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10 puntos sobre disciplinar o no a los hijos

 

¿Ha visto alguna vez el espectáculo de un niño, delante de su atónito padre, con una rabieta, tirado en el suelo, pataleando y haciendo un berrinche por que no le han concedido lo que pedía? 
¿Que tiene que hacer su padre? ¿Conminarle a que se porte bien para que no tenga un castigo? ¿Darle un cachete, azote o pellizco para que entienda lo que le está haciendo, no haciendo o diciendo? ¿Esperar a que se le pase? ¿Concederle lo que le pide de esa forma?
  1. En esta sociedad tan permisiva con los hijos, uno de los temas que más discuten los padres, los maestros, los sicólogos y los legisladores, son las ventajas e inconvenientes de dar a tiempo un comúnmente denominado cachete, azote o pellizco, a un niño cuando se éste porta descaradamente mal. Los educadores se inclinan por uno de los dos extremos, consentir que los niños hagan lo que quiera, como se ve continuamente en el desastroso comportamientos que algunos tienen frente a su familia, compañeros o incluso con las sociedad, o corregirles razonable y moderadamente, incluyendo algún tipo de castigo físico.
  2. Los padres actualmente tienen que interpretar con muy buen criterio los famosos refranes que históricamente tanto han ayudado en la formación de los hijos: «La letra con sangre entra» y «Quien bien te quiere te hará llorar».
  3. Los niños cuando son pequeños no entienden de discursos educativos, pues incluso no han llegado a la edad de discernir lo que hacen bien o mal. Van aprendiendo a discernirlo a través de irse enterando que algunas de las cosas que hacen, no deben hacerlo por conllevarían un castigo, pequeño o grande según sea el tamaño de la falta.
  4. Algunos gobiernos han aprobado leyes que prohíben a los padres educar a los hijos con cualquier forma de disciplina que ataña a la integridad física y psicológica de los hijos, incluyendo en esto cualquier bofetada o azote. Después los gobiernos no son responsables si esos hijos mal educados son un problema para los padres o la sociedad. Los padres están totalmente desamparados legalmente para dar una bofetada a sus hijos.
  5. Si un padre le da una bofetada a su hijo en la calle, por muy ligera que sea, delante de alguien, este testigo se puede sentir en la obligación de llamar a la policía para que detengan al padre y sea llevado ante un juez y el hijo separado de su familia y entregado en una familia adoptiva circunstancialmente que mediante unos ingresos dicen que se cuidan de los hijos que los padres no han sabido educar como el legislador quiere.
  6. El niño al que el Gobierno sin motivos le han quitado la custodia de su padre y que cae en ese tipo de familias asalariadas por el Gobierno, entra a formar parte de las estadísticas de los niños problemáticos, pues al no tener encima a sus verdaderos padres se encuentra en una situación donde a nadie le importa ni su comportamiento no su progreso escolar ni social. Incluso pueden caer en familias que practiquen una religión a la que practican en su familia o a tener que asistir a una escuela muy diferente socialmente de la que estaba acostumbrada. Todo éllo debido a la interpretación educativa que hace el Gobierno sobre la forma de educar a los hijos. Es muy correcto que los gobiernos se preocupen de defender los derechos de los más débiles, pero no está bien que se creen situaciones anómalas que lo único que hacen es incrementar la industria relacionada con la aplicación de leyes injustas. Es la dictadura de las minorías sobre las mayorías. Todos en la sociedad, gobiernos, policía, padres y maestros deberían  saber la diferencia que hay entre dar un cachete a un niño y someterle a malos tratos.
  7. Algunos sicólogos consideran que el cachete forma parte de los recursos que utilizan los padres que no saben educar. No quieren distinguir entre lo que es un cachete o un azote dado a tiempo y lo que es un maltrato criminal. La mayoría de los padres está de acuerdo que un niño maltratado puede generar estrés postraumático, problemas emocionales, conductas auto-lesivas y marginación social, pero también están de acuerdo que un niño mal educado puede producir esos mismos síntomas o mayores.
  8. La antítesis del maltrato infantil es la bofetada o azote dada con mesura y a tiempo para educar a sus hijos, cuando estos se portan mal, en el caso que las demás opciones ya han sido probadas y con ello se puede evitar un problema mayor, pues resulta con mas beneficios que inconvenientes a plazo corto y a plazo largo. Resulta beneficioso dar un cachete a un niño cuando se porta mal.
  9. Estos pequeños castigos corporales no marcan para el futuro ni física ni sicológicamente a los niños, pues no es más que una forma de la disciplina indispensable para que los niños entiendan que tiene que cumplir las normas de convivencia familiar. Un ejemplo muy elocuente se produce cuando los hijos son muy pequeños y lógicamente no entienden las palabras que les dicen los padres. Nada más hay que reñirles o pegarles un poco para que los niños cambien de actitud y se den cuenta que lo que están haciendo no está bien hecho. Esto ocurre incluso cuando están tomando el pecho de las madres. Entonces no valen discursos por que caen en el vacío, tiene que haber una comunicación que por el bien del niño la entienda a la primera. Lo mismo ocurre cuando van siendo mayores y las palabras y el tratar de convencerles no tiene ningún efecto positivo, entonces tiene que emplearse los castigos, siempre razonables, para fomentar la disciplina.
  10. Nuestros padres y maestros no lo hicieron tan mal, nos educaron con disciplina, pero también con gran amor, educación y respeto, respeto que exigían que se practicara recíprocamente. Hoy en día la sociedad juvenil está mucho peor educada que cuando existía una forma de educación mas rígida.  La prueba esta en el gran número de padres que por no haber sabido educar disciplinadamente a sus hijos, gritan que ya no pueden más con sus hijos. Los hijos mal educados se ven de todas las edades, desde los que tienen un año hasta los que han llegado a los dieciocho.
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10 Objetivos que los padres deben tener para el 2008

No siga leyendo si no tiene intención de cambiar para el año 2008
A primeros de cada año, muchas personas se hacen promesas y marcan objetivos para intentarlos cumplir, por eso nos han pedido en la Escuela Para Padres que les aconsejemos cuales deberían los principales objetivos para los padres y para las familias. Estos son los 10 mejores que hemos seleccionado de entre todos los que hemos leído, oído o visto. Cada padre debe ponerlos en orden según sus preferencias.
  1. Objetivos escritos.
    1. Tenga presente que el tiempo es finito y que los objetivos de los padres pudieran ser infinitos. Tómese el tiempo de hacer unas listas de las 10 cosas que debe hacer, de las 10 que no debe hacer, de las 10 lo puede hacer y de las 10 que le gustaría hacer durante el presente año del 2008. Estas listas son imprescindibles escribirlas, tenerlas en cuenta y si es posible compartirlas con la familia. Por ejemplo: No basta decir: Voy a leer más, tengo que proponerme sacar el tiempo para éllo suprimiendo horas de televisión. Para cada cosa que quiera hacer tengo que buscar la forma de hacerla, cómo hacerla y cómo llevar el control de lo que avanzo o retrocedo.
    2. No se olvide que uno de las acciones que le ayudaran a tener éxito en el cumplimiento de sus objetivos anuales es comunicarlos a las personas de su familia para que entre todos se ayuden a cumplirlos. Encuentre razones especiales y de mucho peso sobre el cumplimiento de los objetivos propuestos.
    3. Es muy fácil proponerse dejar de fumar, adelgazar, arreglar las finanzas familiares y tener buenas relaciones con la familia y amigos, pero estos propósitos muy raras veces los cumplimos por que no suelen llevar adosado un plan de actuación y control. Son promesas que se hacen anualmente sin mucho ánimo de cumplirlas.
  2. Medios de control.
    1. Incluya en los listados los medios que van a emplear para conseguirlos y lo que van a hacer para su seguimiento y análisis de los resultados que vaya obteniendo. 
    2. Propóngase metas a corto, medio y largo plazo. El sistema que tantas veces les he comentado, el Plan 125, a uno, dos y cinco meses. Si no escribe una clara definición de los objetivos, forma de controlarlos, su medición y análisis, será muy difícil que pueda llevar a buen término sus aspiraciones. No deberán ser metas idealizadas, deberán ser metas reales, aunque luego las vayan ajustando a sus propios intereses, pero sin rebajarlas para disminuir el esfuerzo de cumplirlas.
  3. Educación familiar en valores.
    1. Insista en fomentar en sus hijos los valores de: Amistad, Amor, Autodisciplina, Ayuda, Caridad, Castidad, Compasión, Coraje, Fe, Felicidad, Fidelidad, Honestidad, Humildad, Justicia, Lealtad, Libertad, Orden, Paciencia, Paz, Perseverancia, Pudor, Respeto, Responsabilidad, Sencillez, Serenidad, Tolerancia, Trabajo, Unidad, etc.
    2. Prepare actividades concretas para cada uno de los miembros de la familia, según su edad y situaciones que les permita ir acrecentando el conocimiento y la practica en esos valores.
  4. Educación escolar.
    1. Dedicarle todo el tiempo y energías posibles al seguimiento de los hijos en la escuela y en las tareas escolares.
    2. Visitar más veces a los maestros para interesarse por las actividades de los hijos y de los maestros.
    3. Participar como voluntario en las actividades de la escuela.  
    4. Fomentar la lectura en todos los miembros de la familia, asistiendo más veces a la biblioteca publica y creando una biblioteca familiar.
    5. Si todavía no ha sacado una tarjeta gratuita de la Biblioteca Publica, hágalo cuento antes y propóngase usarla con un mínimo de uno o dos libros al mes o 10 páginas diarias. 
  5. Salud.
    1. Prestar mucha atención a la prevención y control de las enfermedades que como azotes o plagas están atacando a nuestra sociedad: Obesidad infantil y de mayores, diabetes, cáncer en sus distintas manifestaciones, enfermedades del corazón.
    2. Hacerse y recomendar que se hagan todos los familiares a nuestro cargo, una revisión anual o cuando se observen los primeros síntomas. 
    3. Fomentar el ejercicio físico personal y el de todos los miembros de la familia. Haciendo programas de andar, gimnasia, etc.
    4. Cambiar los hábitos alimenticios, hacia una alimentación mas sana de acuerdo con la pirámide de alimentación recomendada por los médicos. 
  6. Formación profesional.
    1. Esforzarse en el trabajo intentando cada vez hacerlo mejor y reciclarse en los estudios para mantenerse actualizado profesionalmente.
    2. Hacer algún curso profesional nuevo o terminar los estudios pendientes a través del Internet.
  7. Familia.
    1. Dedicar mas tiempo diariamente para escuchar y tratar de entender con mucha atención y sin distracciones, las cosas que su familia quiera decirle, fijándose mucho en su tono de voz, la expresión de la cara y el lenguaje de su cuerpo. 
    2. Fomente el que todos los de la familia escuchen atentamente a los otros miembros. 
    3. Trate de inculcar en su familia, como base en la sociedad, el espíritu de la libertad, la ética, la devoción al trabajo y al estudio
  8. Religión
    1. Asista regularmente con sus hijos a los servicios religiosos.
    2. Lleve a sus hijos a las clases de catecismo
    3. Asista Vd. a las clases religiosas para adultos
    4. Sea voluntario de alguna actividad en su Iglesia, procurando conseguir que sus hijos también participen en esos voluntariados.
    5. Fomente las prácticas religiosas dentro de la familia, como son la oración familiar antes de comer y antes de acostarse, la lectura religiosa colectiva, etc.
  9. Dinero.
    1. Es muy difícil ganar el dinero y mucho más ahorrarlo, pero lo que es más difícil es mantener lo ahorrado sin caer en tentaciones de gastarlo alegremente en cosas innecesarias.
    2. Invierta sus ahorros en función de los consejos que le den los expertos de confianza. No se deje llevar por intuiciones o modas carentes de sentido.
    3. Lo primero dedíquese un sueldo a Vd. en concepto de ahorro forzado y haga un plan para administrar bien sus ingresos, por ejemplo: Dedique 1/3 de sus ingresos en el concepto de vivienda, en compra o en alquiler. 1/3 para todos los gastos normales de vivir. 1/3 para ahorrar.
    4. Si tiene en cuenta estos tres grandes conceptos y los va realizando y controlando mensualmente, se irá dando cuenta que no es tan difícil mantener ese objetivo, aunque requiera que tiene que eliminar las compras o gastos caprichosos y aceptar algunos pequeños sacrificios, en aras a cumplir los objetivos propuestos. Busque ayuda profesional, pues incluso la hay gratuita.
  10. Civismo. 
    1. Entérese bien del sistema y mecanismo de las elecciones e inscríbase para votar. Vaya a votar junto a sus familia para que se vayan a acostumbrando.
    2. Enséñeles a sus hijos la importancia del voto y todo el mecanismo que conlleva. Déles su opinión con los pros y contras de la publicidad que emiten los candidatos políticos a los tres niveles de gobierno. Si Vd. consigue que sus hijos empiezan a votar desde jóvenes, nunca dejaran de hacerlo.
    3. Analice y siga a los que a Vd. le parezcan los mejores lideres, no vaya solamente donde haya más números.
    4. Ofrézcase como voluntario a la, o a las organizaciones que sean para el beneficio de la comunidad y que mas se ajusten a su personalidad de las áreas de educación, salud, religión, sindicatos, etc. Si es posible vaya también con sus hijos, aprenderán mucho cuando ayudan a los demás. 
    5. Haga todo lo posible por promover el cambio de la sociedad civil desde dentro, empezando por su familia para hacer una sociedad más justa, más equitativa y más representativa.
    6. Sin perder su identidad, costumbres y valores, ponga todos los medios posibles para asimilarse a la cultura donde vive y así eliminará los malos estereotipos y falsas concepciones acerca de su comunidad.
    7. Hable a sus hijos sobre sus obligaciones y derechos en la sociedad en la que viven, sobre el multiculturalismo, la globalización, las injusticias, etc. Explíqueles las opiniones de su entorno sobre la inmigración y los inmigrantes, documentados e indocumentados
    8. Vea las noticias nacionales e internacionales en la televisión y en los periódicos extranjeros a través del Internet. Coméntelos con sus hijos para que no tengan esa deformación política y social a la que están acostumbrados en las sociedades de pensamiento único.  
Pueden conseguir mas detalles sobre este mismo tema, leyendo los artículos publicados en los Blogs anteriores. 
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10 puntos sobre los hijos conflictivos y las consecuencias en los padres

Hace días escribí un articulo en el Blog titulado No puedo mas con mi hijo, llévenselo trataba sobre el problema con los hijos adolescentes de 16 o 18 años. Posteriormente escribí otros sobre los valores humanos y virtudes que los padres deberían inculcar a los niños desde temprana edad, para que tuvieran éxito en la sociedad. Hoy les voy a escribir sobre el despotismo de los niños pequeños y sus consecuencias en los padres.
  1. Las actitudes violentas de los hijos pequeños que muchas veces quedan reflejadas en agresiones psicológicas, insultos y malas contestaciones a los padres, cierres violentos de puertas, roturas de objetos, peleas con los hermanos, acciones destructivas, etc. La prevención y corrección de estas actitudes es lo que permitirá lograr que en una familia no se lleguen a dar este tipo de relaciones violentas y de agresiones. Se trata de evitar que estos menores consentidos sean también futuros maltratadotes.
  2. En el lado de los menores, son los varones los que más expresan la violencia que sienten hacia sus padres cuando no se hace lo que ellos quieren, pero es muy raro que maltraten al padre, pues le suelen tener más miedo. La ira de los hijos suele caer sobre las madres.
  3. Los problemas hay que detectarlos en los primeros años de la vida, cuando los niños empiezan a formarse. Una vez detectados los problemas es más sencillo encontrar sus soluciones a través de buenos consejeros profesionales o de sistemas educacionales tradicionales que siempre han dado buenos resultados. La educación y prevención comienza desde que nacen, mejor dicho una generación antes que los padres. Los padres deben aprender a poner límites a los hijos. Qué hacer para que refuercen la autoestima, la relación premio-castigo, cómo castigar. Todo lo indispensable para evitar que estos niños consentidos y conflictivos se conviertan en futuros maltratadotes.
  4. La dictadura y tiranía de los pequeños déspotas, que obliga a los padres a llevar a sus hijos a los tribunales de menores, cuando ya no pueden mas con éllos, para así erradicar de sus hogares el calvario que supone soportar día a día  e esos pequeños déspotas. Esta dolorosa decisión conlleva el desguace de las familias y que esos hijos conflictivos sean entregados a centros correccionales o a familias mas permisivas que cobran del gobierno por aguantar y consentir en sus casas a esos niños que no caben en una familia. Cada vez es mayor el número padres que reconocen que tienen un problema y se deciden a pedir ayuda, bien a los tribunales o a los psicólogos profesionales. Lo que los padres tienen que evitar por todos los medios es que tener que denunciar a sus hijos ante los tribunales o la policía y que llegue un proceso judicial, o que una institución pública o privada acabe haciéndose cargo de los menores. 
  5. Reconocer el problema es el primer paso que tienen que dar los padres, que aunque muy duro es imprescindible, deben averiguar si las relaciones familiares son o no las adecuadas para que esos hijos conflictivos puedan modificar sus actitudes. El segundo paso, también imprescindible es el de pedir ayuda a los profesionales sicólogos, siquiatras, maestros, sacerdotes, etc. El tercer paso es que toda la familia asista a las reuniones con los especialistas para poder hacer una rehabilitación integral y coordinada.
  6. Uno de los análisis importantes es intentar conocer si la agresividad del hijo proviene por la falta de educación que le han dado los padres o por que el medio ambiente familiar es hostil con su persona. Como decimos al principio, si no se ha educado a los hijos en los valores humanos y virtudes, hay muchas posibilidades que los hijos no entienda o no quieran entender, las reglas de la convivencia en la familia y en la sociedad. Ahí suelen empezar los problemas , en la poca o ninguna educación que le hayan dado los padres, no importando la edad, pues en todas las edades los padres tienen que enseñar el nivel mínimo de educación adecuado a cada una de las circunstancias.
  7. Los padres no pueden achacar los conflictos con los hijos a que éstos ocurren debido a que siempre les han dado de todo lo que han querido, incluso de lo que no necesitaban. Era la forma de acallar sus peticiones o malos comportamientos. Es la falta de reglas: claras, pocas, no negociables y bien delimitadas por unos mínimos de comportamiento. 
  8. Es muchos mas fácil ir educando en los valores humanos y en las virtudes, poco a poco, a un hijo desde que nace a esperar a hacerlo cuando ha es adolescente, pues entonces empiezan las complicaciones para modificar su conducta habitual. Los padres en muchas ocasiones tendrán que buscar un mediador entre éllos y sus hijos para que puedan llegar a un consenso que les permita a los dos sobrevivir sin que haya agresiones, negociando todos los problemas que la mayoría de las veces vienen produciéndose desde hace años, cuando tenían remedio y éste no se puso. 
  9. Lo difícil es corregir las situaciones ya arraigadas en los caracteres de los hijos y en los de los padres. Hay que encontrar el equilibrio entre el autoritarismo y la permisividad. Pues cuando no se ha puesto límites en el comportamiento y no ha habido normas en la casa, ya es muy difícil o prácticamente imposible ponerlas. Hoy en muchos niveles sociales no existe la capacidad de sufrimiento, ni la de aguantar nada, todo tiene que salir bien sin complicaciones, sin esfuerzo y sin pasarlo mal. Esto lo hacen los adultos y lo trasmiten a sus hijos.
  10. El objetivo de la Escuela Para Padres es intentar educar a los padres para que después puedan educar a sus hijos. Hacemos hincapié en que la prevención de las conductas agresivas de los hijos comienza antes de nazcan éstos. Los padres tiene que aprender a poner límites, no negociables,  a la convivencia familiar para evitar que los hijos sean conflictivos.
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10 puntos sobre el fracaso escolar y la responsabilidad de maestros, padres, alumnos y políticos

El fracaso escolar es demasiado alto y hay que combatirlo como sea, el principal objetivo debiera ser recuperar la autoridad de los maestros y la de los padres. La educación escolar es un desastre, pues se ha deteriorado hasta niveles bajos insospechados. Las cifras de fracaso escolar varían en cada escuela, tipo de centro educativo, distrito escolar, grupo étnico y situación socioeconómica. Las naciones triunfan o fracasan en función de sus políticas educacionales y de los resultados obtenidos. Hay muchos ejemplos de naciones que con muy poco gasto por alumno, obtienen resultados sorprendentemente buenos, comprándolas con otras naciones que derrochan el dinero en los sistemas educativos con muy malos resultados en las competiciones internacionales.

  1. Los diferentes niveles de gasto por alumno que existen entre cada escuela y entre los distritos escolares, la dedicación de los maestros y de los padres, hacen en muchos casos la diferencia entre los que van a ser algo socialmente el día de mañana y los que no van a ser nada. Algunos alumnos al empezar el curso escolar están condenados de antemano al fracaso social pues empiezan a formar parte de esas estadísticas aterradoras de desertores escolares. De antemano se sabe cuantos y quienes terminaran la enseñanza obligatoria, entraran en la universidad y conseguirán un titulo universitario. Solamente el 1% de los que empiezan en la escuela publica. 
  2. Un número muy elevado de alumnos no terminan su ciclo educativo, y es entre los 16 y los 18 años donde se concentra la mayor parte de fracaso y absentismo escolar. No es justificable echar la culpa del fracaso escolar a la televisión, ni a la permisiva sociedad general, es la familia la que no fomenta los valores humanos, ni las responsabilidades de los padres ni la de los hijos.
  3. Según las estadísticas el 85% de los jóvenes llevados a los tribunales de justicia sufren o han sufrido retraso escolar. De éllos el 45% no realiza actividad alguna. También el 72% del desempleo de menores de 25 años está relacionado con el fracaso escolar.
  4. Los profesores responsabilizan a los padres por no educar en la disciplina ni en el sentido del límite ni en los valores humanos elementales. Hay muchos padres a los que nadie les ha formado o tienen una escasa formación social, cultural y familiar. Los profesores también responsabilizan a las leyes que les coartan el poder ejercer la profesión de maestro, pues si son exigentes con sus alumnos pueden ser sometidos a demandas judiciales, despidos o traslados.
  5. Los padres responsabilizan a los maestros, debido a que por la fortaleza de sus sindicatos profesionales se pueden permitir hacer lo que quieran sin tener que dar cuentas a nadie y sin que medie tome ninguna medida disciplinaria si los alumnos fracasan. Nadie pide cuentas a los maestros de su trabajo, ni a los padres por su negligencia e irresponsabilidad en la falta de educación de sus hijos, ni a los alumnos por no haber aprovechado los medios económicos que la sociedad en su conjunto ha puesto a su disposición.
  6. Tampoco los hijos piden responsabilidades a sus padres, aun cuando se dan cuenta de que debido a su fracaso escolar, son carne de cañón de la marginación social.
  7. Cada minuto que se pierda en poner en marcha soluciones que arreglen este grave problema, más estaremos perdiendo como sociedad y como familia, abriendo cada vez mas la brecha entre los que van a ser algo y los que no van a ser nada. 
  8. Para atajar la falta de disciplina en las aulas, se debe crear una ley que sea un Pacto Social que regule los derechos y deberes de los profesores, padres y alumnos, .involucrando a los gobiernos en todos los niveles y incluyendo también los estamentos de la sociedad, civil, religiosa y empresarial. Hay que reivindicar la autoridad de los padres y de los maestros, pues hoy prácticamente no existe, obligando a una mayor participación y compromiso por parte de los padres, una concienciación de los alumnos y una participación del Estado con políticas realistas educativas, económicas y sociales. El convencimiento en primer lugar, las normas en segundo lugar y la disciplina como tercera opción, tienen que ser los ejes por donde circule la formación de los jóvenes. Debe estar muy castigado el acoso a profesores o estudiantes, el vandalismo o la incitación y el consumo de alcohol, tabaco o drogas. Lo importante es devolver al profesor el prestigio social y solucionar los problemas de disciplina escolar, acabando con la sensación de impunidad de los maestros, padres y alumnos.
  9. La sociedad no puede tirar el dinero de los impuestos de todos los contribuyentes en seguir manteniendo un sistema escolar que cada día va a peor. Los costos económicos y sociales de esta grave situación son tan altos que si se consiguiera encontrar una solución a este problema, se podrían destinar los esfuerzos actuales a disminuir enormemente la gran brecha existente en la sociedad, entre los que saben y los que no saben y que además no sabrán nunca.
  10. En los colegios privados las deserciones escolares son ínfimas y los resultados académicos son mucho mejores que en las escuelas públicas, por que existen unos mínimos no negociables de aprovechamiento, convivencia y orden. La norma es que quien no cumple los requisitos establecidos por el colegio y aceptados por los padres, es invitado a que abandone el colegio privado. Esto genera unos resultados muy diferentes a los que existen, si es que existen algunos, en la escuela pública. Ya he comentado en otros artículos las grandes diferencias conceptuales entre la enseñanza pública y la privada.

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Los embarazos de adolescentes y la responsabilidad de los padres

Carta que nos ha llegado a la Escuela Para Padres. La reproducimos con autorización de las interesadas.

Mama, estoy embarazada de cuatro meses y siento que se me ha caído el mundo encima. Tengo 17 años y mi novio que también tiene 17 años dice que entre los dos sacaremos adelante a nuestro hijo.

Estamos abrumados por que los dos tendremos que dejar de estudiar para criar y mantener a nuestro hijo. Todas las ilusiones que teníamos de estudiar una buena carrera profesional se han ido abajo por no haberte hecho caso.

 

No te hice caso cuando me decías que:

  • No me vistiera tan provocativa con las minifaldas, escotes, maquillajes y ropas pegadas, además de las posturas indecentes, por que solamente conseguiría llamar la atención de los que andan buscando aventuras sexuales y desatar la lujuria en el sexo opuesto, lo que muchas veces termina en muy malas situaciones
  • No continuara con las actuales amistades por que llevan una vida fuera de control
  • No llegara tan tarde a casa por que a esas horas solamente podías estar en sitios de mala reputación, además que esos horarios te impedían estar despejada al día siguiente para tus estudios
  • No visitara esas discotecas donde solamente había drogas, alcohol y relaciones sexuales.
  • Debería hacerte caso sobre la formación religiosa y la práctica de los valores humanos y virtudes religiosas y que tenía que practicar la virtud de la continencia sexual, hasta que llegara la hora del matrimonio, pues no practicar la decencia moral, trae consecuencias graves y muy importantes. 
  • Que desechara la idea de la satisfacción inmediata y la de la píldora anticonceptiva que soluciona el concepto de aquí y ahora.

Hice caso a los que me decían que:

  • Tenia derecho a disponer de mi vida y de mi cuerpo como a mi me diera la gana, pues para eso eran míos.
  • Usara preservativos o la píldora del día siguiente, pues así podía disfrutar con mi novio, de los placeres sexuales, sin tener que preocuparme. Los preservativos y las píldoras nos las daban en la escuela o en las asociaciones femeninas, pero nadie me explicaba las graves consecuencias de su uso.
  • Me pusiera la vacuna para combatir el cáncer uterino, pues aunque era muy joven era cuando empezaba a tener relaciones sexuales
  • Dijera a mi madre que iba a dormir a casa de una amiga, cuando la realidad era que nos íbamos a un motel o a casa de los amigos cuando sus padres se ausentaban

Te acuso de haber sido permisiva conmigo, por que:

  • No me fijaste unas normas mínimas no negociables de actuación, por eso me vestía y actuaba de forma tan provocativa Iba consiguiendo poco a poco mayores cotas de poder, para hacer lo que se me antojaba, pues cuando no conseguía lo que quería me enfadaba mucho y te hacia la vida imposible. 
  • Me consentías que hiciera lo que yo quisiera, aunque no tuviera ni la edad ni el conocimiento para hacerlo, dándome todos los caprichos que estaban a tu alcance para que yo no cuestionara tu estilo de vida pasado y presente. Nunca te atreviste a llevarme la contraria porque entendías que yo tenia muchos derechos y ninguna obligación.
  • Me decías que me tenía que realizar socialmente y que tenía derecho a ejercer mi libertad.
  • Gastabas conmigo en vestir, calzar y que me divirtiera la mayor parte de lo que ganabas. 
  • Te has gastado todo tus ingresos y no has ahorrado nada para tu vejez ni para imprevistos.
  • A papá no le puedo acusar de nada, pues casi ni le conozco, su hija no ha existido para nada. Jamás se ha ocupado de mi, solamente se ocupa de ganar y gastar desaforadamente, ni ahorra para su jubilación.
  • Acuso también a esta sociedad permisiva que aconseja a los padres que empleen cualquier procedimiento médico con sus hijas para que les evite quedarse embarazadas y que les proteja de las enfermedades contagiosas que se producen porque tienen vida sexual fuera del matrimonio. Cualquier procedimiento lo consideran recomendable, con tal de no explicar que no se deben tener relaciones sexuales extra maritales. !Cómo se le va a decir a los hijos e hijas que no hagan lo que ellos quieran hacer! Nadie se preocupa de los afectos perjudícales que esas decisiones acarrearán a los hijos. Lo importante es que sigan haciendo lo que quieran hacer y que no embaracen o se queden embarazadas y que no contraigan enfermedades contagiosas.

A mi novio le conozco desde hace seis meses y ha aceptado la responsabilidad de la paternidad. No nos podemos casar ni civilmente ni por la Iglesia, pues ambos estamos en proceso de petición en el Departamento de Inmigración como hijos solteros menores de 18 años. Nuestro hijo no vendrá al seno de una familia regular y tendremos que dar muchas explicaciones a nuestro hijo y a la sociedad  Dentro de muy poco íbamos a empezar a estudiar en la Universidad pues somos buenos estudiantes, pero todas nuestras ilusiones de estudiar la carrera de ingeniero se nos han ido, por haber tenido varias sesiones de descontrol sexual. Mi novio tendrá que dejar de estudiar, buscar un trabajo y sumarse a la lista de fracasados socialmente. Yo tendré que buscar a alguien que nos cuide el hijo, pagarle y ponerme también a trabajar para conseguir pagar la renta, alimentación, etc. Sin estudios, tendremos que entrar a trabajar en los empleos más bajos para poder alimentar a nuestro hijo.

No sabemos como vamos a convivir con nuestro hijo y como pareja. Vaya mal ejemplo para mis hermanos, primos y amigos. Nadie va a acusar a mi madre de haber sido permisiva con mi educación. Lo que mas sucederá es que le compadezcan de «su mala suerte» y que digan que «de tal palo tal astilla».

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Hijos ‘huérfanos’ de padres irresponsables

¿Qué es lo que nos hace suponer, que alguien más tiene la responsabilidad de cuidar de nuestros hijos, si los padres, que supuestamente son los que más los quieren, no desean tomar esa responsabilidad? Cuando un padre es irresponsable en la educación de los hijos, por que no cumple con sus obligaciones de padre, está creando un hijo huérfano. Los padres tienen que asumir su paternidad y no el desviarse de sus obligaciones, alegando: Que son amigos de los hijos o que ahora son otros tiempos y que los hijos tienen una serie de derecho inventados que está demostrado que les perjudica en su educación presente y sobre todo en los resultados futuros ante la sociedad, su futura familia y su propio desarrollo.
¿Alguien cree que los problemas de los hijos los van a resolver esos comités de funcionarios públicos, policías, periodistas y maestros reunidos para analizar el tema y sacar conclusiones, cuando eso mismo es la responsabilidad de los padres y son estos los que lo tienen que hacer?
¿Por qué queremos creer que son maduros y responsables si nosotros mismos no lo estamos siendo?
Debería haber una ley que castigara a los padres irresponsables.

Cuando demuestran su irresponsabilidad los padres:

  1. Cuando alegan que a sus hijos les venden drogas, alcohol y tabaco siendo menores de edad. La culpa no es solamente del que lo vende, si no de los padres que no les han ensenado a que no deben esos productos.
  2. Cuando alegan que sus hijos llegan tarde a la casa por que se han quedado en las discotecas o bares que cierran muy tarde. Tampoco la culpa es totalmente de esos establecimientos, si no de los padres que no han puesto un horario de llegada a la casa.
  3. Cuando alegan que el hijo ha llegado borracho a la casa a horas intempestivas, siendo menor de edad y habiendo transgredido el horario familiar establecido y los padres no toman ninguna medida por esa trasgresión. Tampoco la culpa es totalmente de los que le han vendido el alcohol siendo menor de edad y estando borracho, es de los padres que no le han enseñado a los hijos a no beber alcohol hasta emborracharse y a respetar los acuerdos establecidos sobre gastos del dinero y horarios de llegada.
  4. Cuando los padres dan el dinero semanal a los hijos que lo pueden gastar sin ningún control ni conciencia de lo que hacen por que saben que cuando lo terminen, seguramente les darán más para acallar los posibles remordimientos de conciencia que los padres pudieran tener.
  5. Cuando los padres sufren las consecuencias de haber comprado un automóvil o prestado el coche familiar al hijo irresponsable, aun a sabiendas que le llegan las multas por conducir a mas velocidad que la permitida, no llevar cinturones de seguridad y conducir bajo los efectos del alcohol. Además que lo utiliza para salir de juerga con otros amigos irresponsables menores de edad.
  6. Cuando los padres saben que los hijos salen de la casa a las once de la noche para ir a las discotecas y a los bares que venden alcohol y que los padres conocen de sobra que no volverán a la casa hasta la madrugada. ¿Y qué están pensando los padres de la jovencita de 16 ó 17 años, que va a conseguir que le regrese a su casa la mamá de su amiga, sin querer enterarse de que esa mamá ni siquiera está en la ciudad?
  7. Cuando los padres delegan la responsabilidad de decidir en manos de quién ponen su vida si todavía no son capaces de decidir de que color pintarse el pelo, hoy con rayitos, mañana mejor negro.
  8. Cuando los padres dan permiso a sus hijas de irse a dormir después de la discoteca a casa de una amiga y cargamos la responsabilidad de que las traigan los novios o amigos de 19-20 años quién sabe a qué hora y no sabemos ni cómo, pues puede ser que tome de más.
  9. Cuando los padres se vuelven ciegos a los peligros por comodidad, se hacen los «buena onda», «es que yo, sí le tengo confianza a mi hija» lo que pasa es que tenemos miedo, flojera, no queremos actuar como padres.
  10. Cuando los padres no piensan que sus hijos no necesitan que seamos sus amigos. Ellos ya tienen un montón de amigos, de su edad. Nuestros hijos necesitan padres valientes y responsables, que pongan reglas y luego estén ahí para ver que se cumplan.

Debería haber un horario, pero el que los padres pongan en su casa independientemente de la hora que cierren las discotecas y los bares. ¿Por qué no pueden reglas y exigir que se cumplan? Si los jóvenes no necesitaran guía, si no necesitaran límites, autoridad a quién respetar, no existirían los padres.

Se nos encomendó, como padres una misión muy especial con la educación de nuestros hijos y por élla nos pedirá cuentas. No se la pedirán al dueño del bar, no al amigo de nuestro hijo que iba conduciendo borracho cuando chocaron, no al policía, no al maestro, ni a los políticos. Nunca, nadie podrá hacer que nuestros hijos regresen a casa a tiempo y a salvo, si nosotros no podemos hacerlo. Es horrible oír de muertes de muchachos así, que han tenido la desgracia de toparse con esos otros jóvenes, hijos ‘Huérfanos’ de padres ‘buena onda’. No existe ley, ni horario, ni funcionario capaz de hacer por nuestros hijos, lo que nosotros no queremos hacer que es actuar como padres y no como amigos. Es estúpido poner en peligro la seguridad de nuestros hijos por quedar bien con sus amigos o con la sociedad. 

Es terriblemente injusto, además, que estén en peligro jóvenes que tienen reglas en su casa, que saben que al llegar, estarán esperándolos sus padres, desvelados pero contentos de saber que se divirtieron y orgullosos de comprobar que van madurando y que actúan de acuerdo a la responsabilidad que se les está inculcando. No estaría mal, ganarnos el respeto de nuestros hijos, tomando las riendas de su vida, haciéndonos responsables de su hora de llegada, de lo que beben, de sus calificaciones, haciéndoles saber lo que esperamos de ellos y creando los medios para ayudarles en su lucha para conseguirlo.

Los padres tienen que poner los pies en la tierra,  y ser concientes que los jóvenes lo único que necesitan, es que actuemos como padres.

Si tienen algún comentario, escriban a francisco@micumbre.com

3a Parte ¿Se han perdido los valores humanos y las virtudes? Fe, Obediencia, Orden y Sinceridad.

 ¿Que valores humanos y virtudes son necesarios enseñar y fomentar en cada una de las edades de nuestros hijos?

Aunque éstos sean los que corresponden enseñar en cada grupo de edades, no deben dejar de seguir recordándoselos y adoptándolos a sus edades, cuando van creciendo los hijos y se les vayan enseñando otros valores y virtudes adecuados a cada edad. Nadie elige a sus hijos, ni los hijos eligen a sus padres ni a sus hermanos. La familia Dios te la da, aunque los amigos los puedas elegir.

Los padres de familia tienen que tener las virtudes de: Perseverancia, Paciencia y Optimismo para poder fomentar los valores familiares de Generosidad, Sinceridad, Lealtad y Fortaleza. A todos los padres les gustaría que sus hijos fueran ordenados, generosos, sinceros, responsables, leales, etc. y éso solamente se consigue aprovechando los acontecimientos cotidianos de la vida de la familia para irles desarrollando los valores humanos y las virtudes. Seria ideal que los niños lleguen a la escuela con los valores humanos y las virtudes desarrolladas para que allí sólo les ayuden a exteriorizar la cultura.

Hasta los 7 años – Los cuatro valores humanos y virtudes que deben inculcarse en los hijos en estas edades son: Fe, Obediencia, Orden y Sinceridad. (Por edades y orden alfabético).

  1. FE: Fe es creer en lo que no vemos, por que Dios lo ha revelado. 
    1. Los padres tienen la obligación de explicar el porqué creer en Dios seriamente. La familia, llamada también la Iglesia Domestica, es el lugar natural donde se enseña a vivir la fe a los hijos. Desde muy pequeños debe acostumbrarse a los hijos a ver rezar a sus padres y hermanos. Los padres deben rezar con éllos y delante de éllos con oraciones lógicas para su entendimiento. Deben llevarles a los actos religiosos donde vaya la familia, para que vayan viendo como lo hacen los mayores.
    2. Acostumbrarles a rezar al levantarse de la cama, antes de comer, al acostarse, al salir de casa, etc. Enseñarles a que aprendan a querer los principales conceptos y signos de la religión de los padres. La catequesis integral familiar, debe preceder, acompañar y enriquecer cualquier otra forma de catequesis.
    3. Los padres deben ser la transmisión de la fe y de los valores morales evangélicos a las siguientes generaciones para que tengan una familia unida y religiosa. En la familia se debe dar un clima de amor y de afectividad intenso, espontáneo y natural, pues educar es, fundamentalmente, amar. La familia es la que educa los sentimientos, las actitudes, los hábitos y arraiga las convicciones.
    4. Los padres deben buscar los instrumentos prácticos necesarios para poder estar en condiciones de poder ejercitar esa responsabilidad de un modo asequible sencillo y gustoso para éllos y para los hijos.
    5. Se ha acabado la hora de delegar cómodamente la grave obligación de la educación religiosa y familiar y olvidarse del tema. No es lícito delegar la educación de los hijos en la escuela. Los padres son los primeros educadores de sus hijos y conviviendo con ellos en la institución natural es la familia y deben atender la educación porque es connatural.
  2. Obediencia:
    1. Los padres tienen la obligación de educar a sus hijos y la autoridad conferida por Dios para ejercerla.
    2. Los padres deben enseñar a sus hijos, desde muy jóvenes a reconocer el valor de la obediencia, para que la vayan descubriendo y de mas mayores se acostumbren a ejercitarla. Deben dar aún información muy clara, en el momento oportuno y apoyando la orden con cariño y seguir exigiéndola hasta que se cumpla, sin caer en exceso de insistencia en cosas secundarias.
    3. El que manda puede equivocarse, pero el que obedece no se equivoca a no ser que su obediencia se oponga a la justicia. La obediencia produce paz y orden en la familia. Los padres tienen el derecho a ser obedecidos y también deben darse cuenta de los esfuerzos que hacen los hijos para obedecer.
    4. Los padres deben enseñar a sus hijos a distinguir lo que verdaderamente es bueno y lo que éllos quieren, esto les reforzara la perseverancia y la fortaleza. Deben motivarles para que reconozcan la autoridad de los padres por que les dan segundad, cariño y un sentido de estar a gusto. En estas edades la desobediencia suele producir mas peligros físicos que morales.
    5. Los hijos poco a poco irán reconociendo la existencia de su propia voluntad y la irán desarrollando a través de muchos «no». A los padres no les interesa gastar esfuerzos innecesarios en buscar una obediencia superflua o en cosas poco importantes que no perjudiquen a los hijos. Deben enseñar a obedecer a la autoridad del maestro, la de los familiares mayores, la del policía, la del capitán del equipo de deportes, etc.  
    6. Es asumir como decisiones propias las de quien tiene y ejerce la autoridad, siempre que no se opongan a la justicia. El obedecer no sacrifica la propia personalidad, ni supone la negación de la libertad, ni de la iniciativa, ni de la creatividad.
    7. La obediencia entendida como virtud no es la sumisión ciega de un esclavo hay que enseñar a que entiendan lo que es razonable y lo que no lo es, además de demostré así el cariño y el respeto a los padres. Si no se busca más orden, más justicia y más bondad no tiene ningún sentido obedecer a quienes nos pueden guiar por esos caminos
  3. ORDEN:
    1. Normas, mínimas, lógicas, necesarias y jerarquizadas para lograr los objetivos en la organización de las cosas, distribución del tiempo y realización de actividades, incluso para conseguir una convivencia adecuada para la familia y la sociedad. La sobriedad está íntimamente relacionada con el orden. Lo contrario del orden es la comodidad y la pereza.
    2. Los padres deben dar un gran ejemplo de ser muy ordenados, para así poder desarrollar en sus hijos una estructura mental ordenada e irla acomodando a través de los resultados que vayan produciéndose en su trabajo, juegos, relaciones sociales y religiosas, vestimentas, aseo, limpieza personal y de la casa, etc. Deben aceptar a los hijos como son, pero estimularles en su lucha de superación. Debe tener cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
    3. Los padres deben enseñar a los hijos la buena distribución del tiempo en lo que es importante y lo que es urgente, sobre todo en lo relacionado con la clasificación de prioridades en las actividades que tienen que desarrollar continuamente, esporádicamente o frecuentemente, analizando cuales son los mejores momentos y respetándolos, para que relacionen el tiempo con sus actividades. 
    4. Deben enseñarles a colocar en primer lugar la realización de las cosas menos agradables para tener la seguridad de que no va a faltar tiempo para éllas. Deben fomentar que los hijos se sientan responsables de acostumbrarse a hacer ordenadamente los encargos familiares o escolares, dándoles los criterios necesarios para realizarlos.  
    5. El primer paso para aprender el valor del orden, es practicar la obediencia, pues a través de élla se va introduciendo el orden. Tiene que haber unos momentos para exigir que haya orden y no se puede pedir desordenadamente que lo haya. Para que haya orden es necesario tener muy buena memoria para apuntar las cosas. Dicen que es mas eficaz un lápiz pequeño que una memoria grande. Sin que los hijos hayan desarrollado el sentido del orden es muy casi imposible enseñarles los otros valores.  
  4. SINCERIDAD. Es manifestar a la persona idónea y en el momento adecuado lo que ha hecho, visto, pensado, sentido, etc. con claridad respecto a su situación personal. Todo el que miente quiere ocultar la verdad, pero no todo el que oculta la verdad miente.
    1. Aunque los niños sean pequeños, los padres deberán irles inculcando, poco a poco y cuanto antes, lo malo que es la mentira, la hipocresía, la adulación, la calumnia, la murmuración, etc. y lo bueno de la humildad, así como el ser justos con sigo mismo.
    2. deberán irles enseñando a distinguir entre lo importante y lo secundario a la hora de ejercer la sinceridad para no evadirse o encubrir los momentos ingratos y la insatisfacción básica con estímulos de otro tipo, aunque todavía no tengan estímulos exteriores ajenos a la familia que les induzcan a imitar malas actuaciones.
    3. Los padres deben enseñar a su hijos a reconocer sus propias capacidades y cualidades para esforzarse a usarlas en bien de los demás, y a si conseguirán una mejora personal. Enseñándoles también a decir las cosas tal y como son, para que así puedan recibir una orientación adecuada. La sinceridad debe enseñarse junto a la prudencia y a la caridad.
    4. Les enseñarán también a que sepan distinguir entro lo que son hechos, opiniones, sueños, interpretaciones y fantasías para que tengan el valor de ser sinceros y hablar con los padres aunque sea manifestando las debilidades personales y la tendencia al peligro de someterse a las influencias perjudiciales externas. La claridad supone una capacidad de expresión y de valentía.
    5. Les enseñarán también a que sepan distinguir bien entre lo que es la realidad y lo que es la imaginación, intentando con el ejemplo, eliminar las situaciones que les propicien a decir mentiras. Los padres deberán evitar dar mal ejemplo con la hipocresía, la adulación, la calumnia, y la murmuración, pues aunque son desviaciones que parece que los niños no las entienden, van dejando una tendencia difícil de suprimir para cuando las vayan entendiendo o tengan que explicarles lo malas que son para la formación moral de las personas.  

Si tiene algún comentario, escriba a francisco@micumbre.com

2a Parte ¿Se han perdido los valores humanos y las virtudes?

5 ¿Cuales son los valores morales? 6 ¿Cuales son las herramientas que tiene el hombre para manejar sus valores? 7 ¿Cuales son las siete virtudes del ser humano? 8 ¿A que edad deben enseñar los padres los valores humanos y las virtudes a sus hijos? 9 ¿Que valores son necesarios enseñar y fomentar en cada una de las edades de nuestros hijos? 10 ¿Tenemos que formar una familia y una sociedad a través de la imagen del bien y de la educación moral de los padres?

5. ¿Cuales son los valores morales: Amistad, Amor, Autodisciplina, Ayuda, Caridad, Castidad, Compasión, Coraje, Fe, Felicidad, Fidelidad, Honestidad, Humildad, Justicia, Lealtad, Libertad, Orden, Paciencia, Paz, Perseverancia, Pudor, Respeto, Responsabilidad, Sencillez, Serenidad, Tolerancia, Trabajo, Unidad.

6. ¿Cuales son las herramientas que tiene el hombre para manejar sus valores? La mejor herramienta para «Educar con responsabilidad» es la educación que éllos mismos hayan conseguido tener.  

La responsabilidad de los padres empieza educándose éllos mismos, continúa educando a los hijos en la vida familiar, sigue con la educación escolar y termina con la educación en la sociedad.

De la misma manera que los niños no llegan con un manual debajo del brazo sobre como criarlos y educarlos, tampoco los padres van al matrimonio con un manual debajo del brazo donde le enseñen como educarse entre éllos y a los hijos. Lo que más llevan es la experiencia que les han transmitido sus padres y lo que hayan podido prepararse durante el noviazgo.

Por eso es tan importante que para poder educar a los hijos con responsabilidad, hay que empezar educándose los propios padres con los medios que tiene a su alcance: Familiares con experiencia, libros, conferencias de las organizaciones religiosas, cívicas, sociales, de salud, etc.

La educación en la vida familiar es el soporte que le permitirá a los hijos hacer feliz la convivencia en la familia y estar preparados para cuando vayan a la escuela y posteriormente al trabajo.

La educación de los hijos se puede representar en un triangulo equilátero, donde en cada ángulo están: Los padres, los maestros y los hijos. En algunas ocasiones hay que convertirlo en cuadrilátero y añadir un nuevo ángulo con la policía, o en pentágono y añadirle el médico.

7. ¿Cuales son las siete virtudes del ser humano? Amor, caridad, humildad, paciencia, perseverancia, orden y serenidad.  (Los explicaré en el siguiente artículo)

8. ¿A que edad deben enseñar los padres los valores humanos y las virtudes a sus hijos? Desde el mismo día que nacen, después podría ser tarde, los padres deben iniciar un proceso de enseñanza adecuado para cada una de las fases por las que vayan atravesando los niños. Hay que empezar a enseñar a los hijos cuando son pequeños, sin esperar a que sean mayores. La familia es el lugar natural donde se enseña a los niños a vivir la fe, los valores y las virtudes. Creando el verdadero clima educativo, pues educar, fundamentalmente es amar. Por eso desde los primeros días hay que ir educando los sentimientos, actitudes, hábitos y arraigar convicciones. Previamente los padres tienen que prepararse y formarse religiosamente, pues todas las religiones, sin excepción les recuerdan a los padres la grave e ineludible obligación que tienen de educar a los hijos desde pequeños. Es todo un proceso de explicaciones y ejemplos para ir formando, poco a poco, a los hijos en sus respectivas edades. Los padres que han dado la vida a los hijos, están gravemente obligados a educarse además de tener que ser los primeros educadores.

9 ¿Que valores humanos y virtudes son necesarios enseñar y fomentar en cada una de las edades de nuestros hijos? (Por edades y orden alfabético) (Los explicaré en el siguiente artículo)

  • Hasta los 7 años – Fe, Obediencia, Orden y Sinceridad.
  • Desde los 8 hasta los 12 años – Fortaleza, Perseverancia, Laboriosidad, Paciencia, Responsabilidad, Justicia, Generosidad, Caridad y Esperanza.
  • Desde los 13 hasta los 15 años – Pudor, Sobriedad, Sencillez, Sociabilidad, Amistad, Respeto. Justicia y Templanza
  • Desde los 16 hasta los 18 años – Prudencia, Flexibilidad, Compresión, Lealtad, Audacia, Humildad y Optimismo.

10 ¿Tenemos que formar una familia y una sociedad a través de la imagen del bien y de la educación moral de los padres? Los padres deben dar la información de acuerdo con estas tres «C»: Clara, Corta y Concisa. Los valores y las virtudes son necesarias para permitir una convivencia familiar feliz y tranquiliza a los padres. Los padres, para poder educar bien a sus hijos, periódicamente tienen que ir haciéndoles por escrito una radiografía singular de cada uno y en cada situación o fase de su educación. Esta radiografía debe abarcar todos sus aspectos: Personalidad, aspecto físico, salud, inteligencia, valores, etc. Después poner esa radiografía dentro del contexto de las otras radiografías de los componentes de la propia familia: La de la esposa, la de los hermanos y la de la familia en conjunto, entonces podrán empezar los padres a estudiar como encajan todas las radiografías para intentar conseguir un grupo homogéneo donde sea fácil desarrollar todos los conceptos de educación que necesitan.

Si tienen algún comentario escriban a francisco@micumbre.com

¿Se han perdido los valores humanos y las virtudes? 1a Parte

1 ¿Se han perdido los valores? 2 ¿Se enseñan los valores? 3 ¿Cómo se puede hacer para educar moralmente? 4 ¿Cuáles serían los valores de una nueva moral, adecuada a los tiempos? 5 ¿Cuales son los valores morales? 6 ¿Cuales son las herramientas que tiene el hombre para manejar sus valores? 7 ¿Cuales son las siete virtudes del ser humano? 

En la Escuela para Padres tenemos mucho interés en que los padres obtengan una buena formación para que la puedan transmitir a sus hijos. Por eso insistimos en que unos hijos con padres educados en valores y virtudes, tendrán una buena niñez, juventud y posteriormente cuando lleguen a adultos, podrán también transmitir esos valores a sus hijos. Si no hay formación no puede haber educación. Los padres son los primeros y obligados educadores. No hay disculpas: Ni por ignorancia voluntaria, ni por voluntad ignorante. Podemos ser víctimas del silencio de nuestros padres y responsables de la ignorancia de nuestros hijos.

1 ¿Se han perdido los valores? No, es posible que algunos se hayan perdido, otros se han modificado para adaptarse a los tiempos actuales, y valores han nacido a la vista de la forma actual de vivir. La moral no son normas talladas en piedra, los valores son entidades vivas, en constante transformación. Los valores nacen, se desarrollan, viven y mueren, y al morir dejan el lugar a valores nuevos, como los árboles y sus semillas de . Algunos valores incluso han evolucionado, los valores son recursos de las comunidades que le buscan la vuelta a su situación vital, no órdenes emanadas de la nada. Es necesario dejar de pensar el tema de los valores en blanco y negro, como si se tratara siempre de una oposición estricta entre el bien y el mal. Tenemos que ver entre los matices de cada valor para ponernos a la altura de las situaciones reales de la sociedad.

Primer ejemplo: Un padre, antes, aspiraba a ser respetado por sus hijos. Cuando el padre hablaba el hijo debía callar. El valor se llamaba «respeto». Hoy en día los padres buscamos más bien ser queridos por nuestros hijos. Cuando hablamos queremos que se nos responda, no pretendemos silencio por parte de nuestros hijos, queremos dialogar. El valor respeto ha sido suplantado por el valor amor, intimidad, comunicación. Éste es un cambio muy propio de nuestra época. ¿Se perdió el respeto? No, evolucionó, se regeneró en valores más completos, que lo incluyen, pero que también lo superan. Si alguien lamenta la pérdida del respeto está manifestando su incapacidad para adaptarse a la situación real de esta época, donde el valor del respeto es más pleno y más valioso.
Segundo ejemplo: Antes regía el valor sacrificio. Alguien podía decir, dando prueba de entereza: cuando me casé ya sabía que no iba a ser feliz, pero permanecí treinta años junto a ella porque había dado mi palabra, no busco mi placer, soy persona de palabra y sé hacer sacrificios. Era bueno ofrecer la propia vida en aras de un logro superior, era valioso padecer la vida y soportar ese padecimiento, era valioso morir por una causa. Hoy nadie quiere perder su vida, nadie quiere morir por la patria (lo cual permite que no nos matemos tan fácilmente), ni adecuar su vida a exigencias que la condenen. Hoy pedimos valores por los que vivir, no valores por los que morir. Esto es bueno, es un buen cambio, pero tiene un efecto secundario en el que tenemos que pensar. Este nuevo planteamiento nos impide hacer las paces con la noción del esfuerzo.
Cuando era bueno morir por los valores, el sentido del esfuerzo estaba ligado con el sacrificio: había que sacrificarse. Hoy no queremos sacrificarnos, ¿cómo hacemos entonces para hacer esfuerzos? Entendiendo que el esfuerzo no es una expresión del deber, sino del querer. No hay que hacer un esfuerzo para dejarse de lado, hay que hacer un esfuerzo para asumirse y dar la batalla por la vida que uno quiere llevar. La vida plena que buscamos pide esfuerzos, esfuerzos que no nos van a matar, sino esfuerzos que nos van a hacer vivir más plenamente. Para esto tenemos que educar, y educarnos, para ser capaces de aceptar los obstáculos que naturalmente están en el camino de nuestros deseos.

2 ¿Se enseñan los valores? Sólo de manera indirecta. Sabemos por experiencia que no se logra hacer de alguien una buena persona diciéndole trescientas millones de veces que es bueno ser bueno y que es importante portarse bien y que ser buena persona es necesario. No se logra formar por mera exposición de razones, esos métodos han sido probados y sabemos que no conducen al resultado deseado. Además, esa imagen del bien que hace que concibamos que ser buena persona es ser prolijo y formal es una imagen vacía, propia del imaginario de otra época, y hoy tenemos que aprender a generar una sociedad plena a través de una imagen del bien más verosímil. ¿Qué es ser buena persona hoy? ¿Sirve la imagen de la bondad? ¿No habrá otros valores más precisos, más útiles, más importantes y efectivos a la hora de formar las actitudes de los alumnos en todos los niveles educativos? ¿Podremos superar la promoción de imágenes inconsistentes de la virtud, lograr conectar con virtudes más adecuadas a nuestra necesidad actual, más enteras, más realistas, más útiles? 

3 ¿Cómo se puede hacer para educar moralmente? Hay que captar y reproducir los valores propios de nuestra época, ésos que llevamos en nosotros pero que nos cuesta pensar. El pensamiento atrasa, no tiene palabra para decir el sentido actual, proyecta sobre el presente sombras del pasado al servirse de una gama de conceptos que ya no aplican. Se forma personas buenas si se les ayuda a desplegar su sensibilidad y su deseo, no si se las intenta someter a una inadecuada noción del deber. Una educación moral hoy pide que formemos protagonistas, pasó el tiempo de la modosidad. La excitación está en el aire, gracias a los medios de comunicación y a la libertad cada vez mayor de expresión y a la libertad de nuestras costumbres. El conocimiento está suelto, anda por ahí, ya no habita las instituciones educativas, cuesta hacerlo entrar allí. Educar para el bien es hoy educar para el deseo. Si algo hay que decir del aire de nuestra época es que está cargado de posibilidades y de libertad, y la alta conflictividad que por momentos nos asusta es testimonio de estas transformaciones. Tenemos que habituarnos a entender e intervenir en el mundo, antes de dejar que se disparen en nosotros los automatismos de la crítica y el temor frente a cada cosa. Mirar a los ojos el mundo actual es ser capaces de sintonizar con su enorme dosis de fuerza, de comprender hasta qué punto impera hoy, como siempre, un movimiento de desborde y exuberancia propios del fenómeno de la vida.
Si una persona es apoyada en el despliegue de su querer formará en sí misma una sensibilidad vital, amorosa, abierta. Si es educada en el intento de hacerla caber en el molde de un deber inverosímil empezará a albergar resentimiento, desazón, desinterés. Hay que enseñar a las personas a que sean capaces de ayudarse a sí mismas, a transformarse en protagonistas de sus vidas, a asumir la aventura de ser una persona que quiere crecer y quiere vivir bien: ese, es un objetivo valiosísimo. Y es a la vez, como dijimos, un aporte social imprescindible. La sociedad no mejora neutralizando a los individuos sino potenciándolos: darles alas a las personas no es despreocuparse por el bien social sino exactamente lo contrario. Queremos una sociedad llena de individuos plenos y capaces, no un universo existencialista de pasividad y esclavizado agradecimiento.

4 ¿Cuáles serían los valores de una nueva moral, adecuada a los tiempos? Estamos un poco atascados en el uso de valores que nos parecen importantes pero a la vez traban nuestra acción. Son valores que hablan de otro tiempo, aplicables a otro tipo de problemas, a otro tipo de personas, ineficaces para las situaciones que debemos enfrentar hoy. Al intentar aplicarlos es como si habláramos en un idioma que no dice nada. Tenemos que reconocer y aclarar esos otros valores que nos ayudarían en cambio a crecer.
La serie convencional conformada por los valores de la decencia, el respeto, la seriedad, la planificación, el sacrificio y la racionalidad, deja paso a la serie conformada por los valores del entusiasmo, la innovación, la intimidad, la comunicación, la organizació, la autenticidad, la espontaneidad, la distensión y el bienestar. El rigor deja paso a la aventura, ¿cómo pensar este cambio?
Hablar de moral no es buscar hacernos los buenos, es necesario entender que el tema de los valores sirve para localizar o inventar criterios o categorías que puedan funcionar como recursos para desarrollar los proyectos que queremos desarrollar. De lo que se trata es de decir qué queremos. Ése es el punto moral. Animarse a querer, formular un objetivo o un deseo, implica también ver los matices de nuestra realidad y armar una situación de vida.

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10 Consejos para hacer feliz a toda la familia

  ¿Cómo ser felices y tener una familia feliz? ¿Quien me puede ayudara a conseguirlo? ¿Está la felicidad al alcance de todas las personas? ¿Podemos buscar y descubrir la felicidad en nuestro interior y en las cosas sencillas y cotidianas? Los padres tienen la obligación de poner todos los medios a su alcance para conseguir la mayor felicidad posible para todos los componentes de la familia, aportando sus conocimientos y los medios disponibles a su alcance.  Todas las respuestas y alguna más las leeremos a continuación. 

  1. Buscar siempre, en cada lugar, en cada momento, ante cualquier persona, la paz, la serenidad y el equilibrio interior como el don mas preciado. Solo desde la tranquilidad del espíritu se puede acceder a la verdadera felicidad.
  2. Definir claramente cual es el proyecto personal de vida que queremos tener, amar ese proyecto, procurar que uno de los puntos claves sea hacer el bien, la generosidad y la actitud de servicio y entregarse con ilusión a la realización del mismo.
  3. Disfrutar cada día de lo que se es y de lo que se tiene, pero, sobre todo, disfrutar sabiendo que con un buen proyecto de vida se contribuye a que otros sean menos desgraciados o un poco más felices.
  4. Enriquecerse con la práctica del perdón y de la generosidad, como el dar y el compartir, como salir de uno mismo y sentir los éxitos y felicidad de los demás como propios.
  5. La felicidad siempre camina de la mano de la verdad. La mentira y la falsedad, antes o después, acabaran por llevarle a la ruina física y moral.
  6. La ira y la ansiedad son las mayores causantes de la infelicidad y la desdicha. Controlar bien los nervios, sin permitir que le mal humor y las actitudes violentas le dominen. Los hijos y la pareja no tienen la culpa de la mayoría de las situaciones que han provocado la ira en los padres, y si la tuvieran, hay que buscar la mejor forma de olvidarla.
  7. La naturaleza está rebosante de vida, de verdad, de bondad y de belleza, ámela con todas sus fuerzas, llénese de élla y vívala.
  8. Mantener una buena higiene mental aceptando lo bueno y lo malo del pasado de cada uno, sin permitir que el futuro inquiete, para poder vivir siempre un presente de plenitud en el que la alegría de vivir sea una constante.
  9. Pensar siempre que el bien, la bondad, el éxito y la belleza están en cada uno. Si se lo propone, puede entrenar la mente y el corazón para ser positivo, tener éxito y ver belleza y bondad en cuanto haga o le suceda.
  10. Perdón. Jamás se olvide de perdonarse, de tratarse con ternura, de valorarse, de ser su propio mejor amigo y de aceptarse como cada uno es. No haga depender su felicidad de lo que los demás piensen y digan de cada uno. La felicidad autentica se genera en su interior, desde dentro hacia afuera, y no al revés.

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Bienvenidos

Aquí encontrará respuestas a sus preguntas. Lea este articulo titulado: ESCUELA PARA PADRES. Qué es, para qué sirve y cómo funciona de forma virtual.

Los objetivos de esta escuela virtual son: Educar a los padres para que con su ejemplo y conocimientos de las virtudes y valores humanos puedan educar a sus hijos. Enseñar como educar a los hijos. Que los padres aprendan a vivir un armonioso, fecundo y largo matrimonio. Tender un puente entre la educación familiar y la Fe.

No dudeis en comunicaros conmigo para cualquier comentario. Un saludo, Francisco francisco@micumbre.com

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