosa y engañar en el amor es otra. Si no se tiene mucha conciencia, de lo que se está haciendo, la decisión de empezar unas relaciones, para explorar las posibilidades de una mutua convivencia, puede producir daños irreparables. Cuando tiene que decidir el corazón, es mejor que decida la cabeza. Las decisiones en el amor, no se deben hacer en función de que otros aprueben la nueva pareja, al presentársela, deben hacerse sopesando, si me conviene, si me gusta tanto, cuales son los riesgos, que pierdo y que gano, que dejo y que adquiero. Cuando se ama de verdad, se comprende que se estaba en el lugar correcto, a la hora correcta y en el momento exacto. Hay personas que se enamoran, que coinciden con tus gustos, pero no con los deseos. Elegimos por lo que vemos, y luego queremos que sea como lo deseamos. Escogemos lo aparente y dejamos lo importante, esperando que el otro, lo incorpore.
  4. Dinero. Administrar bien los ingresos que tenga, aunque sean muy pequeños y así ejercitarse a ahorrar periódicamente, una cantidad que tenga por objetivo alguna buena idea. Fomentando las virtudes del ahorro y de la buena administración, se crea el hábito para acostumbrarse a tomar buenas decisiones económicas y financieras, cuando tengan necesidad de tomarlas. La decisión de derrochar los ingresos, es una mala práctica, que suele conllevar un desprecio a lo que cuesta ganar el dinero y a una falta de rigor, a la hora de gastarlo. Desde muy jóvenes, tienen que empezar a acostumbrarse a tomar la decisión de ahorrar, utilizando la hucha, que no debiera faltar a ningún hijo.
  5. Estudiar. Tomar la decisión, de esforzarse en hacerlos bien y terminar todos los que puedan, pues los resultados y diplomas serán su patrimonio para el futuro. Tener un plan y medios de control, para saber en cada momento, cuales son las desviaciones sobre los objetivos propuestos en los estudios, intentando cada vez hacerlo mejor, no dudando en insistir en las cosas que se haya fallado. No deben olvidarse los hijos que cuando vayan a solicitar un trabajo les van a preguntar, que es lo que hicieron en su tiempo libre, por lo que deben prepararse de antemano, para la respuesta real a esa pregunta.
  6. Estudiar o trabajar. La decisión de estudiar fuerte, organizados y con buen aprovechamiento, es una decisión no negociable con uno mismo. Los jóvenes tienen que aprovechar el privilegio de poder estudiar y darse cuenta del mucho dinero que sus padres, la mayoría de las veces con gran sacrificio, o la sociedad a través del gobierno, está pagando para darles la oportunidad de estudiar. No vale tomar los estudios como una desagradable obligación. Tienen que darse cuenta, que no todo el mundo puede estudiar y que los que lo consiguen hacer, lo hacen a costa de los demás. Cuando empiezan las carreras universitarias y los alumnos las tienen que pagar, porque sus padres no han podido o no han querido pagarlas, entonces se dan cuenta del beneficio que obtienen, por la inversión en tiempo y dinero que hacen.
  7. Primeras adicciones. Cuando surge la posibilidad de probar las sustancias prohibidas, sean alcohol, tabaco, drogas o sexo, etc., la decisión de aceptarlas la primera vez, o rechazarlas, es crucial. Se debe saber que de esas adicciones ya no se puede salir, es muy fácil quedarse enganchado, para toda la vida.
  8. Profesión. Los hijos al tomar la decisión, de escoger los estudios para su futura carrera profesional, deben consultar con sus padres y con los profesionales, a poder ser con especialistas en esta actividad, que les ayudarán a valorar sus capacidades, posibilidades, oportunidades y desarrollos profesionales futuros. No solamente deben tomar la decisión de estudiar lo que les gusta, sino de para lo que sirven, para lo que pueden económicamente, físicamente, intelectualmente, etc. Deben asesorarse muy bien, para cerciorarse si tendrá un buen desarrollo en el futuro, es decir, que no se este terminando esa profesión, incluso sopesando las mayores oportunidades que pudiera tener para prosperar, en función de las actividades familiares, que se acople a las preferencias o capacidades de realizarla en equipo o de una forma autónoma, etc. Deben evitar que la decisión sea tomada por un impulso, motivado por los amigos de la escuela, la familia o la sociedad. Tiene que ser muy pensada y analizada, con profesionales experimentados.
  9. Religión. Escuchar con mucha atención, las enseñanzas y recomendaciones religiosas que les hagan sus padres, sacerdotes y maestros, poniendo mucho énfasis en el conocimiento y práctica de las virtudes y valores humanos. Realizar las prácticas religiosas recomendadas, dentro y fuera de la familia, como son la oración familiar antes de comer y antes de acostarse, la lectura religiosa, privada y colectiva, etc. Practicar los Sacramentos y sobre todo mantener una dirección espiritual con un sacerdote, pastor, rabino, imán, etc. Ser voluntario de alguna actividad en su Iglesia, procurando conseguir con el ejemplo atraer a otros amigos, para que también participen en esas actividades. 
  10. Varios conceptos de decisiones. En los horarios, relacionándolos con la puntualidad, por respeto a quienes nos esperan. En las lecturas, en función de la calidad, disfrute, moralidad,  tiempo a dedicar, etc. En la práctica de deportes o ejercicios, relacionándolos con la disciplina, la mejora del cuerpo, de la mente y de la sociabilidad. En el estado del cuerpo, vigilando la salud a través de la alimentación, obesidad, consultas médicas, tratamientos, etc. En el manejo del dinero, administrándolo, no derrochándolo, ahorrando para cuando haga falta usarlo, etc. En elegir bien las aficiones y la formación en las virtudes y valores humanos.

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre

El ejemplo. Cómo dar y enseñar a los hijos esta virtud y valor humano

ESCUELA PARA PADRES

 

El ejemplo. Cómo dar y enseñar a los hijos esta virtud y valor humano

 

En todos los artículos, comento la necesidad y obligación que tienen los padres, de estar bien informados, portarse correctamente y demostrarlo con su buen ejemplo, para después poder explicar todo a los hijos. El ejemplo es lo que sirve de modelo o lección.

 

Los padres deben, con el ejemplo y mucho cariño, inculcar a sus hijos las virtudes y valores humanos, orientándoles y aconsejándoles continuamente. El ejemplo de los padres tiene mucho peso,  porque los hijos tienden a imitar lo que hacen sus padres. Los padres tienen que estar pendientes, de lo que sus hijos hacen bien y de lo que hacen mal, hablar con ellos a diario y tratar de lograr que se conviertan en adultos valiosos, generosos, responsables, honrados, sensatos y decentes, respetuosos con los demás y preocupados por los débiles.

 

Los padres nunca deben dar a sus hijos un mal ejemplo personal, así evitarán que sean violentos, agrios, irascibles, vagos, maleducados, egoístas, etc. Es muy difícil para los padres, contrarrestar las influencias y ejemplos propios, de las malas compañías o de las ideas equivocadas.

 

La lección más valiosa, es enseñar con el ejemplo, expresado en la conducta ejemplar de los padres, de los maestro y de las autoridades civiles y eclesiásticas. Aunque les echen miles de discursos todos los días, si no dan ejemplo, no conseguirán nada.

Los padres demasiado permisivos no dan buen ejemplo. No bastan, ni el ejemplo, ni la buena voluntad, hace falta la prudencia para orientar a los hijos. Predicar con la palabra es fácil, predicar con el ejemplo, es la forma más efectiva de estimular la transformación en otros. Para los padres es muy difícil luchar contra la corriente y además, observar ciertos criterios de convivencia, en la familia y en la sociedad.

 

 10 puntos, en los que los padres deben dar ejemplo:

  1. En el cuidado, respeto y cariño demostrado a sus padres (abuelos) Escribiré un próximo articulo.
  2. En las exquisitas relaciones con su esposa e hijos.
  3. En su comportamiento de visión y liderazgo familiar, religioso y social, a plazo corto, medio y largo.
  4. En su comportamiento con los amigos y con la sociedad.
  5. En su comportamiento cívico al respetar las leyes y las costumbres de donde se vive.
  6. En su comportamiento religioso, poniendo por delante en su vida, las prácticas religiosas y el ejercicio de las virtudes y valores humanos.
  7. En su continua formación humana, profesional e intelectual.
  8. En el mantenimiento responsable de su salud.
  9. En su entrega al prójimo.
  10. En la forma de hacer negocios o cumplir con sus obligaciones laborales y profesionales.

 

10 puntos. en los que los hijos deben dar ejemplo:

  1. En su dedicación a los estudios, así los hermanos y compañeros de clase, les podrán seguir como lideres.
  2. En su relación con el comportamiento familiar, principalmente con los hermanos menores, abuelos, tíos, etc.
  3. En sus relaciones respetuosas con sus amigos y amigas,
  4. En la vida social, demostrando la buena educación recibida en la familia,
  5. En sus demostraciones religiosas, realizándolas con orgullo y públicamente.
  6. En la vivencia familiar, realizando a la primera indicación, con alegría y sin protestas, las tareas encomendadas.
  7. En su servicio como voluntario de la comunidad, para obras sociales, religiosas o políticas.
  8. En sus practicas deportivas, teniendo control de su persona en los momentos fáciles y difíciles.
  9. En su demostración de las enseñanzas recibidas, sobre las virtudes y valores humanos
  10. Atendiendo a los abuelos con respeto, cariño y dedicación.

 

El ejemplo observado por los hijos, les hará pensar sobre el por qué de las acciones de sus padres y muchas veces, comparando su modo de actuar, con el de los padres de sus amigos.

El estímulo de superación de los hijos, se ve acrecentado por la calidad que proviene del ejemplo de los padres.

No se trata de que los hijos imiten ciegamente a sus padres, sino que sepan hacer suyas las virtudes y valores humanos, de lo que ven y sienten.

 

El ejemplo y los consejos. “Consejos vendo, pero para mi, no tengo” Para dar ejemplo, hay que ser consecuentes con lo que se dice y con lo que se hace. Por ejemplo, hay personas que manifiestamente tienen un grave problema de salud, de consumo de  sustancias prohibidas, de afición al juego, de compras compulsivas, de obesidad, etc. pero no quieren ir al médico, ni a los profesionales, alegando disculpas injustificables. Mantienen una actitud hacia si mismo incomprensible, pero a la vez pretender dar consejos a otros, sobre los problemas que manifiestamente tienen. También pretenden que otras personas, acepten sus consejos, a pesar de los malos ejemplos que están dando. Nada tan peligroso como un buen consejo, acompañado de un mal ejemplo.

Si no tienen la fuerza de voluntad, de solucionar sus propios problemas, será casi imposible que sus consejos sirvan para algo, pues su ejemplo no es demostrativo de su carácter. Es decir, que si no arreglan primero sus problemas, su mal ejemplo opacará cualquier buen consejo que quieran dar. Desgraciadamente mucha gente se fija más en el mensajero, que en el mensaje. Por eso el mensajero tiene que dar buen ejemplo de comportamiento, empezando por si mismo.

Ser un ejemplo ante los demás, implica una serie de responsabilidades y es, paso obligatorio para ser alguien, con visión y liderazgo.

Es cierto que hay que darle más importancia al mensaje que al mensajero, puesto que debemos hacer caso al médico fumador, cuando dice que fumar es malo para nuestra salud. También tenemos que distinguir en algunas personas, entre lo que nos dicen y lo que nos quieren decir. No todo el mundo tiene el don de la palabra.

 

10 sentencias sobre el ejemplo:

 

  1. Es más eficaz un buen ejemplo que mil órdenes, sermones, teorías o consejos.
  2. El mejor ejemplo, es servir a la familia y no servirse de ella.
  3. Antes que enseñar hay que hacer, para que los otros puedan aprender. Nada es tan peligroso, como un buen consejo acompañado de un mal ejemplo.
  4. El buen ejemplo influye también, en crear buen ambiente. El ambiente debe influir para el mal ejemplo.
  5. El buen ejemplo hecho con naturalidad, sin vanidad, ni exhibiciones, es una conducta contagiosa que influye sobre otros.
  6. La mejor forma de enseñar a tener éxito, es con el ejemplo de visión y liderazgo  
  7. El ejemplo del líder se ve en sus hechos, pues sus palabras convencen, pero el ejemplo arrastra.
  8. Se debe dar buen ejemplo, aunque duela hacerlo.
  9. Con el buen ejemplo, se siembran las conductas futuras, que se van extendiendo entre los hijos, familiares, amigos y sociedad.
  10. Dar ejemplo al comedir con austeridad, la comodidad y el bienestar, pues el estilo de vida es, más importante que la forma de hablar.

 

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre.com

Si quiere leer otros artículos complementarios, visite www.micumbre.com

Los padres podemos inculcar el amor a la lectura desde la cuna

ESCUELA PARA PADRES

Los padres podemos inculcar el amor a la lectura desde la cuna

Nuestros amigos de El Libro y Su Mundo (blog@sbdbooks.com) han escrito este articulo que consideramos debe ser leído por todos los padres, por eso se lo transcribimos. Si tienen alguna pregunta pueden dirigirse a francisco@micumbre.com o directamente a blog@sbdbook,com

Como siempre, les envío un cordial saludo.

Francisco Gras


Los padres podemos inculcar el amor a la lectura desde la cuna

 

Un lector no nace, se hace. Por eso, el amor a la lectura se debe inculcar desde la cuna y tratar, con perseverancia y dedicación, que se convierta en una sana pasión, pues de ello va a depender, en buena medida, tener niños con éxito en los estudios y, más tarde, adultos con herramientas bien preparadas para usarlas en la vida. Además, ¿hay algo más bello que la escena de un padre o madre leyendo un libro al niño que tiene en su regazo?

Ahora que empieza el verano muchos padres se preguntan que van a hacer con sus hijos todo este tiempo. Quizá esta es la perfecta oportunidad de empezar o continuar nuestros esfuerzos de inculcar el amor a la lectura a nuestros hijos. Por ello hemos preparado una pequeña lista de 10 de los aspectos principales acerca de la lectura en nuestros hijos.

1. Propósito. A través de la lectura los padres transmiten a sus hijos la educación, que es la mejor herencia que pueden y deben darles. No importa la edad de los hijos. Desde que nacen, y aun antes, los padres les van transmitiendo sus experiencias y enseñándoles a valerse por si mismos, hasta que son mayores. ¡Que mejor sistema que el ejemplo y la lectura¡ Así al educar a los hijos, están educando a la siguiente generación que serán los nietos.

2. Tiempo. Darles cada día un poco del tiempo de los padres, leyéndoles para ir incrementando su educación y formación. El niño aprende de lo que los padres hacen, más de lo que los padres dicen, por lo que es necesario que prediquen con el ejemplo y que los hijos vean leer a sus padres como una cosa natural y no esporádica.

3. Horario. Es conveniente fijar una hora del día para hacerlo, después de comer o a la hora de dormir, tratando de evitar las distracciones.

4. Voz. Son muy importantes las inflexiones, variaciones de tonos y las expresiones, intentando involucrar a los niños en la lectura, pidiéndoles que señalen los objetos, que hablen acerca de las ilustraciones o que repitan palabras.

5. Repetición. Los niños no se cansan de oír sus libros favoritos, y es conveniente repetirlos hasta que les quede bien claro su contenido y las explicaciones sobre el argumento, consejos y palabras más usadas. Animarle a que lea lo mismo reiteradamente o invitarle a que ‘lea’ el cuento ya memorizado.

6. Palabras. Cada libro que se lea, deberá estar adecuado a la edad y características de cada niño. Tratando de explicar las palabras difíciles de entender o sustituyéndolas por otras para que no haya confusión. Para los niños que ya han descubierto la magia de que las letras forman palabras, las palabras frases y las frases historias, el método varía, pero la presencia paterna sigue siendo inestimable.

7. Elementos. Para irle acostumbrando al niño a la lectura, mostrarle cuales son las principales partes de los libros y cómo se leen las palabras, indicándole quién lo escribió, haciéndole preguntas sobre el tema y permitiéndole que él también plantee sus cuestiones.

8. Libros. Los padres deben animar a sus hijos a leer proponiendo libros que versen sobre temas diversos que les resulten atractivos, pidiéndoles que lean ellos lean en voz alta todos los días, o bien turnarse en la lectura de un relato. Los libros están clasificados por edades y por conceptos que cubren la gran mayoría de los temas. Además hay diferentes formatos, encuadernaciones, tipos de letras, con muchos o pocos dibujos, especialmente editados para cada edad de los niños y sus circunstancias. Hay libros que los editan poniendo los nombres familiares de los posibles lectores en sustitución de los nombres originales del libro, lo que las historias resultan más comprensibles para los niños al ver reflejado en el libro los nombres de los abuelos, padres, hermanos, tíos, amigos, etc..

9. Biblioteca familiar. Es indispensable ir formando una biblioteca particular que esté en la habitación más importante de la casa. Allí habrá libros para los más pequeños y libros para los mayores, como: Diccionarios, de Historia, de Cocina, etc., rodeándoles de libros, para que siempre puedan tenerlos a mano para que los escojan ellos mismos. Así desde niños les crearemos el hábito de ir a buscar un libro, el que ellos quieran para que se lo leamos. De mayores sabrán los hijos que allí están al alcance también de los padres todos los libros que se puedan leer. Los padres se evitaran muchos disgustos al poder controlar lo que leen los hijos, además que encontraran muchos beneficios.

10. Biblioteca Pública. Es muy recomendable que los padres con sus hijos, desde muy pequeños comiencen a visitar las bibliotecas públicas y lo hagan frecuentemente para ir creando un hábito de lectura en los niños que les durará toda la vida. Sacarles su identificación de lector, donde además de que se van reflejando los libros leídos, da a los niños una sensación de pertenencia a la Biblioteca y la posibilidad de leer libros en la casa que de otra manera tendrían que comprárselos sus padres. Las bibliotecas tienen muchos servicios para sus todos sus clientes, incluyendo los “cuenta cuentos”, programas de lecturas y actividades extraescolares para los niños.

Observaciones para los niños de 0 a 3 años: Para que la lectura con los niños sea más eficaz y divertida, debe ser una rutina diaria, de por lo menos 15 minutos y antes de ir a la cama, intentando convertir cada lectura en una pequeña fiesta. Usar el rostro, el cuerpo y la voz para hacer divertida la lectura, que a poder ser debe ser interactiva, sabiendo cuándo detenerse si el niño pierde interés o tiene dificultad para prestar atención. Hablar sobre las ilustraciones y recorrer con el dedo debajo de las palabras al tiempo que se lee. En esta etapa es interesante que los padres ayuden a sus hijos a conectar lo que leen en los libros con lo que ocurre en la vida, donde está la verdadera historia.

Está demostrado, práctica y profesionalmente que leer a los niños desde antes de su nacimiento y continuar haciéndolo después hasta que llegan a la mayoría de edad, les da un perspectiva muy positiva de la vida. Su cultura general se amplia enormemente, además de que el hábito de lectura que han ido practicando, les sirve para mejorar sus rendimientos escolares y profesionales.

Un sillón donde leer a los niños, una biblioteca familiar y una biblioteca pública son las tres herramientas que le permitirán abrir las llaves del éxito y la felicidad de todos los niños y adultos. A partir de entonces sólo necesitará un libro y sus hijos.

Muchas gracias,

Sus amigos @ SBD

Comments or Suggestions / Comentarios o Sugerencias: blog@sbdbooks.com

Yo. 17 formas de provocar el divorcio

ESCUELA PARA PADRES

 

 

Yo. 17 formas de provocar el divorcio

 

Yo. Es posesivo, egoísmo, egocentrismo, narcisismo, presunción, egolatría.

 

7 Sentencias para los padres relacionadas con el Yo que provocan el divorcio

 

  • Yo, es la actitud que destruye más número de matrimonios.
  • Yo, la palabra más usada en todas las conversaciones y escritos.
  • Yo, cuando el Yo se practica continuamente en las relaciones matrimoniales, suelen terminar en divorcio.
  • Yo, se puede definir como la conducta consistente en poner los intereses propios, en primer lugar.
  • Yo, es incompatible y antagónico de Tu, que es amor, es entrega, es sacrificio, es filantropía.
  • Yo, según la educación recibida, suele estar impreso en la memoria y vive en el pasado. Hace falta mucho coraje, para eliminarlo de la mente.
  • Yo, siempre elige las cosas primeramente para si.

 

El matrimonio es una entrega total de uno al otro. Sin reservas, condiciones, ni egoísmos. Es dar sin esperar a recibir, es el y el nosotros por delante del Yo. Muchas parejas se mantienen unidas durante toda su vida, disfrutando de una convivencia feliz; otras, sin embargo, terminan divorciándose, al poco tiempo de contraer matrimonio. Todas se casaron enamoradas, todas pusieron ilusión en un proyecto de vida en común, algunas no supieron hacer frente a los desencuentros y a las diferencias, otras no pudieron adaptarse a los cambios en la relación que suponen la rutina cotidiana, otras no supieron entender el principio básico del matrimonio, primero Tu y nosotros y luego Yo. Se casaron con la idea de vivir con, el primero Yo, sin desprenderse del egoísmo que se requería.

Saber vivir en pareja, no se enseña solamente en los libros, aunque ayudan mucho, se aprende con el ejemplo de los padres, los consejos de los profesionales, las lecturas adecuadas, con la disciplina mental y corporal, con la entrega del uno al otro, con la generosidad, etc. Estando pensando siempre en el otro, en los detalles que le agradan y en las alegrías que se le pueden dar. Siguiendo las enseñanzas de la religión donde explican, perfectamente, los derechos y obligaciones que desde el noviazgo contraen las parejas. Se aprende día a día con la práctica, con voluntad y el esfuerzo personal de hacer de esta relación, el centro de la vida. Desde el enamoramiento, al compromiso de la convivencia, tiene que existir la entrega total. Es indispensable dejar el Yo colgado en la puerta, antes de entrar al matrimonio, allí hay que entrar con el Tu y mantenerlo durante toda la vida.

Los seres humanos son  los únicos que hacen daño a sus parejas, los demás las defienden. Y les hacen daño, entre otras cosas, con ese Yo desmedido, que suele estar lleno de egoísmo.

En las familias, escuelas e iglesias, deben comprender la necesidad de encaminar a sus hijos, alumnos y feligreses, en la educación de la virtud y valor humano de la generosidad verdadera, el valor y la sinceridad del corazón que es la antítesis del Yo.

 

 

  1. Yo, gano más que mi pareja y por lo tanto tengo más derechos y menos obligaciones. No valoro el trabajo que hace la otra persona en la casa o el esfuerzo que hace, para obtener lo que gana en su trabajo. Yo, hago más trabajos que mi pareja en la casa y por la familia, pues los he medido bien.
  2. Yo. En la administración del dinero. Yo tengo mi cuenta personal para mis gastos, sin tener que dar cuentas ni a mi pareja, ni a mi familia. Cuando necesito mas dinero, lo pido a mi pareja o a crédito y luego mi pareja se encargará de devolverlo.
  3. Yo. En la educación social. Nunca cede el paso en las puertas, pasa primero, incluso sin sujetarlas, cuando llega una persona mayor a la misma vez, sin tener en cuenta si tiene dificultades de movimientos o esta cargada con paquetes.
  4. Yo. En la persona. Cuando el Yo es superior al Tu y al Nosotros y las acciones que realizan las personas, están influenciadas por la educación recibida del Yo primero, reflejan un puro egoísmo y egocentrismo, incompatible con el Tu, que es amor, entrega, generosidad y sacrificio. 
  5. Yo. En la publicidad moderna de la mayoría de las campañas comerciales, van dirigidas a que las personas satisfagan las necesidades de su Yo o de su ego. Primero es la satisfacción de sus deseos. Aquí y ahora. Nunca se menciona el . La generosidad u otras virtudes y valores humanos, es prácticamente desconocida en la publicidad. 
  6. Yo. En la puntualidad. Llego cuando a mi me conviene. Si los demás tienen que esperar, que esperen. Si llego tarde a un compromiso, ni me disculpo. No tengo que dar explicaciones a nadie de mi comportamiento. Para reforzar el Yo, digo que he estado hablando con mis amistades, viendo una película o de paseo por las tiendas, hasta que me he acordado de la hora que tenía que haber llegado.
  7. Yo. En la relación matrimonial, donde tiene que haber una entrega total a la otra persona y a los hijos y no ser un injusto primer beneficiario. Si no me conviene, no me sacrifico en hacer algo por ellos, ni por nuestros familiares o amigos. Solamente lo hago cuando a mi me conviene, incluso entrego amor cuando me conviene. Mi Yo, es superior al nosotros familiar y siempre consigo, que quede por encima de la pareja en las actitudes.
  8. Yo. En la responsabilidad hacia las obligaciones contraídas con la familia, los amigos y la sociedad. Cuando las personas toman voluntariamente riesgos innecesarios, sin medir las consecuencias que podrían acarrear, si por esos riesgos no pudieran cumplir con sus obligaciones. Algunos tienen su Yo tan grande para hacer lo que quieren, que suele ser el gran enemigo del o el vosotros familiar, al que se comprometieron en el matrimonio.
  9. Yo. En la satisfacción continua de mí imagen física, me someto a toda clase de cirugías estéticas, tratamientos de belleza, horarios de gimnasios, productos de belleza y cualquier cosa, que creo que me va a mejorar mi aspecto externo, porque quiero tener un culto excesivo a mi cuerpo. Si puedo o no puedo sufragarlo, no importa, aunque debería aplicar esos gastos a solucionar otras prioridades de la familia, pero primero soy Yo y después los demás.
  10. Yo. En la sociedad hago lo que quiero y no doy explicaciones a nadie. No me importa lo que digan o hagan otros, si a mi me conviene lo hago, aunque no les guste o perjudique a mi familia, con la que me comprometí a convivir.
  11. Yo. En las compras innecesarias, porque me han dicho que sicológicamente es una terapia que aumenta mi autoestima, me rebaja el estrés producido por el trabajo y me mejora. La publicidad me ha programado, para que cuando me encuentre triste, esté con el ánimo caído o me sienta con depresión, salga a comprar algo, aunque no sirva para nada, e incluso no deba hacerlo económicamente. No importa convertirse en comprador compulsivo. Yo soy Yo y mi familia que se quede a un lado, pues me han dicho que tengo derecho a mi libertad.
  12. Yo. En las conversaciones, Siempre hablo en primera persona y nunca hablo en plural. Si me conviene preguntar sobre la vida privada de otra persona, lo hago, aunque nada mas sea por curiosidad o para después cotillear. Siempre guardo en secreto lo que no quiero que se sepa de mí vida privada, aunque yo haya preguntado por la de los demás.
  13. Yo. En los gastos familiares. Primero gasto en lo que yo quiero, sin importarme si va a llegar el dinero para el resto de mi familia, ni para el ahorro del futuro. Gasto en mis cosas, sean de lujo, superfluas o estén fuera del contexto familiar. La satisfacción de mi Yo, no mira hacia el o el nosotros familiar.  
  14. Yo. En los viajes a países o zonas de alto riego, donde las consecuencias de un error, voluntario o fortuito, pueden crear una grave situación de muerte, accidente, secuestro o robo, con consecuencias que podrían arruinar el futuro personal y el de la familia.
  15. Yo. En mi libertad personal mal entendida. Tengo derechos propios y ninguna obligación. Discuto mis obligaciones y procuro evadirlas o disminuirlas, pero exijo el total y rápido cumplimiento de mis derechos y de las obligaciones de los demás.
  16. Yo. Es la cultura que educan, practican y exportan algunos países, donde se da prioridad a los logros personales, sobre los colectivos. Solamente cuenta ganar individualmente a cualquier precio. El que llega el segundo se le considera el primero entre los perdedores.
  17. Yo. Hago deporte de riesgo por que me satisface personalmente, aun a sabiendas que cualquier error en su práctica, puede conducir a crear un grave problema en la familia, de la que soy también responsable, en cuanto a su mantenimiento, educación y cuidado. Además de los daños físicos y económicos que pudiera sufrir, dejaría de ir a trabajar, con el consiguiente problema financiero para la familia, que depende de mí. Pero mi Yo, es superior al nosotros familiar.

 

El deterioro del matrimonio y el consiguiente divorcio, suelen llegar por la falta de considerar al Yo como uno de sus principales causantes. Es imprescindible desmenuzar y analizar los por qué, de las propias actuaciones matrimoniales, de los fracasos y de las rupturas, para encararlos con firmeza y profesionalidad. Estos análisis pueden ser las claves del éxito, en los matrimonios felices y duraderos.

Yo es el sentimiento permanentemente equivocado, de una falsa identidad personal, una mala educación recibida y una falta de formación religiosa, familiar y social de nuestros pensamientos, intuiciones, sentimientos y sensaciones.

 

 

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre.com

Generosidad. Virtud humana que los padres deben aprender y enseñar a sus hijos

ESCUELA PARA PADRES

 

Generosidad. Virtud humana que los padres deben aprender y enseñar a sus hijos

 

10 Sentencias para los padres, relacionadas con la generosidad

 

  1. La generosidad es la virtud y valor humano relacionada con el hábito de dar y entender a los demás, con altruismo y filantropía. Hace pensar y actuar a favor del prójimo, buscando aportar un beneficio a través de la intervención desinteresada, poniendo el bienestar de quienes nos rodean, por encima de los intereses personales.
  2. La generosidad está íntimamente relacionada con la caridad, el desinterés y el servicio a los demás, sin reservas, sin pensar en el premio, ni en que nos devuelvan lo regalado, incluso cuando es realizada con sacrificio.
  3. La generosidad se demuestra, en el modo en que se trata a los que tienen menos capacidad física, económica, social o intelectual, poniendo por delante al prójimo, no a las propiedades.
  4. La generosidad se complementa, con la fortaleza para distinguir perfectamente los campos, donde se puede actuar, sin dejarse llevar por situaciones fáciles de cumplir, desarrollando la capacidad de acometer actividades generosas y luchando por algo que valga la pena.
  5. La generosidad se debe realizar en beneficio de los demás, incluso si hay que perder el poco tiempo disponible, aunque sea esto una de las cosas más preciosas y escasas de la vida.
  6. La generosidad actúa desinteresadamente y sin contraprestación, en favor de otras personas o comunidades. La mayoría de las veces con gran esfuerzo y sin tener en cuenta la utilidad y la necesidad de lo que generosamente se aporta.
  7. La generosidad no consiste en dar mucho, sino en dar a tiempo, ya que muchas veces, requiere un esfuerzo extraordinario, que debe ser valorado en su amplio sentido.
  8. La generosidad, no es solucionar los caprichos personales de otros. No se trata de dar sin criterio, cualquier cosa, a cualquier persona y en cualquier momento.
  9. La generosidad no es dar lo que sobra, sino lo que necesitan los demás.
  10. La generosidad no es hacer las cosas interesadamente, aunque sean donativos, eso es egoísmo.

 

Lo que los padres deben enseñar. Los padres son un magnífico ejemplo de generosidad, pues sin su labor, el sustento diario, el orden en casa, la educación y bienestar de los hijos, etc. no existiría la familia. Por lo tanto, tiene que educar a los hijos en la virtud y valor humano de la generosidad, ya que es fundamental para que los hijos, lleguen a la plenitud de su formación como personas.

Los padres, con ejemplos claros, deben practicar la generosidad delante de los hijos y hacérsela notar, aunque nada más sea, para que sirva de ejemplo y se acostumbren posteriormente a practicarla.

Tienen que acostumbrar a los hijos, a que sean generosos y que hagan de la generosidad un hábito, que se acostumbren a perdonar, etc. Esto cimentará la rectitud de motivos y desarrollará, la intensidad de ejercer esta virtud humana.

Deben motivar a los hijos hacia la generosidad, explicándoles situaciones donde podrían ellos mismos ejercer voluntariamente, la generosidad con su dinero, tiempo, juguetes, ropas, libros, posibilidades de perdón, cariño, buenos tratos, etc.

Encauzándoles para que actúen con su iniciativa personal, en ayudar a los demás.

La labor principal de los padres, consiste en dar a sus hijos, un conocimiento profundo de los criterios, con los que deberán regir sus vidas, para posteriormente dejarles actuar, pero siempre, son un planteamiento de seguimiento del aprendizaje, en las virtudes y valores humanos, pero sugiriéndoles cambios cuando sea conveniente.

Es muy importante hacerles ver a los hijos, que ejercitar la virtud de la generosidad, no se debe dejar para cuando las cosas marchen, como a nosotros nos gustaría, hay que ejercitarla continuamente Les deben acostumbrar a que sean generosos, en todos los ordenes de las cosas, principalmente las que más les cuestan, como por ejemplo en la administración de su tiempo dedicado al estudio, al trabajo, a la familia, a la religión, a los amigos, etc. También enseñarles claramente, la virtud de la generosidad con las cosas materiales, como sus propiedades, dinero, ropas, libros, etc.

Para que sean generosos, tienen que enseñarles a utilizar la voluntad y razonar lo que vayan a hacer, siempre en función de lo que tienen y de las necesidades de los demás, que tienen que estar perfectamente bien aclaradas. Estos razonamientos no deben discriminar sus comportamientos, en las relaciones familiares, amistades o grupos sociales.

La generosidad no tiene que hacerse, cuando sea un capricho de las otras personas, solamente debe hacerse cuando sea una necesidad. Es conveniente conocer bien la situación propia y la de las otras personas, para poder obrar con prudencia y congruencia, con lo que se tiene, con lo que se da y con las necesidades ajenas.

 

10 puntos para vivir diariamente la virtud y valor humano de la generosidad:

 

  1. Anteponer a los gustos personales, los gustos de las otras personas, en las cosas cotidianas, cediendo incluso cuando hay un derecho a poder elegir, en reuniones, comidas, pasatiempos, lecturas, etc.
  2. Buscar el beneficio ajeno, a pesar del cansancio y cumplir las obligaciones propias, siempre con optimismo.
  3. Ceder la palabra, el sitio, el paso, la prioridad, la mejor parte de la comida, etc. Además de ser un acto de generosidad, denota educación y cortesía.
  4. Dar consejo o apoyo a las personas que lo buscan, sin tener en cuenta su condición económica, social, cultural o religiosa.
  5. Entregarse a los demás, para descubrir lo útiles que podemos ser en la vida de nuestros semejantes. Así alcanzaremos la verdadera alegría y la íntima satisfacción, del deber cumplido.
  6. No demostrar prisa, cansancio, fastidio o impaciencia, ni ofrecer disculpas injustificadas, al realizar alguna actividad social o familiar.
  7. Practicar la sencillez y la discreción, al hacer las cosas a otros, sin pregonarlo ni esperando felicitaciones.
  8. Procurar sonreír siempre, a pesar del estado de ánimo y aún en las situaciones poco favorables, propias o ajenas. 
  9. Tener un detalle diariamente, aunque sea pequeño, de generosidad, con diferentes personas de la familia, trabajo, escuela, vecindad, iglesia, sociedad, etc.
  10. Usar las habilidades y conocimientos, para ayudar desinteresadamente a los demás en la familia, escuela, iglesia, organizaciones, etc.

 

Matrimonios. Algunos matrimonios que podrían ser verdaderamente felices, desgraciadamente no lo son, debido a los viejos resentimientos, acumulados en sus memorias. Si fueran suficientemente generosos, como para poder perdonar viejos errores y echar al olvido rencillas y sinsabores, llegarían a la felicidad.

El egoísmo fomentado por la actual y cómoda sociedad de consumo, tiene que ser contrarrestado por la generosidad, por la fortaleza y por la entrega incondicional de las personas, que actúan responsable y generosamente, en la familia y en la sociedad.

La generosidad, para que esté en permanente desarrollo, debe vivirse con una convicción profunda, de que los demás tienen el derecho a recibir su servicio. Es mas importante el concepto, de darse incondicionalmente que el de dar. Sin confundir lo que es darse y lo que es abandonarse.

La generosidad esta íntimamente relacionada con el perdón. Conceder sin reservas el perdón, por las ofensas recibidas, es un gran acto de generosidad. 

 

En el próximo artículo escribiré sobre el YO en algunos matrimonios, actitud egoísta que origina tantos divorcios.

 

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre.com

Si quiere leer otros artículos complementarios, visite www.micumbre.com

 

Divorcio. Lo que los padres deben conocer y explicar a sus hijos

ESCUELA PARA PADRES

 

Divorcio.  Lo que los padres deben conocer y explicar a sus hijos

 

Los padres deben hablar muy claro con los hijos, cuando llegan a cierta edad, de lo que es el divorcio y de las consecuencias que conlleva. Así entenderán los hijos, lo que les ha sucedido o les puede suceder a sus padres, y lo que deben conocer para evitar divorciarse, cuando sean mayores. También entenderán mejor la situación de algunos de sus familiares, amigos y de la sociedad en general. Desgraciadamente más del 50% de los matrimonios que comienzan, se divorcian por lo menos una vez, y muchos de ellos, dos o más veces.

Los hijos suelen ser los principales perjudicados por esa grave decisión de los padres, ya que en algunas comunidades más del 70% de los niños, viven en hogares monoparentales. Lo que les supone una mala educación, llena de dificultades, para el futuro de los hijos. Los hijos que se crían en este tipo de familia o entorno social, se acostumbran a verlo como normal, lo que les lleva a repetirlo sistemáticamente, cuando llegan a mayores. Es un círculo vicioso, del que es muy difícil escapar. Matrimonios sin educar, más divorcio, equivale a hijos acostumbrados a los divorcios, que producen nuevos matrimonios e inexorablemente más divorcios. Por ello deben tener mucho mas cuidado en preservar sus matrimonios, que ya son de por si, de alto riesgo, poniendo mucho énfasis en prevenir cualquier señal de alarma que se presente, como explico en el artículo “Matrimonios de alto riesgo. 17 banderas rojas que deben corregirse para evitar el divorcio

 

El divorcio y los hijos

Los hijos tienen una necesidad extrema, de la unión indisoluble de sus propios padres y siempre, son las primeras victimas inocentes, del drama del divorcio.

Cuando los padres piensen en divorciarse, deben reflexionar seriamente, que esa gravísima decisión unilateral de ellos o de alguno de ellos, van a tener que explicársela a sus hijos, que supuestamente, son sus seres mas queridos y victimas inocentes, indefensas e impotentes, de esa cruel decisión.  Las consecuencias del divorcio caerán sobre todos, padres e hijos, pero principalmente sobre los hijos. El divorcio es un proceso largo y traumático para toda la familia, especialmente para los hijos que desgraciadamente, tienen que ser espectadores activos o pasivos, ante las disputas y violencias domesticas, durante todo el tiempo del desarrollo y tramitación.

Es necesario explicar con mucha claridad y con mucho cuidado, para no herirles más, todos los detalles de cómo, el divorcio de los padres va a afectar sus vidas en relación con su nueva familia, vivienda, escuela, sociedad, etc. También tienen que explicarles, que la culpa de lo que sucede no es de los niños, si no que es, una decisión unilateral que han tomado los padres, olvidándose del daño irreparable que hacen a los hijos.

Hay muy pocas maneras y ninguna buena, de explicar a los hijos, lo que es el divorcio de los padres y las graves consecuencias que tendrán para ellos. Es muy difícil explicarles que se quedarán a vivir solos con uno de los padres o irán a vivir con la otra familia que se forme, incluso pudiendo llegar a separase los hermanos. Con la casi completa seguridad, de que al otro padre no volverán a verle, nada más que en situaciones muy especiales y esporádicas, que seguramente tendrán unos diferentes padres, hermanos, abuelos, tíos, familiares, amigos, casa, escuela, situación económica, juguetes, ropas, comidas, mascotas, etc. Que seguramente deberán llevar, para toda la vida, los apellidos diferentes a los de sus nuevos hermanastros. Los padres van a tener que solicitar ayuda religiosa y profesional, para portarse con los hijos lo menos mal posible. Lo más difícil es explicar a los hijos,  que aunque los padres se divorcien, se separen y arruinen su vida y la de sus hijos, ellos sus padres, les seguirán queriendo mucho y para siempre, aunque el día que se casaron también dijeran que se iban a querer para siempre y luego no lo han hecho.

  • ¿Se atreverán los padres a explicar a sus hijos, que por su divorcio los van a condenar a llevar una vida económica y socialmente, mucho peor que la que tienen, pues está demostrado estadísticamente, que cuando los hijos se quedan con la madre, ella baja su nivel económico de ingresos un 30%, y por lo tanto los gastos dedicados a los hijos también?
  • ¿Que seguramente cambiarán de zona de vivir a una más pobre, dejaran de estudiar o no comenzaran estudios universitarios y que pasaran muchas miserias, porque los padres dejan de cumplir con las obligaciones económicas que contrajeron, incluso las ordenadas por la ley?.

Los padres tienen que ponerse de acuerdo para explicar a los hijos, de la forma más sencilla posible, consistente y concisa, pero sin mentiras, ni engaños, los motivos por los que han decidido divorciarse. No debe ser una disculpa pueril, para que los hijos no la consideren frívola y les quede como una posible solución, a imitar cuando sean mayores.

 

El divorcio y la familia.

La familia es el pilar sobre el que se asientan las naciones y el divorcio, es uno de los peligros más grandes que tiene la familia y el futuro de las naciones. Aunque esté autorizado según las leyes civiles, es una de las grandes derrotas de la civilización humana. El hecho de que se den tantas facilidades para realizarlo, que no esté penalizado, e incluso que se pueda realizar en ausencia de la otra persona, es un aliciente para que algunas personas no duden en divorciarse, a la más mínima adversidad. Eso no implica que las personas lo hagan, porque esté permitido o no penalizado por la ley, lo hacen porque están en la cultura del yo, del ahora y de lo que quiero y cuando lo quiero.

 

Para los católicos es una falta muy grave, divorciarse y volverse a casar, aunque actualmente sea muy atractivo sucumbir a la tentación tan extendida del divorcio y vuelta a casarse, cuando las cosas no marchan como quisieran que marcharan. Ante las dificultades que surgen entre los cónyuges, se suelen dejar llevar por las facilidades con las que hoy se puede obtener el divorcio civil. Pero el divorcio que aparenta ser una solución, en realidad se limita a trasladar los problemas a otros ámbitos, familiares y sociales, además de agrandarlos.

Con el divorcio los esposos se afligen a si mismos una profunda herida, que no es curable, ni con el paso del tiempo, pues siempre se recordarán que han faltado a su palabra y han roto un vinculo vital para ellos y sus hijos.

Incluso ha llegado a tal grado de aceptación del divorcio en la sociedad, que se realizan grandes fiestas para celebrarlos.

Matrimonio religioso. Es la unión ante Dios y ante la sociedad, voluntaria y con pleno conocimiento de lo que hacen, de dos personas, hombre y mujer, para toda la vida, indisoluble, hasta que la muerte los separe, en la alegría y en el dolor, en la salud y en la enfermedad, en la prosperidad y en la adversidad.

El vínculo adquirido en el matrimonio es por ley natural indisoluble, porque brota de la esencia misma del amor y de la familia, aunque el divorcio esté autorizado legalmente y no esté castigado penalmente.

El matrimonio no es como los pañuelos de papel, que después de usados se tiran. El matrimonio en la mayoría de las religiones, tiene conceptos y leyes similares, por lo que el que se divorcia de su pareja y se casa con otra, soltera o divorciada, comete adulterio.

Volverse a casar. Divorciarse y volverse a casar con una persona soltera o ya divorciada conlleva varios ajustes en las vidas personales, en la de los hijos propios, si es que los tiene, en la de los hijos de la nueva pareja, en la vida y familia de las anteriores parejas y en sus relaciones económicas y sociales.

La nueva pareja se puede convertir en padrastros o madrastras de unos hijos, a los que posiblemente no los quieran, pero que no tienen ninguna culpa, ni de lo que sucedió, para que llegara el divorcio, ni de la futura situación de la nueva familia.

Deben tener en cuenta que los hijos propios, de cada uno de la nueva pareja, siempre serán sus preferidos respectivamente. Tienen que enseñar a la pareja y a los hijos, propios y ajenos a conocer y resolver esta situación.

Es contraproducente separar el cariño de los hijos, de sus antiguos padres. Siempre hay que fomentarles el amor hacia sus padres biológicos, incluso antes que a sus nuevos padrastros.

La nueva pareja tiene que concretar las condiciones, que espera que se cumplan con los hijos anteriores, e incluso las de los que pudieran llegar de la nueva unión, en todos los conceptos de educación, formación, religiosidad, economía, salud, disciplina, etc. Y tienen que aceptar las responsabilidades económicas adquiridas, voluntarias o legales de la pareja con su anterior familia.

 

Buscar ayuda. Tendrán que buscar ayuda religiosa, de consejeros sociales, grupos comunitarios y grupos de apoyo, para padres e hijos de familias divorciadas. Los padres solos, no podrán resolver el grave problema en el que se han metido. Hay muchos libros con consejos muy claros, sobre cómo explicar a los hijos, todo lo relacionado con el divorcio, y cómo enseñarles la nueva forma de vida, que tendrán que llevar a partir del divorcio y separación de sus padres. En los libros encontrará las acciones a tomar, en función de la edad que tengan cada uno de los hijos, la situación económica de los padres y el pago para manutención, si hay otras personas interfiriendo en el matrimonio, si los hermanos tienen que separarse o se quedarán con la madre o con el padre, si van a cambiar los hijos de casa, de ciudad o de estado, número de vistas y duración de las mismas, etc. En cada caso específico, cambia la estrategia de comunicación.

Matrimonio civil. Es un acto celebrado ante un juez por el que dos personas se comprometen a vivir juntos para toda la vida o hasta el momento que le parezca a alguno de los dos divorciarse. La ley civil les ampara para, cuando lo consideren conveniente, romper ese contrato civil, y las promesas solemnes que se hicieron mutuamente ante la sociedad. Seria incongruente que después de otorgar la escritura de compra y venta de una casa, e inscribirla en todos las oficinas públicas, al cabo de unos años el vendedor o el comprador dijeran que querían anular el contrato, porque no les gustaba la casa, aunque la compra – venta fue voluntaria, no hubo engaño, ni mala fe, la transacción fue válida y por lo tanto, no es anulable según la ley.

Matrimonios a prueba. En algunos países hay esa moda, pero hacerlo es inmoral y antinatural. No se puede morir a prueba, no se puede amar solamente a prueba, no se puede aceptar a la pareja a prueba por un tiempo o hasta que ocurra algo, como la llegada de un hijo, terminar unos estudios, cambiar la situación económica o resolver un negocio.

 

Los siguientes artículos ya publicados, le complementarán lo anterior.

 

 

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre.com

Si quiere leer otros artículos complementarios, visite www.micumbre.com

Matrimonios de alto riesgo. 17 banderas rojas que deben corregirse para evitar el divorcio

ESCUELA PARA PADRES

 

Matrimonios de alto riesgo. 16 banderas rojas que deben corregirse para evitar el divorcio.

 

Les recuerdo que desgraciadamente, hoy más del cincuenta por ciento de los matrimonios, fracasan y se separan. Es la media de la sociedad actual, sin que se libre del flagelo ninguna religión, estado económico, social, profesional o intelectual. Los que se casan por segunda vez, vuelven a tener el mismo porcentaje de separaciones. No han aprendido a prepararse, desde el noviazgo, para el matrimonio y a vivirlo como debe ser, con entrega, amor y un gran respeto hacia la otra persona.

Analice con sinceridad, cuantas banderas rojas tiene su matrimonio. Si tiene una sola,  su matrimonio se ha convertido en los de alto riesgo de divorcio. Si tiene más de una bandera roja, Vd. mismo se puede contestar. Y si encuentra alguna bandera roja, que añadir a esta lista, por favor no deje de comunicármela.

 

16 banderas rojas, por orden alfabético:

 

  1. Administración. Cuando hay una mala administración de los ingresos y los gastos familiares, sin presupuesto ni control, que originen un endeudamiento o derroche excesivo para la familia.
  2. Amistades. Cuando se fomentan malsanas amistades del otros sexo, incumpliendo el compromiso de fidelidad voluntariamente aceptado al casarse.
  3. Cambios. Cuando piensan y dicen que, es el otro el que debe cambiar.
  4. Comunicación. Falta de comunicación entre ellos, para comentar los posibles problemas, y estar al corriente de las actividades de cada uno y de la vida que les rodea.
  5. Dejadez. Cuando empieza una continua dejadez física y mental, engordando desmesuradamente, descuidando la imagen en las ropas, en el orden de la casa, pasando ampliamente de lo que ocurre a su alrededor, que esté relacionado con su persona.
  6. Dinero. Cuando tienen economías separadas, ocultas, sin informar de los gastos e ingresos personales y viviendo un ritmo de vida económica, superior a las que debería llevar como familia.
  7. Gastos. Excesivo gastos en atenciones personales en el vestir, embellecerse, alternar con amigos, compra de caprichos, juegos, etc.
  8. Hijos. Obsesión por tener hijos cuando médicamente han demostrado el grave riesgo, debido a la edad, situación física o de salud. Achancando a la otra persona, su mala voluntad o imposibilidad de tener hijos.
  9. Impedimentos. Cuando se impide a la otra persona o a la pareja, que fomente su crecimiento personal en materia religiosa, profesional o social 
  10. Maltratos. Cuando se maltrata o abusa con palabras, hechos, emociones o físicamente, a la pareja o familia, para dominarla y subyugarla.
  11. Matrimonios interraciales, interculturales o intersociales. Cuando no quieren dejar de realizar las costumbres que dañan o enfrían, las relaciones matrimoniales y no existe un deseo de acoplarse uno al otro, dejando a un lado las costumbres que no sumen al matrimonio.
  12. Noviazgo. No cumplir con los objetivos y promesas que pactaron en el noviazgo.
  13. Obsesiones. Cuando existe una obsesión por llegar a posiciones económicas o sociales inalcanzables, y continuamente se le achaca a la otra persona que, por su culpa, no llegan a alcanzarlas.
  14. Tiempo. Cuando el marido o la esposa, pasan mucho tiempo fuera de la casa, alejados de sus obligaciones familiares, dedicándose a otras actividades no prioritarias como: Asistir a reuniones religiosas, salir frecuentemente con amigos, practicar deportes que le lleven mucho tiempo, visitas a la familia, abandonando la propia, etc.
  15. Ultima alternativa. Se casaron únicamente por egoísmo mutuo o individual, por deseos de compañía o por egoísmo personal. El amor mutuo y la entrega incondicional, quedaron en segundo lugar.
  16. Vida en común. Cuando alguno de los dos, o los dos, hacen su propia vida independiente, sin importarle la vida que realiza su pareja. Solamente regresan a la casa, para comer, dormir y poco más.
  17. Yo. Cuando el Yo es superior al Tu o al Nosotros y las acciones que toman los esposos están presididas por el que Yo soy antes que nada. Primero Yo, es egoísmo puro y egocentrismo, incompatible con el Tu, que es amor, entrega y sacrificio.   

Los siguientes artículos ya publicados, le complementarán lo anterior.

 

Desde la cima de la montaña de la edad y la experiencia matrimonial, se va viendo subir a esa montana, que es la propia vida, a los novios y posteriormente a los matrimonios, en su intento de llegar a la meta de vivir en unión con amor, entrega, respeto y en buena armonía con la persona deseada. Desgraciadamente se puede observar, en muchos casos, como incluso personas con buena voluntad toman acciones, conscientemente o inconcientemente, que llevan a convertir a sus matrimonios en bombas de relojería. Y no será porque no reciben avisos de peligro.

Casi siempre se ven venir las consecuencias, que la mayoría de las veces tienen finales previsibles e irreversibles, debido a que no son puestos en práctica, los principios que deben regir la convivencia matrimonial.

Si el noviazgo no sirve de una buena preparación, cuando llegan al matrimonio cada uno quiere hacer lo que le interesa, sin acordarse de lo que se prometieron en el noviazgo. No vale que defiendan su postura, de que no se involucran en la vida familiar, porque se dedican a ejercitar largos viajes profesionales, lo que llaman obras piadosas, prácticas deportivas que aunque sean buenos para la salud, roban el tiempo que le corresponde a la familia, al esparcimiento social o a que estén fomentando la amistad, que siempre han tenido con sus amigos. La cuestión es que no llevan una vida matrimonial de convivencia continua. Cuando cada uno hace lo que quiere, aunque exhiba las justificaciones que quiera, ese matrimonio lo convierten en matrimonio de alto riesgo.

Se ve inmediatamente cuando los signos externos afloran, en los hechos de falta de comunicación, separación continua y frecuentes discrepancias.

La falta de realidad de algunas personas, que les induce a llevar vidas como si no hubieran formado una familia y continúan haciendo, lo que les parece conveniente para satisfacer sus deseos personales, alegando que esa era su rutina anteriormente y porque no la van a seguir realizando.

Cuando los matrimonios no se han preparado durante el noviazgo, para asumir las ventajas e inconvenientes de la vida matrimonial, llegan a situaciones de riesgo de ruptura. Tiene que haber un cambio sustancial en las relaciones, entre las dos personas, entre ellos y con la sociedad. Las obligaciones y derechos, son diferentes a partir del matrimonio.

Normalmente el matrimonio se rompe, por parte de la persona que no cumple las normas elementales de convivencia y es la persona que las cumple la que tiene que decir ¡Basta ya! ¡Hasta aquí hemos llegado!

Es muy triste ver, cuando se rompe un matrimonio y el que lo rompe es, además, la persona causante de los problemas. La otra persona ha estado aguantando todo su mal comportamiento, con la espera del cambio, para que al final, sea la otra persona, la que lo rompa.

Siempre recomiendo a los matrimonios, principalmente a las esposas que son madres, que tomen medidas preventivas, para que si ocurre una separación matrimonial, puedan seguir viviendo con normalidad y manteniendo a los hijos, que se queden a vivir con ella.

En todos los artículos que escribo en la ESCUELA PARA PADRES, hago hincapié en la formación que tienen que tener los padres, para poder transmitirla a sus hijos, pero también habrá leído que para evitar la criminal dependencia, que sufren algunas esposas, tolerando las maldades de la pareja, deben educarse ellas mismas, pensando siempre que tienen que tener una rueda de repuesto, bien sea con formación profesional, ahorros económicos, acuerdos prematrimoniales, etc. Repase los artículos del Blog, ahí encontrará consejos prácticos para hacerlo.

Esta rueda de repuesto, es para poder decir cuando sea necesario !Basta ya! ¡Me voy y me llevo a los hijos!. ¡Para mi empezará un Calvario, pero tu desgraciado, vas a podrirte en la cárcel. Es cierto que en el matrimonio, se comprometieron a vivir el resto de su vida con la persona amada, pero también es cierto, que no deben permitir que su vida y la de los hijos, la conviertan en un infierno. Separarse es totalmente diferente a volver a contraer matrimonio.

El católico, desaprueba totalmente el divorcio, pero creo que Dios no quiere mártires, de hijos y madres o padres indefensos y maltratados. La separación por causas justificadas, no quiere decir que tenga que casarse posteriormente. Todas las personas cuando llega el caso de la separación, sufren por que no quisieron, no supieron o no pudieron poner sus condiciones, en el momento de casarse, además de haber instalado un sistema de advertencia y modificación de rumbo, en cuanto lleguen algunas de las banderas rojas indicadas anteriormente. En cada caso especifico, consúltelo con un sacerdote, pastor, rabino o imán, los que le darán muy buenos consejos.

El matrimonio, humanamente es comparable, con un viaje en automóvil. Hay que llevar, entre otras cosas, un plan alternativo, por si la carretera está cortada, si se pincha una rueda o si se rompe el motor. La aventura sobre el resultado de un matrimonio, que siempre debe verse venir durante el noviazgo, no se puede hacer al azar, buscando soluciones, cuando vayan surgiendo los problemas, siempre hay que adelantarse para que no sucedan.

Las soluciones dependerán del concepto que tuvieron y tienen, de lo que es su matrimonio, si es una unión para toda la vida o si es una unión mientras vaya bien y luego “ya veremos”. En cada caso, las soluciones que tienen que tomar los esposos, son totalmente diferentes.

La solución en el primer caso será para toda la vida y en el segundo caso será, mientras arreglan los papeles del divorcio.

 

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre.com

Si quiere leer otros artículos complementarios, visite www.micumbre.com

Religión. Prácticas que la atacan y que sus hijos deben conocer para evitarlas.

ESCUELA PARA PADRES

Religión. Prácticas que la atacan y que sus hijos deben conocer para evitarlas.

 

 

Todas las personas, principalmente los jóvenes, se ven acosados por un sinfín de actividades seudo religiosas, que les animan a practicar las mal llamadas alternativas religiosas.

Normalmente son actividades, que buscan separar a la humanidad de los verdaderos conceptos religiosos. La mayoría de las veces, es debido a que buscan que la gente se incline hacia prácticas, donde no tengan la responsabilidad, ni los beneficios relacionados con pertenecer a una Iglesia. Esas prácticas dan a la gente una serie de píldoras, que les dicen que les proporcionaran felicidad, pero en realidad son para atraerlas hacia actividades perniciosas.

 

Las principales actividades perniciosas que se practican en la sociedad, principalmente entre los menos preparados intelectualmente, son las indicadas a continuación y que están englobadas, dentro de lo que llaman Nueva Era o New Age: Adivinación. Amarres. Amuletos. Falsos Ángeles. Astrología. Brujería. Chacras, Ciencia ficción. Energía Universal. Esoterismo. Espiritismo. Fetichismo. Hechicería. Horóscopos. Lecturas en los caracoles. Limpias. Maestros ascendidos. Maleficios. Meditación Trascendental. Ocultismo. Piedras sanadoras. Regresiones. Reiki. Rosacruces Salamientos. Santería. Sincretismo religioso. Supercherías. Supersticiones. Tarot. Yoga, más un largo etcétera.

 

Hay mucha gente interesada en divulgar estos conceptos, seudo religiosos o tergiversar las enseñanzas de la Iglesia, para confundir a la buena gente que, no quiere, no sabe o no puede, profundizar en las enseñanzas que recibimos de ella.

Algunos solamente se quedan con las cosas fáciles, que oyen en la calle, y muy pocas veces analizan lo que dicen los verdaderos teólogos, que han estudiado durante muchos años, además que son, los que heredan los conocimientos almacenados, durante cientos de años y transmitidos por la Revelación, en los libros y en las enseñanzas de los que saben.

Muchas personas, principalmente las menos formadas intelectualmente, son muy aficionadas a contarle a un hechicero, astrólogo, quiromante o similar, sus cuitas. Por un poco dinero, pueden asistir a una entrevista, y sin muchas preguntas, les dicen lo que quieren oír, incluso el número de la lotería que debe comprar. Es mucho más fácil que ir donde un sacerdote católico a confesarse, porque esto conllevaría, entre otras cosas, un examen de conciencia y un propósito de la enmienda, cosas que no siempre están dispuestos a hacer. Con el hechicero, santero o adivino, no hace falta propósito de la enmienda, para creerse que se sienten tranquilos.

La ciencia y la religión son las dos alas, sobre las que debe elevarse el espíritu humano y no son incompatibles. Algo falla cuando la ciencia se enfrenta a la religión: porque de Dios procede toda perfección, belleza y sabiduría, las leyes y las metamorfosis, la Creación y el orden del Universo. De su mente infinita, sólo sabemos una parte infinitesimal, que ha sido plasmada en sus criaturas de un universo, del que a penas conocemos nada. Hace días, la Iglesia Católica, desde el Vaticano, ha recordado a todos los fieles, su opinión sobre que la existencia de extraterrestres, puede ser el resultado de la libertad creadora de Dios, en un Universo en continua expansión, aunque la ciencia nunca se haya pronunciado abiertamente a favor de ellos. Si Dios es Infinitamente poderoso, tiene que tener la capacidad de crear otros seres iguales, similares o diferentes a nosotros.  Así como pudo haber creado otras criaturas, civilizaciones o como cada uno, le quiera llamar.

 

Ciencia ficción. Cuando la ciencia ficción maligna, cae en las mentes de los más desprotegidos, empiezan a verla como normal y ahí quedan preparados con el sedimento, para cuando llegue de verdad a instalarse definitivamente. Los que la divulgan, saben que los niños tienen la mente menos preparada, para la defensa se esas monstruosidades y por eso determinadas películas y libros, los califican para que puedan asistir los niños, incluso algunas veces hasta sus padres les llevan al cine o les compran los libros o DVD. Ejemplos de ciencia ficción perjudicial para las mentes, que no estén muy bien formadas, son la serie de Harry Potter, El Código da Vinci, etc. Pero determinado público, ansioso de leer cosas que golpeen a la Iglesia, se dedicó a comprar esos títulos, hasta convertirlos en los libros más vendidos, aun sabiendo con antelación, el daño que podría hacerles.

Los libros de la serie de Harry Potter son unas entelequias emponzoñadas que conllevan unas notables lacras. La más importante es el empleo que hace del cosmos figurado de lo invisible, como su alegoría principal, y las actividades ocultistas como artilugio patético. Esto se presenta a los niños, a través de tipos seductores como Harry y Herminone, que son aprendices de magia, negra o blanca y brujería. Los niños reconocen que el componente quimérico de los volúmenes, no es verdadero. Sin embargo el adolescente, en alguna ocasión, lo absorbe como si fuera real. El mensaje de que “el fin justifica los medios” se exhibe constantemente. Los padres deben dar a sus hijos una formación religiosa vigorosa, facilitándoles oportunidades para entusiasmarse con la gran aventura de la vida en su propio mundo, para que se realice convenientemente su formación y el tránsito de convertirse en una persona adulta.

Nueva Era o New Age y sus cuatro etapas o tácticas con las que logra sus objetivos:

 Etapa: Cristo Sí- Iglesia No;

2ª: Etapa: Cristo No-Dios Sí;

3ª: Etapa: Dios No- Religión Sí;

 Etapa: Religión No-Sacralidad Sí; (En esta 4ª etapa, ya propiamente de New Age, se promueven las doctrinas y prácticas del ocultismo, como si de algo sagrado se tratara).

Con apariencias de bien, con una capa de espiritualidad y con un lenguaje que recuerda en ocasiones el del Evangelio, la New Age, derivada de la masonería, se insinúa incluso, entre católicos. Su meta principal, es la destrucción de las religiones, comenzando por la Religión Católica. Tratan de sustituir las religiones, por una espiritualidad aparentemente religiosa, que se materializa en lo que llaman nuevos movimientos religiosos.

La Nueva Era, es el mayor enemigo del Cristianismo en la modernidad. Se extiende por América y Europa. Constituye el mayor enemigo del Cristianismo, desde que la Masonería, de la que se deriva, apareciera en la Historia con la fundación de la Gran Logia de Inglaterra en 1717, está conectada a la masonería y a la Teosofía o Naturalismo, condenado por la Iglesia. No creen en la Revelación de Dios, ni en la Biblia. Para ellos, sólo existe como medio de conocimiento, la razón, que es lo que la aparta de Dios.

Son diversos los nombres de las sociedades, que participan de la corriente Nueva Era o New Age, el Espiritismo, la comunicación con ángeles caídos y almas condenadas, no con ángeles buenos ni con almas santas. La Adivinación, la Meditación Trascendental, que tienen semejanza con algunas técnicas esotéricas, pero lo presentan todo como algo muy natural, que se difunde entre católicos, pero es incompatible con el cristianismo. Contienen elementos de espiritismo y sutilmente, lleva al panteísmo. Las terapias de los chacras Reiki, se especializan en el lavado de cerebro e instalan doctrinas anticristianas; terapias energéticas que funcionan a través de pura sugestión, como los Rosacruces, la Astrología, el Yoga, etc.

¿Cuáles son sus símbolos de penetración?

·         El arco iris (con seis colores), como símbolo de culto a la Naturaleza y puente, entre el hombre y el «gran espíritu universal», o sea, con el demonio.

·         El número 666.

·         La pirámide.

·         La Y invertida dentro de un círculo.

·         La cruz gamada.

·         La S dividiendo un círculo, que simboliza la conciliación de contrarios, el bien y el mal, algo imposible

¿Con qué fachada se presentan?

Primero: Aparentemente, aceptan todas las religiones; pero en realidad no aceptan ninguna, fuera de las paganas, y creen en la reencarnación (incompatible con la fe cristiana, que cree en la resurrección).
Segundo: Búsqueda de la salud, mediante la llamada «Energía Universal» en las prácticas esotéricas.
Tercero:
Búsqueda del Ecologismo, que en sí mismo es bueno, pero no para utilizarlos como disfraz, para teorías y prácticas de la Nueva Era.
Cuarto: Usan un lenguaje cristiano, que confunde así a los cristianos.
Quinto: Revisten de científico lo que no es sino ocultismo, como la parasicología.
Sexto: Se invoca a «maestros ascendidos«, a los que también llaman «ángeles».
En la Nueva Era lanzan los términos  «energía cósmica» y hasta llegan a creer que Dios, es esa energía y que nos fundimos con ella, como un todo. Es, pues, panteísmo, incompatible con el Cristianismo.
En resumen, la Nueva Era», «Era de Acuario», «Edad de Oro» o «Conspiración Acuaria» es un movimiento de tipo esotérico, ocultista, un nuevo paganismo, que incluye teorías erróneas y herejías condenadas por la Iglesia. Busca llevar al hombre a creerse un dios, con un poder «casi» divino. Su finalidad es la destrucción de la fe cristiana, para destruir la Iglesia Católica y cualquier confesión cristiana.
Con frecuencia utilizan centros católicos, con pretexto de «técnicas de relajación«, para preparar a los jóvenes a la oración, aunque luego sustituyen la oración, ocultando su propia identidad, para asimilarse a la religión mayoritaria en cada lugar y encontrar inicialmente, menos resistencia en las comunidades católicas o protestantes o donde es bajo el conocimiento y la práctica de la Religión.
En otro artículo comentare sobre el Yoga como ejercicio de relajación y como maligno ejercicio mental, cuya filosofía y práctica, realizada para los que tienen un gran vacío espiritual, es totalmente incompatible con el Cristianismo. Algunos creen que se trata de simples métodos de descanso o de ejercicios gimnásticos, sin caer en la cuenta de que conllevan, todo un trasfondo filosófico-religioso y que su fin, no es una simple relajación física y psíquica, sino un vaciamiento de la persona para alejarla de la religión.

 

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre.com

Si quiere leer otros artículos complementarios, visite www.micumbre.com

 


Libros para Descargar

Bienvenidos

Aquí encontrará respuestas a sus preguntas. Lea este articulo titulado: ESCUELA PARA PADRES. Qué es, para qué sirve y cómo funciona de forma virtual.

Los objetivos de esta escuela virtual son: Educar a los padres para que con su ejemplo y conocimientos de las virtudes y valores humanos puedan educar a sus hijos. Enseñar como educar a los hijos. Que los padres aprendan a vivir un armonioso, fecundo y largo matrimonio. Tender un puente entre la educación familiar y la Fe.

No dudeis en comunicaros conmigo para cualquier comentario. Un saludo, Francisco francisco@micumbre.com

Dale aquí para empezar a recibir nuestros artículos por correo electrónico.

Únete a otros 1.279 suscriptores

Subcripciones

RSS Feed / Fuente RSS
Feedburner
By Email / por Email

Por favor elija uno de estos servicios para subscribirse a este blog.

Visite nuestra página en
Facebook y hágase Fan

Mi Cumbre
on Facebook.

Siga nuestros Tweets en Twitter
Follow micumbrecom on Twitter

Visite nuestra página en Catholic.net
 

Categorías

enero 2026
L M X J V S D
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

Archivos